El Reino Unido está que arde y cuando digo Reino Unido lo es en lato sensu, desparramándose también la protesta callejera de las principales ciudades británicas -algo insólito hasta hoy- a Belfast e Irlanda del Norte, hasta donde ha llegado el estallido. que es presentado y coreado en los medios como instigados -sin más preámbulos o explicaciones- por la extrema derecha. Lo que habrá merecido la glosa con la cargazón previsible de humor negro british, de parte del líder anti-inmigración, Tommy ROBINSON, organizador recientemente de una multitudinaria marcha anti-inmigración (no europea) por las calles de Londres. "Calles, casas y coches esta ardiendo y las protestas se extienden por todo el país, ¿A quién echan la culpa los medios, al terrorista violento -salvaje y sanguinario-, a los políticos, a "la pandilla traidora de Westminster"? Por supuesto que no (of course). Me echan la culpa a mí".
Todo ello el asesinato (sic) de un ciudadano británico en la vía pública, en un caso de degollamiento a manos de un inmigrante, parecido al sucedido -a Henry NOWAK- unos días antes. Una moraleja suplementaria, de propina, la que nos merecen estos sucesos y es que después de la pérdida o cancelación del Imperio británico tras el desenlace de la II Guerra Mundial, y tras de más de un siglo, cuando la Gran Bretaña había conseguido colonizar a medio mundo, empezó a culminar su fase de decadencia proseguida sin pausa ni descanso hasta llegar a la situación en la que se ve emplazada hoy por culpa de la inmigración (no europea) que absortos estamos presenciando. Y a la mente me viene un pormenor en la historia de la eclosión y nacimiento del fascismo británico -¿comparaciones odiosas?-, liderado por Oswald MOSLEY, y fue que muchos de sus antiguos adherentes eran repatriados de tierras del Imperio británico que convertidas en naciones soberanas e independientes los iría expulsando a ráfagas de su seno.
Y no sólo ello, a la mente me viene también la figura emblemática de William JOYCE -lord HAW HAW-, que tras una primera militancia en las filas de la British Union of Fascists de MOSLEY, emigró a Alemania, adquirió la nacionalidad alemana y acabó ejerciendo de repórter de lengua inglesa en radio Berlín durante la guerra, tras lo que sería capturado, juzgado y condenado en Inglaterra, y finalmente colgado por alta traición. Y recuerdo efectivamente otro pormenor todo menos trivial de su biografía, y fue que en los inicios de su trayectoria había formado parte en Irlanda de la formación paramilitar de los Black and Tans -los de Negro y Caqui- de unionistas en Irlanda del Norte que se sintieron traicionados por el Ejército y el gobierno britänico, tras la la Primera Guerra Mundial, y la independencia irlandesa. ¿Quién fue el traidor pues, donde estuvo la Alta Traición? Pregunta(s) del millón (?)
¿A donde va Inglaterra. la Gran Bretaña -Britania (rule de waves)- en medio de la tormenta? Esa es la voz de la sangre que nos ha parecido oir a la lectura de estos dos últimos sucesos de la crónica de actualidad más candente de los últimos días (y horas). La voz de la sangre que nos liga a los destinos de Europa -díxit José Antonio PRIMO DE RIVERA (*). Atravesando las barreras de la Historia
(*): "España, germanos contra bereberes". Papeles póstumos