sábado, agosto 31, 2019
Conjurando Unas Voces
“Voces de muerte” registra
la poesía hispana (y correcta),
que resonaron muy después,
sólo ahora me doy cuenta
Y fue en la escena aquella atroz,
Schrikkend Bild (¡eso era!)
del coronel (musulmán)
en su hora la más negra
Que aquellas voces tremendas
que oí de niño con certeza
-Y si no, nada se explica
(si no ¿de donde la angustia esa?) -
parece que las oi otra vez
en la (otra) horrible escena
Que me hizo visible de pronto
a Orestes (como si fuera)(...)
¡Voces de muerte asistiendo
-en telón o banda sonora
inconsciente o subliminal-
parte de mi juventud (heroica)!
Ante la sorna de aquellos
que no sabían leer (¡tristeza!)
en mis ojos espantados
(¡mofa y escarnio!, ¡verguenza!)
Escondiéndome (ellos) así
a mi mirada (en conciencia)
el buen corazón ¡su herencia!
(¿reirse de él a boca llena?)
Por eso lloré ( a escondidas)
las voces de muerte (en las ondas)
que oí quieto en (mini) "laptop"
cual escucha (o cual profeta)
De los últimos leales (“faithful”)
¡Decidido a alzar la bandera
Honrando así a mi enemigo!
(Que nobleza obliga ¡Ea!”)
Y conjurando asi esas voces
¡Pesadilla de mis noches negras!
Que me impedían oír
¡Tu voz –en tus ojos- Nena!
la poesía hispana (y correcta),
que resonaron muy después,
sólo ahora me doy cuenta
Y fue en la escena aquella atroz,
Schrikkend Bild (¡eso era!)
del coronel (musulmán)
en su hora la más negra
Que aquellas voces tremendas
que oí de niño con certeza
-Y si no, nada se explica
(si no ¿de donde la angustia esa?) -
parece que las oi otra vez
en la (otra) horrible escena
Que me hizo visible de pronto
a Orestes (como si fuera)(...)
¡Voces de muerte asistiendo
-en telón o banda sonora
inconsciente o subliminal-
parte de mi juventud (heroica)!
Ante la sorna de aquellos
que no sabían leer (¡tristeza!)
en mis ojos espantados
(¡mofa y escarnio!, ¡verguenza!)
Escondiéndome (ellos) así
a mi mirada (en conciencia)
el buen corazón ¡su herencia!
(¿reirse de él a boca llena?)
Por eso lloré ( a escondidas)
las voces de muerte (en las ondas)
que oí quieto en (mini) "laptop"
cual escucha (o cual profeta)
De los últimos leales (“faithful”)
¡Decidido a alzar la bandera
Honrando así a mi enemigo!
(Que nobleza obliga ¡Ea!”)
Y conjurando asi esas voces
¡Pesadilla de mis noches negras!
Que me impedían oír
¡Tu voz –en tus ojos- Nena!
miércoles, agosto 28, 2019
ITALIA: LOS HIJOS DE LA DERROTA
PRÓLOGO DE ÚLTIMA HORA (EXPLICACIÓN) El desenlace –en las últimas horas- de la crisis italiana parece quitarme la razón y presentarme en cambio –a los ojos de todos- como (el) perdedor (o apostante del caballo perdedor) Me equivoqué en este último pero no por lo que es –un político italiano después de todo (enigma de los enigmas para un español)-, sino por lo que aparenta, un hijo de la derrota cuando no es en realidad –como lo muestra él ahora (Di Maio)- más que una criatura o una marioneta del sistema –léase del régimen del 45-, como Marine Le Pen, o como el sucesor de Almirante a la cabeza del MSI) -y "amigo" de Blas Piñar (como se lo oí yo a éste último, hablándome a mí) (...)-, Gianfranco Fini, modelo o referente supremo de la política francesa en materia de desdiabolización, léase de desfascistización, hijo de partisano comunista este último, de madre griega guerracivilista -del 45 al 48- de izquierdas (nota bene), la hija de Jean Marie Le Pen) (...) Salvini en cambio -a los ojos de todos el gran perdedor-, sí que lo es, como (sin saber yo no obstante quien es) nos lo acaba de demostrar esta vez , las orejas gachas y su capital electoral en cambio rigurosamente intacto y cargado de promesas, y sin dar su brazo a torcer. Por eso cabe decir que su derrota o fracaso de ahora no es más que parcial –como lo apuntan ya algunos comentaristas. Por eso, quité el articulo de mi blog. Y por eso lo vuelvo a poner. Entretanto -últimas noticias- "Il Capitano" le ha marcado una prórroga por sopresa al desenlace de la cris política italiana. Hasta el 19 de Ocubre
