lunes, marzo 18, 2024

PACIFISTA YO? Y DE VOCACIÓN MIILITAR


Alphonse  BOUDARD   (que fue mi amigo), maestro consumado del habla de la calle -tal como se habla en los barrios populares de Paris- « un Céline del argot’, en vía hoy, a años de su muerte, de reivindicación. Ilustración literaria de una actitud irónica y distante de la guerra. De un pacifismo (francés) de posguerra, humorístico y transgresor

« La guerra es divina », escribió Joseph De Maistre, la paz no lo es menos, como lo ilustra la Paz de Dios, de una vieja tradición, de la Europa medieval Y así el pacifismo y el espíritu militar se suceden en equilibrio inestable o en sucesión dialectica en la Historia de Europa y de su civilización milenaria. Lo que viene a desembocar -a modo desintesis e iluminación-, en momentos de crisis en el marco de deflagraciones bélicas como esa a la que absortos (e impotentes) ahora asistimos. Lo que se refleja fatalmente en la (ruidosa) cacofonía en las declaraciones de los mandatarios y figuras del mayor relieve en la atención mediática y en la clase (o casta) dirigente de los países occidentales. Y botón de muestra último y en extremo privilegiado de lo que aquí avanzó lo es la polvareda que habrán levantado las palabras del papa Francisco, en un llamamiento a la Paz y a base de fórmulas en extremo audaces-como lo del « coraje de la bandera blanca- que habrán levantado ampollas y desgarrado vestiduras, sobre todo -como era de esperar- del lado de Ucrania 

Y partiendo una lanza -y no nos duelan prendas- en su favor, no nos parece que esté de más, en extremo (en cambio) oportuno, un repaso de la tradición del pacifismo -que tanto ahora denuestan algunos- en la Europa contemporánea, y en un pase en revista de figuras de las letras como de la diplomacia y de la política, tan destacadas y emblemáticas como lo son Céline, o el que fue premier en la Tercera Republica -periodo de entreguerras- Aristides BRIAND, que evocamos en entrada anterior. Y de Pierre LAVAL del que hoy no se discute el pacifismo que le guió hasta las últimas consecuencias. Y por lo que a España se refieren enfrascada (hay que reconocer) en un fenómeno secular de enfrentamiento guerracivilista, de una guerra mundial a otra pasando por nuestra guerra civil del 36, cabe hablar más bien de excepción que confirma la regla. 

Y la excepción en esa actitud beligerante española cuasi congénita se me ocurre que la encarne destacadamente la figura como la obra de Francisco UMBRAL, sus escritos como su conducta y la semblanza  que de él se nos habrá legado de escritor agresivo, de una prosa corrosiva y de un talante intratable de zarpazos (verbales) bruscos e inesperados como de ellos dan cuenta los que de cerca le trataron,  y de individuo -tal como lo registra fielmente su biógrafa no/autorizada-  indefenso, huyendo de instinto el enfrentamiento directo, y en suma perfectamente inofensivo como persona. Y es tal vez esa paradoja que ofrece el pacifismo umbraliano tal y como qui lo acabamos de describir’ y el guerra civilismo congénito se diría, palpable y omnipresente a lo largo de su obra y en particular de sus novelas -guerracivilistas como yo las llamo- con el telón de fondo de la guerra civil del 36, lo que más llama la atención y más despierta el interés del lector y la glosa que nos merece al hilo de estas reflexiones sobre la paz y la guerra (y los horrores de la guerra) Un pacifismo capaz (sólo) de conjurar los horrores de la guerra y el terror (sic)  de la Historia, marcada de epopeyas heroicas, léase de batallas sangrientas, de lo que Umbral se erige en testigo (witness) inocente desde el terreno de observación peligroso y a la vez privilegiado que le dio verse arrojado en la calle como quien dice, en tierra de nadie o en su condición de hijo de nadie, hijo de un padre (oficialmente) desconocido como ya lo expuse y comenté sobradamente aquí. 

