martes, mayo 05, 2015

JEAN MARIE LE PEN REPUDIA A SU PROPIA HIJA (LA RUPTURA)

“Gilles” (1939) del escritor fascista Drieu La Rochelle, fue la gran novela en lengua francesa sobre la guerra civil española. Los franceses escarmentaron en cabeza ajena con nuestra guerra civil, por eso no la hubo en Francia ni antes de la Segunda Guerra Mundial ni al final de la misma. El pasado que no pasa –simbolizado en las figuras antagonistas del general De Gaulle y del Mariscal Pétain- sigue no obstante dividiendo a los franceses, y por ende al Frente Nacional por dentro también a lo que parece. Pero mientras que la postura de un Jean Marie Le Pen es conciliadora en el fondo, la de los mentores de la "desdiabolización" del FN, pasa obligatoriamente por la execración de la figura del Mariscal, sin reservas ni matices
Las cosas claras y el chocolate espeso, reza un viejo dicho español. Y los españoles nos vimos tal vez presos hasta hoy de una imagen de nosotros mismos que hacía de nosotros un pueblo sin dobleces, fieles a la palabra dada, y refractarios –de nacimiento- a todo tipo de lenguaje mendaz o falaz o simplemente equivoco, o tramposo o fraudulento. La verdad estaba de este lado de los Pirineos, del otro en cabio, la hipocresía entre sonrisas melifluas y el leguaje florido de las medias verdades. Así nos educaron y a fe mía que así pensó grosso modo hasta hoy el autor de estas líneas en sus largos años de transito por países de francofonía. Los franceses tenían de antiguo un problema con la verdad.

Los españoles en cambio estábamos llamados a proclamarla y a difundirla –y a defenderla sin compromisos ni componendas-, como así nos lo enseñaba nuestra historia, o al menos la versión mas edificante de la misma que mamamos (tantos) como quien dice. Y de repente, golpe de efecto. Y es que viene ahora a caérsenos la venda de los ojos de esa evaluación comparativa tan halagüeña para nosotros y tan tacaña y tan roñosa para ellos, y es por el desenlace tan espectacular y tan deslumbrante del psicodrama al que hemos venido asistiendo entre la presidenta del Frente Nacional y su propio padre. Tragedia griega a lo “Racine” y en versión de nuestro tiempo, la ruptura que acaba de consumarse entre padre e hija a la vista de todos y en primera plana de los medios. Con la madre como con la Patria, con razón o sin ella, reza un viejo proverbio en lengua española que oí por primera vez de labios de un español criado en Argentina.

domingo, mayo 03, 2015

Blanco Nácar de Mujer (poesía en domingo)

(Paisaje de devastación)
 Entre llamas y escombros
te vi pasar silbando, Juan
¿Por qué?-. No lo sé, créeme, no

Que no sabría decirte
lo que me empuja bajo el sol
escurridizo entre nubes.
Sol rojo de la persecución
que me hizo cínico y sagaz,
sol rojo de la expatriación
que me hizo mirarme al espejo
buscando quién soy (y me templó),
sol blanco de los vencidos
apuñalados a traición,
soles negros de la guerra,
sol de justos, de hombres de honor
que vio en mí morir el mito
¿Y nacer otro igual? ¡Mayor!-
Al fuego de la actualidad,
y al cabo de la prueba atroz.
cuando me vi aún más solo
de lo que ya lo estaba ¡Dios!
Cuando me quedé sin dormir
(casi) esas tres noches de horror
por las escenas aquellas
pegado al (mini) ordenador,
cuando las tornas cambiaron
y el gran misterio se cumplió:
el que unos paguen por otros,
el justo por el pecador,
ley de bronce de la Historia.
Y todo en torno a mí cambió:
mi mente amaneció metal,
(firme en mi resolución)
y mi alma, piel curtida
en el horno aquel abrasador.

“Si el grano no muere”, ya sabes,
alma inquieta, tú, sí, lector.
verdad astral, ley de vida
tras el dogma y la religión.
Y estaba en el cielo escrito
que el mito muriera (d’abord)
antes que renaciera en mí
la luz de una nueva visión
y lo viese todo al revés
e igual a la vez, de color.
Y vi blanca a la mujer blanca
amenazada de extinción,
blanca como Beatrice Martin,
estrella de la canción,
la criatura del show business
que tanto –¿por qué?- me inspiró
del otro lado del charco.
¡Misterio (boreal) de blancor!

