La victoria del ELAM (Frente Nacional Popular) en Chipre -zona greco/chipriota- nos hace apuntar de golpe todas nuestras vistas y miradas en esa dirección, e interiorizarnos a toda prisa de la actualidad política de aquel pequeño -y fraccionado- país, bajo presión de la amenaza turca, y situado en el flanco oriental de la civilización europea. Y quien dice ELAM relativamente desconocido hasta hoy, dice Amanecer Dorado (¡santo horror!) el partido nacionalista griego mucho mas conocido (doy fe) de occidentales, y hundido en un cuasi completo ostracismo tras su criminalización y condena en tribunal al cabo de un largo e interminable culebrón -por la muerte de un rapero de extrema izquierda-, que gozo de la mas honda y amplia audiencia en los medios europeos de la prensa mainstream, of course. Todo menos anecdótico o banal pues, la noticia de actualidad chipriota que venimos a comentar en este blog. Que es demasiado grande -del lado propiamente griego como del lado chipriota- la cargazón histórica e ideológica de la noticia para darse cuenta de lo cual, no hay más que echar un vistazo breve y fugaz en la Red. Porque quien dice Amanecer Dorado, dice la dictadura -Grecia de los años treinta- del general METAXAS, Y dice por cierto, el régimen de los coroneles (21 abril 1967-24 julio 1974) y dice también, la ENOSIS - la unión a Grecia, de Chipre- que proclamó un periodista nacionalista greco/chipriota hacia el final del periodo de los coroneles , lo que selló la caída del régimen militar, tras la invasión turca de la parte griega de la isla hasta hoy.
Somos solidarios pues, como europeos de tradición cristiana a la suerte de los greco/chipriotas ante la embestida -que no ceja- de los turco/chipriotas y tras ellos de Turquía, de la Turquía de Recep Tayip ERDOGAN y su gobierno (personal) islamo/fundamentalista. Del que no me atrevo a formular un juicio ni a tomar una postura completamente asentada a su respecto, pero del que no puedo olvidar, la aprensión y la alergia extremas de su semblante -tenso y preocupado- pasando revista a las tropas españolas formadas en su honor durante la presidencia ZAPATERO, que acababa de proclamar con gran descaro y estruendo, la Alianza de Civilizaciones (sic) -de la que se haría (dócilmente) eco más tarde Mariano RAJOY en su visita allí, y que nos parecía y nos sigue pareciendo una broma (pesada), léase una negación de la Memoria, de todos los siglos de combate contra el empuje otomano en suelo europeo, en tierras del Imperio Austro-húngaro como en las posesiones en el Mediterráneo de la Republica de Venecia, a lo que cabe asociar las gestas españolas del Gran Capitán, y de Diego GARCIA DE PAREDES -el SANSON de Extremadura-,alter ego de HERNAN CORTES (y con perdón), de este lado del océano.
Y no sólo, sino que a la mente me viene sin remedio también, los siglos de opresión y de persecución que sufrieron los cristianos atrapados bajo dominio turco, tras el derrumbe del Imperio con la derrota crucial de Manzikert (Asia Menor) (26 agosto 1071), y la caída siglos después de Constantinopla (29 mayo 1453) Y aquí me viene a la memoria una anécdota, que ya comenté aquí en este blog, de un amigo, no especialmente religioso, ni arropado por una cultura histórica fuera de lo común, que de viaje turístico en Estambul -la antigua Constantinopla- y sentado en un banco, en descanso y con recogimiento, al interior de la Basílica de Santo Sofía, prorrumpió de golpe, sin saber bien por qué, en un irreprimible llanto. Voz de la sangre o de la Memoria, pienso que es como hay que llamar a aquello: Y pienso también en la suerte de los fanariotas (sic) (*), desparramados en suelo europeo y en países limítrofes -Grecia, Países Balcánicos, Bulgaria, Rumanía-, greco/cristianos exilados, proscritos, del antiguo Imperio bizantino (2). No, nos es ajena, no, la suerte de los greco/chipriotas, ni el desafío que nos plantea, como españoles, como europeos, la partición de la isla. Ni anodino tampoco -fuera complejos-, el auge allí, tras el triunfo electoral de ayer, de un partido nacionalista
(*): procedentes del barrio griego en Estambul, del FANAR, donde se encontraba alojado el Patriarca (ortodoxo) ecuménico
(2): Y pienso en particular en los jenízaros, tropas de choque del Imperio otomano. Mayormente cristianos raptados en incursiones turcas, educados a la turca, y conversos del Islam. Prisioneros de guerra desde su niñez