martes, marzo 31, 2026

QUEIPO DEL LLANO Y EL DERECHO DE CONQUISTA

General Gonzalo QUEIPO DEL LLANO, Virrey de Andalucía durante la guerra civil. Por méritos propios (se estará aquí de acuerdo) ¿Responsable (culpable) de la muerte del general CAMPINS? Como dijo Jack, vamos por partes. Legítima defensa, lo primero que sale a relucir. Y es en la medida que el perdón al general (imperdonablemente) vacilante, del otro general (decidido) podía -en la lógica de hierro de una guerra civil- nada menos que costarle la vida. En la situación además de riesgo (grave) de cerco, de aislamiento ante los acontecimientos imprevisibles de aquellos inicios (inciertos) de la guerra civil, en Granada, en Sevilla y en el conjunto de Andalucía. No es cinismo, es realismo de la Historia. Que redime al general insurrecto. Por cuenta y en el nombre -inscrito en la Tradición primordial- de un derecho de conquista 

Dijo el prusiano CLAUSEWITZ que la Guerra es la continuación de la Política por otros medios. Y mutatis mutandis se podría decir algo así, de la Moral, la continuación -por otros medios- de la Guerra y de la Política (a secas). Entendiendo Guerra por guerra hibrida o asimétrica y Moral por política/religiosa. Entendiendo a su vez por esta ultima lo que ya saben los que aquí me leen, tras haber acabado familiarizándose con mi lenguaje en el tema. Léase política vaticana o pontificia o sea. Con lo que quiero decir que los análisis políticos o los juicios históricos acaban muchas veces traducidos en lecciones de moral (de lo más sabrosas) Y es lo que me inspira casi todo lo que vengo leyendo (o viendo) las últimas horas con ocasión de la muerte -fusilado- del General CAMPINS que por no sumarse al Alzamiento, fue fusilado tras verse condenado a muerte en Consejo de Guerra, y tras desoírse las (insistentes) peticiones de indulto a su favor, de FRANCO que había sido estrecho compañero de armas y fiel amigo suyo. 

Fusilado -así reza la glosa en su honor- que circula en la Red y en los medios- por mantenerse fiel al juramento (sic) de obediencia a la Republica. Obediencia debida, objeto de los códigos de justicia militar -como de los códigos (militares) de honor, y también de la moral casuística. Es decir, puntillosa -lo de casuística-, quisquillosa, chinchorrera, escrupulosa -RAE dixit- jesuítica o sea (de una Compañía de Jesús, nota bene, en tiempos de decadencia) Y de la que no se sabe o se concluye a ciencia cierta, si el juramento (dichoso) aquel obligaba o si de ello en cambio nos eximía, y si era que si, de qué modo y manera, absolutamente o dependiendo de las circunstancias. La madre del cordero o sea. Y es que el general CAMPINS fue víctima (trágica) de las circunstancias (como tantos otros), en resumidas cuentas. Eso al menos es lo que se desprende de la entrevista que brindó ayer la televisión publica (faltaría), al autor de una reciente biografía (novelada) por cuenta suya, e igualmente, de las escenas de un film ya no tan reciente a él dedicado, que se pasó durante la entrevista.  

Juramento de obediencia a la Republica, como en los contratos, las clausulas leoninas o abusivas (comparaciones odiosas) Y así ya vamos entrando en materia. Un juramento de resultas de un cambio de facto (el 14 de abril)  -como aquello lo fue (y no entro en polémicas)- que obligaba a todos, como un precio de peaje en los mas variados momentos y circunstancias de la vida de todos los días.  Abrumado además aquél -hay que concederle- como todo mando militar que se precie, por la necesidad angustiosa de mantener el control (bajo su mando) y más aún en situaciones de excepción, como en la declaración del estado de guerra. Y más en aquellas fechas de julio del 36, en Granada inicios de la guerra civil. Atenazado por su (férrea) negativa a los (desesperados) pedidos de entrega de armas a civiles, de los unos, y sus dudas y reticencias ante los no menos imperiosos apremios de sumarse al golpe militar de los otros Esa es al menos una de las impresiones dominantes que se hacían sentir de la entrevista a la que hago referencia. 

Y junto a ella otra no menos dominante hasta el punto que ofrecería su subtitulo a la biografía, y es la soledad. De alguien que estuvo y se mantuvo solo, que no pudo contar CON NADIE. De una soledad absoluta -como la califica el autor, sin miedo a exagerar, el precio quizás de dar con la fórmula justa- de soledad cósmica habla (sic) -¡sabrá no obstante de lo que habla o lo que dice! (nota del autor).(...) De una soledad, como digo, tal y como a menudo ocurre, de la que quizás le cabía algún reproche. ¿Soledad, fruto (amargo) de las circunstancias o hija de los propios actos del solitario? Y engranaje fatal -de una sublevación militar- en donde muy probablemente sólo el Tiempo y la Historia alcanzan a emitir su veredicto,  desempatando los héroes de los villanos. Los hechos como sea están claros. CAMPINS con sus vacilaciones se ganó la hostilidad del general QUEIPO DEL LLANO, que no vacilaba. Creando aquél el vacío en torno suyo. 

Y lo demás es historia conocida, pasto de especulaciones sin fin, de cualquier manera. ¿Por qué Don Gonzalo QUEIPO DEL LLANO -hombre de honor- no le perdonó? Que page uno por todos, la sentencia, emanada de la ley (de bronce) de la Historia, y de los oráculos de la antigua Sabiduría, resuena en un caso así, con más fuerza que nunca. Y como no asociar la fatalidad (sic) -léase el designio negro del FATUM- con la otra fatalidad misteriosamente sincrónica. Y hago alusión, me explico, a la coincidencia de su muerte con la de GARCIA LORCA. Victimas los dos de la fatalidad de la guerra civil, General CAMPINS, y GARCIA LORCA. Esa es mi sentencia. Y es también, mi apuesta


Luis ROSALES y Federico GARCIA LORCA, protagonistas de la tragedia. De su amigo dijo que "quería una dictadura militar", el poeta falangista.  La justicia poética que esa foto (inédita)  nos inspira, nos lleva a poner por cuenta de la fatalidad (sic) la muerte del poeta granadino. De una fatalidad que viene a ilustrar la sincronía de las dos muertes, la del General CAMPINS (igualmente víctima de la fatalidad, de la guerra civil), y la de FEDERICO GARCIA LORCA


























































































































 
       

lunes, marzo 30, 2026

¿RUSOFILO YO?




NICOLAS II de la dinastía de los ROMANOV, fue el último Zar de todas las Rusias (1894-1917) Y fue asesinado en 1918, tras la Revolución bolchevique, -en Ekaterinburg (Urales) (*)-, junto con toda la familia imperial. Fue en definitiva victima de la I Guerra Mundial y su desenlace. Como lo vino a rubricar Vladimir PUTIN en una de sus proclamas, de la guerra en Ucrania. La Revolución de Octubre, resultante de la Guerra y no de la lucha de clases  

Hay muchos anglófilos en España, y francófilos, y germanófilos -aunque de estos sobre todo a seguir a las dos guerras mundiales, especialmente a la última de ellas, un poco menos. Y también -en menos todavía- los hay rusófilos, como yo, y como lo dejé en constancia aquí ya repetidas veces. ¿Y por qué soy rusófilo? La pregunta incomoda, que me hace daño incluso, que me asalta ante el anuncio de un estreno, el de una pieza de teatro imperecedera, tanto como la memoria de su autor y me estoy refiriendo al Jardín de los Cerezos, de Antón CHEJOV. Que me duele, sí, como me ha dolido siempre la decadencia y el ocaso de una Rusia (imperial), la de antes de la Revolución, y de su aristocracia que en esa obra se representan. Y soy consciente de estar ahí dándome de bruces con un enigma o rebaño de ellos, con los que peleo a brazo partido en este blog, y pongo a sus lectores asiduos, de testigos de ello. Y sobre todo el que se podría definir como choque inevitable -tal como lo plantea la obra teatral a la que me refiero- entre la nostalgia (sic) y la realidad que la niega o pone en entredicho, a menos que acertemos a sajar (sic) el nudo gordiano que esa antinomia representa. Y apuesto que sólo (ello) sería posible por cuenta de la nostalgia de un pasado -al que aquella abre o cierra (legítimamente) el paso- y de un presente y un futuro libres, sueltos de un pasado que no pasa, que les amenaza y acompaña interminablemente, "in saecula saeculorum" 

Y todo lo que estoy exponiendo o pretendo desarrollar aquí lo es al precio de una (costosa) confesión que a mis lectores con gusto ofrezco. Y es del brillo, del glamur de esa aristocracia rusa que sólo pude admirar, subyugado, atónito, como de lejos y fue -como un flash cegador- en un reportaje marca TFP que nos proyectaron en el seminario de Ecône, con el telón de fondo -imagino (de lo que vagamente recuerdo)- de la Revolución (rusa) de Octubre, y en unas escenas del mismo que nos mostraban a un grupo de jóvenes estudiantes -chicos y chicas- con unos gorros y atuendos que no había visto nunca iguales y que no vería nunca después y de los que se despedía un (fuerte) perfume a nobleza y aristocracia -que no sé a fe mía si lo eran, nobles o aristócratas, los jóvenes aquellos- y un inconfundible sello a lo auténtico y señero, y al mismo tiempo -¡ay dolor!- nuestro o muy cercano a lo nuestro. Y esa rusofilia latente en mí , sobre todo, lo repito, desde entonces, vendría a salir a flote con la guerra de Ucrania, como aquí lo tengo sobradamente puesto de manifiesto. 


Anastasia NIKOLÁYEVNA ROMÁNOVA (en ruso, Anastasí-a), Gran Duquesa de Rusia, y última hija del Zar. Que -pese a las leyendas, hoy desmentidas (2)- no sobrevivió a la matanza de la familia imperial

Y en vídeo que circula en la Red sobre las guerras de PUTIN (sic) se mencionan datos biográficos, inéditos, por lo menos para mí, del mandatario ruso. Como la escena propiamente cinematográfica que protagonizó en Dresde, donde estaba destinado -en su calidad de espía, agente y oficial del KGB- en el momento de la caída del Muro, y fue ante la muchedumbre que pretendía asaltar la delegación, frente a la que se interpuso él solo, pistola en mano a la puerta de entrada, y a los que increpó -a riesgo de su propia vida-, con lo que logró disuadirlos. O esas palabras que se le atribuyen que ya registré en mu entrada anterior, con ocasión de la tentativa (frustrada) de golpe, de comunistas del ala dura ("conservadores") contra Mihail GORBACHEV. "Los que no añoran la Rusia soviética no tienen corazón, y los que pretenden hacerla revenir, no tienen cabeza tampoco"  Un (insondable) enigma Vladimir PUTIN, a la medida de su país y de su pueblo. 

Que lo menos que nos puede inspirar -todos aquí estarán de acuerdo- es circunspección y respeto.  Hay no obstante un sed contra -como en los debates escolásticos- que no me permito aquí obviar (tampoco yo) y lo es la política rusa -de PUTIN- en relación con Cataluña, de la que he leído algo, poco, con la reserva además que me inspira la alergia (invencible) que por regla general me producen los medios (de la Prensa mainstream), especialmente en ciertos temas por esclarecer (como el que nos ocupa) Mi apuesta (pro) rusa continua pues enhiesta. Salvo prueba en contrario que no llegará. ¡VIVA RUSIA y ARRIBA ESPAÑA!


Vladimir PUTIN, ¿último Zar? Como si lo fuera. En la medida que viene -sin pausa ni descanso y punto por punto- asumiendo todos los postulados y reclamaciones en política extranjera de la Rusia imperial: ¿Cataluña? Una excrecencia de la época soviética -la política rusa (por confirmar), al respecto- que acabará desapareciendo, como tantas otras. Esa es mi apuesta 

(*): "Rebautizada" después, en el 91, recobró su nombre inicial

(2) La principal de ellas, la de Anna ANDERSON -una obrera polaca, con un historial de enfermedades mentales a rastras, en el consenso reinante hoy sobre el tema-, que se hizo pasar -con cierto éxito- por la Duquesa Anastasia, pero tras la caída del comunismo y la descubierta de los cuerpos del Zar, de la zarina y de sus hijos, la intrusa acabaría confundida con las pruebas de ADN, en ella y en la familia imperial



domingo, marzo 29, 2026

HIMMLER, EN MADRID


Foto inédita de HIMMLER, en el Museo del Prado, durante su visita a España (19-24 octubre 1940) Donde mostró un especial interés por la estatua de la Dama de Elche. Hubiera sido interesante de conocer de primera mano sus impresiones sobre la Escuela flamenca, brillantemente exhibida en algunas de aquellas salas, en representación emblemática de una muestra -hispánica- de civilización, en un pueblo germánico (sic) como lo son los (belgas) flamencos, y como tal, de natura -así a primera vista- a poner a prueba los postulados (rigurosamente) pangermanistas subyacentes en la ideología del nacionalsocialismo

La foto esta ahí, más elocuente tal vez que todos los discursos y palabras, no en lugar de la Memoria, pero sí para ilustrarla y mantenerla viva e intacta. Sobre una figura del III Reich, la de halo tal vez más negro (y siniestro), la más odiada tal vez y vilipendiada. Visitando un alto lugar del arte y de la cultura. En la España de ayer. Como la de hoy. La visita a España de HIMMLER no fue precisamente un hecho baladí. Ni por las ciudades por las que transcurrió -Irún, Alsasua (Navarra), Barcelona (atravesando -en olor de multitudes (enfervorizadas)- la Diagonal), Burgos, Toledo, y naturalmente, la capital de España -, ni los lugares -museos (Arqueológico, del Prado), ruinas (del Alcázar) y un monasterio (el de Montserrat, en paralelo al francés de Montsegur)- que visitó. Ni por la corrida de toros -en las Ventas, un respeto- que (sólo) presenció a medias (...) 

Un (excepcional) interés artístico y cultural que sigue suscitando interrogantes y ahondando el enigma y el misterio hoy como ayer. Enigma como los de la Gran Esfinge, el del III Reich, como el de las clases y de la lucha de clases, sobre todo lo cual ya me explayé (abundantemente) aquí. Enigmática igualmente esa búsqueda de los nazis en pos y en busca de la Historia y de la Verdad histórica, especialmente de la Historia de Europa. Y del Santo Graal a través de aquella. Un mito, de acuerdo, que no fue menos padre fundador de todos los mitos. Ante el tribunal de la Historia que sobre él tendrá que emitir su veredicto. Al final de los Tiempos, léase de la Historia, es decir, del Final de la Historia cuando se nos descubrirá su sentido.  El sentido de la Historia, y el de nuestras vidas (que viene a ser lo mismo) Y antes de ello todo son especulaciones, por propia definición soberanas y libres. 

Dejó aquél su huella entre españoles, como sea, uno de los mayores Impresentables. En las Ventas de la que salió espantado. atropellado, cabe imaginar que ante la suerte de matar, y en suma, de ese no menos insondable enigma que la fiesta taurina no deja de plantear. El mismo que nos plantean -mutatis mutandis- los misterios del reino animal. Como el que nos plantea su educación de católico bautizado.  Dicen que, tras la caída del Muro y los cataclismos que aquello trajo consigo en las altas esferas del Kremlin -como lo fue la tentativa de golpe de comunistas del ala dura contra Mihail GORBACHEV, en Moscú-, dijo Vladimir PUTIN la frase brillante y no menos enigmática aquella -que a fe mía antes nunca oí- que  el que no añoraba la Rusia soviética no tenía corazón (sic) y el que pensaba poder hacerla revenir no tenia cerebro (o andaba mal de la cabeza) Y del poso de Verdad histórica (sic), de acerbo histórico y cultural del que dieron muestras el régimen nazi y la ideología del nacionalsocialismo cabría decir algo así (...) 

