martes, junio 30, 2026

HIPÓTESIS DEL PAPA HEREJE (DE MONTINI A PREVOST)


Obra de la TFP brasileña -de uno de sus militantes-, sobre el Novus Ordo Missae (de Pablo VI). En la que se denunciaba -como "herético"-, al papa Pablo VI que presidió la clausura del Concilio Vaticano Segundo. Y su herejía -la que la TFP (sin nombrarle) denunciaba- era la reforma litúrgica del Concilio, plasmada en el Novus Ordo Missae (la Nueva Misa) Y no mencionaban -por lo que fuera- la otra gran novedad "heretica" de aquel papa y de aquella asamblea. Y lo era el dialogo catolico/marxista o también del Humanismo del Trabajo, una novedad doctrinal polaca, con la que el diálogo aquél se justificó durante el pontificado del papa polaco WOJTYLA (Juan Pablo II)

Los católicos fieles, aún los mas fieles y devotos de todos ellos -los papólatras me refiero- tienen que rendirse (ya) a la evidencia, y es que esa abracadabrante unanimidad, tan inédita y tan intimidante (por su alcance mundial) que trajo consigo el Concilio (Vaticano II), rompió por espacio de unos años la rebelión tradicionalista liderada o acaudillada mayormente por Monseñor LEFEBVRE, y (draconianamente) se restableció con la persecución canónica, la condena y la excomunión de aquellos, y parece romperse en añicos otra vez. Como lo ilustran y demuestran los claros signos de disentimiento -el mío entre todos ellos- que habrá traído consigo la visita a España del papa PREVOST, tanto más visibles y estruendosos y era por el clima o la impresión (falaz, artificial) de unanimidad, creada u orquestada por los medios (lo que, por lo demás no es nada nuevo) Y esas señales parecen proseguirse sin pausa ni descanso tras la visita, como lo viene a traducir la condena y expulsión de su estado eclesiástico -acabadas de anunciar-  de un sacerdote diocesano, reo de desobediencia e insumisión tras haber pública y repetidamente rechazado la autoridad papal -al que declara ilegítimo (sic), léase, surgido de un conclave -por motivos estrictamente formales, relativos a la renuncia de su predecesor- juzgado igualmente ilegítimo, obviando en cambio -apostillo yo- la circunstancia o circunstancias igual y perfectamente invalidantes relativas a la propia renuncia en sí, y no a las meras circunstancias, envolventes de la misma, y me refiero a la dimisión -sin más precedentes en la Historia de la Iglesia que la del papa CELESTINO (fase tardía de la Edad Media)- del papa RATZINGER, predecesor del papa FRANCISCO y del papa PREVOST, a las pocas horas -como lo denuncié entonces en este blog- de haber sido citado -y seriamente amonestado a tenor de los documentos gráficos circulando en los medios al respecto- por Joe BIDEN, a la sazón vicepresidente (católico) -bajo Barak OBAMA- de los Estados Unidos: dentro o fuera del Derecho Canónico, ¿acaso no es eso causa igualmente de invalidez? Y por unos motivos doctrinales extremadamente prolijos expuestos en su Manifiesto que acaba de salir a la luz. En donde se someten a criba -a la luz del Magisterio- algunas de las principales encíclicas y documentos del Papa FRANCISCO, Amoris Laetitia,  Laudato Si, la Exhortación a los obispos de la Amazonia, y las propuestas mas ruidosas -y que mas crítica habrán recibido-, que en ellos se recogen , como el permiso de recibir la comunión a personas divorciadas y vueltas a casar, o el acceso de personas casadas al sacerdocio o al diaconado permanente. 

Y ahí de deliberado propósito no vamos a entrar al trapo de la controversia dogmática -teológica que con las posturas del referido sacerdote se plantea. ¿Por reflejo de gato escaldado se le ocurrirá aquí tal vez a alguno, o como me pregunto yo? ¿Con el texto como un vademecum o una biblia de bolsillo en la mano de la obrita sobre el Novus Ordo Missae -de la que también hice referencia aquí - del militante de la TFP brasileña -¡Augusta Señora!-, Arnaldo XAVIER DA SILVEIRA? La cual constaba como aquí lo hice igualmente saber, de una segunda parte que fue la que hizo desistir varios años al presidente de la TFP -Profesor PLINIO- de editarla y hacerla difundir dentro y fuera del Brasil y en otras lenguas. Y es que vista retrospectivamente y en la perspectiva del tiempo ya transcurrido, aquella segunda parte del librito acusador aquel, de la TFP, era como un barril de pólvora o de dinamita donde se pasaban en revista y se discutían coloco en un plano a la luz del mas rancio Magisterio y de la mas antigua y acrisolada teología -de autores consagrados fuera de toda sospecha-, tesis que ponían directamente en entredicho la autoridad pontificia, sobre todo en dos tesis particularmente explosivas entre ellas. 

