miércoles, diciembre 02, 2015

SEFARDÍES Y LEGIÓN CÓNDOR COMPARACIONES ODIOSAS

Mausoleo en homenaje a siete aviadores de la Legión Cóndor caídos durante la guerra civil española –de veintisiete años de edad el mayor de ellos (…)-, en el cementerio madrileño de la Almudena, sin la placa conmemorativa que lo presidia mandada retirar por la embajada de Alemania en el 2012. El día que el monarca Felipe VI se permita un gesto –por nimio que sea- en memoria de aquellos o en homenaje a voluntarios de otras nacionalidades combatientes en la guerra civil española del lado de los nacionales –como los soldados italianos enterrados en diversos cementerios a lo largo de la Península- dejaremos de sentir un regusto amargo de discriminación (y de favoritismo) en los gestos de la actual dinastía iniciados por el predecesor del actual monarca en favor de los judíos sefardíes expulsados de España en 1492, y a los que se habrá devuelto ahora (por ley) la nacionalidad española
¡Cuánto os hemos echado de menos! Con estas palabras Felipe VI habrá recibido a una delegación de judíos sefardíes en un almuerzo solemne en el Palacio Real donde presentó la nueva ley que concede la nacionalidad española a los descendientes de los judíos expulsados en 1492. ¿En nombre de quien hablaba el monarca, de su dinastía, del conjunto de la sociedad española? ¿Se puede decir acaso sin faltar a la verdad –y sin demagogia u oportunismo- que el conjunto de la sociedad española, sus antepasados en generaciones sucesivas desde aquella efemérides, echaron de menos a los sefardíes?

Si hay que creer a Francisco Umbral en textos y párrafos esparcido a lo largo de su obra escrita lo que hubo fue un olvido colectivo que el autor de Mortal y Rosa no dejaría de fustigar a su estilo y en la tónica culpabilizante que le era tan proverbial y característica. ¿Echó de menos a los sefardíes expulsados la rama española de la dinastía borbónica instalada en el trono de España tras el triunfo en la guerra de sucesión contra la Casa de Austria?

Es posible, si se tiene en cuenta que el judío de la corte era una institución de Antiguo Régimen en Francia, rodeada de privilegios y atada al mismo tiempo a mil lazos de sumisión y de servidumbre, en un reino que no contaba oficialmente con judíos nota bene desde su expulsión definitiva –a cazgo de monarcas capetos- a finales del Siglo XIV, y donde las comunidades judías a partir de entonces presentes –en el régimen de tolerancia (relativa) más arriba descrito- dentro del territorio del reino de Francia lo serian de resultas de la anexión de territorios colindantes (como la Alsacia y la Lorena, Saboya, Aviñón y la Provenza)

martes, diciembre 01, 2015

¿NIETO DE UN EMIGRANTE ANDALUZ PSOE, RIVERA?

Cuando nos “puede” de verdad el líder de Ciudadanos es cuando se nos pone en jarras –una pose bastante habitual en él- a darnos lecciones de democracia. ¿Nieto de un emigrante andaluz, guerra civilista y recalcitrante, Alberto Rivera (que me diga Albert, terminado en t)? Eso explicaría muchas cosas. Entre otras la provocación de de la que se acaban de hacer reos él y su partido votando a favor de una placa recordatorio del 15-M en la Puerta del Sol, provocación a todos los comerciantes y habitantes del barrio que tuvieron que soportar durante meses la inmundicia y los malos modos -y olores (a orines, a porros)- que hicieron reinar allí los perro flautas aquellos, y una discriminación flagrante además -en eso lleva razón la oposición del PP- hacia otras muchas efemérides y acontecimiento que tuvieron de teatro a través del tiempo la emblemática plaza madrileña. Como la entrada apoteósica de los nacionales al final (oficial) de la guerra civil española
A taparnos la nariz y los ojos y los oídos (el día de las elecciones) tocan –los que voten- que aquí todos o casi todos ya se figuran a lo que me estoy refiriendo. Y es que esa corte de los milagros que lleva por nombre ayuntamiento de Madrid bajo la vara de mando de la actual alcaldesa (rojelia) acaba de decidir el erigir una placa en honor del 15-M con el apoyo de Ahora Madrid (podemistas), el PSOE y adivina quién lector, naturalmente los de Ciudadanos, habiendo declarado su representante en el consistorio  incluso que todos (sic) somos hijos del movimiento (ése)

