Miguel de Unamuno, tras el incidente con Millan Astray a la salida del Paraninfo de la Universidad de Salamanca. Estaba contra Mola y contra Millán, como se insistió siempre, pero estaría hasta el final –como lo hace observar Umbral en alguna de sus novelas guerracivilistas- de lado de Franco, en quien veía el cirujano de hierro, uno de los paradigmas fundamentales del regeneracionismo español. “Limpiar a España de sus bajos fondos”, ese fue –a creer a Umbral en su Leyenda- el leitmotiv principal de la actuación de Franco en la guerra como en la posguerra. “Algo que se hace mejor en la guerra que en la paz” le hace decir aquel también. Una mística del Orden y “pari passu” de la disciplina castrense sin lo que no se comprende ni la personalidad de Franco ni su trayectoria. Y como lo ilustran en cambio algunos de episodios de su carrera militar, como cuando le descerrajo un tiro –durante la guerra en el Rif- a un legionario que en la comida -en campaña- le arrojoóuna escudilla a la cara en señal de protesta. Un asunto de disciplina y de respeto de la línea de mando, y también sin duda de vida o muerte en las circunstancias aquellas (…)Gobierno de jueces, no gracias. Y lo digo con la fuerza moral que me el haber comparecido en tribunal en el banquillo de los acusados ya unas cuantas veces en mi vida, quiere decir que no me sustraje a la justicia y que la acaté, lo cual no quiera decir que me tenga que sentir obligado a hacerlo también en mi foro interno. H hacer un acto de fe en la justicia de los hombres o en este o aquel sistema judicial en concreto, ni en España ni tampoco en Bélgica.
Comparaciones odiosas. No es óbice que no puede resistir el permitirme aquí una entre el funcionamiento de los tribunales en Bélgica y en España. Es cierto que conozco mejor por pasiva como por activa –en la medida que trabajé un año de abogado en el foro neerlandófono del palacio de Justica de Bruselas (hace, es cierto, ya más de veinte años. Nunca vi no obstante lo que vi el pasado mes de junio en el edificio de los juzgados de la Plaza de Castilla durante la celebración de la audiencia –tras varios aplazamientos- del juicio de faltas –por insultos vía internet en el que comparecía como demandante y del que ya di aquí amplia noticia a mis lectores.







