martes, junio 02, 2026

COLOMBIA, ENTRE LA ULTRADERECHA Y EL NARCOTRÁFICO

 Ya diserte de antiguo, dentro y fuera de este blog, de lo que convine en llamar el fenómeno (único o cas único, por lo atípico) de la violencia colombiana, puesta de releve sin falta ni discontinuidad con el paso de los años. Desde que estuve allí finales de los setenta, cuando se hablaba de la guerrilla en las lindes occidentales del país, y en zonas selváticas de la cuenca del gran afluente colombiano del Amazonas, el rio Magdalena, y era la guerrilla colombiana (de extrema izquierda) que se fue revistiendo de diversos y sucesivos nombres, allí en aquellos reductos remotos de la geografía colombiana, en espera de días mejores, léase de poder llevar en pos de la victoria, al resto del país a la lucha armada. Una violencia endémica que hizo mayormente eclosión con el llamado bogotazo (9 abril 1948) un fogonazo insurreccional, el que e reencendió la muerte entonces (no esclarecida hasta hoy) de Jorge Eliecer GAITAN, figura emblemática del liberalismo colombiano en un país que estuvo polarizado entre liberales y conservadores durante décadas. A la violencia política, hay que añadir además un fenómeno de gestación mas reciente, el del narcotráfico, con el auge de los grandes cárteles (y no carteles, como se lee en la mayor parte de los medios) de la droga que cobraron relieve y el mayor protagonismo justo después de pasar yo por allí y que hoy se ven absorbidos en la guerra sin cuartel y sin fronteras que lleva la administración TRUMP contra viento y marea, de lo que el primer episodio tuvo lugar en Venezuela, con la captura de Nicolas MADURO, que sirvió de aviso y motivo de gran zozobra y desasosiego para los países amigos o aliados -México, Colombia y Brasil- de la región. Cuando  las barbas del vecino veas pelar, o sea. Qué de extrañar pues ante la reacción -de mal perder- del mandatario colombiano, acorralado y la soga al cuello, como así se deberá sentir de confirmarse la derrota. Dentro y fuera de Colombia. 

Nuevos tiempos los que habrá anunciado Donald TRUMP en ese como en otros frentes de guerra (por su cuenta) De grandes figuras surrealistas en claroscuro y llenas a la vez de colorido, de los lideres en los principales cárteles -como el germano/colombiano LEHDER del que ya me ocupé en este blog- y sus luchas teñidas de romanticismo y de un innegable eco en la opinión, contra la extradición a un país extranjero, "in casu" el aborrecido imperio. De ahí, a una guerra naval declarada y desigual, y oscura -y destinada a ser pronto olvidada-  que se habrá cobrado ya en aguas del Atlántico y del Caribe contra las principales bandas de traficantes, sus primeras cifras de víctimas.  Que se riñe de momento entre los States y  y los países mas arriba mencionados, pero llamada a extenderse rápido como un reguero de pólvora en otros países del hemisferio hispano. Y pienso en particular -que me viene de pronto a la mente- en Bolivia, el país latino por excelencia de la coca y de los cocaleros, aunque ya cayó el anterior presidente Evo MORALES, principal valedor de aquellos. País también de traficantes y de trafico internacional de antes de la Segunda Guerra Mundial, donde se refugiaron muchos vencidos -pura casualidad- entre la comunidad alemana que se concentra mayormente allí en la segunda ciudad del país, Santa Cruz de la Sierra (frente a Cochabamba y La Paz, la capital). 

Y a cuenta de ello me viene a la mente un detalle más significativo que anecdótico y fue que uno de los compañeros de reclusión que me deparó el régimen de cohabitación forzosa en vigor a mi paso -tras mi gesto de Fátima- por las prisiones portugueses, era boliviano (de raza), de apellido alemán, con el que en cierta ocasión evoqué delante de él otro prisionero que se declaraba traficante (sic) Ese no es traficante -me respondió en seco- es ladrón" Con lo que me revelaba a mi gran sorpresa  el orgullo (sic) oculto en las filas del narcotráfico o en ciertos sectores o parapetos de este al menos. Orgullo de casta, Código de honor. De un sentimiento innegable de dignidad, un sentido del honor (sic) degenerado -de innegable raigambre hispana nacido, al cabo de la degeneración -según lo defienden muchos- en el Nápoles hispánico, lo que explicaría que esté presente en Italia (del Sur) como en España, en la Garduña sevillana (del Siglo de Oro)-¿mito o realidad?-  como en la Camorra napolitana, o en la Cosa Nostra siciliana (remontándose igualmente, como por casualidad a la dominación española) 

Y ese volcán mal apagado, de cráteres diferentes y siempre a punto de erupción. amenaza de arrojar ríos de lava ardiente hoy tras el resultado de las elecciones colombianas, de las que habrá surgido en plan de ganador, el candidato ultra que se perfila ya como el vencedor de la segunda vuelta, ante lo cual el presidente Gustavo PETRO anuncia -desatando así una gran tormenta en el país- que no reconoce los resultados. Ante el juicio unánime de observadores y responsables del proceso electoral que no registran regularidad ninguna en las elecciones colombianas   

No hay comentarios: