martes, enero 24, 2023

ANNUAL Y DIEN BIEN PHU, COMPARACIONES ODIOSAS

 

Najat Vallaud-Belcacem, anterior ministro socialista francesa de Educación (y de marido francés) Fenómeno político y mediático, del primer orden, de la politica francesa, y (a las pruebas me remito) del Internet. Nacida en Beni-Chikar (o Benisicar, en francés, Beni-Chiquer), cerca de Melilla y de Nador, y no lejos de Alhucemas (Al-Hoceima) y del Monte Arruit. Huella (en flor) de la presencia española alli (o franco/española, me es igual) Inseparable su imagen al natural o en los medios, del desembarco de Alhucemas, y del desastre de Annual (...) Como un conjuro de la Memoria, frente a la tragedia y la fatalidad. (Aviso: abstenerse de leer los casandras y agoreros y demás profetas de calamidad) 

Funesto presagio, lagarto, lagarto (como diría García Lorca), el regreso en el recuerdo por todos los caminos del Desastre de Annual que me diga de su leyenda negra, como lo anuncia una reciente discusion digital, y la legion de corifeos -en aluvion- repetiendo como papagayos la vulgata aquella, bajo el beneplacito y patrocinio (post mortem) de Manuel Azaña, que bien supo aprovecharse -politicamente tan solo?-  de aquella espantosa tragedia. Annual y atentados del 11 de marzo, comparaciones odiosas. Y más odiosa todavia la compracion que verdaderamente se impone, la de Dien Bien Phu, gran derrota francesa -preludio del derrumbe de su Imperio colonial- y asimilada grosso modo hoy (y en gran parte olvidada) de la sociedad francesa, bien al contrario de aquella derrota española.  Calamitas calamitais! Calamidad y maldición biblica ese síndrome de autodesprecio, que nos hace tirar piedras como un instinto reflejo contra nuestro tejado, en cuanto nos vienen mal las tornas. Lo que no hacen ni ingleses, ni franceses, ni italianos ni portugueses tan siquiera, ni rusos tampoco como en Ucrania lo estamos viendo ahora-, pero "España y yo (ay dolor!) somos así, Señora" Como un instinto o un pathos colectivo, ya digo, el mismo que llevaria un siglo mas tarde a  algunos a ponerse del lado de los verdugos -en los atentados del 11 de marzo (2011)- y no del de las victimas. Tradicion de la izquierda?, es posible,pero yo diria mas bien de la izquierda/española. Y que no exagero ni tanto así lo atestigua la batalla de Dien-Bien-Phu, la mayor de la posguerra, tras la II Guerra Mundial, donde el ejercito francés -en un analogo o comparable marco de batalla al de Annual (ancha hoya rodeada de enemigos en las alturas)- mordió el polvo, pero salvó el honor, y un puesto honorable en la memoria de sus compatriotas. Que perpetúan sus cantautores y poetas. Pero lo de Annual fue en verdad un desastre (o una calamidad) y no sólo una derrota. Una desbandada, un sálvese quien pueda, una espantada, la explosion de panico (sic) aquella. Una espantá que ni la de Cagancho en Lucena, como decía mi difunto padre, militar español (y andaluz) y de una impar memoria guerrera, al que nunca oí (mi palabra) la menor recriminacion del chivo expiatorio de la leyenda aquella (y de la propaganda de guerra) Cortesano el general (Fernández) Silvestre, embriagado de sueños de gloria, pésimo estratega, fiado de su buena estrella? Tan grande no fue su culpa. Que pagó con su vida como quiera que sea. Como lo confirma en un brillante estudio el historiador militar Pando Despierto, que trabajó en archivos y (nota bene) sobre el terreno (sic), volviendo a Annual y a esa zona -Igueriben, Monte Arruit-, una vez y otra, del que algunos despotrican que se las dan de entendidos (sic), pero contra el que no se conoce ninguna crítica seria, sino censuras a modo de consignas (de propaganda de guerra) Y al que rindo aqui con gusto homenaje porque la lectura de su obra crucial -y en una etapa no menos crucial de mi vida, 1999, al borde de mi segunda entrada en prisión, en Bélgica- como una revelación me abrió los ojos, o me quitó las escamas de ellos, y me hizo interesarme en el tema (lo que me vedaba la leyenda) Silvestre se quitó la vida -como Pando Despierto lo confirma- tras su orden de retirada, sin dejarse inpresionar (ni contagiar) de la ola de pánico que le envolvía ("corred, corred soldaditos que viene el coco!") Gesto de maestría en el mando, inmarcesible en el recuerdo y de una impronta militar no menos señera. Aunque la santa/madre iglesia se sirviese (hipócritamente, negándolo y denigrándolo a la vez) de su gesto y de su final (y sin cristiana/sepultura -grandes tabúes en su magisterio- para cubrirle de infamia e ignominia. A él y en tiro por elevación a Alfonso XIII, y a la monarquía, Despreció el monarca a los pobres/soldaditos, con su malfamado comentario? -veridico o apócrifo tan siquiera-, tampoco fue tan grande su culpa. a la hora de cargar con las responsabilidades del Desastre -me refiero a las responsabilidades politicas. Ni él ni sus designios en ese ambito político): los del golpe de prestigio que nos permitiese salir del trágico aislamiento en el que nos había situado nuestra (loable) nutralidad en la Gran Guerra, y su desenlace (dura lex sed lex, ley de guerra) Pero pedir un poco de comprension al pueblo/español en ese tema -que va de victima ahí de nuevo en la leyenda (negra)- era como digo pedir peras al olmo (como asi lo habria pensado a tenor del último de sus escritos, "Germanos contra bereberes", José Antonio Primo de Rivera). Ya digo, España y yo (ay dolor!) somos así, Señora. Para nuestra mayor desgracia, como para nuestra mayor honra

 


 

Instantánea final de la batalla de Dien-Bien-Phu (7 de mayo 1954) con los puestos del alto mando -dato de sorprendente actualidad- en túneles de plastico (....) En un escenario y en una estrategia -revolucionaria, innovadora- análogos a los de Annual. Y con un notable diferencia: la explosión (o ataque) de pánico que-no-se produjo-en-Dien Bien Phu (y sí en cambio en Annual y "mutatis mutandis", en las Malvinas) Que esa fue -reze lo que quiera la leyenda- la causa primera del desastre en Annual, y de nuestra derrota. Y Silvestre llevaba razón (en el tribunal de la Historia)

 

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