lunes, febrero 06, 2023

" CUÁNDO SE J...EL PERÚ? "

Cañón del Colca (Perú) Donde se encontraron los restos de una joven belga (desaparecida hace un año en Arequipa) y de la que no se habrá conseguido esclarecer la causa de su muerte hasta hoy. Fascinación por sus alturas y sus honduras (de vértigo) -como por su pasado español ("refoulé")-, en los habitantes (belgas) de un pequeño pais? A donde algunos de ellos sienten (a todas luces) la necesidad de hacerse olvidar. De huir (...)

"Cuándo se jodió el Perú?", una pregunta irrelevante, no histórica(-) sino literariamente quiero decir- porque lo que esta claro es que se está j...(ndo) otra vez. Lo primero que nos viene a la mente de las noticias en tromba que nos llegan de allí, de las que no entendemos gran cosa por encima de una impresión vaga y distinta a a vez que aquellas nos dejan como sin querer, a saber la de una guerra civil (....) Una guerra civil, de clases? quizás, y sobre todo de etnias a la vez. Y es del Perú  a secas, contra el Perú del (gran) Sur, de sierras y de "serranos" -y cocaleros?- de alturas y de altiplanos, más cerca de América (léase de Bolivia) que de España léase de Europa, en una oposición dialéctica étnico/lingüística que se da también en la geografía humano/boliviana. De un Perú un poco a parte pues, y con veleidades separatistas o autonomistas, como lo simboliza la urbe rival de Lima, la capital, y me refiero a Arequipa, cuna de Vargas Llosa (como por casualidad) y que llegó a ser -esporádicamente- capital de la Nación. Perú hispánico en menos o en más, el que a mí se me escapó, y fue en mi tránsito o cruce transatlántico, como no podía ser menos, en una fatalidad que me sobrepasaba si nos podemos a ver. Fatalidad francesa, o sea. Que me llevó -con la excepción mejicana que confirma a la regla- a los paises más cosmpolitas y más abiertos a las infuencias europas (léase francesas) de allí, hasta donde abarcó precisamente la irradiacion y esfera de influencia de Monseñor Lefebvre y de su obra, Argentina, Chile y Brasil y en menor medida Colombia, como en un sobrevuelo - a lo cóndor- del que se se me escapó como por casualidad, la antigua capital del Virreynato, en donde no hubo (nota bene) prácticamente) resistencia (armada) a la presencia española, en el momento de la Emancipación, lo que tal vez le dio malas/ideas -bajo Isabel II- a los gobiernos de la Restauración, de una reconquista/armada, a comenzar precisamente por allí, en Chile y en el Perú (...). Y de vuelta en el recuerdo -desde el olvido- nuestra presencia allí, se me antoja que estemos ante una nueva oportunidad histórica -lo que los griegos llamaban el kairós- que nos abra el camino de regreso allí, entre ansias y estertores de los fuegos de guerra civil, ardiendo a todo arder ahora en el Perú. Un llamamiento a la reconciliación, a la mediación española que me diga lo que nos parece estar oyendo desde allí. Y no en plan ni de jueces ni de parte, y ello por mor de la distancia -el Atlántico por medio- y por la simple razón que entendemos poco (como aquí ya lo observé) de lo que se está ventilando y dirimiendo ahora allí. Un presidente (legítimamente) electo, (cuestionablemente) "auto/golpista" y (cuestionablemente) destitutido), y una sucesora, con indudable apoyo institucional -constitucional y popular- que a fe mia que no quiere rendirse (y con razón) a las voces (de indignación) y ruidos de la calle, y que al mismo tiempo no sabe tampoco por donde tirar (...) De fisonomía más "americana" el uno, de apellido bien español la otra (o vasco/español, me da igual) Indigenismo, e indígenas ( aborígenes)  "Verba volant", rezan los clásicos. y es lo que apercibimos -los vocablos tabúes- de telón de fondo insoslayable de la crisis profunda en la que está sumido el país andino (o andino/español), en un contexto onmi presente o comparable, en el Perú como en los países colindantes, en Chile, en Bolivia e incluso last but non least, en Brasil. De lo que no nos sentimos jueces ni parte, ya digo, ni tampoco absolutamente extraños, como lo ilustra si necesario fuera, la conexión/belga o hispano-belga, que atestiguan un sinfín de visos o indicios. Los que me fue dado de recoger -o el colectar- los años ya largos que llevo aquí. Desde la página de los sucesos -en francés "faits divers"- hasta episodios o capítulos cruciales de la historia belga; desde una simple curiosidad turística (mayor de lo normal) hasta el capricho rayano en la pasión por las culturas y lenguas "muertas", a manos (se sobreentiende) del poder español) O de la fascinacion que lo vasto e inmenso del Perú y de sus paisajes pueden suscitar en los habitantes -léase los belgas, los más jóvenes sobre todo- de un pequeño/pais. Y del gusto o atracción -como un efecto de vértigo (ay dolor!)- que produce en ellos el pasado español, mal asimilado (léase mal/olvidado), o re-pri-mi-do ("refoulé", como se dice en francés)


 

Mario Varga Llosa. Un peruano, no como los otros, como se lo oí comentar a alguno de sus compatriotas? Por lo arequipeño, y "por lo español" Como lo prueba e ilustra su apego a España, el país que parece haber elegido -como las viejas (y buenas) ballenas- para vivir (y morir) Y su apego también -como lo denunciaba él con ocasion del manifiesto Libres e Iguales que (valientemente) en Cataluña encabezó-, a un  idioma (común) bajo amenaza:  y es por el resurgir de las lenguas indígenas -el quéchua y el aymará-, telon de fondo de la crisis (profunda) que atraviesa hoy el país 

 

Bélgica bajo la ocupación alemana. En la tribuna, Augusto Borms, figura emblemática del nacionalismo flamenco, condenado a muerte -y ejecutado- tras la II Guerra Mundial. "El Degrelle" (mutatis mutandis) de los belgas flamencos. Un gran amante del Perú (donde vivió), y de sus lenguas indígenas. En paralelo a su aversión por todo lo hispanico e hispano. Lo que selló fatalmente su destino, vedándole al contrario que a otros de sus compatriotas, la via escapatoria de un refugio español     

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