lunes, octubre 26, 2026

BRASIL, FRAUDE O PUCHERAZO




Alexandre de MORAES, presidente del Tribunal Supremo brasileño, el hombre más poderoso del Brasil hoy por hoy, como lo ilustra la pena de 27 años (veintisiete) de prisión que infligió al anterior presidente Jair BOLSONARO, en un litigio principalmente de orden personal, y por un delito -sin pruebas (creíbles)- de tentativa de golpe de estado en calidad de instigador o autor intelectual. ¡Ni a TEJERO le impusieron una pena tan exorbitantemente alta como a él !

¿Remontada en Brasil? ¿Lula Da SILVA, el ganador demócrata como nos atruenan los medios, frente al ultraderechista BOLSONARO? ¿Ahuyentado así la amenaza en Brasil de una dictadura? ¡A otro perro con ese hueso! Vamos por partes, como dijo Jack (el Destripador) Tras la sorpresa electoral, como un mazazo para brasileiros y no brasileiros (como yo) y su aceptación casi unánime y universal y más convincente y apabullante aún, en países "latinos" de regímenes autoritarios y gobiernos de derecha, incluido Chile -y su presidente KAST-, exceptuado Javier MILEI de la Argentina. Ante todo eso, se imponen la prudencia y la circunspección. 

En una primera reacción (espontánea) del autor de estas entradas y responsable de este blog.  Y es además teniendo en cuenta la reacción (co) medida -tras esperar un breve intervalo-, impugnando las elecciones, del candidato (oficialmente) perdedor. Y last but not least, la respuesta más tardía y comedida aún de Donald TRUMP que sabe un rato de pucherazos electorales, tal y como lo habrá con creces demostrado, y es con su rechazo -inédito e inaudito en la primera democracia del planeta- del resultado en las elecciones del 2020 que sigue sin reconocer a día de hoy.  Quien habrá acabado zanjando el embarazoso litigio de la elecciones en el Brasil, en unas cortas declaraciones, sobre elecciones robadas, amañadas. Blanco y en botella como dicen los españoles hoy . 

¿El motivo? La sorprendente prórroga del proceso electoral en dos horas de duración, por orden -y sin contar para nada con el Tribunal Superior Electoral, máxima instancia competente en modificaciones del horario electoral- del Tribunal Supremo del Brasil. ¡Lagarto lagarto! Y es, si se tiene en cuenta el contencioso al más alto nivel institucional que habrá marcado la actualidad política de los últimos años en el gigante brasileño, entre el anterior presidente Jair BOLSONARO y el presidente del Supremo, Alexandre DE MORAES, envuelto recientemente en un caso de corrupción, quien en el ejercicio de sus funciones habrá condenado aquel a una pena dura y pesada -27 años- de prisión por un (supuesto) delito de tentativa de golpe de Estado sin más pruebas tangibles que el precedente del asalto al Capitolio por los partidarios de Donald TRUMP ante los resultados de las elecciones en 2920 que él no reconoció. Y la sorpresa es aún mayor, hasta extremos de estupor, si se tienen en cuenta el empate técnico en los últimos sondeos, además de los dos puntos porcentuales de ventaja para BOLSONARO en la primera vuelta, y de la aplastante victoria de la Derecha en las legislativas. NUNCA dieron los sondeos a LULA en cabeza, y menos aún con un colchón de cuatro puntos porcentuales, mayor que el que obtuvo hace cuatro años. 

Así estamos. En la tesitura en que nos pone el dilema delante nuestro, no sólo de acatar (no problem) la legitimidad de las elecciones brasileñas, sino de no sentirnos obligados -en conciencia- ni a aceptar sus resultados, ni a abstenernos de hacer publica nuestra reserva. No somos demócratas, a lo que no nos sentimos obligados por propia definición de la Democracia, y no pueden obligarnos pues a acordar credibilidad a un proceso electoral cualquiera y menos aún, si los motivos de credibilidad brillan flagrantemente por su ausencia como es el caso -tal y como lo acabamos de demostrar-, en el proceso electoral brasileño en curso, ni nos sentimos obligados a rechazar de plano la formidable objeción -o sed contra-, o  excepción conducente a una suspensión de juicio, que el rechazo hasta hoy del resultado electoral en las elecciones USA del 2020 por parte del candidato entonces en liza (oficialmente) perdedor, Donald TRUMP, nos plantea. Y es a propósito de la credibilidad del sistema democrático, de la consulta en las urnas y de la aceptación de resultados. 