Lo que acentúa aún más si cabe, su pacifismo visceral me refiero, y es el genio indiscutible que es el suyo a la hora de glosar o describir escenas o situaciones violentas, en la paz como en la guerra y el talante guerrero político o militar’ en Azaña como en Lister’ como en Jose Antonio Giron o en el general Saliquet o en el propio Franco. De uno y otro bando. Un pacifismo pues el nuestro y así concluyo, perfectamente legítimo e ideológicamente equidistante, entre el pacifismo filonazi, que a modo de conjuro democrático se saca a relucir ahora, y ese otro de guerra fría -como en Polonia (movimiento PAX)- que las valientes declaraciones del papá Francisco parecen venir igualmente a conjurar, 

Y sin menoscabo alguno eso por supuesto, del espíritu de la milicia -entre « el orgullo y la servidumbre » (De Vigny díxit)- y de la vocación militar, que los  horrores de la guerra -dentro o fuera de Ucrania- no conseguirán en mí -voto a Dios!- ni enfriar ni apagar

Lo que más desconcierta a los antifranquistas -hoy como ayer- de esta novela de UMBRAL, la más lograda de todas las suyas, lo es sin duda la estampa que de FRANCO -frente a los falangistas (los laines) del Cuartel General-, acierta a dar. De un talante predominantemente mi-li-tar


sábado, marzo 16, 2024

RUSIA, IDIOSINCRACIA POLACA Y AISLAMIENTO FRANCÉS



 Solidarnosc (Solidaridad) -1980, verano del 81- de la que fui testigo en mi visita allí. Botón de muestra del complejo amor/odio (paneslavismo obliga) de los polacos, que fractura la diplomacia occidental pro-OTAN de la guerra en Ucrania y aísla aún más el belicismo (anti-ruso) de Emmanuel MACRON

« El riesgo (o amenaza) de la intervención rusa (léase soviética) es un parámetro con el que los polacos no deben contar », declaraba tajantemente -de lo que recuerdo de mis lecturas febriles de la prensa (francesa) mainstream entonces- Jan RULEWSKI, líder del « ala radical » de Sólidarnosc, al que aquellas valientes declaraciones, convenientemente reproducidas en la prensa francesa, me movieron a buscar y con el que finalmente me encontré durante mi visita allí en la « primavera polaca » -verano del 81- de hábito sacerdotal (alzacuellos blanco y sotana negra hasta los pies), en su ciudad natal de Bydgoszcz -Bromberg, en alemán- donde me brindó hospitalidad y apoyo (generosos y valiosos) en compañía de su hermano (menor) Y lo que ahora recuerdo en plena escalada (de momento sólo verbal) de la guerra en  Ucrania, tras el encuentro reciente del mandatario alemán Olaf SCHOLZ y de su homólogo polaco Donald TUSK -líder del partido (Coalición Cívica)  del que mi viejo amigo y bienhechor forma parte hoy- marcando el paso del primero este último, a distancia no obstante -en un sí pero no- de las declaraciones belicistas de éste a favor del envío de tropas sobre el terreno tras las declaraciones en ese sentido del primer ministro francés, Emmanuel MACRON. 

Ilustración oportuna (si cabe) del estado de la opinión pública allí, a añadir a otros signos más elocuentes que otros gestos y palabras, como lo fue el envío por parte de la extrema/derecha polaca -Falanga-ONR- de voluntarios, los primeros días del conflicto, en auxilio de los pro/rusos del Donbass, de lo que me hice oportunamente eco en este blog. Botón de muestra infalible a la vez de  algo que siempre me desconcertó y que hoy (plenamente) asumo como otro parámetro (sic) de las relaciones internacionales y de la geopolítica europea (hoy por hoy) Y lo es ese (inextricable) complejo de amor y odio (sic) que con Rusia y los rusos y todo lo ruso entretienen los polacos, tal como se puso de manifiesto en la Segunda Guerra Mundial y mucho después (doy fe) en la primavera Solidarnosc. 

Todo lo que acabo de exponer acentuando aún más si cabe la soledad de la diplomacia y de la política francesa bajo la batuta de Emmanuel MACRON.En un momento crucial, tal como lo destapa el diario francés Le Fígaro en un reportaje a toda página en su edición de hoy, con el conflicto al borde de un vuelco (« point de bascule ») decisivo, tras las victorias rusas -simbólicas y estratégicas a la vez digan los medios lo que quieran decir- en Avdiivka y en Bakhmout, las líneas de defensa ucranianas amenazando desplome en la fase de guerra de atrición por la que atraviesa el conflicto, con aplastante  superioridad rusa, como lo reconoce el referido reportaje, en stocks de munición y de armamento. Y también -lo que esconde el reportaje- en la moral de las tropas y en la capacidad de movilización 

viernes, marzo 15, 2024

ENVÍO DE TROPAS FRANCESAS A UCRANIA, SÍ O NO


Álgido y encrespado debate en la televisión francesa del envío de tropas francesas sobre el terreno a Ucrania anunciado por Emmanuel MACRON, con el telón de fondo del llamamiento por la Paz del papa de Roma, descaradamente objeto (como cabía esperar) en los medios del Hexágono del más riguroso « black out » (apagón)