A mí que me registren. A mí y a muchos otros, una inmensa mayoría de la ciudadanía que no se dejaron arrastrar por los cantos de sirena aquellos que sonaban de todas partes, de España y del extranjero, a una inmensa mayoría de gente honrada y sensata me refiero que acabó haciendo abortar la movida indignada aquella venciendo al final –por su actitud de cordura, de firmeza y de rechazo inquebrantables- la epidemia de fiebres (de locura) aquellas. Fui profeta en el desierto al principio en el tema, pero el tiempo -los cuatro años y medio ya transcurridos- me dieron la razón de todas, todas.

No creo en las meigas pero hay las, y con Ciudadanos tenemos la mosca detrás de la oreja algunos desde hace un buen rato. La memoria histórica, los gestos y ademanes de su icono mayor -cuando se pone sobre todo (en jarras ¡ay por dios!) a predicarnos la democracia-, su catalano parlancia (eso sí dentro de un orden) –de su parlancia y de su onomástica la suya (con una t al final) y la de no pocos de los suyos- y ahora para acabar de arreglarlo, su tributo de pleitesía al 15-M de indignados y perro flautas, un epíteto que no les puse yo (que me registren otra vez) sino que surgió espontaneo de esa misma calle que dicen representar ellos mismos más que nadie.

domingo, noviembre 29, 2015

Estrella Errante (poesía en domingo)

¡Qué lejos me pillas, mujer!
lejos tu mundo, los tuyos,
de mi mundo, de los míos
¿Tú el futuro, yo el ayer?


¡Mujer lejana eso eres tú!
Lo que me atrajo de ti ¡eso fue!
Por detrás de ese disfraz
tan cercano (de tu doblez)

Ser de lejanías (Umbral dixit)
como yo lo soy (y lo seré),
lo que vi reflejado en ti
¡Espejo donde me miré!

Amor de lo más lejano
y lo más próximo a la vez,
lo que sentí mujer al verte
aunque te veía del revés

Cuanto más cerca, más lejos,
cuánto más encumbrada -¡j…!-,
más cerca de mi te sentí
y mejor te vi y más te amé

Y mi amor por ti renació
que creía muerto (de una vez)
al cabo de las esperas
¡Qué estatuario el tuyo! ¡Pardiez!

Mujer de piedra (o cartón piedra)
como una estatua de Doré
¿O una figura de cera
que sólo está pidiendo arder?

Entre lo uno y lo otro
anduve indeciso, dudé,
hasta que me encendí en llamas
(y en sueños) volviéndote a ver

¡Tan lejana y tan cercana,
diosa y cenicienta a la vez!

De vuelta de ese otro viaje
donde aprendí -y escarmenté-
buscando ahondar el misterio
de la Serpiente Cascabel

Plantándole cara a la Muerte
en la noche (“de cabaret”),
cierra bares y olvidando
que la que amo eres tú ¡Mujer!

Que lo que me sorbía el seso
eran tus ojazos ¡Tus pies!
y esas piernas montaraces
y ese talle y ese jaez

De piedra rara y preciosa
como el Santo Grial aquél
perdido en la montaña/santa
que busqué y busqué ¡Y encontré!

A fuerza de idas y vueltas
como estrella errante (al caer)
cruzando en la lejanía
ante esos ojazos que ven

Que me dejaron marcado
mirándome así (de través)
Por eso te amé y te amo
¡Por eso vuelvo a ti ¡Mujer!


