jueves, agosto 07, 2008

LITERATURA Y GUERRA CIVIL (4): « La voz dormida» de Dulce Chacon, « de profundis » (guerracivilista) de una liturgia/del/perdon (y de la penitencia)»

No queria, lo confieso, tampoco ahora : me explico, hincarle el diente a una novela que habre visto enarbolada como una bandera, como un aviso, como una consigna aqui en Belgica desde hace ya un buen rato. « La voz dormida » de Dulce Chacon (1) habra en fin caido (fatalmente) en mis manos en este periodo estival que habre dedicado (en parte) a verter aqui en mi blog estos articulos de una serie sobre literatura y guerra civil espanola.

Y es cierto que su lectura era para mi como una fatalidad ineluctable, me doy cuenta despues de leeerla, solo ahora : que si los recuperacionistas –entre los que habra contar a su manera, « sui generis », a la autora del titulo que nos ocupa (ya fallecida) -, si tienen razon como digo que solo se puede olvidar lo que primero se acaba trayendo la memoria (consciente), tambien es verdad que solo se puede rescatar (o desenterrar) toda una literatura pre/transicional o « fascista » como la llama en su obra casi monumental Julio Rodriguez Puertolas (2) –que se quiera o no coincide «grosso modo » con cuarenta años de literatura entre españoles….-, solo si antes se ha conseguido desbrozar bien el terreno de criticas, de acusaciones y de denuncias.

Dulce Chacon –no hay mas que ver las fotos que de ella circulan- procedia de una buena familia, de derechas, franquista, y me figuro que educada/en/las/monjas. Y era hija ademas de padre ilustre, de Antonio Chacon que fue alcalde de Zafra con Franco, procurador en Cortes y ademas de hombre dedicado a la politica, escritor tambien y poeta, muerto cuando ella tenia aun solo once años. Su sombra le gustase o no a su hija revolotea sin parar desde el principio al final de esta novela –mas que aceptable, no me duelan prendas-, que es al mismo tiempo una implacable requisitoria (implacable) en contra de los suyos en definitiva, de su propia familia...

Y lo es con aquella evocacion (acusadora) sobre todo del que fue (antes que su propio padre...) alcalde de Zafra durante la Republica, fusilado al terminar la guerra. Y es que Dulce (Nombre) Chacon Gutierrez de la Barreda, nieta del conde de Osilo (y no se si condesa ella misma), ademas de ser una escritora no como las otras, es hoy, tras su muerte aun muy joven, todo un simbolo, de muchas cosas, por su nombre de indiscutible relieve en una corriente (recuperacionista) de la literatura sobre la guerra civil, y como una esquela a la vez...por su imagen en las fotos sobre todo de mujer bella (e inteligente) : especies de boyas acuaticas siempre a flote hasta ahora en la opinion publica a pesar de todo, por su trayectoria de escritoria, su obra escrita y su suerte malgrada, en el pantano cada vez mas hondo y movedizo y peligroso en el que nos revolvemos los espanoles desde hace ya un rato en el tema de la memoria (historica)

Y es que leyendo su novela me habre llevado un gran chasco o mas bien una gran sorpresa, lo reconozco. Me esperaba a un autor recuperacionista en version feminina, -y por ende, y que se me perdone la ocurrencia, mas implacable y apasionada e irreconciliable si cabe que autores del mismo signo y del sexo opuesto- por la portada sobre todo, de una (bella) miliciana que representa a una de las protagonistas de la novela, de gorro cuartelero, estrella (roja) de cinco puntas en el pecho y un niño en los brazos (que no era el suyo propio segun nos aclara la propia autora)-, y me encuentro como digo al final con una niña/bien, extremeña de gran señorio, madrileña de adopcion, antigua/alumna del sagrado/corazon, de las irlandesas, de las damas/negras o de alguno de aquellos colegios madrileños de monjas para chicas, tan emblematicos (y sintomaticos) de entonces, me figuro, y ademas, de izquierdas –por propia definicion o por mor de su generacion mas bien…- que se destacaria por su militancia politica y pacifista de miembro del mayor destaque (o como ahora dicen de « miembra ») del colectivo « No a la guerra » justo antes de su muerte (meses anntes dell 11 de marzo…)

La novela de Dulce Chacon es aunque me cueste (un poco) el reconocerlo una buena novela…como tambien me cuesta un poco el reconocer que la literatura recuperacionista en general –en lo poco que de ellos hasta hoy lei- tiene algo de sello propio, de autentica, mas o algo mas en todo caso que todas las diatribas aquellas, toda aquella verborrea marxista de la generacion de rogelios (conversos) que fue la mia, victimas o siendo presa la mayor parte de ellos entonces, de unas fiebres (ideologicas) tan altas y tan penosas ; de las que muchos–nobleza obliga el reconocerlo- hace rato que se repusieron…algunos de ellos con gran exito (de ventas incluso); que se me permita aqui el entresacarlo.