Pretencioso, la etiqueta que fatalmente se me aparece -ya les estoy viendo y oyendo- en cada una de mis entradas en política francesa, de un país « que no es el tuyo » (lo primero que tengo que oir) y « más que el tuyo », (de cla-se y ca-te-go-ría,  lo que piensan sin decir) (…)  Y potencia nuclear (no se olvide): lo que nosotros no conseguimos  de un tris. 

Elitista (sic) oí comentar -más claro aún- por mi cuenta y como evidente y consabido, de los labios (un tanto bífidos) de una periodista española, de un nombre del que prefiero no tener que acordarme aquí.Ante lo que no me queda más que rendirme a la evidencia, me explico, de lo atípico y singular de mi trayectoria, de irme a corretear por mi cuenta y riesgo  en otros cielos y otras tierras, por los suelos de una Europa próspera y selecta.y feliz,  huyendo así (para más inri) años y años de mi propio pais. Lo que sigo fatalmente oyendo o leyendo en lo aún sin decir, obviándose  así las ansias y los fregados (y digo bien) de la interminable/guerra civil, de la que es cierto que huí. En nombre como me situé -no se olvide- de la religión, léase de la tradición que veía muerta y semi enterrada entre españoles, y el tiempo no vino más que a darme la razón. 

Y viene a cuento -mi (libre) confesión de culpa- de un debate (bien francés) en la televisión francesa, con el telón de fondo de la guerra/patriótica y las declaraciones del papa de Roma sobre el tema que arde  (en una gigantesca polvareda) y fue entre un polémico presentador vedette de origen iraní, y el anterior ministro de Educación (laico, librepensador anti escuelas de pago o sea) Luc FERRY, y last but not least’, de un tercero en liza, más que simple espectador, no otro que el dinosaurio a fuer de carroza (o carrozón) de Daniel COHN-BENDIT, que en materia de servicios secretos de antes de la caída del Muro, al decir de las malas lenguas tanto sabe y tiene que decir. 

En un inmejorable botón de muestra del poder (omnímodo) de los medios en democracia, de sus estrellatos (star power) y de su temible poder a la hora de echar abajo y demoler (por los suelos, hechos trizas, sin remedio) la buena imagen (look) y reputación de los chivos expiatorios por designación. Y es por cuenta de una guerra híbrida (sic), que entre filigranas del debate no hacia más que rugir: en el arte inigualable de hacer perder los papeles en directo o saltarse los  límites al menos de la más estricta  corrección, escamoteando así el debate y ahogando al canta/verdades por todos los medios, empresa a fe mía difícil de conseguir, como así fatalmente sucedió. Y fue a la hora de defender a capa y espada las declaraciones (escandalosamente) belicistas del ministro galo de Exteriores, a las ancas de la precedente declaración de guerra -alegando a favor de tropas francesas sobre el terreno o sea- del primer ministro Emmanuel MACRON. 

Con el telón de fondo (mayor) de la Segunda Guerra mundial -como no! De una narrativa oficial de la conferencia de Múnich insoslayablemente lastrada a izquierdas casi tanto como a derechas de la memoria de la Colaboración, como no. Del pasado que no pasa, y que -parado (…)- se presta así a que nos lo apropiemos por nuestra cuenta. A buen entendedor  (…)

martes, marzo 12, 2024

MOHAMED SESTOR

Mohamed Sexto -o Sestor (erre bien rodante y fuerte/acento en la o, Ses-tor, como pronuncian graciosamente sus súbditos, en español)- rostro visible del mayor desafío que se nos plantea a España y a los españoles en política interior y exterior: el de la pujanza marroquí -en nuestras posesiones del otro lado del Estrecho, en el espacio europeo-, y la inmigración/invasión silenciosa. En el terreno de la actualidad más rabiosa (en Gaza y en el Oriente Próximo) como en el plano de la Memoria. Un retorno a la España de las Tres Culturas  o un vuelta a empezar de la guerra de religión (y del choque de culturas) No hay vuelta de hoja

