Blanco y víctima, Isabel DIAZ AYUSO de una (escandalosa) campaña absurda e inhumana que parece ser la única respuesta tangible del ejecutivo socialista ante los incendios que están poniendo a España en llamas. A ver si esta vez es la definitiva (?) Focalizando además las causas de aquellos en el (pretendido) cambio climático contra las pruebas y evidencias del carácter intencionado de los mismos. ¡ANIMO, aguanta ISABEL! Que has logrado resucitar una España dormida y una FE en sus destinos. El de España como el tuyo. ¡Habla y te seguiremos!¡Hasta el último suspiro!
Bomberos: Una profesión de alto riesgo, y al mismo tiempo una actividad laboral donde en algunos sitios como en Bélgica, reina el voluntariado, explicable ello a su vez -lo uno con lo otro-, por el grado de emergencia, y de peligrosidad que implica y por el lado de servicio social o asistencial que conlleva al mismo tiempo, Y por lo arduo y lo duro a la vez del ejercicio del mismo, De lo que testimonia el elevado índice de bajas por factores psicológicos -principalmente de depresión- la mayor parte de ellos. Lo que fácilmente se comprende aun visto de lejos sin los cuadros a nuestra vista propiamente lúgubres y tétricos -de desgracias materiales, y de daños y perjuicios con su saldo inevitable de perdidas humanas, y de otros daños igualmente irreparables, de cuerpos mutilados, quemados o abrasados, de rostros terriblemente desfigurados etcétera, etcétera. Lo que nos veta aun mas el el jugar con fuego a costa de ellos, léase de alimentar y mantener los incendios a base de política (y de sus polémicas) Y también a la hora de emitir un juicio rápido y gratuito -en lugar de pensárnoslo dos veces- sobre los protagonistas principales envueltos en aquellos, en la elucidación de las casas de los mismos y sobre las políticas de gestión de los mismos y de su extinción o apagamiento.
Y por todo ello y mucho mas nos es imposible pasar por alto ese otro incendio -el de la polémica- que se declaro ayer en simultaneo (o cas) con el incendio propiamente dicho -afectando a la comunidad y a la provincia de Madrid, y a las provincias de Ávila y Toledo. Con dos contendientes principales, la inevitable e igualmente inocente Isabel AYUSO , y su debelador de oficio como se podría calificar al ministro (¿en suspenso?) de Transportes -y de no sé qué mas-, Oscar PUENTE, entre los que habrá venido a filtrarse -en las horas mas álgidas de extensión del incendio- una huelga de bomberos (forestales), como un oximorón o contradicción in terminis, en lo que por encima de todo no deja de ser un servicio publico. Con acusaciones entrecortadas de falta (culpable) de medios -culpa del ejecutivo (comunitario)- y de chantaje (sic) aprovechándose (los bomberos huelguistas, una exigua minoría, 60 apenas de 2100, o de 6000, comprendiendo a todos los servicios anti-incendios) de la situación de emergencia. Una polémica que parece haber venido a zanjar la decisión de los bomberos huelguistas -en medio del incendio y de su extensión fuera de control-, de poner fin a la huelga por decisión propia sin la menor concesión a sus exigencias y reivindicaciones por parte de la presidenta de l comunidad madrileña. Una derrota de la hegemonía sindical CCO-UGT- reinante desde los inicios de la Transición que tiene algo de épico e histórico al mismo tiempo, innegablemente en el haber de Isabel de AYUSO lo que explica ampliamente la sordina que habrán impuesto a ese fiasco huelguista y a su corolario de derrota sindical, el conjunto de los medios.
Y entre tanto, voces no dejan de alzarse negando o poniendo en duda el cambio climático, o (polémicamente) tergiversándolo por cuenta del clima cambiático. Principalmente con una puesta en foco de la causa o autoría de lo incendios. Que el ejecutivo -como obedeciendo a una consigna de fuera- atribuye invariablemente al recalentamiento global (lease al cambio climatico) mientras que las evidencias apuntan en repetidos casos al caracter intencionado de los mismos, como parece ser el caso del gran incendio en curso afectando a la Comunidad de Madrid, el mayor de toda la Historia, anuncian en las últimas horas los medios.
Miguel BOSÉ, la última voz -pero no la menor- que se alza en contra del cambio climático y en nombre del clima cambiático, (como él dice) en una recientes declaraciones en las que pone en guardia contra la Agenda 2030. En nombre de los que desde hace generaciones viven el campo, hacen el campo y son del campo. ¡Bravo Miguel, mil veces bravo!










