lunes, abril 14, 2014

REPÚBLICA DEL FANGO, DE LA SANGRE Y DE LAS LÁGRIMAS

La frase del fango, de la sangre y de las lagrimas de la que tanta chacota hizo siempre la izquierda española se la dedicó Don Alejandro Lerroux (en 1935) al bienio republicano de Azaña, pero más tarde, durante la guerra desde su exilio en Portugal -bajo el Estado Nuovo- la hizo extensiva al régimen republicano (y democrático) que "acabó disolviéndose en la anarquía del fango, de la sangre y de las lagrimas" Y de lo certero de la frase y de la suerte tan excepcional que la posteridad le reservaria, da idea el que a todas luces retuviera la atención (emuladora) de una figura tan descollante de la historia del siglo XX -monárquico ("british") nota bene y partidario de los nacionales durante los años de la guerra civil española- como lo fue Winston Churchill (...)
El fantasma de la II Republica vuelve a revolotear en la palestra de actualidad un aniversario más. Digamos que lleva ya revoloteando mas de la cuenta o de lo habitual desde hace tres años ya. Umbral ahondo -hundiendo la daga, como lo escribio su biógrafa- en su propia memoria a otros nos habra tocado en cambio el ahondar tras los paso de aquél en nuestra propia mepira y también en la de los demas, re cogiendo asi elguante del desafío de sus novelas guerracivlistas. Curioso el republicanismo de Umbral, un poco de opereta -o de zarzuela madrileña- como todo lo que fuera posturas poíiticas -a partir de una fase concreta (muy joven) de su vida y de su trayectoria- en él y en sus libros y en sus articulos.

Tras el desenlace del 33-F mandó desde su columna del País un mensaje de adhesione enfervorizado al monarca en donde se definia como revolucionario de sangre (sic) y de una familia republicana (sic) de toda la vida, lo que le valio no poco de sorna en la glosa divertida -"pero ¿de qué sangre, de qué habla?"- que aquel gesto le mereció a su biógrafa. En cierto modo no obstante, Umbral tenia o parecia tener una parte de razon en su adesion sentimiental a la II Republica, una adhesion dsentimental y no poco acrgada de razones históricas e ideológicas. pero no precisamente las que invocaría, a toro pasado, en una fase realtivamente tardia de su vida y tras el 23-F como acabamos de ver.

Umbral nació durante la II Republica -en mayo del 32 (y no del 35)- y en unas circunstancias anómalas que se prestan a conjeturas, es cierto, de hasta que punto su nacimiento su existencia misma pues hubiera sido posible bajo otra forma de gobierno, en Monarquia. Umbral -como es hoy archisabido y de notoriedad pública- fue fruto de una relacion extramarital de su madre con un hombre casado que se negó a reconocerle, en los meses que siguieron al 14 de abril y a la proclamación de la republica. ¿La euforia colectiva de las masas lo que de una forma y otra creo el clima social que hizo possible aquel encuentro culpable o plenamente respnable segun las opticas o los gustos, y que hizo a Umbral posible en definitiva? Se admiten conjeturas.
Instantánea en plena campaña de la compañía de teatro popular La Barraca promovida y apadrinada y financiada por el régimen republicano y dirigida por García Lorca (en el centro de la foto) La educacion en la republica, argumento de predileccion de la leyenda propagandística republicana, no dejó de tener un caracter sectario y beligerante. Iban por los pueblos reescribiendo la historia de España -en particular el Siglo de Oro en clave de Leyenda Negra germano/protestante- y ofendiendo y provocando y utrajando la memoria colectiva, mayormente ante la indiferencia de los lugareños, "palurdos sin poemas ni canciones" en el insulto célebre -sin duda movido de un espiritu de venganza- que les dedicó Antonio Machado. En el fondo no era un problema de incultura (o analfabetismo), sino de choque de memorias antagónicas de nuestro pasado colectivo
En la mente de Umbral, como sea, estaba claro -como asi siempre lo daria a entender- que sólo la republica hizo possible aquel encuentro -donde el destino (en medio del campo) "le dio a él el alto" como lo canto en un poema autobiográfico que recoge su biografa- mientras que los enemigos de aquella y el mundo cullutral y el lastre educativo que en la optica umbraliana se les verian indisociablemente  asociados harian imposible en cambio que su propio padre biologico -presumiblemente un hombre casado (y de educación católica)- osase el romper los tabués de aquella educacion y de aquel legado cultural que le impedian el reconocerle.