¡Parabola y profecía
el nácar de tu piel, Amor!


Posada con lumbre y fonda
lo que echamos tan de menos
las gentes de esta época,
refugio, sitio de encuentro,
parador (camino o ronda)
por el cruce (o encrucijada)
de mil rutas milenarias
rumbo al espacio sideral,
al vacío, a la nada,
por los caminos del Adiós
en vísperas de batalla

Instante del despedirse
-¿hasta siempre, hasta mañana?-
eterno, inolvidable
(en nimia y trivial jornada)
que se fija en algún sitio
de la ciudad/solitaria
de sus paisajes, sus muros,
como una aldea encantada

Como aquella Ciudad Muerta
de sirenas y campanas
del Norte gris y lluvioso
que me robó un poco el alma.

Un poco sólo, no toda,
-¡no seas celosa, niñaza!-
que no tengo más refugio,
más hostal ni más posada
que tus brazos, junto a tí,
mujer celosa, niña mimada,
a la sombra de tu cuerpo
y al calor de tu mirada

JEAN MARIE LE PEN ACLAMADO ENTRE LO SUYOS

Yvan Benedetti, dirigente del disuelto movimiento “Obra francesa” (por orden del entonces ministro del Interior, el oriundo Manuel Valls) y víctima emblemática –tras su exclusión del partido en el 2011- de la línea de des diabolización llevada adelante contra viento y marea por la actual presidenta del Frente Nacional Jean Marie Le Pen. Tuve una breve conversación –amena y cordial- con él con ocasión de un congreso de “pensamiento proscrito” celebrada en Madrid el pasado fin de semana. Me diagnosticó que Jean Marie le Pen acabará viéndose relegado al interior del Frente Nacional. La evolución (frenética) de los acontecimientos parece darle la razón y contradecirle sucesivamente (…)
Jean Marie le Pen, aclamado ayer en el desfile tradicional del Primero de Mayo que celebra el Frente Nacional por las calles del centro de París cada año. Como una súbita aparición el fundador del Frente Nacional hizo irrupción en el estrado preparado para tribuna de la actual presidenta del partido en el preciso momento en el que ésta hacía su aparición y se disponía a pronunciar su alocución, permaneciendo él allí breves instantes bajo la aclamaciones y los aplausos y los gritos de apoyo entusiastas de unan gran mayoría de los asistentes, antes de desaparecer del escenario. El mensaje que con ese gesto habrá querido lanzar el fundador del Frente Nacional a las instancias dirigentes de su partido no puede estar más claro, a ver lo que hacéis, como os comportáis conmigo sino queréis que el partido salte en pedazos.

Porque está igualmente claro que una mayoría de los militantes y del sector más fiel de votantes del Frente Nacional se sienten (mucho) más identificados con la línea que encarna el fundador o con la de su nieta Marion que con la línea de des diabolización que viene propugnando –como un leitmotiv obsesivo ( obsesionante)- Marine Le Pen contra viento y marea, secundada por el número dos del partido del que ya me ocupé en alguna de mis recientes entradas. Para el próximo lunes, día cuatro, está convocado Jean Marie Le Pen ante la comisión directiva del partido, y todo parece indicar que el viejo patriarca le pen evitara la exclusión con la que le amenazaba el número dos del partido, Philippot, su principal adversario y detractor. ¿Quedará todo en agua de borrajas? Se admiten apuestas.

viernes, mayo 01, 2015

¿ULTIMAS HORAS DE JOSE ANTONIO? ¡BASTA DE MITOS Y CUENTOS DE HADAS!

