Cumbre de Escudo de las Américas -Miami, el pasado 7 de marzo-, una iniciativa de Donald TRUMP con asistencia de todos los mandatarios de países del subcontinente en la órbita del mandatario USA. Donde éste habría utilizado -con gran escandalera en los medios españoles y en la opinión pública- la expresión lengua maldita -damned-, refiriéndose a nuestro idioma. Noticia fake y cortina de humo a su vez, como lo paso a explicar en las siguientes líneas.
"No quiero aprender vuestra maldita lengua", habría declarado Donald TRUMP-ante el escándalo (orquestado) de la prensa mainstream y la sorpresa y el escándalo (aún por orquestar) de la opinión publica española. Y ante una pléyade de dirigentes latino americanos afines -léase de ultraderecha (o asimilados)-, en el cónclave regional "Escudo de las Americas"-, y los zumbidos de la desinformación ante esa (en apariencia anecdótica) noticia -todo menos trivial- me atronan de golpe los oídos. Que los españoles son, somos, un pueblo -¿por definición?- negado para los idiomas, es algo archisabido desde la noche de los tiempos y más si cabe en la lengua de Shakespeare, y que se lo digan a uno, que tras una línea de evolución en el aprendizaje, en curva casi verticalmente ascendente, me topé sin esperármelo con una ardua y árida e interminable cuesta de subida casi sin fin aparente, y era de la montaña de palabras y vocablos desconocidos por culpa de la raíz -germánica/anglosajona-, a mil años luz o en las antípodas de las lenguas latinas ,chocaban y se estrellaban y agolpaban una y otra sin parar y sin esperanza de (rápida) asimilación, en mi cerebro y en mi memoria (en lengua española). Y ahora me topo con una -la de damned- parecida o comparable a lo que se llama un faux ami -falso amigo- en lengua francesa, que no se traduce o quiere decir lo que de un primer vistazo aparenta. Que en el caso -de damned- que nos ocupa, lo falaz o engañoso del vocablo -de cara a la opinión pública- se ve agravado por su (flagrante) polisemia.
Me explico, viéndose traducido de primeras por condenado en el sentido más fuerte -léase religioso, católico/romano (maldito, réprobo, excomulgado)- del mismo en giro análogo al del andaluz desgraciao -que no desgraciado, léase infeliz, y desdichado en su común acepción fuera de los pueblos de Andalucía (...) Lo que avala el detalle que se desprende de la lectura de esa noticia, a saber, que habría sido recibida con risas (sic) por el conjunto de los oyentes, castellano/parlantes todos ellos, que lo habrían traducido en su otra acepción o acepciones más frecuentes y más livianas -como excesivo o endiablado- , que le atribuye el Diccionario de la Academia, y sobre todo (mucho) más frecuente(s) en el inglés habldo de los States. Lo que no habría sido el caso -me refiero a esa recepción trivial y festiva-, si los participantes y el publico asistente a la cumbre aquella, hubieran tomado por contante y sonante la acepción fuerte, de réprobo, excomulgado, y maldito o sea, que así en cambio lo leyeron -como a toque de silbato- los medios de la prensa mainstream. y a sus ancas, el grueso de la opinión publica española.
Como una cortina de humo además, esa (sutil) maniobra semántica, ese mero incidente (y ni eso), y era de la estruendosa victoria política y diplomática del mandatario norteamericano en "su" zona (americana) de influencia, y en plena batalla de opinión por la guerra en Irán echando chispas, que habrá alcanzado Donald TRUMP -en Miami- con esa cumbre "latina" Ninguno de los grandes nombres -de los grandes emplazados que me diga en la prensa mainstream- habrán faltado a la cita, BUKELE (del Salvador), el hondureño NASFURA, Javier MILEI (de la Argentina), y last but not least, José Antonio KAST, presidente electo de Chile) -aún sin asumir el cargo-, que habrá tenido recientes palabras de agradecimiento con el presidente TRUMP, por su intervención en Venezuela, lo que le perfila como el principal aliado de Donald TRUMP en el subcontinente americano y en su operación iraní.
Presidente de un país como Chile que se vio objeto de una agresión del narco tráfico en sincronía con una corriente inmigratoria -en masa- proveniente de aquel país bajo la presidencia de Nicolas MADURO. Y tras Venezuela primero, y el Irán después, todo parece indicar que será CUBA el tercer país objeto de una intervención -diplomática? militar?- de los STATES a las ordenes de Donald TRUMP.
Lo que deja traslucir una estrategia, un plan, en las recientes iniciativas erráticas, e imprevisibles en apariencia del mandatario norteamericana. Como una respuesta a la lluvia de críticas al presidente de los States, en la materia ¿Cuba libre (por fin) del castrismo y del postcastrismo? ¡Vivir para ver fantasmas míos! (chers ombres!)












