miércoles, mayo 28, 2014

PABLO IGLESIAS Y SU MAMÁ

Maria Luisa Turrión, madre de Pablo Iglesias en un programa de la cadena de su hijo, en enero del 2003. Abogado laboralista de Comisiones Obreras, que ya lo era cuando la "matanza" de Atocha (del 77) de la que arrastra una leyenda de superviviente, ella como su marido -padre del fundador de Podemos-, léase de mártires/en vida de la democracia española. Una mujer de casta desde luego, la madre de Pablo Iglesias y me refiero sobre todo a la casta o a la clase política que nos gobiernan. Tal vez por eso -y sin darse siquiera cuenta-, su hijo (amantísimo) tiene esa palabra en permanencia en la boca
El abuelo de José Luis Zapatero, su sombra fatídica que me diga gravitaría de cerca en la política y en la marcha de la sociedad española los años de mandato de su nieto, el Nietecito como le llamaban algunos. Y mucho nos tememos algunos que otro u otros fantasmas familiares -estos aún en vida- acaban de surcar el firmamento de la política española tras las elecciones del domingo y para no dejarnos ya ni a sol ni a sombre gravitando igual de cerca en el día a día de la política española a partir de ahora que aquel abuelo tan funesto (para muchos)

Eso es lo que mucho me temo que eté ocurriendo tras el triunfo que algunos quieren presentar como arrollador o como caído del cielo y que otros en cambio no nos parece más que un regalo de los medios –y si se me apura de una parte de la clase política (de la casta a o castuza como los propios interesados dicen)-, de la plataforma (que eso parece) más que otra cosa, de Podemos liderado por su fundador y alma mater y portavoz indiscutible (y no sé más cuantas cosas) Pablo Iglesias. Pablo Iglesias Turrión para dejarnos de espejismos (que cualquier parecido con la realidad seria, a lo que parece, pura coincidencia)

No creo, como ya lo dejé aquí sentado, que el fundador de Podemos descienda en línea directa (o como sea) del fundador del PSOE al contrario de lo que su nombre (bien falaz) parece sugerirnos. Está claro en cambio que es hijo de sus padres (de sus papás, padre y madre quiero decir, y por lo que se ve de su mamá sobre todo) Una pareja de abogados laboralistas de mi generación universitaria que escaparon por los pelos -según se me hizo saber por amigos o próximos suyos hace algún tiempo en la red- a la matanza de compañeros suyos laboralistas de Atocha (en 1977)

¿Gente de izquierdas de padres a hijos como parece lo habrá salido su hijo? Botones de muestra más bien de una generación manipulada ideológicamente -los universitarios de entonces- que procedían en el plano genealógico mas bien del bando de los vencedores y no de los vencidos de la guerra civil, como lo ilustra el caso emblemático en extremo de una de las víctimas de aquello, Luis Javier Benavides Ordaz, nieto del general Ordaz (cruz laureada de San Fernando de cuando la cruzada de Liberación) hijo de registrador de la propiedad (un respeto), de una familia emparentada con la de Martín Artajo, una de cuyas ramas veraneaban -junto con aquellos- en Sigüenza en la segunda mitad de la década de los sesenta donde yo les conocí, al abogado laboralista recuerdo incluso, siendo él todavía un niño (un poco más joven que yo)
La moral pertenece (de pleno derecho) al terreno del libre albedrío pero no deja de arrastrar como lo explicó y demostró fehacientemente Federico Nietzsche una ge-nea-lo-gí-a que invita -pese al "prejuicio democratico" que nos barre el camino, como escribió el autor- a una búsqueda en dirección de los Orígenes (de la Civilización y de la Memoria) ¿De tal palo tal astilla? No necesariamente, no es óbice que la memoria de cada uno, propia e intransferible, individual y al mismo tiempo colectiva, tiene no poco de hereditaria. Y en el caso que nos ocupa, no es pura casualidad desde luego que Pablo Iglesias sea hijo de quien lo es, dos "supervivientes" -padre y madre- de la "matanza" de los laboralistas de Atocha
Secuela, una de las más dolorosas y desgarradoras tal vez -ese transbordo ideológico masivo de los hijos de los vencedores de la guerra civil del 36- de la derrota española (y de so vencedores de entonces) en la Segunda Guerra Mundial en el 45 de lo que vengo disertando aquí una entrada sí y otra también desde hace tiempo, a seguir a la reanudación de este blog en septiembre del año pasado. cada cual es hijo de sus obras me reprocharán tal vez aquí algunos, como lo habrán hecho otros en el pasado por ls que parecía una obsesión o una fijación obsesiva de mi parte en el lazo genealógico de protagonistas de la actualidad candente como de nuestro pasado más o menor reciente y como lo muestra el abordaje -esencialmente psico/biográfica- que me mereció la figura de Francisco Umbral (y de sus obra) en la tesis de doctorado que le dediqué y que acabo de publicar ahora en forma de libro bajo el título "El padre falangista de Francisco Umbral" como aqui ya lo tengo noticiado.

