viernes, febrero 27, 2015

VOLUNTARIOS ESPAÑOLES DE VUELTA DEL DONBÁS

Aclaro a mi lectores que durante dos días dejé de acudir a la cita diaria con mi blog por razón de fuerza mayor, y es de haberme encontrado ultimando mi próximo libro, de pronta publicación
En los videos que circularon mundo a través de la muerte del coronel Gadafi –que la ONU pidió que fuese investigada- se oía hablar español. ¿Españoles o colombianos habiendo transitado por el ejército español (y con la nacionalidad española) entre los integrantes de unidades de fuerzas especiales de la intervención aliada –alistados a través de compañías de seguridad- durante el conflicto en Libia?
Al final eran ocho, siete más uno o seis mas dos si se prefiere, -los dos que salieron en primera plana de los medios y en las redes sociales puño en alto y bandera tricolor a todo desplegar anunciando su participación del lado de los pro rusos en el Dombás (Ucrania del Este) Dicen que habría otro (un médico) aun si regresar. Habas contadas como sea, muy lejos de ese aluvión que algunos se esperaban y con el que tanto especularon ciertos medios hasta no hace mucho. Y en las medidas adoptadas ahora en contra de aquellos por los servicios españoles competentes y la fiscalía prima sin duda el designio supremo –explicable- que no cunda el ejemplo.

Aquí ya creo que expliqué (repetidamente) mi postura en el conflicto en Ucrania, mi franco apoyo a los pro rusos por razones de todo tipo, políticas, ideológicas, históricas, e incluso de política religiosa –anti-vaticanas-, mi rechazo resuelto del mito (libertario) del Maidán, tóxico y deletéreo en extremo, y al mismo tiempo mi oposición sin reservas al alistamiento y envío de voluntarios españoles en aquel conflicto sea en el bando que sea, en lo que creo encontrar un precedente en el ejemplo de algunos movimientos de paises europeos fascistas o fascistizados que estuvieron del lado de los nacionales pero que no mandaron voluntarios a la España nacional como el caso del movimiento rexista belga de León Degrelle. Viaje de ida y vuelta de esos jóvenes antifascistas, se fueron en septiembre y llevan ya uso días de vuelta a lo que parece. ¿Y por qué se han vuelto tan pronto? La pregunta del millón.

¿Misión cumplida, aunque el conflicto siga su curso (con ellos o sin ellos) o no les gustó acaso lo que vieron o se encontraron allí o era tal vez por algo que se esconde y rodea de pesados tabúes en la guerra de propaganda ardiendo a todo arder en este tema tanto en los medios como en las redes sociales? Y me refiero a que a tenor de lo que se filtra en informaciones y comentarios en la red –y en las redes sociales- la brigada en la que se habrían integrado los jóvenes “antifascistas” españoles se mantendría al margen del conjunto de grupos o unidades que estructuran la fuerza de combate de las repúblicas autoproclamadas del Dombás, en otros términos, que los grupos de combatientes autodefinidos “comunistas” como la Brigada Pryzrak –a la que habrían ido a parar los jóvenes españoles- se encontrarían en posición marginal y minoritaria en las líneas de frente en idéntico o modo y medida a la situación que conocen hoy los antiguos comunistas en la Rusia de Putin.
Litografía de la serie “El orden reina en Varsovia “publicada en la prensa francesa tras el aplastamiento de la insurrección polaca contra la presencia rusa (noviembre de 1830) Esas litografías fueron entonces lo que sería el “Guernica” de Picasso un siglo después. Pura guerra de propaganda. El detonante de la insurrección lo fue el rumor que se hizo correr que el Zar –Nicolás I, sucesor de Alejandro I- iba a enviar destacamentos polacos en Francia para restablecer al último rey de la Restauración, Carlos X, derrocado unos meses antes por una insurrección republicana. Desde finales del siglo XVII hasta la primera partición del país casi un siglo más tarde, la Polonia se había situado progresivamente –por impulso de monarcas electos bajo influencia rusa- en la órbita del Imperio de los zares. Factor de inestabilidad entonces, la Polonia, el “hombre enfermo de Europa” como lo sería durante dos siglos. El otro gran polo de inestabilidad lo fue Francia y su pasado revolucionario a cuestas. Entre uno y otro dieron cuenta de la Santa Alianza, modelo de “real politiek” para su tiempo, y crearon el mito de la “amenaza rusa” que haría suyo Donoso Cortés (fuera de toda sospecha) La Historia se repite
Dicho eso, procedo de inmediato a agarrar el toro por los cuernos, y me refiero al problema de índole político más que judicial que plantean las medidas judiciales y de privación de libertad tomadas contra estos jóvenes voluntarios anti-fascistas. Y me viene a la mente como anillo al dedo el recuerdo –de una de mis visitas fugaces a España en los tempos de la guerra del Kosovo la noticia aparecida en la prensa de un joven militar español de cierta graduación –sargento o cabo- que se aprestaba a marchar para el Kosovo a alistarse en el bando de kosovares (de entidad albanesa) que luchaban por la independencia, contra los erbios.

En el reportaje aparecía la foto de él y todo, en atuendo viajero –y no poco castrense-, exhortando además al resto de España a seguir su ejemplo (sic), sin tpaujos ni complejos, y me quedo la impresión que aquel reportaje y las palabras de aquel militar español –anti serbio y pro albanés (o pro kosovares musulmanes)- llegaba sin mayores problemas al conjunto de la opinión pública española, a pesar del hecho un tanto estridente –entonces como ahora- que un militar español o ex – militar (que a ciencia cierta no recuerdo si no estaba aún en activo) se alistase en un conflicto de un país extranjero. Alianza atlántica obliga, se me replicará aquí de inmediato. Sin duda. Pero cuando se habla de temas castrenses priman, sobre todo, o primaban motivos e imperativos de patriotismo –español- por encima de cualquier otro.