Los recuperacionistas arrastran o esconden o soportan un acerbo propio, individual y colectivo de experiencias y de recuerdos y un peso descomunal sobre todo, de la derrota en la guerra civil espanola…Quien no ha sufrido que es lo que sabe, dice la biblia. Y a apostillarla o a interpretarla a mi juicio, y no a contradecirla, vendrian ciertos autores (romanticos) dos milenios mas tarde, Nietzsche por ejemplo que en su obra tardia (y provocadora, lo reconozco) el Anti Cristo escribio que el sufrimiento humano, o mejor dicho el sentimiento (humano) de compasion por el sufrimiento ajeno tiene algo de « peligroso » y de « contagioso » (sic) por el derroche o el malgasto inutil de energias, excesivo y desproporcionado con « el quantum de la causa » -« in casu », decia él, con la muerte/del/ nazareno-, pero yo lo aplicaria aqui a esa « contabilidad » –como dicen franceses y alemanes- delicada, melindrosa, oscura y dificil de establecer antes que todo, de daños y perjuicios o si se prefiere de costes humanos (y sufrimientos) en uno y otro de los bandos contendientes durante la guerra ciivil espanola….

Dulce Chacon, de las declaraciones publicas y comentarios sobre su novela -no queda de ello desde luego la menor duda- se sentia culpable como tantos y tantos de su generacion por « el silencio de sus mayores »…Y fue sin duda para romper ese silencio, para despertar, como de un soplo profetico (y « liberador ») mas que literario una memoria (de los vencidos de la guerra civil en su region y en el propio pueblo donde nacio) que, como la niña del evangelio, no estaba muerta sino dormida tal y como le parecia a ella, por lo que se decidiria a escribir su novela –ella tambien- sobre la guerra civil espanola que se habra convertido en una especie de « vade mecum » aqui en Belgica por lo menos de la literatura recuperacionista (y guerracivilista) y baza o trofeo de un valor decisorio incalculable a la vez en estos tiempos que vivimos de gobierno socialista de Jose Luis Zapatero, el Nietecito, a seguir al 11 de marzo.

Los rojos, hijos y nietos de rojos, ya sabemos -se diran tantos y tantos- lo que cabe esperar de ellos que digan o que escriban, de lo que vivieron…o de lo que les contaron los suyos que habian vivido, pasado o sufrido en la guerra y despues de ella, pero una novela asi, se me reconocera, era todo menos lo que cabia esperar de la hija (bella e inteligente) de un alcalde de Franco, aristocratas y no se por que me da tambien que muy ligada ella tambien a la iglesia o el catolicismo (espanol) de hoy, muy distinto es verdad a aquel de la guerra civil y de la immediata posguerra tal y como lo retrata en todo caso la autora en su novela (Digo y digo mal tal vez porque algunos como yo –gato escaldado del agua fria huye- la verdad es que ya llevamos vistas muchos cosas del estilo o parecidas: como el cumplimiento de una fatalidad o de una ley historica, de nuestra histora española contemporanea en todo caso, esa revuelta o rebelion –masiva y no simples hechos mas o menos atipicos o aislados- de toda una generacion contra la que le habia precedido, la de sus mayores…)

Quien este libre de pecado pues, que tire la primera piedra….Y no sere yo en lanzarsela en pleno rostro a Dulce Chacon, en efigie que me diga, excelente escritora y persona mas excelente aun como sin duda lo fue, aunque yo no alcanzase a conocerla. Y es que en su novela sobre la guerra civil, por detras de las apariencias, de la imagen que del relato se desprende torva, y polemica (y guerracivilista) se puede desgranar tambien, entre la paja u hojarasca de la controversia (literaria) sobre la guerra civil espanola, trigo candeal de lo mas limpio a la vez. Y habra sido tal vez su mencion inexcusable y que la honra a la vez de la tragedia de Paracuellos –a pesar de los terminos polliticamente/corrrectos que cuidadosamente escoge o utiliza- de la imagen que acierta a dar sobre el tema, de aquel « brotar de sangre » como una gigantesca sangria colectiva, lo que me habra mantenido en vilo hasta el final de la lectura lo confieso, que acabe de un tiron al final, como si algo dentro de mi me dijera imperiosamente que tenia que acabarla de una vez por las malas o por las buenas….

