martes, julio 25, 2017

FRANCO Y LA IDENTIDAD CATALANA

Cataluña no fue casus belli de la guerra civil. Digamos que fue a lo sumo pretexto (fundado y cargado de razones) de los militares que protagonizaron el Alzamiento en la Ciudad Condal. El detonante primero y principal lo fueron no obstante el caos y la monarquía que el triunfo del Frente popular trajo consigo y la amenaza de sovietización rampante que vendría a concretarse en los primeros meses de guerra al amparo de la explosión de odio y de lucha de clases que el fracaso del Alzamiento trajo consigo en zona roja. Esa es la verdad histórica. En los meses que precedieron al fracaso del Alzamiento en la Ciudad Condal y por vía de consecuencia en todo el Levante español (hasta el estrecho de Gibraltar) no se produjeron cambio significativos en materia de cesión de soberanía por parte de la autoridad del estado en favor de la región catalana.

La presión izquierdista por el chantaje y la violencia de los sindicatos obreros y los partidos de izquierda en los meses que inmediatamente precedieron al estallido de la guerra civil no hizo en cambio mas que incrementarse en toda España. Y si es cierto que el separatismo catalán tuvo cierto protagonismo yendo a jugando un papel influyente en el fracaso del Alzamiento en Barcelona -encarnado en las figuras de Escofet, antiguo oficial del ejército y posteriormente responsable de los Mossos de Esquadra, y del presidente de la Generalitat Lluys Companys-, no es menos cierto que el aplastamiento de la sublevación militar en la capital catalana fue obra principalmente de las milicias obreras -y en particular de los anarquistas de la CNT y de la FAI- con la aportación decisiva de la Guarida Civil de Cataluña y de sus dos jefes principales, el general Aranguren y el coronel Escobar (que tenía una hija monja) ninguno de los dos de ascendencia catalanes.

lunes, julio 24, 2017

VISTAZO EN FRANCÉS

Aquí os dejo el enlace de mi último vídeo en francés relacionado con el procedimiento que puse en marcha ante el Consejo de Estado belga por la orden de expulsión de la que me vi objeto de la Bibliothèque Royale de Bruselas

ATTENDANT CONVOCATION CONSEIL D'ÉTAT

domingo, julio 23, 2017

Nostalgias Suizas

Nostalgias suizas las mías
de mi juventud primera
en este verano “aplazado”
de una vida aventurera

que me asaltan sin aviso
ante la grande descubierta
que conmovió a todo un país
y a los que le siguen de cerca

¡La Montaña y sus secretos!
que en Suiza no es como otras
sino que sabe callarlos
sin soltarlos por la boca

de esos glaciares profundos
que la surcan y la acosan
y guarda un silencio terrible
hasta que llega la hora

de desvelar el enigma
que enloquecía la Memoria
de unas desapariciones
de las que no dieron cuenta

Agosto del Cuarenta y Dos
cuando Europa ardía en guerra,
cuando en Suiza paró el Tiempo
cual constante de su historia

y el reloj sólo ahora arranca
tras haberse dado a él cuerda
con la fuerza del impacto,
el de la noticia bomba

del retorno de unos cuerpos
y de toda la época aquella
que se quedó abrazada a ellos
como si fuera una momia

que parece que regresa
aunque no de igual manera
bajando de las montañas
cual deshielo de la Historia

en la hora del reencuentro
del futuro que se acerca
en el Año Cero mi amor
de la Vieja y Nueva Europa

con la fuerza del vacío
de toda la historia helvética:
entre el vacío y las cumbres
¡dios, qué luchas de epopeya!

Era lo que me inspiraba
en la tarde veraniega
ese atracón de lectura,
de Historia de las Ideas

Tú y tus ideas ¡oh Juan!
(me sopla un duende de cerca)
¡Que guardaron mi alma joven
de antídoto a la Tristeza!

Que así fue que aprendí amar
a la Mujer con mayúsculas
y a ti mi amor sobre todo
¡más mujer que todas ellas!


