Escuela de FRANCFORT. Palabra de Dios, te alabamos señor. Que era eso o como si fuera en una España que yo no viví, de los ochenta y los noventa, de la presidencia de Felipe González o sea. Cuando el nombre de aquella, alguien tan emblemático de aquella época como fue Alfonso GUERRA, lo tenía en permanencia en la boca (...) Y a la que vuelve ahora a poner de relieve, al primer plano de la actualidad el reciente fallecimiento de una de sus figuras de mayor renombre, la de Jurgen HABERMAS, junto con Max HORCKHEIMER y Theodor ADORNO, la triada magnífica o trilogía sagrada de la filosofía de posguerra alemana llamada a eclipsar o directamente a enterrar la otra iluminaria del pensamiento filosófico contemporáneo en lengua alemana, Martin HEIDEGGER que vendría a ser agente de redención de dos de los mas arriba nombrados de por su confesado y de notoriedad publica episodio de colaboración -efímera, fugaz-con el régimen nazi del que se acabo definitivamente desmarcando, y no de adscripción final hasta el colapso del régimen como fue el caso de dos de los mas arriba nombrados. HABERMAS cobro fuerte divulgación en los medios de la prensa mainstream y en la opinión publica española tras lo que se dio en llamar la querella de los historiadores -historiker streit- en Alemania en la que tuvo --frente al historiador Ernst NOLTEun destacado protagonismo. En un debate álgido y del mas alto nivel que electrizó y polarizó a la opinión publica alemana justo antes de la caída del Muro, el cual -un dato cuidadosamente oculto y camuflado a la opinión publica española- tuvo como ganador al historiador revisionista a los puntos o por KO técnico, tras lo que el filosofo y sociólogo de los de Francfort dejó de meterse donde no le llamaban -léase la historiografía o la Historia (a secas)-, hasta el final de sus días.
Y fue sobre todo en un punto del debate entorno a un termino clave en pensamiento histórico y en lengua alemana, el de Aniquilación -VERNICHTUNG- que HABERMAS se obstinaba en traducir por destrucción , huyendo como de la peste de la traducción primera y primigenia que ponía ipso facto en entredicho la operación de aniquilación o exterminio propia del Holocausto (judío) - quitándole de golpe la singularidad que el pensamiento históricamente correcto no habrá dejado en la posguerra de atribuirle. Con lo que NOLTE se refería al exterminio (sic) materializado al final de la II Guerra Mundial contra el pueblo alemán. En el frente del Este, tras la entrada de las tropas soviéticas, y en el éxodo que se siguió de los habitantes alemanes de las tierras de la antigua Prusia oriental, a manos de polacos principalmente.
La memoria de la figura y de la obra de permanece no obstante igualmente asociada al debate de la Culpa alemana que inició -con su célebre obra homónima- Karl JASPERS, antiguo discípulo de HEIDEGGER. Culpa colectiva, y especie de postulado inicial en todo trabajo de investigación histórica como filosófico o sociológica -correcta- en los medios académicos de la posguerra
Filosofo y sociólogo Jurgen HABERMAS -a la derecha de la foto- de la Escuela de Francfort, y (a la izquierda) el historiador revisionista Ernst NOLTE, que fue mi amigo. El debate entre ambos en la querella de los historiadores -historiker streit-, en torno al término y al concepto de Vernichtung -Exterminio- fue ganado a los puntos o por KO técnico por el historiador revisionista. justo en la víspera de la caída del Muro. Un dato cuidadosamente ocultado a la opinión pública española

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