sábado, septiembre 03, 2016

FELIPE GONZÁLEZ, JAQUE AL REY

En esta biografía apasionante -lo que no cabía esperar menos de su autor-, crítica y ecuánime y objetiva a la vez, que acabo de terminar de leerme, se viene a decir que lo que en el fondo movió siempre al general De Gaulle a lo largo de su (larga) trayectoria fue la convicción intima e inquebrantable -e insensata a primera vista- de venir a encarnar a Francia, su propio país, en su propia persona. “La France c'est moi” Como en una oscilación perpetua entre la grandeza (“grandeur”) y la nada (“le néant”) o el vacío. Mutatis mutandis -y que se piense de mí lo que se quiera-, un sentimiento irresistible me embargó los años de la era felipista interminable que viví -desde el 87- en Bélgica, que me llevaba a exclamar para mis adentros ”¡España soy yo!” ante lo que me parecía una descarada e insolente usurpación de imagen -de España y de los españoles- por parte de Felipe González en sus años de gobierno. Un protagonismo y un estrellato casero y a la vez internacional -penoso e insoportable a fe mía por demás- que Felipe González parece querer recuperar ahora como sea, para él o sus ahijados políticos, sin vacilar siquiera ante el jaque al Rey, escondido y bien visible por detrás del bloqueo -y del chantaje- "marca PSOE" al que atónitos asistimos los españoles
Felipe González, con sus declaraciones beligerante de las últimas horas a una emisora colombiana -su país de adopción-, habrá dado (sin quererlo) la señal de alarma que la situación es mas grave de lo que nos creíamos. No es sólo la clase política ni la coyuntura sino España entera la protagonista (por pasiva)de la crisis a la que asistimos. No es un bloqueo trivial ni una crisis como otra cualquiera -como la de los belgas hace unos años- sino que se ve acompañada por el contrario de síntomas inequívocos, inquietantes y alarmantes que la frágil paz aparente que conocimos entre tormentas y bonanzas -hasta hoy- los españoles al salir de la transición amenaza con saltar en pedazos antes tal vez de lo que muchos se imaginan. El partido más votado (sic) y el candidato mas vetado (sic), dice ahora el veterano político socialista refiriéndose al jefe de gobierno en funciones. No es justo ni ecuánime ni objetivo lo que Felipe González dice ahora, en contradicción flagrante por cierto con lo que declaraba aún no hace mucho.

El partido más votado y el mas vetado también, como lo viene a ser su candidato. Nada nuevo bajo el sol por lo demás. Tan vetado como lo fue el PP de los tiempos (infelices) de la era interminable que presidió desde el gobierno de la Nación Felipe González Márquez (¿de los Márquez de Triana o de los del Albaicín de Granada?, y no sigo por esa vía que me pierdo) Y fue el que consiguió imponer él durante años contra la derecha, léase la derechona como la llamo (adulón) Umbral haciéndole a la izquierda no poco el juego. Hasta que se distancio (a tiempo) de ellos, con aquello precisamente de “¡yo he venido aquí a hablar de mi libro!”, y es que ese libro -detalle olvidado- llevaba el titulo tan poco trivial de “La Década Roja”, una palabra -esa de rojo o de roja- que estaba formalmente proscrita (doy fe de ello) en la política española y en su actualidad periodística de entonces desde que el PSOE llegó al poder en el 82 (estando yo ya preso en la cárcel portuguesa)

jueves, septiembre 01, 2016

MOLA, SANJURJO Y LA SOMBRA DEL OPUS

Si algo o alguien no lo impide in extremis, los restos de Mola y de Sanjurjo se verán exhumados -léase profanados- el 16 de noviembre próximo, por orden del actual alcalde (Asirón, separatista, miembro de Bildu) de la capital navarra. Con la connivencia o complicidad nota bene del arzobispado de Pamplona, que alegan el tener (sic) las manos atadas en este asunto. La exhumación de cadáveres, enterrados conforme a la normativa eclesiástica en vigor en su momento, -por más que el lugar donde se encuentran los restos enterrados llamados a exhumarse ahora escape actualmente a la jurisdicción eclesiástica- no deja de revestirse de un carácter innegablemente religioso y sacralizado (y como tal sometido a un ritual bien preciso) ¿Qué cabe esperar no obstante de una diócesis erigida de antiguo en bastión emblemático inexpugnable del Opus Dei, principal brazo ejecutor del desmantelamiento ideológico del régimen surgido de la Victoria en el 36, que impusieron a Franco los aliados, tras su rendición (por mediación vaticana) en el 45?
En una de las obras principales de Dominique Venner, “El siglo de 1914” que vengo citando repetidamente en este blog, se denunciaba lo que no puede verse traducido al español más que como una traición (sic) -en francés “retournement”- de la Iglesia católica en España a raíz de la terminación del concilio vaticano segundo. Durante años, incluso decenios algunos arrastramos el sentimiento de predicar en el desierto en el tema denunciando -como en el cuento del rey desnudo (del conde Lucanor)- lo que nos parecía claro como la luz y que no oíamos en cambio denunciar a nadie por ningún lado ni dentro ni fuera del estamento eclesiástico.

Salvo a una ínfima minoría por cierto, que se veían pueston en cuarentena (como apestados) desde antes ya de la Transición y de la muerte de Franco. Los análisis que vengo vertiendo en estas entradas a la luz de loque convengo den llamar la guerra de los Ochenta Años -léase la guerra civil del 36 interminable que dura todavía- nos habrá entretanto hecho profundizar no poco en nuestro análisis, matizar nuestras conclusiones y afinar no menos nuestra puntería.

Y si es cierto que Dominique Venner acertaba en la intuición histórica del problema que planteaba el cambio de actitud de la iglesia tras el concilio, cabe no obstante replantear algunos sino todos los postulados en los que se fundaba su diagnóstico, tan acertado (y digo) Y es que en realidad no hubo desmarque propiamente hablando, de la Iglesia española en relación con el régimen de Franco tras el concilio y fue simplemente porque ese desmarque se había producido ya mucho antes, en el 45, tras la victoria aliada y la derrota de los nazi fascismos. Si acaso lo que si vendría a haber después -algo no obstante difícil de probar- fueron muestras de deslealtad a la hora de seguir jugando la iglesia -léase el Vaticano y el papa de Roma- un papel de mediación que en su momento Franco acepto y que impusieron las potencias aliadas al Vaticano en el 45, pasando así de mediadores a curadores y ejecutores -apremiantes, por la vía rápida, sin mas prorrogas ni moratorias, ni contemplaciones- de las condiciones de sobrevivencia del régimen, léase de la puesta en práctica hasta sus últimas consecuencias del proceso de desnazificación que las potencias aliadas impusieron  a Franco y a su régimen, viéndonos tratados asi como un país vencido en la Segunda Guerra Mundial.

SANTOS PASTOR PRIETO, NECROLÓGICA A DESTIEMPO

Jesús Leguina (en la foto, de miembro del Constitucional), recientemente fallecido, fue exponente emblemático junto con la que fue su mujer, María Emilia Casas, de la politización -de izquierdas (marca PSOE)- de la magistratura española en las últimas décadas, lo que se habrá visto ahora en la mirilla del pacto PP-C'S, en el marco de las negociaciones con vistas a la investidura. Leguina fue profesor mío de Derecho Administrativo, en el año escolar de 1970-71, en tercer curso de la carrera de Derecho en la Complutense. También lo fue él -en el mismo grupo él y yo (nota bene)- de Santos Pastor Prieto, al que dedico esta necrológica (a destiempo), que gravitaría a no dudar en la misma órbita (PSOE) del que fue su profesor a lo largo de su (no menos brillante) trayectoria. Y esas promesas (al final cumplidas) de futuro tan brillante -dentro y fuera de España- no eran sin duda ajenas al aire distante ( y un tanto arrogante y suficiente a la vez) para conmigo que fue la impresión que me quedó de Santos Pastor en el recuerdo. Una secuela más, ese protagonismo europeo e internacional del PSOE y de sus ahijados y protegidos durante décadas de posguerra, de la derrota española y de la rendición de Franco a los aliados en el 45, en resumidas cuentas. ¿Guerra a los muertos en este blog? La que nos viene haciendo el PSOE  más bien al conjunto de los españoles, intermitente, a rachas -y recrudecida en esta útima década por cuenta de la ley de la Memoria-, grosso modo desde hace cuarenta años. Los de mi expatriación en resumidas cuentas
De pascuas a ramos, en periodo estival sobre todo no sé bien por qué, me da por entrar en Internet y ponerme navegar en busca de nombres y apellidos que se cruzaron en mi vida de una forma u otra. Y hoy me acordé de golpe de alguien que fue compañero mío en la facultad de Derecho de la Complutense -y en el mismo grupo- del que no se me fueron ni el nombre ni los apellidos nunca después porque el recuerdo de su persona y del tipo de relación (escasa) que mantuvimos cuando nos conocimos -hace la friolera de cuarenta y seis años (y no es broma)- se me quedó atragantado o atravesado como una espina (pequeña) en la garganta. Y dudaba en dedicarle esta entrada (necrológica) por tratarse de alguien (¡oh sorpresa!) fallecido ya hace tiempo, a una edad relativamente joven, habida cuenta que aunque éramos de la misma generación y de la misma promoción en la facultad, él era incluso un poco mas joven que yo (de un año o año y medio)

