jueves, abril 02, 2026

EL KAIRÓS, EL NAZISMO Y EL CONCILIO VATICANO II

Visita de HIMMLER a la abadía de Montserrat durante su visita a España (19-24 octubre 1940) Ante la (complacida) mirada del abad ESCARRE (semi-escondido, con gafas, a la izquierda de la foto) Allí y entonces, en respuesta a las preguntas de los monjes sobre persecución religiosa bajo el régimen nazi, el mandatario alemán hizo alusión a los abusos de menores a manos de eclesiásticos. La Historia -se diría- habrá acabado dándole razón. Con más de ochenta años de retraso
Rebrotan -a cuento, no se sabe bien de qué- las diatribas anti-nazis en nombre de la ortodoxia católica y del Magisterio eclesiástico. Y venciendo la pereza cuasi invencible que nos produce tan melindroso asunto, optamos por hincarle el diente sin más recurso que una modesta brújula -la de nuestro sentido común- que nos marque el rumbo, a través de la azarosa historia del nazismo y en particular de uno de sus capítulos mas enrevesados, a saber el de las relaciones Iglesia-Estado bajo el régimen nazi, y pari passu, a través de la recopilación de unos textos eclesiásticos -del Magisterio- marcando el terreno y deslindando limites entre lo que y lo que no es ortodoxo o admisible (doctrinalmente hablando) 

Un punto principal sobresale, como sea, desde el inicio en el foco de atención. No por puro capricho del observador (que estas líneas escribe) sino impuesto por la crónica de actualidad eclesiástica mas rabiosa, y me refiero a los escándalos (sic) a los que se refiere (como por casualidad) la encíclica anti-nazi MIT BRENNENDER SORGE. A los escándalos sobre el sexo, y en particular a una serie bien circunscrita y delimitada de los mismos, a saber los abusos (sexuales) de menores a manos de eclesiásticos ostentando -en el momento de los actos- la tutela (sic) sobre aquellos. Una vergonzosa lacra que se habrá propagado a la velocidad del rayo como una plaga bíblica o apocalíptica en la Iglesia católica bajo los papas (nota bene) del Concilio y del Posconcilio, a seguir al Concilio Vaticano Segundo. Y es que seria desleal, deshonesto de nuestra parte y una flagrante violación de nuestro compromiso obligado con la Verdad histórica, el silenciar las repetidas acusaciones contra la Iglesia bajo el régimen nazi, en ese punto precisamente. 

Sin ir mas lejos -y ya estoy oyendo el desgarrarse las vestiduras de algunos- las que profirió Heinrich HIMMLER, en relación a lo que venía de ocurrir en su país (alemán), y fue ante los monjes benedictinos que le acogían -y verosímilmente le cuestionaron sobre la noticias, ecos o rumores de la persecución religiosa en Alemania- de la abadía de Montserrat , durante su vista allí, en el marco de su viaje a España (19-24 octubre 1940) Tal y como aquí lo dejé registrado en una de mis antiguas entradas. No más, si bien se mira que un simple botón de muestra en el trasfondo de la acusación de fondo que el nazismo en sus principales dirigentes hacía a la Iglesia. Que se puede englobar o sintetizar -en expresión del entonces ministro de la Propaganda, Joseph GOEBBELS- de peste sexual. Léase, del carácter aberrante de la moral sexual del cristianismo, interpretada durante siglos por el magisterio y los  ministros de la Iglesia católica. Y ante lo que resuenan con fuerza -¿quien me lo podrá negar?- los anatemas de NIETZSCHE registrados en uno de los pasajes mayores del Anticristo: "Predicar la castidad es una incitación a obrar contra natura. Menospreciar la vida sexual, ensuciándola con la noción de lo impuro, ese es el verdadero pecado contra el espíritu (santo) de la vida

Y cómo no evocar ante la fuerza y el ímpetu profético de esas palabras, los encuentros con jóvenes en sus viajes pastorales, de Juan Pablo II y sus mensajes insistentes -rayanos en la obsesión, o propiamente obsesivos- precisamente sobre ese punto. O la fijación igualmente obsesiva de la moral que se (nos) dispensó en colegios de curas, en el Sexto Mandamiento ("no cometerás actos impuros") ("¡cuántas veces, cuántas veces, hijo mío!) Cosas que antes no se podían decir, pero con el Concilio -o eso al menos se nos enseñó- vino el kairós, tiempo favorable u oportuno. Todo tiene su tiempo -reza el Eclesiastés(3:5) - en la tierra bajo el sol. Tiempo de labrar, y de recoger lo labrado. Tiempo pues de pregonar y de gritar muchas cosas, pese al escandalo previsible entre los oyentes: y es que llegó el tiempo de anunciar lo que antes no hubiera sido posible ni imaginable siquiera. 

Y es el poso de verdad que arrastraron los nazi fascismos. Como lo está -subyacente- en la Nueva Teología, la filosofïa (filonazi) del existencialismo alemän, marca HEIDEGGER. Y en particular, en el basamento ético y moral que nos legaron el paganismo precristiano junto con el cristianismo. O en otros términos, el poso pre-cristiano neo-pagano que recibió en herencia el cristianismo. Como lo podrán sin pena confirmar y rubricar textos por explorar en lo hondos arcanos de la multitud de textos del Concilio Vaticano Segundo. 

Un cultivo sistemático del fracaso -Adolfo HITLER díxit (sobre el cristianismo)-, y una violación de la ley natural (sic) de la lucha y la supervivencia de los más fuertes. Frases lapidarias -y no menos clarividentes- que sólo nos veta el rumiarlas y aceptarlas como (serio) motivo de reflexión, si vemos en el desenlace de la Segunda Mundial, un juicio definitivo de la Historia, o más aún, una ordalía (sic) divina, -léase el juicio de Dios. Como a día de hoy tantos parecen verlo. A lo que -todos aquí estarán de acuerdo- nada ni nadie nos obliga. Quiero decir, en el fuero interno. Y eso, ese poso de Verdad (*)-antes que consideraciones de política religiosa- es lo que explica los vaivenes, vacilaciones y titubeos (flagrantes y escandalosos) frente al fenómeno nazi fascista de la Iglesia católica a todos sus niveles, de eclesiásticos como seglares, de la jerarquía eclesiástica al clero de a pie, de las órdenes y congregaciones religiosas hasta las asociaciones laicas de apostolado.  ¡Vivir para ver fantasmas míos! He dicho. Sin acrimonia

El Concilio Vaticano II fue convocado en nombre o por cuenta del kairós. Tiempo favorable, oportuno. Tiempo de cambios, Tiempo profético. El mismo que invoco yo a la hora de sacar a luz el poso -ideologico, moral, doctrinal- de Verdad, del nacionalsocialismo

(*) Un poso de verdad, en lo que convine por concluir, al hilo -es cierto- de mis escritos, de mis divagaciones y de mis  razonamientos. Fácilmente sometido a confirmación o verificación, no obstante, en testimonios (autorizados) de terceros. Del escritor y filósofo italiano, Umberto ECO, por ejemplo, ex-comunista y fuera pues de toda sospecha, quien declaró en una conferencia a la que yo asistí en Bruselas -finales de los ochenta- que el nazismo era heredero de la Tradición primordial. Una idea de honda raigambre filosófica, defendida por la llamada Escuela de la Tradición, que fundó René GUENON, estudioso de las doctrinas esotéricas y de las religiones orientales  

miércoles, abril 01, 2026

"¡ MUSULMAN EL QUE NO BOTE !"

 

Mar de banderas y un atronar de cantos -entre saltos- y al grito de ¡Musulmán el que no bote! Ayer, en Cornellá (provincia de Barcelona) Con la regularización masiva -al nivel de cientos de miles- de inmigrantes (clandestinos) de telón de fondo. Como un SOS (angustiado) de la sociedad española. Y en señal de desafío

¡Musulmán el que no bote , oé, oé! gritaban ayer, dando saltos, una verdadera multitud de miles (¿cuántos?) de hinchas (jóvenes) enardecidos y enfervorizados en un flamear de banderas españolas -y otras inconstitucionales (y emblemas del Español)- en el partido de fútbol -de selecciones nacionales- España-Egipto- en Cornellá, provincia de Barcelona (nota bene) Bote, y no, vote, como (erradamente) lo repetían ayer hasta la saciedad, en un descarado empeño intoxicador (y partisano) -de confusión-, los diferentes canales y programas de la RTVE (para variar). Un incidente o incidentes todo menos triviales que nos están pidiendo a gritos una glosa o relectura, y por lo arduo y difícil (de resumir o explicar), todavía más trabajosa. Y lo es el interpretar lo ocurrido en sí, y last but not least, las circunstancias, o la circunstancia -de lugar- del que aquello se vio rodeado. 

En Cataluña, donde una manifestación tan entusiasta y tan arrolladora, de patriotismo (español) no se exime de un análisis desprovisto de tabúes, complejos y prejuicios. Si se tiene en cuenta además, el sentimiento anti-inmigración y en particular anti-musulmán que habrá acabado aflorando en la sociedad catalana como lo muestra el fuerte empuje -y auge electoral- que habrá experimentado en la política tanto a escala nacional como catalana el partido AC (Alianza Catalana) el partido anti-inmigración de Silvia ORRIOLS, rival directo y en extremo peligroso (por la sangría de votos) de JUNTS, el partido comodín de la coalición Frankenstein, la del inquilino de la Moncloa, al que iban dirigidos -por aquello sin duda de que las masas no son ni ciegas ni mudas ni sordas- algunos de los gritos que se corearon ayer en el estadio. No hubo insultos, dicho sea de entrada, y diga Lamine YAMAL lo que diga. Insultos, me refiero, a la religión musulmana.  

