miércoles, septiembre 07, 2016

¿GOLPE ENCUBIERTO?

El general Armada -en el centro de la foto, de antes de los acontecimiento que llevaron a su destitución- participó en un almuerzo en vísperas del 23-F al que también asistió Enrique Mújica Herzog miembro histórico del PSOE, y brazo derecho entonces de Felipe González Lo que dio pasto -hasta hoy- a rumores e imputaciones por cuenta de los pretendidos lazos del PSOE y de sus principales figuras con los cabecillas del golpe, y en particular con el que pasa por haber sido el cerebro del mismo, a saber el general Armada. Un golpe (blando) que se habría adelantado a otro golpe (duro) en gestación, conforme a otra tesis que no habrá dejado nunca de circular y de hacer la ronda hasta hoy tampoco. ¿La historia se repite? ¿Un golpe preventivo en germen las horas que corren para hacer tragar a la opinión publica española y al conjunto de su clase política el bloqueo escandaloso e inadmisible al que asistimos del sistema en vigor por parte de la izquierda española, y a la cabeza del cual el actual secretario general del Partido Socialista? ¡Vivir par ver fantasmas míos!
Nos mean encima (sic) y dicen que llueve. Como lo leen (sin quitar ni una jota), y con perdón. Y no lo digo yo -que me registren- sino una diputada de Podemos -tal y como lo transcriben literalmente los medios en sus ediciones de hoy- de una trayectoria política de la que lo menos que se puede decir es que trae cola. La mencionada viene a denunciar ahora en unas polémicas declaraciones, que estamos viviendo un golpe encubierto (sic) Lo que viene a evocar irresistiblemente las denuncias en ese sentido del cineasta Almodóvar tras los atentados del 11 de marzo (del 2004) en vísperas de aquellas elecciones fatídicas tres días después, que dieron la victoria al socialista Zapatero. Gato escaldado del agua fría huye. Y a algunos (entre los que me encuentro-) esas declaraciones tan tan sorprendentes y tan intempestivas (así en apariencia) nos huelen a chamusquina. Y es de que algo se esté cociendo en ciertos medios de la clase o de la casta política española.

¿Figuraciones mías? Algunos medios en su edición de hoy -en grandes titulares que me entran por los ojos circulando hoy por la calle en Madrid- anuncian con gran realce el toque de atención que Felipe VI habría dado a los principales protagonistas de la crisis política. Y cuanto mayor el protagonismo mayo el toque de atención cabe forzosamente leer e interpretar de inmediato. Léase, que quien se encuentra directamente bajo presión egregia lo es sobre todo Mariano Rajoy, y que la presión que se venga a ejercer ahora sobre él procedente de la Zarzuela no puede ir mas que en el sentido de que dé su brazo a torcer en el pulso que le viene enfrentando desde hace ya largos meses a su adversario y rival directo Pedro Sánchez alias Zetapedro.

lunes, septiembre 05, 2016

NIETZSCHE Y LA MONJA DE CALCUTA

Calcuta, en olor de multitudes (la foto, es de su centro urbano) Entre brahmanes e intocables. Y con el telón de fondo de la explosión demográfica a escala del planeta. La monja albanesa que el papa (neo marxista) argentino acaba de izar a los altares, hizo de aquella urbe asiática del subcontinente indio la Meca de los parias de la tierra, y de la religión de los pobres y de los intocables que la iglesia del concilio se empleó en difundir a escala del planeta en particular durante el pontificado de Juan Pablo II. Una religión de pauperismo bíblico (judío o judeo/cristiano) y de lucha de clases (en version light "pacifista", a fuer de subversiva e insidiosa) en la que los pobres tienen promesas de vida eterna y de amaneceres radiantes a costa de los ricos -léase la gente de orden, de “derechas”-, que se ven condenados al infierno y a verse arrojados -en provecho de los pobres- ya en esta vida a las alcantarillas de la historia. Nietzsche tenia razón, y ahí estribaba sin duda el núcleo o el meollo más vigente y actual y perenne de su mensaje, y la clave sin duda a la vez de la censura implacable de la que sigue viéndose objeto. Por parte de las policías del pensamiento único y por parte a la vez del magisterio eclesiástico (católico/romano) Ninfa Egeria de los intocables de la India, la monja de Calcuta, y del partido del Congreso (marxista y tercermundista) -de la familia Nehru (y de Indira Gandhi)-, que hizo de aquellos el buque insignia de sus (muy) largos años de gobierno. Y escándalo magno y casus belli como tal, para el hinduismo, religión oficial y mayoritaria de aquel país tan poblado, una de los potencias emergentes del planeta

