Miembros del grupo extremista norteamericano BOOGALLO, surgido bajo la presidencia TRUMP, de un nombre o fórmula coloquial traducible por American Civil War 2 (Segunda Guerra Civil Americana) Como si el acontecimiento histórico aquél no se hubiera (pacíficamente) depositado en la Memoria, y sobre todo, como si siglo y medio después la sociedad norteamericana no hubiera aceptado del todo su desenlace. American Civil War (1) e interminable guerra civil española ¿cualquier parecido con la realidad (española) pura coincidencia?
Los Estados Unidos -de Donald TRUMP- ¿al borde de la guerra civil? Es lo que se preguntan los (co) autores de un sesudo articulo en la prensa de hoy en el que acaban de responder por la negativa, aun pronosticando un aumento de la violencia política y de la inestabilidad en un periodo de diez a veinte años, con el riesgo de que los States pierdan (sic) su democracia y augurando a la vez lo que él llama la crisis del 2028, y es por la previsible voluntad del actual presidente de concurrir a un tercer mandato haciendo así caso omiso del limite -de dos mandatos- establecidos por la Constitución. Y el referido articulo es una exploración under ground en el terreno -el de la ultraderecha en los States- en donde se cocerían los factores detonantes de esa American Civil War 2 -que allí llaman Boogalloo-, coincidentes grosso modo con el magma sociológico, político e ideológico del movimiento MAGA patrocinado por el actual presidente Donald TRUMP. y en donde se señalan los hitos mayores de ese resurgir supremacista (blanco) o al menos identitario. Como lo fueron los disturbios callejeros de Charlottenville (Manifestación Unite the Right) -agosto del 2017-, entre (white) supremacistas e identitarios blancos de un lado y del otro agitadores -y pastores y predicadores- anti-racistas y activistas y defensores de los derechos humanos en torno a la estatua del general sudista Robert LEE, a raíz de la muerte -a manos de un funcionario de policía (Derek CHAUVIN) del activista afroamericano Georges FLOYD, y de la oleada de protestas que aquello desataría. Y sobre todo, el asalto al Capitolio, de un alcance -por su cargazón simbólica y emocional- aun imposible hoy por hoy y en su justa medida de calibrar, ni siquiera de interpretar de forma adecuada lo que escondía ese atentado a la sede máxima del poder político de la mayor y mas antigua democracia del planeta a manos de sus propios ciudadanos en un caso sin precedentes en la Historia de los Estados Unidos, y muy pocos, en el resto del planeta (tierra)
Y de lo que Donald TRUMP tras sobrevivir al impeachment, saldría milagrosamente ileso, políticamente hablando. Y de donde saldría a relucir todo un substrato under ground de grupos y lideres, como los PROUD BOYS, condenados judicialmente y posteriormente beneficiarios todos ellos del indulto -total,, completo e incondicional- del presidente de los States. Las elecciones de medio mandato -midterm-, con el control del Congreso en cuestión- que se acercan amenazan con ser la prueba de fuego para Donald TRUMP. ¿La superará? Se admiten apuestas. Llegado el tiempo como sea de un balance por provisional que se pretenda ante la seriedad y la trascendencia de un fenómeno que muchos -incluido el que esto escribe- se sintieron inclinados a zanjar como una broma (pesada) más que otra cosa, y es ante las barreras administrativas y del orden internacional (sic) posteriores a la II Guerra Mundial -tal y como se refiere en el articulo que aquí estamos comentando- que TRUMP y el trumpismo habrán sabido derribar a su paso.
¿Mero fantasma pues el riesgo de guerra civil que estarían incubando los States bajo la presidencia de Donald TRUMP? Y el articulo que estamos comentando zanja por la negativa -como ya aquí lo señalamos- y es en base a lo fuerte (sic) de la economía, a lo capaces (sic) del Gobierno y del Ejercito de los States, y finalmente, en virtud de otra consideración que nos merece aquí examen aparte. Y es cuando se constata que no hay ningún grupo que esté separándose (sic) o anexionado territorios para asegurarse recursos naturales": en lo que me parece ver una doble alusión -o guiño (de ojo)- a la historia de los States.
La primera de ellas, transparente, a la Guerra de Secesión (American Civil War), y la segunda no por lo opaca difícil de reconocer, se me antoja. Y es el conato de guerra civil perfectamente reconocible -aunque no sea más que por la propaganda de guerra de aquel entonces, reconocible en la referida frase-, pese a verse rodeado de espesos tabúes, que se produjo en el seno de la sociedad y la opinión pública norteamericanas en el transcurso de la II Guerra Mundial y antes de la entrada en guerra de los Estados Unidos: sobre todo entre la comunidad germano/americana (Germans Americans, Germano-estadounidenses) poblando una ancha zona geográfica que se extiende desde la costa Este (atlántica) hacia el Este, en la mitad Norte de los Estados Unidos, lo que se manifestaría en la resurgencia de una corriente pacifista y aislacionista de lo que sería botón de muestra, el America First Committee (4 septiembre 1940-11 diciembre 1941, hasta cuatro días después de Pearl Harbour.
America First, y MAGA (Make America great again) ¿Cualquier parecido con la realidad pura coincidencia? Un lunático excéntrico y un egocéntrico Donald TRUMP, sin arraigo ninguno en la Historia de los States, ni en el 250 Aniversario de su Declaración de Independencia? ¡A otro perro con ese hueso!
Ilustración -el cuadro "Por España y por el Rey", de Augusto FERRER DALMAU- de una escena de la guerra de Independencia (norte) americana (batalla de PENSACOLA) En el centro de la foto, Bernardo de GALVEZ, conde de GALVEZ. Militar español, Virrey de la Nueva España y gobernador de Luisiana. Participó decisivamente contra los ingleses en la Guerra de Independencia de los Estados Unidos, tras combatir del lado francés en la Guerra de los Siete Años (1756-1763) BARAK OBAMA le nombró ciudadano honoris causa de los Estados Unidos. Y su retrato figura con los de los demás padres fundadores en la sala del Congreso de los States








