miércoles, junio 17, 2026

SUECIA Y LA VOZ DE LA SANGRE EN MÍ

Suecia o el norte que perdimos, y quien dice Suecia dice Noruega como lo escribí yo en en anterior entrada de este blog. En mi entrada de ayer escribí de Suiza y de la impronta que dejó marcada en mí el país alpino. Y hoy me entraron ganas de escribir sobre los países nórdicos -en particular la Suecia-  por análogos motivos, derivados de mi visita, de muy joven, a aquel país. Y lo hago en parte para darme mejor a conocer a los lectores asiduos de este blog, y en parte también para explicar aquí y explicarme a mí esa vocación europea (sic) que muchos ya detectaron, en mí, y en mi trayectoria antes incluso de que la reconociese yo mismo, y que naciese em mí el empeño de plenamente asumirla como hago hoy. y así me sorprendió no poco -aunque sin desagradarme no obstante-  el verme (o leerme) hace algún tiempo presentado en las redes como un español europeo (sic) con lo que no sabría colegir a ciencia cierta lo que con ello querían decir. Por mi segundo apellido (de Krohn), sin duda, pero a lo que cabría objetar todos los apellidos extranjeros de españoles que surcan la crónica de actualidad más candente y el día a día de muchos -por aquello sin duda también que recuerda y remacha con frecuencia (y con razón) la Isabel AYUSO, de Madrid, de España como lugares de encuentro e intercambio (de nacionales y extranjeros) Y por el interés sin duda del que doy muestras en este blog -y fuera de aquí también, del que di muestras con mi experiencia suiza de la que aquí di cuenta ayer. Y de por mi viaje raudo -de ida y vuelta y precoz de adolescente de dieciséis años- a Suecia del que voy a dar cuenta hoy. No sin permitirme un preámbulo que explique los motivos hondos y reales en mis familiares, concretamente a mi difunto padre que ideó, y organizó aquel viaje mío, en mi lugar.  

Y lo hago evocando aquí (como obligado a ello) una especie de best-seller en literatura digamos juvenil y en la España de los sesenta al borde ya de la mutación cultural -como yo la llamé- que se consumaría apenas unos años más tarde. A mi paso ¡ay dolor! por la Universidad, léase (también) por la Universitaria madrileña. Y me estoy refiriendo a un libro que se tradujo en un film de mayor éxito y difusión si cabe que el libro aquel. "Luiso", de José María SANCHEZ SILVA, llevado al cine justo a seguir, en "María, matrícula de Bilbao" -de Ladislao VAJDA-, que ahora leo comparada a "Capitanes" intrépidos". Para "niños ricos", puntualiza (resentida) Wikipedia. De clase media, puntualizo yo en la medida que yo pueda (en esa salida) sentirme aludido, por todo lo que llevo escrito en este blog, y más concretamente, en esta entrada. En el film aquel -que el libro no lo leí-  se rastrean las peripecias de un adolescente recién salido de la infancia o ni siquiera  -como parece probarlo la ausencia del más mínimo rastro en el personaje de haber abandonado la pubertad. De vida sentimental, erótica o amorosa en él (o como se le quiera llamar) Al que su padre -dueño del "María"- le propone unas vacaciones veraniegas compaginables con la asignatura pendiente -las matemáticas- que le había quedado en la primera convocatoria, embarcándole en el barco mercante -el "María"- del que él -el padre de Luiso- era el capitán. 

Con lo que acabo de exponer en sus grandes líneas el enfoque -narrativo como cinematográfico- en el que podía encajar perfectamente el trance por el que atravesaba yo en aquel entonces. Con una diferencia (de talla) no obstante. Y era que yo superé mis exámenes -de Preuniversitario- y que lo que mi difunto padre me propuso -aquel viaje en barco- fue a título de premio o recompensa y no de recurso -inspirado no obstante en la solicitud paterna- a las dificultades en los estudios del personaje, hijo del capitán del barco mercante aquel. Pero la idea de aventura juvenil -común al padre de Luiso como al mío-, que me diga del viaje en barco, fuente previsible -como en mi caso así en realidad fue- de aventuras, de nuevas experiencias y de sorpresas para adolescentes, todo ello estaba en el ambiente que se respiraba en aquel entonces, en mi familia, y en el sistema educacional en la España de aquellos años -principios de los sesenta-, tal y como lo ilustra el pequeño detalle todo menos anecdótico, que aquella novela (corta) infantil de "Luiso", fuera libro de texto aquel año para mí -en el colegio de curas donde cursé el bachillerato- en la asignatura de Formación del Espíritu nacional, una de las "Tres Marías" (como aquí muchos se acordarán)  

Fue una travesía (*) -en el segundo viaje, el más largo, que hicimos uno primero a Liverpool y Glasgow, con retorno a San Sebastián-, Cantábrico y Mar del Norte arriba hasta el mar Báltico -canal de Kiel (alemán) a través-, con una primera escala en el puerto sueco de Landskrona en frente de la capital danesa Copenhague en donde atracamos también. Y a partir de allí, seguimos por el mar Báltico arriba, penetrando en el golfo de Botnia, hasta el extremo norte de aquel golfo, al puerto finlandés de Kemi, en la misma línea fronteriza sueco/finlandesa, no muy lejos ya del círculo polar. Pero anteriormente atracamos apartándonos del Báltico, y adentrándonos hasta el pequeño puerto fluvial de Hálgenás -pronunciado Helguenas-, cerca de la localidad de GAMLEBY (municipio de Vastervik, en la costa del mar Báltico) 

