El caso es que tras haber tratado animadamente todos aquellos temas, y que me afirmase a modo de conclusión que lo que los xiíes reprochaban a los suníes no era el haber invadido España, como hasta entonces yo lo creía -ingenuo de mí-, el tono de aquel joven imán bruscamente cambió -que hasta hoy no he podido caer en la cuenta de lo que le pudo indisponer en lo que dije yo-, y mirándome fijo y de aire severo me espetó que veía en mí una aureola de orgullo en torno a mi cabeza o algo así, mientras diciéndome aquello, me lanzaba llamaradas -y no precisamente de afecto o de comprensión -por los ojos, que así es como lo visualizo y aún lo recuerdo yo: el caso es que en aquel preciso momento y después de que el imán me soltase todo aquello, empezaron a entrar en avalancha, para la oración, de minutos más tarde, jóvenes musulmanes, y ante aquello confieso que no me sentí seguro y salí de allí de prisa y corriendo. Hasta hoy.
¿Musulmanes suníes o xíies? Como el cuento infantil aquel de mis años de infancia, de dos conejos perseguidos y discutiendo mientras corrían, entre ellos. ¿Son galgos o son podencos? Pues eso. La ascensión del mundo musulman habrá sido uno de los signos mayores de nuestra época, y su arranque lo marcó el triunfo de la República islámica del Irán, más que en abierto enfrentamiento unos y otros, suníes y xíies, en oposición dialéctica más bien, entre los unos y los otros, y en el mutuo respeto-por regla general- de sus respectivas zonas de influencia. Y el corolario de todo ello, en lo que a nosotros, españoles y europeos nos afecta, lo es la invasión silenciosa de la inmigración en masa de confesión musulmana, en territorio europeo. que ahora empieza a concentrar sus vías de tránsito y sus puntos de destino en nuestra península. Ante la ceguera irresponsable y calamitosa, resonante de ecos apocalípticos, de la Iglesia católica en la actitud y en los mensajes de sus más altos dignatarios a nivel diocesano como pontificio.
Lo que amenaza de hacer eclosión con la visita papal -del papa PREVOST- anunciada en España para el próximo mes de junio. ante eso la consigna de este blog sigue siendo, ¡ABAJO EL ISLAM! Qui capit capiat. Que tras la intervención en Irán, la situación -la nuestra, me refiero-, no cambia. Quien pueda entender que entienda (y mido mis palabras) ¡ABAJO EL ISLAM! (en España como en Bélgica)


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