Y un argumento ad hominem del que me reconocerán la pertinencia los que aquí habitualmente me leen, lo ofrece la personalidad del sindicalista -de izquierdas- LULA DA SILVA, y del apoyo -a modo de espaldarazo- que recibió tras su fulgurante auge en la atención de los medios de la prensa "mainstream", del papa WOJTYLA, Juan Pablo II. Quien encontró al sindicalista en Sao Paulo, con ocasiön de su visita a Brasil, en 1980. O sea que no creo en aquél, como sigo sin creer en éste. He dicho



"Tentativa de golpe de Estado" (?¡) en Brasil (2022-2023) Disturbios y un relato sobre los mismos, con fantasía e imaginación brasileira (...) El 23-F en España fue muchísimo más serio que lo de Brasil, pero a primera vista no lo parece (...)




ESPERPENTO RELIGIOSO EN LA CORTE DE LOS MILAGROS

"España Vaticano. Encuentros con el Capuchino. Política religiosa" En la foto, el libro de Rafael SANCHEZ -MAZAS (bajo el seudónimo de PERSILES), de 1932, un año antes de la fundación de Falange Española, que la Santa Sede mandó quemar (sic) a su autor, lo que éste, obediente, cumplió a rajatabla. Sirvió a todas luces de motivo de inspiración del Punto Veinticinco de la Norma Programática de Falange. Y se le puede considerar un eco cercano del anti-clericalismo que destiló -en respuesta- el nacional catolicismo un tanto esperpéntico -grotesco y escandaloso- de la Corte de los Milagros

Isabel II, la de los Tristes Destinos, de la Corte de los Milagros, de nuestras culpas y pecados. Y sin embargo, hay que rendirse a la evidencia que ese periodo tan largo llena toda una época de la España contemporánea (1833-1868), que sin él no se explica la España de hoy, y que hay que asumir cueste o no cueste, para poder contemplar serenamente el futuro y para que no se vuelva a repetir. Y símbolo de la época aquella lo viene a ser la figura insólita, rayana en el surrealismo -o en el esperpento-, de Sor PATROCINIO, la monja de las Llagas, versión decimonónica de la Madre Maravillas, de la que da buena/cuenta en su critica acida, irónica y corrosiva, Valle Inclán, en su obra tardía "La Corte de los Milagros" 

Y la monja tan emblemática del reinado de Isabel II, y su tan atípico como excepcional protagonismo , al mas alto nivel, en la política española vienen a poner de relieve un fenómeno rodeado de mil espesos tabúes, en la política nacional e internacional como en la crónica de actualidad más reciente y rabiosa, y lo es lo que en diversas entradas de este blog habremos denominado la política religiosa. Algo omnipresente en los países occidentales, pero dotado de una visibilidad propiamente excepcional desde los tiempos de Isabel la Católica, en la política española, y con una intensidad fuera de lo común, en el reinado de Isabel II que aquí nos ocupa. 

Como si la monarquía isabelina quisiera en nombre de la Religión y por cuenta del apoyo que obtuvo de la Santa Sede vaticana -y de sucesivos pontífices, a partir del pontificado del "papa demócrata" León XIII (*)-, en su pugna secular con un carlismo que pudo por su parte contar con los sectores más tradicionales o tradicionalistas del catolicismo urbi et orbe-, quisiera como digo, contrarrestar ese carlismo tradicionalista o integrista, anti-liberal, combativo, beligerante y guerrero, y al mismo tiempo apostólico y misionero, y lo era con el apoyo de una corriente perfectamente integrada dentro del régimen -constitucional-, de la Monarquía isabelina, en nombre de la doctrina católica, como la que encarnó -rodeada o escudada en todos los nihil obstat y todos los plácemes y parabienes posibles e imaginables, eclesiásticos y pontificios-, la Unión Católica, y su líder Alejandro PIDAL y MON, y figuras tan carismáticas como el escritor, orador y diplomático Donoso CORTÉS, o el presbítero catalán, Jaime BALMES. 

