martes, septiembre 13, 2022

JAVIER MARÍAS Y LA MEMORIA DE LA GUERRA CIVIL

 


Escena memorable de "Men", un film de terror (y de horror) "british" -comparable a las novelas más emblemáticas de Javier Marías-  con esa impronta religiosa y ese cuño -protestante- imposible de obviar en la cultura y en la obra -y en las novelas de terror (guerracivilista) (...)- del mas "anglo" -dixit Franciso Umbral- e internacionalmente galardonado de nuestros escritores,  como lo es él  

Ha muerto Javier Marías. Punto y aparte. No tengo nada en contra personalmente, que conste. No le conocí, no le leí y es para mí pues un perfecto desconocido, pese a que por su edad y por sus orígenes y raíces barrunto que me lo habré cruzado mil veces en encuentros fallidos o en "desencuentros" como dicen tan expresivamente los portugueses, y que por paradójico que parecer pueda albergo no obstante la íntima impresion -de todo lo que precede- que de haberle conocido nos hubiéramos entendido a las mil maravillas, pienso yo.  

Y sin embargo ("eppure"), de lo poco que leo ahora a trancas y barrancas de él o sobre él -en francés y en neerlandés- sigue sin ofrecerme (desesperadamente) el menor interés. Lo contrario -doble paradoja pues- del que se puede calificar como el anti-Javier Marías y me estoy refiriendo a Francisco Umbral, que tuve y sigo  teniendo como mi maestro de estilo del que me leí todo lo que deja escrito y con el que mucho me temo -e indicios no me faltan- que de  haber llegado a encontrarle la cosa hubiera salido fatal. Y el porqué de esa tenaz y doblemente misteriosa alergia o aversion -entre éste y aquél- es de lo que quiero tratar aqui: mejor glosa imposible a mi juicio del escritor ahora fallecido y de su obra tan críptica e inaccesible para algunos, por lo menos de los de su propio pais (....) 

Y lo que llama la atención de entrada en esa implacable hostilidad -recíproca a no dudar- no lo son tanto los juicios o comentarios críticos sino los silencios -por ejemplo, en esa (inmejorable) galería umbraliana de escritores españoles contemporáneos que son "Las Palabras de la Tribu" -más elocuentes que las palabras, freudianos (sic) los llama-, tal como explica en esa obra, por si dudas cupiera, el propio Umbral. Animadversión literaria sólo o doblada de lo personal, que en Umbral son dos cosas -todos aquí estarán de acuerdo- tan imposibles de separar? Un niño/bien en ese juego de espejos que se traen entre uno y otro, Javier Marias de su carrera pre-literaria (como docente en Oxford, "s'il vous plaît") tan brillante, y por su nombre ilustre, y a mil años luz pues del hijo/de/nadie que fue -hoy ya a los ojos de todos- el "pobre" Francisco Umbral? 

Escritor sin estilo, Javier Marias? De estilo afectado, de prestado -de fuera (en francés"d'emprunt")-, de una literatura "anglo" que nunca -mea culpa, mea maxima culpa- me consiguió interesar. Problema mío pues, más que el suyo o el de Francisco Umbral? Qui lo sa. Y echando un vistazo a toda prisa -confieso que como hecho de encargo- a la revista de prensa (extranjera) que ahora me llega sobre él, y en la que se le define o se le describe como un escritor de la memoria, del olvido que me diga o de la falta de memoria que es el gran reproche que de cara a los medios y al público extranjero que él echa en cara a su  España natal, creo dar con la clave de su misterio, léase de su exito (de ventas) y de la indiferencia y falta de interés que siempre él ofrecio en  mí (como un estigma fatal) Novelista puro, a la antigua o novelista a secas como Cervantes o como (horresco referens!) Benito Pérez Galdós, al que destestaba sin secretos ni complejos Francisco Umbral, quien no creía en la novela o al menos en la novela "con intriga" y "triple unidad" -léase páginas y más páginas- o "con bichito dentro" como decía él? Escritor de la culpa como sea, Javier Marias, léase del olvido (culpable), que él se encarga de conjurar en sus (interminables) novelas -tan del gusto de la literatura inglesa. 

Y lo hace a base del terror,  tipicamente "british" y tan inigualable en otras culturas y en otras lenguas, como su sentido (negro, "british") del humor. Un  terror a la inglesa -lúgubre y macabro e igualmente "british", proverbial- y de fuente o de salsa a la vez española (nota bene), de la guerra española del 36, de telón de fondo omnipresente en sus novelas como asi al menos lo ve o lo quiere ver la critica extranjera. Elemental. El terror de los que vencieron "entonces", inútil de precisar. Y por ahí se cuela esa antinomia que aquí ya expuse con ese otro escritor no del olvido sino de la memoria -óptica en él, visual- intransferible, personal de la guerra civil española como lo fue Francisco Umbral, que debía ver técnica apenas o artificio literario en el sesgo memorístico de la obra de Javier Marias, fruto o producto de un empeño meramente comercial (....) 

