sábado, mayo 02, 2026

¿ABASCAL CONTRA LA IGLESIA?

Santiago ABASCAL, líder de VOX es hijo de Santiago ABASCAL ESCUZA, concejal -por el Partido Popular- de Amurrio (Vitoria), y juntero -de las Juntas Generales de Álava- por la circunscripción del Valle de Ayala. Y nieto a su vez de Manuel ABASCAL PARDO, alcalde de Amurrio (1963-1979) Vasco/españoles de pura cepa pues, de pies a cabeza, de la cabeza a los pies, en el País Vasco de los años del plomo, y como tales, blanco y objeto -durante cerca de dos décadas- de graves amenazas y serias tentativas de extorsión -pintadas de amenaza, cocteles molotov, asesinatos a modo de aviso de gente próxima- de la banda terrorista, ante el silencio cómplice -y de lo que no hablamos señores ¿cómo andamos?- de la Iglesia (vasca como española) 

Lo que da la clave de la singularidad (sic) de VOX, el partido que aquél dirige, de lo que se interroga -sin acabar dando cabal respuesta-, un artículo en la prensa de hoy, con la puesta en foco de la postura singular (sic) de VOX, de distanciamiento y beligerancia abierta hacia la Santa Madre, comparada a la generalidad (dentro y fuera de España) de los partidos de derechas. Y enmarcado todo ello en la critica recíproca y la clara oposición Papa PREVOST ( Leon XIV)-Donald TRUMP, y en la media vuelta (en su actitud anti-papal) de aquél (en francés retournement), ante el claro disentimiento hacia el mandatario de la Casa Blanca, de los católicos -fieles votantes suyos, en su inmensa mayoría- de los Estados Unidos. Y el articulo se termina apuntando al desenlace de las próximas elecciones andaluzas como un termómetro que marcará el rumbo -en caso de un buen resultado de su partido ("sería la primera vez que la derecha lo consigue") - en la política española, y a su fuerte impacto en las próximas elecciones generales. 

Pero hay algo subyacente en la temática -la actitud de VOX ante la Iglesia-, que me llama aún más la atención, y es la puesta en foco y a la luz del sol de la dimensión política (sic) del papa y de la Iglesia, un espeso tabú entre españoles mayormente católicos, y como tal motivo de (honda) frustración (en mí) ante un mentís tan tenaz de tan estruendos evidencia, como si el reconocer el fenómeno aquel -lo político en la Iglesia y en los papas- se viese despachado de un simple manotazo como un enfoque político, indigno pues de la dignidad -espiritual, sobrenatural- de una institución definida y reconocida contra toda evidencia (por la propia Iglesia y por la masa de creyentes), como apolítica (por propia definición) 

Una cuestión la que levanto aquí, en estas líneas, que no atañe o no solamente (digan lo que digan) a la política sino que arrastra hondas raíces en el magisterio de la Iglesia, remontándose en un primer vistazo a Charles MAURRAS -objeto de especial atención en la Historia de la derecha española de Pedro GONZALEZ CUEVAS de quien nos ocupamos en la entrada de anteayer en este blog.  A MAURRAS y  a la condena pontificia (1926) , de él, de su obra y del movimiento que él fundó y dirigió, "L'Action Francaise", y una de sus obras que fueron motivo de puesta en el Índice y de condena llevaba por titulo La Politica religiosa (1912). Una noción que habre extensamente abordado aquí en este blog y que adquiere en la obra de MAURRAS el rango de una categoría de razón. Precisamente lo que la Iglesia habrá hecho objeto de tenaz repudio y denegación. Dialogo de sordos pues, ante ello nos encontramos. 

Lo que arrastra sus raíces de muy atrás, como lo indica o da a entender el libro prohibido de Rafael SANCHEZ MAZAS, "España-Vaticano. Encuentros con el capuchino. La política religiosa" (1932), del que nos habremos ocupado repetidamente en este blog.  Que llevaba significativamente por subtítulo,  a modo de paráfrasis,  Noticia de los sucesos ocurridos en Roma, con el telón de fondo de la (reciente) condena pontificia de MAURRAS y de la Acción Francesa y como un eco evocador de aquel otro subtitulo, Diálogo de las cosas acaecidas en Roma, del (célebre) Diálogo de LACTANCIO y del Arcediano del Viso, de los humanistas Juan y Alfonso de VALDÉS, en justificación del saco de Roma (6 de mayo 1527) a cargo las tropas imperiales del emperador Carlos V, y al mando del Condestable de Borbón  (Carlos III) 

La "singular" postura y la actitud anti-eclesiástica y anti-papal de Santiago ABASCAL no es tan singular pues, sino que se ve provista de hondas y arcaicas credenciales. Lo que no quita nada no obstante a lo imprevisible del resultado y desenlace de esa singular postura de un político español -de derechas- contra la Iglesia. En eso el autor del referido artículo lleva razón

viernes, mayo 01, 2026

¿EL PAPA, MUSULMÁN EL QUE NO VOTE?

 Hay quien dicen de Jaén que ya no es tierra andaluza, un soniquete familiar a mi oídos, de madrileño (de nacimiento) en casa y en mi familia, andaluza -de Jaén, de Mancha Real- por la vía paterna, y a fe mía que lo oía archi convencido, como si se estuviera pregonando una perogrullada una evidencia de la que no cabía duda alguna, que si mi difunto padre con su acento fuerte y proverbial, con su humor negrísimo a fuer de sarcástico y socarrón, y mordaz, y con su memoria de infancia tan visual y tan viva, sino era andaluz él, quién lo sería, ¡el mundo al revés, no me digan! Y me viene a la mente irresistible la evocación andaluza, con la gira electoral en la campaña allí de Santiago Abascal y su mitin de Jaén, con un lleno hasta la bandera, hoy además, Primero de mayo, fiesta del trabajador. Donde denunció de nuevo la amenaza de islamización (sic) que arrastra la inmigración descontrolada, léase la invasión silenciosa. 

Y me pulsó todavía un poco más la fibra familiar de mis orígenes andaluces  la lectura de una entrevista -que ayer ya comenté aquí- del historiador Pedro GONZALEZ CUEVAS, y sus ataques certeros contra el presidente de la Junta Juanma MORENO BONILLA, barcelonés de nacimiento -como tantos andaluces, más catalanes que los catalanes más catalanistas (...) Y por encima de todo, andalucista de convicción y de profesión, y celador, promotor y propulsor del culto al Padre de la Patria andaluza. Del que afirma haber desconocido de niño la existencia, por culpa de Franco y  de los franquistas. Sin tener en cuenta -como le replica el mencionado historiador- que Blas INFANTE era un perfecto desconocido tanto en la Restauración como en la II República. Y que no sería rescatado del ostracismo y del olvido, apostillo yo, más que gracias, no a su muerte sino a los propulsores (devotos) de su culto de martirologio, entre ellos, el padre Enrique Iniesta, que fue mi profesor en el colegio madrileño de los Escolapios de San Fernando, prostrado devotamente delante de una efigie del líder andalucista en una foto circulando en la red (a mi gran sorpresa) 

¡Pesadilla cruel el sueño de una España sin Reconquista! Un sueño que algunos andaluces parecen compartir, ¿muchos, pocos? Una pregunta que pone el dedo en la llaga de la polarización creciente -contra la que alerta el papa PREVOST- en la sociedad española,  que no parece preservar tampoco a la Iglesia. Como lo prueba la noticia -sometida a un riguroso black out -doy yo mismo fe que no supe de ello hasta hoy- del incidente de las últimas Jornadas de la Juventud -6 agosto 2023-, presididas por el papa Francisco, que protagonizaron jóvenes españoles, cantando el Cara al Sol, y lanzando gritos "¡que te vote Txapote!" (*) ¿Nada que ver con las dificultades -coincidentes con la visita del Papa FRANCISCO a Bruselas -segunda mitad Enero 2025- que me llevaron, justo después, a forzar mi salida de Bélgica, tras treinta y ocho años de residencia ininterrumpida allí? ¿Nada que ver todo ello con la psicosis de atentados -azuzada en los medios, asociándola a mí? No creo en la meigas, pero hay las


(*): Que curiosamente parecían querer presagiar los recientes gritos -que tanto escandalo crearon en la opinión pública y en los medios- de "¡musulmán el que no vote!"    

UN "MUST", "LA HISTORIA DE LA DERECHA ESPAÑOLA"




 Historia de la derecha española es una obra de referencia ya no tan reciente y que sin embargo (confiteor)  me resbaló hasta ahora que doy en Internet con una larga entrevista a su autor -9 noviembre 2024- que por su excepcional interés y actualidad se merece que le sea reservado un espacio aquí. Y es en la medida que el entrevistado baraja en la entrevista, ideas que fueron (desde hace mucho) las mías y con ellas, unos análisis que coinciden grosso modo con los míos también. Y no solo coincidimos en eso, sino en el a priori, postulado o punto de partida que escoge aquel de situarse en la derecha (sic) del tablero ideológico, lo que de entrada no parece empeño tan simple como no lo fue tampoco para mí, sino que exige el zanjar de entrada la espinosa cuestión o simplemente el (ímprobo) esfuerzo de escoger -entre la izquierda y la derecha- una pura opción. 

Y de entre la masa u conjunto de obstáculos que se nos interponen a la hora de escoger tamaña opción -y hablo especialmente por mi, yacía subyacente, subliminalmente el viejo postulado falangista, de ni izquierdas ni derechas, que un veterano dirigente falangista declaraba (olímpicamente) ufano y satisfecho hace años haberse erigido como obstáculo infranqueable en los contactos que exploro en España -buscando una alianza en el plano táctico aunque solo fuera con grupos afines-, el entonces líder del Frente Nacional francés, Jean Marie LE PEN, entonces en los inicios de su fulgurante ascenso en la política francesa. Un NO jactancioso pues de aquel líder falangista frente al estupor comprensible y a la sorpresa del líder francés que no era más de derechas que el otro y que se veía en cambio  (olímpicamente) libre de los complejo que a todas luces trabajaban a aquél y a otros tan puros y tan auténticos como él, a la hora de rechazar o de asumir aquel palabro -de "derechas"- tan apestado (en España), tan tabú  Y el entrevistado hace referencia en los inicios de la entrevista a la que aludimos a una figura todo menos trivial en el debate que con esta entrada invitamos a lanzar. 

Y es la de Gonzalo FERNANDEZ DE LA MORA, al que asocio a dos recuerdos personales que se sobran y bastan para trazar un potente perfil del personaje. Y el primero de ellos, lo fue el verse emplazado (sic) -en primer plano, en una foto de huecograbado en el diario ABC-, por un detractor (en camisa azul) que le fulminaba furibundo, imprecándole y  apuntándole con el dedo -como un intruso (léase un infiltrado, un traidor) en camisa blanca y en atuendo civil, en aquel ambiente enfervorizado de camisas azules en un congreso por la unidad de los falangistas (o algo así) Lo que (increíblemente) sucedió en tiempos de la Transición y en viaje fugaz a España en los años de mi larga expatriación. 

El otro recuerdo que asocio a la figura de aquel lo fue un congreso o una conferencia suya a la que asistí en las mismas vísperas de mi marcha al seminario (tradicionalista) de Ecône,  con el telón de fondo de la Revolución portuguesa de los claveles -25 de abril del 74- presente en todas las mentes y en todas las conversaciones allí, que se acabas de producir. Lo que mereció al orador una brillante pieza de oratoria en señal de repulsa y execración del acontecimiento aquél, quien supo extraordinariamente galvanizar al publico asistente, y que me impresionó vivamente a mí de lo que recuerdo. Y fue sin duda por lo que el trance aquel venía a mostrar o probar de la cargazón ideológica y de la personalidad marcadamente política del orador, en rotundo mentís de la imagen de él transmitida hasta hoy, de una figura emblemática de la tecnocracia en política, autor (para más abundamiento) del Crepúsculo de las ideologías, best-seller de la época aquella, que habrá inmortalizado su evocación en el recuerdo hasta hoy. 

Y de entrada, una afirmación del entrevistado que me impactó a inicio de mi lectura fue su alusión al Concilio y a su (nefasto) papel, y era en la medida que deslegitimaba (sic) toda una tradicion social e intelectual, lo que nos mueve a dar la enhorabuena a su autor porque eso es algo que no le reveló ni la carne ni la sangre (acorde al pasaje evangélico), rodeado como se encontró (hasta hoy) del más espeso de los tabúes. Llama la atención a segur en la lectura de la entrevista, el vistazo hacia fuera que se permite el entrevistado -y la comparación con la situación de la derecha en otros países como Francia e Italia, que se vio -al contrario de lo que fue el caso en España- en la necesidad de reorganizarse y de reinventarse (sic) de resultas de la ruptura (sic), que trajo consigo el desenlace de la Segunda Guerra Mundial (en el 45) 

Un vistazo fugaz de todo eso y de su evocación de figuras extranjeras como Le PEN, o en Italia, Giorgio ALMIRANTE, algo  propiamente insólito en autores y analistas españoles lastrados casi todos ellos de un cerrilismo (sic) -hacia todo lo que viene de fuera- de lo que se lamentaba en tono acerbo Eugenio VEGAS LATAPIE, de padre español y (nota bene) de madre francesa, una figura que brilla por lo demás -a modo de convidado de piedra- por su ausencia, en esta visión cuasi panorámica de la derecha española (contemporánea) 

Y me permito aquí un inciso y es a cuenta de la mención (honorífica) que reserva en la entrevista -junto a Gonzalo FERNANDEZ DE LA MORA- y es de Dalmacio NEGRO PAVON (q.e.p.d) como uno de "los últimos pensadores de la derecha española" Y de este último me permito destapar aquí la perplejidad rayana en el estupor que él me produjo, especialmente por la (real) audiencia -y seguimiento probablemente también- de la que gozaba y goza (doy fe) el referido catedrático entre un sector muy joven del alumnado universitario. 

