EISENHOWER en el centro de la foto entre Richard NIXON y Nikita KRUSCHEV. La JOHN BIRCH SOCIETY le acusó de agente doble comunista. Como sea, fue el artífice primero de la consolidacion de la Cuba castrista, que pone hoy en foco la amenaza -justificada- de intervención -¿pacífica?- de Donald TRUMP en la isla
CHE GUEVARA, principios del 59 en Madrid, Ciudad Universitaria. Poco después del triunfo de la Revolución cubana. La foto muestra el dilema mayor (insuperable) que aquella represento para España y para el régimen entonces en vigor, con el final de la guerra fría: la incapacidad del franquismo en suma a asumir ideológicamente la posición -de soledad patética- en la que le había dejado el mundo tras el desenlace de la II Guerra Mundial en el 45. Sin más alternativa que la puesta de perfil , el dontancredismo y del equilibrismo. De tal palo tal astilla. De Franco a la derecha complejines
John BIRCH de quien tomó el nombre la JBS, fue un misionario bautista norteamericano en Extremo Oriente, y particularmente en China, y agente de los servicios de inteligencia de las Fuerzas Armadas de los Estados Unidos, muerto salvajemente por comunistas chinos que le dispararon tras negarse a ser desarmado, finalizada la II Guerra Mundial, en China (*), y no en la guerra de Corea como lo creí siempre, de lo único que leí muy joven de él, en la Prensa española. De la reseña biográfica todo menos clara que circula sobre John BIRCH cabe deducir pues, que murió no en la guerra de Corea, sino en la guerra civil china (1927-1949) -entre Mao-Tse-Tung y Tchiang-Kai-Chek. Victima en suma pues, de la rivalidad entre los generales US, MARSHALL y MCARTHUR, de posturas opuestas allí en la guerra civil. Un espeso tabú que rodea fatalmente la memoria biográfica de JOHN BIRCH, y el titulo de primer mártir de la guerra fría, que se le endilgó para la posteridad
Robert WELCH, fundador de la JOHN BIRCH SOCIETY, (iconográfico) grupo anticomunista USA de la Guerra Fría, y omnipresente hoy en la corriente extrema del Partido Republicano -de Donald TRUMP- y a la vez, matriz primera del conspiracionismo (sic) de nuestros días. ¿Tentativa este último -a la desesperada- de comprender lo incomprensible del mundo de hoy, incluso visto de arriba y desde dentro, léase desde uno de los observatorios propios a la hegemonía USA? Como sea, significativa en extremo lo fue, en los inicios de su travesía, la denuncia de la JBS, en contra del presidente Eisenhower como un agente (sic) comunista. Cuyo apoyo fue decisivo, es cierto, a la guerrilla de Sierra Maestra, de Fidel, a su entrada triunfal en la Habana -1 de enero 1959-y a la consolidación del comunismo en Cuba. ¿Ultimo capitulo de la interminable guerra civil española? Es lo que Pedro SANCHEZ con su apoyo irreductible a la tiranía allí, nos obliga a seguir creyendo a toda costa
La Revolución cubana fue un parámetro inamovible de la política internacional en la década de los sesenta del pasado siglo (hasta hoy) y lo fue en mucho mayor grado y escala en la política española. Y por eso no nos dejan indiferentes los despachos de actualidad dando cuenta de una escalada hasta el paroxismo de las tensiones entre la Cuba de Fidel y la Administración TRUMP en los Estados Unidos. ¿Quien vencerá en la recta final, J.D.VANCE o el halcón anti-castrista de la Casa Blanca, Marco RUBIO, hijo de cubanos del exilio? That's the question
De la reseña biográfica todo menos clara que circula sobre John BIRCH cabe deducir que murió
no en la guerra de Corea, sino en la guerra civil china (1927-1949) -entre Mao-Tse-Tung y Tchiang-Kai-Chek. Victima en suma pues, de la rivalidad entre los generales US, MARSHALL y MCARTHUR, de posturas opuestas allí en la guerra civil. Un espeso tabú que rodea fatalmente la memoria biográfica de JOHN BIRCH, y el titulo de
primer mártir de la guerra fría, que se le endilgó para la posteridad
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