miércoles, octubre 14, 2026

DOLOR DE ESPAÑA Y LETRA TAU DE LOS ELEGIDOS



Huelga universitaria por la Universidad pública. El chantaje de la violencia callejera, lacra endémica del sistema en Democracia, junto con el poder omnímodo de los medios y de su manipulación y control (abusivo) de ese fenómeno (monstruoso) de la Opinión

¿Complejo o sentimiento de culpa de la actuación policial -por cuenta o en nombre de la ciudadanía y en nombre del Orden publico? ¿Lástima o compasión de los estudiantes colisionados o heridos, inquietud rayana en la angustia (social) ante unos desórdenes o disturbios de consecuencias imprevistas y de alcance imprevisible, ante una agravación o aumento de la temperatura y del alto voltaje de la tensión, claramente amenazantes de la Paz social, de una importancia (ésta) tan crucial para la convivencia -que a ellos, a los indignados ¿qué les iba a importar?-, y en un estado de animo -el mío-, todo ello, comparable a aquel en que me ponían los helicópteros -de las fuerzas del orden-, sobrevolando el campus de la Universitaria -en estado (permanente) de insurrección-, muy cercana a mi domicilio familiar de aquel entonces -principios de los setenta-,  con los vuelos y sobre vuelos rasantes aquellos, surcados de los presagios mas funestos, de algarada, de enfrentamiento y de conmoción social? Recluido en mi cuarto, en buen chico, y buen hijo, llenando horas de estudio (como podía), ante la falta o penuria (endémica) de clases lectivas, ante aquellos ruidos, aquellos vuelos que me alteraban de tal manera el ánimo, y que no podía literalmente so-por-tar. ¿Universidad pública? 

Hoy como ayer lacra incurable, y síntoma (prödromo, malestar) - del disfuncionamiento y del (íntimo) malestar social. De lo que ni yo ni la inmensa mayoría de españoles arrastramos culpa ninguna, ni responsabilidad política la que sea, que ya no nos la dan. No me la dan ya, al menos a mí. 

Pero sean bienvenidos esos desórdenes, esos disturbios tan aciagos, tan desazonantes, si habrán al menos servido para ponernos ante los ojos ese dolor de España, hazmerreir de algunos listillos, y es de esa España que queremos más, mucho más de lo que nos podíamos imaginar, hasta ver (hoy) incluso en ese amor patrio (oculto, reprimido, de vergüenza ajena) el leitmotif primero de nuestra trayectoria y de sus hitos mayores. 

Que hoy traduzco sin complejos por espíritu de sacrificio, y por una pura y autentica devoción (devotio íbera) que me llevaría -como aquí todos saben a donde me tenía que llevar. Y todo lo que precede es lo que me inspira como a borbotones el panorama social y político de España a día de hoy marcado por la algarada e indignación en las calles, y las huelgas y  disturbios en la Universidad, alma mater en su tiempo (cuando nació) y hoy en cambio -Isabel AYUSO tiene razón en lo que (ella sola) dice o da a entender, otra vez- incurable chancro social.

Y ese dolor de España que me llevó en espíritu de auto-inmolación y de sacrificio a mi gesto de Fátima, -que asumo (sin reservas ni complejos, como ya lo expliqué en este blog) en lo que tuvo de único, de personal e intransferible-, ¿acaso ello me confirió a la vez, una unción, una letra Tau -de los elegidos-, una vocación de liderazgo, de mi pueblo/elegido, de la Nación? Mi respuesta es SÍ, a la pregunta del millón  


¿Hasta cuando, ese chancro social en el corazón de la Nación, en el centro de la capital? Tumor maligno, que el dolor de España nos exige -urgente- de extirpar. ¿Como yo anuncié y como lo vengo denunciando en solitario desde las entradas de este blog? En un signo inconfundible de Vocación (*), de Llamamiento, y de Unción. El dolor de España, letra Tau de los elegidos. En Fátima como en Sol

(*): "Vocé tem uma vocacao grandiosa, padre KROHN"  (dixit, Plinio CORREA DE OLIVEIRA, presidente y fundador de la TFP)





