miércoles, septiembre 23, 2026

VISITA A FRANCIA DEL PAPA ANTI-TRUMP


El Concilio Vaticano II llevó a cabo una homologación teológica (sic) de la nueva correlación de fuerzas en el mundo, resultante del desenlace de la II Guerra Mundial (en el 45) La förmula es de Alain SORAL, autor anti-semita, lo que en el conjunto de su obra nos parece prescindible por accidental. Lo esencial en él nos lo parecen en cambio, sus análisis y diagnósticos -lleno de destellos- de la situación internacional, y su visión profética (sic) de la Historia, francesa como universal 

Su Santidad el papa PREVOST acaba de anunciar -horresco referens!- su próxima visita a Francia, la hija primogénita de la Iglesia -fille ainée de l'Eglise. Un título que nunca (confiteor) me mereció poca o ninguna credibilidad, sin duda a causa o por culpa de mi idiosincrasia católica española. Y es que siempre me pregunté la razón de que fuera allí donde el papa WOJTYLA anterior  cosechó mayores niveles de audiencia y seguimiento y mayor cobertura informativa como si al nombre del papa o a la llamada o toque vaticano, una prensa tan laica, a imagen y semejanza de un Francia heredera de la Revolución, anti-clerical por mor de republicana, se volviese de repente como las hojas o boletines parroquiales, con la consigna bien presente de "El papa no se toca" 

Y ahora ya no nos toca más que esperar chorros y chorros de incienso en los titulares y primeros plano de los medios del país galo ad majorem gloriam del papa de Roma durante la visita, como nunca lo habíamos visto -un espectáculo de beaterío clerical así-, antes por lo menos del Concilio Vaticano Segundo. Como si "el aggiornamento con el mundo" que proclamo urbi et orbe el buen papa Juan (XXIII) se tradujera -a la vez que en el dialogo (y más que eso) católico/marxista- en un pacto de no agresión de los  medios de la Prensa mainstream, y habría sido con una Iglesia que en razón de la homologación teológica (*)  de la nueva correlación de fuerzas en el mundo resultante del desenlace de la II Guerra mundial  que llevó acabo aquel concilio, a sus ojos no fuera ya la misma.  De una beatería, y de una gazmoñería a decir verdad bien poco francesa. 

Así las cosas, los franceses van a ver llegar un nuevo Papa y con él nota bene, una nueva especie (un decir) del Papado de siempre, caracterizada en él como en WOJTYLA su predecesor, por el poder carismático (sic) -definido en la teología eclesiástica y redefinido en la sociología contemporánea Wilhelm REICH, Max WEBER- que los habrá caracterizado a los dos. En el papa polaco, a título de precursor, y en el estadounidense PREVOST, a título exclusivo entre las figuras de grandes líderes de nuestro tiempo. Eso es al menos lo que cabe concluir de un artículo en edición reciente del periódico digital "El Obrero",  y del pase en revista que en él nos ofrece el autor del artículo, de figuras estelares de la política internacional a quienes no otorga el referido poder, más que al actual (y reciente) pontífice, y -sólo con distingos y reservas- a algunos destacado políticos en la actualidad, como Pedro SANCHEZ igual que el anterior jefe de gobierno Felipe GONZALEZ, o como también (aunque en menor medida) Santiago ABASCAL. 

Un papa (PREVOST) pues temible, por su poder carismático, de liderazgo, como lo fue WOJTYLA. Por su faceta de ilusionista (mágico), de artificiero -como yo le califiqué- de sueños e ilusiones, y en suma de seductor. Y por la apoteósica unanimidad -sin precedentes conocidos, sin detractores- ese JUAN PABLO SEGUNDO a quien QUERÍA TODO EL MUNDO (todo el mundo menos yo, of course) Menos seductor y menos temible pues, lo es no obstante el papa PREVOST. Y es por culpa de esa etiqueta -anti-TRUMP, beligerante, en signo de división- que habrá aceptado -con gusto ¿a la entrada en el cónclave?- llevar por montera (y con gracia torera) el actual pontífice en lo sucesivo. Por qué. ¿Acaso tiene algo dejado a deber, o algo que esconder? 




JUAN PABLO SEGUNDO TE QUIERE TODO EL MUNDO. Lo que tantos se desgañitaron diciéndole a gritos en sus viajes de papa globe trotter. Y en España si cabe -¡ay dolor!- (mucho) más que en otros sitios. Un papa seductor de un poder carismático (MAX WEBER) Un poder temible. Lo que le confirió esa unanimidad planetaria sin detractores conocidos (menos YO) ¿Carismático igualmente, Leon XIV, el Papa actual? Sï, pero no tanto. Por culpa de la etiqueta anti-TRUMP que lleva por montera y que aceptó -¿POR QUÉ?- tan gustoso (el papa PREVOST)



martes, septiembre 22, 2026

MI MEMORIA DE LA GUERRA DE ARGELIA (V)

General paracaidista Jacques MASSU, vencedor de la batalla de Argel, en los inicios de la guerra de Argelia, y comandante en jefe de las Fuerzas Armadas franceses en Alemania cuando su encuentro con De Gaulle en Badem-Badem (Alemania) (29 mayo 1968) en lo más álgido de la crisis del Mayo francés. Tras el encuentro, DE GAULLE volvió de improviso a Francia (como se acababa de ir), decidido a enfrentar la crisis, disolvió la Asamblea Nacional y pronunció un vibrante discurso -¡No me retirarë!- que llevó a una marea humana en su apoyo (30 de mayo del 68) desfilando en París por los Campos Elíseos. En el encuentro de Badem-Badem fue pactada la liberación de SALAN y de los demás generales y altos mandos militares condenados por su rol en la guerra de Argelia. MASSU había defendido -ante una gran polvareda polémica- el uso de la tortura por el Ejército en la batalla de Argel

