miércoles, septiembre 02, 2026
MARRUECOS Y NO RUSIA CULPABLE¡ALTO A LA INVASIÓN!
AUSTRIA CONTRA EL "ISLAM POLÏTICO"
Prohibición en la Constitución austriaca, a propuesta del Partido Popular austriaco (ÖVP) -de centro derecha- del Islam político. Una señal potente que marca el camino a la clase política de todos los países de Europa
Austria, la Marca Oriental -Ost Mark (en alemán), es lo más lejano geográficamente y a la vez lo más cercano -en los terrenos histórico y cultural- de España y de los españoles entre los países de lengua y cultura alemana. Así desde luego lo fue bajo el Imperio de Habsburgo, que acabaría adoptando la denominación de Imperio-austro-húngaro, o mas abreviadamente, la de Austria-Hungría, lo que explica en definitiva -por esa vía, esa alianza imperial- la numerosa presencia de húngaros en España, exiliados o refugiados muchos de ellos, en las largas décadas de posguerra que precedieron a la caída del Muro. Su nutrida presencia y con ella, explicada también, la cercanía cultural y temperamental -y la cordialidad- que se desprendía del contacto con ellos, sin parangón con otros inmigrantes o colectivos europeos, como lo ilustra la extraordinaria popularidad de la que gozaron en España destacados futbolistas de aquel origen , tales que Ladislao KUBALA, Ferenc PUSKAS, Sandor KOCSIS y Zoltan CZIBOR (entre otros) Austrïa e Hungría, especie de placa giratoria por donde pasa la línea Norte-Sur, que divide por la mitad, por el medio -midden- el continente europeo.
El Norte y el Sur, el Rin y el Danubio o sea. Llegué a conocer el Rin -a su paso por Dusseldorf, junto al castillo, allí cerca en la otra orilla, en todo lo alto, de Federico Barbarroja (de valquirias, nibelungos y demás)-, pero no el Danubio ¿como una disyuntiva que decidió (y presidió) mi destino? No lo sé, pero lo admito. Como sea, si hubiera seguido mi trayectoria por el Danubio (azul) -el de los valses de STRAUSS, de Sissi emperatriz- el gran río de la Europa del Sur me hubiese hecho descubrir Austria en todo su encanto y hermosura, lo que no llegó a ocurrir, limitándome a una corta visita a Viena la capital austriaca -y del antiguo Imperio - en una etapa fugaz viniendo de Polonia -Año 1980, de la era SOLIDARNOSC allí-, de la que no retuve ni recuerdo gran cosa sin duda porque no me impresionó impresionado en cambio y un poco deslumbrado ( lo confieso), tras mi paso por Berlín en la etapa inmediatamente anterior.
Por Berlín y mas exactamente por el ambiente de fiesta que se vivía allí de noche cuando por allí pasé, cerca de la KURFUHRSTENDAM, la vieja avenida -de carruajes palaciegos, de príncipes y princesas de la época imperial-, de la que algunos de los transeúntes con los que yo me cruzaba cuando yo pasé por allí, los de más edad, debían decirse aquello de quién te vio y quien te ve, ante aquella larga calzada tan frecuentada y a la vez tan polvorienta que no parecía -recorriéndola como yo hice, de un extremo al otro- pegar o cuadrar con carrozas, si no con cuadras más bien, y caballerizas. A un viejo esplendor, lo que se parecía asemejar. A un mundo que murió, que se fue para no volver ¿nunca más?