Poesía contra mi reloj,
estos versos llenos de amor

Poesía (triste) de domingo
en la noche (frío y lluvia)
de un noviembre ya tardío
aciago, húmedo y bello
de ese su encanto escondido

Poesía transida (en exilio
interior) de un alma en vilo
siempre colgada de ti
entre sonrisa y suspiro

Poesía pura y sentida
y proscrita, de maldito,
de un alma curtida al fuego,
entre sonrisa y suspiro
Poesía que tiembla y palpita
pensando en ti ¡amor mío!

entre sueños o despierto,
siempre cuerdo, siempre ebrio
de ti, de eso que me diste
hace ya (que no recuerdo)
que puso mi alma a invernar
mi alma como mi cuerpo
y la impidió envejecer
teniéndola por el cuello,
para que no se me hundiese
y me estuviese derecho
por dentro como por fuera
siempre en pie, y siempre enhiesto

Poesía de extrema urgencia
como en estado de sitio
en redor y en mi yo íntimo,
luchando por revivir
eso que llevo conmigo

de poesía y de verdad
que no me deja tranquilo
vivir como un buen burgués
(me sopla el duende al oído),
como un acicate (o un freno
en caballo enloquecido)

Poesía de amor y dolor
de un corazón herido
y sangrando por la herida
sin darse (¡no!) por vencido

¡Esperando sólo la hora
de bajar a ti amor mío!

KANT Y EL NACIONALSOCIALISMO (A ALBERTO RIVERA)

El diario del doctor Goebbels –publicado hace algunos años a cargo del historiador revisionista británico David IRVING- se ve repleto de citas y referencias a KANT, en ritmo creciente a medida que se adentraba la Segunda Guerra Mundial y se aproximaba su trágico desenlace. Diálogo de sordos –mÁs que campo de batalla- la obra del pensador del Imperativo Categórico (que en español suena muy bien, pero que se entiende muy mal), al que todos citan y muy pocos se tienen leído. Lo que le libró de una carga tóxica cualquiera, al contrario que Marx, que nadie entendía igual, pero que todos leían en mi época universitaria (salvo mi menda, y otros diez y siete en la universitaria madrileña)
No reprocho a Alberto Rivera –vaya dicho de entrada- el no haber leído a KANT, más bien seria lo contrario lo que me hubiera parecido (seriamente) de preocupar, que un hombre de su edad –tan joven como lo es el dirigente de Ciudadanos- y con aires de tener mucho mundo ya detrás, a pesar de juventud, se hubiera adentrado tan siquiera un poco en ese “desierto de Arabia” que es el sobrenombre que pusieron algunos entendidos o profanos a la Crítica (y no Ética) de la Razón Pura, la obra principal y más citada –que no sé si leída- del célebre filosofo.

Yo también, como Alberto Rivera, estudié a KANT en la Universidad, e incluso ya en el bachillerato. O al menos lo que de él se traduce o interpreta al traducirlo del alemán a otras lenguas, que si hay que creer a lo que un chileno comunista decía de Heidegger en un panfleto de denuncia – autentico best-seller tras su aparición hace ahora ya unos treinta años- sacando a relucir el pasado nazi del filosofo existencialista que fue su profesor (estando él exilado en Alemania tras la caída de Salvador ALLENDE), le habría declarado en una ocasión que el alemán era la lengua filosófica por excelencia y que en temas y en textos filosóficos las traducciones a otras lenguas pecaban siempre de deficientes por propia definición (filosófica)

