Célebre equipo de rescatistas mexicanos a las ordenes de la SHEINBAUM, que no habrán podido escapar a las acusaciones de injerencia, en sus rescates, y de falta de respeto a la soberanía de Colombia, y de su presidencia (DE LA ESPRIELLA) ¿Tentáculo -uno entre muchos- de una mujer/araña mexicana? (...)
Claudia SHEINBAUM, presidenta de México, ¿heroína providencial o mujer araña? La pregunta del millón. Y ese es el interrogante fatal tras la cruel paradoja que se esconde detrás de ella, de la dirigente mejor valorada de Hispanoamérica, al frente no obstante como aparece (hace ya) de un Estado, convertido -tal como ayer lo expliqué aquí- en rehén del narcotráfico, para colmo de la desgracia y el infortunio de sus indefensos y atemorizados habitantes. Mujer peligrosa como sea, la Sheinbaum, comparable a la Esfinge de la antigua mitología griega, que arrojaba enigmas y acertijos a sus victimas, y los asesinaba sin piedad, en castigo por no saber resolverlos. Y contradictoria, aquella como esta última también, que en la mitología egipcia en cambio -benévola y protectora-, viene a ser un símbolo del poder divino del Faraón, y protectora de lo sagrado.
Y una ilustración fehaciente de lo que en estas líneas avanzo lo es el contencioso todo menos trivial en el que se habrá visto envuelta -tras el terremoto que habrá azotado Colombia- con el presidente De la ESPRIELLA, al que se habrá acusado y conseguido emplazar en los medios, por haber rechazado la oferta mexicana de ayuda, y de haber obstaculizado bajo pretexto de demandas de acreditación y de correspondientes permisos la entrada en el país, y posteriormente obstaculizado también la (rápida) entrada en funciones, de un equipo de rescatistas del Ejército mexicano, y justo después, de los llamados Topos aztecas, (mundialmente) célebres por sus rescates desde que se dieron a conocer en el terremoto de México, en el que se encontraron con obstáculos iguales o parecidos a los primeros.
Un fregado -entre criticas al rechazo de ayudas extranjeras, y la exigencia del respeto a la soberanía nacional (sic) , convenientemente explotado en los medios urbi et orbe que me habrá hecho fatalmente pensar en en lo ocurrido hace poco en España cuando la presidenta de la Comunidad de Madrid, Isabel AYUSO, tras los recientes incendios, cursó una demanda de declaración de emergencia nacional, a lo que el delegado (PSOE) del gobierno en Madrid, resueltamente se opuso, por no ir (sic) debidamente documentada. Y lo que un caso hizo plenamente su efecto, entre una nube de protestas ante la emergencia de la catástrofe aquella, en el otro se vería fatalmente objeto de escándalo y de rechazo (en los medios), por culpa de la emergencia. En un ejemplo flagrante de lo que convengo en llamar ley del embudo (mediática) perfectamente encajable en democracia -al menos en democracia a la española-, pero que ilustra una vez más la (peligrosa) habilidad de la presidenta mexicana a la hora de explotar políticamente las circunstancias favorables en cuanto la ocasión se presenta.
Primera mujer, la Sheinbaum, en desempeñar la presidencia de su país, en el hemisferio hispanoamericano, verosímil causa de su impacto y de su seducción, que me hace no obstante fatalmente pensar en la figura femenina e (igualmente) carismática de Evita PERON, y aunque en menor medida -y sin animo de faltar- también en Isabelita (...) Hada(s) madrina(s) y amiga(s) de España la (s) argentina (s), y la mexicana en cambio una versión reciente de la Cruela De Vil, borracha (y ciega) de odio, capaz de meter miedo a medio mundo con su temible capacidad para la intriga, y lo suave y melifluo de su acento (mexicano) y de su voz
Evita, tan carismática o más que la Sheinbaum. Temible por su poder de arrastre carismático la argentina, y la mexicana en cambio por su poder carismatico (y mediatico) -en el mundo global que vivimos-, sin igual