PAPA HERETICUM, DEPONENDUM EST, de autoría del Cardenal CAYETANO (ilustre comentador de la Summa Teologica de Santo Tomás) y, last but not least, PAPA HERETICUM DEPOSITUM EST (de autoría entre otros del padre jesuita Roberto BELARMINO, un respeto) De clara preferencia, la segunda sobre la primera, a gusto y a ojos de la TFP, y era -a mi juicio- de por la garantía y el prestigio eclesiales que ofrecía a aquellos la condición de jesuita del patrocinador de la segunda de las tesis, y al mismo tiempo,  la previa puesta en entredicho del principio de autoridad (pontificia) en la primera de ellas, examinadas. La herejía en cuestión lo era la diluida en los textos del Concilio Vaticano (segundo) -en algunos de sus textos más clara y transparentemente que en otros-, pero plasmada sobre todo -praesertim- en la reforma litúrgica, y más concretamente en el Novus Ordo Missae lo que ilustra lo sólido y lo compacto de la estructura en dos partes (dos) -sobre el Papa, y anteriormente sobre la Nueva Misa-, de la obra que aquí evocamos, como (estrechamente) indisolubles. 

Aquí pues, como ya lo advertí no quiero entrar ex-proposito, y entiendo colocarme en un plano mas accesible para mi y más al acceso igualmente de mis lectores y es el de la política/religiosa. Lo que entiendo explicar así: y es con ayuda de la noción de lo pastoral, dominante en los textos y debates posconciliares, y más aún en las interpretaciones aireadas y aventadas en los medios, con el Posconcilio.  Y es que lo pastoral vino a relegar, a subordinar y a colocar lo doctrinal en un plano o situación de dependencia ante lo pastoral precisamente. Y pongo aquí un ejemplo fehaciente de lo que aquí decir pretendo. Y es el del dialogo católico marxista que salió propuesto y patrocinado en nombre de lo pastoral, de razones primordialmente pastorales, del Concilio Vaticano (Segundo) Que fue lo que inspiró el rechazo -por decisión expresa de los moderadores de los debates- a renovar una condena -como la contenida en la encíclica (de Pío XII) Divinis Redemptoris- del comunismo ateo, por motivos, aparentemente repito, pastorales y no doctrinales. Aparentemente, insisto. Y es que voy precisamente, en esa dirección, un poco más lejos. 

Con la ayuda de mi experiencia personal e intransferible y fue de los dos encuentros que tuve en Francia, y en los meses que precedieron a mi gesto de Fátima y residiendo yo allí, con un joven polaco refugiado político allí y representante de la revista (polaca) SPOTKANIA -hoy (aparentemente) desaparecida (sin dejar rastro, en lenguas occidentales), y antena a la sazón, creo recordar, del movimiento del mismo nombre-, dentro del sector de la prensa samizdat, disidente (y clandestina), en la Unión Soviética y en los demás países de Europa del Este, de antes de la caída del Muro. Y de lo que saqué en claro, de los diálogos e intercambios que tuve con aquel joven (disidente) polaco, el fondo doctrinal -tal como él me lo expuso negro sobre blanco- del dialogo católico marxista que dentro de su postura disidente -que (por paradójico que pareciese) le había llevado al exilio, y que abiertamente y por entero compartía. 

Y era en nombre de lo que él llamaba Humanismo del Trabajo, forjado (nota bene)  en Polonia y en la realidad -de coexistencia ente la Iglesia y el Estado comunista, que él presentaba como una especie de variante polaca -católico/polaca- del Humanismo filosófico, derivado en línea recta de la Ilustración y del pensamiento contemporáneo. Y eso, se quiera o no reconocer es una variación -sin el menor eco en el Magisterio católico- eminentemente doctrinal. De la doctrina social de la Iglesia. Una novedad (sic) doctrinal, en nombre de la Pastoral. Llámesele herética o como se quiera.        

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