Que como fenómeno social y político -léase político/religioso- no deja de ser (libre) objeto del derecho a la libertad de expresión registrado en la Constitución al mismo titulo y nivel que el de la libertad religiosa. De lo cual, de esta última ya diserté en abundancia en este blog, en una de las entradas que dediqué aquí a la inmigración, y en particular a la inmigración musulmana (clandestina, y en masa) O sea que las acusaciones de racismo (y xenofobia) que habrán llovido en los medios tras lo de ayer, ni nos convencen ni nos obligan a sentirnos o a darnos por aludidos. La libertad religiosa (constitucional) no nos obliga en efecto, a aceptar que la confesión musulmana -que es la que aquí nos atañe- ocupe -e invada-  el espacio público de una sociedad no musulmana como la española. Que invada o que amenace (seriamente) con ello, por razón de fuerza mayor, léase de simple reemplazo, o presión demográfica. Y con eso creo sinceramente que queda bien expuesto y planteado el problema. No es una hostilidad -ni rechazo, ni aversión-, ni por razón religiosa o confesional, ni racial o étnica. En mi caso al menos -como aquí ya lo tengo suficientemente explicado y demostrado- y si es algo que no puedan decir algunos o serles extrapolado, quiere ello decir que estén necesitados de una suerte de terapia social, más que otra cosa (y no de hechos consumados, me explico) Es, como sea, una simple cuestión de Identidad, para los que lo tienen claro -lo que aquella comporta y significa- como para los que lo tienen, y no ven ello claridad ninguna. Lo que tampoco es nuestra culpa.

Como quiera que sea, nos tomamos muy en serio lo ocurrido ayer en el estadio de una localidad catalana. Que nos lleva a auscultar y a escrutar las pulsiones y pulsaciones mas hondas del cuerpo social, y mas aun si cabe, tratándose del estamento joven, prenda y garante del futuro colectivo. Como un signo de los tiempos, o un fenómeno matriz de nuestra época

Lamine YAMAL es musulmán, a lo que tiene todo el derecho (en un país que no es, no obstante -aún- tierra de Islam) Pero eso no le da derecho a insultar -de "racistas" e "ignorantes"- en respuesta a unos gritos que eran de (jovial) libre repulsa o disentimiento, pero no eran insultos. Una respuesta todo menos trivial (se nos antoja) la suya. "No puedes esperar que todo el mundo te quiera", (cruelmente) me dijo en una ocasión -en un fregado (sin violencia), no sé bien a cuento de qué- un belga durante mi estancia allí. Y me vienen a la mente sus palabras a cuento del jugador azulgrana. ¿Abusivamente? No lo sé. Pero Lamine YAMAL, (arrogantemente) orgulloso de su confesión, no puede pretender que todo el mundo comparta su orgullo, y que no puedan ejercer (libremente) el derecho de decir NO a su religión, en ejercicio de su derecho a la libertad de expresión, a la libertad religiosa y a su libre albedrío. En nombre todo ello de nuestra identidad europea y española (individual como colectiva)



martes, marzo 31, 2026

QUEIPO DEL LLANO Y EL DERECHO DE CONQUISTA

General Gonzalo QUEIPO DEL LLANO, Virrey de Andalucía durante la guerra civil. Por méritos propios (se estará aquí de acuerdo) ¿Responsable (culpable) de la muerte del general CAMPINS? Como dijo Jack, vamos por partes. Legítima defensa, lo primero que sale a relucir. Y es en la medida que el perdón al general (imperdonablemente) vacilante, del otro general (decidido) podía -en la lógica de hierro de una guerra civil- nada menos que costarle la vida. En la situación además de riesgo (grave) de cerco, de aislamiento ante los acontecimientos imprevisibles de aquellos inicios (inciertos) de la guerra civil, en Granada, en Sevilla y en el conjunto de Andalucía. No es cinismo, es realismo de la Historia. Que redime al general insurrecto. Por cuenta y en el nombre -inscrito en la Tradición primordial- de un derecho de conquista 

Dijo el prusiano CLAUSEWITZ que la Guerra es la continuación de la Política por otros medios. Y mutatis mutandis se podría decir algo así, de la Moral, la continuación -por otros medios- de la Guerra y de la Política (a secas). Entendiendo Guerra por guerra hibrida o asimétrica y Moral por política/religiosa. Entendiendo a su vez por esta ultima lo que ya saben los que aquí me leen, tras haber acabado familiarizándose con mi lenguaje en el tema. Léase política vaticana o pontificia o sea. Con lo que quiero decir que los análisis políticos o los juicios históricos acaban muchas veces traducidos en lecciones de moral (de lo más sabrosas) Y es lo que me inspira casi todo lo que vengo leyendo (o viendo) las últimas horas con ocasión de la muerte -fusilado- del General CAMPINS que por no sumarse al Alzamiento, fue fusilado tras verse condenado a muerte en Consejo de Guerra, y tras desoírse las (insistentes) peticiones de indulto a su favor, de FRANCO que había sido estrecho compañero de armas y fiel amigo suyo. 

