viernes, mayo 15, 2015

CARRILLO ¡KAPUT! EL GRAN PADRINO DE IGLESIAS (Y MONEDERO)

CIEN MIL VISITAS

Comunico a mis lectores que mi blog acaba de alcanzar la cifra de cien mil visitantes, desde que le renaudé en septiembre del 2013, hace ahora un año y ocho meses. No llega (todavía) al medio millón que llegué a alcanzar en la blogósfera de Periodista Digital, aunque no es menos cierto que lo que perdí en audiencia lo gané en libertad de expresión, en la medida que de vuelta a mi blog personal me liberé de pronto de todas las inhibiciones y condicionamientos -más o menos conscientes o al contrario inconscientes o subliminales- que me imponían en la blogósfera aquella, lo político, lo histórico y lo religiosamente correcto

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Escena del film “Le Grand Soir” (2012) El último perro flauta de Occidente, junto a su propia imagen. Por no poder soportarla –léase por no soportar el verse, genialmente, auto retratados de esa forma (haciendo el indio)- es por lo que muchos indignados, tanto los abuelos como los nietos –los del 68 y los del tiempo de las primaveras árabes- le dieron la espalda a todas luces a este film genial, botón de muestra sin igual de humor caústico francés, que fue un rotundo fracaso de taquilla. Si ellos mismos no se soportaban ¿qué decir de otros, de este lado de los Pirineos? De ellos y de los que tuvimos que soportarlos a ellos. Que al fin y al cabo a los enrabiados “del otro lado” les salvaba ese humor francés sin pizca alguna de guerra civilismo. ¿Serán capaces los de Podemos de mirarse al espejo, el suyo y el de sus padres (y sus abuelos)?
“Aquí no acostumbramos a fusilar al amanecer” declaró sin el menor sonrojo no hace mucho el ahora defenestrado rector de la Complutense, José Carrillo, hijo del marqués de Paracuellos además de propagandista sin tapujos (hasta hace poco) de Podemos y gran padrino y protector de Pablo Iglesias, de Monedero y de todo el foco de incubación extremista –izquierdista y guerracivilista- de la facultad de Políticas de Somosaguas. A Carrillo sólo le votó el personal administrativo, como no cabía menos de esperarse, me explico, como no podíamos menos de esperarnos al menos los que hemos frecuentado –siempre de paso- los últimos años la Complutense, sin dejar de sentir el bofe de extrañeza, de inhospitalidad en la mayor parte de los empleados con los que me vi obligado a tratar. Como en tierra extranjera.

Campo de batalla la Ciudad Universitaria. Como lo fue en el 36 y como lo seguía siendo treinta años después en el tardo franquismo cuando yo la frecuenté, como aquí todos ya saben. Entre los estudiantes nota bene, Carrillo habrá obtenido menos de la mitad de votos que su rival, los que también le dieron la espalda en las elecciones anteriores de hace cuatro años prefiriendo a su rival, Iturmendi (viejo conocido del que esto escribe, un poco mayo no obstante que yo), pese a la inquina que le reservaron los medios.