¿Por el sentimiento (lacerante) de estar (él, y otros) ocupando un sitio, una tribuna que me correspondía (en propiedad) a mí -como decía UMBRAL de figuras (tales que VALLE INCLAN, frente a Jacinto BENAVENTE) , que defendí y proclamé -en solitario- esas mismas ideas o analogas a las suyas, mucho antes que él -que ellos (el entrevistado incluido también)-, a mi paso por la Universitaria, incluso por las mismas facultades -Derecho en particular?  No lo sabría probar ni asegurar, pero no me atrevo a negarlo tampoco, la verdad. En lo referente a la temática o al debate religioso, léase de política religiosa -díxit MAURRAS- en particular, y a la critica y oposición al Concilio Vaticano II, más en particular   

Todo lo anterior no me impide no obstante el mantenerme estrictamente a distancia del entrevistado en el pimpampum -jeu de massacre, en francés- que se permite, en plan de no dejar títere con cabeza -entre notables figuras como Ricardo de la CIERVA, JIMENEZ LOSANTOS, César VIDAL Pío MOA-, de lo que exime -de justicia el subrayarlo- a historiadores igualmente insignes como Stanley PAYNE, Renzo de FELICE, George L. MOSSE, Francois FURET o Ernst NOLTE (del que habré a menudo dado debida cuenta aquí a mis lectores) 

Pero lo que sin duda más me habrá movido a ofrecer este modesto espacio al profesor GONZALEZ CUEVAS y a su (importante) obra histórica sobre la derecha española, es la impresión dominante que se desprende de la entrevista y es del vacío -propiamente sobrecogedor- del que el referido profesor e historiador se siente (injustamente) blanco y victima, y ello en provecho de un puñado de historiadores -cuatro gatos, concretamente dos, Paul PRESTON y ANGEL VIÑAS, "no hay otros" (dice él) En lo que me siento obligado por razón de fuerza mayor -léase de un análogo boicot- a identificarme con él. OMNIA VINCIT VERITAS 

jueves, abril 30, 2026

CULTURA TRANSTERRADA Y NIETOS DEL EXILIO

 

Cuenta UMBRAL en Palabras de la Tribu que hizo una vez una visita al Rastro madrileño, acompañado del escritor Eduardo ZAMACOIS, recién vuelto del exilio, al que UMBRAL preguntó si aquello le gustaba, si le recordaba al Rastro que él conoció. "Sí", le respondió, "pero le falta la mierda"  A lo que UMBRAL comentó: "¡no íbamos a estar treinta años soplando la mierda para que ustedes la encontrasen fresca!". Glorias y miserias del exilio y de la expatriación. De sus hijos y de sus nietos  

Ley de nietos. ¡Lagarto, lagarto! Como diría GARCIA LORCA. Y mi espontánea aprensión sobre este (melindroso) asunto van en aumento tras la lectura completamente casual navegando en Internet, de las certeras declaraciones de Isabel AYUSO denunciando la amenaza de un estallido social (sic) con la susodicha ley  de principal detonante, seguido éste del otro melindroso asunto de la regularización de inmigrantes. Estallido social, lo que es decir, por la vía de las urnas, lo que se traduciría en un reventar (sic) las próximas elecciones, conjurando así el fantasma -que se le anuncia por todos los caminos- de un desastre electoral que Pedro SANCHEZ no consigue del todo ahuyentar con el aplazamiento sine die -rayando en lo inconstitucional- de unos nuevos comicios. ¿Españoles (todos), compatriotas nuestros por propia definición, los hijos y nietos de los exiliados? ¿Abstracción hecha -se sobreentiende- de diferencias políticas, ideológicas o simplemente sociológicas? Vayamos punto por punto. 

El exilio es un real drama para los que lo viven como para los testigos de ello por muy inocentes y ajenos a ese drama social que sean, y no digamos si a la realidad humana sociológica del exilio se añade como elemento indisociable el trauma de la guerra civil, pero eso ya es otra historia -de la que habrá tratado en abundancia y con su crudeza y realismo exigente y sin concesiones tan proverbiales, Francisco UMBRAL, especialmente e sus memorables galerías de escritores y sobre todo en los apartados que en ellas dedica a los autores (vueltos) del exilio -León FELIPE, Rosa CHACEL, Max AUB, Alejandro CASONA, Eduardo ZAMACOIS, Francisco AYALA, y siguen las firmas- no exactamente idéntica pues a lo que aquí contar estoy queriendo. Y pienso en primer lugar en un tipo o género de expatriados atípicos, distintos, comparados al exilio de la guerra civil, y es el que ofrecen los llamados pied-noirs, de origen español se sobreentiende, y me refiero con aquella expresión a los europeos -franceses en primer lugar y también españoles e italianos- habitantes de la Argelia francesa, inmigrantes en su origen, ellos o casi todos ellos (o sus antepasados) y que pasaron a engrosar en su abrumadora mayoría las filas de la OAS durante la guerra de Argelia. 