Como el interés, respeto y admiración que el jerarca nazi mostro hacia los tesoros artísticos y culturales del pasado español, son como poco motivo de respeto y de circunspección. A menos que consintamos y nos rindamos al chantaje de la Bien Pensancia, y en vez de apreciar, admirar y ensalzar la idea solar (sic) brillante y fulgente en el cielo astral, como lo es la de la Hispanidad, y limpiando y redimiendo a la vez todo lo que de cerca o de lejos la rodea, o al contrario, consintamos en transitar sin pena ni gloria tras los pasos de un espantajo (schrekkend Bild), post-fabricado por los medios. 


Escena -con Boris YELTSIN (centro de la foto)- de la tentativa de golpe de estado de comunistas del ala dura contra Mihail GORBACHEV (19-21 agosto 1991) Vladimir PUTIN, ya casi en la cumbre de su ascensión, no estaba lejos de allí. "El que no añora la Rusia soviética no tiene corazón, y el que quisiera hacerla revenir no tiene cabeza", dicen que dijo PUTIN a la sazón

sábado, marzo 28, 2026

"MESTIZO" Y OBSOLETO MENENDEZ PELAYO




El Concilio Vaticano Segundo (en la foto)  y también, el papa que lo convocó Juan XXIII, y el que lo clausuró, Pablo VI. El cielo se nos vino encima a algunos católicos (como a mí) ¿Más papistas que el Papa? Como sea, lo rechazamos entonces, en nombre de Concilio (anti-protestante) de TRENTO, siguiendo las denuncias de Monseñor LEFEBVRE, quien habló de una Roma de tendencia neo-modernista y neo-protestante que se manifestó (sic) en el Concilio y en todas las reformas y orientaciones que se le siguieron. Fue el Concilio, el que marcó de obsolescencia el patriotismo confesional de MENENDEZ PELAYO y del conjunto de su obra

"España evangelizadora de la mitad del orbe, martillo de herejes, espada de Roma, luz de Trento, cuna de San Ignacio, esa es nuestra unidad y nuestra grandeza, no tenemos otra" Esa es la celebérrima frase en su epilogo a la no menos célebre "Historia de los heterodoxos" de (don) Marcelino MENENDEZ y PELAYO, de la que se acaba de anunciar una  nueva edición Y quién me iba a decir después de haberla repetido glosándola y elogiándola en mi vida tantas veces (sin tacha y sin reproche), que al cabo de los años iba a acabar -ay dolor!- entrando en debate con ella, que me diga con la corte de sus panegiristas escoliastas y comentadores,  entre los cuales -inútil de precisar- me sentí siempre en buena compañía. Pero llegó el Concilio, quiero decir su resaca en el largo posconcilio, cuando a mi y a algunos otros como yo, el cielo se nos cayó encima, y muchas de nuestras certitudes acabaron sólo unos años mas tarde haciendo implosión en mil añicos en nuestra cabeza como un cristal que se rompiera al venírsenos encima sin dañarnos ni causarnos el menor rasguño, que fue exactamente lo que a mí me ocurrió -con un ventanal de mi clase en mi colegio (de curas)- en una ocasión de niño, y salí del paso para contarlo, lo que me permitiría (tantos) años después, comprender -gracias a ese símil- la transformación interior que se produjo en mí justo a seguir -la noche aquella- a mi detención, de resultas -el 13 de mayo 1982- de mi gesto de Fátima. 

El catolicismo, léase -en el organigrama mental, conceptual de Don Marcelino-, la ortodoxia católico/romana, era la clave titular de nuestra identidad (española) Lo que yo pensé con fecha (ha largo transcurrida) de caducidad, ya digo. Y confieso que el paso consistente en demostrar la existencia de la dicha entidad -o identidad- española mas allá de la ortodoxia romano eclesiástica, es una empresa -pese a los riesgos y peligros (de naufragio) que entraña- llamada a llegar felizmente a puerto. Y para ello me valdré de una noción que habrá salido ya a la luz alguna vez aquí en este blog, y es la de catolicismo cultural, o histórico, que traduce el empeño en superar la brecha fatal en la unidad de la civilización europea que produjeron las guerras de religión y en particular la ultima de sus versiones históricas, a saber la confrontación de católicos y protestantes que intentó superar a su manera la Otra Modernidad que encarnaron los nazi fascismos.  O puesto por pasiva, una (II) guerra mundial -la última- que no fue, al decir de Dominique VENNER, más que una continuación de la guerra de religión (aquella) 

Y en prueba de lo que aquí decir pretendo ofrezco a mis lectores dos objeciones (entre varias) a la tesis defendida en la obra que aquí comento. Y fueron, primum, el erasmismo y secundo, el llamado (e inexistente) jansenismo (español)  Respecto al primero diré que se trataba (primordialmente) de un fenómeno cultural -el del humanismo renacentista español- en el que destacaron los hermanos VALDES, humanistas insignes -Juan y Alfonso de VALDES, secretario del Emperador- autor éste último del Diálogo de LACTANCIO y el Arcediano DEL VISO ("dialogo de las cosas ocurridas en Roma"), una obra inseparable del contexto de política religiosa, el saco de Roma por las tropas de Carlos V, que sirvió de motivo de inspiración -como ya lo expuse en este blog- a Rafael SANCHEZ MAZAS en su obra "prohibida" "España-Vaticano" con la condena de la ACCION FRANCESA y de MAURRAS de telón de fondo histórico. Respecto al (llamado) jansenismo español diré que en España no se dio la controversia (teológica) de la gracia que caracterizó al catolicismo francés y al jansenismo stricto sensu -a través de PASCAL y de sus "Cartas (Lettres) Provinciales" (contra los jesuitas), y de los religiosos y religiosas ("solitaires") de PORT-ROYAL-, y que los así denominados se caracterizaron por su oposición a la influencia política -y a las intrigas de la Compañía de Jesús en la política española de la época. 

Tachada de obsolescencia pues, así se puede calificar "La Historia de los heterodoxos" y en general, el conjunto de la obra de MENENDEZ PELAYO en el marco toda ella una tentativa de conciliación entre el catolicismo de los neocatólicos  -como se titulaba a los defensores de las doctrinas filosóficas mantenidas en la docencia universitaria por la Iglesia católica- y los defensores del laicismo y del libre examen reunidos especialmente en torno a la Institución Libre de Enseñanza (Augusta Señora) Y entre unos y otros, cabria situar a la figura y la obra de Don Marcelino. buscando conciliarles, y al que calificaban en consonancia, de mestizo (sic) sus detractores (institucionistas ellos, sobre todo) Un debate que sigue sin resolverse, ni en la docencia universitaria ni en los medios


Ramiro LEDESMA, prototipo y figura emblemática de un patriotismo -o nacionalismo- español no confesional, opuesto al que representan la figura y la obra de MENENDEZ PELAYO. Lo que no es más que la traducción en el plano político y de política religiosa, de un catolicismo histórico y cultural. Como el que se registra en el punto 25 de la Falange fundacional, del que los historiadores consideran inspiradores -ante la indefinición de JOSE ANTONIO en el tema (por los motivos que fueran)- a RAMIRO y a Rafael SANCHEZ MAZAS


 

viernes, marzo 27, 2026

La Vía Sacra


Uno solo y otro solo

sólo hacen dos solos (los dos)

dijo un célebre poeta,

un solitario (un portavoz)


Toda una vida ¡tristeza!

bajo ese signo astral (mayor) 

conjurando y soportando 

su cálido aliento (¡oh no!)


Que ¿qué quiere decir eso,

la soledad del corredor

de fondo, y tan heroica,

en pista o en maratón?


¿Vine a la tierra yo a esto?

¿a correr y correr?, ¿por qué yo?

¡A vencer el desaliento! 

¡Inasequible! (cara al sol)


Cual gladiadores antiguos

en busca de redención 

por las glorias del Imperio

¡Salve, Gloria y Honor!