   

martes, octubre 13, 2026

Voces de Sirena

                                                                

Libre como los pájaros 

a donde el viento me lleva ,

como lo fue aquel Casanova

hombre de leyenda (negra)


Que creía en la Estrella 

que le hizo cruzar la Tierra,

y surcar los tiempos aquellos,

umbral de una nueva Era


Que ya cansado de trotar,

Siempre proa a la mar fiera,

en marejadas sin rumbo,

y en lo alto las estrellas,


le entraron ganas de parar,

-el bofe en la nuca tiesa

de los que no aprenden nunca-,

en plena noche serena


Parada y fonda, hoy y ayer

viajando por la meseta,

lo que él de pronto anheló, 

viajero a la huella huella


¡Noches de Flandes (muy belgas)

tristes y oscuras! ¡Lóbregas!

¡les leí el maleficio YO!

Sin techo y sin rumbo (a ciegas)


Y al cruzar el río del Tiempo,

La encontré al fin a Ella,

sin esperarme ese Amor

en la llanura manchega


Entre risas y lágrimas

entre bonanza y tormentas

entre Requiebro y Desplante.

De una garra joven, vieja


Y entre Escila y Caribdis,

dos opciones del dilema,

en que se debatió mi alma,

y en donde juega y navega


Cansado ya de este mi errar

entre la ciudad y la aldea 

entre lo urbano y lo rural

y entre voces de sirena


(que me llaman y me enredan) 





lunes, octubre 12, 2026

12 OCTUBRE, Y ESCUADRA DE REGULARES, DE MELILLA

Instantánea nada trivial del Desfile de la Hispanidad del 12 de octubre. El paso ante la tribuna de una escuadra de Regulares de Melilla, en ausencia de unidades de Ceuta en el desfile. En un momento de gran tensión de nuestras relaciones con Marruecos, como lo confirman las recientes declaraciones -donde habló de España por vez primera tras un largo silencio-, del Sultán de Marruecos, MOHAMMED VI 

Doce de Octubre, Fiesta de la Hispanidad. Y día de la Raza (con perdón). Celebrado solemnemente con un desfile militar que me sorprendió por lo fastuoso y por su colorido, además de por lo impresionante -por cielos, tierra y mar-, y por lo marcial, que no me esperaba y que me impresionó la verdad. Como lo prueba el que lo aguantase -como no me ocurría desde niño- de ojos absortos hasta el final. De lo que sólo cuando terminó me di cuenta cabal. Sin duda por la impresión que lograba despedir de un pueblo en marcha  y unido, marcando el paso sin pausa, en un discurrir, sin descanso y sin parar  -por lo largo e interminable, como una pequeña eternidad  -juntos hombres y mujeres participantes- todos iguales bajo la égida un soberano -debajo del Rey, todos iguales, dejó escrito el Siglo de Oro-, en prenda de futuro y de contrafuerte frente a la indignación callejera, a la Anarquía y al Caos.  Son preferibles a un minuto de Caos, cien días de mal gobierno, escribió (fuera de toda sospecha) IBN TAYMIYYAH, destacado referente del integrismo islámico contemporáneo, canonista y jurisconsulto ilustre del Corán.  

Y todo eso es la glosa que el desfile de la Hispanidad se merece. Y además, el despliegue de (moderno) armamento y la exhibición no poco grandiosa de la puesta en día de nuestra Aviación. Como una demostración de unidad ya digo de Unidad y de cohesión nacional, y de aviso y de advertencia a la vez, frente a nuestros adversarios del exterior, como el Sultán de Marruecos, que lo pensará dos veces -o eso creo- en el tema de Ceuta antes -como todas la señales nos lo apuntan- de armarnos la de Dios. Y entre esos visos de amenaza, el sobrevuelo de aviones de combate marroquíes en cielo español. Pero más importante, de mayor transcendencia y actualidad lo sea sin duda su garantía de Unidad nacional como lo acabo de señalar. Eppure, es de lamentar la ausencia en el desfile de unidades de Ceuta, en extremo ruidosa -y con un tufo a concesión- ante la participación en el mismo de una escuadra de Regulares de Melilla

 Ilustra no obstante la demonstración de Unidad Nacional con el Desfile, lo sucedido justo a seguir a la terminación del mismo, cuando un grupo de jóvenes asistentes a la parada, banderas (rojigualdas) españolas al ristre se dirigieron al lugar de la acampada en la Puerta del Sol, separados unos de otros -los indignados, de los patriotas- por una barrera de protección de la Policía nacional, protegiendo a los primeros, en salvaguarda de la (intocable) acampada la verdad. Como un  símbolo mas que elocuente de las dos Españas, que es lo que la acampada de los indignados viene a representar. 


