viernes, septiembre 11, 2020

CHILE CUARENTA Y SIETE ANIVERSARIO


Santiago de Chile 11 de septiembre 1973. Cuarenta y siete Aniversario. Escena del ataque a la Moneda. El golpe de Estado chileno fue un éxito completo, un golpe quirúrgico conforme a nuestra secular divisa del "cirujano de hierro", en la más pura línea del regeneracionismo español. Pinochet y los militares chilenos que se aprendieron bien la lección española –de 1936-, salvando a todo precio la unidad de la cúpula militar, evitaron a los chilenos la guerra civil, y sentaron las bases de la prosperidad de Chile, uno de los países punteros de la America (ex) española en estos momentos. Respondiendo así al desafío de un presidente de izquierdas, electo, es cierto, pero no con mayoría suficiente -no más que la (reciente) en Bielorrusia, de Lukashenko  (...)- para el programa radical, de izquierda extrema, de violencia y confiscaciones- en  que Chile se vio entonces  envuelto. Y los garantes del pensamiento/único en el mundo entero y en Europa sobre todo en Bélgica –de donde procedía por la rama materna (flamenca) el presidente marxista (y radical) Salvador Allende (con un busto de recordación iconográfica en la ULB, Universidad Libre de Bruselas, un respeto)-, tendrán que acabar reconociéndolo.


 


General Gustavo Leigh Guzmán, comandante en jefe (entonces) del Ejército del Aire en Chile. Fue la suya una de las “cuatro espadas” (los cuatro miembros de la Junta) Arrastró hasta hoy la imagen de ser el más duro de la Junta militar, por sus declaraciones -de una repercusión internacional enorme- que había que extirpar “el cáncer marxista”. Fue él quien ordeno el bombardeo –con aviones caza “Hawker Hunter”- del palacio presidencial de la Moneda, y de seis radioemisoras (6) de la capital chilena favorables a la Unida popular pro marxista. “La cirugía de hierro” –casi incruenta- de la tradición española regeneracionista. Entró al final en disidencia con Pinochet -al que había invitado él a sumarse al golpe- y al que acusó de sumarse a ellos -a él y sus camaradas- (como Franco en el 36) solo en la ultimísima hora. Fue también blanco de un atentado del grupo terrorista FPMR -que le costo la perdida de un ojo- en sus últimos años de vida

 

Estaba ya casi por pasar pagina de lo que tengo aquí ya escrito –o más bien glosado, fotos acompañando- del Cuarenta Aniversario del Alzamiento (cívico) en Chile del 11 de noviembre de 1973, cuando me veo envuelto en una (sorda) polémica sobre el tema con amigos –y camaradas- belgas, y no de otra nacionalidad, como si no pudiese ser de otra manera, como si la barrera de incomprensiones (mutuas) que nos separa de ellos a los españoles se extendiese a todo género de cosas, y de asuntos y de temas. Y así, me replica ahora en el tema que nos ocupa un (buen amigo) antiguo partidario de Pinochet, y que el tiempo –y los vientos- llevarían a acabar cantando públicamente la palinodia. Capitalismo, la CIA y qué sé yo cuantas otras cosas. Y me pregunto si la magnitud y el alcance –tan grandes, tan hondos y tan innegables- del desafío que plantea el triunfo del golpe en Chile lo vienen a ser así, sobre todo en la medida que todo ello viene a representar un rotundo mentís al pensamiento único no sólo en el terreno ideológico sino también en ese otro –más crucial y decisivo si cabe- de la economía. Fuera de toda sospecha (me curo en salud de inmediato), el autor de estas líneas, que una larga trayectoria de expatriación -en las más precarias de las circunstancias- me habrán llevado a preguntarme si no tengo derecho a sentirme (un poco) “Lumpen” yo también, me explico de ese lumpen/proletariado, al que Marx carga con todos los pecados de Israel. Sin duda porque en el conjunto de su análisis vienen a representar una grande y honda y clamorosa laguna (….) Desclasados por completo, y sin conciencia de clase alguna –sin renegar no obstante de los orígenes, que quede claro- yo y muchos como yo, transitando desde hace ya mucho por un estrecho sendero, o desfiladero más bien, entre el lumpen -y la marginalidad-, y la clase obrera (organizada, y española)(...) de la que me sentí siempre un extraño o excluido sin arrastrar no obstante ningún complejo de culpa (…) ni sentimiento de inferioridad tampoco de manera alguna, y sin dejar de rendirme no obstante a la evidencia a la vez de sus muchas oportunidades y posibilidades en el orden que impera en el mundo occidental –y democrático- de las que me sentí también excluido o de las que me excluyeron ellos también para que no me quedaran dudas (….) 

