miércoles, marzo 04, 2026

SOBRE VÍTOR QUILES, EL MIEDO ¿ESTÁ CAMBIANDO DE BANDO?

 


Vito QUILES desafiando abiertamente el poder cultural -Antonio GRAMSCI díxit- en la Universidad pública española. Coto cerrado hoy como hace cuarenta años (mi época) de la izquierda española

Vito Quiles, o el poder cultural en cuestión o entredicho (GRAMSCI díxit) en las Universidades públicas españolas, y së de lo que hablo que con eso se explica todo o casi todo de la escandalera que se monta con sus intervenciones, y sin ello no se explica nada de nada. Le he seguido a distancia -por la Red- alguna de sus intervenciones recientes y me convencieron bastante, y desde luego no me escandalizaron en nada. Usando a su modo y manera y en toda libertad sin pedir ni buscar permisos o cauciones los que sean, el poder (omnímodo) de la palabra. Y eso es lo que algunos -muchos pocos- como ocurrió con Charlie KING no le perdonan. Con altavoz y fuera de las instalaciones universitarias en testimonio mudo que esas siguen siendo sin FRANCO o con FRANCO -léase el franquismo tardío- coto cerrado de la izquierda española que no es una izquierda como otra cualquiera. En capacidad de polarización y en guerra civilismo, y también en muchas otras cosas. Como lo era hace cuarenta años, mi época, cuando yo pasé por ellas -Facultad de Económicas, en la Ciudad Universitaria primero, y después, en el campus (recién inaugurado entonces) de Somosaguas. 

Otro capitulo muy distinto del apartado que le estoy aquí dedicando al bullicioso periodista, lo es de su interpelaciones a periodistas. Acoso? La polémica está servida y no (sólo) por culpa suya. En la Universidad y en los debates universitarios, como en el Congreso de Diputados y en la Comunidad de Madrid por lo que se refiere a la política española. Está claro por demás para mí, como quiera que sea, que el ciudadano de a pie tiene derecho a la legitima defensa frente a la desinformación, a la censura y a las campañas de acoso y derribo que son practica cotidiana y habitual de la izquierda mediática léase de los medios españoles en un caso de hegemonía y de monopolio, caso único y sin parangón en los demás países de Europa. Eso es la teoría, la practica aquí como siempre se muestra mucho menos clara, por tratarse las más de las veces de un terreno resbaladizo por definición, y lleno de trampas y celadas, como esa en la que el díscolo periodista al que aquí aludimos, habrá estado a punto de caer (rendido), armas y bagajes, frente a una persona -loca desquiciada, dice él (y a mí que me registren)- de cuyo nombre no quiero (o prefiero no) acordarme, como decía Don Quijote de la Mancha, pero que alguien desde hace un rato tenía que poner en su sitio, sin dejarse intimidar de su (terrible) capacidad de desencadenar descargas de violencia mediática, ni de sus picaduras venenosas como las de una avispa (cubana) 

Que donde las dan las toman, y la polarización que para algunos y algunas parece ser un negocio jugoso o no más que un trámite o moneda corriente en la política española, eso no les quita el derecho a los que se ven victimas (injustamente)  de aquella, de propinarles a las brujas que me diga a aprendices de brujo lecciones no de moral sino de realidad, léase de cómo son o como pasan realmente las cosas (en la política española) Moneda corriente la provocación, o arma (mortífera) de la guerra híbrida o asimétrica? La polémica está servida. O fatalidad guerra civilista española? ¿Que tenemos que asumir como exutorio o tubo de escape, en garantía indispensable que la sangre -como el 36- no llegará de nuevo al río? Sin que con ello pretenda invalidar en modo alguno la valiosa tarea de Vito QUILES frente a los fautores de desinformación. Tarea (ardua) ingrata por cuenta de la Verdad. Omnia vincit Veritas 


El miedo -léase la provocación-, ¿está cambiando de bando? Es, como sea lo que anuncia Vitor QUILES con su (precioso) trabajo periodístico en el Congreso de Diputados 

lunes, marzo 02, 2026

PREMIOS GOYA, ENTRE GUERRA CULTURAL Y LA MUERTE DEL SÉPTIMO ARTE


"Men", film de terror folk, que vi en Bruselas. En un auge del cine francés e inglés (y europeo en general), fenómeno de actualidad, del que se encuentra a mil años luz el cine español de hoy