Un catolicismo pues liberal y posibilista, con un siglo de avance al que resultaría -de signo progre- triunfante en el Concilio Vaticano II, y al que (anteriormente) cristalizaría durante la II Republica española en el plano político a través de la CEDA -Confederación Española de Derechas Autónomas- que contó con el DEBATE como portavoz, y estuvo bajo el patrocinio de la Santa Sede -en el pontificado de Pío XI- y de la Nunciatura en la persona del Nuncio, Federico TEDESCHINI, enemigo jurado del Cardenal primado, Pedro SEGURA, quien por fidelidad a la Monarquía (alfonsina), y agradecimiento a los servicios prestados a la Iglesia (por aquella), rechazó en conciencia la República. Y a quien el Nuncio -según Francisco UMBRAL- hizo expulsar de España, en prenda de adhesión de la Santa Sede a la II República española.

Y ante aquella situación de fraccionamiento y de polarización político/religiosa, la Corte de los Milagros, hizo de la religiosidad -piadosa y sin duda sincera- de Isabel II, su buque insignia, con ayuda de su (no poco esperpéntica) Camarilla, con la Patrocinio (de pasado carlista, nota bene, a sus espaldas), el (obsoleto ya entonces) padre CLARET, el que llegaría a ser alcalde de Madrid, y amigo de la reina, Carlos MARFORI, y el futuro Cardinal primado, Cirilo DE LA ALAMEDA, figurantes todos ellos en los dibujos de la sátira anti-clerical -y pornográfica- atribuida a los Hermanos BECQUER, que se convirtió en un panfleto incendiario del régimen isabelino.


Sor PATROCINIO, la Monja de las Llagas. Intima amiga de Isabel II. Era, según todos los testimonios concordantes, mujer de gran belleza y seducción. Valle Inclán la hizo blanco de sus sátiras anti-isabelinas en "La Corte de los milagros". Arrastraba un pasado de exilio y persecución marcado de un signo carlista -en ella y en los suyos. Porque lo mismo que algunos isabelinos -liberales moderados, como NARVAEZ o GONZALEZ BRAVO- propiciaban un carlismo sin sotanas (léase secularizado ), antiguos carlistas -como la madre PATROCINIO- encontraron su sitio en el régimen confesional y constitucional de la Reina Madre
(*) En su encíclica CUM MULTA -8 diciembre 1882-, León XIII desautorizó (clericalmente, sin nombrarlo) al Partido carlista, liderado por Cándido NOCEDAL  y representado por el diario "El Siglo Futuro", en favor de la "Unión Católica", partido confesional y constitucional, exponente de un catolicismo posibilista, liderado por Alejandro PIDAL y MON   

domingo, octubre 25, 2026

MARQUÉS DE SADE, ENTRE REVOLUCIÓN Y PROSTITUCIÖN





Retrato del Marqués de SADE, con el telón de fondo de la Revolución francesa y de la toma de la Bastilla, de la que fue testigo presencial y a la que -embastillado él también-, participó por razón de fuerza mayor. Autor de obras libertinas de gran difusión, como "Julieta o las prosperidades del vicio", "Justina o los infortunios de la virtud", y "Los Ciento Veinte días de Sodoma" que inspiró el film (tardío) de PASSOLINI, casi homónimo -"Saló y los Ciento Veinte días de Sodoma", con el telón de fondo, a finales de la II Guerra Mundial, de la República Social (de Saló), de MUSSOLINI en el Norte de Italia. Figura atípica y emblemática el marqués de SADE, de la Contra-Revolución 

La Revolución francesa fue un escándalo magno, como ya lo tengo afirmado en este blog, lo dije y lo mantengo. No fue no obstante menos, un insondable enigma como lo habrán sido las grandes revoluciones y los grandes acontecimientos que habrán marcado al rojo los últimos siglos, predecesores de la llegada del Milenio. Y ese carácter enigmático de la Revolución francesa se habrá visto reforzado y acentuado por lo enigmático de sus más grandes protagonistas. Entre ellos, uno que habrá brillado de luz propia, del fuego aunque sólo sea del escandalo que desató en vida antes de la Revolución y del que persigue post mortem a sol y a sombra, su nombre y su figura en la memoria. 