domingo, septiembre 04, 2016

Poesía de Tu Cuerpo

¡Fijarte en mi mente, mi amor,
qué tarea de cíclopes!
Para unas mentes volátiles
a merced del Viento Norte

que nos lleva lejos y arrastra
y sopla do y como quiere
sin querer de nadie saber
ni de hombres, ni de dioses

que me llevó a mí en volandas
de antiguo (a contracorriente)
cuando me vi al cielo raso
perdido y a la intemperie

de un sol blanco de vencidos,
sin metas, sin horizontes
¡con la rosa de los vientos
en nuestros pechos valientes!

Buscando el aterrizaje
en un puerto (en tierra firme)
para un cuerpo ajetreado
y un corazón penitente

que no encontró reposo hasta hoy
¡qué alma en pena (inocente)!
Harta ya de peregrinar
en la ciudad/selva virgen,

que quiere posarse contigo
donde tú quieras ¡dime!
Para explorar a conciencia
tu cuerpo y tu alma (libres)

que imaginé tantas veces
en mis sueños, en mis fiebres
no como yo te soñaba:
como te ves tú ¡como eres!

Que la mujer sólo es sueño
como una promesa en ciernes
de sentimientos contrarios
y de imaginación ardiente

así es como las veo, y las vi
de niño y después de hombre
y así es como yo te veo
¡bella y desnuda en la Noche

de mis sueños, de mis versos
de poeta (de la Buena Suerte),
de esa poesía que me inspiras
en frío como en caliente!

¡Pura poesía tu cuerpo
en mí presente (y ausente)
que te ofrezco a toda prisa
en estos versos urgentes

Antes que el verano acabe
(antes que mi otoño llegue)


¿Demasiado tarde acaso?
Despacio que voy con prisa,
leí una vez hace siglos
(flor de vieja sabiduría)

y me viene a la mente ahora
que se hace tarde en mi vida
o así se me antoja al menos
¡Flor de melancolía!

Esperando un signo, un guiño
que me ofrezcas, vida mía
que se hace esperar ya un rato
como una lenta agonía

o un cocerse al fuego lento
de una llama de amor viva
que me inflama y me consume
de noche como de día

pensando en ti sólo en ti,
¡te lo juro no me aflijas
con sospechas y recelos!
¡Mentira sólo mentiras!

Las que te inundan la mente,
que no sé lo que imaginas
de mi ayer, de mi presente,
que el futuro es cosa tuya

y yo en él me pongo a pensar
que el ayer no me preocupa,
que llevo el pasado a cuestas
de una vida de aventura

Y el futuro lo eres tú
aunque no me creas, ricura,
un futuro a dos, de los dos
entre esperanza y ternura

la de un alma caprichosa
y voluble y femenina,
de amor y cariño ávida
que finge y que disimula,

un alma de mil disfraces
que te enredan y complican
mientras tu te ríes, mujer
que finges como respiras

que el gustar es lo que cuenta
para ti ¡monstruo, presumida!
(¡Terrible el arte de seducir
que las hace aún más lindas!)

“O seduce o muere, mujer”
(reza el Arbol de la Vida)

¿PIJOS, FRIQUIS? ¡ROJOS Y MERCHEROS!