No era todo aquello desde luego lo que se vivía y lo que se sentía en aquella noche en fiesta justo al lado de allí, entre cervezas, y salchichas y un gran festival de mozas rubias, y grande estruendo y jolgorio, presidiendo en una pantalla gigante todo el conjunto, la efigie de la campeona Steffi GRAFF, en la plazoleta aquella cubierta de cervecerías, de cervecerías a-le-ma-nas, habría justo que precisar, que no son cervecerías como otras cualquiera, como por ejemplo las españolas, sino más bien, catedrales (o palacios) de la cerveza, de varios pisos (con sus balconadas o balcones) y una primera planta central (todas llenas a rebosar) como a no dudar lo fue aquella tan memorable -la Burgerbraukeller (con capacidad para 1830 personas)- y a la vista de la de Berlín no era difícil visualizar lo que en la de Munich -el dïa del putsch- ocurrió (...) Y justo al lado de aquella plazoleta -para contemplar el cuadro- se erguía majestuosa la Sint-Paul Kirche -Iglesia (evangélica) de San Pablo-, localizada justo en el centro de Berlín, completamente restaurada y reedificada tras ser repetida y salvajemente bombardeada durante la II Guerra Mundial.
Viena no era Berlín desde luego, el día que yo la visité, y cualquier parecido con la realidad (alemana) -el de aquella cervecería austriaca-, mera coincidencia a la vez. Pero una misma impronta identitaria en las dos visitas me pareció descubrir (y de propósito no entro aquí en polémicas) ayer y hoy, cuando acabo de leer en la prensa de hoy martes la iniciativa del partido popular austriaco (ÖVP) -no ultra sino de centro derecha- buscando a introducir en la Constitución austríaca la prohibición (sic) del Islam político, lo que parece marcar a todos los países de Europa el camino a seguir. Y el camino español también amenazado por el desafío marroquí
martes, septiembre 01, 2026
CEUTA, FELIPE VI Y EL DUQUE DE ALBA
Felipe VI junto con el presidente de la Ciudad Autónoma, Juan Jesús VIVAS. Y excluido y exonerado este último, por propia/definición, de responsabilidad alguna, la (inexplicable) tardanza del soberano a ir a la ciudad invadida, se debe a la autorización que no llega, del gobierno, y del inquilino de la Moncloa
Ceuta, o el polo Sur de la realidad geográfica y geopolítica española. Y Flandes, o el Norte que perdimos hace siglos (aunque no del todo) Dos parámetros y dos constantes históricos e histórico/geográficos entre los cuales discurre el transitar de España como pueblo y como nación y que delimitan los rumbos y las metas de la nacionalidad española en el horizonte futuro. Y por encima, dominando uno y otro polo, gravitan de cerca las figuras de dos monarcas, Felipe VI en la crisis en Ceuta de hoy, y en las guerras de Flandes, la de Felipe II. Y una común gravitación que explica los paralelismos. Felipe VI que querría ir a Ceuta, como protector de la ciudadanía de la Ciudad autónoma, y como heraldo de la españolidad de la misma -seriamente cuestionada del lado marroquí-, pero obligado a esperar -hasta cuando?- a que el gobierno por boca del inquilino de la Moncloa le de su visto bueno., y lo decida.
Y en una proyección de vuelta al pasado hasta el Flandes del Imperio español, se avista la figura de Felipe II, rey legítimo -y a la vez desafiado por la insurrección protestante-, que no pudo o no se decidió a dar el paso y presentarse allí-cuando los habitantes de allí era eso lo que esperaban y lo que querían- y todo en la situación aquella se lo exigía. En su lugar mandó a su enviado, el duque de ALBA, que no hizo allí más que cumplir -heroica y fielmente- con las directrices y consignas que le llegaban de lo alto, en lo que estribaría su fracaso, que no fue el suyo, sino el del todo el Imperio español, del que Flandes -los Países Bajos (católicos) de entonces- vendría a ser la tumba. No fue el suyo el fracaso, lo repito, sino el nuestro, y lo fue de tal manera, que se ve hoy -doy fe de mi larga estancia allí- convertido en el mayor espantajo de la Historia oficial -de holandeses protestantes, como de católicos belgas-, en menoscabo y para vergüenza y oprobio de nuestra buena imagen -española- en el cielo de la memoria histórica -reescrita, reconstituida- de los habitantes de allí, herederos o descendientes, de los coetáneos de los acontecimientos aquellos.