Guerra de Argelia y Mayo del 68, el binomio evidente, de fisión imposible a fuer de atómico y explosivo que en Francia como en España, observadores y comentaristas fingieron como que no veían. Y a fe mía que los que seguro que sí que lo vieron, fueron los que lo vivieron -lo uno como lo otro- en carne propia como me ocurrió a mí. Lo de Argelia como ya lo tenemos visto, pero también me ocurrió con el mayo francés y con la versión española de aquel. Y lo que ocurrió (mayormente) en Paris, en Nanterre y en la Sorbonne, me era transmitido como retransmitido en directo por Nicolás, un chico de mi edad, francés de nacionalidad, y habitando en Paris, de ascendencia rusa, crecido en los medios ruso/blancos (zaristas) del exilio, y de madre española, por lo que nos encontrábamos periódicamente y con relativa frecuencia en Madrid. Y fue él quien me deslumbró un poco contándome las hazañas -si se les podía llamar así- del movimiento "Occidente" -"Occident"- que fue un poco el detonante -o así nos lo explicaron-, por sus provocaciones y su postura violenta, de la revuelta estudiantil. 

Pero esta versión corriente -por cuenta de la extrême-droite (ultraderecha)- entre la bien pensancia occidental de la génesis del mayo francés, se enfrenta a una objeción insoslayable, la del clima cultural (e ideológico) de entonces, como una marca o sello de aquella época, como un signo (magno) de los tiempos. Vientos de revuelta -o de contestation- los que soplaban en claustros y aulas universitarias, es cierto, a raíz -antes del mayo francés- de lo que se convino más tarde en llamar el movimiento del mayo del 68, alemán y no francés, en la universidad (Libre) de Berlín y no en París, liderado por el estudiante universitario Rudy DUTSCHKE, que moriría años más tarde de muerte violenta. Precisamente en esa universidad, tendría lugar más tarde la agresión, a manos de estudiantes de izquierda, de la que fue víctima el historiador Ernst NOLTE (q.e.p.d), amigo mío, a base del acido (vitriólico) que le arrojaron a la cara, salvándose de la ceguera por las gafas que llevaba puestas (...) 

La génesis del mayo francés sigue siendo pues objeto de debate, en cuestión abierta, lo que no es óbice que yo y otros como yo hayamos llegado hace ya mucho a firmes convicciones en la materia. Y en lo que  me concierne, cabe apuntar el impacto que tuvo en mí la lectura de un librito sobre el mayo francés de autor todo menos anodino. Y era por tratarse de Francois DUPRAT, figura emblemática de la extrema-derecha francesa, por su postura abiertamente disidente y por su muerte trágica victima de un atentado -él como su esposa que se vería mutilada de la pérdida de un brazo-, por explosión de una coche-bomba en su vehículo, cuando arrancaba. De la causa y de los culpables de aquel atentado la polémica se vería servida hasta hoy, alimentada por la fuerte personalidad del asesinado y su turbulento pasado  que pasaba por el Congo ex-belga, y las sacudidas violentas que sufrió aquel país africano en el momento de su independencia. En donde DUPRAT había llegado a altos puestos -ministeriales, de ministro del Interior incluso (...)- bajo la presidencia de Moisés TSHOMBE en su aventura secesionista al mando de un gobierno rebelde en la provincia congoleña de Katanga. Se especuló también con una pista israelí poco convincente, fundada en los escritos de signo revisionista y negacionista poco antes de su muerte, del asesinado. 

Y el libro que preparaba DUPRAT sobre financiación de grupos de extrema derecha volcaba a su vez las sospechas sobre movimientos de esa tendencia, agravadas aquellas (de nuevo) por ciertos pormenores de su trayectoria militante, y concretamente por haberse visto expulso -antes de ingresar en el (antiguo) Frente Nacional- del movimiento Occidente (y de su Consejo directivo), acusado de ser confidente de los servicios secretos franceses en lo que se daba como prueba el nombre de guerra -HUDSON- del que (efectivamente) se habría servido en su tarea de espionaje, sin mayores pruebas no obstante, sobre alguien que hubiera podido ser dañado o perjudicado por culpa suya. La extrema-derecha entretanto, en la persona de Jean Marie LE PEN que presidió sus exequias- le rindió homenaje fúnebre en la iglesia de Saint-Nicholas de Chardonnet, en París, ocupada por católicos tradicionalistas. 

La hipótesis que DUPRAT manejaba sobre los secretos y entresijos del mayo francés apuntaba a los servicios de la Alemania del Este y a la CIA norteamericana, a titulo de represalia esta última por la política exterior del general DE GAULLE, la retirada de Francia, de la OTAN, el cierre de bases norteamericanas en el país, y el lanzamiento de su programa nuclear sin el visto bueno nota bene de los Estados Unidos que convirtió a Francia en la cuarta potencia nuclear del planeta. Y la  guinda del pastel lo sería -durante su visita a Canadá- su grito de ¡Viva Quebec libre! (24 de julio 1967) 

Y vino lo que tenía que venir. La tempestad a favor de los vientos de protesta y disgusto y malestar que sembraron las audaces reformas de la política exterior tan independiente de Charles DE GAULLE. Y lo fue, con la experiencia adquirida en el mayo alemán, en particular por los servicios secretos mas directamente concernidos con la experiencia aquella, a saber, los de la Alemania del Este. 

Todo lo cual entretanto yo lo seguía el alma en vilo en el ambiente enrarecido -y propiamente- radioactivo que se tenía configurado (en parte artificialmente) en las facultades madrileñas de la Universitaria. Blanco (yo) de vindicta por mis posturas ideológicas- y de (discreto) boicot y en una soledad mayor. Y con la perspectiva de la instauración en Francia de un régimen soviético o propositico sobrevolando entre todas aquellas alarmantes noticias como un fantasma amedrentador. Pero todo eso era sin contar todavía con las cartas en la manga que le quedaban al General DE GAULLE (...)