Fue allí, por los dos días que atracamos all,í donde tuve ocasión de tomarle el pulso en aquel medio rural y en aquel entonces, a la sociedad sueca y a su modo de vida que me deslumbró, por su standing -otra vez, como en Suiza-, pero sobre todo por la imagen, libre y emancipada, que me ofrecieron todos aquellos jóvenes abiertos y cordiales, chicos y chicas que en aquel breve lapso de tiempo tuve ocasión de tratar y de conocer: sin duda por el interés que me mostraron todos ellos, las chicas en particular -como en un signo premonitorio del mito de las suecas que estallaría en las playas españolas justo el año a seguir. Que el éxito -de miradas (...)- que coseché en aquellos breves encuentros -sala de baile en el centro de la localidad aquella incluida-, con las chicas de allí, no me hizo a fe mía perder la cabeza, pero sí que me deslumbró ¡y cómo! El sentirme objeto del interés y de la curiosidad femenina, en lo que mi condición de español, léase de europeo mediterráneo, meridional jugaba en no pequeña medida a decir verdad. La belleza y el encanto físicos de las chicas (suecas) aquellas eran por mucho en aquella fascinación, pero sobre todo lo libre, desenvueltos y emancipados que se mostraron todos y todas conmigo, fue algo nuevo, inédito y cautivador para mí. Y en Finlandia justo después experimenté aunque en menor medida -por la mayor brevedad sin duda de mi estancia allí- una sensación parecida. La atracción de lo nórdico -"dentro de un orden"-, y de lo desconocido en mí, como aquello se podría epilogar.

Y toda esta larga disertación habrá tenido su punto de arranque en una noticia de la prensa de hoy sobre nuevas leyes restrictivas de la inmigración en Suecia,  por impulso del partido anti-inmigración allí de Demócratas nacionalistas de Suecia (Sverige Demokraterna SD) En un país "empezado  -como en Bélgica- por la invasión musulmana silenciosa. Con un 20 % de la población -dos millones doscientas mil personas- no-nacidos en el país. Mayormente llegados allí entre 2014 y 2018. En proveniencia allí de Siria -sirios (islamistas) anti-ASSAD of course, de la época de la guerra civil en su país- de Irak, y de Afganistán. Y ante esa situación y ese panorama, oigo de nuevo la voz de la sangre que nos liga a los destinos de Europa. La que no oí nunca del lado de los papas y de la Iglesia del Concilio. Algo querrá decir 


(*): Aclaraciones. Fue en un barco (mercante) del que mi tío Gonzalo era el capitán. El "Karin", de bandera "pirata" (como le decían), de bandera panameña o sea. Trajimos potasa de Inglaterra -Liverpool y Glasgow-, y luego, madera, de Finlandia y de Suecia            

martes, junio 16, 2026

SUIZA Y EL MALESTAR ANTE LA INMIGRACIÓN

Suiza ¿paraíso en la tierra y como tal tachando de infernal todo lo que compromete y amenaza su existencia? Eso es lo que inconscientemente pensé y sentí al cabo de mis años pasados allí de los que guardo una desconcertante mezcla de distanciamiento, consciente y plenamente asumido y de irresistible  nostalgia a la vez. De allí, de lo que era entonces yo,  y de un mundo que se fue para no volver y quedó sin embargo allí, en aquel refugio alpino rodeado de montañas y asomado al Lago, y a la Europa de la UE, o separado de ella mas bien por el lago (LEMAN) aquel. De todo lo cual di testimonio y me hice eco en algunos de mis escritos recogidos dentro y fuera de este blog, y de algunos de mis poemas, de los mas sentidos y más poéticos tal vez de todos ellos. Mirado todo ello, el país como sus habitantes -tal y como se me podría objetar- siempre desde el mismo mirador, siempre o casi siempre sentado en él. No otro que el de mi celda (cellule), siempre la misma los cuatro años que allí viví, en el seminario -tradicionalista- de Ecône, cantón del Valais, dando vistas -en permanencia- a la cresta nevada del Mont Blanc, allá al fondo, y allá abajo, justo a la derecha, discurriendo el río Ródano, uno de los más largos y caudalosos de Europa. 

¿Con sello -todo lo que acabo de exponer- de elitario, elitista, como (espontáneamente, sin mala intención o eso creo) me calificó una periodista que se interesó en entrevistarme, por mí mismo, más bien por el pasado que no pasa en mí? ¿De la Suiza y de la etapa suiza del mismo, de las más decisivas tal vez, de lo que evoqué, contando todo lo que aquí estoy contando y todo lo que quiero contar y decir más bien, en artículos ya antiguos, uno de los cuales como por arte de magia acabo de recuperar en la Red

Tan grande no fue mi culpa, si me enamoré en demasía del alpino país, si me deslumbraron su (gran) lago y sus paisajes, la limpieza de las calles de sus ciudades, su forma de vivir y last but not least, su nivel de vida y su standing, de país el más rico de Europa (¿del mundo tal vez?) Todo lo cual no me hizo renegar del mío, aunque me dolieran -y tal vez precisamente por eso- las comparaciones (odiosas) que me infligía sin remedio mi estancia allí, a donde llegué a parar buscando -un seminario a mi gusto- lo que en España a fe mía sin éxito ninguno busqué y busqué, antes de irme a allí

Hasta aquí todo lo que me viene a la mente -y mucho más- de mi memoria personal a cuenta de la noticia en la prensa de hoy, del no al referéndum en Suiza a cuenta de la inmigración (¡ay dolor!) Que pone en foco al partido que lo habrá promovido, la UDC -Union démocratique du centre, en alemán, Schweizerische Volkspartei, SVP- de insólito parecido en el nombre, con la española UCD, de aparición posterior (nota bene), casi seis años después (septiembre 71-mayo/agosto 1977) ¿Pura imitación? No lo sé. 