Nada nos impide no obstante el conjeturar justo en sentido contrario, que el pirtanismo )-de raices ajenas al catolicismo y no menos puritanos (y pudidundos) de los medios laicos o laicistas españoles de un sello germano/protetante indiscutible lejos de propiciar un liberalizacionde costumbres acorde al espiritu de la modernidad agravase o recargase ls interdcitos y los tabues en amteria de moral y de costumbres que siguin rodeando a los hijos naturales o ilegitimo (legalmente no reconocidos) Para Umbral como fuera, la duda no era posible.

Él era hijo de la Republica -"pupilo" le dicen en Francia- a falta de poder disponer de una filiacion biogocia conocida, y ese dato inrrenuciable como un postulado existencial o una fe de vida (bis) en él lo venia a encarnar en mente y en su memoria la escena recogida tal vez en su memoria visual o recuperada o reconstruida apenas mas tarde en la masa de sus recuerdos de infancia, o recogida en alguna instantanea fotografica, que él evocaria a menudo en su obra escrita descansando de muy niño en el sillón consistorial y en la rodillas del alcalde republicano (y socialista) de Valladolid que tenia a su propia madre de secretaria, por designacion a dedo camuflado en examen de oposicion o no, es algo que cabe también dentro de las conjeturas, como la intencionalidad última por detras de la proteccion que les brindó -a la madre y al hijo- el alcalde republican sirviéndose de ellos tal vez de simple cortada o de trofeo o carta debajo de la manga contra los grupos sociales de procedencia tanto de la madre como del (presunto) padre biologico de Umbral, que por las razones que fuera el nuevo régimen entendía no poder contar entre sus adeptos.

La lucha por el control de las conciencias que llevaban enconadamente riñendo la iglesia catolicia y la Instiucon Libre de Enseñaza -y grupos afines- por el control de las conciencias por la via mayormente de la eseñanza no era algo que tuviera su nacimiento en la II Republica sino que venia del siglo anterior, desde los origenes mismos del liberalismo y de su arraigo en la Penininsula.

Como se reconoce a cuenta de la famia de extraccion burguesa y aocmdada y (muy) adinerada -y a la vez apartados de la iglesia- de Garcia Lorca en la novela que ya evoqué del autor oriundo (de raíces granadinas) Michel del Castillo "las estrellas frias" Y en la proteccion -real o partene solo- que García Quintana el alcalde republicano de valldolid brindo a la madre soltera de Umbral y por extension a su propio hijo esa lucha sorda recrudecida sin lugar a dudas tras la proclamación de la reublica no era ajena en modo alguno.
Uno de los hombres fuertes de la Segunda Republica española, tal vez su baza más influyente en la esfera internacional, lo fue Fernando de los Ríos, de origen judío ("judío nazarí" me lo definió a mí Fernando Savater cuando le conocí y hablé con él en Bruselas). Prueba de su ascendencia e influencia en los circulos de poder extranjero lo fue que permaneceria en su puesto de embajador de la República española en Washington desde los inicios de la guerra civil hasta el final de la contienda
Umbral niño de muy corta edad fue tal vez -para algunos- la mascota de la izquierda epubllicana en la capital del Pisuerga y su madre una especie de conquista (femenina) del regimen republicano en aquel alcalde y en la figura paternal de padre de remplazo que aparentemente cobraria en la mente y en la meoria de Umbral niño. Con lo que vengo a querer decir que el republicanismo de Umbral se veia revistida de escasa por no decir nula solvencia ideológica, por esa vía.

Mucho mayor en cambio se la imprimirá su recorrido ideoogico en una fase temprana de su trayectoria de muy joven que ya habré evocado mas de una vez en estas líneas. Y estoy haciendo allusion a la fase falangista -de un falangismo radical y exaltado- de Umbral muy joven que a no dudar llegó a abrazar y a proclamar entonces posturas claramente nazis o neonazis, y en esa optica esta claro que es donde cabe situar de forma mucho as verosimil el republicanismo en germen de nuestro escritor. Prestando así el flanco a una critica historica dificilmente refutable de lo ambiguo del terreno ideológico y sociológico a la vez que sirvió de caldo de cultivo a los movimientos nazi/facistas en el periodo de entre guerras, décadas de los años veinte y treinta del pasado siglo, como aqui ya lo tengo apuntado.