Y me viene a la mente al hilo de estas líneas un film que aquí (vagamente) evoqué, en pantalla hace unos meses en el centro de Bruselas (...), que me parece uno de los filmes -macabro y lúgubre en extremo- de terror, más de lo que nunca hasta ahora ví (sin exagerar) "Men" es un film de terror (u "horreur"), como un exorcismo a la vez de un terror machista o misógino -tal como lo anuncia de entrada el titulo del film-, de lo que da idea también la pareja (de hombres), únicos espectadores -y yo- en la sala sobrecogedoramente vacía, a la medida de un film tan espectral, y a gusto pues de feministas (de ambos sexos) De un terror de raíz psicológica y a la vez religiosa y de un cuño innegablemente protestante (sic), como se lo presta uno de los personajes, cura/católico -de sotana-, violador y obseso sexual (como no podía faltar) Algo que en la crítica por muy estrictamente literaria que se pretenda de la figura y de la obra de Javier Marias, escritor emblemático si los haya, tampoco podía faltar. 

Y pongo punto final a estas líneas después que le hincase o intentase hincar el diente a una de sus obras -"El monarca del tiempo" (la más antigua)-, treinta páginas de lectura con dos o tres puntos y aparte, por favor!, en un soliloquio (ensimismado) más que abrumador  y en una retahila interminable anti-militarista, comparable (aunque muy de lejos) a "Gloria y servidumbre" de Alfred de Vigny, y es por su cargazón desmoralizante sobre todo, muy del tenor y del gusto de la época aquella -años Setenta- en los que ya falté yo de España  (como por casualidad) 

Y lo que consagraba la rivalidad -que se me olvidaba- entre los dos escritores tan antitéticos del Olvido y de la Memoria -Javier Marías y Francisco Umbral-, lo era (y sigue siéndolo) el contencioso umbraliano sobre la Academia (que ahí está, ahí está, viendo pasar el Tiempo, como la Puerta de Alcalá!) (...)


Novela del olvido y de la memoria de la guerra civil (del 36), en un "lugar de memoria" -"Región" en las montañas de la provincia de Leon, como "Mágina" de Muñoz Molina, léase Úbeda, junto a la Sierra del mismo nombre, provincia de Jaén-, y emblema literario de toda una generacion, la del autor, Juan Benet, "alter ego" de Javier Marias, escritores ideológicos, y no puramente literarios uno y otro como se nos pretende ahora vender 



lunes, septiembre 12, 2022

Mil Fetiches

 


Vientos de otoño de pronto

tras el verano agotador

que me refrescan el alma

y se llevan polvo y sudor,

 

y es del trajín cotidiano

y el de un mundo en perdición

donde no recozco a nadie

aunque me reconozca yo

 

donde me veían del revés

-lo que "les cuesto" yo! o no?

no importa (aunque se les nota) (...)

que tiempo pide su comprensión-


y es que al cabo de la espera

cuando escuchen por fin mi voz

sonará la hora bruja

de la Gran Reconciliación


entre alegría de vivir

y en un optimismo feroz,

entre un baile de malditos,

y entre el Llanto y la Pasión


y entre vírgenes en danza

locas, prudentes, qué sé yo!

que se revuelven furiosas

implorando predilección


Como en un juego de cartas,

poker mentiroso ("menteur"),

de damas blancas o negras

Cual? (adivina adivinador)

 

Y así van cayendo las hojas,

las reinas (ni frio ni calor?)

en espera de tu encuentro

reyna de mi corazón!


tú que supiste engacharme

que supiste verme (en tu honor!)

a mí con mis mil fetiches (...)

Y poeta y "loco"! (por tu amor)


viernes, septiembre 09, 2022

GENERAL FRANCO Y EL EUROMAIDÁN


 

Las recientes declaraciones "anti-franquistas de Putin" -en polémica con Borrell-, nos descolocan acaso a algunos? Con la Historia -reciente y menos reciente- en la mano es lo que está aún pendiente de resolver   

Pasar página, lo que estaba tentado de hacer -mi palabra- ante las recientes declaraciones un tanto estruendosas de Vladimir Putin, pero después de pensarlo dos y tres veces reviso mi decisión porque es mucho lo que nos va en ello, se quiera reconocer o no. Y es a cuento de unas (infelices) declaraciones del politico socialista y alto cargo de la UE Borrell, en la que sin el menor recato trataba al mandatario ruso de fascista (sic) La respuesta era desde luego previsible, pero son sobre todo los circunloquios -"los años treinta", como de los de "cogersela con papel de fumar"- que Putin emplea, ciertos detalles inéditos para el gran público (como el del parte meteorologico señal del Alzamiento,  del "cielo esta despejado") -que  prueban que el mandatario ruso no habla (sólo) de oídas-, y el tono -de una brizna de ironia en la mirada y en los labios- sin la menor animosidad ni contra Borrell ni contra los franquistas o el General Franco (sic) como en mudo homenaje (se diría) hacia un enemigo público número uno de los medios y ogro o espantajo predilecto en la galaxia del pensamiento/único hasta hoy-, todo ello como digo me sorprende un tanto lo reconozco y me decide a agarrar el toro por los cuernos en la cuestion que arde aún, tan melindrosa y tan crucial (...)  Putsch el Euromaidan? Vamos por partes (como dijo Jack) 