jueves, mayo 14, 2015

IGLESIAS Y LOS SUYOS SE MERECEN UN ESCARMIENTO

Irene Dimopoulou-Pappa, esposa del número dos de Amanecer Dorado, Cristos Pappa, y directora de la publicación oficial del partido. Estuvo presente el pasado domingo en la manifestación en homenaje a Juan de Arco en París a la que asistí. Al final, por la tarde, tuve ocasión de saludarla tras verme presentado a ella por Yvan Benedetti, cargo electo por una lista independiente “nationaliste” en la región lionesa. Me pareció, en el breve cruce de palabras –primero en español, y luego tras percatarme que no comprendía, en francés- una señora digna del mayor respeto, y persona perfectamente admirable, y en las antípodas desde luego de la imagen que dan ciertos medios de ese partido y de sus dirigentes. Los amigos de mis amigos son mis amigos también. Y viceversa, los enemigos de mis amigos son también mis enemigos, reze lo que reze la biblia (canónica) Y está claro que me siento mucho más cerca de los griegos de Amanecer Dorado –en el banquillo de los acusados mientras escribo estas líneas- que de los amigos españoles de sus enemigos antifascistas (de Syriza), y ya saben aquí a quiénes me refiero. Renegados –y no patriotas- los de Podemos. Hasta prueba de lo contrario. Se merecen un escarmiento. A modo de reparación moral: la que nos merecemos una inmensa mayoría de españoles que ya sufrimos demasiado de la guerra civil interminable
Campaña electoral, (mucho me temo) hasta en la sopa, hasta el dia de las elecciones, víspera electoral (léase jornada de reflexión) incluido, en estas páginas. Me resistía como el diablo en una pila de agua bendita que los franceses dicen, pero me rindo a la evidencia que mi puesto está ahí, cubriendo una campaña electoral que podría ser mucho menos anodina de lo que algunos se piensan, y la mosca detrás de la oreja me la habrán puesto el último mitin de Podemos y los nuevos niveles de crispación que habrá venido a alcanzar la intervención de su líder (el de la coleta)

Una vuelta al útero materno se diría esas referencias de Iglesias tan proverbiales en él, a los años del tardofranquismo y de la transición que él no vivió. Donde estaban algunos –se pregunta agresivo y arrogante ahora- cuando los demócratas de este país se la jugaba? ¿Y dónde estaba él? Sus padres por lo que los mismos interesados no habrán dejado nunca de jalear y de cacarear sí se sabe bien donde estaban, si eso era democracia –lo que ellos perseguían- que venga el dios bíblico y lo vea. Yo sí sé en cambio donde estaba yo, o mejor dicho a donde fui a parar, dando la espalda –con pleno convencimiento y con todas las de la ley- a aquellos demócratas de la Universitaria de mi época.

miércoles, mayo 13, 2015

GENERAL GONZÁLEZ-GALLARZA, PODEMOS Y EL ODIO DE CLASE

Semblante triste y melancólico del general Emilio Esteban Infante, el último jefe de la División Azul. La tristeza de la derrota. Umbral acertó en su fórmula del coloso triste (el Ejército), pero obvió (flagrantemente) la clave histórica de esa tristeza (melancólica) La guerra civil española fue la primera batalla de la II Guerra Mundial como viene a reafirmarlo ahora –a nuestra gran sorpresa- Fidel Castro (fuera de toda sospecha) Y la derrota del Eje no dejó de ser una derrota española, de España y en particular de su ejército, que había vibrado y soñado al unísono –salvo excepciones- con la victoria. Y tras el 45, la guerra del 36 continuaría, una guerra interminable -la Guerra de los Ochenta y Tantos Años- “de un ejército contra un pueblo” como así la estampilló la guerra de propaganda (enemiga), y de la que el ultimo capitulo –como lo explico en mi último libro- lo sería la erupción del movimiento indignado (y de su epígono, Podemos) Y el recoger el guante de ese desafío –de odio de clase (y de lucha de clases)- devolverá la alegría y el optimismo a la institución castrense y con ella, a España entera y al conjunto de los españoles
Francisco Umbral llamó al ejercito el coloso triste, en una de sus fórmulas rezumantes de genio (¿y también de profecía?) Una formula o expresión que como otras muchas en Umbral, quería decirlo todo y a la vez nada de nada, según como se mirase y -como quiera que sea-, de la clave histórica de esa expresión sin duda justa y certera no nos dijo Umbral –ya cerca de la tumba cuando escribió aquello (en el último de sus libros, salvedad hecha de los publicados a título póstumo)- prácticamente nada aún en vida. ¿Por qué es triste el ejército, por qué son tristes –que lo son, que no es que lo estén (sólo) como la princesa del poema- los militares y en particular los militares españoles, en la imagen que consiguió dar de ellos al menos alguien tan influente y tan escuchado como sin duda Umbral lo llego a ser?

