martes, abril 07, 2026
GUERNICA ¡ALTO A LA GUERRA DE MEMORIAS!
Bombarderos POTEZ 54. "Ataudes volantes" Anticuados, obsoletos y deficientes, pero terriblemente mortíferos. Fueron una donación francesa -en cantidad de 21 aparatos, de los 71 en total que fueron entregados antes del 8 de agosto de 1936- al bando republicano, bajo el gobierno de Leon BLUM, en respuesta al pedido del jefe de gobierno español republicano José GIRAL -que hizo entrega de armas a las milicias obreras al comienzo de la guerra civil. Respondiendo aquél también a los insistentes llamamientos de la izquierda francesa (socialista) -bajo el eslogan, "des avions et des armes pour l'Espagne!"-, justo antes de la firma del Pacto de No Intervención (finales de agosto 1936), bajo la presión del Reino Unido. Fueron mayormente utilizados las primeras semanas de la guerra civil -hasta que los nacionales alcanzaron el dominio aéreo-, en el Norte de España preferentemente del lado del País Vasco. Tuvieron como principal objetivo el ametrallamiento -en fuego en enfilada- de columnas de civiles fugitivos en dirección de la frontera francesa, huyendo del conflicto. Insoslayables e imposibles de obviar del contexto en que se produjo el bombardeo de Guernica (26 abril 1937)
Guernica. Del nombre del célebre bombardeo, y de la no menos célebre pintura que lo conmemora. Una bomba (sic) así se ha calificado recientemente en los medios con ocasión de los insistentes pedidos del Gobierno vasco para que se traslade la obra allí, al País Vasco (como Dios manda) Y con ello nos vemos de nuevo inmersos de lleno en la guerra de memorias. Y abocados lo queramos o no a agarrar el toro (del desafío) por los cuernos, por aquello de que quien calla otorga. Quien calla o quien no acierta el terreno justo y adecuado de la respuesta, que no es otro que el de la Historia y el de la Memoria histórica. Nuestra memoria. Guernikako arbola, árbol de Guernica estrechamente asociado a la figura del general carlista ZUMALACARREGUI, lo que da de entrada idea del dramático conflicto de memorias que el lugar y la efemérides encierra.
El drama sobre todo de la guerra civil (sic) que remonta dentro del antepasado siglo XIX a las guerras carlistas y se extiende en el pasado siglo (XX) a la interminable guerra civil española (del 36) Drama de la guerra civil dentro de la guerra civil, que es lo que se vivió el 36 en el País Vasco, dividido hasta la raíz entre carlistas y nacionalistas vascos. Un carlismo desesperado de la salvación de España, así definió al nacionalismo vasco -el del PNV- el escritor e historiador -autor de una Historia del nacionalismo vasco- Maximiano GARCIA VENERO. Y así como se puede encuadrar -como yo así lo hice- la figura atípica e insólita del Cura SANTA CRUZ del que traza un retrato al agua fuerte Ramon María del VALLE INCLAN en su trilogía de novelas carlistas -"Resplandor de la hoguera", "Gerifaltes de antaño" y "Los cruzados de la Causa".
Pasen y lean. "Santa Cruz volvió a caer sobre Otaín. Desde los ayedos del monte, bajó como los lobos al ponerse el sol, y corriendo en silencio toda la noche, llegó a las puertas de la villa cuando cantaban los gallos del alba" (*) Sólo por la grandeza expresionista y la fuerza de evocación de un pasaje como este se merece VALLE INCLAN todo el reconocimiento del genio que (devotamente) le atribuye Francisco UMBRAL en su monografía a él dedicada. SANTA CRUZ pasó y pasa por ser el ultimo carlista, que encontró un eco (insólito) a su combate en el Congreso y fue en el republicanismo de izquierdas de una figura como la de Emilio CASTELAR.
