En el club reducido de potencias nucleares -y firmantes no obstante a la vez del Tratado de No Proliferación (TNP) figura -por la presencia en su suelo de ojivas nucleares por cuenta de los Estados Unidos)- Bélgica, junto con contados países europeos (Países Bajos, e Italia) (además de Turquía) lo que explica en gran parte el peso y la influencia de ese pequeño país (belga): A expensas -por culpa precisamente de su pasado/español) de nuestro papel y protagonismo internacional? La pregunta sin respuesta se admite (sin tapujos y sin complejos)
Soy Español. Y creo haberlo harto demostrado en mi recorrido por cima de los Pirineos, a través de Europa y en particular tras mi regreso al redil o regazo patrio tras (casi) cuarenta años (40) de estancia en Bélgica: Español por los cuatro costados, o "español hasta las cachas" -sí, por qué no?- tal como declaraba el antiguo superministro de Franco, Laureano López Rodo ante el regocijo y la ironía sangrienta e inmisericorde -tan proverbiales- de Francisco UMBRAL (un poco después) (...) en uno de los trozos mas sabrosos y desternillantes -a cuento de "eso de las cachas"- de su incomparable prosa.
Pero eso no quiero decir que me sienta uno de tantos, sino muy al contrario y en ciertos aspectos por lo menos, Español sí, pero no "como los otros". No con esa cerrazón tan proverbial y tan nuestra en todo lo que pasa de puertas afuera que nos hace ignaros y como genéticamente indispuestos a la hora de esbozar el más mínimo o escueto análisis de la actualidad mundial o en política extranjera. Como -sin ir más lejos- los que brindo a diario en las entradas de este blog desde hace ya tanto tiempo. Y vienen a cuento de una de las páginas de actualidad mas rabiosa las horas que corren, la guerra de Ucrania por supuesto y en particular y en ese mismo contexto la alocución hace tres días de tono y tintes un tanto dramáticos de Emmanuel MACRON en particular el trozo de la misma dedicado a la protección o al rearme nuclear (sic), bajo el eufemismo obligado de extensión de la disuasión (sic) en un esfuerzo desesperado -así por lo meno me lo parece a mi- de esquivar el Tratado de No Proliferación (de armas nucleares), que cuenta a los países miembros de la UE entre sus firmantes.
Y lo que habrá desatado todos los botones de alarma lo habrá sido el ofrecimiento hecho a Alemania por el mandatario francés -a pedido de su homólogo alemán y nuevo primer ministro de su país. del paraguas (o pararrayos) nuclear (sic) -del arma nuclear en otros términos. A manos de un país como Francia, unica potencia nuclear en la UE (desde los tiempos del general De Gaulle). Que habrá desatado la inmediata protesta de Moscú, en unas airadas declaraciones de Vladimir PUTIN: Y algunos españoles como yo habremos visto aunque sea por unos instantes el cielo abierto. Completamente nublado o cerrado en esos dominios -ante nuestra honda frustración- desde que no lográsemos (por los pelos) acceso ese club tan selecto (de potencias nuclrares) en la última fase del régimen de Franco bajo la impulsión del Alnirante Carrero: tienen más derecho al arma nuclear pauses como Irán o Corea del Norte, o el Pakistán, o Bél-gi-ca- más derecho al "paraguas nuclear" -en el caso belga, armamento nuclear de fuera acogido en su propio suelo? En un margen de enfoques o planteamientos defensivos, todo eso dicho por supuesto. Tras el encuentro (todo menos anecdótico, se me antoja) que tuve con un belga oficial del Ejercito de alta graduación en retiro, que me aseguro haber dispuesto del botón nuclear en uno de sus destinos (
Y un ejemplo harto ilustrativo de nuestra{o indefensión (internacional) nos lo ofreció lo ocurrido durante la guerra en Siria, y en uno de los momentos de crisis más álgido en aquel conflicto -debidamente denunciado en su momento a través de las páginas de este blog, cuando un misil -no propiamente nuclear, pero sí de efectos cataclísmicos (sic) fue lanzado (a media noche) desde la base naval hispano/norteamericana de Rota antes de ser interceptada por la aviación rusa. Y me refiero no tanto a ese fantasma de la amenaza rusa (y no más que eso) como a otras más cercanas, más reales y amenazantes como lo son las provenientes de Marruecos, más que previsible beneficiario de la extensión de la disuasión nuclear, o del rearme de aquel país (marca TRUMP) No creo en las meigas pero hay las
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