lunes, marzo 09, 2026

MONJAS DE BELORADO, MARLASKA Y EL PAPA PREVOST

 

El jueves 12 de marzo a las doce, apercibidas de lanzamiento, por orden del juez y por mandamiento del ministro (socialista) MARLASKA y en presencia de la Guardia Civil, las monjas de BELORADO, deberán desalojar el convento. ¿Y a dónde ir? La calle, sin techo amenaza a alguna de ellas, no es difícil el colegir

Monjas de BELORADO, aparte de mí ese cáliz, y que se vea apartado de ellas también que muestran todas las trazas de estárselo bebiendo hasta las heces, hasta la hiel. No quería -doy fe- meter baza en este (melindroso) asunto por una alergia o pereza (o todo junto) invencible que no creí el poder (nunca) llegar a vencer. Como que se trata -solo caigo en la cuenta ahora- de un reto o un desafío magno que así a primera vista me supera, y es que no es otro que el verme obligado a un cruce del río del Tiempo (otra vez!), al reencuentro de un pasado que creí para siempre enterrado en mí, y que yace no obstante ahí sin enterrar o no enterrado del todo, como esas monjas clarisas con su resistencia -o su martirio (como ellas dicen)- habrán sabido hacérmelo ver. 

Que aunque no sepa dar aquí con las palabras justas o adecuadas de modo a exponer la situación ni oponer un veredicto de lo que se esta planteando y dirimiendo allí, esa impresión primera de atropello (sic), de vulneración -en la violación rayana y no exagero- es lo que "me puede", lo que más cuenta en mí. Un atropello de una experiencia, de una forma de vida en comunidad, que el Estado -constitucionalmente aconfesional- se cree en la obligación de disolver, por cuenta de una obediencia eclesiástica y en virtud de unas leyes y unos preceptos y reglamentos canónicos que en democracia no existen y que el estado español democrático -el de la Constitución del 78- no tiene por qué el observar. Y una vulneración y una violación (sic) de un derecho elemental y fundamental a la vez en un país y una sociedad de abrumadora mayoría católica como lo es la española. A saber, el derecho o la libertad de seguir la Tradición. Un principio o postulado que se atrevió a proclamar Monseñor LEFEBVRE y que acertó a convertir en programa (urbi et orbe) de acción. 

Y que a tantos años ya desde que me secularicé y me alejé de ellos, legatarios de la obra y de la memoria de aquel, retengo aún a modo de reliquia, y a título de homenaje de agradecimiento y de desagravio por cierto. Que nobleza obliga el reconocerlo, y es de esa memoria (suya) indeleble pese a las excomuniones y sanciones canónicas, pese a la persecución canónica y al linchamiento sistemático, recurrente e intermitente de los medios de la prensa mainstream, que arrastra  -nimbado de gloria (entre muchos) y a tatos años ya de su muerte el rebelde obispo francés.  

Que no, que de verdad que no me entra, ese encarnizamiento con unas pobres e indefensas religiosas emplazadas y apercibidas de lanzamiento -por orden del ministro del Interior (socialista) MARLASKA, y manu militari, de la Guardia Civil-, a abandonar el convento donde habrán vivido -en comunidad- durante tantos años, y donde (legítimamente) soñaban y aspiraban a vivir (juntas) y morir. Y no sé bien por qué, de dónde el hilo conductor de tan desconcertante analogía que mientras escribo me viene rauda a la mente, del ejemplo de aquel drama político y religioso, el de los solitarios -y las solitarias- de PORT-ROYAL, en pleno Gran Siglo (Grand Siècle) francés. 

Y no me resisto a ponerle a modo de moraleja una apostilla final a este articulo escrito el corazón en la mano como tantos de los míos, y es que si al final se salen con la suya sus enemigos, y se ven desalojadas, dispersadas y -¿quién sabe?- en la calle y sin techo alguna de ellas también, su ejemplo -el de resistencia y del "martirio" de estas monjas rebeldes- habrá servido para poner al gran destape entre la sociedad española -católico/romana por definición-, algo que Monseñor LEFEBVRE no consiguió "destapar" -en España- ni los tradicionalistas franceses con él, a saber, el cisma que llevaba como preñada, en su seno, la Iglesia conciliar y posconciliar -la Nueva Iglesia montiniana, como la llamó un sedevacantista (mexicano) fiel. La misma que me dio la espalda, con su cisma, como yo se la di (en Fatima) a ella, también 

Y una apostilla aún, a modo de colofón. ¿A qué viene a España el papa PREVOST? La pregunta -sin respuesta- que tengo ya formulada varias veces en este blog. Y  entre los objetivos que ya mencioné discurre o se cuela otro,  y es el de meter en cintura a las monjas de BELORADO, y cerrar así en nombre del Papa de Roma, la discusión 

Film "Tous les matins du monde" ("Todas las mañanas del mundo") (1991) Con el drama politico y religioso de telón de fondo, de los monjes y de las monjas de Port-Royal (des Champs) -1634-1708- en señal de resistencia y desafío frente al absolutismo francés. Como las monjas de BELORADO se enfrentan hoy a la persecución del Estado confesional democrático. Con la bendición del Papa PREVOST 

     

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