Barrer (España) de fachas, botecito con lagrimas de fachas y racistas, "basura humana", los fachas indignados. Hasta el agotamiento y la extenuación. Soportado mil, un millón de veces -lo de facha-, pero ahora ya hago clic para desconectar. Que son los niñatos de papa, las criaturas (políticas) del "corrupto" RAJOY, de una generación Z en suma, versión española guerra civilista o sea, como un tormento (chino) de la gota fría, como una maldición o calamidad publica o un azote mongol, estos y estas niñatas insolentes. Harto de ello y de ellas y de sus lecciones -al agua fuerte- de moral y de bien/pensancia (y correction) Síntoma el mas reciente de síndrome español, y augurio funesto de las mil calamidades que nos aguardan con ellos y ellas al timón. Vistos así de lejos al menos, que así de cerca quizás sean más soportables -que nos escueza menos su odio -o al menos su lenguaje de odio (ideológico)-, nos queme menos el acido vitriolo de su arte de la provocación, no lo sé, no estoy seguro, no. Una cosa es cierta, y lo son las ampollas (sic) que ha levantado -y las que levantará- su ley de la regularización, ante unos apóstoles del consenso (democrático) y unos profetas de calamidades como ellos lo son. Pero O Felix culpa! -como dirían (o exclamarían) las (los) carrozas (que diría UMBRAL) de la escolástica mal/pensante, de la retorica clerical.
Porque esa indignación de la que ahora se lamentan los artificieros de la (otra) indignación callejera -la de la Puerta del Sol- sea tal vez lo que nos va a salvar. De la locura (indignada), de su rabia (la suya) y de su exasperación. Aunque solo sea porque con ello se pone al gran destape esa falta de consenso, ese (abismal) desfase entre una mayoría relativa y una inmensa minoría intimidada y silenciosa en el tema en ascuas -qué digo, en llamas- de la inmigración. Perdónales (padre) porque no saben lo que dicen ni de lo que hablan. ¿Unos inmigrantes que trabajan? Sí, y que roban o quitan -a los que reem-pla-zan- no sólo sus ayudas sociales, y sus viviendas (sociales) y sus centros (sociales) de acogida, sino sus puestos de trabajo mas bien, como lo vi y presencié (muchos años) en Bélgica, en primera fila y de mis propios ojos, y a mis expensas también. En privado, uno por uno a cuentagotas, tal vez sean diferentes, no -doy fe (por haberlos tratado, ¡ay dolor!-, lo son. Pero en masa en aluvión -cuando se ven y sienten en mayoría-, son un cáncer social, la punta de lanza de una invasión: aunque el hierro o acero de esa lanza no lo sean ellos -seamos justos y ecuánimes- sino la Charia o ley islámica que llevan a cuestas con ellos lo quieran o no lo quieran, y que nos impusieron -a los países occidentales, europeos- las claúsulas secretas y hojas de ruta de las grandes conferencias (de Paz) internacionales que sellaron -blanco y en botella- el desenlace de la II Guerra Mundial, y a corto o a largo plazo, sus consecuencias más remotas también.
El Islam, religión de Paz? que es el problema de fondo -el único?- los únicos inmigrantes problema. No lo niego, no dudo que lo sea en la mente de sus más devotos creyentes al menos -de sus imanes y dignatarios religiosos, o en algunos de ellos- pero en la inmensa mayoría de sus creyentes pone al destape lo que ellos tienen de más autentico, lo que en el fondo son, lo que tienen de irreductiblemente hostiles, de inhóspitos hasta la más absoluta intolerancia y una beligerancia sin limites frente a los que no son como ellos, no comparten su modo de vida, su forma de ser, ni su religión. ¿España pais de emigrantes, acorde al relato buenista y bien/pensante que se nos vende desde la Moncloa? Como dijo Jack, vamos por partes.
En lo que la emigración de la posguerra tuvo de necesario o fatal, de una fatalidad histórica y política amén de socioeconómica, sí, ¡qué remedio! (el tenerlo que aceptar). En lo que en cambio no me reconozco, es en lo que tuvo de exutorio -e incluso de revancha- en los vencidos de la guerra civil, sobre todo en las corrientes de inmigración internas, por ejemplo de Andalucía a Cataluña, de lo que ya me expliqué en este blog. E incluso en otras propiamente emigratorias -como la de Bélgica años sesenta que bien conozco ay dolor!
Donde es difícil deslindar lo que aquella tuvo de necesidad, de huida del hambre y la miseria -en el relato allí en vigor de un victimismo tan nuestro tan proverbial (¡ay dolor!)-, y lo que tuvo de aventura o desafío político, que iban a volver en triunfadores viviendo allí en señores de un mañana que traería la caída del régimen y que tocaban ya con los dedos de las manos y al final tuvieron que volverse las orejas gachas y el rabo entre las piernas -con perdón- o resignarse a estirar su existencia allí (hasta nota bene la jubilación), en el clientelismo -del Parti Socialiste-, y en el subalternaje (modelo) de ciudadanos de segunda o de tercera, extranjeros y además españoles (horreur!) Y a lo que yo no supe o no pude resignarme, ¡claro que no! Las cosas como son.
ABASCAL, ¿un macho (Alfa) ibérico, un señorito a caballo "que vive de los demás?" Eppure, un vasco/español que le plantó cara a la Muerte, al separatismo asesino y traidor. Como sea, "a cada cual sus fregados (y sus combates)" que dijo o creo que dijo Martin HEIDEGGER. Y creo haber suficientemente demostrado dentro y fuera de este blog el tener voz propia y también muchas cosas que decir. A riesgo incluso de la censura, del boicot y de la cancelación (¡Ay dolor!)
Ecuación fatal, la Indignación genera indignación. Acampada de Sol (15-M) del 15 de mayo 2011. ¿De qué se extrañan e indignan los de Podemos -que vienen de allí- si su ley de Regularización crea conmoción social (sic) como ocurrió entonces? E indignación
(irreconciliablemente) guerra civilista que se vendía y se vende allí si cabe mejor que mejor. Iban a volver en triunfo todos o casi todos ellos, tras la caída del régimen/opresor, y al final tuvieron que resignarse al clientelismo -del PS belga- y al subalternaje -en ciudadanos de segunda o de tercera, de extranjeros


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