Manuel Fraga Iribarne, de uniforme del Movimiento en su calidad de ministro de Información y Turismo del régimen de Franco. “¡La calle es mía!” declaró más tarde con ocasión de los sucesos de Vitoria (marzo del 76) Y es innegable la fijación nostálgica que sigue operando esa frase entre algunos (en los que me incluyo) Friqui, pijo, en el lenguaje quinqui que la Real Academia acabo reconociendo (¡ay dolor!) es todo aquel -personas de orden por lo general- que no se encuentra a gusto o no del todo en una calle o un espacio público, coto resrvado de una indignación rampante (callejera) a la que venía a desembocar todo un mundo carcelario -con su jerga propia- en ciertos momentos de auge del caos y de anarquía en la España de estas últimas décadas, tras la Transición que siguió a la muerte de Franco
El portavoz en el Congreso del partido aun en el gobierno (en funciones) tiene mala prensa. Se diría de él un predestinado, como llamado de muy joven -¿de nacimiento?- a verse convertido en chivo expiatorio, en un espantajo o un pararrayos, por ser quien es y por ser como es, por razón de su forma de ser de su “talante” (como gustan de decir algunos) y de su temperamento. Rafael Hernando va de pijo (y con perdón) por la vida, que me diga en la imagen que consiguen dar de él ciertos medios que le son hostiles. De pijo de manual (sic), de pijo (sic) entre los pijos.

Como se vuelve a poner ahora de manifiesto con el linchamiento del que se habrá visto víctima en ciertos medios por cerrarle el pico (bien cerrado) -y cargado de argumentos- a Albert(o) Rivera en la última sesión de investidura No hizo más que soltarle verdades como puños, que además se merecía oir ese político/veleta en el hemiciclo, pero sus palabras caían a todas luces en saco roto para una gran parte de esa augusta asamblea, visiblemente indispuestos y predispuestos en contra suya.

Ya podía decir lo que quisiera, que no les entra. Aunque tampoco parece que a él eso le preocupe en demasía. Quiero decir que no parece desanimarle ni comerle la moralen lo que sea tantos años ya -más de lo que yo me pensaba- como lleva interviniendo en política activa (en el seno de su mismo partido) y en plan de perro ladrador además tan menudo. Un pijo de derechas. Punto. Asunto concluido. Ite missa est. Se acabó la misa (como los franceses dicen) Y es ese calificativo tan descalificador lo que sin duda me habrá movido a darle la tecla en su defensa.

sábado, septiembre 03, 2016

FELIPE GONZÁLEZ, JAQUE AL REY

En esta biografía apasionante -lo que no cabía esperar menos de su autor-, crítica y ecuánime y objetiva a la vez, que acabo de terminar de leerme, se viene a decir que lo que en el fondo movió siempre al general De Gaulle a lo largo de su (larga) trayectoria fue la convicción intima e inquebrantable -e insensata a primera vista- de venir a encarnar a Francia, su propio país, en su propia persona. “La France c'est moi” Como en una oscilación perpetua entre la grandeza (“grandeur”) y la nada (“le néant”) o el vacío. Mutatis mutandis -y que se piense de mí lo que se quiera-, un sentimiento irresistible me embargó los años de la era felipista interminable que viví -desde el 87- en Bélgica, que me llevaba a exclamar para mis adentros ”¡España soy yo!” ante lo que me parecía una descarada e insolente usurpación de imagen -de España y de los españoles- por parte de Felipe González en sus años de gobierno. Un protagonismo y un estrellato casero y a la vez internacional -penoso e insoportable a fe mía por demás- que Felipe González parece querer recuperar ahora como sea, para él o sus ahijados políticos, sin vacilar siquiera ante el jaque al Rey, escondido y bien visible por detrás del bloqueo -y del chantaje- "marca PSOE" al que atónitos asistimos los españoles
Felipe González, con sus declaraciones beligerante de las últimas horas a una emisora colombiana -su país de adopción-, habrá dado (sin quererlo) la señal de alarma que la situación es mas grave de lo que nos creíamos. No es sólo la clase política ni la coyuntura sino España entera la protagonista (por pasiva)de la crisis a la que asistimos. No es un bloqueo trivial ni una crisis como otra cualquiera -como la de los belgas hace unos años- sino que se ve acompañada por el contrario de síntomas inequívocos, inquietantes y alarmantes que la frágil paz aparente que conocimos entre tormentas y bonanzas -hasta hoy- los españoles al salir de la transición amenaza con saltar en pedazos antes tal vez de lo que muchos se imaginan. El partido más votado (sic) y el candidato mas vetado (sic), dice ahora el veterano político socialista refiriéndose al jefe de gobierno en funciones. No es justo ni ecuánime ni objetivo lo que Felipe González dice ahora, en contradicción flagrante por cierto con lo que declaraba aún no hace mucho.