Y en la crisis de Ceuta a la que asistimos y venimos contemplando, que esencialmente estriba en una puesta en entredicho, un cuestionamiento irreductible de nuestra soberanía y una violación de nuestra integridad territorial -a la vez que del respeto de nuestras fronteras-, y frente a lo cual el debate nacional en los medios se ve enfrascado en un plano inferior, de la dignidad humana y de los derechos del hombre , importante pero netamente secundario, es al Rey en su calidad de soberano y de jefe de las Fuerzas Armadas, al que corresponde y compete actuar, de forma enérgica y urgente (y contundente) Por el bien de la Nación, y en garantía suprema del destino de sus súbditos, que habitan en ella. Y en salvaguarda de la Monarquía que la crisis actual en Ceuta, pone seriamente en jaque y en entredicho
Don Fernando Álvarez de Toledo, duque de Alba. Figura central de la Leyenda Negra anti-española, y espantajo mayor en la Historia belga de aquella época -guerras de Flandes- en agravio y desdoro de la imagen de España y de los españoles en la memoria histórica -reconstruida- de los católicos/belgas. Entre los que perdura -doy fe- la idea no obstante, que el retorno del rey legítimo Felipe II -que no llegó a ir allí- hubiera evitado todos o casi todos los males
domingo, agosto 30, 2026
EL NO ISLANDÉS A LA UE, Y LA MATANZA DE UTOYA
El rey Harald V de Noruega -Abuelo de la Nación- habrá fallecido el pasado viernes 28 de agosto, a la edad de ochenta y nueve años. Se le habrá visto llorar (por vez primera), tras la matanza de UTOYA. ¿Sentimiento de culpa?
La primera, en la frente. Islandia, el país o uno de los países mas antiguos por definición, en la formación de Europa -de Norte a Sur-, acaba de decir No a las negociaciones con vistas a su adhesión a la Unión Europea. y las carcajadas se habrán oído dentro y fuera del barrio cerrado -como un ghetto, doy fe- de las instituciones europeas. Barrio aparte, y barrio español por antonomasia, y era por la nítida presencia de euro/funcionarios españoles que lo caracterizaban, que hacían de él un barrio especial, en la capital belga, no uno cualquiera, y de los que lo frecuentaban, un público ( de enchufados, de privilegiados) y un mundo aparte también, desagradablemente familiar, y fatalmente inhóspito -así al menos lo veía yo que viví casi treinta años en otros barrio pero no lejos de allí-, que siempre lo evité por un sexto sentido o un sexto instinto reflejo, como si los que lo frecuentaban no fueran mis compatriotas, sino del PSOE, o como si siendo así, lo fueran (un poco) menos, o sea. Blanco y en botella (como se dice en España ahora)
¿Razones del No? No estarán siendo divulgadas en los medios (*), y encierran un hondo enigma, pero ciertas respuestas a ello son fáciles de suponer, en el conjunto de los países nórdicos, caracterizados por una afluencia masiva de inmigración -musulmana, no europea-, a extremos de disolución, o de serio peligro o amenaza de ello, y del irreductible choque de culturas que trae consigo, de culturas más que de lenguas o de etnias (...) De lo que es fácil igualmente de suponer que la población allí -nórdica, autóctona- lo atribuya o eche de ello las culpas a la UE y al coladero de ese aflujo en aluvión que es -doy fe, del montón de años que viví allí y de los otros (casi otros tantos), cerca de allí- que lo fue y lo sigue siendo Bruselas, y por extensión el conjunto de la nación, Bélgica. Un país -como lo vengo repetidamente denunciando, dentro y fuera de este blog- "empezado" desde hace ya un rato ("entamé") por la invasión silenciosa. E ilustración (revelador) de ese absceso (migrante) -como un chancro cancerígeno- lo habrá sido el acto o el gesto -acto y gesto por partes iguales como lo fue (comparaciones odiosas, mi gesto (incruento) de Fátima-, de Anders BREIVIK, o sea la matanza de UTOYA .
