Drón kamikaze como los que están siendo utilizados en la guerra en Ucrania, en la punta de lanza de la guerra tecnológica, capaz de dar ahí un vuelco radical al curso de la guerra
La guerra en Ucrania está alcanzando tales proporciones, en lo que esta durando -desde el inicio de la guerra, febrero 2022 (y va aún tal vez a durar)- y en el número de bajas -oscilando entre los cien mil y ciento cuarenta mil muertos-, que no podemos pasarla de largo ni darle la espalda, ni podemos tampoco resistir de compararla con otros grandes conflictos de la Historia Universal, entre otros -por razón de su envergadura, y tal vez más aún, por lo indeciso del (largo) periodo que precedió a su desenlace- con la Primera Guerra Mundial, también llamada Gran Guerra, en espera de otras mas grandes -y sangrientas- aun que le sucederían. En la opera de Richard WAGNER (1876), Gotterdammerung ("El crepúsculo de lo Dioses") y en la muerte de SIGFRIDO, héroe de aquella ópera muerto al final a traición, se encuentra el motivo de inspiración de La puñalada por la espalda -el clise propagandístico de más gancho y fuerza de agarre tal vez en la guerra de propaganda que llevó adelante el partido nazi en vísperas del estallido de la guerra propiamente dicha, como clave de explicación de su derrota en aquella guerra (del Catorce)- no era simple propaganda apenas sino que respondía a lo que se admite hoy como irrefutable dato histórico, a saber, el movimiento huelguístico (decisivamente) impulsado por la socialdemocracia alemana que paralizó de golpe el esfuerzo de guerra alemán en el pulso indeciso que se vivía en aquellos momentos críticos, tras la (segunda) batalla de la Marne, y la ofensiva final hacia Reims, capital histórica del reino de Francia, que el alto mando alemán concebía como la ofensiva final, y que por los pelos no tuvo lugar.
Lo que llevó al alto el fuego del Armisticio (11 noviembre 1918), al cese de hostilidades apenas tres meses más tarde, y en fin, al Tratado de Versalles (28 junio 1919). Y en suma, a la derrota final. Hay no obstante un pormenor en el registro histórico de aquel movimiento huelguístico -e insurreccional- de importancia mayor e inexplicablemente pasado en silencio por la historiografía en vigor, y es el asesinato -a cuchillo, por degollamiento a manos de marineros huelguistas amotinados, de oficiales de la Marina imperial en el llamado Levantamiento marinero de KIEL -en el canal del mismo nombre que une el Mar Báltico y el Mar del Norte (por donde yo pasé) - junto al puerto de CUXHAVEN en el Norte de Alemania cuando el alto mando alemán -encabezado por el mariscal VON LUDENDORF-, planeaba una ultima ofensiva naval, contra la flota británica (Royal Navy) en el canal de la Mancha, que fracasó Lo que llevó al derrocamiento de la monarquía imperial (Hohenzollern) en la llamada Revolución de Noviembre, que encuentra eco en la expresión tan repetida en el Mein Kampf -y en toda la propaganda nazi- de los criminales de Noviembre. Y de todo lo que precede cabe glosar que el desenlace de la Gran Guerra -como una ilustración de la máxima celebre de CLAUSEWITZ ("La Guerra no es más que la Política por otros medios") se decidió en el marco político de la retaguardia, y no en los frentes de batalla. ¿La historia se repite en Ucrania?
Es lo que se estaría tentado de concluir ante las noticias de última hora que nos llegan de allí que dan cuenta de una grave división en lo mas alto de la cúpula militar que se habrá puesto de manifiesto en la grave crisis por la que en plena guerra contra Rusia atraviesa el país, con grandes manifestaciones de protesta ante la decisión del presidente ZELENSKI de destituir sucesivamente al ministro de Defensa -FEDOROV- envuelto en un enfrentamiento con el comandante en jefe de las fuerzas armadas Aleksander SYRSKYI- que habrá sido -al cabo de las manifestaciones callejeras- reemplazado de su puesto de comandante en jefe de las fuerzas armadas. Como "pegarse un tiro en el pie" Y de la gravedad de la crisis da idea el carácter estratégico en estrecha relación con la marcha de la guerra que reviste aquella. El general SYRSKYI encarnando un arte "soviético" de la guerra y el ministro de Defensa destituido en cambio, el nuevo enfoque de guerra tecnológica a base de drones y de robótica que les habrá dado tan buenos resultados hasta ahora en los frentes de batalla. Todo ello en el marco de la gran crisis diplomática al mas alto nivel, en la cumbre de la ASEAN en Manila-11 países del Sudeste Asiático en el que el ministro ruso de Exteriores, Serguei LAVROV denunció ante el Secretario de Estado US Marco RUBIO -como una línea roja- , el flujo armamentístico a favor de Ucrania decidido por los países occidentales. Una renovación ininterrumpida de su arsenal gracias a la ayuda occidental, que habrá permitido a Ucrania resistir hasta hoy, y encarar el invierno, que (ante grandes nubarrones) se les aproxima. Ante el agravamiento de la situación en apriencia irreversible, que enfrentan los ucranianos en los frentes de batalla










