En la inminencia de la llegada a España de Su Santidad PREVOST, se desata como por casualidad, en torno al tema explosivo de la inmigración (en masa) una campaña feroz (sic), y no lo digo yo sino alguien, un (a) quidam, ilustre periodista -y escritora por lo que se ve, como en una señal inequívoca que se están desatando las lenguas y se empieza a oír y a leer lo que nunca oímos ni tampoco pudimos -en los medios- leer. Así, un dirigente de VOX -sin temer ni arredrarse a que en esa prensa mainstream se le acuse entre burla y escarnio de ser un loro o papagayo de Donald TRUMP- invita los obispos a darse un garbeo en sotana por el barrio musulman en Bruselas de MOLENBEEK, ¡santo horror! -y sé de lo que hablo- , después de acusarles sin tapujos de negociar con la inmigración. Y surgen voces -igualmente en el entorno de VOX- denunciando el empezamiento (musulmán) de Bélgica, y de su capital Bruselas, capital igualmente de la UE, un tema rodeado del más espeso y riguroso de los tabúes por culpa de ese buenismo beatifico de los españoles en tratándose de Europa y de sus instituciones (léase de la UE, o como se decía antes, de la CEE)
Y en esa estamos cuando nos sorprende la noticia no como un rayo de luz sino como un rayo en un cielo azul de la beatificación o canonización qué más da? de "mártires de la guerra civil" que la autoridad pontificia se saca -como conejo mágico de la suerte- de la manga, cuando pintan bastos en la crónica de actualidad, o se empiezan a oír voces que desde el Concilio no se querían ya mas oír, en una costumbre o un protocolo que no conocimos con Pablo VI, papa de izquierdas, a las claras, por las buenas -que me diga por las malas-, y que reintrodujo de nuevo en su nuevo estilo pastoral mucho más hábil, más ambiguo y oportunista -y en clave de dialogo polaco (católico-marxista)- quiero decir, el papa WOJTYLA polaco por la gracia de Dios. En otros términos que eso ya nos lo conocemos, y por eso y no nos la dan (con queso), ¡NO, pelo amor de Deus! Cuando la Iglesia, a base de información (ideológicamente) sesgada y argumentos capciosos y falaces se atuvo rigurosamente a un estricto (e hipócrita y cobarde) dontancredismo o puesta de perfil en la guerra de memorias que habrán desatado (hasta hoy) las leyes de memoria democrática, nos viene ahora entonando las consabidas jaculatorias de un culto de martirologio y pretenden que nos los tomamos en serio (¡pelo amor de Deus!) Que sepan pues, que ya NO LES CREEMOS.
"¡Es tan difícil cuando se ha perdido la fe volver a creer en Dios!, declaro en uno de sus últimos discursos registrado en las Obras Completas, José Antonio PRIMO DE RIVERA. Y en lo que nos concierne podemos afirmar que ese olvido traducible en una abjuración (sic) de la propia Memoria (colectiva) por parte de la Iglesia fue lo que nos hizo perder la FE en la Iglesia (del Concilio) y paradójicamente nos llevo a volver a creer en Dios, idéntico y diferente a la vez al Dios que se nos había predicado. A través de una pista histórica que nos lleva al siglo antepasado y a las guerras civiles -entre carlistas y liberales- que lo marcaron. Entre la Libertad (liberal) dentro de un orden y una Tradición reinventada, la de un carlismo sin sotanas.
Un carlismo sin sotanas. En esa Tradición y en ese espíritu (nacional) fuimos muchos educados en colegios de curas (de justo antes del Concilio) Y a lo que la Iglesia dio la espalda en el Concilio y el Posconcilio


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