viernes, marzo 14, 2025

ISABEL DE MADRID



ISABEL DIAZ AYUSO, ISABEL DE MADRID. Con Ella, como con la Madre y como con la Patria, con razón o sin ella. Que me habrá hecho sentirme madrileño (como lo soy) después de 40 años de expatriación. Del Madrid eterno de mi infancia, adolescencia y juventud. De "los Madriles de derechas". A  mucha honra!

Una persona de mi familia -señora de cierta edad- figura entre las muertes de las residencias (por el COVID) y Dios sabe si lloré su muerte (desprevenida, indefensa, a solas), si la lamenté en lo más hondo, pero en ningún momento, ni se me pasó por la cabeza señalar con el dedo a ningún presunto responsable o culpable por acción ni por omisión de aquello: culpable por ello yo también? 

Recuerdo como sea, que cuando mi hijo se alistó -por un tiempo (...)- en la Legión (francesa), respetando yo escrupulosamente por cierto su decisión, me permití un comentario en mi mensaje de adiós. Y era de un recuerdo de mis años de ministerio/sacerdotal en Francia en los medios integristas (de Monseñor LEFEBVRE),  de lo que me confió uno de nuestros feligreses, antiguo suboficial en Indochina -posteriormente, Camboya- y era de la orden de uno de sus superiores jerárquicos intimándole a hacer desaparecer (sic) uno de sus prisioneros. A lo cual el suboficial que me lo confiaba le respondió que obedecería su orden siempre y cuando le fuera transmitida por escrito. Y a lo cual no recibió respuesta alguna, antes de aprender días más tarde que aquel superior jerárquico se había dado de baja tras aquello. "Suerte -le dije en consonancia, a modo de despedida- pero sobre todo, hijo,  que no te cuelguen muertos que no te pertenecen". 

Colgarle muertos al enemigo o adversario, practica predilecta en verdad en las guerras declaradas -en línea de frente- o en guerra/sucia como lo son (todas) las que llamamos hoy guerras hibridas o asimétricas, y en cabeza de todas ellas la (interminable) guerra civil española (del 36), telón de fondo innegable hoy -innegable e insoslayable, tantos años después- de la oposición derecha e izquierda a todos los niveles nacionales o comunitarias o municipales al menos en la política española: y el que quiera entender entienda sobre uno de los temas de nuestra actualidad más álgida y candente. 

No le debo nada nadie, dicho sea de entrada, ni a derechas ni a izquierdas, ni en España ni tampoco en Bélgica: lo que me da si cabe más libertad interior y más fuerza moral a la hora de apropiarme una vela en este entierro.  que me diga, simulacro (político) de entierro. Con la Historia de mi parte, y a la memoria histórica de Annual me refiero. Y más en particular al culebrón maléfico aquél -el de las Responsabilidades- de aquel desastre tan trágico, del que se puede decir en toda propiedad haber sido la causa o antecedente primero y principal del estallido de nuestra guerra civil (del 36) Y un mismo síndrome -de autoflagelación, o autodesprecio- tan proverbial y tan nuestro, saldría estruendosamente a relucir tras los atentados de Atocha del 11 de marzo, so pretexto de indagación en la autoría/intelectual, la del entonces presidente de gobierno o sea, en un griterío atronador de "asesinos"! a los (presuntos) últimos responsables  y no a los causantes primeros y ejecutores materiales, ni tampoco a los posibles instigadores de fuera -"de desiertos cercanos" (...) 

Y la misma furia y griterío -en contra mía, ASESINO, ASESINO!!!- a cada vez que me veía obligado a atravesar aquellos pasillos, o a cambiar de una galería a otra con la masa de reclusos estacionados que me veían pasar a través de las rejas (...) Estabelecimento prisional de Lisboa (  (8 mayo-junio 1982, rua Marques da Fronteira) O sea, que no me dejo embargar de compasión un tanto enfermiza y me dejan frío esas acusaciones tan políticas y tan capciosas.

Y no parto aquí una lanza por el balance político dela presidenta aquí emplazada, que de esas cosas, yo -como diría Francisco UMBRAL- no entiendo.  Ni me retracto no obstante ni un ápice de todo lo que escribí aquí -de bien sobre ella. Española como yo y que me hizo sentirme madrileño castizo (como ella) 

ISABEL AYUSO, ISABEL DE MADRID. Madrid eterno, de mi infancia, adolescencia y juventud, de "los Madriles (UMBRAL díxit) de derechas": y que se piense de mí lo que se quiera!


Obra reciente de un prestigioso militar en la que se rehabilita al calumniado y difamado General Manuel FERNANDEZ  SILVESTRE y se defiende la memoria del Ejército igualmente mancillado en la tristemente celebre Comisión de Responsabilidades, que desató 8irrespomsablemente) un gran debate nacional, y abrió por su sectarismo y su partidismo irresponsable una honda fuente de inestabilidad y desmoralización colectiva en la antesala de nuestra guerra civil: Botón de muestra de nuestro síndrome (nacional) de autodesprecio y autoflagelación, presente entonces, como en el debate de ahora por cuenta del COVID

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