 

Aviones (de entrenamiento de pilotos) PILATUS PC21, de fabricación suiza, y de reciente adquisición española. Presentes -en vuelo de gran realce- en el desfile del 12 de octubre, de la Hispanidad

sábado, octubre 10, 2026

GUERRA CIVILISMO, TABÚ EN AÑICOS (GRACIAS, ISABEL)



Soledad trágica, la de la Presidenta de la Comunidad madrileña. Directamente proporcional, lo trágico de su figura y de su -certera y valiente- actitud y de sus no menos certeras y valientes posturas y tomas de posición, al fuerte impacto en la opinión, de las mismas. Y al trágico guerra civilismo reconocible en la fuerte polarización que acusan la opinión pública y la sociedad españolas, que aquí hemos repetidamente denunciado. Y de lo que se acaba ella de hacer eco insólito, en solitario, rompiendo así un fuerte tabú en la clase política y en la opinión 

Guerra civilismo. Una formula, una expresión, un dicterio, una acusación -en boga y hasta el más alto nivel de la clase política-, que el primero en utilizarla -y soy formal y categórico en lo que afirmo-, lo fui YO. Algo en lo que no había antes pensado y que me acabó señalando una lectora de mi blog con la que me crucé navegando en la Red, en unos foros de opinión. Y fue -su empleo, en la Red-, a raíz de la edición de mi libro, "El padre falangista de Francisco UMBRAL" (junio, 2014), que tuvo su génesis en un proyecto de tesis de doctorado que presenté en la Universidad Libre de Bruselas -ULB- y que al final -al cabo de un largo recorrido a nivel académico-, no pude defender, objeto de rechazo y oposición de parte del estamento docente allí como lo fue -reunidos en tribunal de examen-, por razones y motivos que no supieron serme explicadas. Hasta hoy. 

Sino por explicaciones -por la vía oral-, vagas, escuetas, tardías y con fuerte sabor a discriminación. Por no saber guardar distancias, se me expuso escuetamente. Por no identificarme lo bastante con la memoria democrática, o sea de los vencidos de la guerra civil (del 36), vinculante en las universidades belgas, como en aquella tesitura yo mismo lo pude comprobar.  Y era en  lo que sería más tarde un libro, basado en las obras -o novelas- de UMBRAL, más directamente relacionadas con la guerra civil.  Que yo primeramente intitulé -lo que podría probar-, "Las novelas guerra civilistas de Francisco UMBRAL". Y que trae ahora (oportunamente) a colación  Isabel AYUSO en uno de los primeros mítines de la campaña electoral, con nutrida asistencia y fuerte eco en la opinión. 

"Izquierdas contra derechas, ricos contra pobres, hombres contra mujeres, jóvenes contra mayores, empresarios contra trabajadores" en abierto desafío frente a la ola de indignación ("de clase obrera") orquestada por la izquierda a cuenta de la Vivienda, y en contra del llamamiento -extemporáneo, por lo menos- a la huelga general de los lideres de los dos principales sindicatos de clase, mayoritarios -UGT y CCOO-, todo un programa en esa retahíla tan emblemática -y fiel a su estilo tan proverbial- de la presidenta de la Comunidad madrileña. Oportuno, por lo certero y clarividente, y agresivamente ambicioso, por lo categórico de su formulación. Por lo maximalista.  