Hablo en los plano social y profesional sobre todo, no es óbice que la realidad y yo mismo siendo como un todo, –tal y como lo dijo Wittgensein (fuera de toda sospecha)- me siento mutilado o excluido o desposeído también en muchos otros registros y facetas. Y digo todo esto en lo que se está empezando a asemejar a un alegato “pro domo” más que otra cosa, con ánimo únicamente de centrar el problema que el éxito del modelo económico chileno a muchos les plantea. Éxito arrollador y fulgurante, -como se ve aun mejor si cabe desde aquí, en Bélgica. Y ahí esta el problema. El de un modelo capitalista o neocapitalista, inspirado o fundado (horresco referens!) en la escuela de Chicago, que en Chile ha dado sus resultados y mostrado como aquí dicen “sus pruebas” “Bienvenido a un mundo mejor”, le dijo en un cierto tono (amistoso) de sorna al entonces jefe de gobierno español Mariano Rajoy, a su llegada allí, el actual presidente chileno –de derechas- Sebastian Piñera. Lo que en un fino observador no escondía un (sano) orgullo o suficiencia o satisfacción –en sus legítimos mandatarios- de los logros que habrá alcanzado en estas ultimas décadas -tras el golpe militar- la sociedad chilena. Y como lo pude sentir y calibrar yo mismo a mi paso por allí –en un viaje fugaz, desde la Argentina en donde yo entonces residía-, a finales de los setenta (cincuenta años ya pasados, madre mía) Un despegue económico o socioeconómico innegable que habrá convertido a Chile en uno de los países punteros –si no el que más (contando el Brasil incluso)- de la America ex - española o ex - hispano/latina. Luces y sombras, me curo otra vez en salud de inmediato, y lo son en el capitulo de las desigualdades, estas ultimas. Y ahí me “la cojo con papel de fumar” o me pongo a andar con pies de plomo, y es que ese capítulo de desigualdades se debe traducir –aquí y en todo el mundo hispano, o hispánico o mediterráneo o católico - mediterráneo (Drieu-la-Rochelle díxit) si se me apura-, en el plano social, de clase y a la vez, en el otro plano racial o étnico / racial –“de civilización”- y que nadie se escandalice. Chile es un país –que me diga una nación- de cultura e impronta española, con una innegable aportación o elemento de composición a la vez de raíz criolla, léase mestiza, como en mayor o menor medida ocurre en los demás países de la América (ex) española.  Y no lo digo yo (sólo) español, sino que no hay más que acudir a los clisés y estereotipos de ese cariz que llenan y surcan el español –perdón (señores de la RAE), el castellano pan/hispánico- hablado o familiar o coloquial, que usan los chilenos entre ellos, -en las ciudades y en las “poblaciones”-, a base de cholos, y de rotos, y de rotaje (…) etcétera, etcétera- y que usan sin rubor y sin complejos y sin vergüenza ninguna. Pues bien, pese a eso, pese a todo, el balance de régimen militar no deja de registrar –en ese aspecto- cifras y elementos y datos positivos, así a primera vista, que es la impresión –de ho-mo-ge-nei-dad social- que no ofrecía ni Chile ni ningún país latino (ex/hispano) hace décadas. Pese a las carencias (fatales e  inevitables) en ese aspecto que no habrán dejado de explotar –demagógica e irresponsablemente- en los últimos meses y en sus manifestaciones de protesta, los medios de la prensa global, como a toque de silbato, y con un eco e impacto innegable en el mundo entero. 