Porque la tensión fue súbitamente en aumento con la desaparición del presidente francés -en vuelo de helicóptero, en compañía de toda su familia- en lo que cobraba todos los visos de abandono del país y de dejación de poder. Y en lo que no venía a ser más que su encontronazo fatal con el pasado -el suyo- que no pasa, el de la guerra de Argelia. Y es que como se haría publico mas tarde, esas horas tan decisivas y tan agónicas para su país entero y particularmente para mí, llevaron a DE GAULLE, en la localidad alemana de Baden-Baden -en la Selva Negra-, a un encuentro de varias horas nada menos que con el general MASSU, antiguo comandante en jefe del ejercito francés, y comandante en jefe a la sazón de las Fuerzas francesas en Alemania. 

Tras su encuentro con aquel, vencedor de la batalla de Argel, en los inicios de la guerra de Argelia, la situación quedaría de pronto despejada de uno de esos golpes de timón de los que su genio político hacían acreedor al general DE GAULLE. Vuelta rápida a suelo francés, anuncio de la disolución de la Asamblea Nacional y un vibrante e histórico discurso volando por las ondas que reunió, galvanizó y movilizó a la nación entera en torno a él. Lo que oyó y siguió por una radio portátil dentro del váter de un bar -no recuerdo donde- el autor de estas líneas, consciente -¿yo como pocos?- de la gravedad y de lo transcendente  de aquellos momentos-para Francia como para España-, y sin poder contener (gruesas) lágrimas de la emoción. Que el mayo francés fue así como lo viví Yo. 



François DUPRAT, considerado (por algunos) "cerebro del Frente Nacional" (primera época) En su librito sobre el mayo francés apuntaba -poco antes de su asesinato aún por esclarecer- a la larga mano de la CIA y de los servicios secretos de la Alemania del Este en la gestación de la crisis. En venganza por la política exterior independiente del general DE GAULLE, y en particular por su lanzamiento -sin el visto bueno de los Estados Unidos- de un audaz programa nuclear que acabaría haciendo de Francia la cuarta potencia nuclear del planeta 




        

MI MEMORIA DE LA GUERRA DE ARGELIA (IV)



Cuarto 231 -con vistas al monte Jabalcuz- del Parador (castillo) de Santa Catalina en Jaén, donde se alojó el general DE GAULLE, y donde -tras su encuentro con FRANCO (8 de junio 1970)- redactó durante varias semanas sus Memorias de la Esperanza. DE GAULLE, político y estadista brillante y de dimensión histórica, admiraba (secretamente) en FRANCO lo que él no era, el general vencedor en los campos de batalla. Y por eso vio rápido y claro la solución política de la crisis y del conflicto. Y por eso no creía en una victoria militar, lo que le ganó la enemiga encarnizada y tenaz de los pied noirs y del Ejército francés destacado en Argelia. Y también los atentados de los que se vio víctima

La guerra de Argelia decidía la Independencia argelina -de la Metrópolis francesa- o el mantenimiento de Argelia unida a Francia como un departamento más, l'Algerie francaise. Pero acabó convertida en un referéndum por las armas, a favor o en contra del general DE GAULLE, que él acabo ganando por goleada, si cabe hablar así, al cabo de los diferentes capítulos y episodios de la guerra, y tras la sucesión de atentados que sufrió y a los que sobrevivió, con lo que demostró y puso a prueba el poderoso talismán que le protegía, la barakha -pronunciado ba-r a-já en español- como la que los marroquíes del Protectorado atribuyeron a FRANCO en el despegue de su carrera, la del oficial más condecorado y de más rápido ascenso por méritos de guerra del Ejercito español. FRANCO y el General DE GAULLE, la comparación no odiosa sino forzosa. 

La que impone su cruce de trayectorias, que vino a simbolizar el encuentro de los dos -Castillo (Parador) de Santa Catalina en Jaén (8 de junio 1970)-, en el otoño de sus vidas, y en el crepúsculo, ya jubilado, de la trayectoria del segundo de los dos nombrados, que marcó al rojo la reputación del francés en un sector importante y limitado a la vez de su opinión pública y afianzó y reforzó en cambio su imagen -la suya como la de su anfitrión- del lado español. ¿Y qué tenían en común a decir verdad? Así visto de primeras, había una deuda de gratitud hacia el francés del español, de cuando DE GAULLE -en un trance a cara o cruz para el régimen anterior- desarmó al maquis tras el fracaso de la incursión del Valle de ARAN, que tuvo su punto de arranque en la capital francesa fronteriza de Pau.  Que se vería satisfecha no obstante en todo o en parte -la deuda aquella- con el prudente distanciamiento de la diplomacia y de la política exterior del régimen de FRANCO cuando la guerra de ARGELIA, para con los sectores de activistas defensores a ultranza de Argelia francesa que se la tenían jurada a DE GAULLE. 

Pero por encima de todas las consideraciones habidas y por haber del orden de la geopolítica, de la diplomacia y de la política exterior, cabe apostar en nuestra búsqueda por una química o una sintonía en el plano personal de los dos mandatarios, el francés y el español. Y eso se me antoja que no vendría más que a traducir la admiración soterrada del francés, líder político brillante y de la más alta dimensión histörica, pero sin la trayectoria ni la (brillante) hoja de servicios de su interlocutor en los campos de batalla. Lo que se ve refrendado en la carrera militar del francés tal y como se vería (críticamente) expuesta en la obra -de la que aquí hace poco hablé- de Dominique VENNER, "De GAULLE, entre le Néant et la Grandeur". En la que el futuro presidente de la V Republica, se ve retratado como un brillante tratadista -y notable escritor (de vocación)-, abogando -en claro adelanto a su tiempo- por el empleo estratégico en ofensiva, de la aviación conjuntamente con unidades acorazadas. Y como un mediocre mando militar a la vez, en cuya entrada en combate y bautismo de fuego en la Primera Guerra Mundial, en el frente francés, acabó siendo hecho prisionero (hasta el final de la contienda)