El partido más votado y el mas vetado también, como lo viene a ser su candidato. Nada nuevo bajo el sol por lo demás. Tan vetado como lo fue el PP de los tiempos (infelices) de la era interminable que presidió desde el gobierno de la Nación Felipe González Márquez (¿de los Márquez de Triana o de los del Albaicín de Granada?, y no sigo por esa vía que me pierdo) Y fue el que consiguió imponer él durante años contra la derecha, léase la derechona como la llamo (adulón) Umbral haciéndole a la izquierda no poco el juego. Hasta que se distancio (a tiempo) de ellos, con aquello precisamente de “¡yo he venido aquí a hablar de mi libro!”, y es que ese libro -detalle olvidado- llevaba el titulo tan poco trivial de “La Década Roja”, una palabra -esa de rojo o de roja- que estaba formalmente proscrita (doy fe de ello) en la política española y en su actualidad periodística de entonces desde que el PSOE llegó al poder en el 82 (estando yo ya preso en la cárcel portuguesa)

jueves, septiembre 01, 2016

MOLA, SANJURJO Y LA SOMBRA DEL OPUS

Si algo o alguien no lo impide in extremis, los restos de Mola y de Sanjurjo se verán exhumados -léase profanados- el 16 de noviembre próximo, por orden del actual alcalde (Asirón, separatista, miembro de Bildu) de la capital navarra. Con la connivencia o complicidad nota bene del arzobispado de Pamplona, que alegan el tener (sic) las manos atadas en este asunto. La exhumación de cadáveres, enterrados conforme a la normativa eclesiástica en vigor en su momento, -por más que el lugar donde se encuentran los restos enterrados llamados a exhumarse ahora escape actualmente a la jurisdicción eclesiástica- no deja de revestirse de un carácter innegablemente religioso y sacralizado (y como tal sometido a un ritual bien preciso) ¿Qué cabe esperar no obstante de una diócesis erigida de antiguo en bastión emblemático inexpugnable del Opus Dei, principal brazo ejecutor del desmantelamiento ideológico del régimen surgido de la Victoria en el 36, que impusieron a Franco los aliados, tras su rendición (por mediación vaticana) en el 45?
En una de las obras principales de Dominique Venner, “El siglo de 1914” que vengo citando repetidamente en este blog, se denunciaba lo que no puede verse traducido al español más que como una traición (sic) -en francés “retournement”- de la Iglesia católica en España a raíz de la terminación del concilio vaticano segundo. Durante años, incluso decenios algunos arrastramos el sentimiento de predicar en el desierto en el tema denunciando -como en el cuento del rey desnudo (del conde Lucanor)- lo que nos parecía claro como la luz y que no oíamos en cambio denunciar a nadie por ningún lado ni dentro ni fuera del estamento eclesiástico.

Salvo a una ínfima minoría por cierto, que se veían pueston en cuarentena (como apestados) desde antes ya de la Transición y de la muerte de Franco. Los análisis que vengo vertiendo en estas entradas a la luz de loque convengo den llamar la guerra de los Ochenta Años -léase la guerra civil del 36 interminable que dura todavía- nos habrá entretanto hecho profundizar no poco en nuestro análisis, matizar nuestras conclusiones y afinar no menos nuestra puntería.