¿Mentís chileno a la teoría de la crisis del capitalismo en la doctrina marxista? Síntoma o vestigio o viso de vitalidad más bien de una civilización –católico - mediterránea (sic)- amenazada de muerte por asfixia desde hace siglos y que mira por dónde parece ahora resurgir por donde nadie o casi nadie se esperaba, en la otra punta casi del planeta. ¿Como un resurgir del "paraíso perdido" –de antes de la Conquista- que aflora en la poesía animista –y de toque de indígena (de lo que ya me explique en este blog- del  conjunto de la obra (hermética, y en clave ideológica/marxista) de Pablo Neruda? Y a fe mia que en esa dirección no avistamos pista o señal ninguna. Al contrario, una afirmación europea –y occidental irreprochable y sin vergüenza alguna ni complejo de culpa- que les viene (mayormente) de su legado español (no se olvide), lo que vemos en el Chile que emerge hoy ante los ojos absortos de muchos –y el espanto de algunos-, que prueba lo que aquello fue, y me refiero a la efemérides del 11 de septiembre. Un despertar colectivo al cabo de una grande gesta (heroica) Lo que presentimos entonces –cuarenta y siete años más jóvenes (….)-, sin que hasta hoy nada ni nadie nos lo desmintiera            

 


Escena del tanquetazo (29 de junio de 1973) en Santiago. A cargo del coronel Roberto Souper (Onfray), un nombre que no se me fue, ni se me va ya mientras viva.  Que sublevó (sin éxito) a su guarnición (Regimiento Blindado n.2)  contra el presidente marxista. Y de idea de cómo viví todo aquello –en la indiferencia (proverbial) de la sociedad española entonces (incluso en los medios “patriotas”) y en la beligerancia hostil del "personal" en la Universitaria madrileñ, diré que fue uno de los momentos (cuando supe el desenlace) más tristes de mi vida, y fue a decir verdad culpa mía, porque no supe ver el renacer  -uno de los momentos más felices y alegres desde entonces para mí en cambio- apenas dos meses más tarde (el 11 de Septiembre) que aquel fracaso inicial (entre nubes) anunciaba. El general Pinochet –que estuvo entonces (nota bene) del lado de los legalistas- declaró  a toro pasado, que el tanquetazo permitió a los servicios de inteligencia del ejercito chileno calibrar la fuerza de los sectores favorables a la Unidad Popular (pro marxista) , registrar su tipo y clase de armamento y comprobar que los llamados insistentes por radio de Salvador Allende no encontraron prácticamente eco alguno en la población (al contrario de lo que sucedió hace años en Turquía) El ejercito chileno pues –y en cabeza el general nombrado- escarmentó en cabeza ajena con el tanquetazo –como el Movimiento de las Fuerzas Armadas (pro marxista) lo hizo, en la Revolución de los claveles, con la intentona de Caldas da Rainha- , y sobre todo, en el fracaso de la sublevación militar del 18  de julio de 1936, que dio paso a la guerra civil española

miércoles, septiembre 09, 2020

Tu Paje Triste y Fiel


 

Al fragor del Viento (y el Tiempo)

-¿lo tengo que repetir otra vez?-

No cambiamos (¡ni nos rozan!)

Nos revelan: se es lo que se es

 

En la paz como en la guerra

En la cárcel (celdas de a diez)(…)

A la hora de la derrota

O al acercarse la Vejez

 

Y era cuando te hablé ingenuo

Allí, por la primera vez,

Lo soy y lo sigo siendo

Aunque no te lo creas, mujer

 

Y vibro siempre con lo mismo

me emociono y pongo de buen jaez

Cuando la poesía me transporta

Como ahora ¡cuánta sed!

 

De belleza y de armonía,

Y aventuras, hoy o ayer,

"cuando entonces", yo de joven

¡Tan triste cuando aquí llegué!

 

que creía en el Amor

y apareciste (¡que así fue!)

Cuando todo era posible

Aún sin darme cuenta (¡j./…!)

 

Y lo sigue siendo ahora

¡Por los dioses del Gran Poder!

Que te traerán hacia mí

Tras tanta espera (¡a la de tres!)

 

Cuando las sombras se vayan

(¡mil fantasmas en tropel!)

al calor de mi sonrisa

y de las llamas de mi Fe

 

de mi amor por ti, princesa,

o marquesa, o yo que sé,

que escanciando yo estos versos

conjuro el Mal, me siento Rey

 

de un Santo Reino (¡Mil Años!)

de fieles soldados (¿los ves

surgiendo por la llanura?