En foco como digo, el partido y su fundador -y actual dirigente también, Christoph BLOCHER, de un dato biográfico que no me resisto a dejar consignado aquí, el de su lugar de nacimiento, en Schaffhausen (cantón del mismo nombre, en Suiza alemánica, en un enclave junto a la frontera alemana) -el 11 octubre 1940-, en la ciudad objeto de un bombardeo aliado -norteamericano- a base de bombas incendiarias y de racimo, el 1 de abril 1944,  en la Suiza neutral, con un saldo de cerca de 40 muertos y gran destrucción y devastación en la ciudad. 

Un campeón de la lucha contra la inmigración (ilegal) -BLOCHER- tan marcado por la II Guerra Mundial. ¿Puro asunto de religión -la inmigración, en España o en Suiza-, que cuestiona la dignidad humana como nos predica -evangélicamente, "a tiempo y a destiempo"- el papa PREVOST, sin nada que ver con la Historia (y con la Cultura)? ¡A otro perro con ese hueso, por favor!    

El sí al referendum (45,2 %) -bajo el lema No a una Suiza de diez millones- lo habrá sido, frente al tan cacareado por los medios -51,4%-  gracias a 12 cantones (orientales) de los 26 que componen la Confederación Helvética, limítrofes con Alemania, Austria e Italia, la Suiza  oriental, o sea, apartada, recóndita, lejana, que frecuentó NIETZSCHE, que era -al decir de su gran amigo, el filólogo Erwin ROHDES que se lo cruzó viniendo aquél de allí -" un lugar a donde no iba y de donde no viene nadie": puerta trasera de la Suiza o sea, por donde se le cuela la inmigración silenciosa en dirección de la Suiza occidental., en particular la Romandíao sea francófona (la Suiza "romane")

Con la iniciativa se pretendía limitar la entrada de inmigrantes ante un fuerte aumento demográfico- de 7,3 millones en 2002 a los 9, 1 millones en la actualidad y en caso de aumentar la población hasta los 9,5 millones de los 9, 1 millones actuales, en 2050. En el voto en contra habrá pesado sobre todo la economía: la fuerte dependencia de la mano de obra extranjera, especialmente en los sectores de cuidados, hostelería y tecnología: Y en caso de prosperar, ello hubiera llevado a una revisión del acuerdo de libre circulación con los países de la UE 

Como sea, el voto suizo habrá puesto de manifiesto el serio malestar de la sociedad suiza a cuenta del fenómeno migratorio entre cuyas causas se barajan, el aumento de la criminalidad, pérdida de la identidad nacional, deterioro de los servicios públicos, y del sector inmobiliario con un fuerte aumento de los precios del alquiler en las principales ciudades. 

Una señal al papa PREVOST, como sea. ¿La oirá su Santidad? Mucho nos extrañaría.


domingo, junio 14, 2026

"EL HOMBRE QUE MURIÓ DOS VECES"(¿BARBOSA, YO?)

 "La mayor pena en Brasil es de treinta años, yo llevo cuarenta y tres penando por un pecado que no cometí"  ("El hombre que murió dos veces")

Moacir BARBOSA, un nombre que dice poco o nada (apuesto) a los que aquí me estarán leyendo. Portero -negro- de la selección nacional de futbol brasileña, que jugó de guardameta en la final de la Copa del Mundo -16 de julio 1950-, Uruguay-Brasil, en el estadio de Maracaná -el "Maracanazo"-, en donde al Brasil le bastaba con el empate para llevarse el título y el trofeo, y que perdió no obstante por un gol que le metieron a su guardameta. Por el primer palo (...) Jornada histórica en el Brasil que acabó siendo un día de lágrimas, de quebranto y de duelo (negro) allí. Por culpa de aquel portero. Todo el país esperaba el pitido final para festejar,  con los titulares periodísticos de "Brasil campeao" compuesto de antemano, y millones de banderas. medallas, llaveros, sellos, caramelos, cepillos, corbatas, vinchas, colgajos, gorras, cajas de cerillas, cajas de cualquier cosa, pines, chicles, camisetas, discos, banderines, latas de frijoles...Todo lo que se pueda imaginar atestando los almacenes del país entero. Al Brasil le bastaba empatar, pero ganó Uruguay  1-2, por el primer palo el segundo gol (...) Los almacenes repletos tuvieron que vaciar sus contenidos en los basureros y quemarlos.../...Todo el país se sintió humillado. A Zizinho le reservó el perdón, a Barbosa le enterró bajo el rencor, un rencor espeso, nacional, que no se curaría nunca. 