Que si los monárquicos legitimistas -como me lo dijo y aseguró una vez uno de ellos, pamplonica- serían capaces de un vistazo y hasta de lejos incluso en reconocer un rey legítimo, que así fue como me dijo él, a los fachas (un decir) se nos debe también reconocer solvencia o competencia a la hora de elucidar y de dirimir lo que es un putsch o golpe de estado -fallido o plenamente logrado- de lo que no lo es. Y lo de Franco fue (es cierto) un golpe de estado (a medias) frustrado o fracasado que derivó fatalmente en guerra civil. Y putsch entre los que desde entonces en el  mundo fueron, lo serían el putsch de los generales de Argel (1961), el de Chile (1973) -del general Pinochet (y los otros fallidos, no se olvide, que le precedieron)- o sin ir más lejos el de Turquia (2016), golpe con contragolpe- del que el mandatario ruso se supone que debe (no poco) saber. Y si se me apura putsch o golpe lo fue de todas todas el que desató en Portugal (1974) el Movimiento de las Fuerzas Armadas (MFA) por más que derivase o desembocase en una insurrección popular generalizada, lo que se dio en llamar revolución de los claveles (del 25 de abril), y otros casos recientes fueron los de un movimiento (insurreccional) de desobediencia civil como el 15-M (Puerta del Sol) en Madrid (2011) -con fuerte carga de commoción social (sic), como lo denunciaron en su debido momento altos cargos de la Guardia Civil-, a punto de degenerar en enfrentamiento armado o en guerra civil, de lo que nos libramos los españoles de un tris. Y el Euromaidan? 

Igual pues que en Portugal, sólo que al revés (...) Un movimiento insurreccional (sic) de una mayoría (en apariencia visible) de la población, instigado, azuzado y jaleado por los medios de la prensa "mainstream", en un desenterrar del hacha de la interminable guerra fria -como la ve con razón Vladimir Putin- y en un fenómeno inconfudible de guerra de propaganda o de propaganda de guerra (por el miedo) (sic), como lo habrá denunciado ahora en el mayor de los estruendos Ségolène. Que acabó degenerando en la  célebre plaza (Maidán) -conforme al escenario previsto?- en un enfrentamiento armado, léase en un tiroteo perfectamente programado, de unos franco tiradores -quiénes, "qui"? la CIA, el MOSSAD, el FBI?- disparando al tún tún, a discreción y en todas las direcciones, de lo que quedaron pruebas tangibles, pese al apagón informativo (black-out) de los medios, por qué? Desenterrando así como digo el hacha de la guerra fría  y era echando abajo el frágil compromiso histórico pro/ruso que representaba el anterior presidente -electo- Janukovitch, legítimo hasta pruebas de lo contrario (que están aún por ver) Y de lo de fascista ya me explayé lo suficientemente en este blog.

 Fascistas, neonazis los del regimiento Azov? Nacionalistas ucranianos antes de todo y por encima de cualquier otra consideracion. Problema ucraniano o ruso/ucraniano, cuestión esencialmente confesional (sic), donde no es dificil  reconocer el hilo o los tentáculos del Vaticano (lagarto, lagarto!), y no tengo más que comentar) Terreno minado como sea, la historia rusa o ruso/ucraniana más reciente como la de la guerracivil (del 36), visto desde fuera. La leccion o moraleja o glosa o apostilla de unas retumbantes declaraciones, que yo no podía dejar pasar. Fáciles de descriptar -y de desactivar no obstante -y en eso Vladimir Putin además de jugar con ventaja (con la Historia de su parte) lleva toda la razón otra vez-, a la luz o al tamiz de la Segunda Guerra Mundial  

martes, septiembre 06, 2022

CHILE Y YO

 

Falange Nacional, el partido del "Kerenski" Eduardo Frei, ancestro de la Democracia Cristiana en Chile, de antes de la II Guerra Mundial (y su desenlace) y de antes del Concilio Vatican Segundo. No por progres filomarxistas, sino por falangistas -o "filo fascistas"-, por lo que los de la TFP tan sañudamente los atacó Y el tiempo les dio (a la TFP) y les quitó a la vez la razón

Me duele Chile, a mí español, por qué lo voy a negar, siempre me dolió. Y las lineas que aquí siguen no son más que la (pequeña) historia de las metamorfosis o avatares de aquel dolor (y aquella obsesión). "Chile bien vale un rosario" escribía yo entonces --cuando la experiencia (socialista) de Salvador Allende-, aquella época mía de electrón libre a punto de entrar (ay dolor!) en la órbita como una imponente e imponderable galaxia de la TFP/Covadonga  -Augusta Señora!- que fue entonces cuando de ellos me acerqué, con aquella campaña tan ruidosa y tan insólita (a fuer de anacrónica) en la calle y en los medios y con aquel libro best-seller (o ellos así lo vendieron) "Frei el Kerenski chileno", con el que asentí de pe a pa por aquel entonces, y con el que hoy sigo asistiendo sólo que visto del revés. Que un mal pensamiento me acechó a la lectura aquella que con el tiempo no habrá hecho mas que crecer y crecer. 