Una parábola/oriental (como las de la biblia), a la altura de la era de la revolución informática que vivimos: la muerte retransmitida en directo a las cuatro esquinas del planeta –con instantáneas como esta que vienen circulando en la red (verosímilmente censurada en un principio en la mayor parte de los países)- del coronel libio Gadafi. Una parábola retrospectiva de lo que fueron más que verosímilmente las escenas finales de la vida y de la muerte de José Antonio en la cárcel de Alicante
De la actualidad editorial madrileña de estos últimos días, a la que no dejo de tomar el pulso cada vez que vuelvo, se destaca un título que menciono en el índice bibliográfico de mi libro de reciente aparición –que me habrá traído de vuelta ahora a Madrid para presentarlo- y lo es “Las últimas horas de José Antonio” que va ya por la quinta edición, lo que es un dato nada trivial, tengo que reconocerlo. ¿El canto del cisne del mito joseantoniano que radiografío –y denuncio a la vez- en mi libro, “Guerra del 36 e Indignación Callejera”

Cabe así pensarlo desde luego porque una lectura pormenorizada y en detalle de eta obra –mitad histórica mitad novelística- se llega a la conclusión que los gérmenes de muerte –de la muere del mito me refiero- van ya contenidas en esas obra, como dispersos entre sus páginas. Y cuando hablo de mito joseantoniano me refiero por supuesto al mito erigido o nacido en torno a la figura del fundador de la Falange, y no a todo lo que tuvo de auténtico y ejemplar su figura, que es sin duda lo que hizo posible el mito y el destino sin par que conocería en la guerra civil y en décadas de posguerra.

jueves, abril 30, 2015

PRESENTACIÓN DE MI NUEVO LIBRO EN MADRID


Como anunciado, presenté ayer tarde mi nuevo libro "Guerra del 36 e Indignación Callejera" (Círculo Rojo) en una librería madrileña de la zona Moncloa-Argüelles con buena afluencia de público y aceptables cifras de ventas. El acto contó con la presencia de familiares míos, amigos y camaradas, compañeros de colegio de los Escolapios de San Fernando, y del autor del texto "a modo de prólogo" del libro, Fernando Alcázar de Velasco. Aquí van los testimonios gráficos del acto de los que dispongo por el momento

martes, abril 28, 2015

ROJOS PRESOS DE LOS NAZIS (ROMPIENDO MITOS)

Momento fatídico –el 8 de mayo de 19445, tras la caída de Berlín y la firma del armisticio por el almirante Doenitz- cuando Leclercq, jefe de la División que llevaba su nombre –y que incluía una compañía, la Nueve, integrada (en todo o en parte) por rojos republicanos españoles- lleva a la muerte (al paredón) a un grupo de jóvenes franceses voluntarios de la 33 Panzer División SS-Carlomagno, hechos prisioneros por los aliados en las inmediaciones de la capital alemana, en una reacción fulminante a la réplica de uno de ellos, tras verse afeados por el general gaullista el vestir un uniforme extranjero, él que vestía en aquellos precisos momentos uniforme del ejército norteamericano. Un caso que se vio denunciado hace ya mucho en medios del Frente Nacional (primera época) Y como españoles, no podemos menos de sentirnos (mucho) más cercanos -como si fueran nuestros propios compatriotas- de aquellos infortunados jóvenes franceses que de aquellos otros, republicano/españoles, renegados por tantos conceptos -que querían reencender la guerra civil seis años después-, a los que ahora se quiere rendir culto iconográfico en el Congreso de Diputados. Piense lo que piense Marine Le Pen (y su nuevo equipo des-diabolizador) Y piense lo que piense también González Pons (portavoz del PP) sobre el tema
Nuevo coletazo de la ley de la Memoria que algunos acusan de tener aparcada al gobierno actual. Aparcada dicen. Que nos expliquen lo que quieren decir con ese eufemismo que no viene más que a ocultar o cubrir de un tupido velo la cruda realidad, a saber que el gobierno actual no se atreve ni se les ha pasado (se diría) por la imaginación dar el menor paso por tímido que sea con vistas a la abrogación de aquella por razón de su carácter guerra civilista –léase fautora de guerra civil, de enfrentamiento entre españoles-, ni de denunciarla o de tildarla de lo que es en realidad el mismo episodio de una guerra civil interminable –entre españoles- que todavía dura.