GAZA, free Palestine (Palestain!!!) Aparte de mi ese cáliz! De una guerra del fin del mundo en la que no supimos ni quisimos nunca tomar partido (voto a Dios!) ni en su génesis o genealogía -desde el final (y desenlace), de la II Guerra mundial no se olvide- ni en sus rebrotes interminables, como al que impávidos y consternados asistimos ahora. « Reconocimiento de un estado palestino », reto magno del conflicto en llamas, como grandes nombres de la diplomacia y de los asuntos exteriores en la televisión francesa lo están presentando ahora? Ni por esas! Un vuelta a empezar « por otros medios », como decía de la política y de la guerra Clausewitz, de lo que sería la señal aquello sin vuelta de hoja. Como Israel lo fue hasta hoy dirán algunos aquí? Lo del huevo y la gallina, no me digan! 

Este gigantesco rompecabezas que sólo conseguiremos resolver o descifrar planteándolo en términos que nos sean familiares, como para andar por casa: no en clave de conflicto interminable -y que me perdonen Marion y Eric Zemmour- sino de otro factor o elemento de la rabiosa actualidad que nos pilla mucho más cerca, el choque de culturas o sea, que nos llega principalmente (si no a título exclusivo) de uno de los dos bandos, y no es culpa mía (…) Que mentiría o me engañaría a mi mismo si no dijera el peso (quintales!) de la amenaza -la del crimen ritual (…)- que  gravita de cerca abordando la cuestión peligrosa. Sobre nuestros cuerpos, nuestras almas, y más exactamente sobre nuestras gargantas, queda clara la cosa? Que todavía resuenan y nos llegan los ecos de un lúgubre suceso que marcó no hace tanto la sociedad en el país vecino -su estamento docente para más señas- como marcó en otro suceso igualmente lúgubre la opinión pública  en los Países Bajos y no sólo (si mi memoria no se queda corta) 

Que es escamotear el debate en ascuas -re-migración, sí o no- haciendo abstracción del choque de culturas subyacente en la inmigración (o invasión) silenciosa. De culturas digo y digo bien, aunque suene a eufemismo (en lugar, horresco referens! de razas o de etnias), y pongo por testigos a los que me conocen (bien) o a los que me siguen de cerca (…): testigos de mis esfuerzos por abordar o encarar el problema de la forma más abierta y generosa posible desde mi puesto de observación privilegiado -el de la situación, de muy cerca: la del colectivo inmigrante, me explico, en la cohabitación forzosa, y bajo el cielo de la Memoria  (…) Tres Culturas (como en el Año Mil), o un vuelta a empezar, al culebrón interminable (Ceuta y Melilla),  a la guerra (oscura) de Marruecos y a la memoria/feliz (sin depurar) de la Reconquista. Que a buen entendedor pocas palabras sobran (…)





lunes, marzo 11, 2024

SURREALISMO Y NEUTRALIDAD EN BÉLGICA








Cuadro de la surrealista belga Jane Graverol de la exposición « Surrealismo en Bėlgica » con motivo del centenario de dicha corriente artística, profusamente anunciada en el centro de Bruselas. Con el telón de fondo de la Primera Guerra mundial de clave de explicación de una pintura -a fuer de abstracta y surrealista (y sobrecogedora) (,,,)- enigmática y propiamente incomprensible. Algo obviado, por partida doble. Y es por razón del tabú que gravita en el tema en un país de arraigada tradición de neutralidad como lo fue Bélgica, casus belli número uno a seguír en la I y en la II guerra mundiales. También ahora?
 
Una exposición anunciada en el centro de Bruselas en unos posters tan cantosos -cabezas cortadas, sexos a la vista y cuerpos descuartizados (y no sigo)- que me mueven a reflexión y darle aquí a la tecla con el pie cambiado y al mismo tiempo sobre la marcha. Surrealismo y política, en unas consabidas alusiones a sus lazos con la izquierda y a la étiqueta -comunista- de sus exponentes más destacados (los escritores franceses, Andrė BRETON, Louis ARAGON, Paul ELUARD, a los que cabría quizás añadir el pintor belga René MAGRITTE comunista (sic) de la hora/nona, desde el final de la guerra o sea), como se hace repetidamente resaltar en los comentarios que reservan los medios al acontecimiento y obviando así al mismo tiempo lo que salta a la vista de entrada o tras breve reflexión y es el marco histórico, extraño (se diría) a los Españoles por propia definición, me explicó por razón de fuerza mayor, de lo atipico y singular de nuestra historia el pasado siglo, al margen como lo estuvimos de las dos guerras mundiales, sobre todo (jugando en las tertulias a los barquitos), de la primera. 

