El catolicismo, léase -en el organigrama mental, conceptual de Don Marcelino-, la ortodoxia católico/romana, era la clave titular de nuestra identidad (española) Lo que yo pensé con fecha (ha largo transcurrida) de caducidad, ya digo. Y confieso que el paso consistente en demostrar la existencia de la dicha entidad -o identidad- española mas allá de la ortodoxia romano eclesiástica, es una empresa -pese a los riesgos y peligros (de naufragio) que entraña- llamada a llegar felizmente a puerto. Y para ello me valdré de una noción que habrá salido ya a a la luz aluna vez aquí en este blog, y es la de catolicismo cultural, o histórico, que traduce el empeño en superar la brecha fatal en la unidad de la civilización europea que produjeron las guerras de religión y en particular la ultima de sus versiones históricas, a saber la confrontación de católicos y protestantes que intentó superar a su manera la Otra Modernidad que encarnaron los nazi fascismos. O puesto por pasiva, una (II) guerra mundial -la última- que no fue, al decir de Dominique VENNER, más que una continuación de la guerra de religión.
Y en prueba de lo que aquí decir pretendo ofrezco a mis lectores dos objeciones (entre varias) a la tesis defendida en la obra que aquí comento. Y fueron, primum, el erasmismo y secundo, el llamado (e inexistente) jansenismo (español) Respecto al primero diré que se trataba (primordialmente) de un fenómeno cultural -el del humanismo renacentista español- en el que destacaron los hermanos VALDES, humanistas insignes -Juan y Alfonso de VALDES, secretario del Emperador- autor éste último del Dialogo de LACTANCIO y el Arcediano DEL VISO ("dialogo de las cosas ocurridas en Roma"), una obra inseparable del contexto de política religiosa, el saco de Roma por las tropas de Carlos V, que sirvió de motivo de inspiración -como ya lo expuse en este blog- a Rafael SANCHEZ MAZAS en su obra "prohibida" "España-Vaticano" con la condena de la ACCION FRANCESA y de MAURRAS de telón de fondo histórico. Respecto al (llamado) jansenismo español diré que en España no se dio la controversia de la gracia que caracterizó al catolicismo francés -a través de PASCAL y de sus "Cartas (Lettres) Provinciales" (contra los jesuitas), y de los religiosos y religiosas ("solitaires") de PORT-ROYAL, y que los así denominados se caracterizaron por su oposición a la influencia política -y a las intrigas de la Compañía de Jesús en la política española de la época.
Tachada de obsolescencia así se puede calificar "La Historia de los heterodoxos" y en general, el conjunto de la obra de MENENDEZ PELAYO en el marco toda ella una tentativa de conciliación entre el catolicismo de los neocatólicos -como se titulaba a los defensores de las doctrinas filosóficas defendidas en la docencia universitaria por la Iglesia católica- y los defensores del laicismo y del libre examen reunidos especialmente en torno a la Institución Libre de Enseñanza (Augusta Señora) Y entre unos y otros cabria situar a la figura y la obra de Don Marcelino. buscando conciliar unos y otros, y al que calificaban en consonancia, de mestizo (sic) sus detractores (institucionistas ellos, sobre todo) Un debate que sigue sin resolverse, ni en la docencia universitaria ni en los medios
Ramiro LEDESMA, prototipo y figura emblemática de un patriotismo -o nacionalismo- español no confesional, opuesto al que representan la figura y la obra de MENENDEZ PELAYO. Lo que no es mas que la traducción en el plano político y de política religiosa de un catolicismo histórico y cultural. Como el que se registra en el punto 25 de la Falange fundacional, del que los historiadores conisderan inpiradores -ante la indefinición de JOSE ANTONIO en el tema- a RAMIRO y a Rafael SANCHEZ MAZAS


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