miércoles, marzo 18, 2026

RAFAEL SANCHEZ MAZAS ¡RUEGA POR NOS!


La novela inédita de Rafael SANCHEZ MAZAS de la que se hablaba tanto, sin que la hubiéramos leido nadie o casi nadie. Una especie de autobiografía -en clave narrativa/literaria- de su autor. En una reivindicación -"revisada", y oportuna como anillo al dedo- de una figura objeto de tanta polarización, tanto acoso y tanto odio como lo es la del escritor falangista 

Sin venir a cuento, por una vez, sí, faltando a la regla de los artículos que vengo escribiendo aquí, a cuento siempre de algo o de alguien de una noticia, de una idea rescatada del olvido, del hondo arcano de la Memoria. O de una simple lectura o de una simple reseña biográfica y bibliográfica a la vez como me ocurre ahora.  Y habrá sido de la sorpresa que habrá supuesto para mí la noticia o reseña bibliográfica en la Red de una obra de la que siempre oí hablar o leí evocar como de un incunable o un texto perdido y abandonado (sic) e imposible por definición de recuperar o volver a encontrar, como si viniese a condenarse no solo ella sino al autor de la misma también al mas lúgubre de los ostracismos y al olvido mas injusto. Rosa KRUGER, de Rafael SANCHEZ MAZAS, que es la obra a la que aquí me refiero. Y que es una historia de amor, o mas bien un poema -en prosa- de amor que el autor dedica como un brindis al sol a su amor escondido, como un SOS --de amor- poniendo el nombre de Ella en el titulo mismo. 

Una joven alsaciana que el personaje -trasunto del autor- se encuentra de puro azar en una estación de tren (francesa), donde ese tipo de encuentros se diría que fatalmente tienen lugar, de conocerse y no volverse a ver o a encontrar nunca más, como el caballero y la copa del Graal (...) Encuentro puramente al azar entre el autor en viaje -al extranjero- de turismo y la joven rara avis como un  un mirlo blanco, o cándida paloma, de turismo también como él, pero de un turismo un tanto especial, peregrinante, de visita a "todas las vírgenes de Provenza y de la Costa Azul", que fue sin duda lo que a un joven -e idealista- SANCHEZ MAZAS, de ella sin duda mas le fascinó. En búsqueda de lo inalcanzable al margen de su tiempo y de la época que a ella le tocó vivir, como en un turismo de apariciones (marianas) entre España, Francia y Portugal que era (también) al que me dediqué yo. De donde ese tufo (fuerte) de nostalgia que me embarga leyendo al autor e ideólogo (falangista) evocar su amor. Alsaciana (sic) además, de una región disputada, al margen de la Historia y geográficamente descolocada además (por decirlo así), buscando no sólo a la Virgen sino su sitio en el mundo, y en la época aquella -el periodo tan convulso de entreguerras- el camino a andar y a seguir en plena flor de la juventud. Y eso es sin duda lo que mas embelesó a Rafael SANCHEZ MAZAS, y lo que mas me habrá encandilado a mi de ella sin haberla conocido, y mas habrá captado mi interés y mi atención hacia esta obra, y animado a acostar -como los franceses dicen- todo ello en este blog.  

Rosa KRUGER tiene además otra historia, la historia -y el marco histórico y geográfico- de su creación. Durante la guerra civil española, en el Madrid en zona roja, en la Embajada de Chile, donde SANCHEZ MAZAS estuvo refugiado y donde leía capítulos de su obra a los demás refugiados en torno suyo, como le leí evocar una vez a Francisco UMBRAL que a tenor de lo mucho que le citaba y le evocaba -él, alguien de tan fuertes filias y fobias,  que condenaba al silencio y al ostracismo total en sus (apasionantes) galerías literarias a los autores que por una razón u otra despreciaba o no le interesaban-, le tenía una estima y un aprecio fuera de lo común. De bellísima (sic) leí una vez que calificaba la obra aquella. Ahí quedan pues en bien fijos y presentes en el cielo de la memoria, una obra incógnita y un autor, de un resurgir en el panorama literario de hoy y en la crónica de actualidad, que tiene algo de enigmático y misterioso, llamado como parecía estarlo a un olvido y a un ostracismo total. 

Pero hay algo más se me ocurre así de pronto a punto ya de terminar. Y es la reivindicación que se encierra en esta obra insólita, del amor cortés, de esa copula sagrada que forman el Amor y la Nobleza, el Amor erotico y a la vez espiritual, y una Nobleza al mismo tiempo profética (sic) y guerrera. Y eso es lo que vienen a simbolizar la novela y el personaje "Rosa Kruger", Beatriz (platónica) de un no menos platónico autor. Rafael SANCHEZ MAZAS, ¡ruega por Nos!    

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