"¡Pesadilla cruel, el sueño de una España sin Reconquista!" (triste y fúnebremente) escribió Claudio SANCHEZ ALBORNOZ, a la vista de los grados de islamización que se habían alcanzado en Andalucía, como un descargo de su vida y de (toda) su obra de historiador de renombre e insigne arabista, en sus últimos días a través de su obra "De la Andalucía islámica a la de hoy", de todas las suyas la más tardía. Una crueldad (sic) la del sueño y la de la respuesta (trágica) a la que en Noruega -país de mi ascendencia familiar por la vía materna- aquel sueño habrá dado lugar, perfectamente homologable y que por partes iguales me habrá inspirado.
La crueldad (sic), por los niños -o muy jóvenes- atrapados, y disimulándose muertos para salvar sus vidas(...), en aquella carnicería (de UTOYA), y por el destino cruel-de disolución- que parece estarle reservado a mi Noruega querida. Ilustrado por el llanto que le mereció aquello -la primera y única vez que se le habrá visto llorar en público- al rey Harald, "el abuelo de la Nación" fallecido la semana pasada. ¿Atisbo apenas -por detrás del llanto- de un sentimiento de culpa?
Saludando de puño cerrado, Anders (BEHRING) BREIVIK, autor de la matanza de Utoya. De lo que no se habrá arrepentido hasta ahora. Nuestro apremiante deber ante aquello pues, es tratar de elucidar y de explicar los móviles públicamente proclamados por el autor y protagonista de aquella tragedia
(*): la protección de sus aguas pesqueras, léase la soberanía sobre la principal industria y fuente primero de la riqueza económica del país es avanzada como argumento central del NO a la adhesión a la UE. Y detrás de ello, continúan los analistas, se puede detectar la pulsión soberanista y "nacionalista" islandesa
EL EJÉRCITO EN CEUTA Y EL FRACASO DEL 23-F
"Los llamados espadones del siglo XIX fueron lo único de valor político que produjo aquella centuria española" (Ramiro LEDESMA RAMOS)
El Ejercito desplegado -¡en fin!- en Ceuta. Pero sin armas, y sin reglas de enfrentamiento. Como porteros de discoteca. ¿A donde la tradición militar española, ante la grave amenaza a nuestra soberanía nacional y a nuestra integridad territorial por la que atravesamos?Una noticia de hace unas horas da idea de la situación (alarmante) que se esta viviendo en Ceuta y que me merece aquí en urgencia una glosa del mayor alcance: no es nada trivial, no, el apedreamiento -segundo ataque en 48 horas- de un sargento de Regulares- herido -con una brecha en la cabeza (al caer al suelo)- en una emboscada cuando fueron atacados por una treintena de migrantes ilegales, de los que entraron (en avalancha) procedentes de Marruecos. Ante lo cual no habrán dejado de reaccionar altos mandos militares: "el usar tropas desarmadas como porteros de discoteca es humillante", que reclaman reglas de enfrentamiento para el Ejército, lo que suena a un llamamiento urgente a la intervención de nuestras fuerzas armadas a defender la soberanía nacional atacada y a la integridad territorial violada en Ceuta, y al restablecimiento del orden y la autoridad de España en aquella ciudad autónoma. Ante lo que se alzan como una barrera infranqueable -además de la negativa ciega y automática del gobierno socialista, como un instinto reflejo-, los prejuicios democráticos -que no constitucionales- que nos cierran el camino de vuelta a nuestras tradiciones militares, léase a nuestras raíces. Y nuestra vista se alarga fatalmente hacia aquel fenómeno del siglo antepasado, muy español. El de los llamados "espadones" (del siglo XIX), íntimamente asociado a la corriente (decimonónica) del regeneracionismo español, y su paradigma del cirujano de hierro.