Salvini, el candidato a Duce de la guerra de los puertos en la que se ve envuelta –por encima de sus puertos y playas- toda la sociedad italiana. Y frente a él (y a ellos), el Papa de Roma. Y a su lado, su aliado –o más bien su comodín (o su joker)- Di Maio, el paria, el desclasado –hijo (nota bene) de un fascista o misino (neofascista)- “que no ha trabajado nunca”. Un marginal, un aventurero –periodista freelance (¿)- y exponente emblemático de ese sub-“lumpenproletariado” –surgido de lo bajo (o más bajo) de las clases medias- que consiguieron –a duras penas y a sus expensas (…) - zafarse de los corsés y disciplinas y trabas e impedimentos, y prohibiciones y discriminaciones (flagrantes) e imposiciones (odiosas) del mercado del empleo, y desafían hoy (más o menos) abiertamente al sistema democrático italiano y a su casta política (y a su clase/obrera, y a su Mafia protectora) Y un electrón por libre, Di Maio además, que amenaza “pari passu” en la actual crisis política italiana –y en las últimas horas- , de darle al sistema y a sus mecanismos y engranajes –secretos e intrincados- de poder, el toque final, o la puntilla (digan los medios lo que digan), La hora de la venganza –de Némesis, su diosa pagana- para los vencidos de la Historia (en el 45). Esa es mi apuesta Por los Hijos de la Derrota
Un juego de mus de envites y órdagos -a la chica o a la grande-, o de póker/mentiroso (menteur) –como le dicen aquí los medios- la política italiana a los más altos niveles del Estado y de la clase política en la crónica de actualidad (más candente) de aquel país los últimos días y la últimas horas. Fui jugador de mus de (mucho) más joven –que se me daba bien (o eso creía yo), eso de echar envites y órdagos (o faroles)- no fui nunca en cambio un jugador de póker, juego de sociedad extraño por lo que fuera –¿por su origen extranjero anglosajón?- a mi medio familiar y a mis amistades veraniegas –en aquella zona geográfica muy precisa (la sierra/madrileña, provincias de Madrid y de Segovia) y divulgado y popularizado en cambio un poco más tarde (y demasiado tarde para mí) en los años (finales) de la transición y de la democracia. ¿Quiere decir que me declaro nulo e incapaz a la hora de formular un análisis y de arriesgarme a un diagnóstico de la partida que están jugando a la vista de todos -y la atención (en foco) de los medios- los principales actores de la política italiana, en una crisis de gobierno tal vez la mas crucial y decisiva de toda la historia política de la Italia contemporánea? Estaba tentado de rendirme y de darme por vencido (y decir que sí), si uno de los actores o jugadores de ese póker mentiroso, no me hiciera pensarlo dos veces dándome ánimos y ganas de seguir el juego, ese juego de póker en el que como en todos los juegos –y como casi siempre ocurre también en política-, las apariencias engañan. Y me refiero a uno de los jugadores estrella de esta interminable crisis –que casi no se puede darse aún por comenzada-, Luigi di Maio, especie de “joker” para unos que no se dan cuenta que él está jugando sus propias cartas, figura enigmática a la vez, y con un no sé qué de terriblemente familiar para otros como el autor de estas líneas, y es que el joven líder de Cinco Estrellas va o puede ir de incógnita o de enigma insondable para algunos, ¿para muchos?, no importa, que a mi en cambio no me engaña.