Todo lo cual viene a corroborar y a rubricar las conclusiones que fueron expuestas en nuestras entradas anteriores sobre la guerra de Argelia, el tema en la presente entrada aún en cuestión. DE GAULLE militar mediocre no podía creer en una victoria militar en la guerra de Argelia, pero el político brillante que habitaba en él vio raudo como el rayo y claro como la luz la solución política que el conflicto argelino (le) ofrecía  y al mismo tiempo le exigía, y se empeñó en cuerpo y alma por hacerla realidad, sin atenerse ni enredarse en pruritos y consideraciones que daban la primacía al honor militar y a la palabra dada, obsoletas y anticuadas tanto para DE GAULLE -tal y como él bien lo demostró- como para una mayoría de sus compatriotas, con lo que -tanto estos como aquel- acertaron a expresar la voz de la auténtica Francia, "el país real" (de sus opciones, y de sus prioridades y preferencias) Y acabaría dándoles la razón el Tiempo que todo lo disuelve. "Lo que dura, perdura, lo que no, no" 




Michèle TABAROT. Figura destacada de la derecha francesa, fiel a la memoria francesa de Argelia, y como tal, enemiga cerval de la cultura del arrepentimiento -de "la repentance" Nacida en Alicante (13 octubre 1962). Hija de Robert TABAROT, campeón de boxeo de África del Norte -"El Peñasco" ("Le Rocher")- y dirigente de la OAS. Regresaron a Francia, ella y toda su familia en 1969, tras la Amnistía que acordó DE GAULLE a los activistas de Argelia francesa, a seguir a la revuelta de Mayo del 68. Exponente ella y los suyos como tantos otros, de lo que tuvo de "española" -como un eco de "La France espagnole" (s. XVII, Gran Siglo francés, Luis XIII y Luis XIV) (*)- la causa de la Argelia francesa

(*): "Luis XIV fue un rey más español que francés", de Ernst LAVISSE, célebre historiador y padre del román nacional, para enseñanza de la Historia de Francia a los niños en la escuela




      

lunes, septiembre 21, 2026

MI MEMORIA DE LA GUERRA DE ARGELIA (III)



Acuerdos de Evian (18 de marzo 1982) Que puso fin a la guerra de Argelia y que  los medios activistas pro-Argelia francesa juzgaban alta traición. Y que el desenlace de aquella vino a darles la razón, con la huida en masa -en terribles circunstancias- de los europeos de Argelia, y la cruel matanza de los harkis

Mario era un pied-noir español de Argelia, que conocí y traté en el marco de la Fraternidad (FFSPX) de Monseñor LEFEBVRE, en la que yo ejercía ministerio tras mi ordenación sacerdotal de manos de aquel, y fue residiendo yo en la casa/convento (en francés eclesiástico, prieuré), de la referida Fraternidad, en Mantes-la Jolie, cerca de París, donde residía aquel, que asistía puntualmente a los servicios religiosos que prestábamos en el marco referido. Mi difunto padre, que en aquellas precisas circunstancias le conoció, y que le apreciaba, decía de él -de lo que de su vida le había comentado- que había sido criado en un campamento de la Legión Extranjera. Y había pertenecido -sobreentendido en el ambiente aquél-  a la OAS, y presumiblemente, por lo que nos daba a entender, a sus cuadros dirigentes. Tuvo siempre un cordial contacto conmigo y gracias a la notable situación social y profesional que había llegado a alcanzar en Francia, gozaba de una amplia red de amigos y conocidos, entre los cuales figuraban feligreses asiduos y bienhechores de nuestra obra sacerdotal y misionera. 

Y un día, refiriéndose a uno de ellos que frecuentaba asiduamente nuestra capilla, Mario me confesó que aquél había sido el autor del atentado -un plasticaje- que había costado la vida -le había hecho saltar (sauter) decía expresivamente él- al alcalde de Evian, acusado por la OAS de haber aceptado que tuviera allí lugar la conferencia de los acuerdos que llevarían su nombre y que mediante el acuerdo de alto-el-fuego pusieron fin oficialmente a la guerra de Argelia, y sentaron las bases de su Independencia. A costa ello (que todo hay que decir) de la huida masiva de pied-noirs  y de la trágica suerte -asesinados en las más espantosas circunstancias, en masa- de los harkis, tropas autóctonas auxiliares, de las unidades (paramilitares)  de reserva del Ejercito francés, destacadas en Argelia, juzgados traidores por gran parte de la población musulmana autóctona (sostén del FLN) Mantes-la-Jolie donde Mario y yo nos conocimos, era precisamente uno de los principales lugares de emplazamiento de harkis refugiados en Francia tras la guerra de Argelia, como lo ilustraba la flamante mezquita erigida en el barrio donde se concentraban aquellos -le VAL FOURRÉ- que se les tenía reservado en dicha localidad -a partir del Primero de julio 1981, poco antes de pasar yo por allí- bajo el patronazgo del que fue su alcalde (socialista)  Jean-Paul DAVID, a quien elogiaba -por su acogida de los harkis y por su "anti-comunismo", decía él- Mario, mi amigo. (que contaba apreciarle y conocerle bien) 

Un botón de muestra, uno más, que la corriente católica tradicionalista que irradió en torno al movimiento de Monseñor LEFEBVRE, de su obra y del seminario de Ecône -por su fuerza de expansión y difusión, por su fuerte implantación allí y por su importancia numérica, única en Europa (y no sólo)-, nació y creció precisamente en Francia a favor de la onda expansiva de la guerra de Argelia, en lo que tuvo de honda conmoción social en la Metrópolis y de humana tragedia a la vez. 

