domingo, mayo 03, 2026
VISITA PAPAL Y "RIESGOS DE POLITIZACIÓN"
Problema del papa PREVOST, o el Papa como problema. Hay que rendirse a la evidencia y mas en lectores asiduos y longevos -desde mi mas tierna edad de toda clase de publicaciones, diarios y periódicos, como lo fui yo: no pasa (ya) un día sin que el papa actual -Leon XIV, papa PREVOST- no acapare o monopolice la atención y puesta en foco de la prensa del día como se puede atestiguar en un examen diario de mañana temprano a través de un (raudo) pase en revista en Internet. Y lo que mas azuza el interés de analistas y comentaristas lo es la respuesta al ¿Quien? Quien es él, quien es el papa PREVOST? Lo que a falta de poder dar a esa cuestión sobrada respuesta -y por qué no?-, equivale o conduce fatalmente a colgarle un etiqueta. Y el común denominador de todas ellas apunta -quien me lo podra negar- hacia la izquierda. Papa anti-TRUMP, papa misionero en Hispanoamérica, -¿en la senda de la Teología de la Liberación ? Papa de los pobres, de los indígenas, en la senda del papa FRANCISCO, su predecesor. Un papa peronista en suma como aquel. Y mas escuetamente, un papa de izquierdas pues, Robert PREVOST.
Lo que bajándole (un poco más) de su pedestal, nos acerca (un poco) más de él. Faltándole así el respeto, se me objetará aquí. ¿De quién la culpa? Un papa discutido -en los medios quiero decir- sin el aura o la aureola de unanimidad, qué digo? de aclamación universal que dispersaron aquellos -de la Prensa mainstream-, a sus predecesores el papa polaco Juan Pablo II, o el papa argentino, Francisco y en mucha menor medida, al papa alemán, Benedicto XVI, como da idea el que éste último durase tampoco, comparado a los otros dos. Un signo (magno) de los tiempos pues, el que atónitos presenciamos, no menor que el que le precedió. A saber, la unanimidad de la que el dúo estelar -polaco/argentino- gozó, y justo al lado o enfrente de él, la puesta en discusión -léase en entredicho- del papa PREVOST. Signo (magno) de los tiempos, cierto, esa antinomia -entre un papa discutido o en entredicho y los plebiscitados y aclamados -en los medios, en la prensa mainstream-, que le precedieron. Como lo que nos pidió -que me diga ordenó- de escrutar, el Concilio Vaticano II, como una fatalidad amenazante entonces -el auge irreversible (en apariencia) del marxismo (o así, esos padres/conciliares lo veían)-, o ahora, como un oráculo amedrentador.
Y en esas estamos, me explico, esperando la foto, que es lo cabe esperar y no otra cosa -como lo vengo aquí pacientemente explicando y como los medios, un día sí y otro también, nos lo vienen, como adoctrinándonos, dándonos a entender-, de la visita del papa PREVOST. Esperando la foto del Papa con el presidente del gobierno de un país que en relación con la figura papal -y desde una perspectiva global- forma una ruidosa excepción. ¿O formaba? That's the question (esa es la cuestión) O sea, lo que está por ver, en la próxima visita. De ahí los miedos, las aprensiones -de los que nos da cuenta la prensa de hoy, ante la próxima visita papal- de un riesgo de politización. Léase de polarización (sic), o sea, de división. De un papa objeto de unanimidad y sujeto a universal aclamación, a un papa en entredicho. Por politizado, por polarizante o sea. Y por encubridor
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