La novela de Dulce Chacon tiene facil e incluso agradable lectura a pesar de lo folletinesco de algunos de sus episodios, e incluso de lo lugubre y macabro de de algunos de sus parrafos mas crudos. Mucho mas sufriible desde luego –comparaciones odiosas cierto pero que a veces no hay quien las evite- que el rencor y la hiel (quimicamente puros) que destilan algunas novelas de Francisco Umbral, sobre todo las mas guerra/civilistas de entre todas las suyas…No hay odio de revancha en « la Voz Dormida » de Dulce Chacon es cierto, no podia haberla ademas viniendo su autora de donde venia, sí en cambio sentimentalismo (femenino) con creces, por no decir a chorros o a mares, y una complicida a lo sumo de mujer/a/mujer facilmente comprensible –sobre todo en los tiempos que vivimos bajo el sigo de lo que a mi me dio por llamar la rebelion de las mujeres…-, aunque quepa estar con ella, como yo lo estoy, mas o menos en desacuerdo.

Dulce Chacon nos cuenta en su novela la triste historia de un grupo de mujeres recluidas por motivos politicos –y hechos ocurridos durante la guerra civil- en la prision madrileña para mujeres de Ventas, en los primeros años de la posguerra. Son relatos de la vida carcelaria que por lo que en ellos se trasluce, de autentico y de vivido, tienen su interes lo reconozco aunque a algunos no nos enseñen demasiado, que a las prisiones del fanquismo, justo terminada la guerra civil no le van a la zaga en ciertos aspectos al menos las carceles de la democracia tal y como las vivimos y las llegamos a experimentar alguno al menos.

La sarna y los piojos omnipresentes en el relato « carcelario » de Dulce Chacon es –se me dira- algo impensable hoy por hoy en la Europa de la UE, estamos de acuerdo, no dejaban por menos de formar parte indisociable de una tradicion penitenciaria bien nuestra, desde los tiempos de la Ilustracion, de aquellas carceles «piojosas» que conocio durante uno de sus viajes a España, tal y como nos lo cuenta en sus Memorias, el muy hispanico Casanova….Los malos tratos al final de la guerra allli dentro, o fuera de alli, en las dependencias de la Direccion General (entonces de Gobernacion), no creo que fuera mucho peores de lo que les reservaba la Rusia de Stalin –el dios intocable (e innombrable) de todas aquellas pobres mujeres- a sus enemigos polticos….

Y no lo era desde luego, ni mucho menos. Por mas que algunos de los pasajes de su novela –los mas macabros- consiga impresionar a lectores impresionables. La joven comunista hija de una dirigente del partido en la clandestinidad que reaparece tras su paso por Gobernacion –la puerta del Sol- como un fantasma del mas alla, impedida, envejecida, ayudandose de un baston al andar, y con unas gafas de sol siempre puestas para ocultar que le habian sacado un ojo en los interrogatorios, forma parte indiscutiblemente de la tradicion « esperpentica » en la literatura y sin duda que al incluirla en su relato Dulce Chacon lo tuvo bien en cuenta (A Andres Nin, entre parentesis, que cayo en las manos de los « otros » no se le consiguio ni volver a ver « despues », que segun rumores lo desollaron vivo entences para que hablarla, sin resultado…)

La estampa (señera) de la vigilante de la carcel que sin duda para combatir la presion ambiente que debia tener que soportar continuamente en su trabajo tan ingrato no hace mas que recitar bisbiseante un jaculatoria que no lo era tal…sino el (ultimo) parte de guerra del cuartel general del Generalisimo (…) es de lo mas veridica en cambio y dice mas –del clima de posguerra triunfal que se vivia- que todas las cronicas de los unos o de los otros. Como aquella otra escena del besapies de la imagen del nino/jesus en Navidad, dentro de la carcel, que se lleva de un mordisco una de las reclusas, lo dice « grosso modo » a su vez del clima de religiosidad exaltada (y delirante) de los vencedores y « pari passu » de la rabia anticlerical (y « nota bene » iconoclasta) de los vencidos.

Por lo demas Dulce Chacon nos cuenta en su novela la vida en una carcel en tiempos de guerra (y de posguerra) que en muchos aspectos no difiere mucho de lo que es la rutina carcelaria tal y como yo la vi y la soporte en las carceles de la democracia : con el clima de temor y de panico ademas que producian -sobre todo entre mujeres- las condenas a muerte y los fusilamientos sumarisimos. Pero cabe decir no obstante que en la carcel madrilena de Ventas para mujeres, de los años cuarenta (en sus inicios) tal y como Dulce Chacon la describe –de lo que testigos presenciales sin duda le contaron – por lo menos se avisaba...

Y asi Hortensia, la (bella) heroina del gorro cuartelero y estrella/roja de cinco puntas de la portada, muere fusilada a seguir a su condena sumarisima y no menos documentada, que se le comunica debidamente, tal y como Dulce Chacon deja constar en testimonio escrito, de prueba documental, en la novela (pp. 244, 245) En las carceles en cambio en zona roja, en la ciudad de Jaen por ejemplo, los que estaban alli presos vivian en la angustia de las sacas que no avisaban nunca….Como aquella, casi al finalizar la guerra, en la catedral desacralizada, antes de la liberacion de la capital que caeria solo de las ultimas, con el desplome final de lo que aun quedaba de zona roja, cuando uno de los reclusos, en un momento de decision crucial y presa sin duda de un ataque de panico, se encaramo en lo alto de una de las imagenes, gritando « ¡que me ha dicho la virgen que no salgamos ! », a lo que los milicianos que venian a llevarselos reaccionaron cerrando de immediato las puertas, y ya no habria alli mas sacas en los dias que quedaban de guerra…

La novela de Dulce Chacon es una novela carcelaria y es ademas la novela del maquis tal vez hasta hoy mejor lograda. Porque es cierto que sus personajes tienen fuerza, la que les da sin duda el genio de la autora y tambien lo que indudablemente tienen de personajes en parte veridicos en parte ficticios, bien construidos ; y sus historias y relatos se sostienen hasta el final de la lectura, la verdad sea dicha. El maquis fue una gran tragedia. Una insurreccion instigada y alentada por los comunistas contra todas las convenciones internacionales que regian internacionalmente aun entonces a pesar de Yalta. Fue un grandioso fracaso sobre todo, que decidiria la carrera (fulgurante desde entonces) del marques de Paracuellos, y que le labraria « pari passu » para/los/restos una imagen deplorable entre los mas recalcitrantes de entre los suyos. En ciertas regiones espanolas sobre todo, de la provincias de Asturias y de Leon, en Galicia (un poco) y en el Sur sobre todo, en la Mancha, an Andalucia y en Extremadura en particular -en las provincias de Jaen, de Badajoz, en la de Cordoba sobre todo…- el maquis se cobro un saldo elevado de sangre y de sufrimiento (y de victimas inocentes sobre todo)

El partido comunista y las otras formaciones de extrema izquierda quisieron con ello sin duda resucitar la tradicion guerrillera de la guerra de la independencia tal y como la habian intentando recuperar y hacerla propia (en exclusiva) en su prensa ya durante la guerra, siguiendo ademas el ejemplo de los comunistas alemanes en su lucha armada contra el nacional/socialismo antes y despues de estallar la guerra mundial –con el interregno de la ocupacion y particion de la Polonia y el pacto de no agresion germano/sovietico- en lo que contaban « nota bene » con una fuente de inspiracion fuera de toda sospecha (como la mujer del cesar), y era la que les conferia la obra del prusiano Clausewitz, quien en su celebre tratado « sobre la guerra » - lectura favorita « nota bene » de Lenin en sus años de exilio entre alemanes- se habia precisamente inspirado de los guerilleros españoles de la guerra de independencia…

Y como por un efecto de ironia (sangrienta) se diria que el maquis comunista de los cuarenta se iba a encontrar con un convidado de piedra inesperado, y lo era el espectro (resucitado) del carlismo vencido del siglo anterior, y de su « partidas » decimononicas (y reaccionarias…) Pero tanto no se le podia pedir desde luego a una simple novela y la joven guerrillera de "la Voz dormida" se diria que sale dos veces milagrosamente enhiesta : del desenlace del relato – de colorin/colorado con final feliz en Praga, y ademas con boda -...y tambien de la imagen (en negativo) de la presencia de mujeres en las zonas de combate y en primera linea que la autora parece querer desaprobar por boca de uno de los personajes, en el maquis como tambien durante la guerra. Trece/rosas, columna de los ocho/mil, toma por lo nacionales -empeñados en reducir la bolsa (roja) de la Serena- del pueblo extremeño de Azuaga, del que sus defensores quisieron hacer hacer una nueva Numancia, convertindiendolo en un escudo humano –de mujeres y niños- entre sus murallas: especie de danza de duendes o de fantasmas, o de tibias y calaveras, agitandose de lo mas soliviantadas en la evocacion de la guerra civil, en las paginas de la novela que comento y tambien en estas lineas.