La guerra de los ochenta años como la llamo en un libro que acabo de publicar -"Guerra del 36 e Indignación Callejera"- y que presento mañana miércoles en una librería del barrio de Arguelles (zona Princesa-Moncloa-Cea Bermúdez) En una de las ediciones de la feria del libro de Bruselas –primavera del 2007- conocí personalmente a alguien que tendría su sitio más que merecido en el debate que se anuncia para mañana en el pleno de diputados, por cuenta del proyecto de ley que acaba de ser aprobada en comisión de la cámara bajo propuesta del PSOE, de reconocimiento publico con todos los honores y condecoraciones (y pensiones suculentas me figuro también para sus descendientes)- a presos españoles (republicanos por propia definición) de los nazis durante la Segunda Guerra Mundial.

lunes, abril 27, 2015

PODEMOS Y FRENTE NACIONAL FRANCIA NO ES ESPAÑA

Francia no es España. El “enarca” Philippot –alto funcionario del estado francés, diplomado del ENA-, brazo derecho en la actualidad de Marine Le Pen, número dos del partido y alma mater de la maniobra en curso en contra de Jean Marie Le Pen, es la garantía suprema para el sistema (republicano) que el Frente Nacional va por la buena vía de la des-diabolización, léase de la des fascistización, de todo lo que simbolizan el fundador del partido y sus declaraciones periódicas e intermitentes política e históricamente “incorrectas” En España en cambio no son los de Podemos los que tienen que ofrecer garantías de constitucionalidad (rojo y gualda) sino que las garantías (democráticas) las tiene que ofrecer el poder o el ordenamiento institucional español más bien, en aras de la desfascistización –o desfranquistización-exigida sin pausa ni descanso por las grandes potencias desde la terminación de la II Guerra Mundial en el 45
Podemos y la enseña nacional (léase la rojigualda) En el libro que acabo de publicar denuncié el carácter insurreccional (en potencia) del partido o movimiento de Podemos y entre los signos infalibles o botones de muestra que enumeré figuraba por cierto ese fanatismo tricolor del que hasta ahora habrán hecho gala en cuanto que la ocasión se presentaba. ¿Me equivoqué en el análisis? No lo creo, por más que estemos sin duda asistiendo a una maniobra de altos vuelos a tenor de comentarios que están apareciendo en los -medios las últimas horas a tenor de los cuales la cúpula (sic) de ese partido se prestaría a hacer concesiones en la materia, o que estarían para ser exactos estudiado la mejor manera de soslayar la fuerte resistencia de sus bases a unan aceptación cualquiera y por implícita que sea de la que hoy por hoy es la bandera española.

La tricolor republicana fue la insignia inconfundible e indiscutible del movimiento indignado que hizo eclosión con el 15-M y del que el Podemos vendría a ser un segundo soplo o aliento –como lo defiendo y mantengo en mi libo-, hasta prueba de lo contrario. ¿Una maniobra de asimilación –o de normalización- a la que estaríamos asistiendo análoga a la que tiene por blanco el Frente Nacional al socaire de la polémica aireada y sabiamente explotada en los medios entre la actual presidenta del mencionado partido francés y del fundador del mismo? Una simple maniobra electoralista esos rumores –que no son otra cosa hasta al fecha llamados a contrarrestar el auge de Ciudadanos y la amenaza directa –de sustraerle por aspiración- espuertas de votos al partido “indignado” (como así habrá sucedido en la elecciones andaluzas), ellos que no parecen tener problemas de conciencia en ese tema? No creo en las meigas pero hay las.

Y un líder que no se desprende –aunque le maten- del símbolo tan guerra civilista y beligerante del puño en alto, como lo habrá demostrado con creces hasta ahora, y que hace del cambio –léase del cambio de régimen-el leitmotiv de su andadura política, tendría que esforzarse mucho a base de señales inequívocos en dirección de la opinión ubica española para convencernos de lo contrario. Pode-os y Frente Nacional francés, cualquier parecido con la realidad pura coincidencia. Francia no es España: un fenómeno típicamente español, la “spanish revolution” –que desató el 15-M (que le duró unas horas en Francia en cambio a Nicolás Sarkozy), y que a trancas y barrancas prosiguen los de Podemos- el enésimo capítulo de la guerra civil del 36 o de los Ochen y Tantos Años, que todavía dura