Hay quien dicen de Jaén que ya no es tierra andaluza, un soniquete familiar a mi oídos, de madrileño (de nacimiento) en casa y en mi familia, andaluza -de Jaén, de Mancha Real- por la vía paterna, y a fe mía que lo oía archi convencido, como si se estuviera pregonando una perogrullada una evidencia de la que no cabía duda alguna, que si mi difunto padre con su acento fuerte y proverbial, con su humor negrísimo a fuer de sarcástico y socarrón, y mordaz, y con su memoria de infancia tan visual y tan viva, sino era andaluz él, quién lo sería, ¡el mundo al revés, no me digan! Y me viene a la mente irresistible la evocación andaluza, con la gira electoral en la campaña allí de Santiago Abascal y su mitin de Jaén, con un lleno hasta la bandera, hoy además, Primero de mayo, fiesta del trabajador. Donde denunció de nuevo la amenaza de islamización (sic) que arrastra la inmigración descontrolada, léase la invasión silenciosa.
Y me pulsó todavía un poco más la fibra familiar de mis orígenes andaluces la lectura de una entrevista -que ayer ya comenté aquí- del historiador Pedro GONZALEZ CUEVAS, y sus ataques certeros contra el presidente de la Junta Juanma MORENO BONILLA, barcelonés de nacimiento -como tantos andaluces, más catalanes que los catalanes más catalanistas (...) Y por encima de todo, andalucista de convicción y de profesión, y celador, promotor y propulsor del culto al Padre de la Patria andaluza. Del que afirma haber desconocido de niño la existencia, por culpa de Franco y de los franquistas. Sin tener en cuenta -como le replica el mencionado historiador- que Blas INFANTE era un perfecto desconocido tanto en la Restauración como en la II República. Y que no sería rescatado del ostracismo y del olvido, apostillo yo, más que gracias, no a su muerte sino a los propulsores (devotos) de su culto de martirologio, entre ellos, el padre Enrique Iniesta, que fue mi profesor en el colegio madrileño de los Escolapios de San Fernando, prostrado devotamente delante de una efigie del líder andalucista en una foto circulando en la red (a mi gran sorpresa)
¡Pesadilla cruel el sueño de una España sin Reconquista! Un sueño que algunos andaluces parecen compartir, ¿muchos, pocos? Una pregunta que pone el dedo en la llaga de la polarización creciente -contra la que alerta el papa PREVOST- en la sociedad española, que no parece preservar tampoco a la Iglesia. Como lo prueba la noticia -sometida a un riguroso black out -doy yo mismo fe que no supe de ello hasta hoy- del incidente de las últimas Jornadas de la Juventud -6 agosto 2023-, presididas por el papa Francisco, que protagonizaron jóvenes españoles, cantando el Cara al Sol, y lanzando gritos "¡que te vote Txapote!" (*) ¿Nada que ver con las dificultades -coincidentes con la visita del Papa FRANCISCO a Bruselas -segunda mitad Enero 2025- que me llevaron, justo después, a forzar mi salida de Bélgica, tras treinta y ocho años de residencia ininterrumpida allí? ¿Nada que ver todo ello con la psicosis de atentados -azuzada en los medios, asociándola a mí? No creo en la meigas, pero hay las
(*): Que curiosamente parecían querer presagiar los recientes gritos -que tanto escandalo crearon en la opinión pública y en los medios- de "¡musulmán el que no vote!"
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