Orden colonial (sic) el de la PAX HISPANA, que Cristóbal COLON llevó a tierras americanas. En nombre de la Civilización, y basado en el sistema de encomiendas, heredero del de las Ordenes militares y dentro del espíritu de la Reconquista. Una institución calumniada, que con su caída traería consigo la de Cristóbal COLON, tras la vuelta a España de de su primer viaje a las Indias. Y lo que daría pasto a la Leyenda Negra (anti-española) y a su principal propagandista, fray Bartolomé DE LAS CASAS, y sus corifeos dentro de la Escuela de Salamanca
martes, marzo 24, 2026
CRISTOBAL COLON, ORDEN COLONIAL Y PAX HISPANA
A LOS APRENDICES DE BRUJO
Las LEYES DE INDIAS -del mestizaje/evangelización- ACABARON SIENDO UN CLAMOROSO FRACASO HISTÓRICO. POR NOMBRE: EMANCIPACIÓN (1808-1826)
Orden colonial (sic) el de la PAX HISPANA, que Cristóbal COLON llevó a tierras americanas. En nombre de la Civilización, y basado en el sistema de encomiendas, heredero del de las Ordenes militares y dentro del espíritu de la Reconquista. Una institución calumniada, que con su caída traería consigo la de Cristóbal COLON, tras la vuelta a España de de su primer viaje a las Indias. Y lo que daría pasto a la Leyenda Negra (anti-española) y a su principal propagandista, fray Bartolomé DE LAS CASAS, y sus corifeos dentro de la Escuela de Salamanca
América, Latinoamerica, Sudamérica, Hispanoamérica, América hispana o (como yo la llamo) ex-Hispana, o Antigua América española. ¡Aparte de mi ese cáliz! Y no hablo de oídas sino a sabiendas, que estuve allí de misionero, integrista, o así me asumía yo. Misionero de la Hispanidad eso es lo que fui, y como tal se me aceptó y acogió y se me rechazó en el hemisferio. Y no me arrepiento, ni reniego de mi pasado, ni de aquello, tomando conciencia tantos años después de lo que fue aquel período crucial de mi vida, de como lo viví y de como hoy, de alma serena y de cabeza fría, lo evoco y lo recuerdo. De una Hispanidad en la que sigo creyendo y que defiendo y más ahora, ante el maretazo indigenista (sic), anti-español que -con la bendición papal- nos esta sumergiendo.
Al precio eso sí, esa acérrima defensa, de nuestro pasado, de nuestras raíces, de una revisión (sic) profunda de la Hispanidad, como ideal y como concepto. Revisando o desmitificando esa Tradición que nos parece la mejor forma de tributarle nuestro respeto. Para devolverla su autenticidad y su pureza, a costa o al precio de cuestionar y de poner en la picota la llamada Emancipación -calamitas calamitatis!-, que ya me manifesté aquí repetidamente al respecto. Solo contra todos enfilando esa senda como una travesía del desierto. Que el ejemplo de Donald TRUMP nos anima a ello. En una soledad tan aterradora a veces que como mínimo nos exige respeto. Sobre todo cuando sus actos o sus gestos encuentran eco hondo y profundo en nuestra memoria.
Como acaba de cumplirlo ahora rehabilitando en un gesto insólito la figura de Cristóbal COLON, vilipendiado hace años en disturbios raciales, lease echando abajo su estatua que el presidente USA vuelve ahora a instalar en homenaje de desagravio a la faz del mundo, sin reservas ni complejos. Cristóbal Colon, como el Cid y Don Pelayo, como el Gran Capitán, como Pizarro y Hernán Cortes, como Agustina de Aragón, como el coronel Moscardó o Guzmán el Bueno, es una de las grandes figuras heroicas de nuestra Historia y de nuestra Memoria. ¿No era español él, que descubrió América? Al servicio de España e incluso español, si se acepta la teoría mantenida por algunos que apuntan en él a sus raíces sefarditas.
Símbolo magno como sea, Cristóbal COLON, de la Conquista primera, -y que algunos de mis lectores aquí se agarren los machos-, el de las Encomiendas (civilizadoras) de antes de la Junta (o Controversia) de Valladolid, y de Bartolomé de las Casas, y de los amigos y compañeros de viaje de Las Casas, frente al gran campeón o precursor de la Hispanidad, que fue (fray Juan) GINES DE SEPULVEDA, discípulo de Aristóteles, y heredero o legatario de la Antigüedad clásica latino-romana --y pagana o neopagana-, que llegó a coexistir, antes de la Edad moderna, con siglos de judeo/cristianismo. Defensor del derecho de conquista y de colonización, en nombre de la Civilización y de la Guerra y Causa Justas. Lo que explica los roces y tiranteces de Cristóbal COLON con la Corona de Castilla y la persecución y el oprobio del que fue víctima, a su vuelta -de grilletes puestos- de su viaje a las Indias. Que la Memoria como la lengua, fija, brilla y da esplendor. Al precio de la oportuna y necesaria Revisión histórica
Los dos protagonistas -que los demás no fueron más que comparsas y corifeos- de la Junta de Valladolid Bartolomé DE LAS CASAS y Juan GINES DE SEPULVEDA. El debate se saldó con la victoria del primero, lo que no fue asumido en la Memoria colectiva, por presiones eclesiásticas y pontificias. Y lo que tuvo hondas consecuencias en la Conquista americana
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