Salvini, el candidato a Duce de la guerra de los puertos en la que se ve envuelta –por encima de sus puertos y playas- toda la sociedad italiana. Y frente a él (y a ellos), el Papa de Roma. Y a su lado, su aliado –o más bien su comodín (o su joker)- Di Maio, el paria, el desclasado –hijo (nota bene) de un fascista o misino (neofascista)- “que no ha trabajado nunca”. Un marginal, un aventurero –periodista freelance (¿)- y exponente emblemático de ese sub-“lumpenproletariado” –surgido de lo bajo (o más bajo) de las clases medias- que consiguieron –a duras penas y a sus expensas (…) - zafarse de los corsés y disciplinas y trabas e impedimentos, y prohibiciones y discriminaciones (flagrantes) e imposiciones (odiosas) del mercado del empleo, y desafían hoy (más o menos) abiertamente al sistema democrático italiano y a su casta política (y a su clase/obrera, y a su Mafia protectora) Y un electrón por libre, Di Maio además, que amenaza “pari passu” en la actual crisis política italiana –y en las últimas horas- , de darle al sistema y a sus mecanismos y engranajes –secretos e intrincados- de poder, el toque final, o la puntilla (digan los medios lo que digan), La hora de la venganza –de Némesis, su diosa pagana- para los vencidos de la Historia (en el 45). Esa es mi apuesta Por los Hijos de la Derrota
Un juego de mus de envites y órdagos -a la chica o a la grande-, o de póker/mentiroso (menteur) –como le dicen aquí los medios- la política italiana a los más altos niveles del Estado y de la clase política en la crónica de actualidad (más candente) de aquel país los últimos días y la últimas horas. Fui jugador de mus de (mucho) más joven –que se me daba bien (o eso creía yo), eso de echar envites y órdagos (o faroles)- no fui nunca en cambio un jugador de póker, juego de sociedad extraño por lo que fuera –¿por su origen extranjero anglosajón?- a mi medio familiar y a mis amistades veraniegas –en aquella zona geográfica muy precisa (la sierra/madrileña, provincias de Madrid y de Segovia) y divulgado y popularizado en cambio un poco más tarde (y demasiado tarde para mí) en los años (finales) de la transición y de la democracia. ¿Quiere decir que me declaro nulo e incapaz a la hora de formular un análisis y de arriesgarme a un diagnóstico de la partida que están jugando a la vista de todos -y la atención (en foco) de los medios- los principales actores de la política italiana, en una crisis de gobierno tal vez la mas crucial y decisiva de toda la historia política de la Italia contemporánea? Estaba tentado de rendirme y de darme por vencido (y decir que sí), si uno de los actores o jugadores de ese póker mentiroso, no me hiciera pensarlo dos veces dándome ánimos y ganas de seguir el juego, ese juego de póker en el que como en todos los juegos –y como casi siempre ocurre también en política-, las apariencias engañan. Y me refiero a uno de los jugadores estrella de esta interminable crisis –que casi no se puede darse aún por comenzada-, Luigi di Maio, especie de “joker” para unos que no se dan cuenta que él está jugando sus propias cartas, figura enigmática a la vez, y con un no sé qué de terriblemente familiar para otros como el autor de estas líneas, y es que el joven líder de Cinco Estrellas va o puede ir de incógnita o de enigma insondable para algunos, ¿para muchos?, no importa, que a mi en cambio no me engaña.
