Bélgica "empezada". Por la invasión silenciosa. En la foto, jóvenes marroquíes manifestándose -y destrozándolo todo a su paso- tras la victoria de Marruecos frente a Bélgica en el Mundial de Qatar (2022) Ese es el estilo. El Islam, ¿"religión de PAZ? En Europa -y en la noche de Bruselas (y no hablo yo de oídas)- NO SE NOTA
La cifra escuetas de la regularizaciones que contempla la ley -marca PSOE- que conoció ayer su promulgación, y que se comenta en artículo del ABC de hoy, dan, me dan un poco de vértigo lo confieso. Medio millón -500.000- de inmigrantes, de los que serán nacionalizados en breve plazo la gran mayoría de ellos. A los que habría que sumar -incontables- los del efecto llamada que se habrá hecho sentir en las redes sociales de inmediato y multiplicarles por cuatro (en la media) -hasta cuatro millones- y es de los padres, madres y hermanos (y no sigo) -léase la jarca o smala, familia (numerosa) integrante de una tribu en la tierra de muchos de ellos. De los cuales, no se dan datos ni cifra ninguna referente a la nacionalidad de los favorecidos por la regularización, sólo una alusión vaga en porcentaje -sin cifras tampoco (dos de cada tres)- al origen iberoamericano (sic) de aquellos, que en función de los requisitos podrán alcanzar la nacionalidad española dentro de poco. En claro y crudo, y especulando y calculando (de pleno derecho) con ese porcentaje -de hispanos- de dos tercio -a penas un treinta y cinco por ciento, eso nos viene a dar la nada despreciable cifra de unos seiscientos sesenta mil -660000- jovenlandeses, un (piadoso) eufemismo que se usa en las redes sociales para eludir la censura y aludir a la vez a aquellos inmigrantes de origen oficialmente desconocido, pero de los que oficiosamente todos o casi todos sabemos de su procedencia. Y ahí es donde aprieta y duele el zapato, sólo ahí. O sobre todo ahí, quiero decir, que los demás desafíos, de los hijos y nietos de exiliados -o de descendientes de voluntarios extranjeros en el bando rojo republicano en la guerra civil, amparados (abusivamente) por la ley de Memoria Democrática -que nunca vivieron aquí-, o de los dos millones (dos) de pedidos de doble nacionalidad en la antesala de espera de la embajada española en Buenos Aires, no arrastran esa amenaza inminente -de choque cultural- a nuestra identidad cultural (y a nuestra identidad a secas) frente a lo que dan (legítimamente) la voz de alarma las formaciones llamadas gratuita e indiscriminadamente de ultraderecha.
Y ahí cabe apuntar a esa tendencia a la huida hacia adelante del actual gobierno y del inquilino de la Moncloa, de utilizar la política extranjera y el campo extenso de la relaciones internacionales como exutorio o tubo de escape. Como lo ilustra la coincidencia de la medida de regulación española que aborda en determinado sentido el reto de la inmigración, fenómeno global (de lo que no admite discusión), con la tensión en los Estados Unidos donde la administración TRUMP habrá tratado de dar una respuesta -en un sentido diagonalmente opuesta a la respuesta española- a un mismo desafío como lo ilustra la actuación del controvertido servicio de control de la inmigración (ICE) y los incidentes de Mineápolis a los que aquellos habrán servido de coartada o de pretexto. Una tensión corregida y aumentada por la campaña de agitación anti-TRUMP (en apariencia perfectamente orquestada) en los medios de la prensa mainstream, mundo a través -y no la menos beligerante la española- que pone así a primera vista contra las cuerdas al mandatario norteamericano y con él, a la primera potencia del planeta. Frente a lo cual aquí en este blog no resistimos la tentación de poner ciertos puntos sobre las íes,
000000000000000000000002 de los que van con esas victimas mortales por montera y por bandera, que no nos convencen pese al bombardeo propagandístico, a base de campañas de propaganda acaparando la atención y el interés de la opinión pública y la primera plana y el primer plano de los medios y la audición en los programas informativos-en diarios hablados por ejemplo en RTVE, ¡qué obsesion- o en videos en la red que no prueban ni demuestran nada de todo lo que acusan. Reos de conducta gravemente imprudente por el contrario las dos victimas, en un contexto de protesta y agitación -e indignación- callejera el que se se encontraban. Desoyendo en un gesto de desafio -la primera de las dos victimas- al funcionario que la advertía y poniéndole en riesgo de atropello con el coche que conducia. Eso es lo que vimos yo y muchos como yo en el video o los videos que se nos ha estado vendiendo. Y se oye(n) disparo(s) -uno o varios- pero no se ve nada de nada (con los cinco sentidos puestos) Y más imprudente la segunda de las victimas, que habrá sido objeto -dicho sea de pasada- de un curioso e intrigante retoque de la primera foto de él aparecida en los medios tras los hechos. Que no puede esconder -él menos que la victima primera- un perfil de activista o militante, perfectamente encuadrado -por su móvil- en la estrategia de agitación y de resistencia a la fuerza publica, a base de silbatos, pitidos y silbidos y otros medios de alertar de la presencia y de la conducta de la fuerza publica. Y además -detalle todo menos trivial- iba armado con derecho a portar armas por cierto, pero ¿por qué en aquel contexto de agitación y de enfrentamiento la llevaba. Estamos pues ante un escenario clásico de agitación callejera -como la del Euromaidan o del 15-M, Y ante un montaje mediático visual, para mí no cabe más de claro.
Seiscientos mil inmigrantes semi-clandestinamente recibidos, acogidos, incorporados -con toda clase de ventajas y todos los derechos- a la vida de la Nación por la puerta de atrás, léase por decretazo. Y sin el menor consenso. ¿Quién puede honradamente negar que detrás de eso, del decretazo y todo lo que trae consigo, se vislumbra claramente, como un fantasma o una realidad (fantasmagórica con todo) -un debate admisible a día de hoy- la amenaza del Gran Remplazo. A la perdida de nuestra identidad, y a la vez de nuestra integridad como pueblo, como nación, y en todos sus individuos.
Y ¡quien puede negarnos la impresión que nos produce esta regularización de arbitrariedad, de ukase, de trágala, de mercadeo -AYUSO díxit- a espaldas de la ciudadanía, de todo un pueblo? Dia de luto, que acabaran viendo y reconociendo como tal, una abrumadora mayoría de los españoles. Al tiempo
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Curiosamente esta foto de ALEX PETTRY, el joven muerto por disparos de agentes del servicio anti-inmigración ICE, en Mineápolis, habrá sido objeto de retoques -por la parte superior de la cabeza- (discretamente) buscando a cubrirla o a taparla. ¿Por qué? ¿Será porque así se velaba el perfil -de militante, de activista- contrario a la imagen -pacifista- que de él han venido difundiendo los medios?

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