Y me refiero al marqués de SADE, libertino ilustre, y exponente como tal de una de las corrientes -libertina- filosófica e ideológica que registraría en su seno la Ilustración, en lo que se convino en llamar la Europa de las Luces. En el centro como estuvo del episodio central en la eclosión y el estallido de la Revolución francesa, a saber el asalto y toma de la Bastilla. ¡Entrad, entrad, entrad pronto que están empezando a degollar a los prisioneros! gritó o cuentan que gritó -desde un altavoz- el divino marqués, preso en la Bastilla por atentado a las buenas costumbres. Un cargo que tratando de contextualizarlo -en el tiempo y en el ambiente sociocultural que se respiraba en la Francia de entonces- nos sume en la más absoluta de la incertidumbres, entre interrogantes pesados e indescifrables. 

Como lo ilustra lo que leímos  en fuentes francesas fidedignas sobre las circunstancias que acompañaron su encarcelamiento y su régimen de detención. "Jugó y perdió ¡no nos venga ahora con lamentos!" le habría espetado en respuesta a sus gestos y palabras de protesta, uno de sus carceleros, con lo que éste venía a denotar lo rebelde e inconformista de la actitud y de la conducta del marqués de SADE, sin nota alguna de reproche en esas palabras, de su conducta, de transgresión de cualesquiera principios morales, ni de las buenas costumbres. Lo que nos deja a nosotros la puerta abierta de par en par a la hora de abordar y de enjuiciar el perfil (innegablemente) político -e histórico- del personaje. Y es que pese a sus protestas de adhesión al nuevo régimen republicano, de cara a las nuevas autoridades, tras la confiscación de su palacete (chateau) de Lacoste -Ardèche-, se vio reprochar por aquellas, la casta aristocrática a la que pertenecía.  

Soldado como fuera -bajo el Antiguo Régimen-, de brillante hoja de servicios por su participación en la guerra de los Siete Años -a la toma de Menorca en manos de los ingleses-, perseguido y encarcelado por la Asamblea Nacional -tras la Revolución-, como lo había sido en el Antiguo Régimen y como lo sería en el Consulado y en el Primer Imperio -bajo Napoleón, que lo haría internar en un manicomio hasta su muerte-, Sade buscó siempre a salvar y a rescatar las víctimas de la arbitrariedad y de los abusos y las atrocidades de los revolucionarios. Y desde ese punto de vista se le puede fácilmente catalogar como una figura atípica y arquetípica de la Contra-Revolución, tal y como lo confirma y corrobora el que sus dos hijos acabaran engrosando en el exilio las filas de los monárquicos recalcitrantes (émigrés) Una figura trágica, por encima de otras consideraciones-, el marqués de SADE, entre la Revolución Francesa y el enigma de la Prostitución



Grabado callejero sobre el escándalo de Arcueil que resonó en toda Francia. De un lance a solas del marqués de Sade con una prostituta (*), que le valió su primer encarcelamiento, de los veintisiete años que estuvo preso en fortalezas -incluida la Bastilla- y en manicomios y asilos para locos (en donde murió) Sólo por haberse frotado demasiado, o demasiado cerca, con el enigma (sic) -mitológico- de la Prostitución


(*): que llevaba curiosamente el nombre de De LAUNAY, del intendente de París y último gobernador de la Bastilla. Decapitado, la cabeza del cual llevaban en una pica los amotinados en el asalto a aquella fortaleza, que dio la señal de arranque a la Revolución ¡Enigmas, sólo enigmas, en la Revolución francesa!