En Umbral su opción preferencial en cambio le llevaria en una fase tardia de su trayectoria a un revisionism histórico de marcado caracter liberal (e ilustrado) -y tambien de un acusado cuño local vallisoletano- que tenía no poco de sectario y de beligerante y como hecho de encargo en definitiva, tal y como lo dejaria plamado en una de las novleas de su serie guerracivilista, "El Fulgor de Africa" que ya tengo particularmente estudiada como aqui todos ya saben.

Personas amigas me habrán reprochado una actitud partidista y unos prejuicios anticristianos -al pan y al vino- en el artículo que colgué ayer en este blog donde denunciaba un lazo historico e ideológico innegable entre el fondo o el poso judeo/cristiano del catolicismo y el pauperismo subversivo y revolucionario -de innegable raíz evangélica- omnipresente en la tradicion de izquierdas de la cultura occidental en la era moderna y contemporánea tal y como se ven plasmados en dos lugares textuales emblematicos en extremo de las sagradas/escrituras, a saber el Magnificat y el Sermón de la Montaña.

Y es dificil negar ese hilo conductor del pauperismo revolujcionario in crescendo en la sociedad española tras el catorce de Abril que llegaria a su climax y a sus mayores de paroxismo tras el estallido de la Guerra civil. ¿Republica de los pobres? "Del fango y de la sangre y de las lágrimas", que algunos siguen empecinadamente -¡ni lo sueñen!- queriendo resucitar en nuestros días

2 comentarios:

julio sanz dijo...

Ciertamente... para que ese fantasma no vuelva a revolotear...convendría que se conociesen 2 hechos históricos: Tanto en 1931 como en 1936 hubo FRAUDE electoral.
Copio el siguiente párrafo de Pio Moa:
"Como digo, falta un estudio detallado, que creo saldrá en 2015, sobre las actas y el modo como se escrutaron los votos (las votaciones generales no fueron publicadas). No hay dudas --salvo para los no demócratas-- sobre la ilegalidad de las elecciones del Frente Popular desde la primera vuelta hasta la no menos fraudulenta revisión de actas en las Cortes, pasando por la segunda vuelta y la repetición en Cuenca y Granada. Es cierto que a pesar de ello, guiada por la desmoralización, el miedo, la idea del mal menor y la esperanza de que Azaña frenase el proceso revolucionario, la CEDA (no así otros grupos) aceptó los resultados, como subrayan Southworth y otros. Pero la aceptación de un fraude no convierte a este en legal y democrático.
La cuestión no puede compararse con el cambio de régimen en 1931, aunque tiene un punto en común: la resignación a un cambio de régimen a partir de unas elecciones fraudulentas en el 36 o interpretadas fraudulentamente en 1931. Es decir, la colaboración pasiva en el fraude. La monarquía se desentendió de sus propios votantes y entregó el poder ante los primeros amagos de manifestación callejera, incluso antes de ellos. En 1936, la CEDA no entregó ningún poder, y depositó cierta esperanza inicial en Azaña, muy pronto defraudada"
http://www.gaceta.es/pio-moa/crimea-cataluna-fraude-electoral-1936#sthash.6b4D0ZCs.dpuf

Juan Fernandez Krohn dijo...

Mu certero tu juicio, Julio, como el analisis de Pio Moa también. Es cierto que se impone una revsion de la actitud de la CEDA en las elecciones de febrero del 36 y después. En Granada, por ejemplo, dieron el callo -y la cara-, ese es un dato historico innegable que siempre defendí en mis blogs y que me valió incomprnsiones. El "mal menor" era la hipoteca que arrastraban del magisterio eclesiastico y vaticano de aceptacion (ralliement) de la repubica laica y laicista (y no solo de una simple forma de gobierno)

En las apreciaciones de Mio Moa sobre el 14 de abril, soy un poco mas critico No se pueden obviar como parece hacerlo él la dimision frente al asalto republicano de altos cargos, como Mola y Sanjurjo. Habia que hacer pagar sin duda al monarca derrocado los muertos de Annual, pero eso estarás de acuerdo conigo que era otra historia y lo sigue siendo.

Personalmente pienso que se ha estudiado poco el factor internacional, de los agentes extranjeros, de la República francesa en concreto, encarnada su (lnegevo) primer ministro de entonces, Aristide Briand, enemigo jurado de la Accion Francesa de los que consiguió que en el Vaticano les vendieran la piel. Saludos cordiales