Y si es cierto que Dominique Venner acertaba en la intuición histórica del problema que planteaba el cambio de actitud de la iglesia tras el concilio, cabe no obstante replantear algunos sino todos los postulados en los que se fundaba su diagnóstico, tan acertado (y digo) Y es que en realidad no hubo desmarque propiamente hablando, de la Iglesia española en relación con el régimen de Franco tras el concilio y fue simplemente porque ese desmarque se había producido ya mucho antes, en el 45, tras la victoria aliada y la derrota de los nazi fascismos. Si acaso lo que si vendría a haber después -algo no obstante difícil de probar- fueron muestras de deslealtad a la hora de seguir jugando la iglesia -léase el Vaticano y el papa de Roma- un papel de mediación que en su momento Franco acepto y que impusieron las potencias aliadas al Vaticano en el 45, pasando así de mediadores a curadores y ejecutores -apremiantes, por la vía rápida, sin mas prorrogas ni moratorias, ni contemplaciones- de las condiciones de sobrevivencia del régimen, léase de la puesta en práctica hasta sus últimas consecuencias del proceso de desnazificación que las potencias aliadas impusieron  a Franco y a su régimen, viéndonos tratados asi como un país vencido en la Segunda Guerra Mundial.

SANTOS PASTOR PRIETO, NECROLÓGICA A DESTIEMPO

Jesús Leguina (en la foto, de miembro del Constitucional), recientemente fallecido, fue exponente emblemático junto con la que fue su mujer, María Emilia Casas, de la politización -de izquierdas (marca PSOE)- de la magistratura española en las últimas décadas, lo que se habrá visto ahora en la mirilla del pacto PP-C'S, en el marco de las negociaciones con vistas a la investidura. Leguina fue profesor mío de Derecho Administrativo, en el año escolar de 1970-71, en tercer curso de la carrera de Derecho en la Complutense. También lo fue él -en el mismo grupo él y yo (nota bene)- de Santos Pastor Prieto, al que dedico esta necrológica (a destiempo), que gravitaría a no dudar en la misma órbita (PSOE) del que fue su profesor a lo largo de su (no menos brillante) trayectoria. Y esas promesas (al final cumplidas) de futuro tan brillante -dentro y fuera de España- no eran sin duda ajenas al aire distante ( y un tanto arrogante y suficiente a la vez) para conmigo que fue la impresión que me quedó de Santos Pastor en el recuerdo. Una secuela más, ese protagonismo europeo e internacional del PSOE y de sus ahijados y protegidos durante décadas de posguerra, de la derrota española y de la rendición de Franco a los aliados en el 45, en resumidas cuentas. ¿Guerra a los muertos en este blog? La que nos viene haciendo el PSOE  más bien al conjunto de los españoles, intermitente, a rachas -y recrudecida en esta útima década por cuenta de la ley de la Memoria-, grosso modo desde hace cuarenta años. Los de mi expatriación en resumidas cuentas
De pascuas a ramos, en periodo estival sobre todo no sé bien por qué, me da por entrar en Internet y ponerme navegar en busca de nombres y apellidos que se cruzaron en mi vida de una forma u otra. Y hoy me acordé de golpe de alguien que fue compañero mío en la facultad de Derecho de la Complutense -y en el mismo grupo- del que no se me fueron ni el nombre ni los apellidos nunca después porque el recuerdo de su persona y del tipo de relación (escasa) que mantuvimos cuando nos conocimos -hace la friolera de cuarenta y seis años (y no es broma)- se me quedó atragantado o atravesado como una espina (pequeña) en la garganta. Y dudaba en dedicarle esta entrada (necrológica) por tratarse de alguien (¡oh sorpresa!) fallecido ya hace tiempo, a una edad relativamente joven, habida cuenta que aunque éramos de la misma generación y de la misma promoción en la facultad, él era incluso un poco mas joven que yo (de un año o año y medio)

Y se trata del que fue catedrático universitario Santos Pastor Prieto, del que leo ahora unas necrologías de lo mas autorizadas publicadas en los medios en el momento de su fallecimiento (enero del 2010) Fue en el año escolar del 70-71 cuando nos conocimos y cuando coincidimos en el mismo grupo de la facultad de Derecho. Yo llevaba ya a rastras cuatro años un tanto traumáticos en la Facultad de Económicas que por entonces acababa de inaugurar facultad -el año anterior, tras su separación de la facultad de Políticas- en el campus de Somosaguas y que yo “deserté”, si a aquello se le podía llamar así.