Según las últimas noticias Flavio BOLSONARO (en la foto) candidato vencido -con fraude y pucherazo- en las elecciones brasileñas, se encuentra en vuelo (privado) rumbo a los Estados Unidos, huyendo de la vindicta personal -contra él y su entorno familiar- de un régimen arbitrario y dictatorial, como anteriormente, el Brasil nunca conoció
Brasil, ¿hacia dónde vas? Los sucesos casi de infarto, de noticia en portada y en primer plano de la prensa diaria, se suceden en el Brasil de las últimas horas a un ritmo enloquecido y enloquecedor. Lo último, lo habrán sido las informaciones de último minuto, mientras redacto esta ultima entrada de mi blog, que dan cuenta de la huida de Brasil del candidato derrotado, Flavio BOLSONARO en vuelo privado de avión (presumiblemente) rumbo a Florida y los Estados Unidos. Con el visto bueno y la promesa de asilo político por parte de Donald TRUMP. Y ello después de que su enemigo personal, el presidente del Supremo, Alexandre DE MORAIS, le concediera -justo después de que se hicieran públicos los resultados electorales- un plazo de veinticuatro horas para la entrega de su pasaporte, prohibiéndole así de facto el viajar fuera del Brasil, y ello tras haberle inculpado y judicialmente convocado, acusándole de un delito de blanqueo de capitales. Lo normal y consabido en un régimen, de arbitrariedad y de lawfare (diría yo) Y con la amenaza de encarcelamiento (inmediato) pendiendo como espada de Damocles sobre su cabeza, cabe apostillar. Con ello se viene a culminar la marejada política de las últimas horas en todo el país, tras hacerse públicos los resultados electorales y la victoria sorprendente -en balotaje- del candidato presidencial, LULA DA SILVA, que en una primera instancia, el candidato derrotado, Flavio BOLSONARO se habría negado a reconocer. Y es lo que suena a una declaración del estado de guerra entre las dos facciones enfrentadas de un país dividido por la mitad. De guerra hibrida -obligado de precisar-, léase, de izquierdas contra derechas, de obreros contra (medio) burgueses, de ricos contra pobres. Y étnico-racial (sic) -Norte contra Sur, O Sul contra o Norte en versión brasileira , Brasil portugués -(Centro y Sur)- y de inmigración europea contra el otro Brasil (Norte y Nordeste) amerindio y afro/indígena-, fatalmente abocada aquella no obstante -¡y Dios no lo quiera!- a acabar convirtiéndose en guerra de fuego real.
Y el episodio de los nueve dedos -del encuentro televisivo de los dos candidatos y de la desafortunada frase que dirigió contra LULA su rival-, habrá reforzado o acentuado el carácter clasista -de lucha de clases- del choque, de la polarización (sic) político-ideológica que habrá acabado viéndose dirimida -que no extirpada, ni eliminada- por la vía electoral: y es que el accidente laboral de un LULA, obrero joven, a lo que aludía la frase infeliz, convertida en pancarta electoral, ilustra bien la cargazón socio/económica del enfrentamiento al mas alto nivel que venimos de ojos absortos presenciando en las noticias de actualidad que nos llegan del Brasil. Mas aún, ello nos da la clave de la irrupción de ese fenómeno absolutamente inédito -e inaudito- en un Brasil sociológicamente y mayoritariamente católico, que es el fundamentalismo protestante, de derechas -del que ya me ocupé aquí-, presente en el electorado de BOLSONARO, e incluso en el candidato derrotado y el propio clan familiar.
Y es que la izquierda brasileña a la que viene a ofrecer el candidato presidencial LULA DA SILVA un nuevo rostro, no viene a ser más que la encarnación del catolicismo progre brasileño, de pobres contra ricos y ricos contra pobres, y en suma de lucha de clases, que triunfó en el Concilio Vaticano II. De un sindicalista izado (por las circunstancias) a presidente del Brasil -al que patrocinó en los inicios de su primer mandato el papa Juan Pablo II, poco antes de su muerte-, contando con el apoyo masivo del Episcopado brasileño, entre los cuales LULA confesaba no hace mucho tener muy buenos amigos. ¡Queríais arroz, tres tazas, obispos y cardenales del Brasil! ¡Catolicismo progre al precio de una mayoría católica (sociológica) que tenéis que dar (fatalmente) por perdida y que nunca recuperaréis!¡En su lugar, pobres al poder, con arrogancia de ricos y de previsibles señores (poderosos) de un mañana que tocan ya con las puntas de los dedos, tras la victoria -con fraude y pucherazo- del candidato de los pobres, el Nueve Dedos, que quiere hacer pagar hoy a la otra mitad del Brasil, su (infeliz) accidente laboral de ayer. ¡Pobre Brasil! ¡QUE NO MORIRÄ PORQUE NO MERECE MORIR!
¿Lo que nos espera? ¡NO PASARÁN! ¡Ni en España ni en Brasil!


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