Y era que "Kerenskis" para la TFP no lo eran tanto Frei y los de la Democracia cristiana -en versión progre marca Concilio Vaticano (Dos)- sino los ancestros historicamente de aquellos, a saber la Falange Nacional chilena en primer plano, en la mirilla de las obsesiones ("antifascistas") del padre y socio fundador de aquella, "Profesor Plinio", al que el tiempo acabaría pasando la factura ("post mortem") de sus obsesiones y sus diagnósticos tan simplistas y reductores -y chorreantes de agua bendita-, tan pedantes y arrogantes, y del movimiento por él fundado tan estruendoso y avasallador, que tras la muerte de aquél acabaría encallando fatalmente y entrando en implosión. 

Chile bien valia un rosario, sí, en las campañas aquellas de agitación callejera como las que habían dado cuenta años antes del brasileño Joao Goulart, en quien al autor de estas líneas, lector precoz de toda clase de escritos, titulares e impresos en blanco y negro, le costaba ver un rojo (sic), y era por ese sexto/sentido que me dio una memoria histórica de guerra civil y de la que andaban faltos del otro lado del Atlantico, de una memoria visual -aunque heredada- es lo que quiero decir. Yo no veía un "rojo" en Goulart -ni en Getulio Vargas tampoco-, pero ellos sí que veian un "fascista" o filofascista en mí, lo que me costó años y años de asumir. Electrón libre, lo que fui, ya digo como un cometa desbocado, fuera de órbita, como lo fue Mussolini entre su primera y su segunda época -del marxismo y del anarquismo al fascismo y al nacionalismo intervencionista- tal y como ya lo expuse aquí. 

Y así, a aquello de "Chile bien vale un rosario" -o "París bien vale una misa", "nao é"?- los del FES con los que me cruzaba después de decirles adiós (en parte por culpa o en nombre de aquellos) , me replicaban -Obras Completas bien en mano- que lo que los chilenos necesitaban era más justicia social, léase reforma agraria y nacionalizacion de la Banca -de la más pura coecha joseantoniana-, a lo que añadían "autogestión obrera de los medios de producción", en cosecha de ellos solos, lo que a mí en cambio no me entraba hasta que acabé, ya digo, por decirles adiós. 

Y eso explica mi actitud en todo lo que vino después, mi alborozo ante el levantamiento militar del 11 de septiembre -magia y magnetismo de las fechas-, recorriendo y revistando uno tras otro como un sonámbulo los kioskos de periódicos cubiertos de titulares de última hora con la Noticia, por el centro de Madrid, y antes de eso, los tres años de espera (angustiosa) en los que Chile y su actualidad candente y rabiosa se convirtieron en una obsesión (sic) para mí, como una tabla de salvamento o un exutorio oportuno o providencial del ambiente enrarecido asfixiante y radioactivo que se vivía en las Facultades -finales de los sesenta y principios de los setenta-, en Madrid, tal y como yo lo viví. 

Una larga y angustiosa espera como un largo Vía Crucis con dos estaciones apenas, y fueron los fallidos levantamientos militares -el "tancazo" (o "tanquetazo") del coronel Roberto Souper Onfray un nombre que yo llevaba como en un escapulario en mi mente puesto justo a seguir-, y antes de aquello, el "tacnazo" -del nombre del regimiento de Tacna- de justo antes de Allende, con Frei, incruento al contrario que el anterior y en grado sólo de intentona (y ni eso, sólo un gesto), pero que la cadena de acontecimentos puso de vuelta como en vuelo de "boomerang", con otro nombre, Viaux Marambio que se quedaria grabado -en hierro al rojo- también en mí en su versión mas pegadiza, de General Viaux. 

Manera apenas -todo lo que precede- de explicar a mis lectores, en la guerra civil chilena como en nuestra guerra civil (lo mismo me da que me da lo mismo?) no quiénes  ganaron y quienes perdieron -entonces me refiero, no muchos años después (...)-, sino por qué ganó quien ganó y por qué perdió quien perdió. Lo que no sólo a mí sino a otros también sirvió de lección. Que era imposible no pensar en aqullos episodios chilenos tan traumáticos y a la vez tan emblemáticos y tan ruidosos,  cuando la tentativa (o "intentona") -que igualmnte en vilo seguí-  de Caldas da Rainha, que precedio de unas semanas apenas en Portugal la revolución (marxista) de los claveles del 25 de abril. Que sirvió por cierto de lección a las figuras más destacadas y emblemáticas del MFA (Movimento das Forcas Armadas) y en particular a la figura más destacada de todos ellos, Otelo Saraiva de Carvalho ("major Otelo"), tal y como él mismo asi lo confesó. A modo de excusa o explicación, o justificación, de su papel oscuro  -de delator?- en la tentativa aquella (apostillo por mi cuenta yo) 