En el fragor de la noche
me sustraigo como puedo
en mente y en cuerpo y alma
mientras escribo estos versos

que escapan raudos, veloces
como corzos, como ciervos,
al alboroto estruendoso
de la “anti-música” (tecno)

¿Hija de otra época acaso
esta poesía “en los huesos”
tan desnuda de prejuicios,
convenciones y complejos?

Poesía no es artesanía
ni tan sólo un simple invento
aunque sea temperatura
de la emoción y el deseo

Poesía es el trance mágico,
la alquimia de pensamientos
de ideas al claroscuro
en espíritus sinceros

¡Ars magna de la confesión
la gran poesía sin precio!
Que hace vibrar al mundo
y le despereza del sueño

y le embriaga y enciende
y hace soñar al tiempo
y nos transporta a otro mundo
aunque sólo sea un momento

como me trasporta a mí
que por ti bebo los vientos
siguiéndote por los aires
-o por la red- y no miento

y aunque estés en la otra punta
del planeta (¿o no es cierto?)
te quiero y te sueño “global”
y a la vez en carne y huesos

de ese amor/global, mi amor,
el que por ti yo siento
que me lleva a expatriarme
yo solo en el firmamento

EJÉRCITO ACOSADO EX-COMANDANTA ACOSADORA (Cuaderno de a bordo n° 39)


viernes, julio 21, 2017

EX-COMANDANTE ZAIDA DE ACOSADA A ACOSADORA

La ex-comandante Zaida Cantera fue victima de acoso sexual según consta en decisión (firme) de un tribunal militar. Con el paso del tiempo no obstante y después de denunciar nuevos acosos sin pruebas, y haber acabado arrojando la toalla, léase pidiendo la baja de la institución, parece haber acabado convirtiéndose en acosadora ella misma. De sus antiguos compañeros, del conjunto del partido en el poder, y de la mitad (más uno) de la sociedad española. “Que dejen de hacer el sinvergüenza, de robar y de levantar el brazo Cara al Sol”, son las lindezas que les mandó al PP en el congreso hace una semanas. No parece que ella les invite mucho a curarse de (presuntas) nostalgias con gestos y ademanes como los de la foto. ¿Refugio de hijos (o nietos) de rojos el ejército español desde hace unas décadas, como lo fue el Frente de Juventudes en la inmediata posguerra? Eso podría explicar en parte al menos el caso atípico e insólito de esta mujer, que de toda evidencia no se encontraba a gusto en el seno de la institución, cuando decidió dejarla. ADDENDA Hay no obstante en justicia que precisar que su presunto acosador no fue condenado por un delito de acoso -que no se ve suficinetemente tipificado o descrito en abstracto en el ordenamiento penal sino en un marco laboral y de dependencia jerárquica)-, sino de abuso (sic) de autoridad
Bofetada a la institución castrense. O digamos un derecho al abofeteo impune intermitente, y a discreción, y ademas (jugosamente) remunerado. Así se puede glosar y resumir el caso de la ex-comandante Zaida Cantera, dada de baja del ejército con la pensión máxima -por decisión (injusta) del antiguo ministro de Defensa, Morenés- tras haber visto sobreseídas sus acusaciones de acoso (laboral) contra alguno de sus superiores jerárquicos inmediatos. La acusación o denuncia, de acoso (sic) -de persona del otro sexo- es un arma que carga el diablo como otra cualquiera. Como están las cosas de este o del otro lado de los Pirineos, una simple acusación de ese cariz cambia mágicamente las tornas, quiere decirse que invierte automáticamente -desde el momento´mismo de verse admitida a trmite- la carga de la prueba y obliga -en la practica- el acusado a probar su inocencia y no a la inversa.