Las treces jovenes militantes del PC (staliniano), ejecutadas al final de la guerra en la carcel de Ventas, son las mas soliviantadoras sin duda de todas ellas en los tiempos que vivimos, tras el 11 de marzo y lo que se seguiria…Dulce Chacon tomo claramente partido en su novela, o digamos que se decide a ojos cerrados por la via de la apologia encomiastica y del martirologio en el tema, de forma (lo menos que cabe de ir) no poco irresponsable, o digamos mas bien (en su descargo) « femenina » sobre todo, como lo seria la conducta –de consecuencias calamitosas para ella misma- de Ingrid Betancourt que se fue a meter en la boca del lobo ella sola con el alma y la mente henchidas sin duda de buenas intenciones, desoyendo –como unos profetas/de /calamidades- a los que intentaron sin exito disuadirla…Las consecuencis del "parti pris", o si se prefiere el colofon inevitable en lo que nos concierne, a saber, la ascension imparable de un martirologio guerra civilista –en sustitucion del otro- impulsado y alentado desde el poder civil y el gobierno (socialista) de la nacion, no habran tardado en hacerse sentir y temo que mas aun en los tiempos (dificiles) que se avecinan.

Aquello no fue sin embasrgo mas que un episodio de una guerra en su fase terminal, los ultimos rescoldos si se prefiere de un conflicto que para algunos todavia no habia terminado, como lo confirman testimonios y comentarios recientes que dan cuenta del sentimiento unanime entre los vencidos entonces –en Madrid en concreto- que el nuevo regimen no se iba a tener en pie por mucho tiempo. Un episodio nada trivial e insignificante ademas como no lo era en modo alguno el blanco elegido, el comandante Gabaldon, inspector/jefe de la policia militar del ejercito de Tierra, -el mismo, su ayudante y la hija de diez y siete años del comandante- que se saldo con represalias, como en todas las guerras.

(En Berlin, me viene asi a mente de improviso, el general o mariscal frances Leclercq de los ejercitos aliados victoriosos –heroe y modelo y protector de tantos guerrilleros/rojos españoles de entonces- hizo fusilar sobre la marcha en el 45 a nueve voluntarios franceses del frente del Este –todos jovencisimos, en los documentos graficos que los recogieron en aquel fatidico momento, junto a él mismo….- que llevaron detenidos en su presencia y a los que afeo y reprocho el ir vistiendo un uniforme extranjero, él que iba vestido de militar del ejercito de los USA como sus interlocutores no dudaron en recordarle…)

Quien este libre del pecado que tire la primera piedra. Y Dulce Chacon
ademas de victima del cancer que le acarrearia su muerte, lo fue sin duda tambien de una manera u otra de ese otro cancer de guerracivilismo incurable que arrastramos los españoles desde el final de lal guerra civil, y que sectores de la iglesia no habran hecho mas que atizar y aventar tras el concilio, lo que se manifesto ya en ciertas actitudes eclesiasticas de los tiempos del cardenal/tarancon y se reproduciria de forma mas aguda si cabe años mas tarde, de forma un tanto sorpresiva e inesperada, en los ultimos años del pontificado (inacabable) del papa polaco, en lo que acabaria cobrando todas las formas, a cual mas espectacular y aparatosa –en sus palabras y en sus gestos publicos, en sus audiencias y en sus incon tables viajes a traves del planeta- de lo que se puede dar en llamar una liturgia/del/perdon, sintoma infalible de ese sindrome de auto/culpabilizacion que no habra dejado de soliviantar o mas bien, de roer por dentro a la iglesia y al catolicismo en todos los escalones de su jerarquia y en todas las esquinas (catolicas) del globo, en particular desde el concilio vaticano segundo.