Que el 11 de septiembre (chileno) contó con antecedentes -del mayor relieve- como los acabo de explicar aquí, y también con una causa primera o razón profunda en los análisis de politólogos que apenas ahora salen a la luz, y es que -por mucho que nos quisieran vender lo contrario entonces los medios del mun-do-en-te-ro- , y en España y Bélgica más aún- la Unidad Popular (allendista) contaba con mayoría, pero no con una mayoría suficiente (sic) -sino por los pelos-, como para emprender las reformas y aplicar las medidas -de izquierda- tan drásticas y radicales, que entonces se pretendió

Historias de guerra civil, de guerra civil europea (y española) y guerra civil americana (y ex-hispana) asi es como veo todo aquello hoy. Con la vision o el soplo de objetividad y ecuanimidad- que da el tiempo transcurrido como en retrovisor.   "Canté la guerra de lejos" en Santiago como antes en Madrid? O en Argentina sin ir más lejos? La pregunta que me sigue, que me hago a mí. Y en mi descargo diré que no veí a claro como hoy lo veo el misterio subyacente en esos tres paises, en España y en los paises ex-hispanos y gravitando de cerca en todos ellos a la vez, de la (interminabl) guerra civil. O guerras civiles, Largas e interminables a la mdida del tiempo que me fue preciso para acabar de comprender, sin desdecirme ni unajota de todo lo que dije o escribí hasta aquí. 

Y también diré que no canté tan de lejos como otros. Y es porque estuve allí. En Argentina casi dos años y en Chile en una visita relámpago en vuelo Buenos Aires-Santiago, y en la que tuve acceso a los medios -y al primer plano, de hábito eclesiástico- y por lo que, cuando me detuvieron en Fátima, me consta que en los medios y entre los que entonces personalmente me conocieron, se habló de mi. Y ahora cuando los acontecimientos recientes -léase el referéndum- parecen darme la razon tantos años después, hablo y me pronuncio sobre aquello un poco por derecho propio. Derecho de conquista? Escarmentaron mirando atrás los chilenos? Apuesto yo a que sí


 

Pablo Rodríguez (Grez), jurista eminente y abogado de profesión, fundador y dirigente de "Patria y Libertad", de gran protagonismo (nacionalista, anti-marxista y anti-comunista) en la era de la Unidad Popular. Convidado de piedra ahora -por su defensa cerrada de la Constitución en vigor- del (aplastante) rechazo en el referéndum sobre la nueva constitución. Un protagonismo violento el suyo entonces antes del 11 de septiembre (1973), cierto, pero sin que se le pudiera nunca probar hasta hoy contacto alguno con la policía politica en tiempos del general Pinochet    

lunes, septiembre 05, 2022

Llanto y Pasión

 


 Qué fue de aquel encuentro,

el pasado que ya pasó

o lo que tú pensaste (a solas?)

dos, tres veces? Qué sé yo!


intentando tú descifrar

sola o entre amigas (bajo el sol)

la adivinanza o el acertijo

que a ti te planteo yo


Y fíjate, fiera de niña

("adivina adivinador")

que en el trance aquel tan raudo,

lleno de enigmas (ni uno ni dos)


se me hizo la luz de pronto

como a la luz del resol

y te calé en lo más hondo

de tus misterios, dulce amor!


tuyos, de tu acompañante,

(bella danzante y sin rubor)

y resolví así el enigma

como un problema o ecuación,


que tuve que esperar muy poco

a que me dieses la razón,

la verdad de tus manejos,

del fondo de tu corazón

 

De oro de mil quilates,

y negro, tenebroso y traidor.

De lo hábil de tus montajes

y tu talante insolente y feroz

 

que te quiero, "toda en bloque"!

(como decía Napoleón)

tan descarada y feroza 

hasta que me pidas perdón

 

y te dejes de desplantes

y te rindas (en tu honor)

mujer bella, mi Señora!

y terrible como un dragón

 

y niña a la vez inocente

y llena de temblor

que así me gustas, Llorona!

Lo que tú eres: llanto y pasión

 



viernes, septiembre 02, 2022

GORBACHOV Y JUAN PABLO II

Se sentía "espiritualmente plenamente compenetrado" declaró en su día refiriéndose a Mihail Gorbatchev el papa polaco Juan Pablo II. Una glosa de esa frase tan desconcertante y enuigmatica, en clave (exclusivamente) geopolítica. Porque el derrumbe de la URSS daba alas y oxígeno al país -la Polonia "mártir"- del papa "que vino del frío"