Pero uno de los aspectos mas llamativos y de mayor impacto en la opinión, y particularmente en los medios de pied-noirs y de europeos de Argelia, que fueron foco de incubación de la OAS, lo fue el odio al general DE GAULLE, sobre todo en los medios castrenses- lo que nos merece aquí una glosa española si se la puede llamar así. Y fue que el mayor reproche, la acusación imparable que los activistas pro Argelia francesa lanzaban al futuro presidente de la (VI) República, fue la de falta a la palabra dada, al honor en suma, al honor militar sobre todo. Lo que apunta a mi juicio a una particularidad o si se prefiere a una fisura de orden cultura que separa -entre otras- a franceses y españoles, exponentes estos últimos a los ojos del mundo de un sentido del honor calderoniano, caricaturizado, y estereotipado -y ridiculizado-, juzgado obsoleto y anticuado, que era precisamente el que consciente o inconscientemente defendían los detractores de la actitud y de la política del insigne general. 

Y el que no fuesen seguidos por la opinion ni por el conjunto de la población puede ser atribuido -me atrevo a conjeturar- por lo minoritario de la Otra Francia -inmmensa pero minoritariaque históricamente coincidió con lo que se convino en llamar la France espagnole, en referencia al Siglo de Luis XIV, y al absolutismo (francés) juzgado por algunos franceses de español

Y en este enfoque, la Guerra de Argelia vino con su desenlace a dar el veredicto, a saber, que Francia, los franceses se sentían mejor representados por un general (francés) que faltaba (flagrante y escandalosamente) al honor militar de la palabra dada, que por unos activistas de la Argelia francesa, portadores de un sentido del honor (civil como militar) que se veía no obstante juzgado "español" en demasía (de trop) 

La Gran Mezquita del Val Fourré, barrio de inmigrantes "harkis" de Mantes-la-Jolie (cerca de París) Fue inaugurada -abierta al culto musulmán- el Primero de Enero de 1981, ejerciendo yo entonces -en el marco de la FSSPX- el ministerio sacerdotal allí

sábado, septiembre 19, 2026

MI MEMORIA DE LA GUERRA DE ARGELIA (II)




"Atentado del bazooka" (16 enero 1957) Contra el general SALAN (ver foto) en Argel, durante la guerra de Argelia, a manos de Philippe CASTILLE. Que costó la vida a otro general allí presente, asistente suyo. Algo de lo que me contó Marcel, compañero y cofrade mío en Ecône, haber sido testigo presencial, acompañando a CASTILLE, su amigo

Raras, rarísimas veces vi llorar -de emoción- a mi difunto padre, militar -español- de carrera, oficial de Aviación, con grado de comandante cuando falleció. A lo sumo, dos. Una de ellas fue siguiendo un programa -no recuerdo bien de qué- en la pequeña pantalla viendo evocar, al aire de un himno marcial o marcha militar de la época aquella, la jornada -de disturbios y agitación callejera- del 6 de febrero 1934 en París, plaza de la Concordia, y a unos de sus principales protagonistas, las Cruces de Fuego -Croix de Feu- movimiento francés (liga u organización) de los años treinta, fascista o fascistizado -aún reina al respecto la polémica-, del coronel DE LA ROCQUE. Y por eso cuando le vi llorar de nuevo esa otra vez, me hice cargo ipso facto de la gravedad de la situación,  y de lo transcendente de la ocasión aquella, propiamente histórica como el tiempo nos lo confirmó. 

Y fue oyendo retransmitir en diario hablado -de Radio Nacional de España- del mediodía, yo de niño, la noticia en tonos del más alto alto dramatismo. del putsch de Argel de los generales -21 abril 1961. Una de esas (contadas) ocasiones en las que el Destino bajo el peso de la fatalidad (y de la emoción) vacila o parece vacilar de rumbo y adentrarnos en un mundo que (al final, de un tris) no fue. En la entidad de lo posible, que diría Martin HEIDEGGER. Por culpa -entre paréntesis- de la mayoría en el destacamento francës, reclutas allí destinados, que al contrario de la plana mayor de oficiales y suboficiales, no observaron las consignas ni siguieron las órdenes de los sublevados, haciendo así fracasar la insurrección

Maurice CHALLE, Raoul SALAN, André ZELLER, y Edmond JOUHAUD, puñado o cuarterón de generales, como los calificó demagógicamente en su proclama el general DE GAULLE. Generales "quatre étoiles", de unos nombres que no se me fueron -ni ellos ni el orden de los mismos- de la memoria hasta hoy. CHALLE, el primero de ellos, ¿por qué antes que SALAN? Sin duda por la antigüedad y, sobre todo, por lo limpio (y sin mancha, política) de su pasado, limpio (cleen) y no  cargado o propiamente chamuscado del del anterior  (SALAN, como así lo fue) artífice mayor del putsch de Argel, el primero, del 13 de mayo del 58, que catapultó al poder a su enemigo jurado de un poco más tarde, DE GAULLE. Creyéndose a pie juntillas lo que  este último acababa de proclamar solemnemente, justo antes de su llegada (de nuevo) al poder. "¡Franceses de Argelia, yo os he comprendido (je vous ai compris) "! Unas palabras que su autor llevaría más tarde por montera, como el estigma -entre civiles y militares- de la alta traición. 