martes, agosto 27, 2019
ITALIA EN LA ENCRUCIJADA
Alta tensión -por las nubes- en la política italiana. Giorgia Meloni –ver foto- dirigente de “Fratelli d’Italia”, herederos de la pos-fascista Alleanza Nationale y aún antes, del Movimiento Social Italiano (MSI) –los “misinos” de los medios españoles en el tardo/franquismo (los de mi adolescencia universitaria)- acaba de poner en guardia a la opinión publica y a toda la clase política italiana: o elecciones ya o saldremos a la calle (para reclamarlas) Y es en señal de protesta y de un (rotundo) no al gobierno de los derrotados en las urnas (Cinco Estrellas y PD, partido demócrata, antiguo Partido Comunista), por el nuevo gabinete ministerial de aquellos en trance de formación (inminente) –bajo los auspicios o el patrocinio del actual presidente de la Republica (ex - DC) Sergio Mattarella, y tras la consigna (de bioicot), "todos contra Salvini"- que hace recordar a precedentes (en extremo flagrantes) del periodo de entreguerras donde se pusieron (escandalosamente) al destape –ante el avance incontenible del fascismo- los reflejos represivos -y despóticos y anti-democráticos- de los mecanismos de poder (en democracia) El directamente interesado trata ahora sin embargo de echar el freno y de conjurar el riesgo (real) y la amenaza de caos evocando una fecha y efemérides en extremo emblemáticas -y catastroficas- (1848, y la “primavera de los pueblos”) ¿Será o no entretanto capaz, Matteo Salvini, en su puesto (que aún conserva) de Ministro del Interior -Palacio del Viminale- de estar a la altura de la situación, asumiendo plenamente sus responsabilidades históricas, o se sustraerá a ellas en cambio, en la situación (pre) insurreccional por la que su país atraviesa las horas que corren? Italia en la encrucijada
viernes, agosto 23, 2019
JOSÉ ANTONIO Y EL VALLE DE LOS CAÍDOS
José Antonio el Dioscuro (el Otro): el Mártir frente (y junto) al Caudillo. Mártir de España y de au ideal político (falangista) El sacrifico por la Patria no es en su origen –dijera lo que dijera Francisco Umbral- una idea islámica o integrista/musulmana, sino que era algo muy arraigado en la tradición europea (romana o pre-romana) Y por supuesto en “la devotio ibérica” de los pobladores de la Península. Y el mito que nació del sacrificio de José Antonio –asesinado salvajemente y con ultraje a manos de sus verdugos, después de una parodia de justicia (popular republicana) - es de seguro el escollo fatal en el que se van a estrellar la ley (funesta) de la Memoria y sus padrinos y mentores (socialistas) Palabra de profecía. José Antonio y el coronel Gadafi, comparaciones ineludibles (y reveladoras y a la vez engañadoras) en su tiempo y hora –que por eso en uno de mis libros la esgrimí. No es óbice: “comparaciones odiosas”
En Bruselas. De vuelta de Suiza. Sano y salvo, “of course”, y enfermo a la vez de melancolía. De los años que volaron, y que viví intensamente aquí hace ya tanto (más de treinta años, treinta ya) pateándome la ciudad -Lausanne-, bajo la lluvia, como lo hice en la nieve aquel invierno (un tanto aciago) ¿Por qué vuelvo a la larga a Lausanne, por qué me gusta tanto? Y la respuesta a esa pregunta me obliga a un tumbarme en el diván –el de la jerga del psicoanálisis- de mis sueños, de mis recuerdos y de mis olvidos (en lenguaje de la psicología profunda, lapsos), que es lo que son para mí muy a menudo estos artículos gratuitos –como un brindis al sol- que escribo por una irresistible pulsión, como un oficio de sobrevivir (que diría Umbral) Para levantarme el ánimo, o más serio aún y más trágico, en esta guerra asimétrica (o falsamente simétrica) que me toco vivir, para mantener la moral en alto.
En Bruselas. De vuelta de Suiza. Sano y salvo, “of course”, y enfermo a la vez de melancolía. De los años que volaron, y que viví intensamente aquí hace ya tanto (más de treinta años, treinta ya) pateándome la ciudad -Lausanne-, bajo la lluvia, como lo hice en la nieve aquel invierno (un tanto aciago) ¿Por qué vuelvo a la larga a Lausanne, por qué me gusta tanto? Y la respuesta a esa pregunta me obliga a un tumbarme en el diván –el de la jerga del psicoanálisis- de mis sueños, de mis recuerdos y de mis olvidos (en lenguaje de la psicología profunda, lapsos), que es lo que son para mí muy a menudo estos artículos gratuitos –como un brindis al sol- que escribo por una irresistible pulsión, como un oficio de sobrevivir (que diría Umbral) Para levantarme el ánimo, o más serio aún y más trágico, en esta guerra asimétrica (o falsamente simétrica) que me toco vivir, para mantener la moral en alto.