Cuando tú decidas volver)

 

(Versos de tu paje, triste y fiel)  

 

domingo, septiembre 06, 2020

PIERRE SIDOS IN MEMORIAM

 


Me llega la (triste) noticia por la red de la muerte –rodeado de los suyos- de Pierre Sidos de quien tuve el honor  que figurase –hasta hoy- en la lista de mis amigos de mi cuenta FB. Figura bien conocida de la política francesa, como lo atestiguan los artículos –llenos de hiel y acrimonia- que los medios de la prensa global en Francia hoy le dedican. Hijo de Francois Sidos, destacado colaboracionista francés, condenado a muerte y ejecutado al final de la guerra (en la “Libération”) por no haber podido (nota bene) refugiarse en España a donde se dirigía en compañía de sus hijos. Lo que nos acerca de su hijo un poco mas aun, la hora de registrar su obituario en este blog. No hable nunca con del aunque lo vi –por primera y única vez- a la cabeza de un cortejo de católicos tradicionalistas (en la órbita de la FSSPX, donde se desplazaba (ya muy mayor) a ojos vista con gran dificultad. Y fue en la cola de una manifestación –hace años- en homenaje a Juana de Arco, en París, a la que asistí, convocada por el movimiento por él fundado “L’Oeuvre Francaise”, al que nunca pertenecí. No importa. Su nombre fue uno d los referentes familiares de mis lecturas (a escondidas, semiprohibidas) de mis años de Universidad, y figura estelar en el cielo de la Memoria, donde figura –por siempre- aún hoy. Oí también una vídeo de él donde rendía su homenaje al Mariscal Pétain en unos juicios ecuánimes y pertinentes en extremo, que comparto plenamente yo también. Pierre Sidos IN MEMORIAM 

miércoles, septiembre 02, 2020

GUERRA HÍBRIDA Y JUSTICIA MONTONERA ARGENTINA

 

General Jorge Rafael Videla, militar patriota y hombre de convicciones y de honor. Que dio a a la Argentina años de prosperidad, de paz y de tranquilidad bajo su régimen (Primera Junta Militar), como doy fe de ello, yo que viví entonces allí. Y guarda aun hoy el afecto y el respeto y el aprecio –y agradecimiento- de una mayoría de sus compatriotas, como lo prueba el que una justicia “montonera” politizada y partisana se sintiera en el deber de perseguirle, acosarle y ridiculizarle hasta  en sus últimos minutos de vida. Sin que él reconociese -¡ni cinco!- de todos los horrores y las atrocidades de las que se  le acusaban Por cuenta de su origen español (nota bene),  además de por la derrota en las Malvinas, y de la (interminable) guerra civil española. Segunda mentira de Ulises, o el cuento o la leyenda de  la “guerra sucia” en Argentina 

 

 

Rodolfo Martín Villa, ministro del Interior en la Transición, y titular de otros altos cargos en el régimen anterior. Me lo crucé hace años transitando solos los dos por la avenida Luisa en el centro de Bruselas: le paré y me di a conocer, evocando mi gesto de Fátima ante lo que  tuvo un gesto desaprobador y siguió su camino. No se lo guardo, no. Y hoy se lo guardo menos aún. Me pareció un hombre de complexión corpulenta y seguro de sí mismo. Y me parece aún hoy uno de los grandes artífices de la Transición que me pilló fuera y a mil años de allí en todos los sentidos. ¿Le van a condenar tantos años después por esa foto ahora? ¿O por culpa de una huelga insurreccional (“sucesos de Vitoria”) en el marco de una “guerra hibrida”, como califica hoy Alexandr Lukachenko la movida de protestas –y de guerra de propaganda en los medios- en Bielorrusia? ¡Basta de ingerencias de la justicia “montonera” argentina!