Hubo quien le ayudó. Aún jugaría  hasta 1955 en el Vasco de Gama donde le apreciaban, pero hostigado en todos los campos.../...Donde quiera que jugara le acusaban de lo mismo: de vendepatrias. En 1963 se sustituyeron las porterías del Maracaná y alguien tuvo la vitriólica idea de regalarle la del gol fatídico. La quemó aunque se quedó con un trozo que sus herederos subastaron.../...La obsesión le perseguía. Lo más duro lo vivió ya en los sesenta, en el supermercado, donde una mujer le señaló mientras decía a su niño de cinco años: "Mira, este señor hizo llorar a todo Brasil un día" (...) Ya anciano, perdió su esposa por un cáncer que agotó sus ahorros y el Vasco de Gama tuvo la piedad de entregarle una pensión vitalicia. Falleció con setenta y nueve años de un derrame cerebral, en casa de su hija adoptiva. El escritor mexicano Juan VILLORO le catalogó como "el hombre que murió dos veces". Hasta aquí el relato del "enterrado en vida a causa de un gol por el primer palo"  (*) Y prosigo, contando con que los que aquí me leen, hayan terminado de reír, por lo cómico del (clamoroso) suceso. 

Tragicómico más bien. Tragicomedia, la palabra (e idea) que faltaba en este célebre -aunque olvidado- caso. Que explica sin duda -me doy sólo cuenta ahora-, el ataque de risa nerviosa, a sacudidas, que me produjo sin remedio su lectura. Por la cargazón trágica, dramática, sin duda, que llevo a cuestas desde hace cuarenta años -44 para ser exactos-, por lo que a fin de cuentas no fue más que una simple broma. ¿Una broma? Saltarán como leche hervida aquí algunos, que ya les estoy oyendo. Sí, pesada y todo lo que se quiera, pero una broma a penas. Un gesto pueril, (cas) infantil o sea, mi actuación en Fátima. El gesto y la declaración -que me diga la confesión- que se siguió, que fue lo que me condenó, impensable sin duda hoy dado el discurrir desde entonces de la jurisprudencia en vigor -en Portugal, España y en otros países , que no da valor de prueba a la confesión del acusado. ¿Quería matar? Padre ¡perdónalos porque no saben lo que dicen! No sabía lo que quería entonces, pero lo vine a saber justo después, cuando alcancé a calibrar el (innegable) impacto mundial de mi gesto, de denuncia, de protesta, -de mi acto fallido o sea-, y de todo lo que se siguió, en tribunales, en los medios y también sin duda en la comunidad de los fieles, o de la Iglesia en comunidad "urbi et orbe". Y eso es lo que realmente yo quería e iba buscando. 

Y la prueba por el nueve me la aporta -además de todos los gritos convenientemente recogidos y difundidos en los medios, que entonces proferí-, nos la aporta como digo, a mí y a los lectores asiduos de este blog, el sueño tan plácido que se siguió en mí a todo aquello. Dormí como un bebé, la única vez (que yo recuerde) desde que dejé de serlo (...) ¿Roto de cansancio, de la tensión sostenida y del esfuerzo realizado, me replicarán aquí quizás algunos? (aprendices de brujo) Sin duda, pero con el peso de un crimen encima mía -y ¡qué "crimen"!- no hubiera podido aguantar, sostener todo aquello, y dormir a pierna suelta en la sala aquella donde se me recluyó, ¡todavía mucho menos! 

Y no quería matar porque no era ni soy -ni nunca me sentí- ni un criminal ni un asesino. Y no quería matar además -siguiendo un célebre aforismo de NIETZSCHE que cursó (nota bene) estudios universitarios de criminología-, porque no maté, en definitiva: que cuando alguien confiesa querer matar -dice aquély no consuma su acto, prueba por lo sucedido que no era aquello lo que quería realmente o andaba buscando. Y no maté porque no sabía matar, en resumidas cuentas

No quería matar pero pagué como si lo hubiera querido. En pena de cárcel, en Portugal, y posteriormente en Bélgica por dos veces. Y en unas condiciones de detención que no le deseo a nadie, sobre todo los primeros meses preso. Bajo el peso de la atención mediática -hostil-, de los medios en Portugal, en España y "grosso modo" en el mundo entero. Lo que me hacía (socialmente) condenado de antemano -¿donde estaba, pero dónde (¡Virgen bendita!), la presunción de inocencia ni nada que se le pareciese?- hasta el punto que discurriendo -a titulo de ejemplo- por los pasillos y galerías de la primera cárcel portuguesa (de preventivos) por donde pasé, al atravesar de una galería a otra  por una de aquellas rotondas que las separaba -prisión en forma de estrella, modelo inglés (era victoriana)- una masa de reclusos amarrados a las rejas de la rotonda aquella, viéndome pasar prorrumpían sin falta (azuzados por los grandes titulares de los medios) en gritos de ¡ASESINO, ASESINO!  

O al interior de aquellas alas o galerías infernales, donde reinaba el caos y la violencia,  y donde la menor autoridad brillaba por su ausencia (¿a imagen del Portugal de después de Abril aquél? No lo sé) -sí en cambio, los más salvajes ajustes de cuenta, en linchamientos y palizas sin cuento a cargo de cabecillas, por supuesto-, y donde fui objeto de agresión, defendiéndome a fe mía sólo con mis propios medios. Una odisea que se prosiguió (no obstante en bemol) en la prisión de maxima segurança -Vale de Judeus- a donde se me trasladó (de urgencia) para garantizar -y no es broma- mi integridad física, en una prisión como aquella donde reinaba un régimen riguroso y estricto -para "grandes criminosos"-, pero dentro del orden y la disciplina (Una Alcatraz portuguesa, en definitiva) 

Y la Odisea se prosiguió en los años de expatriación que se siguieron para mí, tras irme voluntariamente de mi propio país, de puertas cerradas por todas partes como me vi al salir de Portugal tras tres años y medio allí preso. Ante la incomprensión familiar de mi gesto de Fatima, confiteor. Pero la gota que desbordó el vaso -la que me hizo escaparme (sin que nadie me echara de aquí)- es algo que ya consigné en este blog. 