 




    

sábado, octubre 24, 2026

MALA LECTURA (ANTI-FRANCESA) DE NUESTRA HISTORIA


Prototipo -esa obra- de una lectura anti-francesa -y anti borbónica- de nuestra Historia, en muchos mal/pensantes y sinceros patriotas. La Revolución francesa -uno de los escándalos mayores de la Historia- es no obstante imposible de reivindicar para un patriota español. Es sin embargo, la implícita premisa de la corriente mayoritaria en la lectura (edificante) de nuestra Historia española

"Genio de España", la obra -del periodo de entreguerras- de autoría de Ernesto GIMENEZ CABALLERO (GC) fundador y director por aquel entonces de la revista de vanguardia, "La Gaceta literaria", era -amen de pasar a ser un poco el breviario del fascismo español, naciente por aquel entonces-, uno de esos títulos que se cita y se ven citados un poco por doquier, pero que nadie o casi nadie lee, como me ocurría a mí hasta que llegué a Bélgica en donde lo encontré casi nada más llegar, a mi gran sorpresa, en una biblioteca de universidad -ilocalizable no obstante como lo era en España de lo que creo recordar-  y me lo leí de un tirón, faltaría más. Y fue cuando caí en la cuenta que aquella obra tan poco leída y tan celebrada -en aquel tiempo que fue el mío por lo menos- no era otra cosa mas que una (breve) recapitulación de la Historia de España en sus hitos mas memorables y decisivos, que coincidía sustancialmente con la visión que llevábamos por montera -y a modo de bandera- los mal pensantes e inconformistas (ya entonces) de mi generación. Y uno de cuyos trazos distintivos era la fobia o alergia de lo francés, como sinónimo o equivalente de lo anti-español. 

Algo comprensible y sin duda excusable en el contexto de la época, pero fruto o subproducto de una mala lectura de nuestra historia, extensiva no obstante a muchos autores cuyo patriotismo no se podía poner en duda (sin ánimo de faltar). Una fatalidad hispanofrancesa o franco española en suma, como así se lo podría a mi juicio calificar. Una fatalidad borbónica como así se le podría igualmente apostillar. Tan fatales como aquellos Pactos de familia de tan mala fama, que siguen figurando en el cuaderno de agravios en contra de la dinastía -entre muchos de nuestros patriotas (*)-, de lo que vienen a ser pieza central, y de los que sólo ahora pienso haber salido del paso, de su lectura tan laberíntica, y es con la (preciosa) ayuda de un episodio o hito histórico mayor como lo fue la guerra de los Siete Años (ilustre) desconocida de los manuales de historia -al menos de los que yo aprendí-, tratándose no obstante de la madre de todas las batallas, de muchas al menos de las que se sucedieron en suelo europeo uno y dos siglos después.  En Europa y en (Norte) América donde sellaron la hegemonía anglosajona, a costa del Imperio francés de América -vestigio o reliquia de lo cual lo sigue siendo el Quebec (y no sólo, la Luisiana, la Florida, el Illinois...) Con el cual de sobreviviente, otro gallo nos hubiera cantado, hasta el punto de poderse decir que su derrumbe fue la condición sine qua non de la llamada Emancipación americana y consiguientemente, de la caída del Imperio español de América. 

Y más grave e ineluctable aún, lo fue el que aquello -la derrota francesa en aquella guerra-, hiciera entrar (irreversiblemente) en crisis la Monarquía francesa -la del Grand Siêcle- y abriera las puertas a la Revolución. Que lo mismo que las guerras son causa de las revoluciones -, las revoluciones desembocan a menudo en guerras, como ocurrió en España con nuestra (interminable) guerra civil (del 36) Y uno de los rotundos mentís de esa lectura anti-francesa -y anti-borbónica- de nuestra historia en los más recientes siglos, lo ofrece la figura tan emblemática como controvertida del condestable de Borbón, que se puso al servicio del Emperador Carlos V en su lucha contra el soberano francés Francisco I, y mandaba a las tropas imperiales -al precio de su vida-, en el saco de Roma, de lo que da cuenta el Diálogo de LACTANCIO y el Arcediano de Roma -citado aquí en este blog-, del humanista español Alfonso de VALDES. 