Se pueden aventurar muchas explicaciones de orden filosófico, cultural como Umbral lo hace en el capítulo (entero) que dedica al tema en “Amado siglo XX”, pero está claro que Umbral –fundamentalmente extraño (y refractario) a la institución castrense a lo largo de su vida y de su trayectoria (que por no hacer no hizo ni el servicio militar)- obvió la más obvia o evidente de todas ellas. Y es que el ejército español, heredero del ejército de Franco, de la Victoria del Primero de Abril del 39, era un ejército derrotado en la Segunda Guerra Mundial de la que la guerra civil del 36 fue la primera de las batallas, como acaba de reafirmarlo –a mi gran sorpresa- en unas declaraciones que suenan a canto del cisne (o de la palinodia) el cubano (oriundo) Fidel Castro fuera de toda sospecha.

martes, mayo 12, 2015

JEAN MARIE LE PEN Y "LOS HETERÓFOBOS QUE SE MULTIPLICAN"

“Antes era mejor” (…) Conocí a Marine Le Pen hace tres años –en una conferencia de prensa internacional de su partido- y me causó una excelente impresión personal como lo ilustra la admiración que le profesé desde entonces, de lo que dejé constancia en estas páginas y de lo que no me retracto en absoluto, independientemente de la opinión que me merece su postura en la crisis actual que no habré dejado igualmente de poner de manifiesto –y con no menos rotundidad- en estas páginas. Y la imagen que guardé de aquel encuentro sintoniza, es cierto, mucho más con el “antes” que con el “ahora” (que ilustran mejor no cabe estas dos fotografías yuxtapuestas) Jean Marie Le Pen tras habérselo pensado sin duda dos y tres veces también habrá acabado por denunciar el homosexualismo (en política) que representa el número dos del partido en la actualidad (Philippot) y brazo derecho de su hija Marine, en una tirada proverbial de su estilo propio e intransferible contra “los heterófobos que se multiplican” ¡Y que lo diga! Genio y figura
Era ya algo en el aire ayer domingo en París por la mañana, durante la manifestación a la que asistí, en homenaje a Juana de Arco, invitado por amigos españoles próximos de uno de los grupos –l’Oeuvre Française- organizadores del acto. La ruptura de Jean Marie Le Pen con su hija estaba en las mentes, y fatalmente presente en el discurso del último de los oradores Yvan Benedetti con el que tuve un breve en contacto hace unos días en Madrid figura emblemática de las víctimas de la política de des-diabolización de Marine le Pen al interior del Frente Nacional, que se vio expulso del partido por cuenta de unas afirmaciones que fueron juzgadas incorrectas (y “antisemitas”) por las actuales figuras rectoras de aquél y sus instancias disciplinaras.

Y me disponía a comentar aquí mi viaje relámpago a la capital francesa cuando irrumpe en la red la noticia de última hora del anuncio que acaba de hacer el fundador del Frente Nacional en una entrevista radiofónica de creación de una nueva formación sin lazos con el Frente Nacional pero no con ánimo de rivalizar con él sino de influenciar su línea política buscando a agrupar –y organizar- la reacción que habrá cristalizado al interior del Frente Nacional en contra de la política de des diabolización de Marine Le Pen, y del principal mentor de la misma, el numero dos del partido, y brazo derecho de Marine Le Pen que su padre ve convertida en rehén de aquél. En sus declaraciones recientes en claro contraste a otras anteriores en las que guardó discreción sobre el tema- Jean Marie Le Pen apunta ahora (con el dedo) a la homosexualidad –vox populi- del número dos del Frente Nacional, que habrá favorecido al interior del partido el ascenso de “heterófobos que se multiplican” (…)

lunes, mayo 11, 2015

Luz de Atenas (poesía en domingo)

Tarde de mayo en Paris
primaveral -¡qué sorpresa!-
de un sol tímido, boreal
reflejándose en el Sena
¿Mi mundo, ya al atardecer,
esa fábula francesa?
Brillo de eternidad más bien
en sus muelles y a la sombra
buscando –sólo por buscar-
un signo en la tarde muerta
de sueño y también de astenia,
en las aguas caprichosas
de paso junto a aquel muelle
de prisa, urgentes, de vuelta
y sin saber rumbo a dónde
¿Cual vírgenes necias, locas?
Si no lo sabemos otros
¿por qué lo sabrían ellas?
¡Aguas de mayo revueltas
y cargadas de promesas!