Y en la misma medida,  fatalmente rodeado -el diagnostico, como su autora, que lo formuló- de una aura trágica que ilustra la (trágica) soledad de la presidenta madrileña, tal y como lo ilustra el fuerte impacto de sus palabras y decisiones, y como (piadosamente) lo esconde el fuerte eco y seguimiento de que goza, plasmados electoralmente en mayorías que prometen seguir siendo (más que) absolutas (...) Siempre proa a la mar,  léase al viento de las acusaciones y campañas en contra suya, y gravitando -a sus espaldas- de cerca o de lejos en las incidencias que habrán recién surcado la actualidad más candente y de mayor impacto en la opinión. Tales como la acampada de Sol 


Obra de mi autoría que recoge un proyecto fallido de doctorado que presenté en la Universidad Libre de Bruselas, y que no pude defender -tras un largo recorrido académico-, por el rechazo del estamento docente de aquella universidad -reunidos en tribunal de (previo) examen-, a cuenta o por culpa de la memoria democrática sobre la guerra civil (del 36)- léase de los vencidos entonces- con fuerza vinculante en aquel centro (y no sólo), como yo lo pude comprobar. Que llevaba de titulo original "Las novelas guerra civilistas de Francisco UMBRAL". Un término que yo habré empleado corrientemente y con frecuencia en este blog y en las redes sociales. Y que Isabel AYUSO viene ahora públicamente a emplear, significativamente en los inicios de la campaña electoral 




viernes, octubre 09, 2026

MARI CARMEN, ¿DE CLASE OBRERA?



MARI CARMEN ABASCAL. Víctima (trágica) de instrumentalización por los indignados, Entre ellos, Manuela BERGEROT (Más Madrid) -argentina, ex-terrorista montonera-, quien acaba de declarar -en tono de amenaza- en el Congreso de Diputados, "no va haber paz en las calles de Madrid"  Y en nombre de Mari Carmen, han anunciado huelga general para el 11 de Noviembre, los sindicatos de clase (UGT, y CCOO) Por cuenta de la relación entre el problema de la vivienda y los bajos salarios. Y digan lo que digan los dirigentes de esos sindicatos, o los niñatos y niñatas indignados, el problema de la vivienda no tiene relación exclusiva con los bajos salarios, ni Mari Carmen -que acusó de su desahucio al gobierno de Pedro SANCHEZ- es tampoco de clase obrera. Ni ella ni sus progenitores que le legaron el piso del que habrá sido desahuciada. Y a las pruebas me remito 

Tiranía sindical. O por lo menos -que ya estoy oyendo a algunos increparme-, prepotencia, arrogancia y abuso de poder por parte de los sindicatos, y cuando hablo de ellos, hablo -salvo aclaración de mi parte , de sindicatos de clase. de los dos sindicatos mayoritarios y hegemónicos en España, la UGT y Comisiones (CCOO) Y sé de lo que hablo. Con lo que paso a contar aquí -al calor del clima de efervescencia y agitación callejera reinante en Madrid (y otras capitales) las horas que corren- mi odisea en el terreno laboral o del empleo, de los que tengo a las organizaciones mencionadas como primeros y principales por no decir únicos responsable. Políticamente responsables, por no decir moralmente también pero eso aparte de no venir (propiamente) a cuento, es ya otra historia. No soy de clase obrera, ni yo ni mis progenitores, ni mis antepasados en una línea de ascendencia que se pierde en la noche de los tiempos, que es lo que parece que no se me perdona, y de lo que a toda costa se me quiere pasar factura a mi y a tantos, una mayoría de jóvenes de mi generación, de afiliación sindical por decirlo así, como por derecho de nacimiento. 

Un pequeño burgués, así es como me debería definir o eso creo,  natural de un clase media/baja o no muy alta, léase de esas clases medias que levantó el régimen anterior, y de las que FRANCO declaró al embajador USA Vernon WALTERS -presidencia EISENHOWER-, que  España no volvería a vivir una guerra civil, gracias a ellas, "nacidas bajo su régimen" Y así creo plantear debidamente el problema del que el caso de Mari Carmen habrá servido de subterfugio para incendiar las calles y comprometer gravemente la Paz social y la Concordia. Afrontando así -en el terreno a la vez histórico e ideológico, o sociológico como mucho, de preferencia al socio/económico)- el desafío a cara o cruz que nos plantea la crisis de la vivienda y la izquierda a la vez, que quiere sacar partido de ella a toda costa. 