Y FUE que estando observando los tableros de anuncios en la Escuela Diplomática -de Madrid- a donde fui a parar siguiendo los consejos de mi difunto padre, con vistas -habida cuenta de mi título de licenciado en Derecho- a concurrir a las oposiciones de ingreso allí, fue la orden terminante de abandonar (inmediatamente) el edificio que me comunicó de golpe un empleado de la seguridad, de parte -me notificó expresamente- del director de la Escuela diplomática entonces, el señor Marqués de TAMARON

Tras lo que se siguieron treinta y ocho (38) años de expatriación en Bélgica, en los que viví a mi aire, precariamente y a la vez en dignidad, sin que dejase de pesarme mi pasado a cuestas, sobre todo en las veces que sucesivos pontífices, Juan Pablo II y Benedicto XVI, fueron de visita allí, a causa de las medidas de supervisión y vigilancia (a distancia no obstante) de las que me sentí objeto.. Lo mismo que el último con el que allí -en Bélgica- coincidí, el papa FRANCISCO, pero éste se merece un párrafo o capítulo aparte. Como el que le reservo yo aquí. "Cuarenta y tres años penando -grosso modo- por un pecado que no cometí" (díxit Moacir BARBOSA, ¿o YO?), no puedo librarme de esa glosa

Tragicómico Mi pasado, lo mismo que el destino que de aquello se siguió después. "Dindon de la farce" (en francés) En el centro de las burlas o en medio de la broma (pesada) Así es como a todas luces me siguen viendo muchos y así es como me sentí al final en Bélgica, con aquella visita papal.  A tenor de las miradas brillantes de ironía tras la ventanilla, de las carcajadas de los policías (en cuarto aparte, hablando a todas luces de mí) en aquel despacho de la policía belga en el centro de Bruselas -Ixelles- a donde me dirigí tratando de conjurar mis resquemores a cuento de la vista papal, y confiándoles mi pasado -léase mi gesto de Fátima (¡ingenuo de mí!)-, tras lo que no tardaría en confirmarse aquello coincidiendo con la llegada del papa Francisco como por casualidad: meses y meses sin techo como nunca ni en Bélgica, ni en España ni en parte alguna me vi, donde le vi el rostro al espectro (sin rostro) de la Muerte Civil ¡santo horror!. Lo  que tuvo su comienzo precisamente entonces (¡ay de mí!) Y con razón

Que el papa argentino transitó por Bélgica a toda prisa y en sigilo, casi sin más tiempo que para llenar el campo de futbol (Stade Baudouin)  de "sus adeptos", como en secreto o a escondidas aquello ("black out") Y ante todo eso , no podían permitir -ni ellos (la OCAM en concreto) (2) (3) (4), ni el Papa tampoco (...)- que un electrón por libre, peor que eso, un aguafiestas, pudiera quedar durante la visita papal, fuera de control o fuera de juego. 

Una broma pesada ya digo -lo expuesto y otros pu-te-a-mien-tos (que omito aquí)- que tardé en ver llegar confiteor, en vérmelas venir, pero que cuando lo vi, me faltó tiempo para volverme aquí (a mi país) Y es lo que temo o recelo a fe mía que con el Papa PREVOST me pueda volver a ocurrir. Ya se fue, y pese a mis (negros) presagios no me sentí objeto -ni de vigilancia a distancia tan siquiera- de cualquier medida, ni por parte de la Policía Nacional, ni de Protección Civil, ni de la Guardia Civil. 

Pero ante esta escandalosa unanimidad en los medios y en la clase política -todos sin excepción (ni siquiera VOX, ¡ay dolor!) a derechas y a izquierdas y a la derecha de la derecha-, atizándonos (sabrosas) lecciones de moral ("católica" tirando de incensario ad majorem gloriam del papa PREVOST, los discrepantes nos sentimos (fatalmente) señalados. ¡NO NOS REPRESENTA! 

¿Por cuenta o por culpa de una (humana) ideología, como nos reprochan turiferarios fuera de toda sospecha (y BIEN dentro del redil por favor!) ¿Y qué nos predica si no "su" papa PREVOST? ¿pura doctrina (del Magisterio) espiritual o teológica, todas esas frases tan suyas, tan vacuas, crípticas y sibilinas -y tan ideológicas- de alzad la mirada, de amor armado y desarmante y cosas así, que no hace -tan contento de ellas- más que repetir? Obras son amores y no buenas razones, reza -en castellano- el sentido común

Menos palabras o palabreo -sobre la plaga (sic)- y más actos concretos contra la pedofilia eclesiástica, y más  escucha a la victimas, es lo que nos hubiera llamado a circunspección y a desistir de seguir apostrofándole. ¡¡¡ PAPA PREVOST, CORRUPTOR Y ENCUBRIDOR !!!


