El Concilio Vaticano II llevó a cabo una homologación teológica (sic) de la nueva correlación de fuerzas en el mundo, resultante del desenlace de la II Guerra Mundial (en el 45) La förmula es de Alain SORAL, autor anti-semita, lo que en el conjunto de su obra nos parece prescindible por accidental. Lo esencial en él nos lo parecen en cambio, sus análisis y diagnósticos -lleno de destellos- de la situación internacional, y su visión profética (sic) de la Historia, francesa como universal
Su Santidad el papa PREVOST acaba de anunciar -horresco referens!- su próxima visita a Francia, la hija primogénita de la Iglesia -fille ainée de l'Eglise. Un título que nunca (confiteor) me mereció poca o ninguna credibilidad, sin duda a causa o por culpa de mi idiosincrasia católica española. Y es que siempre me pregunté la razón de que fuera allí donde el papa WOJTYLA anterior cosechó mayores niveles de audiencia y seguimiento y mayor cobertura informativa como si al nombre del papa o a la llamada o toque vaticano, una prensa tan laica, a imagen y semejanza de un Francia heredera de la Revolución, anti-clerical por mor de republicana, se volviese de repente como las hojas o boletines parroquiales, con la consigna bien presente de "El papa no se toca"
Y ahora ya no nos toca más que esperar chorros y chorros de incienso en los titulares y primeros plano de los medios del país galo ad majorem gloriam del papa de Roma durante la visita, como nunca lo habíamos visto -un espectáculo de beaterío clerical así-, antes por lo menos del Concilio Vaticano Segundo. Como si "el aggiornamento con el mundo" que proclamo urbi et orbe el buen papa Juan (XXIII) se tradujera -a la vez que en el dialogo (y más que eso) católico/marxista- en un pacto de no agresión de los medios de la Prensa mainstream, y habría sido con una Iglesia que en razón de la homologación teológica (*) de la nueva correlación de fuerzas en el mundo resultante del desenlace de la II Guerra mundial que llevó acabo aquel concilio, a sus ojos no fuera ya la misma. De una beatería, y de una gazmoñería a decir verdad bien poco francesa.
Así las cosas, los franceses van a ver llegar un nuevo Papa y con él nota bene, una nueva especie (un decir) del Papado de siempre, caracterizada en él como en WOJTYLA su predecesor, por el poder carismático (sic) -definido en la teología eclesiástica y redefinido en la sociología contemporánea Wilhelm REICH, Max WEBER- que los habrá caracterizado a los dos. En el papa polaco, a título de precursor, y en el estadounidense PREVOST, a título exclusivo entre las figuras de grandes líderes de nuestro tiempo. Eso es al menos lo que cabe concluir de un artículo en edición reciente del periódico digital "El Obrero", y del pase en revista que en él nos ofrece el autor del artículo, de figuras estelares de la política internacional a quienes no otorga el referido poder, más que al actual (y reciente) pontífice, y -sólo con distingos y reservas- a algunos destacado políticos en la actualidad, como Pedro SANCHEZ igual que el anterior jefe de gobierno Felipe GONZALEZ, o como también (aunque en menor medida) Santiago ABASCAL.
Un papa (PREVOST) pues temible, por su poder carismático, de liderazgo, como lo fue WOJTYLA. Por su faceta de ilusionista (mágico), de artificiero -como yo le califiqué- de sueños e ilusiones, y en suma de seductor. Y por la apoteósica unanimidad -sin precedentes conocidos, sin detractores- ese JUAN PABLO SEGUNDO a quien QUERÍA TODO EL MUNDO (todo el mundo menos yo, of course) Menos seductor y menos temible pues, lo es no obstante el papa PREVOST. Y es por culpa de esa etiqueta -anti-TRUMP, beligerante, en signo de división- que habrá aceptado -con gusto ¿a la entrada en el cónclave?- llevar por montera (y con gracia torera) el actual pontífice en lo sucesivo. Por qué. ¿Acaso tiene algo dejado a deber, o algo que esconder?
JUAN PABLO SEGUNDO TE QUIERE TODO EL MUNDO. Lo que tantos se desgañitaron diciéndole a gritos en sus viajes de papa globe trotter. Y en España si cabe -¡ay dolor!- (mucho) más que en otros sitios. Un papa seductor de un poder carismático (MAX WEBER) Un poder temible. Lo que le confirió esa unanimidad planetaria sin detractores conocidos (menos YO) ¿Carismático igualmente, Leon XIV, el Papa actual? Sï, pero no tanto. Por culpa de la etiqueta anti-TRUMP que lleva por montera y que aceptó -¿POR QUÉ?- tan gustoso (el papa PREVOST)