Y todo eso que acabo de evocar se vivía y se respiraba (doy fe) como si en vez de los años no hubieran transcurrido más que minutos o segundos tan siquiera, en el seminario tradicionalista de Ecône. Y a fe mía que no podía ser de otra manera, a tenor de la personalidad y la trayectoria -en visión retrospectiva- de Monseñor Marcel LEFEBVRE, padre fundador (y superior) del seminario aquel. Que había sido en el arranque de su fulminante carrera eclesiástica -y política-, justo a seguir a la II Guerra Mundial, arzobispo de Dakar, y Delegado Apostólico para (todo) el África occidental francesa. Casi nada, nada más que el cargo de mayor poder -por político y religioso a la vez- en todo el continente africano, en el mundo de la inmediata posguerra (...) Y gracias, todo ello, a las credenciales políticas, o político/religiosas -e irreprochablemente democráticas y fuera de toda sospecha-  que fatalmente le confería -al contrario de a la abrumadora mayoría urbi et orbe, de sus hermanos en el episcopado-, la suerte trágica de su progenitor. Víctima -en su condición de militante, de hondas convicciones monárquicas, del movimiento nacionalista francés- de las ambigüedades y tergiversaciones en la postura de la Accion Francesa ante el estallido de la II Guerra Mundial, y de la Occupation, lo que llevó a aquel fatalmente a la muerte, víctima de malos tratos, en deportación

Y lo que permitiría en cambio a su hijo,  jugar el papel -de grande proyección mediática- que fue más tarde el suyo, de faro de los creyentes en nombre de la Tradición -frente a la Roma neoprotestante y neomodernista-, y a la vez, de refugio y pararrayos (paratonnerres) de todos los vencidos y perdedores -franceses y no franceses- del desenlace de la guerra y del fracaso y la derrota de la Collaboration. Una faceta política o político/religiosa del arzobispo francés tradicionalista, que sin saberse bien por qué, entre sus partidarios como entre sus detractores, siempre se obvió. 

Y esa cargazón política del arzobispo y de su obra sobradamente explican que estuvieran tan extraordinariamente politizados todos o casi todos los seminaristas (como lo estaba yo), con los que cohabite y confraternicé en Ecône. Como lo estaba Marcel (*), con el que charlé en abundancia en los ratos libres que el (estricto) reglamento nos autorizaba. Pied noir, del Constantinois -capital Constantina, Este de Argelia- que había militado en la OAS-Metropole, y participado en sus campañas -blancas y azules (bleues)-, de  plasticajes y toda suerte de atentados, lo que había pagado con condena en tribunal, y de lo que estaban perfectamente al corriente Monseñor LEFEBVRE y sus compañeros de Ecòne (como yo) Sin mostrar nunca el menor pesar o remordimiento, y ¿qué otra cosa cabía pensar de él, de su pinta edificante y de su piedad tan sincera? Pero eso es ya otra historia y otra cuestión. 

Y quien me confesó un día haber asistido en calidad de testimonio visual y en compañía del autor de aquello, Philippe CASTILLE, su amigo, al atentado (fallido) a corta distancia -el llamado "affaire du bazooka"- en contra del general SALAN, que costó la vida al militar que le acompañaba


(*) Todos los nombres que van a  ir surgiendo -como éste- al hilo de mi relato memorístico sobre la guerra de Argelia, son ficticios, de préstamo estricto, pero su testimonio entre tanto es rigurosamente verídico



André CANAL, alias "El Monóculo (negro)" Jefe de la OAS-Metropole, y responsable en nombre de ésta, de campañas de atentados en París y otras ciudades francesas. Le leí una vez justificar su acción violenta durante la guerra de Argelia, con el comportamiento de los alzados del bando nacional en los primeros días de la guerra civil española

MI MEMORIA DE LA GUERRA DE ARGELIA (I)

Fachada, de Maison-Carré, suburbio de Argel, durante la guerra de Argelia. La OAS se fundó en Madrid, con la presencia y beneplácito del amigo del general SALAN, Ramón SERRANO SUÑER, en las horas que precedieron al putsch de los generales de Argel (21-26 abril 1961)

Guerra de Argelia. ¡Aparte de mi ese cáliz! Llevo ya muchos años preguntándome la razón de que tantos años después de aquello, siga considerando y sintiendo la derrota francesa y la causa de la Argelia francesa en general, yo español, como propia. Como ya lo habré dejado consignado en entradas de este blog, y en particular en la que dediqué a una novela best-seller (en español) en la que se venia escrupulosa y fielmente a recoger la memoria de los pieds-noirs españoles de aquella. Y hoy puesto en la tesitura de tener que abordar capítulos o episodios sin esclarecer de aquella guerra, me siento  llamado a una crónica de aquella desde una memoria que es la mía propia, de aquel capitulo del libro de historia contemporánea, vista desde fuera. 

Y de todos los eventos y sucesos que un cronista fiel de la guerra de Argelia se ve obligado a registrar y a retransmitir descuella y con mucho el de la irrupción de la Organización del Ejercito secreto, la OAS. La OAS marcó al rojo la memoria de los españoles tal vez en  igualdad de intensidad con la memoria francesa de aquella. Un batallón o brigada de desesperados -desperados como los franceses dicen (y pronuncian), a la española- empeñados en una lucha a vida o muerte en defensa del ultimo bastión -le dernier carré- cuando todo estaba ya perdido -les carottes cuites-, o como una especie de cajón de sastre (fourre-tout) que acabó reuniendo a gente de la más diversa procedencia -resistentes, petainistas, monárquicos (royalistes), hijos de republicanos españoles, judíos, antisemitas, etcétera, etcétera-, con un denominador común, el odio a DE GAULLE, reo de alta traición, y un objetivo común, la defensa, salvaguarda y salvación de la Argelia francesa. 