Y se trata del que fue catedrático universitario Santos Pastor Prieto, del que leo ahora unas necrologías de lo mas autorizadas publicadas en los medios en el momento de su fallecimiento (enero del 2010) Fue en el año escolar del 70-71 cuando nos conocimos y cuando coincidimos en el mismo grupo de la facultad de Derecho. Yo llevaba ya a rastras cuatro años un tanto traumáticos en la Facultad de Económicas que por entonces acababa de inaugurar facultad -el año anterior, tras su separación de la facultad de Políticas- en el campus de Somosaguas y que yo “deserté”, si a aquello se le podía llamar así. 

martes, agosto 30, 2016

PSOE A PUNTO DE IMPLOSIÓN

Felipe González, desde hacía tres días a penas presidente electo -y con quien protagonicé un incidente meses antes en el aeropuerto de Orly en París-, recibe a Juan Pablo II en su primera visita a España (el 31 de octubre de 1982) Lo seguí desde la cárcel portuguesa donde me encontraba, preso desde el doce de mayo de mayo de aquel año por mi gesto de Fátima. La era felipista -de trece años y medio- que dio entonces comienzo se englobaría dentro de la era Wojtyla, uno de los pontificados mas largos de la la historia de la Iglesia católica. Un dato sobradamente elocuente de por sí que no sabrían negarme los adeptos españoles mas fanáticos del papa polaco. Entonces precisamente dio también comienzo (nota bene) mi larga expatriación, hasta hoy. Está claro como sea que no debo nada al PSOE -no sé si otros lo podrán afirmar con tanta rotundidad como el autor de estas líneas- lo que me da el derecho soberano de apostar por su implosión, que tantos indicios parecen presagiar al hilo de la crisis política a la que asistimos las horas que corren
No les debo nada. Ni a los unos ni a los otros. Un deber de memoria no obstante -como lo declaré en una charla sobre memoria histórica que di (octubre del 2011) en el pueblo jienense (entonces con alcalde PSOE) de Mancha Real, del que procedo por la vía paterna- me liga al PP en la medida que tras la transición y el fracaso de la UCD fue la formación que vino a acaparar y a representar sectores sociles de los mas extensos entre lo que se vería comprendido mi medio familliar y sociológico de origen. Al PSOE en cambio no me liga ni eso.

Un partido del que el ascenso en la sociedad y en la política española marcó mis años (treinta ya) de expatriación y extrañamiento. Y cuyo resurgir -con la misma siglas nota bene que ostentó durante los años de la República y lo que se siguió-, a cuarenta años ya de su derrota en la guerra civil, vendría a ser -algo que veo hoy claro mas que nunca- una de las imposiciones que la rendición de Franco a los aliados en el 45, -con sus cláusulas implícitas o secretas, y sus hojas de ruta y su calendario a corto, medio y largo plazo- acabaría trayendo consigo.