Surrealismo (como por casualidad, no una pura coincidencia o sea) en el país  más marcado (al rojo) de sangre y fuego por la Primera Guerra Mundial. Y así todo o casi todo se explica para mi, sin necesidad de entrar en honduras de la crítica artística. y es lo que me hace ver como al trasluz uno de los cuadros -de la surrealista belga Jane GRAVEROL- el más desconcertante tal vez de todos los que anuncian esa exposición. 

Y contemplándolo me viene a la mente una de las novelas de Francisco UMBRAL -« Las Giganteas »- que abordė en el trabajo que dediquė a su obra narrativa en clave de guerra civil española. Y fue en el (espeluznante) episodio del ataque de las águilas enloquecidas por la riada que se relata en esa obra. Lo que explica o aclara (de golpe) a mi juicio el cuadro de la surrealista belga mencionada, a riesgo de serios escalofríos (lo admito) Quė otra explicación si no? A la vista de la mujer (como) enjaulada y del águila gigante fuera de su jaula y allí delante (sobrecogedoramente) dentro de la casa, como refugiada, enloquecida por la deflagración bélica o sea (…)

Conjuro o exorcismo magno de los horrores de la guerra, esas obras maestras del surrealismo belga. De un país como Bélgica y de una tradición, la suya, fuertemente arraigada de neutralidad y no-beligerancia que bruscamente interrumpió la Gran Guerra. De un país, de modelo de neutralidad a casus belli número uno (en la Segunda Guerra Mundial igual que en la Primera -y tambiėnj ahora? (•••) De ahí el espeso tabú al que aquí aludo por cuenta del surrealismo belga? Cualquier parecido con la realidad -de feroz actualidad- pura coincidencia?
 
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Coraje de la bandera blanca », lo que el Papa Francisco ha pedido a Ucrania, ante la escandalera « urbi et orbe » de la prensa mainstream, y el estricto apagón (black out) -inútil de precisar- de la prensa belga.   Qué fue de la tradición de neutralidad inscrita en la Constitución belga desde los tiempos de la Independencia?

viernes, marzo 08, 2024

NAZISMO, TRAGEDIA Y FILOSOFÍA GRIEGAS (EN CLARO)

 


Goebbels en el Palacio de Deportes de Berlin (18 febrero 1943) « Discurso de la guerra total » (a seguir a Stalingrado) Sólo  un golpe (maestro) de propaganda? Tras lectura (de un tirón) del « Nacimiento de la tragedia » de Nietzsche, nos hicimos más serios y se nos aclararon de golpe las ideas -narrativa (de vergüenza ajena), dicho sea entre parentesis, de la derecha espanola, BASTA YA! .Una reedición de la tragedia antigua con coro trágico (sic) incluso acompañando: el de los combatientes -rostros ensangrentados y cabezas vendadas-, en primera fila del público asistente, coreando entusiastica y trágicamente -« histéricamente » en la Doxa que del discurso/diálogo del Ministro de Propaganda se nos vende-, a base de preguntas al público asistente, que acabó aquel a modo de invocación y encantamiento: «  Pueblo alemán levántate y Sturm brichtlos! (Que se desate la tormenta!) Boton 
de muestra del innegable trasfondo filosófico y teatral -de la Antigüedad clasica- en el nazismo, y de la tragedia griega tal como muchos vivieron la II Guerra Mundial (vencedores y vencidos) Y de la influencia e inspiración directa de romanticismo alemán y de una más reciente tradición cultural (Sturm und Drang)  (CONTINÚA)

Intenté en vano hasta hoy hincarle el diente al « Nacimiento de la Tragedia » de NIETZSCHE, la más importante y crucial (ahora solo me doy cuenta) de todas sus obras, y a la enésima vez’, bingo! lo veo todo claro como la luz’ entre líneas o al trasluz de esta obra maestra. la más importante de las suyas y con mucho, del capítulo ( en el pasado siglo) de Historia de las Ideas, De importancia y trascendencia filosófica y más aún si cabe en el plano de las ideologías, como se deduce en otra de mis recientes lecturas en sincronía con la anterior, « Nietzsche, campo de batalla » de la que aquí repetidamente hable, del historiador alemán y (difunto) amigo mío Ernst Nolte. 

