jueves, julio 14, 2016

MILICIANAS EN ZONA ROJA, HORRESCO REFERENS!

ÚLTIMA HORA URGENTE. MI SOLIDARIDAD SIN RESERVAS Y TODA MI EMPATÍA PARA LAS VÍCTIMAS DEL ATENTADO DE NIZA
El conde Aldo Rossi, especie de procónsul fascista en Palma -y amigo leal de la Falange mallorquina-, desfilando en triunfo -obsérvense los balcones al fondo de la foto- por la calles de Palma tras el fracaso del desembarco de los rojos. Se llevó de España -a tenor de ciertos testimonios biográficos por cuenta suya- un conocimiento mucho mas realista del pueblo español (sic) que el  de muchos españoles que se llenan la boca con ese término. Y en especial de las milicianas del bando rojo. Un español honoris causa, el conde Rossi, por mas que se vea crucificado en la leyenda negra que arrastraría durante décadas
Felipe VI -conforme se acaba de anunciar- viajará a Barcelona el próximo lunes, 18 de Julio. Como quien no quiere la cosa. una solemnidad habitual nos aseguran -al entrega de despachos de la última promoción de jueces catalanes- que habrá venido así celebrándose los años anteriores en el transcurso del mes de julio.

Ocurre que este años la temperatura y la tensión se habrán disparado de golpe en la proximidad de tan señalada efemérides con el programa de guerra civilismo tan cargado que nos anuncian las diversas instancias autonómicas (catalanistas) y lo mas emblemático del mismo lo es sin duda el cartel que la alcaldesa Colau ha ordenado pegar por todas partes en la Ciudad Condal con el lema no poco provocador de Paz pero no olvido, y en el que parece la misma mejicana (anarquista) catalana -en mono miliciano y fusil al hombro- que servia de motivo a la portada un libro reeditado no hace mucho -del que ya me ocupé en estas entradas en un articulo que recogí después en mi libro “Guerra del 36 e indignación callejera”- “La guerra de España” del periodista británico de nacimiento Burnett Bollotten sobre nuestra guerra civil.

Un libro sin duda interesante y documentado -en fuentes nota bene mayormente procedentes del bando republicano, recabadas en particular entre los exiliados españoles en Méjico donde el autor residió varios años en la posguerra- de signo anti-comunista (estaliniano) que sin duda por ese motivo sufría censura en mis años de universidad (hace cuarenta años), que od eja no obstante de torcer por el bando de los vencidos de la guerra civil dentro de la guerra civil en zona roja (a saber los anarquistas y demás facciones de izquierdas anti-estalinianas)

El feminismo -y la causa homosexual en general- sea tal vez la novedad mas llamativa de ese neo marxismo (“posmarxista”) emergente en las últimas décadas tras la caída del Muro, y que sufrimos ahora en propia carne los españoles y en particular madrileños, barceloneses y demás habitantes de toda un serie de grades capitales españolas caídos bajo la órbita de de esas marcas marxistas/feministas desde hace un año Una novedad, ya digo, o si se prefiere un contrasentido histórico, en la historia del comunismo marxista que como lo recuerda Pío Moa en sus recientes declaraciones- rechazaba de plano la homosexualidad y el feminismo por ser aberraciones burguesas.

Clara provocación guerra civilista como sea, la de las conmemoraciones de Ada Colau, en un espíritu de flagrante exaltación de la explosión de desmanes y de violencia fratricida incontrolada -y de asesinatos y (nota bene) violaciones en masa - que trajo consigo el desenlace -a favor de las milicias de extrema izquierda- de la batalla campal por calles y plazas -desde primeras horas de la madrugada- del 19 de Julio del 36 en Barcelona que narré en cámara lenta minuto a minuto casi en mi libro “Cataluña en guerra” ejemplares del cual habrán figurado sin duda a no dudar entre los diez y ocho mil libros confiscados por los Mossos de Esquadra días pasados en la Librería Europa de Barcelona. Las mujeres en la guerra civil española, en particular en zona roja, son un terreno un tanto virgen (un decir) que no se habrá sin duda merecido toda la atención que se merece en una tarea puramente historiográfica o de recordación de la memoria ajena (a años luz) de cualquier preocupación de signo feminista.

Y en particular el comportamiento individual y colectivo de las milicianas, y tal vez mas en particular -por razones de orden ideológico- en el colectivo anarquista donde tenia sin duda mas cabida y acepción la pulsión (por llamarla así) de tipo feminista. “Usted es y será siempre un pardillo, Julián, ninguna mujer va a la fuerza a ningún sitio”, exclama el conde Rossi virrey o procónsul (fascista) de La isla de Mallorca -en la novela de fondo histórico “La noche del Diablo- a cuento de unas milicianas que acababan de llevar delante suyo apresadas tras el fracaso del desembarco rojo (con nutrida participación anarquista) en la isla y en respuesta a los pedidos de clemencia del capellán (fuente principal de documentación, a través de su propio diario, de la novela) que le habían nombrado “de oficio” los altos mandos del bando nacional en Palma de Mallorca, que alegaba que las milicianas detenidas habían sido embarcadas a la fuerza en la expedición rojo/republicana. “Si una de estas zorras coge un cuchillo, Julián, ya puede usted despedirse del mundo de los vivos

Y en otro pasaje ante un grupo de mujeres que venían a llorar delante suya implorando perdón o lamentándose de la suerte de los suyos, detenidos o fusilados, el conde Rossi dejaba escapar, “hemos vencido a los rojos, la gente está feliz y no voy a permitir que cuatro zorras me amarguen la fiesta, si sufren que lloren detrás de las puertas” Palabra de dios, te alabamos señor. Como si lo hubieran dicho (literalmente) en español o hubiera salido de boca de español.

Más claro imposible (y elocuente) Y en un pagina web de signo ”azul” acaba de verse colgado en la red una recordación de los enfrentamientos entre falangistas y socialistas que llevaron a la muerte de Juanita Rico, la joven “chibiri” (socialista) que horas antes de su muerte habia orinado ante el cadáver de Juan Cuéllar falangista asesinado (en su presencia) por lo suyos en la Casa de Campo -y con el que del consenso generalizado había mantenido anteriormente una relación amorosa- y que desataría la espiral de violencias y de represalias que desembocarían en la guerra civil u en al que se vería envuelta Falange Española.

Y de la Pasionaria corrió siempre un rumor tenaz en ciertos medios en Bélgica -del que me llegaron repetidamente ecos- que se habría hecho culpable de actos de canibalismo (sic) con eclesiásticos, lo que daría una clave de explicación del poema “España aparta de mi ese cáliz” del comunista disidente peruano César Vallejo que en algunos de los versos mas enigmáticos del poema hace alusión a practicas de ese tipo. “No te fíes, España, de los que comen tus cadáveres” Unos versos y un poema que se verían censurados en la Cuba de Fidel Castro. Mujeres milicianas de la guerra civil en zona roja horresco réferens! Ada Colau no sabe de lo que habla o prefiere -haciendo honor a su nombre (o sobrenombre)- contarnos cuentos de hadas

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