Cine español, premios Goya. ¡aparte de mí ese cáliz! y veo que no tengo otra opción que bebérmelo -hasta las heces- por muy amargo que sea, para conjurar sus efectos y su influencia y su magia e imantación, como tantas veces ocurre. Donde se habrá montado -en la ultima sesión- el numerito de rigor, de guerra cultural me refiero, a costa de la ultraderecha y de Donald TRUMP y de Gaza (y tutti quanti) como después de todo era de prever . No es óbice a que eso me irá a permitir aquí un empeño de (honda) introspección, con vistas a analizar y en suma, a conjurar o exorcizar esa aversión profunda en mí, que experimento de antiguo, a ese cine español. Lo que escondía o camuflaba mi casi absoluto desinterés y apatía hacia lo que se da en llamar el séptimo arte. Que de séptimo, es decir de atípico e inclasificable tiene mucho, y de arte -y no artesanía o ingeniería- tiene poco o muy poco. Y a lo que ofrece como anillo al dedo su caución, Francisco UMBRAL (una vez más), que muestra en su interminable obra literaria, una apatía invencible hacia la cinematografía, él que se mostraba por lo general tan receptivo a la menor manifestación de actualidad literaria o cultural. 

Eppure, lo que aquí precede lo habrá venido a desmentir o a invalidar el interés creciente que fui mostrando en mi estancia en Bélgica (hasta hace un año), en las sesiones de domingo y en una sala, siempre la misma, en el centro de Bruselas, y era por el cine de actualidad. En su versión no obstante -nótese bien- francesa, en lengua francesa: en todos sus géneros, y en todas sus versiones y variantes,  desde los filmes históricos -como los de la serie "Los tres mosqueteros"- hasta los del género vaudeville -con premio en Cannes como por casualidad todos los que vi-, con actrices que me embelesaron (confiteor) -que ya presenté aquí en mi blog en francés, por lo demás- como Doria TILLIER -a la que llegué a conocer y a conseguir hablar (*)- y Sandrine KIBERLAIN, que además de actriz destacó en la gestión, en su calidad de directora de uno de los festivales de Cannes -"comparaciones odiosas" (...) 

Y en este pase en revista del cine de actualidad, estuve a punto de omitir (que no) el cine inglés, el de humor negro -british-, y también el de terror, en una variante personal e intransferible, folk, "a la inglesa" y más terrorífica si cabe, por propia definición (1) Y con él, el cine del Norte de Europa, que tiene su variante terrorífica (y dramática) por igual (2) Y en ese  balance y en esa propia selección cinematográfica a mi gusto, ¿qué cabida habrá tenido el cine actual español? Nulo o casi nulo, a menos que se vea en él lo que fue para mí en realidad, un índice o un barómetro en suma de mi grado de extrañamiento, secuela fatal de mi cuasi forzosa -y longeva- expatriación, de lo que valga, de botón de muestra, el festival de cine español que presentó hace años el Instituto CERVANTES de Bruselas, que fui a ver por curiosidad -y  de pura casualidad, en el primer film de la serie anunciada, premios Goyas mayormente, como aquel, creo recordar-, y que sólo unos minutos fui capaz de soportar. ¿Guerra cultural? No recuerdo exactamente, pero de eso algo había, a no dudar.  

Y ahora nos vienen los últimos Goyas, al fuego de la más rabiosa actualidad. Y en cabeza o en primera fila de todos los premiados, uno, "Los Domingos", sobre un tema -el de su intriga- que así a primera vista (y sin haber visto la película) nos ofrece un extraordinario interés cultural,  y es el de una joven de nuestro tiempo -e hija de su época por propia definición-, y su (firme) propósito de  entrar de monja de clausura, que habrá provocado el debate -y el escándalo- que cabía de esperar. Algo que aquí nos interesa ya un poco menos, por lo mucho -aunque sólo sea-  que aquí (en este blog) nos habremos explayado sobre el particular (léase la vocación religiosa), que en el caso de monjas o de futuras monjas (de clausura además) ofrece un perfil propio e intransferible, y cinematográfico -lo admito- y susceptible de un enfoque muy suyo, a la par. 