España, cualesquiera que haya sido el pasado de las relaciones entre los dos países el pasado siglo XX mantiene hoy relaciones normales con la Rusia de Putin, no estamos en guerra con ellos ni en Ucraina ni en ningun sitio como tampoco lo está por el momento la UE pese a las presiones en sentido contrario de los Estados Unidos, y otros países miembros mucho más afectados por el conflicto que nosotros por razón de proximidad geográfica como lo puedan ser Polonia o los países bálticos. Un ejemplo de la historia del ejército español: el Tercio –o la Legión- que admitía mercenarios de todos los países –como la Legión extranjera francesa- y la objeción o distinción que levantan ahor algunos que en este caso no se trataría propiamente de mercenarios sino de voluntarios por razones ideológicas no parece muy pertinente, a menos que hubiera que negar toda (otra) motivación personal en todos aquellos –mercenarios propiamente dicho- que se alistan en países extranjeros -en los países africanos por ejemplo- que no fuera el lucro personal, y ningún otro.

Una imputación tan grave exige también ser probada lo que en un contexto de conflicto generalizado como el que conocen aquellas regiones parece difícil (y problemático) así de entrada. Otro ejemplo o mentís mas bien que me viene a la mente sobre la marcha, es el del pasado conflicto de la guerra en Libia durante la intervención de la OTAN en la que la prensa española notificó repetidas veces que agentes españoles de compañías de seguridad se veían envueltos directamente en el conflicto libio integrados en unidades de fuerzas especiales. Y anecdótico o no, también trascendió que entre los milicianos islámicos que apresaron –y ejecutaron- al coronel Gadafi se oía hablar español (incluso por los videos de la retransmisión en directo de aquel trances) ¿Españoles, colombianos habiendo transitado por el ejército español y en posesión de la nacionalidad española?

Está claro como sea que estamos ahora ante un delicado problema de índole primordialmente político y estratégico, que hay que tratar con pinzas, lo que impone clemencia para unos jóvenes que con su alistamiento del lado de los pro rusos no han cometido crimen alguno, salvo prueba en contrario por supuesto. Hay no obstante una cuestión de orden tanto histórico como geoestratégico primordial que gravita sobre el tema y sobre todos los que se relacionan más o menos directamente con el conflicto en Ucrania (y alrededores) y es la del puesto que le corresponde a un país como lo es Rusia dentro del continente en relación con los demás países europeos.

Los españoles heredamos un predisposición contraria a todo lo francés –un poco hasta hoy- de resultas de las invasiones napoleónicas, y el conjunto de los países europeos heredarían toda una montaña de prejuicios y una actitud de prevención y de puesta en guardia hacia la Rusia de los zares de resultas del derrumbe del orden europeo conocido como la Santa Alianza –un modelo de real politiek para su época- impuesto en el congreso de Viena (1815) -en donde el Zar Alejandro I tuvo un protagonismo decisivo-, y fue con ocasión de la llamada primavera de los pueblos que es como se conoció a la revolución europea de 1848 –que no afectó en cambio nota bene ni a Inglaterra, ni a España ni a Portugal ni a Bélgica ni Holanda.

Donoso Cortés –educado en el liberalismo- decía en su célebre Discurso sobre Europa que Rusia era (sic) una amenaza y se equivocaba (como ya lo dejé sentado en alguna de estas entradas) Y en visión retrospectiva y con la distancia que da todo un siglo ya transcurrido cabe decir que la revolución bolchevique no fue mas que una consecuencia (fatal) de esa desconfianza generalizada hacia el imperio ruso del resto de los países europeos.

Los pueblos que no aprenden de la historia –escribió Spengler- están condenados a repetirla. Lo dicho, clemencia para los jóvenes “antifascistas” españoles. Con el voto (piadoso) que se hayan aprendido la lección -y su moraleja- de la experiencia

3 comentarios:

Rodericus dijo...

Víctor Lenta y sus camaradas NR de Unité Continentale, detenidos y acusados de delitos muy graves por las autoridades novorrusas:

http://euskalherriasozialista.blogspot.com.es/2015/02/los-voluntarios-franceses-en-donbass.html

En semanas anteriores también fueron purgados al estilo KGB los neonazis prorrusos del batallón Batman.

Juan Fernandez Krohn dijo...

Cada palo que aguante su vela. Yo hablo de lo que sé y de lo que me consta, y creo hacerlo con claridad y sin tapujos en este tema, Rodericus, estarás de acuerdo. Y respondo por los que conozco, los que no conozco –porque no quisieron conocerme nunca o porque se lo impidieron otros, que fingieron siempre que yo no existía por los pretextos o coartadas que fuera, a pesar de que llevo ya tanto tiempo décadas, dando la cara, prácticamente en solitario (entre la CIA y el KGB)-, que se salven ellos, o que les salven los otros. Y a buen entendedor pocas palabras bastan. Saludos, camarada

Anónimo dijo...

...es significativo que el diario EL PAIS hace dias recogiera una frase de uno de los "voluntarios internacionalistas" españoles que han estado en Donbás:
Más o menos dijo: "Allí estabamos luchando juntos nazis y comunistas" Y añadió: "Ellos y nosotros luchamos por la justicia social y contra la agresión de Ukrania"

También parece ser que la propaganda del Régimen de Kiev...ahora trata de desacreditar y caricaturizar a PUTIN
mediante difusion de su efigie manipulado con flequillo y bigote hitleriano.