Paris la Villa Lumiere
Ciudad Puente -¿y desierta?-
donde acudió sin parar
el río de mi existencia

¿Ciudad de Dios, aldea gala,
aula sacral, ciudad bruja?-
que se abrió de pronto en flor
de su más dulces sonrisas
al afrancesado español
que vuelve ¡porque le gusta!

Porque me gustaron siempre,
me fascinan y embelesan
los nombres de mujer –Anne, Claire,
Joëlle- en lengua francesa.
Como un fulgor –dixit Maurras-
de la antigua luz de Atenas.


¡Paris, brillo de luces mil
en mi vida (y en sus sombras)!
¡Donde sentí el amor carnal
de la gran patria europea!


Tras mi viaje, ya de vuelta
al son de la vieja canción
de campamento, guerrera,
te mando estos versos, mujer
¡Ausente! (como un loba)

Y te escribo aprisa (urgente),
mi alma todavía en llamas,
y con miedo de perderte,
que el sueño al final se vaya
que me deje, que se aleje
la esperanza loca, insensata
de llegar a convencerte.
que lo imposible no es nada,
no existe ¡Que sí que puedes,
Que podrás hacer realidad
lo que yo te inspiro -¡ten fé!-,
que lo veía en tu cara
y lo leía en tu frente,
Que te es posible olvidar
Y fiar en mí tu suerte.

No hagas caso de fantasmas
No les escuches, sé fuerte,
Y no le temas, ten calma,
no te asustes, no te inquietes,
Que la fe vence montañas
y yo venceré a tus duendes
te lo prometo ¡Palabra!

¿O acaso no salí vivo
del valle aquel (de la Muerte)?

sábado, mayo 09, 2015

MAUTHAUSEN. Y LAS CAMARAS DE GAS ¿DÓNDE?

