Juana de ARCO, santa patrona de Francia. Que encarnó e hizo suyas todas las esperanzas y aspiraciones de la Nación. Como viene a suceder ahora en España con Isabel AYUSO. Comparable a la santa heroína francesa por su liderazgo y por el poder carismático (sic) consiguiente del que nos viene dando -en solitario- tantas pruebas. En igual medida que el papa PREVOST (León XIV) Un respeto pues a la hora de juzgarla, cuando se decide su destino (y junto con el de ella, el nuestro al mismo tiempo)
Juana de ARCO, es una figura de leyenda en la Historia de Francia, y fue tambien un mito de poder e influencia temibles e imprevisibles en la política del pais galo del periodo de entreguerras. Como a posteriori lo pudo comprobar de primera mano y de ojos absortos el autor (español) de estas líneas. Y fue en el Seminario de Ecône de una aplastante mayoría de seminaristas franceses, donde la memoria de aquella reinaba como Ninfa Egeria, de forma sibilina a fuer de discreta e invisible hasta que en determinado momento rompió en añicos ese tupido velo, esa invisibilidad a la luz del día. Y fue a raíz de un ligero incidente que me pillo con el pie cambiado, sin darme cuenta del fuego de protesta que tras de aquello -de aquel nimio incidente se cocía, hasta el punto que opté en principio por tomármelo a broma. Y fue por culpa de una antífona del viejo Misal romano (San Pio V) en honor y gloria de la santa heroína francesa, que se topo con el veto de uno de los maestros organistas, australiano de nación y compañero nuestro-fogoso, pelirrojo y de cuello de toro, macizo y algo rechoncho que todavía visualizo y (con agrado) recuerdo que demostró con creces cargar en aquel asunto melindroso, una memoria histórica y una tradición liturgia de sello católico anglo, disidente, en absoluto opuesta a la mayoría de sus compañeros allí, que ante su veto (intratable) a tocar aquella antífona en nuestras misas y oficios litúrgicos, reaccionaron como un solo cuerpo al unísono, en señal de protesta e indignación -¡en el ambiente rígido y disciplinado que reinaba allí!- que todavía recuerdo.
Carisma innegable de Isabel DÍAZ AYUSO. A las pruebas me remito
Y viene a cuento de la comparación que se impone en razón del magnetismo y de la fuerza de adhesión y de imantación y magnetismo de la santa y heroína francesa con la figura de Isabel AYUSO. La cual -hay que rendirse a la evidencia- domina de lejos (y a dúo) el panorama político en España hoy. En una estrecha rivalidad in crescendo con el otro gran protagonista, Pedro SANCHEZ, lo que no se sabe donde va a parar ni a donde nos va a llevar. Como lo ilustra ese escandaloso fenómeno que aquí no hace mucho abordé de acoso inhumano (sic) en los medios en su contra, una campaña sin pausa ni descanso detrás de otra. Lo que pone de manifiesto un fenómeno extraño inédito y sin parangón en la política, y con no poco de misterioso. Locura, al cabo de la obsesión. Y el ultimo botón de muestra lo ofrece ese culebrón del que desde hace días no hacen más que hablar en España los medios. La compra de un ático de lujo en donde habrían pillado (sic) "in fraganti", con las manos en la masa a la presidenta madrileña. En un caso flagrante -nos dicen- de corrupción, por lo alto -o los áticos-, que por lo bajo -léase por las cloacas, los prostíbulos o las saunas (...)- se ve que es preferible no hablar (mucho),
¿Caso gravísimo e imperdonable de corrupción que se merece instantánea dimisión? Y dos huevos duros también, como dirían -¡mas madera que es la guerra!- los inolvidables hermanos MARX. Y de la compra del ático y de todo el escándalo que se tiene orquestado a su respecto cabe añadir dos hipótesis de explicación de entre las que barajan los medios. El del chivatazo, fuego amigo desde los círculos o sectores afines -del PP- a la presidenta, y el de la ruptura de la presidenta madrileña con su actual pareja. La primera de la hipótesis cuadra o se concuerda bien con una realidad incuestionable, a saber, la lucha por el poder en las altas esferas del principal partido de la oposición. Y la segunda se alimenta de un rumor del que se hizo eco la predecesora de Isabel AYUSO, Esperanza AGUIRRE. Ninguna de las dos invalidan o desmienten lo mas mínimo la realidad innegable del liderazgo -y del poder carismático- de una figura de la oposición sin parangón desde los inicios de la Transición política. Y de las esperanzas que suscita, que es el rasero por el que a mi juicio hay que medir las mas discutidas y controvertidas de sus medidas e iniciativas. Dile al justo que todo está bien, reza la biblia canónica) Y la hostilidad rayana en la locura que suscita, es la mayor prueba de su inocencia. Y del poder carismático del liderazgo que es el suyo. Fuente de su legitimidad, Por encima de las urnas. Y de la hostilidad -rayana en la locura- que ella suscita














