martes, enero 27, 2026

DAVID UCLÉS Y LA GUERRA CIVIL "GLOBAL" (ESPAÑOLA)

La obra por la que viene el escandalo -léase la provocación- y su autor, homosexual (confeso), fiel -en sus propios términos- a la memoria histórica del LGTBIQ. Ilustración, el éxito fulgurante de ventas y difusión de la obra en muchas lenguas extranjeras, no de su valor literario, histórico o narrativo , sino sobre todo de lo que tuvo y tiene de fenómeno global (sic) la (interminable) guerra civil española. Y así es como hay que ver esta obra, como un parte de guerra, de propaganda de guerra  (de memorias)

La península de las casas vacías. No la he leído, pero voy a tratar (urgente) aquí de ella, porque -de lo que he leído en comentarios y demás ecos sobre la misna, creo que me la sé de corrido. y me baso en unos cuantos datos para afianzar mi aserto aquí. Uno de ellos es otro titulo emblemático -y pionero en el género- del realismo mágico al que la obra de Uclés me hace de entrada pensar sin haberla leído, a saber, "El paramo en llamas, la galardonada obra, pionera en ese genero tan mágico, del mexicano Juan RULFO con el telón de fondo histórico de la guerra cristera allí, vista -como la obra que aquí abordamos sobre nuestra guerra civil-, desde el bando de los (cristeros) vencidos. El otro dato lo es la referencia -en un eco suelto como perdido-, en uno de los comentarios que acabo de leer al respecto en la Red, a la España vaciada (sic). Que coincide extrañamente con la intuición que de mí se ha ido apoderando poco a poco ante las noticias a diario y en cuentagotas que nos van llegando de ese fenómeno tan triste y descorazonador -al menos para mí-, y al que como un sexto sentido -sinestésico o algo así- acabé (presa de mi intuición)  asociando con nuestra (interminable) guerra civil del 36. Castilla -comunidades actuales de Castilla-León y Castilla-la Mancha, y Aragón marco geográfico de preferencia de la España vaciada. Regiones donde -como por casualidad- triunfó el Alzamiento antes de que se diera paso a la guerra civil, Y a la vista de esa deserción rural masiva que tiene algo de un profundo enigma -sólo carencia de servicios básicos, o algo más, y más crucial-, la pregunta taladrante es si la guerra vista desde la retaguardia y vivida allí no fue la señal o el síntoma (anunciador) de una ruptura consumada, hasta hoy, de una convivencia, (antaño) mucho mas intensa y fuerte en medio rural que en las grandes ciudades donde triunfó la Republica. Que si los que habían vivido y sufrido juntos generación tras generación  no habrían acabado cayendo en la cuenta que no les quedaba (ya) nada en común que les uniera, nada de esa memoria común en suma,  que era como el lazo umbilical invisible que a todos les unía y no otra cosa, y que al quebrarse fatalmente con la guerra civil daría paso como en un nexo igualmente fatal a la guerra (híbrida) de memorias. Memoria reconstruida, ucrónica pues de los vencidos, de lo que (no) fue, y también de lo que pudo haber sido, o el ente de lo posible -dixit Martin HEIDEGGER- Y eso es lo que explicaría el más que plausible favor estatal o gubernamental -bajo el gobierno actual de Pedro SÁNCHEZ-, a este best-seller, de fulgurante éxito de ventas sobre la guerra civil, en España y en el extranjero. Memoria ficticia -de ficción puramente histórica o literaria-, que vendría a renovar, a extender y ampliar el ámbito de aplicación de las Leyes de la Memoria. Lo que da idea de la magnitud del reto al que nos vemos confrontado algunos, ante el brillante éxito de esta novela histórica (claramente) partidista. Un juicio "a priori" también el vuestro -observarán aquí escépticos, más de uno, aprendices de brujo ellos- sobre el valor literario de esta obra más que plebiscitada por la crítica, y que todavía no leí (me acusan)  No lo niego en absoluto, pero ateniéndome a la distinción cara a los lingüistas, entre la creación y la recepción (sic) de una obra escrita, no dejan de asaltarme las dudas, a la vista sobre todo de un foro de discusión en la Red por el que pasé justo ayer en el que aparecían drásticamente confrontados  los que soportaban su lectura por el elevado número de páginas, y los que no la soportaban. Entre los que ven o pueden (en suma) leer en esa novela un reflejo de sus sueños más caros frustrados por la derrota -gracias o por culpa precisamente de su sesgo partidista-, y los que alcanzando a hacer abstracción de aquella, llegan a apreciar el justo valor de la misma (dentro de su genero mágico-realista) Una falla inicial pues en la recepción de la obra que aquí abordamos susceptible de lastrar fatalmente su difusión, de lo que sinceramente nos congratulamos. En la guerra como en la guerra   

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