“Antes era mejor” (…) Conocí a Marine Le Pen hace tres años –en una conferencia de prensa internacional de su partido- y me causó una excelente impresión personal como lo ilustra la admiración que le profesé desde entonces, de lo que dejé constancia en estas páginas y de lo que no me retracto en absoluto, independientemente de la opinión que me merece su postura en la crisis actual que no habré dejado igualmente de poner de manifiesto –y con no menos rotundidad- en estas páginas. Y la imagen que guardé de aquel encuentro sintoniza, es cierto, mucho más con el “antes” que con el “ahora” (que ilustran mejor no cabe estas dos fotografías yuxtapuestas) Jean Marie Le Pen tras habérselo pensado sin duda dos y tres veces también habrá acabado por denunciar el homosexualismo (en política) que representa el número dos del partido en la actualidad (Philippot) y brazo derecho de su hija Marine, en una tirada proverbial de su estilo propio e intransferible contra “los heterófobos que se multiplican” ¡Y que lo diga! Genio y figuraEra ya algo en el aire ayer domingo en París por la mañana, durante la manifestación a la que asistí, en homenaje a Juana de Arco, invitado por amigos españoles próximos de uno de los grupos –l’Oeuvre Française- organizadores del acto. La ruptura de Jean Marie Le Pen con su hija estaba en las mentes, y fatalmente presente en el discurso del último de los oradores Yvan Benedetti con el que tuve un breve en contacto hace unos días en Madrid figura emblemática de las víctimas de la política de des-diabolización de Marine le Pen al interior del Frente Nacional, que se vio expulso del partido por cuenta de unas afirmaciones que fueron juzgadas incorrectas (y “antisemitas”) por las actuales figuras rectoras de aquél y sus instancias disciplinaras.
Y me disponía a comentar aquí mi viaje relámpago a la capital francesa cuando irrumpe en la red la noticia de última hora del anuncio que acaba de hacer el fundador del Frente Nacional en una entrevista radiofónica de creación de una nueva formación sin lazos con el Frente Nacional pero no con ánimo de rivalizar con él sino de influenciar su línea política buscando a agrupar –y organizar- la reacción que habrá cristalizado al interior del Frente Nacional en contra de la política de des diabolización de Marine Le Pen, y del principal mentor de la misma, el numero dos del partido, y brazo derecho de Marine Le Pen que su padre ve convertida en rehén de aquél. En sus declaraciones recientes en claro contraste a otras anteriores en las que guardó discreción sobre el tema- Jean Marie Le Pen apunta ahora (con el dedo) a la homosexualidad –vox populi- del número dos del Frente Nacional, que habrá favorecido al interior del partido el ascenso de “heterófobos que se multiplican” (…)