El huevo y la gallina, o el cuento de nunca acabar la cuestión de elucidar el peso de la herencia y de la genealogía en la conducta humana como otros tantas cuestiones irresueltas en la historia de la filosofía tanto en el plano de la conducta moral como en un enfoque puramente psicológico, que acaba desembocando en grandes cuestiones y debates que dominaron la historia del pensamiento occidental como la de libertad humana, del azar y de la necesidad, o en leguaje y en clave de pensamiento teológico la de la predestinación o de la fatalidad y del librea albedrío.

Pablo Iglesias Turrión -de treinta y tres años- es por supuesto ya mayorcito y no seré yo quien ponga aquí en cuestión o entredicho su madurez (psicológica) de hombre adulto. Que se trate -en el plano ideológico- sustancialmente de un heredero es algo en cambio a lo que se diría que todos los indicios apuntan, a comenzar por su nombre tan emblemático -que parece como digo más el fruto de una opción ideológica en sus progenitores) que un lazo de filiación ideológica con aquel personaje (del socialismo obrero) Y si dudas cupieran las declaraciones de su madre (querida) se diría que viene ahora a corroborarlo y a confirmarlo.

Saliendo como una heroína de la antigüedad clásica -como una loba- en defensa de su hijo que paga el precio ahora en los medios-en puyas, críticas y en acusaciones- de la gloria y del triunfo (en unas elecciones)

Una madre no como las otras, no me digan, la mamá de Pablo Iglesias. Abogada laboralista al servicio -y bajo contrato cabe suponer- de Comisiones Obreras que habla de Podemos y de su hijo siempre en cuarta persona, vecina (como se debe), que me diga hija (adoptiva o de nacimiento) del "pueblo" (que no barrio) de Vallecas, bastión de izquierda obrera hasta hoy desde los tiempos de la transición y antes aun desde los tiempos del tardo franquismo (y yo si se me apura añadiría también desde las postrimerías del Concilio Vaticano Segundo mediada la década de los sesenta) Que habla ahora y no para cantándonos las glorias y las maravillas de su hijo (tan querido)
'Yo acababa de llegar de España. Sartre, que no había puesto nunca un pie en España en su vida, que no hablaba ni una palabra de castellano, sacó su reloj, lo puso encima de la mesa y se puso a explicarme lo que en España sucedía' Son salidas así, frecuentes en él las que me reconcilian o me hacen prestar atención  a Michel del Castillo con el que arrastro un problema de filias y fobias comparable al que arrastré con Francisco Umbral aunque en menor intensidad y de mucho menor gravedad también, en la medida que me pillaba mucho menos cerca, por razón mayormente de su expatriacion linguistica. En la Feria del Libro de Bruselas le espetó a uno de la ARMH "¡ojalá que vuestros hijos no acaben escupiéndoos al rostro vuestra Verdad y vuestra Memoria!" Aquella reacción que dejó al publico asistente patidifuso y que a fe mía no me esperaba yo tampoco, me desprendió de no pocos prejuicios y aprensiones que guardaba por cuenta suya
“¡Ojala que vuestros hijos no acaben arrojándoos -o escupiendo al rostro (entendí yo más bien)- vuestra verdad histórica oficial y vuestra memoria (léase sobre la guerra civil española) ! Eso fue lo que le espetó delante mía el escritor oriundo en lengua francesa, Michel del Castillo, a uno de los portavoces de la asociación para la recuperación de la memoria en una de las ediciones de la Feria del Libro de Bruselas delante de nutrido público en los inicios de los años Zapatero.