Un fenómeno sui generis que discurre sigiloso en nuestra conciencia colectiva entre las horcas caudinas del fascismo (o protofascismo) y del liberalismo (decimonónico) ESPARTERO, O'DONNEL fueron liberales sin reproche, SERRANO llevó su liberalismo en la revolución del 68 hasta la proclamación de la Primera Repüblica. PRIM militar "demócrata" pagó con su vida la llegada de esta última, NARVAEZ -"el Espadón de Loja", liberal moderado, era partidario de "un carlismo sin sotanas". El vicealmirante TOPETE, otra destacada figura de la Revolución de 1868 participó, con la ayuda de tropas francesas e italianas, en la restauración de los Estados Pontificios a los que había puesto en jaque la Unificación italiana. El general PAVIA repuso en el poder al genera SERRANO y su Dictadura republicana. Y el general MARTINEZ CAMPOS con su Pronunciamiento de Sagunto trajo la Restauración de la dinastía borbónica. Y aún, el General POLAVIEJA, no fue más que el contrapunto conservador -a caballo entre el antepasado siglo XIX y el pasado siglo XX- de aquella tradición militar decimonónica española.
Ya en el siglo XX esa brillante tradición militar se prosigue con Miguel PRIMO DE RIVERA , de una estirpe de militares de la América española, liberales sin reproche, quien se consideraba a sí mismo tras la implantación del Directorio militar y de la Dictadura, el cirujano de hierro que propugnó Joaquín COSTA. Junto a la figura de PRIMO DE RIVERA, emerge -en Cataluña también- la de MILAN DEL BOSCH, antepasado en línea directa de uno de los principales protagonistas del 23-F. Y así llegamos a ese otro hito mayor de nuestra historia reciente que fue la tentativa de golpe de Estado que lideró el ex-teniente coronel TEJERO. Que se inscribe también se quiera o no reconocer en la tradición militar española que aquí estamos evocando paso a paso. Que la época de crisis por la que atravesamos -de la que la situación en Ceuta es sólo un botón de muestra apenas, nos legitima a invocarla sin complejos, ni miedo ni reproche.
"Si el golpe es posible" ("Si le coup de force est possible") (*) es una obra de Charles MAURRAS donde se analiza a la luz del pasado reciente inglés la restauración monárquica inglesa, tras la muerte de CRONWELL, en la persona del rey católico Carlos II de Inglaterra (1660), gracias al general MONCK. Y también, del francés, la Restauración de Luis XVIII (1814), lograda gracias a TALLEYRAND -ex-sacerdote (exclaustrado), diplomático, ministro y primer ministro francés- hábilmente maniobrando con el Zar y el rey de Prusia, contra Napoleón.
Y siguiendo, a la luz de nuestra historia española, ese metodo de explorar las lineas directrices del futuro apoyándonos en las enseñanzas del pasado -análogo en cierta medida al llamado "empirismo organizador", de MAURRAS-, podemos concluir a la luz de esa tradición militar española que acabamos aquí de esbozar, que el golpe quirurgico (y regenerador) es en España históricamente posible y que se debe intentar en situaciones de crisis nacional como la que atravesamos,a titulo de última opción
(*) Por inaudito que pueda parecer, esta obra de carácter histórico y puramente político . ni siquiera de política religiosa, fue puesta en el Índice de Libros prohibidos -29 enero 1914-, anteriormente a la condena pontificia de MAURRAS y de La Acción Francesa (20 diciembre 1926) ¿Qué debería haber dicho Su Santidad (Juan Pablo II) sobre el golpe (sic) del 23-F?