Y en abono de mi relato y de mi trabajo de memoria pienso seguir el hilo conductor de algunas fuentes circulando en las redes sociales, no por apócrifas menos genuinas, a mis ojos, a los de mi memoria visual por lo menos. y abordaré pues un episodio -entrando ya así en materia- aún necesitado de esclarecimiento a fuer de difícil de explicar, de doloroso y desgarrador. El de la ejecución -asesinados- de dos activistas de la Argelia francesa, Michel LEROY y René VILLARD, figuradas destacadas de una de las corrientes del nacionalismo francés, la de Jeune Nation -de Pierre SIDOS-, acusados -equivocadamente (à tort ) conforme a las fuentes en las que me abrevo- de contacto con altos miembros a la sazón del gobierno francés, Jacques CHABAN DELMAS  y ALAIN PEYREFITTE, con vistas a una salida negociada del conflicto, por la autonomía de ciertas zonas de Argelia y en suma, la partición del territorio

El autor de la ejecución -por orden de Jean-Jacques SUSINI, jefe de la OAS a la sazón (del segundo de los dos asesinados más arriba nombrados), y el primero de ellos, de Roger DEGUELDRE, fundador y jefe de los comandos DELTA, y condenado a muerte y fusilado por un consejo de guerra tras el final del conflicto- el autor fue, como digo, el capitán paracaidista -miembro de un llamado soviets de capitanes- Michel LE PIVAIN, de una ilustre familia francesa, de militares en la Resistencia,  ligada a los medios católicos tradicionalistas, y al Seminario de Ecône, donde conocí y -durante todos los años que allí estuve- traté a uno de sus parientes próximos, de ese mismo apellido, seminaristas los dos y en el mismo curso allí.  Un episodio que abriría una brecha en los medios activistas, como lo muestra la respuesta (a ello) de Dominique VENNER, que a raíz de aquello se apartó de la organización y seguiría una trayectoria de un sello marcadamente individual. Y con esos referidos  antecedentes es altamente significativo el que Dominique VENNER dedicase después de su alejamiento de la OAS, una obra biográfica a su enemigo (jurado) el General DE GAULLE, de un subtitulo no cabe más elocuente, "entre la grandeur et le Neant" ("entre la Nada y "la Grandeur"), de un tono marcadamente revisionista. La que me leí y releí varias veces, excusado de precisar.     

Capitán paracaidista, Michel LE PIVAIN. Miembro de un llamado soviets de capitanes, de la OAS, en Argel, durante la guerra de Argelia. De una ilustre familia católica tradicionalista, y destacados durante la Segunda Guerra Mundial en la Resistencia. Fue el autor -por orden del jefe de los comandos Delta, Roger DEGUELDRE (*)- de la ejecución de Michel LEROY, militante nacionalista y activista de la Argelia francesa en el seno de la OAS, y acusado -por error- de tratos con el gobierno francés a la sazón,  con vistas a una salida negociada del conflicto a través de la partición del territorio argelino. Amigo, el asesinado, de Dominique VENNER que se apartó de la organización después de aquello. Unos días después, LE PIVAIN fue abatido a tiros (por la espalda) en un encontronazo con la policía francesa anti-disturbios. Cuando murió llevaba un rosario en las manos. Uno de sus próximos parientes del mismo apellido, fue mi compañero de curso todos los años que allí pasé en el seminario de Ecône, de Monseñor LEFEBVRE. ¿La OAS acabó acaso así, mostrando -trágicamente- su último rostro, su más acabada faceta, como una personificación de la Hydra de tres (o más) cabezas mitológica, en una fase final de la guerra de Argelia? 


(*): DEGUELDRE fue condenado a muerte en consejo de guerra y ejecutado, al terminar el conflicto (5 junio 1962, en región parisiense) 

viernes, septiembre 18, 2026

¿RACISTAS ANTI-SEMITAS LOS ESPAÑOLES?



MBAPPE en el encuentro Elche-Real Madrid donde se negó -junto con sus compañeros de equipo, VINICIUS y KONATE- a lucir la camiseta con el mensaje impuesto por la directiva de su club de apoyo a Ceuta. Se negó, dice, pensando en los emigrantes, y en los que murieron -¿de quién la culpa?-, pero no en las mujeres víctimas de violación a manos de aquellos. Los recuerdos son libres, y tambiën el juicio que nos merece su sectarismo, que habrá puesto de manifiesto en Francia, y no sólo en España  

MBAPPE, VINICIUS, y KONATE, jugadores estrella del Real Madrid, han desatado una gran escandalera en la opinión publica e incluso entre la afición madridista, con su gesto controvertido de negarse a lucir la camiseta del club con un mensaje de apoyo a Ceuta. Vamos por partes y sin embalarse. Y de entrada hay que decir que su gesto de desobediencia es un desafío en toda regla a la directiva del club que habían decidido corporativamente lanzar ese mensaje de apoyo a la ciudad autónoma, y desde ese punto de vista -desde ya como decían (reclamando y exigiendo demagógicamente) los estudiantes enrabiados (de izquierdas) en mis tiempos de universidad- su gesto es improcedente, impertinente y reprensible y fuera de lugar. ¿Y  también punible por vía de consecuencia? Lo dejo a las instancias a quienes competa que yo -como diría Francisco UMBRAL- no entiendo de eso. Sí entiendo o quiero entender de la cuestión mayor subyacente en esta polémica, y lo es la del racismo que planea sobre las tres estrellas futbolísticas madridistas más arriba mencionadas, y en particular -como una bomba fétida o un venablo acusador- imparable y en tiro por elevación, la acusación de racismo sobre el club y su hinchada, sobre el conjunto de la afición, y si se me apura, sobre el conjunto de la nación española. 

No es una acusación trivial por lo demás, ni aleatoria o puro producto de las circunstancias ni viene de ahora sino de muy lejos atravesando los años, hasta el punto que cabe decir que no hace más que plasmar un clisé gravitando sobre todos y cada uno de los españoles desde la noche de los tiempos o, por lo menos, desde (muy) antiguo y es de todas las querellas no resueltas que dejó tras de si en su empuje cenital el Imperio español (s. XV y XVI sobre todo) a lo largo y ancho del universo. Un jalón cabe no obstante señalar más reciente, perceptible en los tiempos mas modernos, en la historia y recorrido -en paralelo con la Leyenda Negra- de esa vieja acusación anti-española, y es una obra que dejo su marca en la historiografía contemporánea sobre el tema.  "Los orígenes de la Inquisición en la España del siglo XV", de un autor todo menos anodino, por tratarse nada menos que de Benzion NETANYAHU, padre del mismísimo mandatario israelí, Benjamin NETANYAHU. Lo que de entrada nos plantea un problema hasta ahora irresuelto y quizás muy difícil sino imposible de resolver.  



