Josë Felix TEZANOS, director ("Presidente") del CIS. Lo visualizo aún -mucho mas joven, con más pelo, pero sin barba- de cuando le conocí de acólito fiel del padre Luis OBREGON que comparecía ante los alumnos, acompañado a menudo de él. El padre Luis (como le llamábamos) era profesor de Doctrina Social de la Iglesia (en Preu), el cura progre típico -marca Concilio Vaticano II. Y TEZANOS fue un joven católico progre (y piadoso) pero no un demócrata de toda la vida, ni mucho menos un socialista. Como el sectarismo -marca PSOE del que hoy da muestras parece darlo a entender
José Félix TEZANOS, director (presidente) del C.I.S, es -probablemente- uno de los personajes de nuestra clase política (y asociados) más odiados (sic) -y mido mis palabras-, no diré (como estuve a punto), de todo el país , pero sí -conforme al clásico clisé de las Dos Españas- de una mitad (más uno) del mismo. Y a fe mía que habría de inmediato que glosar, que se lo tiene bien merecido, (un decir), me explico, que se lo habrá (bien) ganado a pulso (con sus sondeos). Y es sin duda, consciente de esa hostilidad y aversión (no poco irracional, es cierto), que despiertan su persona como su obra en el terreno de los sondeos de opinión, lo que le ha llevado a publicar -en un diario, "El Obrero", claramente (y descaradamente) sesgado (y sectario) en sus análisis y en sus posturas- un artículo de descargo, especie de "apología pro vita sua", en un fuego cruzado en contra de su enemigo, la(s) derecha(s) y en una defensa no menos cerrada del sistema, del statu quo, y del inquilino de la Moncloa, Pedro SANCHEZ, en resumidas cuentas.
Y el dorso o la espina dorsal de su diatriba es que las derechas -que van (otra vez) a perder (...)-, no saben perder, que es a su juicio la causa de todas nuestras calamidades en la Historia contemporánea y el motivo, la causa motriz en lenguaje eclesiástico, o causa final del engranaje de causas y efectos que nos llevó, todo derecho, a la guerra civil (del 36) Y sigue siendo -esa derecha beligerante, intolerante y poderosa y agresiva- la causa de todos los males de la política nacional, y la principal amenaza para la estabilidad (sic) del Estado español. Es lo que el autor del articulo pasa a exponer y a explicar en una especie de declaración de estado de guerra, y a hacer un (poco responsable) llamamiento a la movilización.
Y así, ante la imagen polémica (y cómica) difundida -con éxito- por la derecha, de todas las propuestas a cual mas utópica y menos creíble - de Pedro Sánchez y de su programa (socialista) de gobierno, a base de la formula humorística -y desternillante- de "Sí, y dos huevos duros también", al camarero que les servía, en el camarote del célebre film, en la boca de uno de los célebres hermanos, el presidente del CIS replica o reacciona -a la defensiva- y es aplicando por los pelos la célebre frase humorística al contencioso derecha-izquierda -léase, derecha en contra del PSOE y de Pedro SANCHEZ-, conforme al cual, uno de los dos huevos duros sería la campaña de la derecha alertando del peligro de pucherazo (sic) por la manipulación -vía la regularización masiva y la ley de Nietos- del censo electoral. El segundo huevo duro lo serían los proyectos y medidas -de la derecha- anti-sociales y anti-sindicales, ante el escepticismo y la falta de cooperación del lado patronal, de "empresarios de talante europeo y de visión moderna" Balón de oxigeno -¡no me digan!-, el último pasaje de esta requisitoria anti-derechista, a los discutidos y desprestigiados sindicatos políticos y politizados españoles (CCOO-PC y UGT)
Y llegados a esta altura de nuestro artículo es sin duda el momento llegado en nuestro argumentario, de esgrimir aquí una objeción o reparo ad hominem que nos parece perfectamente pertinente. Y es de la persona misma del presidente del CIS, al que conocimos (muy bien) hace muchos años, en unas circunstancias casi inimaginables tratándose de él, y de un mundo -el de la España de antes de la Transición, que ya se fue. Y fue en nuestros años de estudiante del Bachillerato (superior), en el colegio de los Escolapios de San Fernando -Moncloa/Arguelles- donde vimos, muchas veces, llegar a José Félix Tezanos, de unos nombres que se gravaron bien mi memoria y de un aspecto físico que consigo aun visualizar, mucho más joven, sin barba, y de un aire -en su look como en sus ademanes- piadoso, devoto incluso -y sumiso y respetuoso y obediente de sus superiores-, que también se me quedó grabado ,desentonando como a años luz de la imagen que de él ofrecen los medios ahora. Y era que iba siempre siguiendo y acompañando -como un monaguillo- al que se conocía como el director espiritual (sic) -del Bachillerato- visto y considerado entonces como una lumbrera del colegio aquel y de la Orden aquella, conforme al brillante currículo académico y eclesiástico que de él circula hoy en la Red.
Y era el Padre Luis OBREGON BARREDA (Schp.) que nos dio clase en el curso de Preu, de Doctrina Social de la Iglesia, curso escolar de 1964-1965 (año de terminación, nota bene del Concilio Vaticano II) Que había estado en Roma por aquellos años, y en consecuencia nos soltaba un relato con varios años de antelación de lo que sería el mensaje prototípico de los curas progres en la España del tardofranquismo y de la Transición (y de mucho después) Con el que -como no podía ser menos- entré yo en choque durante su clase de Doctrina Social de la Iglesia repetidas veces, tratándome con sorna (inofensivamente pero como a la defensiva) a mí, y a otro compañero de clase de agentes gubernamentales, hijos de militares los dos.
De todo esto traté en mi primer libro -en francés, "Le Fou de Dieu" ¿Invalida o desmiente en lo mas mínimo todo lo que precede la trayectoria conocida del director del CIS? Obvio es que no. No deja no obstante de poner bemoles al tono inquisitivo, de alegato o requisitoria izquierdista, del que da muestras en el texto suyo que estamos aquí comentando. ¿Socialista de toda la vida el director del CIS? ¡Por favor!
(*): Un dato biográfico del Padre Luis OBREGON, no me resisto a dejar mencionado aquí y fue que entró a oficiar de cura párroco -poniendo así fin a su brillante carrera eclesiástica dentro de la orden escolapia, de la que se apartó- de una pequeña localidad de Santander de la que era originario (verosímilmente su tierra natal) en mayo del 82, precisamente cuando yo llevé a cabo -el 13 de mayo- mi gesto de Fátima. Como sea, es imposible dado el impacto mediático que alcancé con aquello, que no llegara a conocimiento de él. ¿Llegando a servirle de motivo de reflexión, hasta el punto de llevarle a un (drástico) reciclaje (sic) en su (brillante) trayectoria eclesiástica y pastoral? No lo sé