  (*), el conjunto del texto, recogido por mí en ciertos pasajes y hasta en sus titulares, acaba de ser publicado en "366 futbolistas (de todos los tiempos que han hecho historia)" del periodista y ( comentarista deportivo, Alfredo RELAÑO 

(2): Organe de Coordination pour l'Analyse de la Menace (Órgano de coordinación para el análisis de la amenaza), máximo organismo, puesto en marcha en Bélgica tras los atentados terroristas -jihadistas- de Bruselas de 2023-, "que trata de los informes e informaciones sobre terrorismo, extremismo y radicalización problemática".  Fueron ellos los que -sin expulsarme- me obligaron, tras 38 años de residencia (ininterrumpida) allí, a irme de Bélgica (4)

(3): Asociaciones belgas (de izquierdas) de derechos del hombre acusaron a ese organismo a raíz de su aparición -tras los atentados aquellos-, por el carácter discrecional de su existencia y por lo arbitrario y exorbitante de sus poderes y competencias (en materia de imitación de derechos, de preferencia)

(4): Sin excluir desde luego, las intrigas de personas y sectores belgas ligados a la FSSPX de Monseñor LEFEBVRE (q.e.p.d), escandalizados por mi secularización y por mis (esporádicas) apariciones en la prensa

sábado, junio 13, 2026

¿LUCHA DE CLASES EN NUESTRA GUERRA CIVIL?

Guerra civil (del 36) Desayuno, comida, merienda y cena. En el recuerdo, léase en las memorias, en los medios (por supuesto), y también en los libros de Historia y subyacente a ellos y en sus diversas corrientes, en la Historiografía sobre el tema. De lo que nos habla -o nos "desayuna"- hoy un prolífico historiador catalán, autor de un relevante titulo sobre el tema, y a la vez de un articulo en la prensa de esta mañana mismo -"Ahora que todos están muertos", donde describe en sus líneas maestras la evolución de la historiografía, y donde rastrea las diferentes etapas de la historiografía española en curso sobre la guerra civil del 36. Pero comienza el relato con una serie de cifras que dan idea de la magnitud y cuantía de la producción bibliográfica en la materia. Tres mil nuevos libros en castellano en los últimos veinte años. Mil doscientos en catalán, más de doscientos sesenta en inglés, casi ciento cincuenta en francés, y contando con lo publicado -en esos veinte años- en otras lenguas, se llega así a casi cinco mil libros (sin contar con artículos académicos, tesis doctorales, numerosas películas, series podcast, y cómics etcétera, etcétera) 

En los años ochenta y noventa de resultas del olvido y amnistía que trajo consigo la Transición (concluyo yo), no se hablaba de la guerra civil o "no se sabía como hacerlo". Pérdida de la memoria familiar, diagnostica el referido autor.  Y "la pérdida del miedo" -que se siguió- a abordar el tema tabú, coincidió con la aparición de conceptos -coincidentes a la vez nota bene con la etapa en el gobierno de José Luis ZAPATERO-, tales como "recuperación de la memoria", o memoria histórica (o democrática) Con un predominio de historias personales, relatos -de parte de testigos o familiares- "de víctimas o verdugos" Priorizando así la pequeña historia. ¿Por influencia -cabe preguntarse- de una corriente, "la petite Histoire", y de su máximo representante G.LENOTRE, de una obra, sobre la Revolución Francesa, las guerras de la Vendée, la historia de Paris y de sus barrios (...), de gran difusión en la historiografía francesa? 

Con las leyes de la Memoria, la situación radicalmente cambió: exhumaciones, bancos de ADN, memoriales, resignificación (sic) de lugares, retirada de simbología franquista, y prioridad en el relato a la represión (mayormente, la del lado franquista) Con el pasar por alto consiguiente sobre los motivos, decisiones y aspectos políticos de la estrategia militar. En una suerte de reparación (histórica) democrática, que traería como respuesta lo que el autor llama reapertura interesada del pasado. Acompañada del surgimiento de una historiografía revisionista

Con la puesta en duda del triunfo electoral del Frente Popular en febrero del 36. Responsabilizando a la vez, del estallido de la guerra al gobierno de la República, y justificando el estallido del conflicto en los Hechos de Octubre del 34, léase en la Revolución de Octubre (asturiana) Mientras la historia se convierte en un campo de batalla. Y se tiende a interpretar la guerra civil del 36 como la Primera batalla de la Segunda Guerra mundial, tal como yo lo hice -¿incluso con cierta anticipación?- dentro y fuera de este blog, concretamente en uno de mis libros (*) Y se empieza igualmente a cuestionar el final de la guerra civil (del Primero de abril de 1939) a base del concepto de guerra civil irregular: la que se dio entre la guerrilla del maquis y la contrainsurgencia (falangista), en los inicios de la posguerra

Y se tiende a pasar a ver en la guerra civil, de una confrontación militar y política a un conflicto socioeconómico con diversos paralelismos y parangones en los demás países europeos. ¿Manifestación en suma de la lucha de clases, nuestra guerra civil? La pregunta del millón. Observándose -por el autor del artículo referido la concurrencia de dos miradas: la de la Academia (sic) -más arriba expuesta- y la de la Política que habrá pasado de tirar un (tupido) velo a hablar desde esquemas superados hace tiempo (léase, en los demás países), con la ciudadanía y los jóvenes -a través de las redes sociales-, más influidos por la primera.  