Entre los autores franceses reivindica al Condestable -como representante de la otra Francia, la de la "inmensa minoría"- el historiador próximo de la Acción Francesa, Henri BORDEAUX (fuera de toda sospecha), como lo retuve de un de mis lecturas (febriles) estando preso. También lo reivindica -a costa de distingos- Rafael GARCIA SERRANO en su Fiel Infantería, otra de mis lecturas carcelarias. "No me cae simpático el Condestable -dice a modo de disculpa el español, por citarle y referirse a él-, pero estoy siempre en contra de los enemigos de mi patria". Enigmas franceses insondables, de nuestra Historia patria

En esta obra del célebre autor falangista, se re-exhuma la figura controvertida -sobre todo entre franceses- del Condestable de Borbón y se ensaya una reivindicación -con matices- de su figura. Quien se puso al servicio de Carlos V contra el rey francés Francisco I, y mandó a las tropas imperiales -entre ellas, españolas- al precio de su vida, contra el papa Clemente VII, en el saco de Roma 


(*): En Genio de España, GC los incluye -de hitos mayores, con exageración e injusticia- en la sucesión (nefasta) de los que él llama "los noventayochos" de nuestra Historia


   

jueves, octubre 22, 2026

A DOÑA LEONOR, CARTA ABIERTA



Alteza

Me permito, sin la menor intención de menoscabo a la dignidad de vuestra persona y de vuestro título de princesa, y a la altura y el nivel de vuestras funciones de carácter político y en interés del Estado y en del Trono de España, en vuestra condición de heredera

Y es de dirigirme a Vuestra Alteza para permitirme el ponerle  en guardia, a su Alteza,  a su Majestad el rey Felipe VI, su progenitor, y por vía de consecuencia a todos sus súbditos, ante el (alarmante) ingreso de Vuecencia -tras su paso tan logrado, y coronado de éxito por las filas del Ejercito en sus armas de Marina y de Aviación-, en la Universidad publica, in casu, la Carlos III. 

Ante la noticia de lo cual, todos los duendes se ponen en danza, como dicen los belgas flamencos. Todos vemos, es cierto, aunque tal vez por las circunstancias que concurren en Vuecencia, vuestro caso haga figura de excepción, todos como digo, somos testigos (absortos) de la situación catastrófica -rayana a la de siniestro total- por la que atraviesa la Universidad pública. Peor aún, se me antoja, que la del resto de la Educación pública, tal y como lo ilustra -entre otros sucesos-, el movimiento huelguístico -de carácter puramente político- en curso, surcado de incidentes y de disturbios (y escraches) callejeros de los últimos días. 

Como en un eco más o menos sincronizado de lo que viene sucediendo los días y las horas que corren en los centros docentes y en universidades del otro lado de los Pirineos, de lo que nos da puntualmente cuenta la crónica de actualidad francesa más candente y rabiosa.

Una experiencia, pues la que os aguarda ahora, Vuecencia, cargada de incógnitas e interrogantes, y surcada de innegables amenazas, de riesgos y peligros.  A vuestra persona, y a vuestra (inviolable) integridad física y mental, para comenzar, pero sobre todo -y creo hablar con conocimiento de causa y por razón de experiencia- en razón de la amenaza latente, que pesa sobre Vuecencia y sobre vuestros colegas y compañeros de estudio en vuestra frecuentación de las aulas y en vuestra asistencia a clase. 

Y es la del adoctrinamiento (sic) forzoso o semi forzoso -de un inequívoco sesgo o signo de izquierda (extrema)-, a lo que Vuestra Alteza se verá fatalmente expuesta desde su entrada en las aulas, lo que se verá  -en un contexto de guerra hibrida tan innegable e indiscutible como omnipresente- acompañado o reforzado -en caso del menor atisbo de resistencia vuestra-, de las (sucias) armas del boicot solapado, hipócrita, cobarde y silencioso, y del mobbing en el plano académico y docente, fatalmente conducente al acoso descarado (extra-laboral), sin parar en mientes de vuestra realeza ni de vuestra dignidad personal, ni de vuestra integridad física como mental.  

Eso es lo que debía decir o hacer saber a Vuecencia, y haciendo así, creo descargarme de un peso pesado de conciencia.  A la vez que creo tener bien presente el estar desempeñando con ello un ineludible cometido patriótico, y un servicio imprescindible a vuestra persona y a la dinastía borbónica que entendéis representar. 