Con los que a menudo -los pied-noirs españoles, sobre todo- me crucé y tuve ocasión de tratar, en Francia, en el marco de la Fraternidad sacerdotal -San Pio X- de Monseñor Lefebvre tras mi paso por el seminario de Econe, muchos de ellos, me figuro, en posesión de la doble nacionalidad, o simplemente de nacionalidad francesa. Franceses pues, ¿sólo de nacionalidad? La pregunta se impone y era a la vista del contraste -triste, desolador- entre la riqueza y soltura de su cultura, de su lengua (et civilisation) francesas, que expresaban con tanta soltura (y tanto desparpajo algunos de ellos, y ellas) y a su lado, la pobreza (franciscana) de su cultura hispana y de su dominio o de su ignorancia (patéticos) de la lengua española. Desalentador para un español, para mí, desde luego . Y si a eso, como digo, se le añade la barrera igualmente discriminatoria derivada de las trincheras de la guerra civil, el reto o desafío a una estricta igualdad sin sombra ni complejo de superioridad alguno, superaba a veces las simples fuerzas de españoles a cuerpo limpio -como fui y lo fui siempre yo- por los desiertos de Europa. Otra especie o genero aparte de expatriados españoles en Europa -en Hispanoamérica el relato y la temática al respecto son lógicamente muy  distintos- lo son los emigrantes de corrientes migratorias que surcaron a rachas décadas de posguerra (a partir de los sesenta) 

Hueso duro de roer para mí en mi larga expatriación, a los que reservé tal vez juicios equivocados por razón de fuerza mayor, léase de la distancia que me imponían barreras históricas, ideológicas y sociológicas que erigían más bien ellos y no yo, y que fatalmente me ocultaban aspectos de esa realidad expatriada, emigrante, que se me acabaron revelando claves de explicación de esa barrera o diferencia que yo mal soportaba y difícilmente comprendía. Como lo era la situación de dependencia (sic) en muchos planos y aspectos de aquel colectivo para con el exilio propiamente dicho, léase con los exilados que no volvieron por voluntad propia o con sus hijos y descendientes que pudieron -unos y otros- proseguir libre y alegremente la internacionalización de la (interminable) guerra civil del 36, en su calidad de beligerantes del bando de los vencedores de la II Guerra Mundial en el 45. Blanco y en botella. Consciente del espeso tabú que infrinjo, expresándome así, que rodea todo lo que se relaciona con la posición de España en el plano internacional. Visto todo ello desde fuera, of course, de la burocracia UE (española o extranjera)

¿Españoles pues -esos nietecitos-, en toda regla o de pleno derecho, o españoles hasta las cachas, como declaraba jactancioso Laureano LOPEZ RODO, ante el invencible sonrojo de Francisco UMBRAL? Se nos puede permitir el dudar, a falta de ciertas condiciones mínimas que brillan por su ausencia en la nueva ley, la del arraigo por ejemplo (como no podía menos de faltar) Transterrados (*) todos o casi todos ellos, como sea. ¡ Con tal que no nos transterren al conjunto de los españoles!

Anne HIDALGO, alcaldesa (socialista) hasta no hace mucho de París. Nacida en la localidad gaditana de San Fernando, e hija de emigrantes. Figura prototípica del exilio español en Francia, y de su (enorme) peso político (el suyo y el de sus de sus descendientes) ¿Española Anne HIDALGO "en toda regla"? Sin duda. ¿Española cien por cien? Culturalmente más francesa que las francesas, como sea. Transterradala emigración española en Europa, como la cultura de la que dan muestras,  y en modo alguno un semillero de cultura española en tierra extranjera 

(*): Un término y concepto que acuñó en su exilio mexicano, el filósofo español, José GAOS, muerto en México (del PRI), que para él fue su patria de trasterrado, la que él llamó su Patria de destino (...)

martes, abril 28, 2026

LAS MALVINAS Y MI GESTO DE FÄTIMA

Escena del hundimiento del acorazado Belgrano -2 de mayo 1982- , por el ataque de un submarino británico, fuera del área de exclusión de guerra, con la muerte de 323 de sus 1039 tripulantes. Memoria viva y omnipresente de las Malvinas en la sociedad civil, y en especial del conjunto -del orden de 649- de sus víctimas argentinas 