viernes, agosto 28, 2026
RATKO MLADIC, IN MEMORIAM
Bombardeos de la OTAN sobre Belgrado, marzo del 99. Por orden del secretario general de la Alianza Atlántica, Javier SOLANA (PSOE). En España no se oyó ni una voz de protesta contra aquella (burda) injerencia (española), en un conflicto interno (extranjero) De carácter étnico, por parte de todos los beligerantes -croatas, bosnios, albaneses y eslovenos- y no sólo de los serbios
Ha muerto en prisión tras su condena por el Tribunal Penal Internacional el general en jefe del estado mayor del ejército serbio-bosniaco durante la guerra de los Balcanes, Ratko MLADIC. Muerto y enterrado y sepultado bajo la oleada de escombros y desechos, desperdicios e improperios que habrán vertido sin pausa ni descanso sobre él los medios de la prensa mainstream en una unanimidad aplastante que en absoluto nos impresiona, sin duda por aquello de eso ya me lo conozco. Guerra de los Balcanes, laberinto mayor de la política internacional y de la historia y la historiografía de la Europa de la posguerra de finales del (pasado) siglo XX. Laberinto cerrado e inextricable para todos, aunque sin duda un poco menos para mí y todos los observadores atentos como yo, del día a día de la actualidad más rabiosa y candente, que acertaron (o aceptamos) a captar alguna de sus claves de explicación más ocultas, en parte (en mi caso) gracias al punto de observación o belvedere privilegiado que me ofreció durante todo el tiempo que duró aquel conflicto, mi estancia en Bélgica.
Tal como lo ilustra inmejorablemente a mi juicio, el cruce puramente fortuito, que fue el mío los años aquellos, con Javier SOLANA, yo haciendo jogging y él pasando o paseando por allí, una mañana temprano, por el bosque (bois) de la Cambre, en el centro de Bruselas. Fui -secreto a voces- pro-serbio y no lo niego ni me arrepiento de ello, y lo manifesté sin reservas ni rebozos, en la carta de adhesión al embajador en Bruselas (serbio) de la antigua Yugoeslavia durante la guerra, que entregué en mano en la Embajada (*) Y también por mi participación -en compañía de un joven serbio que solo y perdido allí sin duda como yo, se prestó (comunicándonos en francés) a que marcháramos juntos- a la manifestación por las calles del centro de la capital belga -en "malas compañías", y entre banderas rojas y negras, convocada por la extrema izquierda (marxista y anarquista) o sea-, de protesta por los bombardeos (salvajes) de Belgrado, a cargo de la OTAN, a las órdenes de Javier SOLANA. Pero ¿quién les metió en esa "galera"? (...)
Ramko MLADIC. Denostado urbi et orbe en la prensa mainstream como criminal de guerra. y recordado y exaltado en cambio como un héroe a la hora de la muerte por los suyos, los serbios, que se aprestan a rendirle un gran homenaje fúnebre. Denostado en España sobre todo por un corresponsal de guerra entonces y allï: pero no son creíbles ciertos testimonios en nombre de un periodismo de primera mano. Hacen (esos corresponsales) su medio de vida de unas guerras que no son suyas, y de todos los horrores y miserias que ellas traen consigo. Como alimentándose de ello. Donde toman partido por los que les pagan sus corresponsalías, a base desinformación y de mentiras. Y si el general serbio fallecido hubiera sido musulmán en vez de greco/ortodoxo, el tratamiento que le hubieran reservado los medios de la prensa mainstream hubiera sido muy distinto de seguro. DURA LEX SED LEX. Ley de guerra, la que presidió la trayectoria de aquel, y la historia de su pueblo serbio marcado en la lucha contra el Islam. como lo ilustra la efemérides fundacional de la nacionalidad serbia, no otra que una derrota -la batalla de Kosovo (1389)- ante los turcos musulmanes. La historia, maestra de vida (Cicerón) Omnia vincit Veritas
¿Me metí (yo también) donde nadie me llamaba? ¿En una guerra a la que nadie me llamó y que no era "mi guerra", como no lo era ni lo es la de corresponsales de guerra de la prensa mainstream? Y tengo -al hilo de estas líneas- alguien en la mente, sin dar no obstante ningún nombre, por ahora (...) Sin duda que muchos aquí lo pensarán y yo mismo lo tuve pensado, pero niego aún como acabé negando, la mayor. Y es que contra lo que muchos puedan pensar me tuve que dar por aludido, en la persona del Papa WOJTYLA -Juan Pablo II- al que lo quiera yo o no, mi nombre quedara asociado para siempre en la opinión pública, de por el innegable impacto mediático (mundial) que alcanzó mi gesto de Fátima. ¿Casus belli en los Balcanes Juan Pablo II ? No él directamente, pero sí su reconocimiento precipitado, imprudente e irresponsable de la independencia de Croacia y de Eslovenia que fue la caja de Pandora que hizo estallar el conflicto.