ESCRACHE EN LA CATEDRAL

Bombardeo de Dresde (13 de febrero de 1945) La Segunda Guerra Mundial superó en crueldad y en espanto todas las guerras anteriores. Y las guerras asimétricas en un reguero interminable que se le siguieron, no le irían a la zaga, y lo mismo cabria decir de una Tercera Guerra Mundial que lleva amagando desde hace ya un rato en el horizonte. “El mundo fue siempre cruel”, escribe Dominique Venner en “El siglo de 1914”, y en esa antinomia fatal e irreductible de la crueldad flagrante del mundo (exterior) -que la revolución informática y los avances en materia de comunicación ofrecen hoy de espectáculo en permanencia a la humanidad/doliente- por un lado, y por el otro, de la bondad (por principio) de la creación y de lo creado en la tradición bíblica judeo cristiana, veía Dominique Venner la causa última y principal de la secularización y de la extraordinaria difusión del ateísmo contemporáneo. Un mundo cruel, imagen de una iglesia -en la que yo nací- que no dejaría de torturar mentalmente y espiritualmente con sus conflictos intestinos a sus propios hijos, tras el concilio vaticano segundo
“¡Nazi, ladrón, fascista, eso es lo que eres!” Esas son las palabras (ofensivas, insultantes) que habrá dedicado un individuo -joven, por las trazas, en el vídeo que circula en la red sobre el incidente- al actual arzobispo de Valencia, cardenal Cañizares (antiguo arzobispo de Toledo y cardenal primado) durante una celebración litúrgica en la catedral de Ávila, y que me han llevado a dedicar al incidente esta entrada. Me alejé de la iglesia -de forma pública (y notoria)- hace ahora exactamente treinta y cuatro años. Nunca me volví atrás.

Ya lo conté en el libro que escribí y publiqué a la salida de la cárcel portuguesa tras tres años y medio de encarcelamiento a raíz de mi gesto de Fátima, y de pronto me siento en el deber de evocarlo de nuevo ahora y es que aquello, aquel gesto retransmitido en directo a las cuatro esquinas del planeta- me liberó de golpe de todo un lastre interior, intelectual -como un corsé cerebral- que era fruto en mi de todo un legado sociocultural e ideológico y teológico a la vez que era el de mi medio sociológico y familiar de procedencia en resumidas cuentas.

Como si se hubiera hecho añicos de pronto en mi mente, sin hacerle ni un rasguño siquiera, igual que algo que me sucedió de niño en el colegio, cuando se me cayó encima uno de esos ventanales enormes de los colegios de curas antiguos, con tan buena fortuna que el armatoste aquel que si me hubiera pillado por uno de sus travesaños podía haberme dejado allí en el acto, me pasó (como milagrosamente) por encima, rompiéndose el cristal en mi cabeza que aguantó el envite sin causárseme el menor daño, y saliendo del trance sano y salvo, con el marco de la ventana rodeándome, a mis pies y el cristal en el suelo hecho añicos. Algo así me ocurrió en verdad con mi herencia “doctrinal” -teológica y religiosa y clerical- tras mi gesto de Fátima.

domingo, agosto 28, 2016

Recogimiento de Amor

“La dueña del hostal me dio la bienvenida y pasó a informarme de mi nuevo alojamiento, viniendo a comentar que vivía con ellos una sobrina joven y casadera. Y yo me recogí al oír aquello”

(De las memorias de Casanova, a su paso por Spa, la estación balneario de moda en la Europa de las Luces)


Te “labré” lo que pude amor
como tierra fértil, virgen
llena de vida y promesas
a poco que se la cuide

a poco que te dé de mí,
por poco que se te mire,
de esas miradas que hablan,
que mis ojos te acaricien,

por poco que tú me entiendas
esos piropos tan dulces,
por poco que te enternezcan
y que mi amor te susurren

por poco que ellos te digan
de lo que en mi mente cruje
en sueños y en mil anhelos
en mis soledades lúgubres

y en esas largas esperas
que hace ya tanto me infliges
pensando en ti noche y día
recogido ¡no te burles!

Como si fuera un novicio
o un pájaro de altitudes
o un pastor o un pobre errante
entre barrancos y aludes

un enfermo o un poseso
de ti, reina de las nubes
trabajándome tu amor
y cociéndome en tu lumbre

y te seguiré trabajando
día y noche ¡no lo dudes!
Hasta que te diga que sí
ese duende que te asiste

que no te deja ni en broma
cuando ruges o me embistes
o cuando te pones tierna
y me pierdo en tus mohínes

Sé tú de una vez, princesa
con los que te son afines
tú que bien supiste domar
a tantos perros mastines

que esa es la impresión que das
¿o acaso no es cierto, dime,
que sabes torear hombres
y reírte de ellos (infelices)?

De mí ríete si quieres
por ahí se empieza (eso dicen)
que el que ríe el último,
reza el refrán, repite,

Lo que nos reiremos tú y yo
cuando otras lloren (¡a miles!)