viernes, noviembre 27, 2015

MEMORIA HISTÓRICA Y SECESION EN CATALUÑA. EL NEXO IRREFUTABLE

¿Hacia el entierro del hacha de guerra de la memoria de los vencidos? El hijo del rojo socialista cuatro caminero, con el señorito andaluz –seis (o siete) tíos muertos en Paracuellos- ofrecen una imagen todo menos rival, se estará de acuerdo conmigo. No me he leído la entrevista pero los gestos –y las sonrisas (y la química que traducen)- son más elocuentes que las palabras. De la dirección de viento que sopla, en contra de la de la ley funesta de la memoria (guerra civilista) (…)
¿Están cambiando las tornas en materia de memoria histórica? Me lo preguntaba seriamente en una de mis últimas entradas, y me lo vuelvo a preguntar más seriamente ahora tras a noticia que leo en la prensa digital de la votación en el consistorio –municipal de la localidad cordobesa de Baena, de un moción parar retirar a Franco la Medalla de Oro de la localidad, que salió por los peloso, con el voto en contra del PP, la abstención de Ciudadanos –que en Andalucía se ve que se andan con más pies de plomo en el tema que en el resto de España- y gracias a los votos de IU y de la mitad sólo de los del PSOE, la otra mitad en cambio –la gran novedad que reviste de mayor transcendencia a la noticia- se abstuvo. Más revelador todavía, l publicación digital (fuera de toda sospecha) donde leo la noticia habla, comentándola, de bloqueo (sic) político y sentimental en el que se halla el debate de memoria histórica y de la gestión (sic) del pasado.

¿Una casualidad apenas que este cambo de tendencia que se atisba –tras esa otra moción sobre el callejero madrileño que no prosperó en el ayuntamiento de la capital de España- se dé precisamente en esa localidad cordobesa, teatro de un bombardeo de la aviación republicana –con victimas sobe todo en a población civil- que precedió, en el marco de la fase final de la batalla del Ebro, al otro más sangriento aun en día de mercado, sobre Cabra días más tarde, el 7 de noviembre, y que lo había sido antes de eso de una fuerte represión los primeros días de la guerra de resulta sde lo incierto de la situación en aquella localidad como fue el caso en gran parte de la provincia de Córdoba y demás provincias andaluzas donde tras la incertidumbre y las vacilaciones iníciales acabó triunfando el alzamiento (Sevilla, Córdoba, Cádiz y Huelva, y Granada)?

jueves, noviembre 26, 2015

¿SÍ O NO A LA GUERRA?

Manuel Aznar Zubigaray, abuelo del ex-presidente del gobierno, fue ministro plenipotenciario de la embajada española en Washington en el año fatídico de 1945. Un puesto que vendría (a todas luces) a no ser más que un disfraz o coartada de la verdadera función de nuestro representante, la de alto/comisionado (a las órdenes del embajador Lequerica) –y pari passu de informador autorizado de la administración USA- del proceso de desnazificación española puesto en marcha tras la rendición de Franco a los aliados por mediación vaticana, en la postrimerías del conflicto. Y esa imagen de hombre de confianza de Washington –y por vía de consecuencia, de Londres- que llevaría pegada a la piel (post/mortem) el abuelo, se vería transmitida (por méritos propios) a su nieto. ¿Marcar el paso en Siria detrás del presidente francés ahora (y del premier británico)? Nadie nos pide tanto
Fui amigo en mi juventud universitaria de José María Aznar, lo tengo ya aquí no sé cuantas veces declarado. Militamos juntos en un grupo falangista joseantoniano del que yo era –unos tres años mayor que él (de diez y seis años él y aún en el bachillerato cuando yo le conocí)- su jefe de escuadra. No lo digo por incriminarle o con la intención –un tanto remota o irrealista (y pretenciosa) se me reconocerá- de perjudicar en poco o en mucho su carrera política o la imagen de hombre público que es la suya. Lo digo sobre todo para sacudirme inhibiciones yo mismo, a la hora de emitir juicios sobre sus posturas, sus gestos y declaraciones en la política española de la que sigue siendo activo protagonista. Y sobre todo en materia de política internacional como es el caso ahora .

El abuelo de José María Aznar -como lo recuerdo en mi libro a punto de aparición sobre Cataluña-, fue nombrado en el año clave de 1945, el del final de la Segunda Guerra Mundial y de la derrota de Alemania y de los nazi fascismos, ministro plenipotenciario de la embajada española en Washington –un respeto- a las ordenes del nuevo embajador José Félix de Lequerica, hasta entonces ministro de Exteriores, tras haber sucedido al ministro Jordana un año antes en el cargo.