Y es sobre todo, esa vertiente humana del fenómeno cinematográfico, que se muestra susceptible de inspiración literaria, el de la cinematografía, motivo de inspiración de escritores, y viceversa, de cineastas y realizadores que en su cine daban muestras de una vena literaria, como fue el caso emblemático del padre fundador de la Nueva Ola -(nouvelle vague) en Francia-, François TRUFFAUT, cineasta y escritor sin par

Aunque todo esto parezca invalidarlo el fenómeno inseparable del arte cinematográfico, que es la industria subyacente debajo de aquel. Una industria cinematográfica fatalmente llamada (por propia definición) a matar el Arte, viviendo, como en circuito cerrado, al mismo tiempo de él. En un dilema que NIETZSCHE supo poner en realce y que hasta ahora nadie consiguió zanjar ni superar. Al contrario, lo que la guerra cultural no hace en suma más que ahondar y agrandar. Por tantos conceptos pues, nos vemos obligados de no ver en los premios GOYA, más que un fenómeno pernicioso y letal  


"El amor a los veinte años" (L'amour à vingt ans") Un film -de cinco episodios- de "la Nueva Ola" ("Nouvelle Vague") de (entre otros) Francois TRUFFAUT, realizador y escritor brillante a la par. Donde el Arte (puro) entraba fatalmente en conflicto con la realidad subyacente, industrial

(*): Nos cruzamos en la sesión de antes de la proyección de uno de sus filmes, en una sala del centro de Bruselas, en la que ella quiso estar presente. Abordando -micrófono en mano- yo a ella, en el turno de preguntas y respuestas -en la sala llena a abarrotar-, donde elogié su trayectoria cinematográfica y le agradecí su presencia allí. Y al final de la presentación, me mandó llamar, en medio del público que abandonaba la sala, por medio de  dos acomodadoras -"ouvreuses"-, para saludarme y agradecerme las palabras que le dediqué   

(1): "Men", film de terror "folk" inglés (2022)

(2): El silencio de Julie" ("Julie ne veut pas parler") Co-producción belgo-sueca (2024)

Amor y Nobleza

             


 ¿Problemas donde no los hay?  

¿o complicar la simpleza

del AMOR?: nace sin pensar,

sin prejuicios ni reservas,


en cualquier sitio, o lugar

en la flor de la edad, ¡bella!

o antes o después, ¿qué más da?

mutuo o no, ¡Oh Tristeza!


Amor, loco/amor, gratis, sí,

sin esperar recompensa,

lo que da sentido a la vida

y la llena de grandeza


Que es lo que nos hace grandes, 

y el entrar en la leyenda,

en la Historia grande (global)

Prenda de Inmortalidad (¡eterna!)


Y es lo que comprendí

cuando te miré de una pieza

y me dije: ¿por qué no, Juan?

¡que no digan! (tu entereza)


Y tras aquella mirada

descansó mi alma serena

y  reanudé mis trajines,

mi mente siempre a la espera


Siempre marcándome el rumbo

¡piensen de mí lo  que quieran!

Cuestión de paciencia en el juego,

de puntería y destreza


Esperando yo contra todo,

y contra la Ley (muy) Vieja,

que me vedó los caminos,

en vez de abrirme las puertas


Y en vez de ensancharme el pecho

y devolverme mis fuerzas

y de ponerme las pilas 

de mis sueños y quimeras


¡Que de verdad que no quise eso!:

ni llevarme al desierto a quien sea,

ni dar lecciones tampoco,

sólo de Amor (y nobleza)


domingo, marzo 01, 2026

ATAQUE A IRAN ¿"ATROPELLO DE LA LEGALIDAD INTERNACIONAL"?


