Manifestación en Lyon por la muerte violenta (el pasado 12 de febrero) en la Universidad de dicha ciudad -de una paliza- a manos de izquierdistas radicales antifas, de un joven universitario militante de derecha nationaliste, Quentin DERANQUE, que provocó un choque diplomático entre Francia y los Estados Unidos, con la llamada a consulta por el ministro francés de Asuntos Exteriores, Jean Noel BARROT. Y fue por los comentarios del embajador norteamericano en Paris, Charles KUSHNER, difundiendo en las redes sociales el comunicado acerca del asesinato de Quentin DERANQUE, de la Oficina de Contra-terrorismo del Departamento de Estado (Marco RUBIO) En ese contexro -de polarización de la violencia- se producen ahora nuevos disturbios en las universidades francesas, con un balance hasta ahora de 2.000 detenidos y cientos de policías heridos
Francia en ebullición, con las universidades en llamas. Cuando se habla en francés, Europa entera, escucha y comprende, escribió Joseph de MAISTRE, uno de mis principales referentes, como aquí ya todos saben. Y cuando tiembla Francia de dolor, como esta ocurriendo ahora, nos duelen los miembros a los españoles, lo queramos reconocer o no (no es mi problema) Como ocurrió cuando el mayo del 68, con las universidades españolas (y no digamos en la Universitaria complutense madrileña) Una erupción de violencia a su vez, en las universidades francesas a la que ahora estamos asistiendo, por motivos así a primera vista poco más que baladíes: falta de personal docente, agendas apretadas, daños en las instalaciones universitarias. Y de un sesgo político e ideológico como lo deja traslucir el último de los cargos mencionados propiamente inconfundibles, y es en una referencia difícil de maquillar el protagonismo (mayor) en los estragos y destrozos, de una parte del estamento estudiante, de origen inmigrante -inmigrës- (y magrebí)
Todo lo cual -como la movida de la Vivienda en plazas y calles madrileñas se sucede en un contexto pre-electoral y en unos vaticinios que dan por descontada una victoria aplastante del RN de Marine Le PEN, de extrême-droite. La ultraderecha o sea. Ante lo cual, todas las alarmas se disparan y todos los golpes (a cual más bajo) se permiten, dentro o fuera de las reglas de juego democráticas. Como en España esta ocurriendo ahora. Por lo que no es de extrañar -ni de descartar- como una obsesión paranoide o conspiranoica, el ver detrás de los disturbios la mano larga de la extrema izquierda parlamentaria, la France insoumise, principal partido de izquierdas en la Asamblea Nacional francesa. Un conglomerado de viejas formaciones de izquierda -a la izquierda del Partido Socialista-, entre los que destaca el antiguo PC (Partido Comunista) bajo la égida de un líder -Jean Luc MELENCHON- no poco (políticamente) desgastado, de origen (y nombre) español (afrancesado) -hijo de pied-noirs españoles de Argelia, nota bene- para más señas.
A lo que hay que añadir lo sucedido en relación con el RN en las ultimas cuarenta y ocho horas, a saber la filtración, por una importante publicación digital francesa (Mediapart) de viejos escritos del dirigente del RN y candidato claramente favorito a las próximas elecciones presidenciales, Jordan BARDELLA, de un contenido anti-sionista y anti-semita, que caben ser (perfectamente) catalogados en lo anecdótico, pero que la clase política -a la izquierda del espectro- y los medios de la prensa mainstream habrán sabido -como era fácil de prever- captar en un abrir y cerrar de ojos, a través de las referidas declaraciones, la cargazón política tan crucial y decisiva de las mismas, y la oportunidad y el valor político de la campaña a la que aquellas dan cobertura y prestan aval ante la opinión y las demás fuerzas políticas. A añadir también entre lo sucedido en las ultimas horas, el hecho que el RN, habrá conseguido el poder formar grupo propio en el Senado francés, por primera vez en la historia de esa formación y en la de su predecesora, el Frente Nacional, (primera época)
Y en todo ello encuentra perfecto encaje la agitación callejera en las universidades francesas, en paralelo con las líneas directrices de la Historia de Francia -y de sus hitos mayores- en los dos últimos siglos, en particular en lo que se conviene en llamar la segunda Revolución (francesa) -1830-, y también las tres Glorieuses, algaradas callejeras -catalogables mutatis mutandis, con un avance de dos siglos, como un 15-M pero con/éxito, a costa de un desenlace cruento y violento a base de barricadas y guerrilla urbana, que pusieron freno a la Segunda Restauración -en el marco esta última de un régimen de monarquía (escrupulosamente) constitucional (nota bene) -, acusada de tentativa de golpe constitucional, por unos decretos (ordenanzas) que restringían las libertades públicas y en particular la libertad de prensa, del poder sin control de los medios de la Prensa mainstream, o sea. ¿Cualquier parecido con la realidad española -con la acampada de Sol-, pura coincidencia?
Celebre cuadro de Eugene DELACROIX a cerca de "Las Tres Gloriosas"-"segunda Revolución Francesa"- jornadas revolucionarias de Paris (1830), que pusieron fin a la Segunda Restauración en Francia, prefiguración con (casi) dos siglos de adelanto de un 15-M con/éxito. Que triunfaron a base de violencia callejera, y de guerrilla urbana. El fantasma a conjurar -el de la indignación callejera- por los verdaderos patriotas en busca de nuevos rumbos de futuro para su Patria, sin la pesada hipoteca de un pasado histórico -francés, republicano- que nos es extraño y ajeno, en resumidas cuentas






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