Y esta claro que la ex-comandante (socialista) no supo o no pudo probar sus acusaciones, pero acabó ganando una batalla política -con la ayuda de un tribunal médico civil- que le habrá abierto el camino de un nuevo protagonismo fuera de la institución, lo que en el fondo tal vez fuera lo que ella andaba buscando. Y ahora, al socaire del regreso (triunfal) del antiguo líder del PSOE parece convertida en acusadora pública de la institución de la que fue dada de baja como acaba de ilustrarlo con su intervención en el Congreso por un comunicado de una unidad orgánica -Agrupación de Apoyo Logístico numero 61 del Ejército de Tierra, con sede en Valladolid- evocando la efemérides del 18 de julio de forma ecuánime y objetiva, léase con un mínimo respeto a la verdad histórica. Que habrá abierto de nuevo la caja de los truenos (guerracivilistas)

¿Talón de Aquiles del ejército español el feminismo militante (de izquierdas)? Así parece peligrosamente insinuarlo el caso que nos ocupa. Y es con ayuda de un leyenda negra anti-española -que asumieron (nótese bien) en gran medida los propios españoles- y que inspira de forma subliminal aunque sea muchas de las recriminaciones de ese cariz so pretexto de seximo, léase mahcismo, una palabra que se conjuga -trascrita lliteralmente en su forma española- en todas las lenguas del planeta como se lo hice saber hace muchos años a la escritora y feminista destacada Rosa Montero en una conferencia que dio en unos grandes almacenes del centro de Bruselas.

LIBERACIÓN SEXUAL Y NUEVO ORDEN NAZI

Firma del concordato con la Alemania nazi en Roma (julio de 1933) La Iglesia en Francia -más si cabe que en otros países europeos- dio muestras de gran ductilidad -lo meno que cabe decir- durante la segunda guerra mundial. Su principales figuras -Baudrillart, Suhard, Salière, Lienart (….)- dieron muestras inequívocas de adhesión al régimen de Vichy y al Nuevo Orden. Y algunos de los nombrados -no se olvide- serían figuras estelares del concilio y del posconcilio. Y a medida que la guerra avanzaba y que iban cambiando las tornas, la actitud de la inmensa mayoría del clero francés cambiaría en consonancia. Como se deja traslucir certeramente y on agudeza en la Historia de la Colaboración, de Dominique Venner. Lo que traería consigo una innegable emancipación mental -inclusive en el plano sexual- de la tutela eclesiástica por parte de los últimos leales entre las quintas mas jóvenes de la Colaboración (de extracción católica la mayoría de ellos)
En su apasionante obra “Historia de de la Colaboración”, dedica Dominique Venner unas paginas de crudo realismo -en guisa de conclusión del penúltimo capítulo de la misma titulado “La guerra civil”- a trazar la trayectoria arquetípica de uno de aquellos jóvenes franceses a los que el estallido de la Segunda Guerra Mundial pilló aún niños o púberes adolescentes y a los que el sol negro de la guerra -como reza el viejo adagio anónimo- acabaría haciendo hombres. Gracias a la guerra, y a la Colaboración a la que el adolescente del relato, con trece años de edad tan solo al principio, permanece fiel hasta el final. Y es que si hay algo que resalta mas fuertemente desde el principio lasta el fin de un testimonio tan sincero y tan crudo y tan palpitante a la vez lo es sin lugar a dudas la impresión de emancipación sexual que se desprende de la confesión recogida en esas paginas, algo que el nuevo orden nazi innegablemente traía consigo.

Y que se vería rodeado hasta hoy de los más espesos tabús, viniendo a resultar incluso -se me antoja- enigma mayor -aun irresuelto -para toda una historiografía contemporánea referida a la Segunda Guerra Mundial y la Alemania nazi. Esa misma impresión -de liberación sexual (sic) de toda una serie de interdictos heredados de una educación marcada al rojo por la moral heredada del judeocristianismo, se desprendía de la obra que ya evoqué a menudo en ests entradas, de “la Pena de Bélgica” con el telon de fondo de la Segunda Guerra Mundial y la ocupación alemana en Bélgica flamenca.