Ataque a Irán. Ante el riesgo a una escalada de consecuencias imprevisibles. ABAJO EL ISLAM! es la consigna. En España y en Europa. Lo que preside nuestra postura de prudencia y neutralidad en este trance. Del lado correcto de la Historia 
Han pasado ya bastantes años -cuarenta para ser exactos (que se dice pronto)-, de un encuentro todo menos trivial que ahora al calor de los recientes acontecimientos en la esfera internacional, me ocurre recordar y que recuerdo aquí para mis lectores a los que seguro que interesará. Y fue en Lausanne, en los inicios de mi larga trayectoria de expatriación por cima de los Pirineos y tras mis tres años y medio preso en Portugal, cuando me dio por hacer una visita a la mezquita situada justo en frente de la Estación de tren de aquella localidad suiza, al calor del interés creciente, que -como ya lo expliqué aquí-, ejercía en mí la religión musulmana entonces y del poder de imantación que ejercí en mí igualmente entonces, la Revolución islámica iraní. La mezquita aquella -no sé si la única en la ciudad- estaba regentado por un joven imán libanés en riguroso atuendo islámico, socialmente brillante a la primera impresión, que me recibió amablemente y se confesó ante mí, ser o pertenecer a la confesión chiita (en castellano antiguo Xií ) Con el cual estuve animada- e ingenuamente hablando de religión, un rato largo, en los más variados temas (islámicos), como la escisión o el cisma entre xiíes y suníes, y por donde -entre aquellos- fatalmente se corrió la invasión árabe de la Península, ¿Cómo se me ocurrió? 

El caso es que tras haber tratado animadamente todos aquellos temas, y que me afirmase a modo de conclusión (y de advertencia) que lo que los xiíes  reprochaban a los suníes no era el haber invadido España, como hasta entonces yo lo creía -ingenuo de mí-, el tono de aquel joven imán bruscamente cambió -que hasta hoy no he podido caer en la cuenta de lo que le pudo indisponer en lo que dije yo-, y mirándome fijo y de aire severo me espetó que veía en mí una aureola de orgullo en torno a mi cabeza o algo así, mientras diciéndome aquello, me lanzaba llamaradas -y no precisamente de afecto o de comprensión -por los ojos (que sólo le faltaron espumarajos por la boca), que así es como lo visualizo y aún lo recuerdo yo: el caso es que en aquel preciso momento y después de que el imán me soltase todo aquello, empezaron a entrar en avalancha, para la oración, de minutos más tarde, jóvenes musulmanes, y ante aquello confieso que no me sentí seguro y salí de allí de prisa y corriendo. Hasta hoy. 

¿Musulmanes suníes o xíies? Como el cuento infantil aquel de mis años de infancia, de dos conejos perseguidos y discutiendo mientras corrían, entre ellos. ¿Son galgos o son podencos? Pues eso. La ascensión del mundo musulman habrá sido uno de los signos mayores de nuestra época, y su arranque lo marcó el triunfo de la República islámica del Irán, más que en abierto enfrentamiento unos y otros, suníes y xiíes, en oposición dialéctica más bien, entre los unos y los otros, y en el mutuo respeto-por regla general- de sus respectivas zonas de influencia. Y el corolario de todo ello, en lo que a nosotros, españoles y europeos nos afecta, lo es la invasión silenciosa de la inmigración en masa de confesión musulmana, en territorio europeo.  que ahora empieza a concentrar sus vías de tránsito y sus puntos de destino en nuestra península. Ante la ceguera irresponsable y calamitosa, resonante de ecos apocalípticos, de la Iglesia católica en la actitud y en los mensajes de sus más altos dignatarios a nivel diocesano como pontificio. 

Lo que amenaza de hacer eclosión con la visita papal -del papa PREVOST- anunciada en España para el próximo mes de junio. ante eso la consigna de este blog sigue siendo, ¡ABAJO EL ISLAM! Qui capit capiat. Que tras la intervención en Irán, la situación -la nuestra, me refiero-, no cambia. Quien pueda entender que entienda (y mido mis palabras) ¡ABAJO EL ISLAM! (en España como en Bélgica)  


REZA PAHLAVI II, hijo del último SHA del Irán. Cuyo derrocamiento a manos del ayatollah KHOMEINI -que marcó el triunfo de la revolución islámica allí-, fue un atropello de la legalidad internacional, no menor que  el que hoy denuncia Pedro SANCHEZ en Irán