Porque si como este sostiene -caracterizando como el Anti-Marx (sic) al autor de Zaratustra y pensador del Eterno Retorno y del Superhombre-, todo se pasa como si el debate o querella entre uno y otro quedase al final de esta última filosóficamente zanjado (o casi), a la vez que esa guerra híbrida aún en ascuas hoy de memorias, colofón o secuela principal de lo que el mismo NOLTE denomina o califica de « guerra civil europea » Lo que sólo se logra (en mi modesta opinión) al precio de conceder u otorgar al movimiento nazi o más exactamente a la corriente o magma ideológico de los nazifascismos esas credenciales filosóficas e ideológicas que hasta hoy echaron en falta y tan sañudamente se les negaron por culpa de la guerra de memorias. Lo que el escritor y filósofo italiano de izquierdas y fuera pues de toda sospecha  Umberto ECO, llamó (de forma un tanto enigmática) la Tradición primordial (sic) delante mía en una charla a jóvenes universitarios que impartió recién llegado yo aqui -finales de los ochenta- en una sala de conferencias del centro de Bruselas. 

Y la clave o el hilo conductor de las conclusiones que estoy vertiendo aqui la habré encontrado indagando por cuenta del episodio todo menos trivial inseparablemente asociado a la obra de NIETZSCHE mencionada más arriba, « Nacimiento de la tragedia », subtitulada « del Espíritu de la Música »  Y fue la memorable querella que en los medios académicos y universitarios prusianos en el terreno de la filología y en torno a NIETZSCHE encendió la obra aquellà, en la que intervinieron destacadamente uno de los profesores amigo del autor’, junto con el mismo WAGNER (principal destinatario de la obra) que le envío en tono laudatorio de aprobación una carta abierta, y en contra de aquel, el que pasaria a la historia -WILAMOWIZ-MOELLENDORF (1)- como el sepulturero o enterrador de la reputación académica de nuestro filósofo, que acabó en suma dando cuenta de toda su carrera y obligándo à Nietzsche a seguir nuevos rumbos y a mandar al diablo la filología tal como glosa la fuente a la que hago referencia, y a ser el mismo (lui-même) en definitiva (…) Lo que ilustra o indica claramente a modo de broche final o de lápida mortuoria el reproche que Wilamovitz  lanza a aquel entre acusaciones de querer defender una pseudo filosofía religiosa (sic) o de fundar una pseudo religión pagana filosófica (2), por cuenta de la obra musical de su mentor y amigo Richard Wagner y de la empresa ciclopea en este de rescate de todo un mundo semienterrado de leyendas y tradiciones en lengua alemana. Padres del nazismo (sic) llama a los dos, demagógica o umbralianamente pero no sin motivo, Francisco Umbral en más de una de sus galerías literarias.

Y es cuando WILAMOWITZ al final de la reseña que se dedica a la querella referida alude al sacrificio del intellectum (sic) como un magno desafío en el marco de la querella, a lo que resueltamente se niega. Y a lo que NOLTE subrepticiamente pero de forma no menos manifiesta y declarada parece querer dar respuesta al final de la biografía mencionada -y en el marco de la teoría del conocimiento de la filosofía alemana- glosando los juicios de valor (despreciativos) que merece el intelecto a NIETZSCHE y dándole así pie a endosar a este en las filas de los escépticos (de la Historia de la Filosofía). 

Con lo que el crucial debate -entre NIETZSCHE y MARX en definitiva parece quedar en tablas o en pie. Si no fuera por una consideración final de NOLTE en referencia a una de sus observaciones en su primera obra « El fascismo en su época » sobre la trascendencia (sic), un concepto talismánico a fuer de críptico (e iniciático) en extremo, pero de innegable raigambre e importancia filosófica.

Y es cuando afirma -como lo observa el autor del prólogo a « Los movimientos fascistas » en su edición francesa que los nazismos (o nazifascismos) no fueron en suma más que una reacción contra la trascendencia (sic)  (práctica como teórica) (4)  Entendida ésta en un sentido de emancipación, la cual conllevaría una tal cargazón de angustia e incertidumbre, que no podía menos de ser vista como un flagelo, calamidad o maldición bíblica. y en ese sentido podía NOLTE definir el fascismo como « la más formidable tentativa de poner fin a la incertidumbre » (3) Como un deus ex machina (« providencial », crepuscular) o una última recapitulación (« recapitulatio » ) -estén factor trascendencia- de la Filosofía  de la Historia o de la Historia de las Ideas (,,,) 

Con lo que parece querer erigir el nazifascismo al nivel o categoría de un enigma (histórico y cosmogónico) irresuelto. De una aporía/filosófica o sea. Algo evidente y de una claridad apodíctica y meridiana, pero por qué -la pregunta del millón , o madre del cordero- no se habrá subrayado o hecho observar hasta ahora?