Domingo de sol de agosto
amable y surcado de nubes
y de una brisa suave
¿Justo antes de despedirse

hasta otro año? ¿quién sabe?
Pero yo no cejo impasible
y no le vuelvo la espalda
antes de que tú me mires

que vuelvas a mí tu rostro
y barras mi incertidumbre
y embalsames mis heridas
y me arropes y me cures,

mientras, seguiré esperando
yo sólo en medio del cruce
en el andén del destino
que las cerezas maduren

que de este pobre te apiades,
que de escucharme te dignes
que venzas al fin los miedos
que te inhiben y te oprimen

y no juegues más conmigo
al parchís o al escondite
como una niña inconsciente
de lacito e imperdibles

que ya no eres tan niña
¿o quieres que te lo grite?
¿o es que sí, lo sigues siendo?
Y por eso aún más terrible

más cruel y más despiadada
más dura e imprevisible
mas mujer, más tentadora,
más diabla y mas terrible,

y me deje de fantasmas
a costa de tus virtudes,
tus defectos y tus vicios
que te quiero justo así ¡Libre!

Y es que no quiero cambiarte
aunque tú me martirices,
que más te querré ¡lo juro!
cuanto más loba (y más tigre)

viernes, agosto 26, 2016

SARKOZY, BURKINI Y EL CORONEL GADAFI

Curiosamente, la decisión del Consejo de Estado en Francia a favor del uso del burkini amenaza con volverse como un bumerán contra sus partidarios. Tanto Marine Le Pen como Nicolás Sarkozy (en la foto) que se perfilan rivales directos en las próximas elecciones francesas del próximo año coinciden en reclamar la aprobación de una nueva ley en Francia que extienda a las playas y al espacio publico la prohibición -por una ley del 2014 en Francia- del uso de distintivos religiosos (mayormente musulmanes en la practica) en el ámbito de la enseñanza Sarkozy habrá ido incluso más lejos, proponiendo -caso que el consejo constitucional francés se opusiera a una nueva ley (anti-burkini)- la celebración de un referéndum en la materia. Entretanto y tras anunciarse la decisión del Consejo de estado, varios alcaldes que habían prohibido el burkini en sus localidades (playeras) respectivas - de Córcega y de la Costa Azul (Niza y Fréjus entre ellas)- anuncian su intención de seguir manteniendo en vigor la medida. Todo lo cual ilustra de la cristalización y polarización creciente de la sociedad francesa, traumatizada pos lo sucesivos atentados islamistas que la habrán puesto a prueba desde hace año y medio. Como lo hicieron los atentados del 11 de marzo entre españoles, y como lo hicieron el pasado mes de marzo entre los belgas
No hay mal que por bien no venga, decía Franco o dicen que dijo cuando el asesinato de Carrero Blanco (a manos de la ETA) Y la suspensión acabada de anunciar por el consejo de estado francés de la prohibición por parte de un municipio de la Cota Azul del uso del burkini en sus playas, podría a la larga aclarar las cosas y revolverse como un bumerán contra los impulsores y patrocinadores de esta sentencia de ahora emanada de la jurisdicción suprema en derecho francés por la vía de lo contencioso administrativo. Porque está claro que el asunto divide en profundidad no sólo a la izquierda francesa -la derecha y la extrema derecha en cambio parecen unánimes al respecto- sino al conjunto de la sociedad y de la opinión publica del país galo al mismo tiempo, y que la decisión del consejo de estado no parece llamada a amainar la polémica o y el debate sino antes al contrario a empeorarlo, darle nuevo impulso y a enconarlo todavía mas si cabe. Y es que contra lo que puedan pretender algunos comentarios sobre el tema publicados las últimas horas tanto en los medios franceses como españoles, no se trata de algo anecdótico sino cargado al contrario de la mayor significación y simbolismo en un plano político e ideológico.

Y es en la medida que pone en discusión o en entredicho la noción misma de la laicidad -léase neutralidad del estado en asuntos religiosos (léase confesionales)- emblemática en extremo de la ideología (sic) de las Luces -en expresión de Dominique Venner- que es lo que tras mas de dos siglos de vigencia del sistema democrático en los países occidentales habrón acabado siendo -a saber un cuerpo ideológico, de doctrina, perfectamente delimitado (y acabado)- la filosofía de las Luces o de la Ilustración (y de la Enciclopedia) que preparó el terreno a la Revolución Francesa y a la Declaración de los Derechos del Hombre. Y así, en nombre precisamente de los derechos/del/hombre se erigen hoy los defensores de una reivindicación del islam político (o islamista) que deja por los suelos esa dignidad de la mujer que el decálogo revolucionario (u democrático) se suponía llamado a defender.