Y al que colma de significado el que acabase por prohibir el español (castellano) e imponer el euskera entre sus filas. Y el que más de un siglo después, figuras destacadas de la izquierda abertzale próxima de la banda terrorista ETA, le reivindicasen a titulo de padre fundador de su lucha separatista. Tales aguas, tales lodos y me refiero a la tenaz acusación hacia la Iglesia jerárquica en el País Vasco, de complicidad con el terrorismo (separatista) A titulo de curiosidad, añadiré aquí que tras salir de España, SANTA CRUZ encontró refugio en Colombia bajo la protección del obispo misionero agustino recoleto (San) Ezequiel MORENO. En donde encontró igualmente audiencia de su pasado combate y de sus ideas, y donde finalizó sus días.
Otro botón de muestra de la guerra civil dentro de la guerra civil, a lo que hice alusión más arriba lo es la pieza teatral "Baile en Capitanía" (1944) del falangista Agustín de FOXÁ, ambientada en el Aranjuez de los años de la III Guerra Carlista (1872-1876), donde se evoca con cierto aire de misterio a una partida carlista "que llaman del Escribano de Tolosa". Un nombre cargado de fuerte simbolismo, en la medida que los notarios y escribanos eran piezas fundamentales en la reorganización judicial y administrativo del Estado carlista.
De la memoria de la guerras carlistas, Guernica se vería vehiculada en la memoria de la guerra civil del 36, con el bombardeo de la villa por la Legión Condor en lo que fue al mismo tiempo un bombardeo de atrición y un bombardeo estratégico por razón del nudo de comunicaciones que Guernica ofrecía y los importantes destacamentos de tropas que en la villa se veían situadas. El carácter de atrición, de bombardeo de castigo -omnipresente en todos los conflictos en la Edad moderna hasta nuestros días -como lo muestran la guerra de Irán y la guerra de Ucrania- no se puede no obstante obviar, y es en razón del contexto al que ya aludí, léase del fenomeno (innegable) del terrorismo aéreo que practicó la aviación rojo/republicana -hasta que perdieron el dominio aéreo- en los primeros meses de la guerra civil, especialmente en zonas cercanas a la frontera francesa del País Vasco.
Así las cosas, llegamos a la guerra de memorias de nuestros días en la que el cuadro célebre de PICASSO juega un protagonismo mayor, como lo ilustra la urgencia y el apremio en el requerimiento de dirigentes nacionalistas vascos de traslado de la obra a su región, por razones que no nos convencen, por lo provincianas de las mismas aunque sólo sea. Y una reflexión final me siento obligado de añadir aquí, y es sobre el (exacto) valor artístico de la pintura picassiana (propagandística) Me explico, que se puede apuntar a que el valor artístico -ademas de factores extra-artísticos evidentes- de la obra se deba -como en las obras literarias- mas que a la obra en sí, al género -y a sus correspondientes garantes y mentores (nacionales y extranjeros)- en el que la obra se ve incluida, pintura cubista en el caso que nos ocupa. Y así nos vemos 0en la tesitura de tener forzosamente que asistir (impotentes) a un reencenderse de la guerra de memorias.
¿Qué hacer? Y a la mente nos viene la memoria de la agresión que sufrió la obra (tan explosiva) en los últimos días del tardofranquismo tardío (para más señas, una galería madrileña) (2) Y confieso aquí que no me chocó ni me escandalizó el acto (fallido) en modo alguno, que se explicaba fácilmente al contrario, en el contexto de entonces de guerra híbrida a la que entonces asistimos. Comparable mutatis mutandis y por tantos conceptos a la guerra de memorias.
André MALRAUX -a la izquierda en la foto-, jefe de la Escuadrilla España. Detrás, un Potez 54. A su lado, el belga (comunista) Paul NOTHOMB, su compañero de vuelo, "oveja negra" de una notable familia de derechas partidarios del bando nacional. Un amigo belga en los años que viví allí me llegó a contar -por lo transmitido vía su propia familia (de izquierdas)- que MALRAUX pilotaba el aparato mientras que NOTHOMB era el encargado de ametrallar sus objetivos, columnas de fugitivos civiles en dirección de la frontera (vasco/francesa) huyendo del conflicto (y de la zona roja)
(*): en "Jerifaltes de antaño" (I), pasaje inicial
(2): galería THEO
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