domingo, julio 26, 2026

INCENDIOS SIN CONTROL Y SAGA DEL CAMBIO CLIMÁTICO


Cambio climático. ¿Un nuevo dogma en reemplazo de ese otro -ya un tanto maltrecho- de la lucha de clases? Una saga, una leyenda más bien, una creencia fanática. Y un recurso -lo uno con lo otro-, y coartada fácil y subterfugio a punto, para un gobierno que ha hecho de la crispación, la radicalización, la polarización y el enfrentamiento civil, su línea de conducta. Con el omnipresente trasfondo de la guerra de memorias, ¿Pacto? Sí, para la Concordia 

Hacer política con el fuego, o fuego con la política, la polémica está servida. Y si en ella se mete o está metida Isabel DIAZ AYUSO, más madera y más polémica todavía. Es lo que venimos, igual de estupefactos que siempre, observando ante el fuego cerrado desde todos los ángulos y posiciones -en los medios y en la clase política-, en contra de la presidenta de la Comunidad madrileña. Mantener el monte asalvajado favorece que los incendios cada vez sean mas violentos, leemos en las redes,  de una de las (numerosas) requisitorias (contra aquella). Y si unos se permiten (libremente) extender el debate y la polémica en la dirección que les place y por muy lejos que les lleve en el capitulo de responsabilidades (políticas), otros también podemos intentar llevarlo -porque nos place o nos da la gana- en otra dirección distinta. Dejad el cuidado del suelo ("asalvajado") o del campo a las gentes del campo, aún a riesgo de destapar -siguiendo por esa vía- esa brecha (humeante) entre el mundo rural y la actual clase política. Que no hay que ser campesino para rendirse a la evidencia.

Universidad pública sanidad publica y una tercera campaña contra la privatización de los servicios de extinción de incendios, todo vale, todo se permite aún, y es contra la opción privatizadora de la Presidenta, que es una opción libre por definición  en democracia, con la que se puede discrepar y proponer otras alternativas, pero no criminalizar a base del insulto, y de acoso y derribo y del chantaje y de la amenaza, democracia (a la española) obliga. Y a riesgo de incurrir en el mismo reparo (de siempre) y que se me acuse ipso facto que me repito, sacaré a relucir aquí los contraejemplos históricos del desastre de ANNUAL -y del llamado informe PICASSO (tan funesto) sobre responsabilidades políticas-  y también, ¿por qué no? el de la DANA de Valencia aunque este con una glosa o moraleja muy distinta de la que se acostumbra. Que este asunto nos ofrece en verdad un ejemplo gritón y flagrante del doble rasero, léase de la ley del embudo, de los dos pesos y dos medidas que rigen como ley de bronce nuestra democracia sui generis, a la española. Y es ante la tremenda escandalera que habrá montado el partido en el gobierno y su delegado en Madrid, por el pedido de declaración de emergencia nacional ante los incendios formulado por la presidenta de la Comunidad de Madrid. Y la pregunta en mis labios y en los de muchos: ¿por qué no fueron tan poco exigentes tan atenuantes en los requisitos y en las condiciones impuestas con  Carlos MAZON? (horresco referens!) Para que promulgase ( y no a toda prisa y por las buenas) la declaración de emergencia y de todos los requisitos -protocolos, plazos, e impresos requeridos, y hasta pólizas (me figuro)- como lo habrán sido a la hora de emplazar a la Isabel AYUSO por cuenta de la declaración aquella, emplazándola por lo rápido y expeditivo a ella, y al presidente de la Comunidad valenciana en cambio, justo por lo contrario, hasta acusarle o permitir que se le emplazase como asesino (sic) por su (maldita) demora. España y yo somos así Señora. 

Pero en fin, así llegamos a la que me parece cuestión principal subyacente en este debate sobre la política a seguir ante los incendios (sin control) amenazando a la Comunidad de Madrid. Y es lo que se conviene en llamar el cambio climático, postulado científico o creencia pseudo religiosa. La polémica está (de nuevo) servida. Y entro al trapo como un toro bravo -yo que no soy taurino- viendo cubrirse todo de rojo ante mi vista.. Y es ante la expresión o la fórmula de consenso científico. ¡Lagarto, lagarto! que diría GARCIA LORCA. Como los consensos históricos e historiográficos que rigen -de una temible fuerza vinculante (y hablo por experiencia) en el mundo académico de éste y del otro lado de los Pirineos, tratándose de la (interminable) guerra civil española (y derivados). O como el consenso -que se impuso a  todas las fuerzas políticas- sobre la Transición española, la única que quisieron posible, lo que vengo manteniendo como quien clama en el desierto. A tiempo y a destiempo. A sol y a sombra. 

Que a los que acabamos abrazando el agnosticismo en materia (puramente) religiosa ¿nos van a obligar ahora a creer (sic) a un pseudo dogma, a una saga fantasiosa, a saber que el calentamiento global es culpa (sic) del Hombre y de sus empresas? Sin más pruebas que las que se pedían a Donald TRUMP para poder no aceptar el fraude electoral y negar su derrota Para un viaje  así querido Sancho, no necesitábamos alforjas 

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