En las redes ha corrido (hoy) la denuncia -objeto de (riguroso) apagón informativo (black-out) a seguir, en esas mismas redes y en los medios (¡?)- de Isabel AYUSO, y es de la amenaza (sic) de muerte de la que habrá sido objeto a través de su móvil -a partir de una cuenta identificada (*), de alguien notable, no precisamente un don nadie- a altas horas de la noche en su domicilio, y en su dormitorio (a solas) Con lo que (en este blog al menos) saltan todas las alarmas. Aquí ya comentamos ayer e l ultimo episodio de su diferendo -traducido casi a diario en abiertos enfrentamientos- con el jefe de gobierno y su partido (el PSOE), y donde nos hacíamos eco elogioso -por la pertinencia de sus propósitos y por su valentía - de sus recientes declaraciones en el terreno resbaladizo y peligroso por propia definición de la Memoria histórica, y en el asunto en extremo engorroso y melindroso de la Casa de Correos y de la resignificación de la que se la quiere hacer objeto por parte de la Moncloa, a través de una placa memorística, de la memoria de los vencidos de la guerra civil. Una línea roja (sic) como la que ella denuncia en la amenaza anónima. Así es como vemos -que antes no veíamos ¡ingenuos de nosotros!- esa querella de la Memoria. Y es así como a partir de ahora nos veremos obligados a obrar y a actuar en consonancia.
Y es ante el horizonte de amenazas que el episodio que aquí comentamos nos pone a la vista. La amenaza stricto senso, o sea la amenaza de muerte, es peor que la misma muerte, no recuerdo el autor del aforismo pero mi experiencia personal e intransferible -la de mi propia trayectoria- me dice que no hay que tomarse a la ligera la (añeja) sabiduría que esas palabras encierran. Y es evidente que Isabel AYUSO es una mujer amenazada y que por consiguiente, la (grave) denuncia que ella acaba de hacer pública goza de una (mínima) presunción de credibilidad, si se nos permite expresarnos de esa forma. Hasta el punto que cabe considerarla -a saber, la amenaza stricto sensu- como formando parte no enajenable de la Política, la ciencia o empresa suprema, sagrada "maravillosa", prioritaria . "La politica lo primero ("politique d'abord) (2) Prioritaria incluso a la Moral. En otros términos, todo está permitido, todo se le permite a la persona (políticamente) amenazada. Y así se le es permitido el hacer publica una denuncia -de amenaza-, en el estricto respeto de la Verdad -Omnia vincit Veritas-, a falta de pruebas que vendrán sin falta, pero sólo más tarde, con la Verdad siempre por delante.
Y todos los enunciados que acabo de formular recobran su exacto y verdadero significado ante la figura extremadamente influyente a la que Isabel AYUSO (sin nombrarla) alude en sus declaraciones sobre la amenaza de la que se ha visto objeto recientemente. Y cuya revelación imprimirá fatalmente un vuelco dramático a este episodio que habrá tenido su sujeto o principal (y pasivo) protagonista en la presidenta madrileña. Y revisten la vez de un dramatismo extremo la actualidad política española de las ultimas horas. Por todo ello nuestra empatía y nuestra solidaridad nos parece más ineludible que nunca. Y por eso exhortamos a Isabel a no dar marcha atrás, a no arredrarse lo más mínimo. ANIMO ISABEL, DA EL NOMBRE (en la mente de muchos), und Sturm bricht los! (¡Y QUE SE DESATE LA TORMENTA!)
(*): "cuenta verificada, vinculada a una figura extremadamente influyente" (de las declaraciones de Isabel DIAZ AYUSO)
(2): "No en el orden del tiempo, sino en el de la dignidad" (Charles MAURRAS, "Mes idées politiques")