Un puesto aquél que como lo explico en mi nuevo libro venía a ser una especie de disfraz o de coartada de la misión que en realidad incumbía al abuelo de José María Aznar en la capital norteamericana, a saber la de alto/comisionado –por el lado español (y de informador autorizado nota bene de la administración USA)- para el proceso de desnazificación (léase de desfalangistización o desfascistización) del régimen surgido de la victoria del primero de abril del 39, tras la rendición de Franco a los aliados por mediación vaticana en las postrimerías del conflicto.

miércoles, noviembre 25, 2015

MEMORIA HISTÓRICA ¿CAMBIAN LAS TORNAS?

Salvador Dalí, español universal, genio de la pintura del siglo XX, superior –según muchos- a Picasso. Genio e inspirador de genios extranjeros como los belgas Delvaux o Magritte. La izquierda quiere ahora borrar del mapa –y del callejero madrileño- su memoria. En Bélgica desde luego no lo entenderían. Más que sus encuentro con Franco, lo que algunos no le perdonan es su cuadro surrealista (genial) "el Enigma", donde retrataba a Hitler, en forma de foto o de pegatina, y por vía de consecuencia le inmortalizaría en la historia del Arte como lo que fue y sigo siendo, enigma entre los enigmas
La memoria histórica irrumpe de golpe en la pre campaña electoral, como lo anunciaban titulares de la prensa de hoy. Así, en uno de ellos leíamos que el PSOE y Ahora Madrid (los podemistas de la alcaldesa rojelia) presentaban hoy en el pleno del ayuntamiento una moción por la vía de urgencia (relativa) un proyecto de listado completo de calles y centros públicos “franquistas”de ciento cincuenta para arriba- debiendo ser presentado en un plazo de cuatro meses con vistas a rebautizarlas, y en otro titular leemos que Pablo Iglesias, el líder de Podemos viajaba hoy a Villafranca de Barros tierra natal de los suyos para celebrar el no sé cuantos aniversario de su abuelo, del que habrá hablado hasta ahora ya tanto (casi tanto como lo habrá hecho del suyo José Luis Zapatero)

Es curioso el calendario de urgencia de los socialistas que les lleva a querer quitarse la patata caliente de encima hasta para después de las elecciones del próximo día 20. Y es sin duda instructivo y revelador el peguntarse por qué lo hacen. ¿No será porque la propuesta les daría (tal vez) algunos votos (de más) y su puesta en aplicación en cambio corre el riesgo de quitarles esa cantidad de votos y muchos más todavía? Que a tenor de las listas negras que van apareciendo -Santiago Bernabeu en ellas- la mitad del callejero madrileño acabaría viéndose tildado de franquista. Pólvora mojada como sea, porque la propuesta al final –en uno de esos golpes de efecto a lo que nos viene acostumbrando la alcaldesa de izquierdas, como con el libro sobre sus experiencias sexuales (sic) que acaba de publicar- no habrá sido aprobada por la abstención de Ahora Madrid y el voto en contra del PP y de Ciudadanos –¡oh sorpresa!- que se van pareciendo más que a un partido (normal) a un veleta, en el tema al manos de la memoria histórica.

¿Y a qué se debe la abstención de Ahora Madrid que tanto habrá sorprendido a algunos a comenzar por el que esto escribe? A lo mismos grosso modo, cabe apostar, que les impone cautela y pies de plomo a los socialistas y además a la estrategia –un tanto vacilante- del partido de Pablo Iglesias de buscar el voto del centro, la panacea y leitmotiv de la política española –que ya persiguió José María Aznar y en general todos los partidos de centro (o centroderecha) desde lo tiempos de la transición política. Según una encuesta del diario el Mundo en su edición de hoy -que habrá flirteado no poco con el guerra civilismo en estos últimos años-, la opinión de sus lectores se decanta claramente –en una gran mayoría- en contra del cambio de callejero madrileño (de un signo guerra civilista)