Fusilado -así reza la glosa en su honor- que circula en la Red y en los medios- por mantenerse fiel al juramento (sic) de obediencia a la Republica. Obediencia debida, objeto de los códigos de justicia militar -como de los códigos (militares) de honor, y también de la moral casuística. Es decir, puntillosa -lo de casuística-, quisquillosa, chinchorrera, escrupulosa -RAE dixit- jesuítica o sea (de una Compañía de Jesús, nota bene, en tiempos de decadencia) Y de la que no se sabe o se concluye a ciencia cierta, si el juramento (dichoso) aquel obligaba o si de ello en cambio nos eximía, y si era que si, de qué modo y manera, absolutamente o dependiendo de las circunstancias. La madre del cordero o sea. Y es que el general CAMPINS fue víctima (trágica) de las circunstancias (como tantos otros), en resumidas cuentas. Eso al menos es lo que se desprende de la entrevista que brindó ayer la televisión publica (faltaría), al autor de una reciente biografía (novelada) por cuenta suya, e igualmente, de las escenas de un film ya no tan reciente a él dedicado, que se pasó durante la entrevista.  

Juramento de obediencia a la Republica, como en los contratos, las clausulas leoninas o abusivas (comparaciones odiosas) Y así ya vamos entrando en materia. Un juramento de resultas de un cambio de facto (el 14 de abril)  -como aquello lo fue (y no entro en polémicas)- que obligaba a todos, como un precio de peaje en los mas variados momentos y circunstancias de la vida de todos los días.  Abrumado además aquél -hay que concederle- como todo mando militar que se precie, por la necesidad angustiosa de mantener el control (bajo su mando) y más aún en situaciones de excepción, como en la declaración del estado de guerra. Y más en aquellas fechas de julio del 36, en Granada inicios de la guerra civil. Atenazado por su (férrea) negativa a los (desesperados) pedidos de entrega de armas a civiles, de los unos, y sus dudas y reticencias ante los no menos imperiosos apremios de sumarse al golpe militar de los otros Esa es al menos una de las impresiones dominantes que se hacían sentir de la entrevista a la que hago referencia. 

Y junto a ella otra no menos dominante hasta el punto que ofrecería su subtitulo a la biografía, y es la soledad. De alguien que estuvo y se mantuvo solo, que no pudo contar CON NADIE. De una soledad absoluta -como la califica el autor, sin miedo a exagerar, el precio quizás de dar con la fórmula justa- de soledad cósmica habla (sic) -¡sabrá no obstante de lo que habla o lo que dice! (nota del autor).(...) De una soledad, como digo, tal y como a menudo ocurre, de la que quizás le cabía algún reproche. ¿Soledad, fruto (amargo) de las circunstancias o hija de los propios actos del solitario? Y engranaje fatal -de una sublevación militar- en donde muy probablemente sólo el Tiempo y la Historia alcanzan a emitir su veredicto,  desempatando los héroes de los villanos. Los hechos como sea están claros. CAMPINS con sus vacilaciones se ganó la hostilidad del general QUEIPO DEL LLANO, que no vacilaba. Creando aquél el vacío en torno suyo. 

Y lo demás es historia conocida, pasto de especulaciones sin fin, de cualquier manera. ¿Por qué Don Gonzalo QUEIPO DEL LLANO -hombre de honor- no le perdonó? Que page uno por todos, la sentencia, emanada de la ley (de bronce) de la Historia, y de los oráculos de la antigua Sabiduría, resuena en un caso así, con más fuerza que nunca. Y como no asociar la fatalidad (sic) -léase el designio negro del FATUM- con la otra fatalidad misteriosamente sincrónica. Y hago alusión, me explico, a la coincidencia de su muerte con la de GARCIA LORCA. Victimas los dos de la fatalidad de la guerra civil, General CAMPINS, y GARCIA LORCA. Esa es mi sentencia. Y es también, mi apuesta


Luis ROSALES y Federico GARCIA LORCA, protagonistas de la tragedia. De su amigo dijo que "quería una dictadura militar", el poeta falangista.  La justicia poética que esa foto (inédita)  nos inspira, nos lleva a poner por cuenta de la fatalidad (sic) la muerte del poeta granadino. De una fatalidad que viene a ilustrar la sincronía de las dos muertes, la del General CAMPINS (igualmente víctima de la fatalidad, de la guerra civil), y la de FEDERICO GARCIA LORCA


























































































































 
       

lunes, marzo 30, 2026

¿RUSOFILO YO?