En aquella escena -inmejorable en el plano literario- de la chica de la que el protagonista adolescente estaba profundamente enamorado, que le confiesa -falsamente ingenua- que le quiere, sí, como un hermano, pero que ella ya se siente comprometida con otro joven, conocido también del protagonista un poco mayor que él y mas comprometido que él con los movimientos juveniles que gravitaban en la órbita de la Colaboración.

Y a la que se le ocurre contarle un chiste que le había contado el otro chico. Y era por cuenta del cura de un pueblo de los alrededores, que el marido de una de las feligresas, agricultor, se encuentra un día, de vuelta a casa de las faenas del campo, metido en la cama con ella. Ante lo que el marido engañado sale a la calle dando gritos: “venid, venid todos, que ya sé por que no consigo darle a mi mujer hijos, y es que cuando van a nacer viene el cura y se los come”. Y la chica terminaba su relato soltando la risotada. Ante lo que el joven protagonista concluía lúgubre y melancólico (y culpabilizante a la vez): “de aquellos labios que yo había creído puros y virginales se elevaba hasta el cielo la pestilencia sofocante de una p... de Babilonia”

miércoles, julio 19, 2017

SUIZA Y EL ETERNO RETORNO

Todo en la noticia singular que comento en estas entradas recuerda y evoca algunos de los relatos alpinos del gran escritor suizo de expresión francófona, Charles-Ferdinand Ramuz -insólitamente neutral durante la guerra civil española-, como el de esta obra -en edición reciente (2011) en la foto, en lengua española- de una de sus novelas mas célebres, de un  título prestado al nombre de una de las localidades de alta montaña más emblemática del cantón suizo del Valais, no lejos de los lugares de escenario de esa desaparición misteriosa que viene a aclarase sólo ahora setenta y cinco años después y que tanto impacto tuvo en la Suiza de entonces -dentro y fuera incluso del cantón- y tanto marcó las mentes y memorias de su contemporáneos. Como lo ilustran los titulares de prensa de la época, que se exhuman ahora en la noticia que aquí comento. Entre ellos del “Nouvelliste Valaisan” (Noticiero del Valais), que sobrevivía -como tanta cosas en el país alpino- aún muchos años después, como doy constancia de ello de mi paso por el seminario de Ecône donde era el único periódico que allí nos llegaba. Y que viene ahora a traer ahora a mi memoria esa noticia insólita. Como tantas otras cosas
Tiempo estival. De oleadas de calor agobiante, a tono con un actualidad que causa no menos agobio, e invita al autor de este blog fatalmente a la evasión por las rutas del tiempo o del espacio y es lo que hago gustosamente ahora con ayuda de una noticia de las de paginas de sucesos que habrá copado por lo insólito los titulares y primeras paginas de los medios, por unas horas aunque fuera. La montaña acaba revelando sus secretos,

En los Alpes Suizos, con la ayuda de sus hondos glaciares, es el caso por lo menos (me curo de inmediato en salud ante escépticos montañeros) Setenta y cinco años después, un glaciar del cantón suizo del Valais acaba de devolver los restos momificados -y en sus vestimentas intactas- de una pareja, marido y mujer, desaparecidos en 1942, cuando iban camino de pastos de alta montaña -”alpages” en lengua francesa- sin duda a ordeñar el ganado vacunos del que eran dueños.

Y ahora sólo se habrá sabido que fueron víctimas de una caída mortal de cuarenta metros en la grieta de un glaciar que intentaban atravesar en el limite de los cantones de Berna y del Valais, dejando al morir tras ellos siete huerfanitos, cinco varones y dos hembras, la mayor de todos ellos de trece y la menor de cuatro años en el momento del suceso -tal vez la única superviviente- que habrá hecho ahora declaraciones a los medios. La noticia que recoge declaraciones de responsables de la policía del cantón del Valais, reza que los dos vestían ropas del tiempo de la segunda güera mundial. Agosto de 1942. Cuando la historia y el mundo titubeaban como tal vez lo hicieron los dos protagonistas de este infausto suceso antes de su caída mortal.