Así, privado por razón de mi origen, agravado éste por lo atípico de una trayectoria (la mía) lastrada mi gesto de Fátima -de todos conocida-, a falta como digo, de un trabajo asalariado declarado, me encontré (fatalmente) ante la barrera de la falta de cotización (sic) suficiente a la Seguridad Social que me privó por así  decir de la pole position que a todas luces me parecía asignada en razón de mis estudios y mi preparación (*), en los inicios de la carrera -como de Fórmula Uno-, en dirección de la reintegración, y de la reinserción social. Es decir, al lado de mi situación de desempleado -y de ex-presidiario-, tuve que cargar con la circunstancia gravosa y agravante de la falta de un derecho tan general por no decir universal al subsidio del desempleo, que me sentenció a una larga travesía del desierto, por los circuitos propiamente infernales por momentos, de la Asistencia Pública (CPAS) -allí no había CARITAS-, y de la reinserción social y profesional, lastrada por mi nacionalidad extranjera (española para más señas), por mi edad y sobre todo por no disponer de una tarjeta o carnet acreditativo de una afiliación sindical cualquiera. A lo que me siempre me negué,  sintiéndome en el ejercicio  de un pleno derecho de un libertad -de afiliación- amparado por la Constitución (del 78) Así durante años y años de mi estancia en Bélgica me vería impuesto en cambio el transitar -al hilo de mi búsqueda de empleo- por lugares de trabajo manual con contratos sociales, precarios y discriminatorios por propia definición, sin derecho al preaviso, a titulo de ejemplo. 

Fui pues mecánico en un centro subsidiado, de reparación, montaje y venta de bicicletas, y después, obrero agrícola -dos temporadas- en una plantación de agricultura biológica -sin pesticidas- en la periferia (flamenca) de Bruselas. A lo cual añadiré (aún), meses -tres- de jornalero en campañas de recogida de fresas (zona flamenca) . Y transitando en paralelo -además de las colas interminables de la Asistencia Pública (CPAS), horas y horas desde la madrugada temprano en condiciones de hacinamiento con inmigrantes de todos los países y refugiados-, además como digo, por las colas de las oficinas laborales, de búsqueda de empleo y de cobro del subsidio de empleo, viendo pasar justo al lado -y siempre delante de mí- españoles inmigrantes ufanos, sonrientes y despreocupados -de clase obrera, presumo, todos o casi todos ellos-, con la tarjeta sindical -CCOO o UGT- como Dios manda en el bolsillo. Por todo eso, cuando al cabo del tiempo estipulado -alargado por razón de mi edad-, con vistas a alcanzar el número -que fue in crescendo en aquellos años, de horas de trabajo declarado (en régimen asalariado) , conseguí pues alcanzar el estatuto (tan ansiado) de obrero en paro por completo subsidiado  (chômeur complet indemnisé), lo viví como digo igual que una realización personal, y como una revancha frente a las centrales sindicales -de clase-, responsables visibles de mi infortunio.

Todo lo que precede, lo alego aquí -¿a destiempo? no lo creo-, y es en abono de mi fuerza moral a la hora de decir NO a la huelga general que los sindicatos de clase -UGT y CCOO-  (catastróficamente) nos anuncian (para el 11 de noviembre), coincidiendo con el inicio de la campaña electoral, a favor de la ola de indignación, aventada por el desahucio y la muerte de MARI CARMEN, y con todos los visos (aquella) de huelga política, como las prohibidas expresamente por la Constitución (art. 28.2). Lo que habrá abierto -¡albricias!- una grieta en el frente sindical, por el rechazo de participar en la huelga general, de un nuevo frente de sindicatos profesionales -CSIF, FETIMO, VALORIAN-, o simplemente alternativos -USO-, con medio millón de afiliados en total. ¿Un eco lejano como voz de ultratumba, de los gremios -corporations de metiers-, a los que dio la puntilla  (1791) la Revolución francesa? La pregunta del millón.