NICOLAS II de la dinastía de los ROMANOV, fue el último Zar de todas las Rusias (1894-1917) Y fue asesinado en 1918, tras la Revolución bolchevique, -en Ekaterinburg (Urales) (*)-, junto con toda la familia imperial. Fue en definitiva victima de la I Guerra Mundial y su desenlace. Como lo vino a rubricar Vladimir PUTIN en una de sus proclamas, de la guerra en Ucrania. La Revolución de Octubre, resultante de la Guerra y no de la lucha de clases  

Hay muchos anglófilos en España, y francófilos, y germanófilos -aunque de estos sobre todo a seguir a las dos guerras mundiales, especialmente a la última de ellas, un poco menos. Y también -en menos todavía- los hay rusófilos, como yo, y como lo dejé en constancia aquí ya repetidas veces. ¿Y por qué soy rusófilo? La pregunta incomoda, que me hace daño incluso, que me asalta ante el anuncio de un estreno, el de una pieza de teatro imperecedera, tanto como la memoria de su autor y me estoy refiriendo al Jardín de los Cerezos, de Antón CHEJOV. Que me duele, sí, como me ha dolido siempre la decadencia y el ocaso de una Rusia (imperial), la de antes de la Revolución, y de su aristocracia que en esa obra se representan. Y soy consciente de estar ahí dándome de bruces con un enigma o rebaño de ellos, con los que peleo a brazo partido en este blog, y pongo a sus lectores asiduos, de testigos de ello. Y sobre todo el que se podría definir como choque inevitable -tal como lo plantea la obra teatral a la que me refiero- entre la nostalgia (sic) y la realidad que la niega o pone en entredicho, a menos que acertemos a sajar (sic) el nudo gordiano que esa antinomia representa. Y apuesto que sólo (ello) sería posible por cuenta de la nostalgia de un pasado -al que aquella abre o cierra (legítimamente) el paso- y de un presente y un futuro libres, sueltos de un pasado que no pasa, que les amenaza y acompaña interminablemente, "in saecula saeculorum" 

Y todo lo que estoy exponiendo o pretendo desarrollar aquí lo es al precio de una (costosa) confesión que a mis lectores con gusto ofrezco. Y es del brillo, del glamur de esa aristocracia rusa que sólo pude admirar, subyugado, atónito, como de lejos y fue -como un flash cegador- en un reportaje marca TFP que nos proyectaron en el seminario de Ecône, con el telón de fondo -imagino (de lo que vagamente recuerdo)- de la Revolución (rusa) de Octubre, y en unas escenas del mismo que nos mostraban a un grupo de jóvenes estudiantes -chicos y chicas- con unos gorros y atuendos que no había visto nunca iguales y que no vería nunca después y de los que se despedía un (fuerte) perfume a nobleza y aristocracia -que no sé a fe mía si lo eran, nobles o aristócratas, los jóvenes aquellos- y un inconfundible sello a lo auténtico y señero, y al mismo tiempo -¡ay dolor!- nuestro o muy cercano a lo nuestro. Y esa rusofilia latente en mí , sobre todo, lo repito, desde entonces, vendría a salir a flote con la guerra de Ucrania, como aquí lo tengo sobradamente puesto de manifiesto. 


Anastasia NIKOLÁYEVNA ROMÁNOVA (en ruso, Anastasí-a), Gran Duquesa de Rusia, y última hija del Zar. Que -pese a las leyendas, hoy desmentidas (2)- no sobrevivió a la matanza de la familia imperial

Y en vídeo que circula en la Red sobre las guerras de PUTIN (sic) se mencionan datos biográficos, inéditos, por lo menos para mí, del mandatario ruso. Como la escena propiamente cinematográfica que protagonizó en Dresde, donde estaba destinado -en su calidad de espía, agente y oficial del KGB- en el momento de la caída del Muro, y fue ante la muchedumbre que pretendía asaltar la delegación, frente a la que se interpuso él solo, pistola en mano a la puerta de entrada, y a los que increpó -a riesgo de su propia vida-, con lo que logró disuadirlos. O esas palabras que se le atribuyen que ya registré en mu entrada anterior, con ocasión de la tentativa (frustrada) de golpe, de comunistas del ala dura ("conservadores") contra Mihail GORBACHEV. "Los que no añoran la Rusia soviética no tienen corazón, y los que pretenden hacerla revenir, no tienen cabeza tampoco"  Un (insondable) enigma Vladimir PUTIN, a la medida de su país y de su pueblo. 

Que lo menos que nos puede inspirar -todos aquí estarán de acuerdo- es circunspección y respeto.  Hay no obstante un sed contra -como en los debates escolásticos- que no me permito aquí obviar (tampoco yo) y lo es la política rusa -de PUTIN- en relación con Cataluña, de la que he leído algo, poco, con la reserva además que me inspira la alergia (invencible) que por regla general me producen los medios (de la Prensa mainstream), especialmente en ciertos temas por esclarecer (como el que nos ocupa) Mi apuesta (pro) rusa continua pues enhiesta. Salvo prueba en contrario que no llegará. ¡VIVA RUSIA y ARRIBA ESPAÑA!


Vladimir PUTIN, ¿último Zar? Como si lo fuera. En la medida que viene -sin pausa ni descanso y punto por punto- asumiendo todos los postulados y reclamaciones en política extranjera de la Rusia imperial: ¿Cataluña? Una excrecencia de la época soviética -la política rusa (por confirmar), al respecto- que acabará desapareciendo, como tantas otras. Esa es mi apuesta 

(*): "Rebautizada" después, en el 91, recobró su nombre inicial

(2) La principal de ellas, la de Anna ANDERSON -una obrera polaca, con un historial de enfermedades mentales a rastras, en el consenso reinante hoy sobre el tema-, que se hizo pasar -con cierto éxito- por la Duquesa Anastasia, pero tras la caída del comunismo y la descubierta de los cuerpos del Zar, de la zarina y de sus hijos, la intrusa acabaría confundida con las pruebas de ADN, en ella y en la familia imperial



domingo, marzo 29, 2026

HIMMLER, EN MADRID


Foto inédita de HIMMLER, en el Museo del Prado, durante su visita a España (19-24 octubre 1940) Donde mostró un especial interés por la estatua de la Dama de Elche. Hubiera sido interesante de conocer de primera mano sus impresiones sobre la Escuela flamenca, brillantemente exhibida en algunas de aquellas salas, en representación emblemática de una muestra -hispánica- de civilización, en un pueblo germánico (sic) como lo son los (belgas) flamencos, y como tal, de natura -así a primera vista- a poner a prueba los postulados (rigurosamente) pangermanistas subyacentes en la ideología del nacionalsocialismo

La foto esta ahí, más elocuente tal vez que todos los discursos y palabras, no en lugar de la Memoria, pero sí para ilustrarla y mantenerla viva e intacta. Sobre una figura del III Reich, la de halo tal vez más negro (y siniestro), la más odiada tal vez y vilipendiada. Visitando un alto lugar del arte y de la cultura. En la España de ayer. Como la de hoy. La visita a España de HIMMLER no fue precisamente un hecho baladí. Ni por las ciudades por las que transcurrió -Irún, Alsasua (Navarra), Barcelona (atravesando -en olor de multitudes (enfervorizadas)- la Diagonal), Burgos, Toledo, y naturalmente, la capital de España -, ni los lugares -museos (Arqueológico, del Prado), ruinas (del Alcázar) y un monasterio (el de Montserrat, en paralelo al francés de Montsegur)- que visitó. Ni por la corrida de toros -en las Ventas, un respeto- que (sólo) presenció a medias (...) 

Un (excepcional) interés artístico y cultural que sigue suscitando interrogantes y ahondando el enigma y el misterio hoy como ayer. Enigma como los de la Gran Esfinge, el del III Reich, como el de las clases y de la lucha de clases, sobre todo lo cual ya me explayé (abundantemente) aquí. Enigmática igualmente esa búsqueda de los nazis en pos y en busca de la Historia y de la Verdad histórica, especialmente de la Historia de Europa. Y del Santo Graal a través de aquella. Un mito, de acuerdo, que no fue menos padre fundador de todos los mitos. Ante el tribunal de la Historia que sobre él tendrá que emitir su veredicto. Al final de los Tiempos, léase de la Historia, es decir, del Final de la Historia cuando se nos descubrirá su sentido.  El sentido de la Historia, y el de nuestras vidas (que viene a ser lo mismo) Y antes de ello todo son especulaciones, por propia definición soberanas y libres. 

Dejó aquél su huella entre españoles, como sea, uno de los mayores Impresentables. En las Ventas de la que salió espantado. atropellado, cabe imaginar que ante la suerte de matar, y en suma, de ese no menos insondable enigma que la fiesta taurina no deja de plantear. El mismo que nos plantean -mutatis mutandis- los misterios del reino animal. Como el que nos plantea su educación de católico bautizado.  Dicen que, tras la caída del Muro y los cataclismos que aquello trajo consigo en las altas esferas del Kremlin -como lo fue la tentativa de golpe de comunistas del ala dura contra Mihail GORBACHEV, en Moscú-, dijo Vladimir PUTIN la frase brillante y no menos enigmática aquella -que a fe mía antes nunca oí- que  el que no añoraba la Rusia soviética no tenía corazón (sic) y el que pensaba poder hacerla revenir no tenia cerebro (o andaba mal de la cabeza) Y del poso de Verdad histórica (sic), de acerbo histórico y cultural del que dieron muestras el régimen nazi y la ideología del nacionalsocialismo cabría decir algo así (...) 