La muerte de Mihail Gorbatchev pone fatalmente en foco se quiera ver o no la figura del papa Juan Pablo II que refiriéndose a aquél declaró en su momento "sentirse espiritualmente plenamente compenetrado" (!?) Lo que llama una glosa a gritos incluso entre los más incondicionales de sus adeptos. Ideológicamente compenetrado? No puede ser! Ni por el lado del dirigente ruso, padre de la Perestroika y de la Glasnost, llamadas a purificar o a depurar o a renovar y rejuvenecer el régimen soviético sin desviarse ni un ápice no obstante del marxismo que aquel siempre profesó y del cual no renegaría nunca. Ni puede ser obviamente tampoco del lado del papa/magno, campeón del anticomunismo y artifice supremo del derrumbe de la URSS (bla, bla, bla) en la (piadosa) vulgata que se nos viene vendiendo como a toro pasado en los medios de la prensa "mainstream" justo (como por casualidad) a seguir a la caída del Muro. Y no sigo explayándome porque aquí todos los que me leen saben de sobra mi opinión y postura en ese punto. Hace ya unos quince años,  desde los mismísimos inicios de este blog (septiembre del 2005) Y a las pruebas me remito. Cabe pues una glosa o explicación alternativa de esa compenetracion espiritual (sic) tan enigmática y desconcertante entre  el líder soviético y el papa que vino del frio? Y es la clave geopolitica, que ilustra y actualiza la guerra en Ucrania que mejor imposible. El papa Wojtla fue y sigue siendo en la memoria al contrario que todos sus predecesores en la Historia de la Iglesia un papa especial, no como los otros, léase un papa/polaco (sic) con toda la cargazón mesiánica y apocalíptica -liberal y masónica (...)- que ese mito encierra en la historia contemporánea y en la tradición ideológica (y literaria) de aquel país eslavo. al que sus compatriotas llamaban -doy fe de ello- "nuestro papa" (Papiesz, Papiesz!), con los ojos en blanco (...)

 

23-27 de junio del 20. Viaje del papa polaco a Ucrania -a KIev y a Lviv (en el extremo occidental del país, Lemberg en alemán,  en la otra punta del Donbass) (...)- ante la fuerte oposicion de la Iglesia Ortodoxa y del patriarca Alexis II, que acusó publicamente al papa por su viaje "pastoral", de "comprar almas" y de "proselitismo" "La herida sigue sangrando", declaró aquél en referencia a la división allí entre uniatas y ortodoxos. Y lo que sangraría!

El papa de la tradicion católico/eslava, del nacionalismo polaco contemporáneo, de Adam Miczkievit, Towianski, Krasinski, Slowacki y otros de sus más notables ideólogos y pensadores (de los que el nombre se me escapa) Venido aquél a redimir a su patria o país, la Polonia (mártir), Cristo de las Naciones, Alter Christus, victima/inocente de nacimiento y al que el papa polaco con su predicación y trayectoria cubriría aún más de victimismo. Algo que apuntó sagaz, profético y clarividente al poco del nombramiento pontificio, el Abbé de Nantes -alabada sea su memoria!- en el que tuve como aquí todos ya saben un mentor y un amigo. En su boletín "La Contre-Reforme catholique au XXe siècle" -de gran difusión y muy leído (me consta) entre españoles (pese a su carácter casi clandestino)- que leí en Argentina los últimos tiempos de mi estancia alli -invierno (austral) del 81-82- declaraba aquél sin ambages -y cito de memoria en transcripción española- "todo mensaje libertario es Anti-Cristo", en alusión inequívoca y sin nombrarlo a la prédica (estruendosa) del papa nuevo y flamante. 

Lo que el Abbé de Nantes ilustraba con una vision sinóptica de la historia de la Polonia contemporánea conforme al hilo conductor del pensamiento tradicionalista francés, católico y monárquico y contra-revolucionario. De Joseph De Maistre y De Bonald a Maurras y la Accion Francesa de la cual el fogoso y polémico Abbé no renegaría ni a la hora de la muerte. Y en testimonio a la vez, de la queja dolorida subyacente en esa corriente de pensamiento -como una herida en llaga viva- de la pesada responsabilidad histórica de la Polonia y de los polacos en el fracaso de la Restauración  (1830) y en la caída de Carlos X, el último Borbón, no sin el apoyo (nota bene) de los rumores corriéndose como la pólvora en Francia entre el pueblo llano -en estado de insurrección (e indignación)-, que las tropas rusas -los temibles cosacos- presentes en Polonia para restablecer el orden ("en Varsovia'") iban a ser mandados al Hexágono para aplastar la rebelión (...) 

Y lastima que el Abbe De Nantes falleciese justo después del artículo memorable y resonante aquél privándonos así de los comentarios tan jugosos y sabrosos -al tamiz nota bene de la política religiosa- que le hubieran merecido el protagonismo del papa polaco -que me diga la ausencia del mismo- en el derrumbe de la URSS y en la caída del Muro. Qué pensó entonces (y hasta hoy) de éste, Vladimir Putin, que no deja de proclamar que la caída de la URSS fue "la mayor catástrofe geopolítica del siglo XX"? La pregunta del millón. 