sábado, agosto 17, 2019
ME VOY A SUIZA
Lausanne, con la iglesia (reformada) de Saint Francois y el lago Leman –y los montes de la Alta Saboya francesa (y Evian)- al fondo. Ciudad –bella y glacial, así la describí en uno de mis poemas- por donde transité (y escribí mi libro autobiográfico) nada más salir de Portugal, y a donde siento, como ahora, la necesidad imperiosa de volver (a cada vez). ¿Por culpa de un europeismo sedicente (sic) en mí? ¡Qué va! ¿O tal vez por la Voz de la Sangre que nos liga a los destinos de Europa (José Antonio Primo de Rivera ,que estuvo por aquí también)? Sí, eso va a ser (…) De su sangre, de la suya, victima (en sangre, cruenta) de la rebelion berebere (sic) ´-anti-blanca como anti-europea. Aviso a los navegantes y aprendices de brujo: ¡NO SE TOCA el Valle de los Dioscuros, del Mártir y del Caudillo! Devotio ibérica
Escribo esta entrada con el pie en la escalera del avión que me va a llevar a pasar unas (breves) vacaciones en Suiza, un país donde viví –y soñé- como todos o casi todos aquí sabéis cuatro años de mi vida: ¿Y por qué no las pasas en España? ya oigo aquí a alguno (buen duende o trol)- Y me siento en la obligación de dar pronta respuesta a ellos, habida cuenta además que no quiero ignorar aquí el que me diese (un poco) por aludido con el mensaje hace unos días en mi cuenta FB de un buen amigo (y camarada) que hablaba del europeismo sedicente (sic) de algunos .y no me nombraba a mi y sí en cambio al CEDADE, pero como si me hubiera nombrado, ya digo. Y no voy a explicar aquí los impedimentos –de índole personal- que me desaconsejan o disuaden o a posponer obligan el escoger la Península de mi lugar de vacaciones ahora, sí en cambio dar aquí o confesar las razones de mi lugar de elección (o predilección). En Suiza, como digo, viví cuatro año (intensos) de mi vida, en el cantón del Valais, y luego transité durante casi un mes cuando salí de la cárcel portuguesa (en diciembre del 85) en Lausanne, igualmente en Suiza francófona o “romana” –la “Romandía”- (cantón de Vaud) Me gusta Suiza además –lo confieso (como en una declaración de amor) la Suiza que conozco, que acabo de nombrar, ligada a mi trayectoria personal. Y me gusta más si cabe ahora que la veo en (serio) peligro de desaparición, léase de verse anegada (en primera línea como se encuentra) por el aluvión de la invasión (migratoria) silenciosa (no europea)
Escribo esta entrada con el pie en la escalera del avión que me va a llevar a pasar unas (breves) vacaciones en Suiza, un país donde viví –y soñé- como todos o casi todos aquí sabéis cuatro años de mi vida: ¿Y por qué no las pasas en España? ya oigo aquí a alguno (buen duende o trol)- Y me siento en la obligación de dar pronta respuesta a ellos, habida cuenta además que no quiero ignorar aquí el que me diese (un poco) por aludido con el mensaje hace unos días en mi cuenta FB de un buen amigo (y camarada) que hablaba del europeismo sedicente (sic) de algunos .y no me nombraba a mi y sí en cambio al CEDADE, pero como si me hubiera nombrado, ya digo. Y no voy a explicar aquí los impedimentos –de índole personal- que me desaconsejan o disuaden o a posponer obligan el escoger la Península de mi lugar de vacaciones ahora, sí en cambio dar aquí o confesar las razones de mi lugar de elección (o predilección). En Suiza, como digo, viví cuatro año (intensos) de mi vida, en el cantón del Valais, y luego transité durante casi un mes cuando salí de la cárcel portuguesa (en diciembre del 85) en Lausanne, igualmente en Suiza francófona o “romana” –la “Romandía”- (cantón de Vaud) Me gusta Suiza además –lo confieso (como en una declaración de amor) la Suiza que conozco, que acabo de nombrar, ligada a mi trayectoria personal. Y me gusta más si cabe ahora que la veo en (serio) peligro de desaparición, léase de verse anegada (en primera línea como se encuentra) por el aluvión de la invasión (migratoria) silenciosa (no europea)
miércoles, agosto 14, 2019
Sueño de Don Juan
Sacúdete, Juan, sin miedo
Sacúdete el polvo ¡Rahez!:
mugre de la Vida (y la Historia)
De tu cuerpo, y de tu piel (…)
Sacúdete eso a tu aire, Juan,
Sin roces, suave, "kleen", ¡eso es!