Obra cumbre de Nietzsche y primera de todas las suyas. Biblia (neo/pagana ) del nacionalsocialismo. Con la que todo se entiende y sin la que nada se explica, ni de verdadera historia de aquel ni de las narrativas correctas y piadosas por su cuenta (ya su costa), de vergüenza ajena, sobre todo en lengua española








Ricardo WAGNER, padre junto con NIETZSCHE del nacionalsocialismo, según Francisco UMBRAL. Anuncio. del festival de música de WAGNER en Bayreuth’ -julio del 36-, donde se decidió la (decisiva) ayuda alemana al bando nacional en la guerra civil española. Innegable raigambre artística (y musical) del nazifascismo, espeso tabú a prueba de todas las evidencias

( 1): Ulrich Von Wilamowitz-Moellendorf, filólogo brillante y una figura paradójica (y de la alta nobleza prusiana) (…) Pese a su oposición intransigente à NIETZSCHE en nombre del intelecto (sic) y de un riguroso respeto y observancia (estrictamente) apolítica de la ciencia (filológica), fue uno de los firmantes del Manifiesto de los 93 (intelectuales) a favor de la entrada de Alemania en la I Guerra Mundial. Al final de sus días reconoció no obstante que reposaba en un malentendido (sic) la famosa querella

(2): de signo panteísta: de disolución del individuo en la masa del pueblo alemán (volk) (del Todo o del Uno)

(3): op.cit (1963) p. 405 et ss. En « Les mouvements fascistes », préface, XXI (« une résistance pratique et violente contre la transcendance » )

(4): ibídem


viernes, marzo 01, 2024

ENTIERRO EN EL KREMLIN


HABEAS CORPUS (en román  paladino, « que nos entregues el cuerpo! ») Principio sacrosanto del Derecho y de la British Law que Vladimir PUTIN habrá querido cumplir a rajatabla en el entierro de Alexandre NAVALNY, saliendo asi al paso de los infundios y acusaciones malévolas de los medios y las reclamaciones de la madre del disidente

Entierro en Moscú de Alexandre Navalny con amplia cobertura en los medios occidentales’ en particular los de lengua francesa, a base de una prolífica documentación gráfica que nos merece una glosa imprescindible por breve y somera qu sea. Estampas en primer lugar del público asistente de unas fisonomías bien próximas’ proyectando una imagen de la sociedad rusa, europea y esencialmente occidental lejos de los clisés inhóspitos  y en las antípodas con los que los medios de la prensa mainstream nos tienen acostumbrados y que a toda costa nos estan queriendo vender ahora en el cuadro o marco de una propaganda de guerra. La tonalidad pacífica -las fuerzas del orden discretamente presentes y distantes estrictamente mantenidas al margen al mismo tiempo- de la manifestación de duelo mucho más visible y dominante que la de protesta (de indignación callejera), en lo ordenado del cortejo en los semblantes pacíficos y serenos de los asistentes, en el ambiente de piedad y recogimiento que les envuelve -rosas y claves rojos blancos en las manos- y de religiosidad rusa -presovietica y pos/sovietica à la vez (de confesión ortodoxa) Sin hitos ni slogans ni pancartas (o muy pocas)Y en todo eso, la ruidosa ausencia (como de loba) de la esposa del disidente, apagándose así los ecos de sus soflamas incendiarias y sus furiosas diatribas convenientemente orquestadas en los medios que nos las están vendiendo



« Fake » o no, esas fotos que viene incendiando las redes sociales en la últimas horas: la sombra de mujer araña (o viuda alegre) -sobre todo entre la gente joven-  persigue fatalmente a la que fue esposa/fiel del disidente


Estampa fehaciente de la sociedad rusa de hoy, bajo Vladimir Putin. Régimen soviético, revolucion (de Octubre) bolchevique? Cualquier parecido con la realidad pura coincidencia: lo que se obstinan en no querer ver algunos, que como los exilados (émigrés) de la Revolución Francesa, « nada aprendieron y nada olvidaron »