La guerra  de las Malvinas -Falkland para el relato en lengua inglesa y al gusto inglés -selló una derrota histórica de la Argentina acompañada de unas exequias fúnebres de sus sueños nacionalistas, y en contrapartida, vino a consagrar la hegemonía inglesa en aquella zona del Atlántico Sur, ad majorem gloriam del Imperio británico, oficialmente disuelto no obstante y en vía de desguace -con el visto bueno de Sir Winston CHURCHILL- al salir de la Segunda Guerra Mundial,  como si fuera el precio que habrían impuesto a los británicos las otras dos potencias vencedoras -la Unión Soviética y los Estados Unidos- garantes y artífices de su supervivencia de la Gran Bretaña, como nación independiente y soberana, en el transcurso del conflicto. Así vistas las cosas, no salimos de nuestra sorpresa ante los despachos de noticias y las especulaciones en los medios las ultimas horas, que dan cuenta de un posible y no menos espectacular giro copernicano de la diplomacia USA -léase, de la Administración TRUMP- en relación con ese histórico contencioso territorial que enfrenta ad vitam aeternam argentinos y británicos, en permanente hostilidad. Ellos no nos ayudan en Irán, a nosotros que tan decisivamente les ayudamos a ellos en contra de los argentinos

Contra el Irán, una baza insospechada pues, la de unas Malvinas irredentas que el inquilino de la Casa Blanca -con la bendición de su amigo, el presidente argentino, Javier MILEI- vendría a adjudicar a la Argentina, en contra o a costa de la Gran Bretaña. Así suena el barajar y el reparto de cartas en ese inveterado jugador en política internacional (como si fuera una partida de póker), que es quien dirige los destinos de la mayor potencia del planeta en nuestros días. Y no sólo la realidad tozuda sino la verdad histórica de los hechos no menos tozuda, se ponen a darle la razón en su argumentario. Inglaterra, es cierto, ganó entonces gracias a la preciosa ayuda de los Estados Unidos -bajo la presidencia REAGAN-, de su tecnología militar, entonces como hoy en la delantera. Y ello pese al heroísmo y al impecable y brillante proceder y hoja de servicios de los aviadores argentinos durante el conflicto, en aparatos de fabricación francesa, que estuvieron en camino de hundir la mitad de la Flota británica. Sin la ayuda norteamericana ¿qué queda pues de la causa inglesa por la posesión y soberanía de aquellas islas? Y el hilo de nuestro discurrir a través de estas líneas se ve interrumpido por informaciones de ultima hora que dan noticia del transcurso de la visita -entre declamaciones y declaraciones de amor- del presidente Donald TRUMP al Reino Unido, y de su encuentro con su Graciosa Majestad, Carlos III. "Estados Unidos no tiene amigos más cercanos que los británicos". A buen entendedor, salut (que dicen los belgas) 

La Argentina no tiene nada pues que esperar de la Casa Blanca, nada por la vía militar, quizás, sí en cambio por la diplomática, a la hora de resolverse la soberanía de las islas (Malvinas, Georgias y Sandwich del Sur) Lo que nos lleva fatalmente a la comparación -odiosa para algunos- con el caso de Gibraltar, el asunto exterior del régimen anterior, en cabeza de las reivindicaciones de España, siempre presentes en el tablero de nuestra diplomacia. Con la diferencia de talla no obstante que supone -en comparación con la (perpetua) reivindicación gibraltareña-, el enorme peso y conmoción que el asunto de las Malvinas arrastra en el seno de la sociedad argentina, hasta el punto de venir a ser insoslayable asunto pendiente en la agenda política nacional allí, por razón (comprensible) de una memoria siempre viva de aquello, y sobre todo de por su balance de victimas -del orden de 649- entre los que hay que contar los miembros de la tripulación del acorazado Belgrano, hundido por un submarino británico fuera del área de exclusión de guerra. Y entre los cuales, jóvenes guardiamarinas con algunos de los cuales, sin duda me crucé durante mi estancia allí, dos años antes del conflicto. 

Lo que nos acerca al considerable grado de implicación personal y de presión emocional que en el autor de estas líneas supuso la guerra de las Malvinas. Y mencionaré un detalle que dará idea a mis lectores de lo que aquí intento decir. Y fue que estando  yo en una casa convento (prieuré) de la Fraternidad de Monseñor LEFEBVRE cerca de Paris después de haber estado hasta un año antes en el marco de la misma Fraternidad, en Buenos Aires, empeñado en la fundación allí de la rama argentina, recibí una llamada de la capital argentina, del responsable -francés- de aquella, a seguir al desembarco y ocupación argentina de las islas (2 de abril 1982), y en el preámbulo del estallido del conflicto. Próximo aquél -me consta, él como el conjunto de la Fraternidad allí- de las instancias del régimen militar (de las Juntas) en donde me llegó a decir -en un tono de gran inquietud y preocupación y zozobra- que nadie sabía -en referencia a las instancias rectoras allí- a donde iban, lo que dejó,  semanas apenas antes de mi gesto de Fátima, una fuerte impresión de caos y de  vacío propiamente globales en mí, con las secuelas de desconcierto y desasosiego que es fácil de suponer. 