Cumpliendo así un sagrado deber de memoria histórica, española por razón de mis orígenes y de mi ascendencia familiar, y francesa por razón de vuestros lazos dinásticos con la rama francesa plasmados en los pactos de familia renovados estos por el Pacto de Aranjuez -en 1779, diez años antes del estallido de la Revolución francesa-, a lo que pondría fin -con la decapitación de Luis XVI- el estallido de la Revolución francesa, que en la misma medida que pondría (ilegítimamente) en entredicho la legitimidad de la dinastía borbónica, reforzaba ésta -en la persecución y en la inmolación y el sacrificio, y el empeño contra-revolucionario- por el hecho mismo, y en prenda peremne de continuidad y de futuro. En Francia como en España, y del  lado de aquí como el de allá de los montes Pirineos.

Consciente en fin del empeño que anima a Vuestra Alteza como a todos los miembros de la Casa Real, y preside todos vuestros actos, que es de acercar al pueblo de la realeza

Os ruego pues, que si encontráis procedentes, oportunas y acertadas estas líneas, las tengáis en cuenta en vuestra conducta, y si no, que las deis por no escritas

Dios guarde a vuestra Alteza

Redactado y hecho público en España, a 22 de octubre del año en curso (del 2026)

      

¿FRANCIA DECAPITADA?



Instantánea del desplome del campanil de la alcaldía francesa de Limoges, pasto de las llamas. De resultas de la agitación en las calles francesas las últimas semanas. Símbolo de la decapitación de la República, llama FJL a esa decapitación  de una reliquia histórica y joya arquitectónica a la vez, de esa localidad francesa tan simbólica. Símbolo del estilo de vida -douceur de vivre- del Antiguo Régimen, anterior a la Revolución francesa. Los 36 heridos de los 60 policías que defendían la alcaldía de los (violentos) indignados, dicen que dejaron de defenderla por orden superior, cuando se les acabó la munición

Francia continua en llamas. Y al fuego y calor de los disturbios y enfrentamientos con las fuerzas del orden, se desatan las lenguas tanto en Francia como en España y se rompe en pedazos lo que FJL llamaba en la prensa de ayer la censura académica y mediática sobre las atrocidades revolucionarias, léase la Revolución francesa. Unos sucesos históricos, objeto de una Memoria feliz y desdichada -como la calificó en una obra célebre, el escritor y filosofo francés, Paul RICOEUR- que alimentan a no dudar los tumultos de hoy como han venido regularmente alimentando los que -desde aquella efemérides- habrán sucedido a estos. Que habrán servido o contribuido a su vez a retroalimentar aquella Memoria feliz (de la Revoluciön francesa) y a la vez desdichada. 

Y entre todas aquellas atrocidades, múltiples y extensivas a toda la geografía francesa, destacan las que tuvieron lugar en regiones  del Gran Oeste francés, en particular, la Vendée, la Bretaña y los países del Loira. Y de entre todas estas, cabe recordar el aplastamiento -bajo el Terror y el gobierno de la Convención-, de la insurrección de la Vandea, que es la región francesa donde principalmente cristalizó el levantamiento militar contra la Revolución. Memoria de lo cual aún pervive, no sólo en historiadores sino en la Memoria local de los habitantes de aquellas comarcas. De lo que ofrece testimonio sorprendente el éxito fulgurante del parque temático Le Puy du FOU, fundado y animado por Philippe de VILLIERS, figura emblemática de la derecha (dura) francesa, monárquica, siendo éste un próximo del RN de Marine LE PEN. Por otra parte,  Jean-René l'ADMIRAL, traductólogo belga de renombre, hizo alusión en una conferencia hace ya años en el ISTI de Bruselas (*) -a la que asistió el autor de estas líneas- al genocidio (sic) de la Vendée,  y al balance altísimo -unas 200.000 personas-, de victimas de aquel, apostillando a los asistentes -a modo de seria advertencia justo a seguir-, que no se nos ocurriese decir ni pio sobre el tema aquel (en ascuas), si no queríamos que se nos cerraran automáticamente  (o algo así)  todas las puertas



Abrazo cordial de Philippe DE VILLIERS y Emiliano GARCÍA-PAGE (PSOE), presidente de Castilla-la Mancha, con ocasión de la la visita del primer nombrado a una sucursal en Toledo del parque temático de Puy de Fou, fundado e inaugurado por DE VILLIERS -monárquico, de derechas- en la Vandea , al Oeste de Francia, lugar histórico de la insurrección militar contra la Revolución francesa. ¿Cualquier parecido con la realidad, pura coincidencia? 