Anuncio de huelga general -11 de noviembre- al calor y a favor de la ola de indignación aventada por el desahucio y muerte de MARI CARMEN (ABASCAL)- convocada por los sindicatos mayoritarios -de clase-, UGT y CCOO. Tildada pues de huelga política. Y acusada en consonancia de ser una huelga ilegal prohibida por la Constitución (art.28.2)

(*) Soy licenciado en Derecho y en Ciencias Económicas, por la Complutense madrileña. A lo que debo añadir un título de Licence spéciale (3ème cycle) En Histoire du Christianisme et de la Laïcité. Un título (éste)  -en la Universidad Libre de Bruselas (ULB)- 1987-1989-, equivalente a un máster, que aparecieron sólo más tarde, tras los acuerdos de Bolonia (1999). A añadir, un  diploma especial en Traducción Literaria (español-francés) del ISTI (Institute de Traducteurs et Interpretes) de Bruselas 


 


     

jueves, octubre 08, 2026

¿"PUCHERAZO"? COMO EN EL 36


Una obra reciente donde a base de datos y de trabajo de archivo se desmonta el mito de la victoria de la izquierda (del Frente Popular) y se expone -con pruebas- el fraude localizado (sic) -y no menos decisivo- en las elecciones del febrero del 36

¿Pucherazo (sic) el próximo 29 Noviembre? La simple mención del término -por algunas figuras de la oposición, Santiago ABASCAL e Isabel AYUSO- como una mera hipótesis habrá desatado un desgarre general de vestiduras entre los medios de la Prensa mainstream y en el Sector Izquierda de nuestra clase política. Eppure, si se echa la vista atrás en el tiempo -no muy lejos- no parecen los que airean esa hipótesis, andar muy descaminados. 16 de febrero-1 de marzo 1936, muchos ponen su mirada ahora en esa dirección , en la elecciones generales aquellas que  dieron el triunfo al Frente Popular en vísperas de la primavera del 36 y de la espiral de violencia que nos llevará fatalmente  pocos meses mas tarde a los inicios de la guerra civil. Una crucial efemérides -elecciones de febrero del 36-, que tras la convocatoria electoral que Pedro SANCHEZ nos acaba de anunciar, se convierte en referente ineludible de articulistas y comentaristas  con el referido fantasma -del pucherazo- sobrevolando nuestras cabezas cada vez mas próximo a medida que  la cita electoral se acerca. 

De la irregularidad de las elecciones que dieron la victoria al Frente Popular, vamos a evitar aquí de propósito deliberado, entrar al trapo de la interminable polémica, No sin la mención inexcusable de los hitos mayores que marcaron aquella como fue la anulación de los resultados electorales de entonces en Granada y en Cuenca. Y además, el fraude localizado (sic) -no propiamente pucherazo, de otra época-, y el clima de violencia callejera -e intimidación-a cargo de las centrales obreras, que llevaron -conforme a un consenso histórico al respecto-, a la dimisión del moderado PORTELA VALLADARES, de su puesto de jefe de gobierno, que abrió el paso a Manuel AZAÑA, directamente implicado en el proceso electoral y en su recuento.  

No sólo eso. De abono de lo que aquí decir estoy queriendo, lo es también mi experiencia (personal e intransferible. Y es  de las interminables sesiones de adoctrinamiento (sic) de aquellas asambleas de facultad -Económicas de la Complutense-, y de las no menos interminables votaciones -por un sí y por un no- que surcaban aquellas, en las que decidían -sin ningún otro control- de su escrutinio, y supervisaban, los moderadores de las mismas, en las mesas de asamblea. Sin ningún otro control como digo, más que la fe democrática (sic) que animaba -tan entusiasta como ingenuamente- a todos los jóvenes indignados que tomaban parte en aquellas asambleas de lucha, revolucionarias siguiendo (estrictamente) el modelo y patrón de la Asamblea Nacional, que implantó la Revolución francesa, y obedeciendo ciegamente of course, las consignas de los partidos de izquierda, y particularmente, del Partido Comunista.