 

Vladimir Putin y Alejo II, patriarca ortodoxo  (anterior) , que se opuso resueltamente a la visita -en olor de multitudes- del papa Wojtyla a Moscú, especie de buque insignia de ese pontificado. "Viaje de estado" como sardónicamente aquél lo calificaría con la cancelación (definitiva) de aquel viaje, tras la muerte de Gorbachev -que patrocinaba la visita- y la caída de la URSS. Más resuelta y categórica fue su oposición a la visita (de "proselitismo") a Ucrania de Juan Pablo II (23-27 de junio 2001)  "Jugando con fuego", que cabría poner en el epitafio del papa polaco. Y a las pruebas (hoy) me remito

Más que verosímilmente -respondo y apuesto yo-, dividido o confundido, como Putin se muestra ahora -silencioso y comedido, en sus palabras y sus gestos- tras la muerte de Gorbachev. Y es ante un papa que apostó (claramente) por la URSS en la guerra -Segunda Guerra Mundial- y en la posguerra, como no he dejado de apuntarlo (y de probarlo) aquí, y que siguió apostando por ellos -General Jaruzelski (solamente) interpuesto- en la larga crisis (la llamada "primavera polaca") que desató el sindicato Solidarnosc de lo que fui en primera fila testigo. Y que a pesar de todo ello resurgía como el ave fénix entre las cenizas del régimen soviético y convertido en un verdadero mito -por su estrellato ("star power") en los medios, en francés "vedettariat"-,  de la Paz, de la Libertad y del anticomunismo.  

Difícil de comprender y de digerir -no me digan!- del que fue teniente coronel del KGB y que habrá dado pruebas fehacientes de tener buena memoria mal que les pese a los mandamases occidentales, garantes y propietarios -en término empleado ayer en artículo editorial del diario francés Le Figaro- del sentido de la historia (....) Pero lo que le da su hueso más duro de roer a Vladimir Putin lo es sin duda -en el marco de la "operacion especial"- el protagonismo (innegable) del papa Wojtila en el despertar del nacionalismo (separatista) en Ucrania. De un papa polaco, hijo (nota bene) de madre rutena -léase ruteno/ucraniana- de confesion (católico) uniata, y que visitó aquel pais (junio del 2001) en un flamear de banderas ucranianas como las que ahora enarbolan contra las tropas rusas, que volvieron a flamear no se olvide -junto con las polacas, no se vieron otras- en las ceremonias de beatificación y canonización del papa santo y magno en la Basilica de San Pedro. "Trop c'est trop", le dicen a eso aquí. Demasiado lo que está de más. Por eso, paro el carro y no sigo este rollo. Guerra confesional (sic) ante todo, la guerra que estamos viendo. En el nombre o en memoria del papa de la Paz. Lo dije y lo mantengo  

Banderas polacas y ucranianas (nacionalistas) en la canonización de Juan Pablo II (y Juan XXIII), el  27 de abril 2014, justo a seguir al Euromaidán de Kiev (22 febrero 2014). No se vieron otras

jueves, septiembre 01, 2022

NO PRO/SOVIÉTICO SINO PRO/RUSO (PUNTUALIZO)

 

 

Pacto germano-soviético  (Ribbentrop-Molotov) de no agresión entre Alemania y la Unión Soviética, a una semana a penas (23 de agosto de 1939) del estallido de la II Guerra Mundial (el Primero de Septiembre, del que hoy se cumple el aniversario)_, estigmatizado y denigrado en los medios y en la Bien-Pensancia hasta hoy, y rehabilitado por Vladimir Putin. Saboteado y boicoteado aquél por el protagonismo -con ayuda franco/inglesa- de "casus belli" de los polacos, brillando (inexplicablemente) por su ausencia en el análisis geopolítico de la obra que aquí comentamos. Por qué si no, en la pugna historiografica Hitler-Stalin, deberá ir el Fuhrer de malo de la película?

Los laboratorios de ideas (think tanks) no producen ideas, no por lo menos Ideas solares como las que evocaba Tommaso Campanella, sino sucedáneos de aquellas más bien  o refritos ideológicos como si fueran hechos de encargo, sobre todo en tiempos de guerra, y eso vale para todos aquellos sean de izquierdas o de derechas. Y me viene todo ello a la mente como a borbotones tras la lectura que llega a mí de mano amiga, y es de una obra emblemática en extremo por las tesis todo menos triviales que defiende, intrépidas y a contracorriente, por las credenciales de las que disfruta (o eso parece) y por las fuentes (profusas) que utiliza, todas o casi todas ellas de factura o hechura académica (o académico/universitarias) nacionales y extranjeras. 

Y ello con todos los beneplácitos, plácemes y parabienes y "níhil obstat" eclesiásticos, dicho sea entre líneas (...) "Filosofia del Imperio y la Nación del siglo XXI" (ensayo sobre el problema político de las Españas y de las Rusias) es una especie de vademécum para el hombre de la calle espectador u ojo avizor de la actualidad más rabiosa, que quiere saber al minuto lo que pasa y lo que esta pasando y también lo que se ventila (en el fondo), en particular en el tema de la guerra en Ucrania con respuestas a las mil preguntas que aquella le suscita, sobre todo para andar por casa (...)  