Que es lo que te pongo en verso

para que me entiendas mejor

Todo lo que llevo dentro

que es lo que te esconde mi amor


Para que me tomes en serio

Que en tus ojos: burla e irrisión,

eso es lo que yo leo al menos,

en ti, y en tu cruel cerrazón


Para que no tengas miedo

y veas en mí a la sazón

la pureza (en mis designios)

y no desvarío y sinrazón


Lo que leí yo en tus ojos

y tú en mí, gatito (mignon)

y me creíste tú y lo sé,

y no creas a otros (¡por favor!)


Que no voy contando mentiras

a tu cuenta (en deshonor)

y si así de verdad fuera

contrito te pido ¡Perdón!


La Verdad ¿dónde se encuentra?

(Quid est veritas? ¡Santo Dios!)

Si no es en la Vía Sacra

de Eros, ¡del (más) grande Amor!


Vamos a contar mentiras,

ahora que vamos despaci-ó, 

para que Tú me creas pues

Y el Tiempo huya (entre Tú y Yo)

jueves, marzo 26, 2026

REHABILITACION DE "MALDITOS" EN FRANCIA

Escena del film "Les rayons et les ombres" -"Luces y sombras"- en cartelera y con éxito en Francia con el telón de fondo de la Collaboration, en Francia. De un personaje real, Jean LUCHAIRE, periodista, escritor e intelectual de izquierdas, pacifista en nombre del acercamiento (entonces) entre Francia y Alemania, interpretado en el film por Jean DUJARDIN (en la foto)  Jean LUCHAIRE fue condenado a muerte y fusilado a seguir a la Libération. Su hija, Corine, destacada actriz de cine antes de la guerra, interpretada también en el film (igualmente en la foto), fue condenada a diez años de indignidad nacional , y fue en la posguerra víctima de agresión en la vía publica tras verse reconocida. Botón de muestra el caso que nos ocupa de una Collaboration de izquierdas, un fenómeno muy generalizado en Francia (bajo la ocupación), no así en el caso comparable mutatis mutandis por otros aspectos de la guerra civil española. El film atestigua igualmente de la rehabilitación (sic) de la que se ven objeto esa especie de malditos (maudits) por parte de los medios franceses

Uno de los tabúes más espesos en la historia de la Segunda Guerra Mundial lo es el que rodea a la llamada Colaboración de izquierdas, y es el que viene a romper el estreno reciente de un film con grande éxito en las salas francesas que tiene a su vez -ese éxito de difusión y de taquilla- precisamente en ese espeso tabú la raíz o clave ultima de su explicación. primera. "Luces y sombras" ("Les rayons et les ombres") discurre en torno al devenir, aquellos años de la ocupación alemana en Francia, de dos personajes histórico, Jean LUCHAIRE, periodista e intelectual pacifista, de izquierdas, adepto en el periodo de entreguerras del primer ministro francés Aristide BRIAND (Tercera República) y partidario de su política de acercamiento a Alemania. Y con aquél, su hija, Corine, actriz de cine, que acaba siguiendo los pasos de su padre por lo que será (pesadamente) condenada -a diez años de indignidad nacional- en la posguerra y víctima de agresión una vez libre a manos de desconocidos que la reconocen en la vía publica -un fenómeno frecuente de la Libération francesa (mujeres rapadas y agredidas, acusadas de rendirse al ocupante)-, y victimas de tuberculosis los dos, el padre y la hija, hasta el final de sus vidas Otro personaje que gravita de cerca a lo largo del film lo es Otto ABBETZ, joven universitario alemán que había vivido en Francia antes de la guerra lo que le granjeó múltiples contactos y numerosos amigos en su rol de artesano principal -desde Paris- de la Colaboración francesa. 

En España -y cambio de registro, de vuelta a los parámetros y coordenadas de nuestra propia historia española-, la guerra civil (del 36) fue primordialmente una expresión de la lucha de clases, bajo la cobertura (política e ideológica) no obstante del enfrentamiento entre izquierdas y derechas, el nazismo en cambio y la II Guerra Mundial en los demás países europeos, fueron una lucha entre naciones, lo más cercano que cabe imaginar -en fraseología racista- a una guerra de razas. E ilustra también la tesis que aquí estoy sosteniendo, el caso belga, sobre todo del lado de la zona flamenca (*). El socialismo en la mitad lingüística francófona de Bélgica se pronunció claramente de lado de los buenos, léase del del antinazismo y antifascismo. 

Con alguna excepción de talla no obstante, como aquella a la que en mis años de estancia allí tuve la ocasión de verme confrontado de cerca, y que hice objeto de indagación profunda y fue la de Paul COLIN, intelectual y brillante crítico de arte, fundador de una revista -Cassandre- de actualidad culturaL en el periodo de entreguerras, y germanista de vocación en búsqueda de acercamiento cultural a Alemania, lo que fue un fenómeno representativo de la época aquella. Algunos ven no obstante en sus tentativas de acercamiento a las fuerzas de ocupación el visto bueno egregio (del Palais Royal)  -a través el conde CHAPELLE. Y en particular, en un manifiesto en el que abogaba junto con otros por la neutralidad belga en la guerra, la mano del político socialista -que sería primer ministro en vísperas de la guerra (1938-39), y de nuevo en la posguerra (1948)- Paul Henri SPAAK

De SPAAK -que acabaría teniendo un protagonismo mayor en la construcción europea- cabe decir que durante la guerra civil española se posicionó -en una resonante excepción  dentro del socialismo europeo- en favor del bando nacional, de lo que plausiblemente se sirvió entonces en su huida de Bélgica en dirección de Londres donde encontraría, finalmente refugio, vía Madrid, donde pudo hacer escala. 

Paul COLIN fue abatido a tiros -por la espalda- de noche, mientras cruzaba un puente, desde unas alturas que dominaban -de fuego y vistas el puente aquél-, por cuenta de un (llamado) comité intelectual contra la ocupación que funcionaba (por su cuenta) en la ULB -Universidad Libre de Bruselas-, acusado de delación, sin más cargos probados en contra suya que el bigote hitleriano con el que se vería inmortalizado en el retrato que circula a su nombre en la Red a día de hoy.


Paul COLIN, periodista, escritor y brillante crítico de arte. Acusado de delación -sin pruebas- durante la ocupación alemana de Bélgica fue abatido de noche en tiro por la espalda, en nombre de la Resistencia y por cuenta de un comité (fantasma) intelectual en contra de la ocupación, funcionando (por su cuenta) en la ULB (Universidad Libre de Bruselas) Militante en favor de un acercamiento cultural con Alemania y la cultura alemana, sigue emplazado a título de reo de alta traición en la opinión publica belga. Sin más pruebas que la foto que a su nombre circula en la Red hoy por hoy. En su revista no obstante, leí un artículo -sorprendente a fe mía en un belga- lleno de empatía y comprensión hacia la presencia española -y al balance de nuestra actuación- allí, en tiempos de las guerras de Flandes

(*): El líder del partido socialista belga/flamenco (Partido Obrero Belga), Henri (Hendrik) DE MAN, encarnó una  línea revisionista -planista, del Plan que él concibió- dentro del socialismo belga. Durante la II Guerra Mundial, colaboró con la ocupación alemana lo que le llevó a exilarse en Suiza en la posguerra, donde falleció, víctima de un accidente ferroviario (20 junio 1953)  

   

miércoles, marzo 25, 2026

(A LA SHEINBAUM) ¡POR EL IMPERIO HACIA DIOS !

