Leo la noticia como un rayo en cielo azul, de la entrada de la Princesa Leonor, a fin de completar su ciclo de formación, en Ciencias Políticas- en la Universidad (pública), y me dan ganas de llorar. De llorar mirando los muros de la Patria mía, entre ellos las tapias y fachadas ennegrecidas por el paso de los años de la Universitaria -y de la Complutense o sea, y es (se diría) por todos los dramas y psicodramas del los que la augusta institución en todos sus sedes y edificios habrá sido en aquel entonces testigo mudo u observadora -de los que ven y vieron todo pero se callan-, y me refiero en particular al trauma colectivo que tuvo toda una generación universitaria -la mía propia- de destinatario, a seguir a lo que llamé mutación cultural, en el estamento universitario y por vía de transmisión, en el conjunto de la sociedad española, a mediados de los sesenta y al calor de los acontecimientos mayores de la mayor importancia y de influencia y difusión a escala global, como lo fueron el Concilio Vaticano Segundo y Mayo (francés) del 68.
Prueba de fuego propiamente hablando pues, más peligrosa y erizada de riesgos, trampas y celadas para una estudiante qualunque y mas aún para la (joven) heredera del trono de España. Que puede ser fruto (envenenado) de la propia opción de la interesada, pero que se nos antoja con (mucha) mayor probabilidad serlo de una decisión tomada de lo alto. Y la Universidad -no hay mas que repasar de un simple vistazo la Historia- es y sigue siendo un desafío mayor, como se está viendo en la crónica de actualidad de la era contemporánea. Para el poder político -véase si no el mayo francés y el (fallido) jaque mate que supuso para el General DE GAULLE- y en España, como lo fue (y aquí así lo tengo explicado) para FRANCO y el franquismo, y con un siglo de adelanto, para la institución monárquica, y para la dinastía reinante entonces como ahora, en la persona de Isabel II, la reina de los tristes destinos.
Y todo ello lo simboliza en gran medida un acontecimiento del mayor alcance e impacto en la sociedad española de aquel entonces, rodeado de un inexplicable silencio en la historiografía y en las obras del tipo histórico de la mayor divulgación, y me estoy refiriendo a la Noche de San Daniel,, también llamada la Noche del Matadero, cuando las fuerzas del orden de un gobierno (liberal) "moderado" con LUIS GONZALEZ BRAVO de ministro de la Gobernación, bajo la presidencia del general NARVAEZ, reprimieron una concentración de estudiantes manifestados en la Puerta del Sol (como los del 15-M,siglo y medio después), en solidaridad con el rector de la Universidad Central, Juan Manuel MONTALBAN, destituido por el gobierno NARVAEZ al que se acusaba de apoyar a Emilio CASTELAR, autor de un libelo juzgado injurioso de la persona de ISABEL II.
La carga de los "espadones" -de la (recién fundada) Guardia Civil y del Ejercito- que se saldó con varios muertos y centenares de heridos, desembocaría en la (sangrienta) rebelión de los sargentos, del Cuartel de SAN GIL (22 junio 1866), y en la Septembrina o Gloriosa -Revolución de Septiembre de 1868- que resultaría en el destronamiento de Isabel II e inicios del Sexenio Democrático (1868-1874), y en la proclamación de la I República. Atención pues al disco rojo, que los pueblos que no aprenden de la Historia están condenados a repetirla. Y la Universidad, hoy como ayer, como en la Noche de San Daniel, como en el mayo del 68 francés, y su resaca años más tarde del lado español, no deja de seguir siendo un peligroso e imprevisible polvorín amenazando con saltar por los aires a cada momento y de llevarse por delante consigo la Paz social, el ordenamiento en vigor y la Concordia y la serenidad ciudadanas (y el Orden Publico incluido por supuesto).
Y es previsible -acorde a esa ceguera, como una segunda natura de los Borbones, tanto franceses como españoles, estos, a seguir a la guerra civil (española) y aquellos, a la Revolución francesa -y al posterior fracaso de la Restauration-, de buscar siempre el centro o el arbitraje o la mediación aún cuando estos sean imexistentes o impensables o imposibles de encontrar -"introuvables"-, es fácil de conjeturar como digo, que la idea de poner a la princesa Leonor en camisa de once varas, esto es en la turbulenta e imprevisible universidad publica española, sólo sea el fruto de una apuesta de largo alcance de la Zarzuela, como lo fue la de la única Transición que quisieron posible.
Y es la de poner imprudente e irresponsable y demagógicamente a la princesa Leonor en el primer plano de la escena, esto es a la cabeza -por razón de fuerza mayor, esto es de majestad egregia- de la juventud española politizada o susceptible de acabar (muy pronto) siéndolo -dentro del sistema-, en un terreno o campo de juego (en política, me refiero) que aparece ya (desde hace un rato) ocupado, por la izquierda, mayormente la de SUMAR, como la de PODEMOS. Y el obligar -por razón de Estado- a la heredera del Trono a meterse a jugar un papel o protagonismo cualquiera en tamaño avispero, me parece un tremendo y calamitoso desatino, sinceramente lo confieso. Lleno de riesgos y peligros. De instrumentalización (viral, entre otros tipos de instrumentalización), de manchar o enturbiar su (buena) imagen, su reputación incluso, y de adoctrinamiento, que el autor de estas líneas lo da -fruto de lo que vi y de lo que viví- por descontado y sobreentendido.
Y a guisa de conjuro y de conclusión, me permito evocar aquí la figura de María ANTONIETA, a quien la monarquía francesa -bajo Luis XVI- en fase de desgaste y de declive- hizo jugar un papel politico en primer plano, que no era lo que ella más quería ni a lo que estaba destinada, y que acabó al final como acabaría. ¿La Princesa Leonor a la universidad pública? Lagarto, lagarto! (como diría GARCÍA LORCA)
Las cosas claras. Blanco y en botella. Esta recordación propagandística, sectaria, partidista -bajo signo "tricolor" of course- de la Noche (trágica) de San Daniel -10 de abril 1865- una repetición general (en versión cruenta y sangrienta no obstante) del 15-M , con (casi) dos siglos de adelanto, Siempre en la Puerta del SOL bajo la mirada atenta del Reloj. Como un Dios MOLOCH. Los universitarios fuerza organizada de la subversión organizada a escala del planeta. "La noticia mas terrible mas extraordinaria -Federico NIETZSCHE dixit (sobre la Muerte de Dios)- de nuestra época"