Como el interés, respeto y admiración que el jerarca nazi mostro hacia los tesoros artísticos y culturales del pasado español, son como poco motivo de respeto y de circunspección. A menos que consintamos y nos rindamos al chantaje de la Bien Pensancia, y en vez de apreciar, admirar y ensalzar la idea solar (sic) brillante y fulgente en el cielo astral, como lo es la de la Hispanidad, y limpiando y redimiendo a la vez todo lo que de cerca o de lejos la rodea, o al contrario, consintamos en transitar sin pena ni gloria tras los pasos de un espantajo (schrekkend Bild), post-fabricado por los medios. 


Escena -con Boris YELTSIN (centro de la foto)- de la tentativa de golpe de estado de comunistas del ala dura contra Mihail GORBACHEV (19-21 agosto 1991) Vladimir PUTIN, ya casi en la cumbre de su ascensión, no estaba lejos de allí. "El que no añora la Rusia soviética no tiene corazón, y el que quisiera hacerla revenir no tiene cabeza", dicen que dijo PUTIN a la sazón

sábado, marzo 28, 2026

"MESTIZO" Y OBSOLETO MENENDEZ PELAYO




El Concilio Vaticano Segundo (en la foto)  y también, el papa que lo convocó Juan XXIII, y el que lo clausuró, Pablo VI. El cielo se nos vino encima a algunos católicos (como a mí) ¿Más papistas que el Papa? Como sea, lo rechazamos entonces, en nombre de Concilio (anti-protestante) de TRENTO, siguiendo las denuncias de Monseñor LEFEBVRE, quien habló de una Roma de tendencia neo-modernista y neo-protestante que se manifestó (sic) en el Concilio y en todas las reformas y orientaciones que se le siguieron. Fue el Concilio, el que marcó de obsolescencia el patriotismo confesional de MENENDEZ PELAYO y del conjunto de su obra

"España evangelizadora de la mitad del orbe, martillo de herejes, espada de Roma, luz de Trento, cuna de San Ignacio, esa es nuestra unidad y nuestra grandeza, no tenemos otra" Esa es la celebérrima frase en su epilogo a la no menos célebre "Historia de los heterodoxos" de (don) Marcelino MENENDEZ y PELAYO, de la que se acaba de anunciar una  nueva edición Y quién me iba a decir después de haberla repetido glosándola y elogiándola en mi vida tantas veces (sin tacha y sin reproche), que al cabo de los años iba a acabar -ay dolor!- entrando en debate con ella, que me diga con la corte de sus panegiristas escoliastas y comentadores,  entre los cuales -inútil de precisar- me sentí siempre en buena compañía. Pero llegó el Concilio, quiero decir su resaca en el largo posconcilio, cuando a mi y a algunos otros como yo, el cielo se nos cayó encima, y muchas de nuestras certitudes acabaron sólo unos años mas tarde haciendo implosión en mil añicos en nuestra cabeza como un cristal que se rompiera al venírsenos encima sin dañarnos ni causarnos el menor rasguño, que fue exactamente lo que a mí me ocurrió -con un ventanal de mi clase en mi colegio (de curas)- en una ocasión de niño, y salí del paso para contarlo, lo que me permitiría (tantos) años después, comprender -gracias a ese símil- la transformación interior que se produjo en mí justo a seguir -la noche aquella- a mi detención, de resultas -el 13 de mayo 1982- de mi gesto de Fátima. 

El catolicismo, léase -en el organigrama mental, conceptual de Don Marcelino-, la ortodoxia católico/romana, era la clave titular de nuestra identidad (española) Lo que yo pensé con fecha (ha largo transcurrida) de caducidad, ya digo. Y confieso que el paso consistente en demostrar la existencia de la dicha entidad -o identidad- española mas allá de la ortodoxia romano eclesiástica, es una empresa -pese a los riesgos y peligros (de naufragio) que entraña- llamada a llegar felizmente a puerto. Y para ello me valdré de una noción que habrá salido ya a la luz alguna vez aquí en este blog, y es la de catolicismo cultural, o histórico, que traduce el empeño en superar la brecha fatal en la unidad de la civilización europea que produjeron las guerras de religión y en particular la ultima de sus versiones históricas, a saber la confrontación de católicos y protestantes que intentó superar a su manera la Otra Modernidad que encarnaron los nazi fascismos.  O puesto por pasiva, una (II) guerra mundial -la última- que no fue, al decir de Dominique VENNER, más que una continuación de la guerra de religión (aquella) 

