sábado, julio 11, 2026

Alzando la Mirada

            


 Alza la mirada, sí, así,   

¡álzala y vista al fondo, Juan!

que te arranque del desánimo

sin miedo al yerro, o a tropezar


Que te haga volar por los aires,

por los cielos, por cima del mar,

que esas soledades y abismos

en redor, te ayude a conjurar


Que te encuentres a tí mismo

lo que eres, do viniste (la verdad):

de un mundo que se hundió 

y no -¿nunca más?- volverá


Que te haga mirar palante,

sin remorderte, sin vista atrás

a aquel trágico hundimiento

que sólo viste tú ¡y nadie más!


¿O acaso es que fue un espejismo,

tu mundo, tu planeta? ¡Normal!

Y cruzo el Río del Tiempo,

de vuelta a  la Itaca natal


¿O te creíste más que Ulises,

héroe de una Odisea mental

que te dejó solo en el mundo

y que te pusiste a soñar?


¿O acaso te creíste el mejor?

(no era difícil, la verdad),

¿que me importaban los otros?

Lo que acabé asumiendo (al final)


Y lo que me llevó hasta ti,

mi amor, mi pecado/mortal,

tan insólita e imprevista

que ¿a donde me llevarás?


¿Al hoyo o nido que me espera

que nos espera a todo el percal,

en búsqueda incansable 

de un sitio, de un lugar?


Y así alzando la mirada

me encontré con tu mirar

que ¿de otra forma, amor,

te habría sabido encontrar?


(Difícil, ¡ni con bendición papal!)



No hay comentarios: