jueves, enero 15, 2026

Oráculo de Amor



Montapoyos hoy y siempre:

vi pintado en el espejo

y me miré y me remiré

estupefacto y perplejo


Hasta que me di cuenta

de la trampa, del vil juego,

que no era mi espejo ¡oh no!

que me equivocaba de dueño


¿Montapoyos yo? ¡Pobre Krohn!,

!Pregonero de mil sueños!

La cabeza en las nubes, sí,

y los pies bien el suelo


Se equivocaban conmigo,

cual paloma (la del cuento):

mi sombra y mi sino fatal

¡que ese no era mi número!


¿Número uno? No, no lo fui

¿Número dos? Lo pensé (es cierto)

Muchedumbres sin número

¡eso es lo que más me temo!


No que me quiten la vida, 

sino la memoria (el recuerdo)

el saber quien soy (semper idem!

y también de donde vengo


Fuera de eso, todo en orden

dijo BAEZ (estando preso),

lo que oí en la Argentina

(que se las dan de despiertos)


Y a fe mía que sí lo son

¡tendríamos que aprender de ellos!

rumiaba Ulises (o sea Yo)

de versos lleno el talego


El alma en paz

con el ánimo sereno

y la mirada a lo lejos

(y riéndome por dentro)


Cuando de golpe yo te vi, 

mirándome derecho

de tus ojos de gatita

siempre fijos, siempre serios


Y es que al final comprendí

el Oráculo (en verso)

-y el enigma de la Esfinge (...)-

In principium erat Sexum



 



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