Un volcán activo en estado de latencia, los Balcanes desde la Primera Guerra mundial, pasando por la Segunda, que cobró allí más que en otros sitios todos los visos de una guerra de religión. Como un cerro (internacional) de arrebatacapas -foire d'empoigne le dicen los franceses- de todos contra todos, católico/romanos (croatas) contra (serbios) greco/ortodoxos, cristianos contra (bosnios) musulmanes (acusados igualmente) de genocidio) Y ante tamaño marémagnum de violencia ¿cabe tomar -como hizo la diplomacia y la clase política española- olímpica, alegre y gratuitamente partido? ¿Ante tal pandemonio de confusión y de conflicto? Yo lo hice, pero pongo al cielo y la tierra por testigos
Juan Pablo II predicó (¿hipócrita? e) incansablemente la Paz en los Balcanes, durante sus visitas y giras apostólicas en la región: ¿complejo de culpa tras ello, de su reconocimiento formal de la independencia de Croacia y Eslovenia (20 diciembre 1992, anunciada el 20 de diciembre)? ¿Casus belli primero todo ello del estallido de la guerra en los Balcanes? No sólo eso, hizo un llamamiento en favor de bombardeos estratégicos (sic) justo antes de los bombardeos de Belgrado. Por motivos sin duda aparentemente confesionales: (presumiblemente) por cuenta de sus antecedentes (familiares) uniatas. De hostilidad (beligerante) en suma contra la Ortodoxia oriental (*), y contra los pueblos del Este -e "in casu" de los Balcanes- de confesión ortodoxa, como los serbios (greco/ortodoxos)
jueves, agosto 27, 2026
CEUTA, A VIDA O MUERTE

Visita de Aznar las últimas horas a Ceuta, entre aclamaciones y gritos de "¡héroe!", en olor de multitudes. La presencia de la figura del ex-jefe del gobierno español en la crisis de Ceuta, junto con su postura indefectible en defensa de la soberanía y de la integridad territorial españolas es un dato de la actualidad política española en las últimas horas, perfectamente insoslayable, y llamado a un análisis urgente, y necesitado de un diagnostico no menos urgente en el estado de guerra en el que nos encontramos. Y lo dice alguien como yo que no compartió (del todo) su protagonismo en la guerra del Irak (y en todo lo que se siguió)
Ceuta. ¿La llamada del Destino? ¿El punto (giratorio) en el horizonte de futuro? ¿La curva -le tournant- que se nos viene encima, en el camino de todos y cada uno de los españoles? Como sea, la actualidad rabiosa en la crónica palpitante desde hace unos días nos lo viene aclarando en cierta medida. Así, el alcalde de Palma de Mallorca acaba de convocar una concentración en apoyo a Ceuta. ¿Extraño, demagógico, improcedente? Todo lo contrario, que sólo ahora parece que acabamos cayendo en la cuenta y calibrando el sentido hondo de la expresión (latina). Mare Nostrum. El Mediterráneo "es nuestro", o sea. Cultural e históricamente hablando, no otra cosa. Del uno al otro confín. Lo que yo presentí y eché (sombría y dolorosamente) en falta -sólo ahora caigo en la cuenta-, mirando (tristemente) a orillas del mar, las vistas de enfrente en una visita fugaz a Motril Lo que yo (igualmente) intuí no hace mucho volcando aquí, en este blog, las (hondas) impresiones que dejaba en mí la lectura de una reciente novela con telón de fondo de la Argelia francesa y de la memoria (histórica) de los pieds-noirs españoles, especialmente en Orán, francesa y española por partes iguales.