Y no sólo eso. También cabe alegar aquí un modelo de fuera. Y lo es el de las elecciones presidenciales USA en 2020, que perdió Donald TRUMP frente a Joe BIDEN, y de lo que aquel no reconoció -hasta hoy- su derrota ante el escandalo de la prensa mainstream dentro y fuera de los STATES, que le reclamaba sin parar -abusivamente- pruebas (sic)  Y del alcance y significado de la puesta en entredicho de las instituciones norteamericanas y del resultado -en el conteo y en los procedimientos de votación- de unas elecciones en la primera democracia del planeta, que encerraba esa inaudita impugnación -lo que vendría a ratificar el resultado de las elecciones que vinieron después-, no era precisamente ignaro el autor de estas líneas.

NO CREEMOS EN LA DEMOCRACIA. Y POR LO TANTO, no pueden obligarnos a creer  en la transparencia (sic) del proceso electoral al que nos vemos convocados, impulsado por el inquilino de la Moncloa, en quien no creemos tampoco. Se acata pero no se cumple, es una pauta de conducta de rigor para con el soberano de una monarquía constitucional, como la que conocemos los españoles. Y por lo tanto, no pueden obligarnos a más. Ergo, aceptamos y acatamos la legitimidad de la consulta electoral que se nos anuncia, pero no nos obligan sus resultados  

miércoles, octubre 07, 2026

BRASIL EN LA ENCRUCIJADA, ENTRE LULA Y LOS BOLSONARO





Flavio BOLSONARO , hijo de Jair BOLSONARO, en olor de multitud  tras su rotunda victoria en la primavera vuelta de las elecciones brasileñas. En nombre de su padre, preso por culpa de un lawfare, y de la vindicta personal del presidente del Supremo brasileño, envuelto en un escándalo de corrupción las horas que corren, Su victoria es la del Brasil que los BOLSONARO representan, en un país partido por la mitad. El Sur del Brasil, europeo, de clases medias, donde más se conserva el back-ground cultural luso/hispano, frente al Otro Brasil, del Norte y del Nordeste, de una franja de población afro/brasileña, sumidos en el atraso y la pobreza 

Lula da SILVA habrá mordido el polvo de la derrota por unas semanas en espera o en la antesala de tener que morderlo de una vez en segunda vuelta de las elecciones brasileña, que habrán merecido numerosos análisis y comentarios en los medios de la prensa mainstream, con la mayor cobertura en todos ellos pero en una flagrante omisión de todos también, y es de un factor en cambio que me merece todo el interés y la atención, el de la política religiosa. El mismo que me lleva a focalizar el peso e influencia y protagonismo del factor religioso, confesional allí, de una importancia e influencia tan cruciales y decisivos en los resultados electorales, y en la trayectoria tan emblemática en ese aspecto de los dos principales candidatos representando cada uno por su lado a una mitad grosso modo de tan dividido y polarizado país como lo es la gran nación brasileña. De un lado, el actual presidente y candidato (derrotado) de la izquierda, LULA DA SILVA, niño mimado y preferido del anterior pontífice, Karol WOJYLA, quien le brindo públicamente su apoyo y encendidos elogios en una primera fase de su pontificado -como vino a difundirlo en una de sus publicaciones autorizadas, la TFP-, sólo semanas antes nota bene de mi gesto de Fátima. Y  protegido -en sus órganos autorizados de gobierno- de la Iglesia brasileña , lastrada a la izquierda desde los tiempos que precedieron al Concilio Vaticano II, y en cuanto tal adversaria frontal -la Conferencia episcopal-, y enemiga jurada, de la organización integrista. 

Del otro lado, Flavio BOLSONARO, hijo de Jair BOLSONARO, anterior presidente, encarcelado y condenado por tentativa de golpe de Estado y -praesertim-, víctima del encarnizamiento judicial con todos los visos de lawfare, y de una vindicta de tipo personal de parte de Alexandre DE MORAES, presidente del Supremo, y envuelto  en un escándalo de corrupcion los tiempos que corren. Y es la fractura de orden religioso, confesional que amenaza con transponernos en otra dimensión, y llevarnos al borde de una guerra de religión, un fantasma que ya creíamos desaparecido para siempre, adentrándonos así en un mundo nuevo, extraño de paisaje lunar, que es lo que parece estar en gestación -entre dolores de parto y sacudidas sísmicas- en las honduras del proceso electoral por el que atraviesa el gigante brasileño. Y es el que anuncia el auge del cristianismo evangélico, de signo fundamentalista, conservador o ultraconservador -como el que pregona y predica (nota bene) Donald TRUMP-, de la mano de la candidatura presidencial y del extenso movimiento de opinión que impulsa la familia BOLSONARO. 