 

El célebre eslogan, hondo anclado entre españoles en su memoria colectiva, se ve tratado en esa obra -en clave irónica- como una curiosidad sociológica del franquismo tardío. Cuando ofrece honda raigambre en nuestra historia, en nuestra tradición y en nuestra cultura (en su vertiente imperial y cesarista, sobre todo bajo Carlos V)  Y con el que no pocos nos familiarizamos -y cantamos- a nuestro paso por el Frente de Juventudes, la OJE u organizaciones afines. "Voy por rutas imperiales caminando hacia Dios" (Montañas nevadas" 1945) 

Las provocaciones -bien o mal intencionadas- tienen la ventaja de eliminar vacilaciones, dudas e inhibiciones. Y pienso en la presidenta mexicana -Claudia SHEINBAUM- de nuestras culpas y pecados y la agarrada -bien previsible- que acaba de ser la suya con Isabel AYUSO, la lengua en forma (cabía esperar) la una como la otra. Y habrá sido sobre todo la palabra como un talismán que habrá dejado soltar en la gresca la mexicana. "Su idea -refiriéndose a la presidenta de la Comunidad de Madrid- es de Imperio (no de iguales)" Y en vez de quedarnos a la defensiva,  sin saber qué hacer ni qué responder, raudo nos prestamos a echarnos armas y bagajes en la melé, dispuestos -un decir- a agarrar por lo cuernos al toro de la polémica. Por el Imperio hacia Dios, sí. Una frase con mucha más raigambre histórica y teológica de lo que parece a primera vista, al menos a tenor de algunos que no ven o parecen ver mejor expediente que el tratarla o leerla anacrónicamente, en clave de ironía, como la obra a la que aludo (en la foto) más arriba. Como un producto o subproducto de franquismo sociológico para tapar u ocultar a sus contemporáneos como a los descendientes de aquellos, la prosa (ramplona) de unos años, de una etapa de nuestra historia. 

Que nos viene por el contrario a recordar una fractura o brecha mayor -Iglesia e Imperio- que habrá dominado en mayor o menor medida hasta hoy la historia de la civilización europea. El Imperio, el empuje imperial -en su zénit- nos llevó hasta allí, sí, del otro lado del charco. Y hubiéramos continuado allí si la Iglesia no se hubiera encargado de culpabilizarnos y desmoralizarnos, echándonos un lastre encima -con "sus" Leyes de Indias-, que habrá dominado allí todo el proceso histórico, hasta desembocar en la Emancipación (americana) que yo por mi cuenta (y riesgo) llamé rebelión mestiza. Que es lo que aquello fue,  la Bien Pensancia diga lo que diga. ¿Querían arroz? ¿Norteamericanos, ingleses y franceses, antes que españoles? ¡Tres tazas llenas!,  como se las sirvieron (con creces) los últimos siglos de historia. España llevó allí la civilización -Isabel AYUSO tiene razón-, y acabó con el canibalismo, la industria (sic) de los sacrificios humanos y demás lacras de aquel imperio -que lo fue, a costa de otros muchos pueblos- de los mexicas (o aztecas) ¿Idea de Imperio en nuestro rechazo al pedido de perdón, a la cultura del arrepentimiento -en francés, repentance? Sesgo descaradamente partidista en los reproches de la SHEINBAUM, acusándonos de ir del brazo de la derecha mexicana.  Lo que no hace más que subrayar el corte o el lado sectario, guerra civilista sí (e izquierdista)- del régimen político allí en vigor desde los tiempos de la Revolución mexicana (1910-1917)

 

El Porfiriato (1876-1911) -en la foto Porfirio Díaz- fue una era de paz y prosperidad, de reconstrucción y de obras publicas y grandes trabajos de estructuras, que denigró VALLE INCLAN -quien no obstante allí lo debió pasar mal (...)- en su novela "Santos Bandera", ad majorem gloriam de la Revolución mexicana (anarquista y comunista) Con Porfirio además hubiera sido impensable el espectáculo -en extremo desgarrador- del narcotráfico que desfigura la imagen de México hoy día. Y en lo que los españoles no somos ni arte ni parte. Sin culpa ninguna. Que parece que la Sheinbaum, desbordada e impotente ante esa lacra no tenía otra vía que el recurrir -una vez más allí- a la damnatio memoriae (anti-española)

Que tuvo (injustificadamente) buena prensa en demasía -no nos duelan prendas- entre españoles. Sobre todo en la literatura (...) En un VALLE INCLAN por ejemplo, que en su celebre obra de ambientación mexicana, trazó un cuadro en negro o al agua fuerte de México bajo la batuta de Porfirio DIAZ, ad majorem gloriam por supuesto de la Revolución mexicana (anarquista y comunista) Cuando el Porfiriato no fue o no fue sólo -¡ni muchísimo menos!- un régimen surrealista de dictadores o de un dictador -a lo GARCIA MARQUEZ-, donde los cerdos se comían vivos a los niños en una bacanal de miseria, de atraso y de ignorancia. Sino que brindó a los mexicanos una larga era de paz y de prosperidad, y donde gran parte de la sociedad accedió a ciertos grados de bien estar impensables desde hacía siglos por vez primera, marcada además por las obras públicas y extensos trabajos de infraestructura. A Porfirio DIAZ, los mexicanos no obstante le dejaron morir en el exilio, en Francia. A él y a todo su séquito camino del exilio, de los que destaca una singular figura que se habrá encargado de rehabilitar y de darnos a conocer -en parte por el discurso que le dedicó con ocasión de la entrada en la Academia francesa su propio hijo. 

No otro que Ramón FERNANDEZ, que se dio a conocer como periodista brillante y critico literario en el París de entreguerras, que murió en España poco después de terminada la II Guerra Mundial, perseguido y condenado en Francia por delito de colaboración, a seguir a su militancia en las filas del PPF Partido Popular Francés, de Jacques DORIOT (*), la formación más a la izquierda -de por su extracción obrera- dentro del fascismo francés. Singular e interesante figura la de este mexicano en París. Como la historia de su (volcánico) país.  

ADDENDA En homenaje de recuerdo y desagravio, todo lo que precede, a todos los misioneros españoles de las últimas décadas, en aquellas tierras, de los que bien se supo servir el Estado mexicano -bajo el longevo régimen del PRI, oficiosamente anti-español y oficialmente (masónico y) anti-clerical- en funciones de alfabetización, educación y asistencia social en las que aquél era claramente deficitario. Y especialmente, en memoria de Miguel, mi hermano mayor (q.e.p.d) que sacrificó largos años de su vida (y juventud) misionando en el departamento de Chihuahua (y en Sierra Tarahumara)

(*) De la muerte de Jacques DORIOT, blanco de un ataque aéreo -ametrallado por un caza de ataque terrestre aliado- al final de la II Guerra Mundial, trazó un cuadro Dominique FERNANDEZ en una de sus novelas -"Porfirio y Constanza"-, que lo elevaba al grado de un héroe de epopeya    

martes, marzo 24, 2026

EL NAZISMO Y EL CINE, LENI RIEFENSTAHL


Novela biográfica de reciente aparición, sobre Leni RIEFENSTAHL, favorita del Fuhrer y cineasta estrella del nacionalsocialismo. Que embelleció el Mal, viene su biógrafa a decir. Mirada del Mal, Belleza del Crimen (Jacques VERGES dixit) (*) (...), unas tentativas -entre mil- de solución al insondable enigma que sigue representando -para jóvenes y viejos- el nacionalsocialismo

Algo misterioso. Hasta sus más encarnizados detractores tendrán que acabar reconociéndolo y es esa fascinación -¿del Mal?- que sigue ejerciendo hoy el recuerdo o la memoria del nacionalsocialismo y del III Reich. Per se, y también en las figuras que de una manera u otra de cerca o de lejos aparecen asociados con él. Y pienso -como lo habrán pensado ya algunos aquí, quizás, también-, en la cineasta LENI RIEFENSTAHL, objeto ayer -a cuenta de su biografía de reciente aparición-, de un reportaje a toda plana en un programa de una cadena de la televisión publica, fuera de toda sospecha, los unos como la otra. Y era a cuento de la obra biográfica sobre la célebre alemana, de una escritora española que abundó en el programa en detalles inéditos y cargados de interés de la que esta ultima presentó como la favorita o la niña mimada de HITLER -al precio de despertar y encender los celos voraces de Eva BRAUN, la compañera oficial del Fuhrer (que no la podía ni ver) 