El papa polaco movido a todas luces de una conviccion fanatica y de una voluntad ciega de expiacion (auto/culpabilizante) que compartia, dicho sea en su descargo, con un gran numero de catolicos contemporaneos suyos que vivieron –y de una otra manera, en mayor o menor medida aceptaron o consintieron- la experiencia del nacionalsocialismo en sus propios paises (lo que haria eclosion apoteosica con ocasion del concilio), quiso sin duda imponer, como una nueva practica o creencia al interior del catolicismo, la ley (de bronce) del perdon, del pedir/perdon que me diga, del ponerse de rodillas por sistema, en desdoro de la dignidad individual y colectiva mas elementales, y en menoscabo del honor y del buen nombre del pasado de una nacion por añadidura.

Ocurria no obstante que los polacos con todas las calamidades que surcaron su historia desde el siglo XIX, a traves de la Segunda Guerra Mundial y despues de ella, y tal vez gracias a ellas precisamente, acertaron, al con trario que los españoles, a preservar su unidad interior sin haber conocido afortunadamente para ello eses fenomeno guerracivilista –de naturaleza espiritual en lo mas hondo- que encisma y envenena incurablemente, sin parar –al limite ya casi de la gangrena- la convivencia entre españoles, mas hoy que nunca se diria

Y en España muchos como Dulce Chacon no hicieron sin duda mas que tratar de imitar al papa (¡ay dolor !)…Lo que se manifiesta en un sinfin de detalles de la novela y de la biografia de la autora misma; en el empleo sistematico por ejemplo, en la novela a partir de un momento dado –no digo que poco literario pero si poco frecuente en ese genero de relatos- del futuro/anterior como si quisiese acentuar la fatalidad –y la resignacion cristiana…- que se desprenden del relato y tambien de los moviles que llevaron a escribirlo a su propia autora Como ocurrio con la guerra del Irak : fueron pacifistas porque se lo pedia el papa. Punto. Lo que no les habia pedido antes en los Balkanes….

Boycotearon (irresponsablemente) por lo mismo al gobierno Aznar –haciendo el juego a la izquierda socialista- y decidieron asi al final –hasta hoy- la llegada al gobierno de la nacion del muy guerracilivista e irreconciliable Jose Luis Zapatero : ese es –lo digo sin rencor pero sin ninguna clase de escrupulos ni de complejos tampoco- el legado o una parte indisociable del mismo que les dejo a los españoles el pontificado del papa polaco….

La novela de Dulce Chacon se termina con una dramatica evocacion a modo de epitafio, como una lapida funeraria mas pesada que mil losas, del tragico final –en la vida real- del principal heroe de la novela, antiguo cabecilla guerrillero de cuando el maquis, muerto sucidado –si hay que creer a la autora, o mas bien al testimonio de la esposa tambien presente en la novela- en la fecha precisa del 29 de Abril de 1976, ante la llegada de la policia que se personaba como todos los años para evitar que se sumase a las celebraciones del Primero de mayo. "Sí, pasen, ahí lo tienen" declaro la esposa, señalando al cadaver....

(El gobierno UCD de Adolfo Suarez -evocacion insoslayable- acababa de ilegalizar al partido comunista, « nota bene » tras el retorno triunfal del exilio de Santiago Carrillo, al que acusaban de traicion los antiguos del maquis de los cuarenta…)

Y viniendo como viene de la hija de un franquista notorio (e insigne), el pasaje aludido cobra de pronto todos los visos de un oficio o de un libro liturgico: como un "de profundis" de lo mas solemene (y patetico y lapidario), gesto de penitencia individual y colectiva a la vez, en nombre propio y de los suyos, de los de su bando que me diga ; como si su autora quisiese aplacar a toda costa sus propios remordimientos y « pari passu » contentar asi, de ello no me cabe la menor duda, una voluntad inequivoca penitencial –de pedir perdon de los propios/crimenes y agravios- tal y como la expreso y dio siempre a entender y a conocer sin parar en los ultimos años de sus pontificado el papa polaco

(Que a mi no me perdonaria nunca)


(1): "La voz dormida" de Dulce Chacon. Alfaguara, 2002
(2): "Literatura fascista espanola" (2 vol.) de Julio Rodriguez Puertolas. Akal, primera edicion, 1986-187

1 comentario:

Anónimo dijo...

Recien me he enterado de su existencia, ignoro que le llevo a cometer tan infame acto me pregunto ¿como es que sigue tan tranquilo despues de todo? que paso por su mente perversa cuando hizo lo que hizo? como esta hoy su alma, tranquila?