Y si opto -tras pensármelo un rato lo confieso- en recoger el guante del desafío que esta obra casi enciclopedica y llamada con toda seguridad a ser un éxito de ventas, a mí me plantea, es por ese sentimiento penoso e inconfortable que me embarga tras su lectura de estar transitando al hilo de esas páginas por caminos o senderos trillados que recorrí o llevo recorriendo en solitario años y años, hasta el punto que se puede hablar de leit motif (en mi), y es que habrán llenado u ocupado gran parte de mi vida. Convidado de piedra, sí, de esas páginas tan densas y autorizadas, así me veo en el espejo que ellas fatalmente me proyectan. Y es por el silencio olímpico que le merezco al autor de aquellas, y por la ausencia (tan brillante) en esas páginas de mis escritos dentro y fuera de este blog, o acaso es que para él, el ambito digital no existe o carece de la menor revelancia? Y me refiero al debate público como el que él aborda o ensaya ahora y no a los que se formatean en laboratorios -tan laboriosos ellos- o en los canales, conductos o protocolos de la investigación científica (en francés Recherche, augusta Señora!) 

Dos lagunas clamorosas en esa recopilacion de Historia o de Filosofía de la Historia de esa obra tan poco trivial como un libro de horas. Primo, la Emancipación americana que por mi cuenta y riesgo califiqué y lo sigo haciendo de Rebelión mestiza (sic) -a expensas (nota bene) del cuento color de rosa que se nos vendió hasta hoy a los españoles, que no resiste el cruce del Atlántico ni la estancia ni de un día allí como le ocurrió al autor de estas líneas-, y "last but non least", el fenómeno cenital que preside y gravita sobre aquella desde el principio hasta el fin, y me refiero a la Revolución Francesa, que en España -dicho sea en descargo de aquél- mereció poca antención, comparado a otros países católicos como Francia o como Italia o incluso en los paises hispánicos -de la América ex-hispana, que me diga- y pienso en particular en la Argentina. Hispanos, o luso/hispanos como el Brasil, que el autor excluye ex profeso de su campo de exposicion. Por qué? Más lejano el Brasil de nosotros de lo que pueda serlo Rusia? (...) 

Y lo que explica que no disculpa la ausencia en su índice de autores de nombres indispensables en el estudio y análisis de aquella como De Maistre, Maurras y Federico Nietzsche. Por cuenta de todo lo expuesto y por la censura -eclesiástica- que pesa sobre ellos, sin lugar a dudas. Genio y figura hasta la sepultura -uno y otro y otro de los que aquí nombro- y por los siglos de los siglos yo mas bien apostaría. Otros olvidos o ausencias clamorosas se sitúan en la Historia de España, de la que en la obra referida se nos hurtan los cuatro primeros siglos, que para el autor de aquella España empieza a comienzos del siglo V con Recaredo, por lo que el Imperio visigodo -transpirenaico- de Tolosa (o de Toulouse) no parece merecerle importancia alguna (...) Y una más que flagrante y clamorosa ausencia en el índice de autores -que no en el índice de temas o materias donde se ve mencionado con todas las letras- y es la de Donoso Cortés y de su memorable o resonante Discurso en el Congreso de Diputados sobre Europa (30 de enero 1850) en el que refiriéndose a Rusia dice al principio una cosa para acabar más adelante diciendo digo donde dije Diego, gran peligro a amenaza Rusia, o gran esperanza para Europa? Ni una cosa ni la otra. Un mero boton de muestra del circulo cartesiano en donde el autor nos quiere meter o encajar en su apuesta hispano/rusa -hispano/soviética que me diga- tan oportuna (...)

Pero donde su argumentacion flaquea más se me antoja que lo es en el terreno de la geopolitica. El de la paz en Europa. Y lo es -papolatría obliga?- por otra ausencia clamorosa en el análisis de la obra, y me refiero a Polonia y a su indiscutible protagonismo de "casus belli" en la Europa de entreguerras como lo prueba su actitud y sabotaje permanente -con la ayuda anglo/francesa- de todas las tentativas de paz que se sucedieron hasta la ruptura de hostulidades -de la que hoy se cumple el aniversario- en 1939. Y me refiero sobre todo a la Conferencia de Munich y al Pacto germano-soviético (Ribbentrop-Molotov), otra ausencia clamorosa en la obra que aquí comento. Inevitable se diria en el pathos prosoviético que no pro-ruso que se respira en aquella, y es en el empeño ideológico -y perfectamente acientífico- de hacer en la pugna HItler-Stalin, del primero el malo de la película. Una obra (una lástima) como hecha de encargo ya digo. llamada mucho me temo a seguirse de unos efectos contarios a los que se buscan

 

Una obra (valiosa, documentada y casi enciclopédica), como hecha de encargo (...) Más que pro-rusa pro-soviética, en la que se endiosa -signo de los tiempos- la figura de Stalin a costa de su "alter ego" histórico (léase Hitler) Y se desdeña -papolatría obliga?- el protagonismo conflictivo de la Polonia en la Historia de los dos últimos siglos. Con todos los plácemenes y parabienes -como cabía de esperar-, y "níhil óbstat"