Cristianismo evangélico, fundamentalismo protestante o sea. ¡Aparte de mí ese cáliz! Sin duda porque lo conozco de cerca. Y fue por el encuentro -del que aquí ya hablé- que tuve con un pastor protestante ("domine") holandés que quiso convertirme -horresco referens!- a la Verdad (revelada) y llevarme así -una vez nacido de nuevo (born again)- a confesar mis pecados y mis crímenes (sic), léase a renegar públicamente de mi gesto de Fatima. Sin el menor éxito desde luego. Y ese pastor protestante holandés -antiguo sacerdote católico- tan fanático, tan lleno de erudición bíblica y tan poseído de su (espantosamente) grande cultura teológica, tenía (significativamente) en su domicilio un mapa colgado en la pared -como una cartografía militar-  de todo el subcontinente sudamericano y en particular de Guatemala -en tiempos, los que corrían entonces, del futuro candidato, presidente y general del Ejército, Efraín RÏOS MONTT-,  donde meticulosa y pacientemente consignaba los avances del cristianismo evangélico de ese signo -lleno de expectativas y de promesas-,  a costa de la merma y declive del catolicismo romano en todos aquellos países, católicos por definición, de un catolicismo sociológico de sello hispano, o luso/hispano. 

Y era -el cristianismo evangélico, aquel- de un signo innegable conservador, defensor del Orden (público) y de la propiedad privada frente al empuje de reformas agrarias confiscatorias en todos esos países, y  la subversión marxista, Como una respuesta al mismo tiempo a las corrientes progres que circulaban al interior del catolicismo en la América luso/hispana, cristalizadas en torno a la Teología de la Liberación. Y en esa tesitura en la que se debate el Brasil con ocasión de la coyuntura electoral, brilla por su ausencia -llena ésta, de interrogantes- la TFP, que debe debatirse -a nivel de su dirección como de sus militantes-, las horas que corren, entre la candidatura anti-LULA de Flavio BOLSONARO, y el empuje que fatalmente acompaña a este ultimo, del cristianismo evangélico, que repugna a la identidad confesional -católica- de la organización integrista, y anuncia la muerte de los sueños y esperanzas de sus militantes. Así -en esa visión de lejos y a la vez desde fuera (du dehors)- es como yo veo la encrucijada por la que atraviesa el Brasil. Y del rumbo que tome el pais tras aquella, depende -entre la Utopía y la Distopía- el futuro que se nos reserva a los países occidentales


Helder CAMARA, "Arzobispo rojo" ("Arcebispo vermelho") Figura emblemática -y mediática- de un catolicismo progre de signo conciliar, al que hoy desafía abiertamente -en el Brasil- el auge de un cristianismo evangélico -marca TRUMP- de la mano de la candidatura triunfante de los BOLSONARO. Los de la TFP le echaban en cara su pasado fascista. Se ordenó de sacerdote -algo de lo que él mismo se habría jactado y que reportaba la TFP- vistiendo debajo de la sotana la camisa verde de los integralistas -de Rolao PRETO-, el movimiento nacional-sindicalista brasileiro. El fascismo colectivista, que ponía en entredicho la propiedad privada, estaría así en el origen del catolicismo progre de signo conciliar, que representaba el arzobispo (rojo) de Olinda-Recife (padre conciliar en el Concilio Vaticano II) Fue la tesis que defendió -años cincuenta- en su obra "Em defesa da Acao Catolica", el presidente de la TFP. Plinio CORREA de OLIVEIRA. Hoy esa tesis y esa obra adolecen de obsolescencia, y de un reduccionismo histórico y teológico -de posguerra- difícilmente defendibles