Y aquí me erijo en historiador, por cuenta de mis estudios de Historia -concretamente del equivalente a un máster (licencia especial, tercer ciclo) con años de adelanto- en una Universidad belga, de una memoria familiar -la mía propia, además de mi memoria paterna, la de cautivo en zona roja durante la guerra civil

Y amén de estudios y lecturas prolijas y continuadas por mi cuenta y de otros estudios y lecturas en una enseñanza colateral -en los años que estudié en el Seminario de Econe-, me erijo igualmente en tributario de una memoria francesa, del catolicismo francés -de antes de la Revolución- a añadir la de la Colaboración en Francia, que fueron las que me legaron en los años de convivencia allí mis compañeros franceses de Ecône. Lo que trato de compartir sin ninguna reserva, con los lectores asiduos de este blog 


(*): "Guerra del 36 e indignación callejera"

viernes, junio 12, 2026

VAE VICTIS! ¡AY DE LOS AUTONOMOS !

(Con mis sinceras disculpas a los lectores asiduos de este blog, por la suspensión -debido a razones ajenas a mi voluntad- de la aparición diaria -y perfectamente desinteresada- de estos artículos a día de ayer, lo que lamento)

Como un rayo en el cielo azul, nos llega la noticia del veto gubernamental -de la Moncloa- a una propuesta de ley, de JUNTS, sobre -entre otros, la reforma del IVA, cotización y derechos sociales-, y es. por encima de todo para (seriamente) limitar a los autónomos el acceso al (subsidio de) paro en resumidas cuentas. Con lo que se nos pone otra vez drástica, brutalmente -como ante un fantasma o negro espectro- delante del enigma insondable -como los de la Esfinge a lo que aquí ya hice alusión-, y es el de la lucha de clases. Que va en el fondo de ello la cosa, y no de otra, aunque a primera vista no parezca mas que le enésima escaramuza (una más) entre el inquilino de la Moncloa y sus catalanes, tan incómodos y exigentes aliados. 

Lucha de clases, o sea poder -hegemónico en la esfera social- de los sindicatos. Sindicatos españoles, que no son -¡ah no!- unos sindicatos cualquiera. sino sindicatos políticos, ultra-politizados, como ellos mismos lo reconocen. CCOO, por su juramento de fidelidad o de obediencia o de fiel sumisión, leal al PCE, como ellos mismos -en el sello de Correos de la polémica (de los cien años del PCE) sin ir más lejos- lo reconocieron siempre -desde el "proceso mil uno" (1001) al menos (y "los diez de Carabanchel")- sin mayores problemas. O en el caso de la UGT, respetando escrupulosa y puntillosamente (sus dirigentes) un nombre y unas siglas (las suyas) remontándose en linea recta a la guerra civil y a la historia de lucha, agitación y de protestas que a aquella nos conduciría

Así las cosas, ante esa situación, frente a ella convenientemente aleccionado o vacunado, llegué yo a Bélgica ay dolor!, con todos mis papeles en regla, como todos mis derechos y deberes pero a falta del más importante de aquellos,  a saber, mi carnet -en regla-, léase el de (sindicalmente) afiliado, a lo que -nota bene- ni en España ni en Bélgica estaba (ni me sentía) obligado. Con lo que dio comienzo para mí una larga y penosa travesía del desierto -años y años-, de semi excluido (socialmente) y dis-cri-mi-na-do. A pesar (en parte) de mis titulo(s) universitarios, o por culpa de ellos más bien. Y presenciando al mismo tiempo, al cabo de largos años de estancia allí en aquella triste y frustrante tesitura, como "compatriotas" recién llegados, olímpicamente pretenciosos (y arrogantes) y optimistas pasaban delante de mi -en aquellas colas de los servicios aquellos (...)- risueños y su flamante carnet como Dios manda en el bolsillo, por cierto (...) 

Agravado todo ello además por mi condición -con toque de infamia, derivado de mis años preso en Portugal-, de ex-presidiario. Lo que deo gratias no es el caso de los autónomos, pero sí que lo sea quizás el empeño que fue el mío, en extremo agotador y fastidioso y descorazonador -circulando en mi caso además por los circuitos (propiamente infernales) de la re-inserción, primero, e interminables, de la Asistencia pública (belga) después-, y era en pos de una meta que por momentos, a veces, me pareció (literalmente) inalcanzable, léase, al cabo de equis horas de trabajo -manual -que ese fue mi caso-, y asalariado, léase declarado (*) 

Agravado o dificultado todo ello, léase de por unas equis horas, por razón de (mi) edad (con el paso del tiempo además (desesperadamente) en aumento, cuando creía estar ya a punto de alcanzarlo una y otra y otra vez (¡pesadilla santo dios!) Pero al final lo conseguí, el estatuto tan ansiado de trabajador sin empleo, "chomeur complet indemnisé", léase con derecho al (subsidio de) paro

Y es desde esa cima (casi) inalcanzable que al final yo alcancé, -¿yo sólo? sinceramente me lo pregunto-,  desde la que me dirijo lleno de empatía a los autónomos, y es sobre todo por haber compartido una suerte que mucho me temo -lo que la noticia que aquí comento hace negramente presagiar- acabe siendo la de ellos. Ello en pos de un derecho social -el del subsidio de paro (o desempleo)- reconocido a todos los españoles. Garantizado por la Constitución  (art. 41), en otros términos. 

Consciente como soy expresándome así de lo bancal del compromiso histórico (sic)  -lleno (o erizado) de pactos implícitos- que hizo posible la Transición. Lo que da idea de lo poco banal, y propiamente histórico -por lo crucial o que me diga, dolorosamente crucial- de la noticia -como un rayo en el cielo azul- que aquí comento. Y es de la triste suerte de una suerte de vencidos de la Transición, léase de la interminable guerra civil.  O sea de los que perdieron la paz -ellos y sus descendientes- aún ganando la guerra. Vae victis! ¡Ay de los autónomos! (o sea


(*): Mecánico de bicicletas durante un año, y obrero agrícola a seguir -dos temporadas completas- en una plantación biológica, con "contrato social" (belga) a cada vez, que no contemplaban (¡ay dolor!) "derecho de preaviso" (entre otras cosas)

miércoles, junio 10, 2026

¿A DÓNDE VA INGLATERRA EN LA TORMENTA?