Y en prueba de lo que aquí decir pretendo ofrezco a mis lectores dos objeciones (entre varias) a la tesis defendida en la obra que aquí comento. Y fueron, primum, el erasmismo y secundo, el llamado (e inexistente) jansenismo (español)  Respecto al primero diré que se trataba (primordialmente) de un fenómeno cultural -el del humanismo renacentista español- en el que destacaron los hermanos VALDES, humanistas insignes -Juan y Alfonso de VALDES, secretario del Emperador- autor éste último del Diálogo de LACTANCIO y el Arcediano DEL VISO ("dialogo de las cosas ocurridas en Roma"), una obra inseparable del contexto de política religiosa, el saco de Roma por las tropas de Carlos V, que sirvió de motivo de inspiración -como ya lo expuse en este blog- a Rafael SANCHEZ MAZAS en su obra "prohibida" "España-Vaticano" con la condena de la ACCION FRANCESA y de MAURRAS de telón de fondo histórico. Respecto al (llamado) jansenismo español diré que en España no se dio la controversia (teológica) de la gracia que caracterizó al catolicismo francés y al jansenismo stricto sensu -a través de PASCAL y de sus "Cartas (Lettres) Provinciales" (contra los jesuitas), y de los religiosos y religiosas ("solitaires") de PORT-ROYAL-, y que los así denominados se caracterizaron por su oposición a la influencia política -y a las intrigas de la Compañía de Jesús en la política española de la época. 

Tachada de obsolescencia pues, así se puede calificar "La Historia de los heterodoxos" y en general, el conjunto de la obra de MENENDEZ PELAYO en el marco toda ella una tentativa de conciliación entre el catolicismo de los neocatólicos  -como se titulaba a los defensores de las doctrinas filosóficas mantenidas en la docencia universitaria por la Iglesia católica- y los defensores del laicismo y del libre examen reunidos especialmente en torno a la Institución Libre de Enseñanza (Augusta Señora) Y entre unos y otros, cabria situar a la figura y la obra de Don Marcelino. buscando conciliarles, y al que calificaban en consonancia, de mestizo (sic) sus detractores (institucionistas ellos, sobre todo) Un debate que sigue sin resolverse, ni en la docencia universitaria ni en los medios


Ramiro LEDESMA, prototipo y figura emblemática de un patriotismo -o nacionalismo- español no confesional, opuesto al que representan la figura y la obra de MENENDEZ PELAYO. Lo que no es más que la traducción en el plano político y de política religiosa, de un catolicismo histórico y cultural. Como el que se registra en el punto 25 de la Falange fundacional, del que los historiadores consideran inspiradores -ante la indefinición de JOSE ANTONIO en el tema (por los motivos que fueran)- a RAMIRO y a Rafael SANCHEZ MAZAS


 

viernes, marzo 27, 2026

La Vía Sacra


Uno solo y otro solo

sólo hacen dos solos (los dos)

dijo un célebre poeta,

un solitario (un portavoz)


Toda una vida ¡tristeza!

bajo ese signo astral (mayor) 

conjurando y soportando 

su cálido aliento (¡oh no!)


Que ¿qué quiere decir eso,

la soledad del corredor

de fondo, y tan heroica,

en pista o en maratón?


¿Vine a la tierra yo a esto?

¿a correr y correr?, ¿por qué yo?

¡A vencer el desaliento! 

¡Inasequible! (cara al sol)


Cual gladiadores antiguos

en busca de redención 

por las glorias del Imperio

¡Salve, Gloria y Honor!


Que es lo que te pongo en verso

para que me entiendas mejor

Todo lo que llevo dentro

que es lo que te esconde mi amor


Para que me tomes en serio

Que en tus ojos: burla e irrisión,

eso es lo que yo leo al menos,

en ti, y en tu cruel cerrazón


Para que no tengas miedo

y veas en mí a la sazón

la pureza (en mis designios)

y no desvarío y sinrazón


Lo que leí yo en tus ojos

y tú en mí, gatito (mignon)

y me creíste tú y lo sé,

y no creas a otros (¡por favor!)


Que no voy contando mentiras

a tu cuenta (en deshonor)

y si así de verdad fuera

contrito te pido ¡Perdón!


La Verdad ¿dónde se encuentra?

(Quid est veritas? ¡Santo Dios!)

Si no es en la Vía Sacra

de Eros, ¡del (más) grande Amor!


Vamos a contar mentiras,

ahora que vamos despaci-ó, 

para que Tú me creas pues

(y el Tiempo huya entre Tú y Yo)