¿Operó esto a guisa de factor condicionante al menos -y a un titulo análogo al de la psicosis de atentados, a lo que aquí ya aludí- en mi gesto de Fátima y en todo el itinerario externo como interno que me llevó hasta allí? No a guisa de justificación, sino de apología (pro vita sua), es algo que me parece imposible de obviar cuando se intenta un juicio sobre aquello y sobre mí

Leopoldo Fortunato GALTIERI, presidente de facto, anunciando el desembarco y toma de las Malvinas. La toma de las islas refrendó su legitimidad. La perdió con la derrota
  

lunes, abril 27, 2026

ANTE LA INMINENTE LLEGADA A ESPAÑA DE ROBERT PREVOST


Escena fácil de captar habitualmente en Molenbeek, barrio musulmán de Bruselas de donde surgieron los terroristas que perpetraron los atentados sangrientos en Paris (2015)  Allí, en un ambiente como ese, pueden ir a pasear sus hábitos y sotanas las eminencias y señorías que predican puertas abiertas de par en par a la inmigración ilegal, léase a a la invasión silenciosa

En la inminencia de la llegada a España de Su Santidad PREVOST, se desata como por casualidad, en torno al tema explosivo de la inmigración (en masa) una campaña feroz (sic), y no lo digo yo sino alguien, un (a) quidam, ilustre periodista -y escritora por lo que se ve, como en una señal inequívoca que se están desatando las lenguas y se empieza a oír y a leer lo que nunca oímos ni tampoco pudimos -en los medios- leer. Así, un dirigente de VOX -sin temer ni arredrarse a que en esa prensa mainstream se le acuse entre burla y escarnio de ser un loro o papagayo de Donald TRUMP- invita  los obispos a darse un garbeo en sotana por el barrio musulman en Bruselas de MOLENBEEK, ¡santo horror! -y sé de lo que hablo- , después de acusarles sin tapujos de negociar con la inmigración. Y surgen voces -igualmente en el entorno de VOX- denunciando el empezamiento (musulmán) de Bélgica, y de su capital Bruselas, capital igualmente de la UE, un tema rodeado del más espeso y riguroso de los tabúes por culpa de ese buenismo beatifico de los españoles en tratándose de Europa y de sus instituciones (léase de la UE, o como se decía antes, de la CEE) 

Y en esa estamos cuando nos sorprende la noticia no como un rayo de luz sino como un rayo en un cielo azul de la beatificación o canonización qué más da? de "mártires de la guerra civil" que la autoridad pontificia se saca -como conejo mágico de la suerte- de la manga, cuando pintan bastos en la crónica de actualidad, o se empiezan a oír voces que desde el Concilio no se querían ya mas oír, en una costumbre o un protocolo que no conocimos con Pablo VI, papa de izquierdas, a las claras, por las buenas -que me diga por las malas-, y que reintrodujo de nuevo en su nuevo estilo pastoral mucho más hábil, más ambiguo y oportunista -y en clave de dialogo polaco (católico-marxista)- quiero decir, el papa WOJTYLA polaco por la gracia de Dios. En otros términos que eso ya nos lo conocemos, y por eso y no nos la dan (con queso), ¡NO, pelo amor de Deus! Cuando la Iglesia, a base de información (ideológicamente) sesgada y argumentos capciosos y falaces se atuvo rigurosamente a un estricto (e hipócrita y cobarde) dontancredismo o puesta de perfil en la guerra de memorias que habrán desatado (hasta hoy) las leyes de memoria democrática, nos viene ahora entonando las consabidas jaculatorias de un culto de martirologio y pretenden que nos los tomamos en serio (¡pelo amor de Deus!) Que sepan pues, que ya NO LES CREEMOS. 

Es tan difícil cuando se ha perdido la fe volver a creer en Dios!, declaró en uno de sus últimos discursos registrado en las Obras Completas, José Antonio PRIMO DE RIVERA. Y en lo que nos concierne, podemos afirmar que ese olvido traducible en una abjuración (sic) de la propia Memoria (colectiva) por parte de la Iglesia fue lo que nos hizo perder la FE en la Iglesia (del Concilio) y paradójicamente nos llevó a volver a creer en Dios, idéntico y diferente a la vez al Dios que se nos había predicado. A través de una pista histórica que nos lleva al siglo antepasado y a las guerras civiles -entre carlistas y liberales- que lo marcaron. Entre la Libertad (liberal) dentro de un orden y una Tradición reinventada, la de un carlismo sin sotanas.


Un carlismo sin sotanas. En esa Tradiciónen ese espíritu (nacional) fuimos muchos educados en colegios de curas (de justo antes del Concilio) A lo que la Iglesia dio la espalda en el Concilio y el Posconcilio

 





  

domingo, abril 26, 2026

PSICOSIS DE ATENTADOS Y MI GESTO DE FATIMA


Escena del atentado contra Donald TRUMP en Washington, en la Cena de Corresponsales de la Casa Blanca. Botón de muestra de la polarización que habrá traído consigo la presidencia TRUMP y el acoso y derribo en los medios de la prensa mainstream contra él. Y a la vez, de la psicosis de atentados como un signo de los tiempos o una señal mayor de la época que nos habrátocado vivir


En plena guerra de Irán y en plena campaña de acoso y derribo contra el presidente -democráticamente electo- de los Estados Unidos, en pesadas cargas y avalanchas (mediáticas) de artillería de la prensa mundial, se ha producido el segundo atentado contra la persona de Donald TRUMP, de lo que ha salido ileso una vez mas como si gozase de protección divina, como tantos de sus fieles seguidores lo creen a pie juntillas.  Barakha -pronunciado, en español, barajá-, especie de talismán o amuleto de la suerte de la que gozan -en la cultura y religión marroquíes-, los ungidos o divinamente protegidos. Como lo fue FRANCO en Marruecos durante la guerra del Rif, especialmente a partir de la toma del Biutz, cerca de Ceuta (28-29 junio 1916), donde sobrevivió a un tiro en el abdomen. O como lo fue (una y mil veces) Fidel CASTRO -el líder de Acero-, o como lo fue HITLER tras el atentado (a bombazo) de VON STAUFFENBERG, líder de la Operacion Walkiria, o De GAULLE, en el atentado de Petit-Clamart, cerca de Paris durante la guerra de Argelia, o, sin ir mas lejos, la Operacion Siglo XXI contra PINOCHET, del Frente Patriotico MANUEL RODRIGUEZ. Todos ellos -como ahora sucede con Donald TRUMP- habrán salido reforzados en su poder y afianzados en sus poltronas, con el aura de protección superior. sobrenatural que les confiere el salir inmunes del atentado. 

No deja de dar idea no obstante, el último de la serie contra el presidente de los States, del grado de polarización que alcanza la política internacional las horas que corren, a causa o por culpa de la deriva que imprime a su política exterior el inquilino de la Casa Blanca según unos, o de las campañas de acoso y derribo urbi et orbe de la prensa mainstream -según otros- como en una grandiosa sinfonía -o cacofonía según se mire- apuntando en dirección del Despacho Oval, como a toque de silbato o de corneta  o de clarín todos o casi todos los medios. ¿Conspiracionismo todo ello, conspiranoico yo, por estos análisis que tienen -me consta- tantas lecturas y en un mutismo y un silencio sobrecogedor, de vértigo al mismo tiempo? Vamos por partes o por tiempos. El perfil del atacante en Washington -y a las pruebas me remito- nos excusa de mayores abundamientos. Y es de estar ante un atentado (fallido) de motivación ideológica, religiosas del que no parece ausente el móvil racial, omnipresente en las protestas de las ultimas décadas en los Estados Unidos, que nos retrotrae fatalmente a la guerra civil americana y a la brecha o fractura aún por supurar que aquella dejó a la sociedad civil de los States, como no habrán dejado de ponerlo de manifiesto   las protestas callejeras allí y en particular la mas reciente de todas ellas, Black lives matter. 

¿Psicosis de atentados -en mi gesto de Fátima- como un signo de los tiempos o una señal (aquella) de la época que me habrá tocado vivir? Que se piense lo que se quiera, pero  sin menoscabo alguno  de la fuerza de cosa juzgada (res judicata) me permito de alegar aquí algo que ya alegué verbalmente ante el tribunal portugués que me condenó y luego repetidamente por escrito, dentro y fuera de este blog y fue el atentado que seguí on live en Francia donde me encontraba -de ojos absortos- que costó la vida a Annuar EL SADAT, en Egipto, en una escena impactante como una película (de vaqueros) o de una novela negra -en noir- de policías y forajidos. ¿Me escandalizó? Digamos que sí y fue en la medida que aquello me puso en otra dimensión donde la violencia en nombre o en defensa de un ideal, con aquellas escenas parecía pasar a ser de recibo

Escenas retransmitidas en directo, on live, del atentado -durante un desfile militar- que costó la vida (entre otros) al presidente de Egipto, Anuar EL SADAT, el 6 de octubre 1981. Que seguí de ojos absortos por televisión, en Francia donde me encontraba. A siete meses entonces de mi gesto de Fatima (13 de mayo 1982) ¿Me escandalizó la psicosis de atentados, de los que aquel venía a ser el último de la serie?, ¿como un signo de los tiempos, como una señal mayor de la época que me tocó vivir? En la medida que aquello me proyectó fatalmente en otra dimensión, donde el atentado -magnicida- en defensa de un ideal parecía de recibo o sometido al menos al juicio de cada cual, la respuesta es que sí