 El Reino Unido está que arde y cuando digo Reino Unido lo es en lato sensu, desparramándose también la protesta callejera de las principales ciudades británicas -algo insólito hasta hoy-  a Belfast e Irlanda del Norte, hasta donde ha llegado el estallido. que es presentado y coreado en los medios como instigados -sin más preámbulos o explicaciones- por la extrema derecha. Lo que habrá merecido la glosa con la cargazón previsible de humor negro british, de parte del líder anti-inmigración, Tommy ROBINSON, organizador recientemente de una multitudinaria marcha anti-inmigración (no europea) por las calles de Londres. "Calles, casas y coches esta ardiendo y las protestas se extienden por todo el país, ¿A quién echan la culpa los medios, al terrorista violento -salvaje y sanguinario-, a los políticos, a "la pandilla traidora de Westminster"? Por supuesto que no (of course). Me echan la culpa a mí". 

Todo ello el asesinato (sic) de un ciudadano británico en la vía pública, en un caso de degollamiento a manos de un inmigrante,  parecido al sucedido -a Henry NOWAK- unos días antes. Una moraleja suplementaria, de propina, la que nos merecen estos sucesos y es que después de la pérdida o cancelación del Imperio británico tras el desenlace de la II Guerra Mundial, y tras de más de un siglo, cuando la Gran Bretaña había conseguido colonizar a medio mundo, empezó a culminar su fase de decadencia proseguida sin pausa ni descanso hasta llegar a la situación en la que se ve emplazada hoy por culpa de la inmigración (no europea) que absortos estamos presenciando. Y a la mente me viene un pormenor en la historia de la eclosión y nacimiento del fascismo británico -¿comparaciones odiosas?-, liderado por Oswald MOSLEY, y fue que muchos de sus antiguos adherentes eran repatriados de tierras del Imperio británico que convertidas en naciones soberanas e independientes los iría expulsando a ráfagas de su seno. 

Y no sólo ello, a la mente me viene también la figura emblemática de William JOYCE -lord HAW HAW-, que tras una primera militancia en las filas de la British Union of Fascists de MOSLEY, emigró a Alemania, adquirió la nacionalidad alemana y acabó ejerciendo de repórter de lengua inglesa en radio Berlín durante la guerra, tras lo que sería capturado, juzgado y condenado en Inglaterra, y finalmente colgado por alta traición. Y recuerdo efectivamente otro pormenor todo menos trivial de su biografía, y fue que en los inicios de su trayectoria había formado parte en Irlanda  de la formación paramilitar de los Black and Tans -los de Negro y Caqui- de unionistas en Irlanda del Norte que se sintieron traicionados por el Ejército y el gobierno britänico, tras la la Primera Guerra Mundial, y la independencia irlandesa.  ¿Quién fue el traidor pues, donde estuvo la Alta Traición? Pregunta(s) del millón (?) 

¿A donde va Inglaterra. la Gran Bretaña -Britania (rule de waves)- en medio de la tormenta? Esa es la voz de la sangre que nos ha parecido oir a la lectura de estos dos últimos sucesos de la crónica de actualidad más candente de los últimos días (y horas). La voz de la sangre que nos liga a los destinos de Europa -díxit José Antonio PRIMO DE RIVERA (*). Atravesando las barreras de la Historia


(*): "España, germanos contra bereberes". Papeles póstumos

       

martes, junio 09, 2026

CANTO A LA NOSTALGIA

 La nostalgia amor me arrastra

dulce cual aroma de gofres

al compás de la canción,

(luces en el horizonte)


¡Mañanas de los domingos

de aquellos años valientes! 

Borrosos en el recuerdo,

¡Mi Ayer! Playas de Ostende 


Con Vida y Tiempo por delante

cuando veía despedirse el sol

como me despedirán a mí,

el amigo o el ser querido fiel


Nostalgia de un Tiempo que hui, 

vistas de un tiempo que se fue,

¿de paisajes que hice míos?

su nostalgia sólo mas bien (...)


-"Sobre nuestras tumbas (tombeaux)

(a los aires del cantar francés)

el trigal será más bello" (beau)-

de guerra y de Patria a la vez

  

De cuando quise ser Yo, sólo Yo,

SEMPER IDEM, ¿me equivoqué?

I-DÉN-TI-CO a mí, ¿pequé?

¿de orgullo?, no, ¡de timidez!


De no atreverme a atravesar

solos, yo solo el Rubicón aquel

que se me presenta de nuevo hoy

Y no me di cuenta hasta ahora ¡pardiez!


Que me estaban reemplazando

in-di-vidual-men-te, Yes!

 solo YO (uno entre mil)

en el centro de la escena (¡eso es!)


buscando y buscando mi sitio

Rosa de los Vientos, al pecho (Amén)

Venciendo sólo así el vértigo 

que me embarga (sin hacerme caer)


¡Y nostalgia tuya mi amor!:

se fue y vuelve, dulce vaivén.

Porque en las noches de estío

oigo entre espectros tu voz, ¡VEN!