Y algo del reportaje que retuvo especialmente mi atención fue el grado y la natura del apego  y la adhesión hacia la persona del Fuhrer que la referida autora creía percibir en los mítines y concentraciones en masa de parte de la muchedumbre de sus partidarios. Hasta el punto que intentando explicar el fenómeno, en un momento de la narración deja escapar la palabra orgasmo. Botón de muestra, uno más apenas, de lo que el nazismo tuvo de fenómeno de época, de forma de vida, way of life, al que en una simplista y barata reductio ad Hitlerum se llega -¿la referida escritora también?- a identificar con el Mal, que es sin duda su derecho, el de sus detractores  -a la libertad de expresión -, pero que no consiguen con ello dar cumplida respuesta al aluvión de preguntas e interrogantes que ochenta años después sigue suscitando. Un fenómeno de época -años treinta- el nacionalsocialismo alemán, y como tal estrechamente asociado con otros fenómenos de su época. Como lo fue el cine, lo que explica el surgimiento estelar de la cineasta de excepción, Leni RIEFENSTAHL  

"Yo nací, respetadme, con el cine", escribió en uno de sus principales poemas, Rafael ALBERTI, que Francisco UMBRAL aficionaba (sin tasa) de citar y recordar. ¿Fenómeno de época el comunismo español en lo que tuvo de cinéfilo o de cinematográfico? Que es lo que el poeta republicano -y de obediencia comunista- parece querer decir. Un tema, apuesto, cargado de huesos duros de roer. Al tiempo, de zanjar y decidir. Cineasta, maniquí y bailarina la RIEFENSTAHL. Que vivió hasta los cien años (sic) y que salió airosamente del paso en tres procesos ante tribunales de desnazificacion (un respeto), de los que salió absuelta, declarada no culpable. Compañera de viaje apenas -mitlauferin- `por oportunismo o simpatía. Todo ello a pesar de que tantos de sus compatriotas la asociaran fatalmente con el régimen acabado de caer. Hasta el punto -cuenta la autora- que una de sus conocidas a la que había ayudando valiéndose de sus buenos contactos e influencias bajo el régimen hitleriano al finalizar la guerra la negó su ayuda tratándola de p... de los nazis. 

Puso su poder visual -sentencia su biógrafa- al servicio del nazismo. Sobre todo en los Congresos de Nuremberg. Cineasta genial como sea, que se mereció la recordación elogiosa  de cineastas célebres, COPPOLA, SPIELBERG, CHAPLIN, WALT DISNEY, FELLINI, TARANTINO (y siguen las firmas) Una figura de su época, la RIEFENSTAHL, y fatalmente asociada como tal a un fenómeno de la época aquella, el nacionalsocialismo (años treinta). Fenómeno esencialmente histórico este último, en espera como tal, de juicio. Al final de la Historia, léase tras el juicio de Nuremberg


Escena del documental "El triunfo de la Voluntad" del II Congreso de Nuremberg (del partido nazi, 1935), de Leni RIFENSTAHL. De orgasmo (sic) habla la autora de la biografía sobre la célebre cineasta alemana, a cuenta del grado y la natura del apego y adhesión al Fuhrer de sus partidarios. Fenómeno de época (y de masas) Modo (y oficio) de vivir, way of life, el nacionalsocialismo


(*): De Jacques VERGES francés, "abogado del diablo" , que defendió (entre otros a cual más "impresentables") a  Klaus BARBIE, y al serbio MILOSEVIC. Le oí esa frase en la conferencia que dio -con el mismo titulo, invierno del 87, el anfiteatro lleno a reventar- en la Universidad Libre de Bruselas (ULB), a la que asistí recién llegado a Bélgica

CRISTOBAL COLON, ORDEN COLONIAL Y PAX HISPANA

A LOS APRENDICES DE BRUJO

Las LEYES DE INDIAS -del mestizaje/evangelización- ACABARON SIENDO UN CLAMOROSO FRACASO HISTÓRICO. POR NOMBRE: EMANCIPACIÓN (1808-1826)




Orden colonial (sic) el de la PAX HISPANA, que Cristóbal COLON llevó a tierras americanas. En nombre de la Civilización, y basado en el sistema de encomiendas, heredero del de las Ordenes militares y dentro del espíritu de la Reconquista. Una institución calumniada, que con su caída traería consigo la de Cristóbal COLON, tras la vuelta a España de su primer viaje a las Indias. Y lo que daría pasto a la Leyenda Negra (anti-española) y a su principal propagandista, fray Bartolomé DE LAS CASAS, y sus corifeos dentro de la Escuela de Salamanca (...)

América, Latinoamerica, Sudamérica, Hispanoamérica, América hispana o (como yo la llamo) ex-Hispana, o Antigua América española. ¡Aparte de mi ese cáliz! Y no hablo de oídas sino a sabiendas, que estuve allí de misionero, integrista, o así me asumía yo. Misionero de la Hispanidad eso es lo que fui, y como tal se me aceptó y acogió y se me rechazó en el hemisferio. Y no me arrepiento, ni reniego de mi pasado, ni de aquello, tomando conciencia tantos años después de lo que fue aquel período crucial de mi vida, de como lo viví y de como hoy, de alma serena y de cabeza fría, lo evoco y lo recuerdo. De una Hispanidad en la que sigo creyendo y que defiendo y más ahora, ante el maretazo indigenista (sic), anti-español que -con la bendición papal- nos esta sumergiendo. 

Al precio eso sí, esa acérrima defensa, de nuestro pasado, de nuestras raíces, de una revisión (sic) profunda de la Hispanidad, como ideal y como concepto. Revisando o desmitificando esa Tradición que nos parece la mejor forma de tributarle nuestro respeto. Para devolverla su autenticidad y su pureza, a costa o al precio de cuestionar y de poner en la picota la llamada Emancipación -calamitas calamitatis!-,  que ya me manifesté aquí repetidamente al respecto. Solo contra todos enfilando esa senda como una travesía del desierto. Que el ejemplo de Donald TRUMP nos anima a ello. En una soledad tan aterradora a veces que como mínimo nos exige respeto. Sobre todo cuando sus actos o sus gestos encuentran eco hondo y profundo en nuestra memoria. 

Como acaba de cumplirlo ahora rehabilitando en un gesto insólito la figura de Cristóbal COLON, vilipendiado hace años en disturbios raciales, léase echando abajo su estatua que el presidente USA vuelve ahora a instalar -en la Casa Blanca- en homenaje de desagravio a la faz del mundo, sin reservas ni complejos. Cristóbal Colon, como el Cid y Don Pelayo, como el Gran Capitán, como Pizarro y Hernán Cortes, como Agustina de Aragón, como el coronel Moscardó o Guzmán el Bueno, es una de las grandes figuras heroicas de nuestra Historia y de nuestra Memoria. ¿No era español él, que descubrió América? Al servicio de España e incluso español, si se acepta la teoría mantenida por algunos que apuntan en él a sus raíces sefardíes

Símbolo magno como sea, Cristóbal COLON, de la Conquista primera, -y que algunos de mis lectores aquí se agarren los machos-, el de las Encomiendas (civilizadoras) de antes de la Junta (o Controversia) de Valladolid, y de Bartolomé de las Casas, y de los amigos y compañeros de viaje de Las Casas, frente al gran campeón o precursor de la Hispanidad, que fue (fray Juan) GINES DE SEPULVEDA, discípulo de Aristóteles, y heredero o legatario de la Antigüedad clásica latino-romana --y pagana o neopagana-, que llegó a coexistir, antes de la Edad moderna, con siglos de judeo/cristianismo.  Defensor del derecho de conquista y de colonización, en nombre de la Civilización y de la Guerra y de la Causa Justas. Lo que explica los roces y tiranteces de Cristóbal COLON con la Corona de Castilla y la persecución y el oprobio del que fue víctima, a su vuelta -de grilletes puestos- de su viaje a las Indias.  Que la Memoria como la lengua, fija, brilla y da esplendor. Al precio de la oportuna y necesaria Revisión histórica
Los dos protagonistas -que los demás no fueron más que comparsas y corifeos- de la Junta de Valladolid Bartolomé DE LAS CASAS y Juan GINES DE SEPULVEDA. El debate se saldó con la victoria del primero, lo que no fue asumido en la Memoria colectiva, por (plausibles) presiones eclesiásticas y pontificias. Y lo que tuvo hondas consecuencias en la Conquista americana

domingo, marzo 22, 2026

PAPA PREVOST Y EL PERDON POR LA CONQUISTA

"Tampoco se pueden olvidar las acciones, que en tiempos más recientes, se cometieron contra el sentimiento religioso cristiano de gran parte del pueblo mexicano, provocando con ello un profundo sufrimiento" (Papa Francisco, 27 septiembre 2021) Una transparente alusión papal -tras el pedido de perdón por la Conquista- a la tragedia cristera. Transparente y clerical (y pontificia) a la vez. Esto es, críptica y capciosa, sin comprometerse con nada ni con nadie, y sin nombrar a quien sea. Levantamos acta no obstante de ese sentimiento religioso de gran parte del pueblo mexicano, que ¿de quién lo heredaron? No precisamente de los mexicas (o aztecas) Nadie en Mexico como sea, cien años después -el 26 de agosto próximo es la fecha efemerides del Centenario-, ni AMLO  (*), ni la Sheinbaum, habrán pedido perdón por ello hasta la fecha