Robert Faurisson -en la foto con ocasión de una de las agresiones de las que se habrá visto víctima- fue siempre un nombre tabú en los años que llevo residiendo en Bélgica, en los medios y no digamos en los ámbitos y universitarios académicos. Los tiempos cambian y también los vientos, y una de las moralejas del formidable revulsivo que habrá producido en la opinión pública francesa (y de otros países) la ruptura en la cúpula dirigente del Frente Nacional -entre padre e hija- de la que el detonante principal nota bene lo sería  la célebre frase de Jean Marie Le Pen del detalle (de las cámaras de gas) en la historia de la Segunda Guerra Mundial, lo habrá sido la banalización de ese tema –y asimilados- rigurosamente prohibido hasta ahora, y penalizado bajo pena de cárcel (como tantos lo habrán ya experimentado) Al patriarca del FN sus detractores (legión) en los medios y por todas partes quieren ahora arrumbarle al cuarto de los trastos viejos a toda costa, pero en la nube de críticas y acusaciones en contra suya, por primavera vez en dos décadas la cuestión del “detalle”, que a todas luces sigue echando chispas, brilla por su ausencia. Faurisson escribió y lo mantiene que en las guías turísticas en curso de Mathausen donde el jefe nazi del campo confesó tras la guerra (y bajo tortura) que fueron allí gaseados cuatro millones de judíos (cuatro) por óxido de carbono (sic), no se hace mención de cámaras de gas ninguna. ¿De quién se están riendo? ¿Y hasta cuándo?
Sigue en ascuas –y echando chispas en los medios- la crisis del Frente Nacional francés, que habrá desembocado en la ruptura a la que la opinión pública francesa y de los demás países asiste un tanto absorta, y que tuvo nota bene por detonante la célebre salida de Jean Marie le Pen de las cámaras de gas de hace ya muchos año y que vendría a suscribir ahora de nuevo sin retirar ni una coma. Y en es contexto y con ocasión del Setenta Aniversario de la terminación de la Segunda Guerra Mundial que se habrá visto marcada por el desfile militar mas grandiosos de la historia de la (ex) Unión Soviética en Moscú -y en el que se habran visto también ondear banderas rojas (con la hoz y el martillo)-, nos enteramos que el ministro español de exteriores García Margallo anunciaba su asistencia a la ceremonia conmemorativa de la entrada de los aliados en el campo de concentración de Mathausen donde habrían estado recluidos cincuenta mil prisioneros españoles rojo/republicaos, y a los que el ministro español entiende rendir homenaje, en el marco igualmente de una propuesta de ley de la izquierda en el congreso de diputados hace diez días que habrá tenido luz verde de la mayoría (PP) de la cámara, llamada a conceder condecoraciones oficiales –y todo loq e vnga después (pensiones e indemnizaciones y demás)- a los presos rojo/republicanos de los nazis durante la Segunda Guerra Mundial, y que hace temer una nueva ofensiva de memoria histórica revanchista (de los vencidos del 36), mutatis mutandis a como una propuesta de ley que la cámara acabo aprobando con el voto del PP en la era Aznar hizo presagiar la ley funesta de la m memoria que acabaría viéndose aprobada años más tarde en la era Zapatero.

viernes, mayo 08, 2015

DESFILE EN MOSCÚ SIN PABLO IGLESIAS

17 de enero del 45. Las tropas soviéticas entran en Varsovia, aclamadas por los transeúntes (a la vista del lector), después de haber dejado aplastar meses atrás la insurrección del Ejército polaco del Interior (A.K.) por las tropas alemanas. ¿Qué celebran hoy los polacos (ocho de mayo)? ¿La victoria soviética en la Segunda Guerra Mundial? ¿La ocupacion de su país durante cuarenta y cinco años?  ¿La entrada con las tropas soviéticas del comité de Lublin –judíos comunistas en su (casi) totalidad- que practicaron una política de exterminio en las zonas bajo su control contra el clero polaco –hasta setecientas víctimas- salvando de la quema en cambio al futuro papa Juan Pablo II por las razones que fuera?
Ocho de Mayo, día del armisticio, del final de la segunda guerra mundial, de la victoria del Ejército Rojo y del desfile de Moscu, de la Victoria. El pasado que no pasa. Ni de este lado ni del de más allá de los Pirineos. Aquí ya me pronuncié claramente y sin ambages ni rodeos sobre el conflicto ucraniano, y confieso que en mi toma de postura gravitó el posicionamiento pro ruso al respecto del Frente Nacional francés tanto de su actual presidenta como de su fundador. Padre e hija se ven ahora envueltos, que me diga alejados –para siempre tal vez- por culpa de un conflicto que habrá desembocado en ruptura irremediable en el que se enfrentaban de nuevo dos fantasmas del pasado que continúan a dividir a los franceses, y me refiero al Mariscal Pétain, y al General De Gaulle.

Ya hice observar en estas páginas que en la memoria colectiva (de franceses) que reivindica el fundador del Frente Nacional se deja percibir de antiguo un innegable espíritu de reconciliación o de concordia por cuenta dos figuras de la historia francesa contemporánea que la Segunda Guerra Mundial enfrentó de forma irremediable, el Mariscal Pétain del lado de la Colaboración y el General De Gaulle del lado de la Resistencia. En mi reciente libro “Guerra del 36” e Indignación Callejera" sostuve que nuestra guerra civil fue la primera batalla de la Segunda Guerra Mundial y que aquella se continuo o prolongo –hasta hoy- después del 45.