Y ahora Ceuta -española y europea hasta las junturas-, en peligro. ¡Españoles, acudid a salvarla! Es todo lo que se nos ha antojado de leer e interpretar tras la (súbita) convocatoria del alcalde de Palma. Y de lo oportuno de su llamamiento, de lo crítico y crucial de la hora nos da idea la crispación em aumento en la Ciudad autónoma las horas que corren. Donde la tensión se corta con un cuchillo, y empiezan a extenderse los enfrentamientos, entre los migrantes y la población ceutí, con la intervención (creciente) de los cuerpos armados y la resistencia de los migrantes que se niegan (tenaces) a irse ni a desalojar, como si fueran, allí donde se concentran, sitios o plazas conquistadas. Y si esa crispación se lleva consigo la otra, la que sigue dividiéndonos a los españoles, como estragándonos y devorándonos por dentro, ¡Bendita sea! Que no puedan seguir sirviéndose y explotando nuestras divisiones (sic) y nuestra polarización del otro lado del Estrecho (...) ¿Reconquista? La cosas no llegaron a ese puno, al menos por ahora, que todos los puntos de acuerdo no se rompieron ni con Marruecos, ni con la inmigración magrebí en España y en Europa. Ni tampoco se perdió nuestra memoria.
Y si necesario fuera, no está de mas para corroborarlo, un vistazo de nuevo a la Historia, y a la Geografía. A (los) Castillejos al lado de Ceuta, al borde mismo de la línea de la frontera. Alto lugar de nuestra Memoria histórica. De la batalla que lleva su nombre, y del héroe a ella estrecha e íntimamente asociado. Del general PRIM, vencedor entonces. ¿Dónde está PRIM? El grito ancestral que recorrió la política y la geografía española desde el siglo pasado, pasando por nuestra guerra civil (*) Que sigue resonando ahora más fuerte que nunca. y es la reflexión que me merece (y no sólo) el encuentro que tuve, los años vividos en Bélgica. Y fue con un migrante español, atrincherado (faltaría) en la memoria de los vencidos de la guerra civil, con el que coincidí -presos, preventivos los dos, en la cárcel de Bruselas, él, sin ningún antecedente, por un delito de poca monta, por un percance estúpido yo diría más bien, y yo, por lo de siempre con el pasado que no pasa a cuestas (como aquí ya tantas veces lo expliqué)-y que a mi gran sorpresa dio muestras de un nivel cultural más que aceptable y de memoria también, evocando la figura del general PRIM, un militar demócrata, me hizo observar.
Y aunque el consenso sobre el perfil ideológico y la trayectoria de este ilustre espadón del siglo XIX, se sigue echando en falta, sobre su destacado hecho de armas en el Norte de África rige en cambio la unanimidad absoluta y subsiste perenne la memoria del mismo. Que resurge ahora impetuosa tras la guerra (sic) que se nos ha declarado. Tras la puñalada a traición de la que habrán sido objeto nuestra soberanía y nuestra integridad territorial, con la invasión ocurrida en Ceuta
General PRIM, héroe de la batalla de (los) Castillejos. Junto a Ceuta. Militar demócrata para los unos, espadón (del siglo XIX) (*) para otros. La efemérides que inmortaliza su recuerdo, carece de un relato creíble -sobre su significado-, en la historia e historiografía española de los dos últimos siglos, y (especialmente) en la conciencia colectiva de los españoles a día de hoy. La memoria de aquella batalla gravita de cerca no obstante, en la crisis de la Ciudad autónoma de estos últimos días
(*): " Los llamados espadones del siglo XIX, fueron lo único de valor político que produjo aquella centuria española" (Ramiro LEDESMA RAMOS)
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