No creo en las meigas -reza el (galaico) refrán- pero hay las. y es verdad que levo ya años -que digo, décadas- que no se me va la mosca detrás de la oreja en el tema. En el del perdón, me refiero. Del pedir perdón o sea. y todos aquí ya saben por qué. Perdón por la Conquista de América, de lo que ya he tratado repetidamente en este blog pero con el sentimiento siempre latente en mí de deber abordarlo aún de una forma más certera, más global, más completa. Y caigo de repente como a golpe de intuición en la cuenta, que me faltaba el hilo conductor, y era para no perderme y poder salir a flote del laberinto diplomático histórico y periodístico -e institucional (en España) incluso-, que se tiene montado en torno a la cuestión escabrosa. 

Que no es otro (aquél) que el de la política religiosa en clave papal, pontificia, de los últimos pontífices, y en especial de uno de ellos, el papa Francisco, quien relanzo el debate antes que nadie -en julio del 2015- antes que AMLO y que la SHEINBAUM pues, y fue en unas explosivas declaraciones -de claro sesgo histórico y de un tono resueltamente anti-español, que causaron innegable conmoción social en la sociedad y en la opinión publica españolas (cargadas de razones)  

Que fue sin duda lo que me llevo a entrar en el debate de lleno, y a dejar mis acusaciones y  frases de crítica registradas en la Red hasta hoy. Por  lo que soy consciente de haber pagado ya en demasía, algo de lo que creo haber suficientemente puesto al corriente a mis lectores en este blog. O expresándolo en otros términos: que me es muy difícil de creer que el mandatario mexicano no se sintiera alentado y (cómodamente) caucionado con el beneplácito y los parabienes de la mas alta dignidad eclesiástica del planeta a  la hora de abordar y de zanjar -en sentido de condena y de reproche of course- un capítulo tan importante y trascendente y tan espinoso y poco trivial atañendo a la vez a la Historia (conjunta) de España y de México, y last but not least a la Historia de la Iglesia. La Cruz y la Espada o sea. 

Que lo que ni los mandatarios mexicanos ni los sumos (conciliares) pontífices se atreverán a negar es que España, la monarquía española y sus fieles servidores actuaron -durante la Conquista- en nombre de la (santa) Cruz. Y ahí, se me ocurre poner por delante la hipótesis de la iniciativa papal o pontificia. Me explico. Que siempre hasta ahora se pensó -pensamos (confiteor)- que el Vaticano, la Santa Sede actuaron siempre -y más en particular en el posconcilio, tras el desenlace del Concilio Vaticano II- en simples correas de transmisión de la política dictada en la palestra de la política extranjera o exterior por los diferentes y respectivos mandatarios de los diferentes estados soberanos y de las demás instancias soberanas en el concierto de las naciones. 

Pero desde entonces -léase desde no hace mucho en lo que me concierne- todos, como diría NIETZSCHE, nos hicimos mucho más serios en las cosas del Espíritu. Los reyes reinan pero no gobiernan, y los papas sientan magisterio y se sientan -en la silla pontificia (gestatoria)- y gobiernan y mangonean sub specie aeternitatis (¡y de qué manera!) O sea que cabe concluir que si el mandatario mexicano -de izquierdas- AMLO- tomó el riesgo de meterse de lleno en semejante avispero -el del perdón por la Conquista- lo hizo a sabiendas de donde se metía, me explico con la caución y el visto bueno papal del papa anterior, o sea. 

Con lo que cabe esperar -y temer- que el debate amenace de arreciar con la visita a España del papa PREVOST, confesado devoto y sucesor del papa FRANCISCO. Lo dicho, no creo en las meigas pero hay las. ¡Viva España manque pierda! ¡Abajo el Concilio Vaticano II! y ¡Gloria y Honor a la Conquista de América!

(*): Andrés Manuel LOPEZ OBRADOR, ex-presidente de México (dic. 2018-sept. 2024) del partido -de izquierdas- MORENA


sábado, marzo 21, 2026

ESPAÑA Y SU PERDIDA DE CLASE (INTERNACIONAL)


¿Perdón de España? Y silencio de la presidenta mexicana sobre la industria (sic) de sacrificios humanos de los mexicas, y su opresión y enfrentamiento con otros pueblos -tlaxcaltecas, tarascos, olmecas (...)- de cultura indígena. El agravio hacia España no es más que un botón de muestra de la pérdida -en el concierto internacional- de clase, de categoría, de España y de los españoles

De lo crucial y decisivo que fueron la guerra civil americana y su desenlace, da idea la laguna o vacío inmenso subyacente sobre el tema entre españoles, en su Memoria como en su historiografía que vienen a sacar a luz estudios recientes sobre el tema los cuales arrojan luz a chorros sobre una zona de sombras espesas que tan pesadamente habrán cubierto el destino del mundo y nuestra propia trayectoria. Escamoteando sobre todo el fulgurante ascenso desde entonces de la que llegaría a ser la mayor potencia del planeta. Al margen nuestra, confirmando así nuestra perdida de categoría en el concierto internacional -en francés, déclassement (*)-, condenados en el plano internacional, tanto individual como colectivamente -ay dolor! a una posición (perfectamente) su-bal-ter-na. A lo que parece habernos condenado sine die, ad vitam aeternam, nuestra exclusion defintiva (a lo que parece) del club restringido de potencias nucleares, al que estuvimos a punto de acceder, cuando ocurriò -ay dolor!- el atentado fatal contra CARRERO BLANCO, pero eso es otra historia. 

Una degradación/española en el plano internacional, que saca a luz ahora una monografía reciente, de un titulo tan elocuente y expresivo como el de Hispanos y españoles en la Guerra de Secesión americana, donde se pone de relieve el protagonismo importante de los españoles en el conflicto, importante y a la vez no menos indeciso, e insignificante, me explico, traduciendo la no menos significativa indecisión histórica que me diga de la Historia. Y es en los destinos respectivos de España y los Estados Unidos, que la diosa Clío -la de la Historia- no se decidió -pese a nuestro importante protagonismo- a fundir o a hacer cruzar. Algo traducido en un dato todo menos irrelevante que se desprende del estudio mas arriba aludido. Y es que la participación española no fue (excesivamente) desigual en uno y otro de los dos bandos en conflicto. Con una ligera -y no menos significativa- diferencia no obstante a favor de los confederados sudistas y en detrimento de los unionistas del Norte, con cifras de 2500 a favor de los primeros y sólo de unos mil en los segundos. Lo que se refleja también en el sello español o hispano de algunas de las unidades militares  que intervinieron destacadamente en el conflicto. Los Tigres de Louisiana,  los Lanceros de California, la Guardia española de Mobile (Alabama) o la Guardia europea de Nueva Orleans (que salvó a la ciudad de ser incendiada por los sudistas tras su retirada) 