Una insurrección (popular) liderada por generales monárquicos, miembros de la nobleza -CHARETTE, DE LA ROCHE-JACQUELEIN, y también plebeyos como CATHELINEAU-,y sostenida por el clero, bajo la influencia misionera de Luis María GRIGNONT DE MONFORT, más tarde canonizado, del que Pío XII llegó a afirmar que la Vandea (militar) de 1793, "era obra suya". En el contexto del genocidio vandeano, cabe mencionar además, entre las causas del mismo, la Constitución civil del Clero (12 julio 1790) y el juramento obligatorio de la misma, que separaba a los eclesiásticos refractarios, de los juramentados. Así como la leva en masa -decretada por la Convención , y la muerte -guillotinado- del soberano Luis XVI. 

Cabe mencionar también el Concordato que firmó el papa Pío VII, con Napoleón (1801). Al que aquel coronaría de sus propias manos (2 dic.1804) Do resultas de lo cual surgió el cisma de la Petite Eglise, entre los eclesiásticos refractarios que rechazaron el Concordato. De entre los cuales, varias decenas de obispos, que tras la firma del Concordato,  en señal  de rechazo, se refugiaron en Inglaterra. Un cisma que perduraría en los tiempos recientes, como me fue dado el comprobar un tiempo, en la localidad belga flamenca -de la provincia Vlaamse Brabant (Brabante flamenco) - de HAL (HALLE), cercana a Bruselas -donde trabajé- cuando pasaba yo a diario delante de una capilla de aquella denominación. Un colofón -propiamente de Historia de la Iglesia (en Francia)- lo que precede, que me parecía de mención indispensable e inexcusable a esta entrada sobre las atrocidades revolucionarias -en la Revolución Francesa-, y a la censura mediática (sic) que aún rige sobre aquellas, sin la cual según FJL no se explica la censura que ahora rige en los medios franceses sobre el islamismo, la inmigración ilegal y la violencia (en curso), legitimada en los medios franceses (sobre todo públicos)

Una violencia en las calles francesas comparables mutatis mutandis a las que estamos asistiendo en las calles españolas. Tras el anuncio como un sombrío vaticinio de que no habrá paz en las calles de Madrid. Y prefigurando la que nos espera, en caso de la (previsible) derrota electoral -el 29-N próximo- de la izquierda, y del inquilino de la Moncloa


(*): Institut de Traducteurs et Interpretes, de Bruxelles








martes, octubre 20, 2026

Lengua de Trapo

 



Y esos que hablan, piensan

y sienten como yo, ¿qué son?

¿cuatro gatos, pobres diablos?

 ¿De qué vinieron? ¿Quiénes son?,


Son sólo los que escaparon

indemnes a la Indignación,

y que empaparon sus ropas

en lágrimas y en el sudor


de angustia y zozobra cruel

ante la Nada fría (atroz), 

la Muerte y el Sufrimiento.

plantando cara a los dos


Y al desafío supremo 

de estar esperando a Godot,

en el colmo del Absurdo,

cual rinoceronte feroz,


Sin/techo y en el vacío

lúgubre, y amedrentador,

en la Noche oscura (y sola),

en el Silencio de Dios


En el rumor del Desierto,

el del Tártaro feroz,

de altos cielos, noches altas

¡Ahí espero oír tu voz!


Voz tranquila y muy suave

que me apacigüe en mi ardor, 

Y te mime yo y arrulle,

como a un bebé ¿y qué, si no?


¿Acaso no es lo que tú eres?

¡mujer aviesa, linda flor!

Como una mosquita muerta,

que a mí no me la das, ¡No!


Con esa voz de nana y nena

y de sirena, ¡dulce amor!

¡Con esa lengua de trapo

que me hace perder la razón!


Con ese juego (que juegas)

de decoro y de seducción:

tu cuerpo cual fortaleza 

¡que tomaré, Voto a Dios!