En el caso de los progenitores de Pablo Iglesias Turrión, la maldición de una memoria reconstruida (y de signo revanchista) parece que no se ha cumplido no obstante, porque aquel se muestra al contrario hijo amantísimo de una madre de izquierdas (convencida y militante por no decir beligerante, lo que deseo y espero que no llegue a cumplirse)

Algo en lo que muestran adolecer gravemente de la ausencia (flagrante) de uno los trazos distintivos -el de la ruptura generacional (no poco desgarradora e intestina)- de la generación que fue la sus progenitores, la de su madre amantísima, que fue también la mía (mi generación quiero decir), y en lo que parece mostrar un perfil o una figura atípica en relación con esa movida de los indignados del 15-M que él parece liderar ahora después de haber conseguido recuperarla o encauzarla dentro de un orden, léase por las vías de la representación política (partidista) Con lo que las aguas vuelven a su cauce en definitiva, y cada mochuelo a su olivo de procedencia, me refiero a los quince/emes. De vuelta ahora a la izquierda de donde provienen y de la que nunca deberían haber salido para bien de todos, de los suyos y de los “otros”

Y con lo que el líder de Podemos viene a confortar más bien la imagen aun anclada en la memoria colectiva de un rojerío de clase obrera esencialmente hereditario de padres a hijos -y antes aun de los abuelos y bisabuelos- como lo denunció el escritor falangista Antonio de Obregón en una alocución radiofónica memorable durante la Guerra desde radio Burgos, "Nuestros verdugos" que aquí ya habré evocado, más de una vez incluso.

Yo soy yo y mi circunstancia escribió Ortega. Pablo Iglesias y su mamá, cabría ahora en cambio glosar de la circunstancia (genealógica y familiar) de este político joven, indignado e iluminado. Nuevo Cristo (de izquierdas) en la política española

6 comentarios:

julio dijo...

El 21 y 22 de julio se celebran jornadas dedicadas a F. Umbral dentro del curso de verano de la Universidad Complutense en El Escorial. ("El Mundo", Madrid 29 mayo, pag, 46)

Juan Fernandez Krohn dijo...

Gracias, Julio, por el anuncio. Todo menos trivial(...) ¿Pura casualidad? Es posible Tomo nota, como sea. Un abrazo

Julian dijo...

Dos mil años aguantando a base de pajotes y ahora resulta que los curas puden follar, segun el papa Paco.
http://www.laprensa.hn/inicio/713283-96/papa-francisco-abierto-a-discutir-el-celibato-sacerdotal

Juan Fernandez Krohn dijo...

¿Y quien te impidio vivir tu vida, o "servirte a tí mismo" como algunos dicen?

¿Se lo impidieron acaso al Padre Llanos que hacia manitas con la Pasionaria -los dos solos en su choza del Pozo del Tío Raimundo- siempre en orden no obstante con la disciplina y el derecho canónico y la jerarquía hasta el final de su vida?

Eso del celibato sí, celibato no, es una serpiente de mar que el Vaticano a modo de diversión viene sacando a flote de cuando en cuando, desde los tiempos del concilio.

Para desviar la atención, por ejemplo, de la pedofilia de curas (y obispos), como ocurre ahora. Porque está claro que tienen ver lo uno con el otro -la pedofilia eclesiástica y el celibato obligatorio-, y mucho.

¿Celibato opcional? Se pdria pensar, aunque sólo fuera porque a protestantes españoles (horresco referens) que yo cononoci hace mucho la simple idea les ponia fuera de si, lo que sea tal vez un signo.

No es ébice que hoy por hoy no deja de ser una idea utopica. Algo intocable -y eso sea ta vez lo que quería decir los protestantes aquellos-, y Francisco I lo sabe, aunque disimule (ante los medios), por mucho que diga -como un estribillo que no dejaron de repetir uno tras otro los papas del concilio- que "no se trata de un dogma" (para la iglesia)

No lo es, tienen razon, y es porque no se trata -sólo- de eso, sino que es mas, mucho más que eso. Como un dogma supremo, o la razón de ser -hoy por hoy en el mundo que vivimos- de la iglesia y del clero

Algo parecido a las viejas momias de Egipto que del solo tocarlas se venían abajo. Saludos

julio sanz dijo...

http://www.uco.es/servicios/comunicacion/dossier/item/download/90314

Este es el enlace del tema Francisco Umbral, del comentario que te hice
hace unas horas

Juan Fernandez Krohn dijo...

Gracias, Julio. Conozco a los organizadores porque estuvieron presentes en el anterior coloquio sobre Umbral en el Escorial, en julio del 2010 al que asistí, como lo cuento en el capítulo final -de conclusión (y de redacción reciente y que da su nombre al título)- de mi libro, "El padre falangista de Francisco Umbral" Un abrazo