Como tú aprendiste aqui
En tu rastreo (cual un ciempiés)
Y sin estados de ánimo
-“estados de alma” es en francés-,
Sin levantar la voz, ¡eso no!
Que aquí no se lleva ¡pardiez!
Como una regla no escrita
Del sistema (la ley es ley)
De la gente en democracia (...)
Lobos en un santiamén, ¡qué sed!
Sed de plata, sed de sangre
Lo que hasta hoy no supe ver,
Que ahoga, ciega y obnubila,
Al hombre y también (ay!) a la mujer
Sed de verte, sed de amarte,
Sed de vivir, hoy y ayer
que me guía, que me inspira,
En mi largo errar (¡hay que ver!)
Que llegará al fin un día
Que puedo yo ya entrever,
Cuando una voz femenina
me susurre y diga, ¡Ven!
Y aunque esté ya muy lejos
Te juro que yo la oiré,
Que no vivo más que para eso:
escribir versos y esperar a ver
A ver lo que tanto anhelo
Lo que de niño soñé
La realidad de mis sueños
A los que nunca –¿lo oyes?- renuncié
Soy yo, y también mis sueños
Esa es mi filosofía (¿OKÉ?),
mi razón de vivir y esperar
mi hora bruja, ¡y te veré!
Sacúdete el polvo ¡Rahez!:
mugre de la Vida (y la Historia)
De tu cuerpo, y de tu piel (…)
Sacúdete eso a tu aire, Juan,
Sin roces, suave, "kleen", ¡eso es!
Como tú aprendiste aqui
En tu rastreo (cual un ciempiés)
Y sin estados de ánimo
-“estados de alma” es en francés-,
Sin levantar la voz, ¡eso no!
Que aquí no se lleva ¡pardiez!
Como una regla no escrita
Del sistema (la ley es ley)
De la gente en democracia (...)
Lobos en un santiamén, ¡qué sed!
Sed de plata, sed de sangre
Lo que hasta hoy no supe ver,
Que ahoga, ciega y obnubila,
Al hombre y también (ay!) a la mujer
Sed de verte, sed de amarte,
Sed de vivir, hoy y ayer
que me guía, que me inspira,
En mi largo errar (¡hay que ver!)
Que llegará al fin un día
Que puedo yo ya entrever,
Cuando una voz femenina
me susurre y diga, ¡Ven!
Y aunque esté ya muy lejos
Te juro que yo la oiré,
Que no vivo más que para eso:
escribir versos y esperar a ver
A ver lo que tanto anhelo
Lo que de niño soñé
La realidad de mis sueños
A los que nunca –¿lo oyes?- renuncié
Soy yo, y también mis sueños
Esa es mi filosofía (¿OKÉ?),
mi razón de vivir y esperar
mi hora bruja, ¡y te veré!
lunes, agosto 12, 2019
Medicina de Tu Amor

Y sonó la hora bruja:
se aparecen los fantasmas
en la esquina (en el recuerdo)
de la esquina de mi infancia
Con luz sepia de los sueños
Y en banda sonora –¡qué extraña!-
Cuando les veo y les oigo
Desfilando tras mí en volandas
Y mientras, en mesa camilla,
Como en rebotica mágica
del baúl de recuerdos (viejos)
Hablaban de mi (¿o soñaba?)
Y al despertar, mi soledad
se siente menos, acompañada.
Y hablo y discuto con ellos
lleno de afecto y añoranza
¡Oh, Juan¡ ¡qué dura y larga
te resulta tu jornada!
Que al cabo del sufrimiento
hablar solo en ti no extraña
Que tal vez sea preciso eso
-el borde de la vesania-
Para mantenerme cuerdo
sin perder (¡no!) la Esperanza
Por el Valle de los Muertos
de la Soledad extraña
Donde me siento solo ¡y libre!
¡Rey de valles y montañas!
Y me quedo solo (ufano)
Dueño de mis nervios (y alma)
dueño a la vez de mi cuerpo
¡Dios qué campo de batalla!
Que deserté (¡ay!) hasta hoy
como en una eterna infancia,
por mi fe ciega en los médicos
Mecido en cuentos (¡sonatas!)
Tu amor, mi medicina
mi reina, !que me faltaba!
¡La medicina de tus besos,
de tu cuerpo (y de tus br.-...)! (…)
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