Presidenta mexicana (de izquierdas) Claudia SHEINBAUM, en plena campaña indigenista en pro de los Pueblos originarios, y a costa de la memoria histórica -mancillada- del pasado español, de la Conquista (española) de America, y del mestizaje que los españoles escogieron en lugar del exterminio propio a la colonización del modelo anglosajón. Isabel AYUSO llevaba razón. Y un detalle todo menos trivial en la presidenta mexicana y en la noticia que comentamos sobre ella, lo son sus orígenes extranjeros, de judía búlgara, mexicana solamente de segunda o tercera generación Ante lo que le formulamos fatalmente la pregunta: Todo eso, esa beligerancia contra la memoria histórica española, ¿se lo piden sus orígenes y su ascendencia judía? Seguimos creyendo firmemente que NO
Me tenía propuesto dejar el tema por algún tiempo en espera de que las aguas revueltas se aclararan, y que se pudiera ver un poco mejor cómo se presentan las cosas en la ciénaga mexicana, hasta que ha caído en mis manos, repasando la prensa de hoy, un articulo propiamente descorazonador que me habrá abierto los ojos sobre esa realidad descarnada y brutal que es el México de hoy, azotado por ese flagelo bíblico apocalíptico del narcotráfico, bajo la hegemonía del partido MORENA, del líder de este, y presidente de la Republica, AMLO y de la jefa del gobierno y correligionaria del anterior, Claudia SHEINBAUM, defensora y valedora de los pueblos (indígenas) originarios, y ella misma de orígenes extranjeros, búlgara y judía (como lo recuerda el New York Times (fuera de toda sospecha), que España y los españoles ya conocen un poco, ¡ay dolor!
Un México que no es el que yo conocí (y visité), que me lo habrán cambiado, de mas de ciento treinta mil desaparecidos -130000- en los últimos veinte años-, lo que -se nos advierte en el referido articulo- no es más que la punta del iceberg (sic) de una realidad mucho más sombría y de una cifra -de desaparecidos, de secuestros- mucho mas abultada, y de normalización de la violencia en resumidas cuentas, ante lo cual daban ganas de parar la lectura, de cerrar el periódico por las buenas, y de dar a ese pueblo (hermano) por desahuciado, y por "dejado de la mano de Dios". O lo que es lo mismo, en manos de un estado fallido especie de buque fantasma camino de ninguna parte, a mas de seis siglos ya del declive, del eclipse allí del Imperio español, que a los ojos de la Sheinbaun parece que fue ayer, ¡qué locura, qué obsesión!
Como si los enemigos (urgentemente) a afrontar y a combatir en el México de hoy no fueran los que (impunemente) matan allí y secuestran y extorsionan, de carne y hueso todos ellos, sino los fantasmas como molinos de viento que obsesionan y medio enloquecen a la señora presidenta, de un pasado irredento (es verdad) y que no pasa (ni por las buenas ni por las malas) -¿por lo real o en cambio por lo inventado?- de cuando los españoles, de cuando Hernán CORTES, para nosotros -y un gran número de mexicanos- y un héroe insigne de memoria eterna e inmortal para nosotros, y para ella (y los suyos) nada más que un pobre felón. Guerra de memorias, o sea, lo que la presidenta mexicana prioriza a ojos vista y privilegia, en lugar de la guerra sin cuartel contra el narcotráfico, que esta matando y secuestrando a los mexicanos y comprometiendo gravemente la existencia misma y el futuro de la Nación.
La carta de Carlos I a Hernán Cortes que nos restriega ahora la SHEINBAUM a los españoles, ¿texto autentico o apócrifo, o simplemente una novedad o una rareza -hápax- en el corpus histórico sobre la Conquista de México? A los historiadores españoles y mexicanos les dejo la palabra. Como sea, ese remedo de prueba (escrita) pesa poco, -400 indígenas supuestamente ejecutados, y 3000 mujeres y niños (supuestamente) marcados al rojo como esclavos-, pesan poco como digo, frente a los 130000 desaparecidos (ciento treinta mil) en los últimos veinte años a manos del narcotráfico. ¡Gloria -en homenaje y desagravio- al Imperio español!
Efigie de Hernán CORTES al que los españoles seguimos en deuda de una rehabilitación y de una plena reivindicación de su memoria, semi olvidada por los propios españoles, lo que pone de manifiesto, ahora en México, la presidenta judeo/búlgara, agitando en contra de aquel esa memoria adulterada del conquistador de México, cerrando toda discusión. No eran aventureros (ni porqueros), ni Cortés ni los demás conquistadores -ni "halcones jerifaltes" como les pintó (despectivamente) el poeta cubano José María de HEREDIA-, sino caballeros de la vieja tradición española de las Ordenes militares. ¿Y la carta de CARLOS I a HERNAN CORTES, que nos restriega ahora la Sheinbaum a los españoles? Como saltará aquí algún aprendiz de brujo también. Una novedad, una rareza, algo singular, lo que en Lingüística y Lexicografía se llama hápax, literalmente "lo dicho (o aparecido) -en un corpus cualquiera- una sola vez", y com tal difícil de interpretar (en función de un contexto) Ello, una vez aceptado le caracter de texto auténtico y no apócrifo de la carta en cuestión.