Tomas de Torquemada, Inquisidor general de Castilla y Aragón (1420-1498) Sobrino de Juan de TORQUEMADA, historiador (ilustre) del México precolombino, cardenal de la Iglesia católica, y fraile y prior de la Orden dominica. Eran ambos judeoconversos. Sus figuras y trayectorias confirman la tesis -discutible- de BENZION NETANYAHU, conforme a la cual la Inquisición tuvo un rol puramente acompañador y promotor del odio racial (sic) (del pueblo español, pretendidamente anti-semita(*) en la represión y persecución de que se  vio victima el pueblo judío tras los estatutos de limpieza de sangre (Toledo, 1449) en la España del siglo XV

Y es en la medida -y ante la imposibilidad de vernos obligado a no ver en esa obra tan crucial, por razón tanto de su contenido como de su autor, más que un texto de carácter estricta e irreductiblemente privado- la medida como digo pues, de la disyuntiva en que nos vemos situados -la que nos opone esa obra- de plantear o admitir la hipótesis de encontrarnos ante una obra habiendo alcanzado el rango constitucional en el marco del ordenamiento de Derecho publico israelí, o rango de fuente historico/ideologica en el armazón ideológico del partido (LIKUD) en el poder, y en el seno del gobierno israelí. Y lo es -ese problema en apariencia irresoluble- por razón de las graves acusaciones -propiamente insuperables en su gravedad- lanzadas contra el pueblo español y contra el pasado histórico de España  en general y de la España del siglo XV en particular-en la antesala de nuestro Siglo de Oro- con la Alemania nazi de 1933, y los estatutos de limpieza de sangre de Toledo (1449) con las leyes de Nuremberg, Ley de la Protección de la Sangre y el Honor alemanes,, y ley de la Ciudadanía del Reich (15 septiembre 1935) 

Ante lo que cabe de entrada oponer dos objeciones o sed contra.  Y son, primo, un reparo de orden histórico, a saber, la España de las Tres Culturas -de tolerancia étnico/religiosa, desde los inicios de la Reconquista -(principios del s. VIII a.J.C)- hasta la guerra civil castellana-1351-1369 (muerte asesinado del rey Don Pedro I y ascenso de los Trastamara anti-semitas)-, y secundo la exculpación o exoneración que se trasluce en esa obra sobre la Inquisición, de la Iglesia Católica a costa o en menoscabo o desdoro del pueblo español, católico por definición, y sin embargo histórica y supuestamente/culpable -el pueblo español y España como pueblo y como nación-, por razón de odio racial, anti-semita . Ante lo que cabe de entrada oponer el versículo bíblico, "tan grande no fue su culpa".

Una acusación -de racismo anti-semita- sectaria en apariencia por su radicalismo y maximalismo histórico e ideológico conforme a lo que venimos de exponer, pero que muestra ser la piedra angular de la política exterior israelí en relación con España y en todos los contenciosos en los que España se vea involucrada. El ultimo botón de muestra de lo cual, lo viene a ser la postura oficial israelí que califica de enclaves coloniales a Ceuta y Melilla. Obras son amores y no bellas razones, reza entre tanto el proverbio español, y está clara la neutralidad oficial y oficiosa de la diplomacia española en relación con el contencioso árabe-israelí, en un alineamiento riguroso con la doctrina de los dos Estados, conforme a la legalidad internacional. 

Y no sólo eso, sino la postura a titulo propio -corporativo o individual- en favor del Estado de Israel ante la guerra híbrida de la que son blanco y objeto las políticas de su gobierno en los medios de la prensa mainstream, en relación con la situación en Gaza, que habrá sido siempre la mía, y que lo seguirá siendo, en sintonía con la postura (pro israelí sin reservas ni complejos) de Isabel DIAZ AYUSO, presidenta de la Comunidad de Madrid, compartida por mi, dentro y fuera de este blog. Y todo ello en la medida que no confundo, ni pongo en práctica la amalgama, entre el postulado anti-español de una obra histórica -discutible- de autor israelí -por muy autorizada que sea, ella como su autor-  y las posturas en política extranjera del gobierno israelí. Lo que no se verá desmentido desde Israel. Esa es desde luego, claramente nuestra apuesta. 

Una apuesta pro-israelí que encierra una resuelta y firme postura, la mía -que aquí ya repetidamente expuse también- de cara al Islam 



Esta obra -del padre de Benjamin NETANYAHU- pone en la picota a la España del siglo XV, en el preludio de nuestro Siglo de Oro, no propiamente por racismo de Estado sino -más insidioso aún- por el odio racista (anti-semita) del pueblo español. Una acusación dura e ingrata y difícil de soportar-como mis lectores fácilmente convendrán-en tiempos pasados y más si cabe, en la actualidad. De donde la imperiosa tarea de nuestra parte, de discutirla (con rigor y seriedad)  -como cualquier obra de carácter histórico- y de refutar. En línea entre tanto, con la libertad e independencia de la que da muestras -sobre la II Guerra Mundial-, un ilustre historiador judío, Serge KLARSFELD, fuera de toda sospecha


(*): El antisemitismo como ya lo tengo repetidamente expuesto y explicado en este blog, fue en sus orígenes en la España medieval, francés de importación, tras el ascenso de la casa de TRASTAMARA, en desenlace de la primera Guerra civil castellana (1351-1369), y el asesinato del rey legítimo Don Pedro I de Castilla, y la huida de España del que fue secretario de aquel monarca, SEM TOB, rabbi y poeta ilustre hebreo-español, además de filósofo, discípulo de MAIMÓNIDES