Pero el dato que se recoge en el referido estadio de mayor hondura y significación a mi juicio lo es cuando aclara que los voluntarios españoles del lado unionista lo eran emigrantes por aquellas tierras, mientras que los incorporados en los ejércitos confederados pertenecían a minorías culturales (sic) allá arraigadas, como los isleños canarios, los de origen menorquín (minorcans), o españoles que residían en ciudades como Nueva Orleans (luisiana) o Mobile (Alabama) En un caso análogo -nota del trascriptor- a la presencia española remontándose a la Baja Media -y a las vías marítimas de la HANSA-, en la ciudad belga de Brujas. "Minorías culturales" -¿léase étnicas?- dentro de una minoría, léase en un país dividido, en guerra civil) 

Lo que nos reconduce fatalmente a la (triste) realidad  del su-bal-ter-na-je a la que hice alusión más arriba. Corruptio optimi pessima. Y esa progresiva pérdida de categoría léase clase y de influencia de España (en tierras americanas), explica que acabemos puestos en el banquillo de los acusados léase del de los vencidos o perdedores, a saber de los fatalmente situados en el lado incorrecto de la Historia: como ahora ocurre con los agravios y acusaciones que nos lanza a la cara la presidenta de México, Claudia SHEINBAUM (mexicano búlgara), que esta encontrando -¡oh sorpresa!- réplicas contundentes incluso entre sus propios compatriotas. Lo que busca el gobierno -declara uno de ellos ilustre escritor y filósofo- con la exigencia de disculpas es dividir, polarizar, enfrentar. Y desviar la atención -apostillo yo-  de la situación de guerra civil (sic) en la que está sumido su país. Y en la que no tenemos nada que ver los españoles

Hernán CORTES, criatura de las Ordenes militares. De un universo en el que él y los suyos vivían inmersos. No un (ambicioso) aventurero, ni un guardián de puercos como se habrá finalmente filtrado en nuestra memoria colectiva   Una obviedad, una verdad evidente que sólo ahora vemos proclamada por un escritor mexicano, Juan Miguel ZUNZUNEGUI. Por culpa de los ataques y acusaciones de su presidenta (búlgaro/mexicana) O FELIX CULPA! 

(*) Un término y un concepto singularmente presente en recientes elecciones presidenciales francesas, en la retorica del candidato Eric ZEMMOUR, refiriéndose a la posición de Francia en el concierto internacional

viernes, marzo 20, 2026

SECESIÓN TRAICIÓN


La LIGA NORTE fundada por Umberto BOSSI acabado de fallecer, y rebautizada La LIGA, por el sucesor de aquel Mateo SALVINI, con quien desaparecieron del partido todas sus pulsiones y veleidades separatistas. ROMA LADRONA, fue en los inicios de la formación, su principal eslogan 

 (The) American Civil War. Un capitulo apasionante de la Historia no tan reciente, el de la guerra civil americana. Guerra de Secesión, de la Union contra los estados del Sur, o sea, la Confederación. Y la lectura -apasionante- de la obra (en inglés) sobre el tema, de un brillante historiador militar inglés, me habrá llevado a roer otra vez un hueso duro, que apuesto que, como muchos otros, nunca habré dejado (del todo) de roer. Tal vez, no, seguro, porque en ese tema histórico mayor viene a cristalizar ese pathos más común y corriente de lo que parece -¿y más aún entre españoles?- y es de la preferencia y apego por los vencidos o perdedores, que siempre experimenté, sin sentir no obstante necesidad -como lo siento ahora- de analizar introspectivamente esa pulsión paseísta tal y como me he propuesto de emprender aquí. 

Y tal vez lo que en ultima instancia me habrá guiado a vencer la pereza casi invencible, a atacar -como quien se pone a subir una empinada cuesta arriba- un tema tan apasionante y tan vasto y tan árido a la vez-, lo habrá sido la noticia de la muerte de Umberto BOSSI, el antiguo líder y fundador de la Liga Norte, movimiento separatista (dentro de un orden) que reivindicaba la soberanía de las regiones del Norte de Italia, y especialmente de  la Lombardía, frente a la anarquía, la desidia, el desorden y el atraso del MEZZOGIORNO, la Italia del Sur, cuna y zona preferente de arraigo de la Mafia, augusta señora contra quien iban mayormente dirigidos- en sus inicios por lo menos- los venablos e improperios del movimiento "padano" -del neologismo, la Padania, en la línea de demarcación de la (antigua) Republica de Venecia-, y de su líder y fundador. 

Toda una temática y problemática del Mezzogiorno y del Sur, presente de antiguo en la política italiano y en su debate cultural, como lo mostró a principios del pasado siglo -especialmente por sus escritos sobre "la quistione meridionale" de entre los primeros de los suyos-, el marxista, Antonio GRAMSCI, nacido en Cerdeña y uno de los fundadores del PCI. Una temática igualmente presente en la vasta obra de Dominique FERNANDEZ -de quien aquí ya repetidamente traté-, brillante escritor y académico francés, de expresión francesa y de ascendencia hispano/mexicana por la vía paterna, profesor en Italia gran parte de su vida. e italianista de excepción, quien en sus obras, de corte autobiográfico alguna de ellas, como "Porfirio y Constanza", ambientada en el Ventennio (1922-1943) -en la Italia bajo régimen fascista hasta la II Guerra Mundial-, deja elocuentemente plasmar -como en repetidos pasajes de esa novela-, esa aprensión (e incomprensión) de muchos italianos -comprometidos con el régimen fascista, con los que se relacionaban los padres del autor de la novela- hacia el Sur (así expresado, sin mayores distingos, en la obra) 

Y el movimiento padano habrá tenido (históricamente) el mérito de relanzar en Italia el debate meridional, sin comprometer (seriamente) ni poner en peligro la Unidad nacional. A lo que habrá contribuido a modo de revulsivo, el fenómeno del separatismo en Cataluña, que producía a todas luces un efecto de mimetismo e imantación en el líder padano quien -como por ensalmo- habrá puesto una sordina (absoluta) a sus entusiasmos catalanes en la fase tardía de su trayectoria (...) 

Y así vista las cosas, y tras la lectura apasionante, lo repito, de la obra histórica sobre la guerra civil americana a la que aludo más arriba, se me antoja poder echar un vistazo nuevo, renovado, con pretensión neutral, objetiva y sin la cargazón de nostalgia sudista (que era la mía) -como la que se respira en el célebre film del periodo de entreguerras "Gone with the wind" ("Lo que el viento se llevó")-, y es al trasfondo histórico, cultural e ideológico de aquella guerra civil, larga de duración (abril 1861-mayo 1865), y una de las más crueles y sangrientas de la Historia (como la nuestra), tal y como se deprende de la obra aquí referida y de las observaciones al respecto, agudas, certeras y penetrantes (por su realismo sobre todo, y su precisión tan anglosajona) del autor de la misma. 

Y cuyo detonante no lo fue o no lo parece, la esclavitud o trata de esclavos o así al menos fuera de toda sospecha lo dio a entender en alguno de sus discursos Abraham LINCOLN, presidente de la Unión. Del que emite un juicio sorprendente por lo ecuánime y favorable, el escritor "nationaliste" francés Dominique VENNER, en su obra sobre el tema, "Le soleil blanc des vaincus" ("El sol blanco de los vencidos"

No la trata de esclavos pues, sino la pulsión separatista de los sudistas, la Secesión, esa al menos da a entender el autor de la obra que era la motivación primera y principal -el considerar la pulsión secesionista como una traición (sic)-, que llevaría mayormente al combate a los nordistas (de la Unión) Secesión pues traición. La (re) lectura -revisada- a modo de glosa que le merece esta obra sobre la guerra civil americana, a un lector como yo (español)


Ulyses S. GRANT, general en jefe de los ejércitos de la Unión. Discutido en el tribunal de la Historia por su estrategia de guerra total (de tierra quemada, o sea), contra la Secesión. Entre sus hechos de armas no obstante, obtuvo la rendición del general LEE (en Appomatox) Y tras la guerra, fue presidente de los Estados Unidos. ¿Héroe o villano? La Historia (en español) no supo hasta hoy darnos su veredicto ¡ay dolor!