Me pillaron fuera, a años luz, “los sucesos de Vitoria”. Mirando yo –cuatro años- las estrellas. En el seminario (tradicionalista) de Ecône, dando vistas al Mont Blanc (sin parar). O felix culpa! ¿O acaso no “deserté” como lo leí un día en un articulo (por mi cuenta) en la Red? ¿O no fue –como piensan aunque no lo dicen (de mí) los llamados patriotas- lo que me hizo, como al rey de la fábula, perder “mi corona”? Como quiera que sea no tuve en aquello nada que ver (…) Violencias de la Transición o de la guerra híbrida aquella, como le dicen ahora, o como le llamo yo, de aquella guerra asimétrica. Que se soldó como lo pensé entonces por el fracaso y la derrota (de los patriotas). Y lo sigo pensando aun hoy, pero sólo a medias. Porque evitaron la ruptura e hicieron posible la Transición, que evitó al régimen anterior las ampollas (y el tormento) de la humillación total y de la derrota, como fue en Argentina la suerte, en las Malvinas –esas aguas estos lodos-de la Junta Militar (de Gualtieri, y antes de Videla y de Viola) Y eso es a todas luces lo que escuece y hace rabiar a los dignatarios allí de un justicia partisana (y “montonera”) Y lo que me da la fuerza moral a mí de hablar –de manos limpias- en cierto temas (….) ¿Déspota y asesino el general Videla? No más que como presentan hoy –al calor de los acontecimientos en Bielorrusia- a Aleksandr Lukachenko. Victima de una derrota el infortunado general, no en las Malvinas –en lo que no tuvo nada que ver y por eso tal vez que sus enemigos le cargaron con el muerto de aquella deshonra. Sino en la guerra hibrida (o asimétrica) ¿Escuela Mecánica de la Armada –donde (a toro pasado estuve yo, como quien visita (que así fue aquello para mí) un museo de historia- ¿vuelos de la muerte, en el colmo del sadismo y de la tortura? Como dicen allí, milongas. Historias para no dormir, cuentos tristes, como decía el poeta aquí- que nos cuentan. O chismes y afabulaciones de un amasijo de mujeres (y madres o tías o abuelas) locas (…) Segunda mentira de Ulises, que se creyeron (piadosamente) por igual –va a ser eso, sí- los “verdugos” y las “victimas” Para galvanizarse y darse moral de victoria los primeros, y para continuar por otros medios –los segundos- la interminable guerra hibrida (o asimétrica) Porque de las dos guerras en que los “argentos” se vieron entones envueltos, una –la de las Malvinas- la perdieron todos ellos, pero la otra la guerra civil entre ellos, si se sabe quienes la ganaron y quienes la perdieron, como lo declarÓ tiempo después, Saúl Carlos Menem, peronista (fuera de toda sospecha) (…) Y eso es lo que la justicia montonera no perdona (…) Y por eso quieren internacionalizar esa guerra civil oculta o secreta, a costa –como una fatalidad histórica en los países de la América (ex) española- de nuestra interminable guerra civil, guerra hibrida o asimétrica (…) a seguir a la Victoria (…) Sucesos de Vitoria? Los seguí por los medios, los de la prensa extranjera (en lengua francesa) Con el alma en vilo por que no se me escapaba su enorme transcendencia (…) Como seguí bastantes años después la operación Toma del congreso, siempre desde fuera. Do episodios mas a penas –en fases (cruenta e incruenta) distintas cada una de ellas- de la guerra hibrida o asimétrica (…) Por eso le quieren condenar tantos año después, precisamente ahora?(CONTINÚA)


ADDENDA

Estaba cavilando como poner fin a esta entrada sobre un tema tan complejo –y doloroso- y delicado cuando cae ante mis ojos navegando en la Red el suceso -uno más de la violencia política (y guerra civilista) de aquellos años en Argentina- del apresamiento y la muerte violenta del general Argentino (de su nombre) Del Valle Larrabure, tras mas de un año -372 días- de detención en “una cárcel del pueblo” –un zulo del ERP, grupo de extrema izquierda terrorista-, que se negó a calificar de “crimen de lesa humanidad” tras un interminable y tortuoso proceso la justicia montonera argentina. Complejo de culpa, esa es la idea que emerge en mi cavilación, sin que nada ni nadie lo remedie: en las mujeres de la plaza de Mayo, como en "los niños -y niñas- de la guerra", de la guerra civil española, victimas de lo que yo llamé “síndrome de abandono” que es lo que convine en concluir tras la lectura de una de las portavoces y dirigentes de aquellos colectivos que se hacían oír y leer aquí en Bélgica –hasta que se callaron de golpe (por qué?)- en un sinfín de tribunas a su disposición y a todas horas. Y es lo que  a fe mía leyendo las requisitorias de aquella mujer aquí en Bélgica en prensa de lengua española fatalmente se imponía, y era en lo que no se sabia bien –en sus interminables soflamas (por escrito)- si era un ataque a los causantes de su infortunio –léase los vencedores de la guerra civil, y altos y menos altos cargos del régimen franquista,- o una justificación y defensa cerrada de sus propios padres en suma, que les abandonaron a su triste suerte –de orfandad en el exilio-, mientras que muchos otros padres –la regla en zona nacional, y de muchos también en zona roja- no tomaron esa (drástica) iniciativa (…) Y es recordando a la vez el testimonio de viva voz que oí a la madre de una de aquellas jóvenes víctimas argentinas –durante la (primera) Junta militar- que ella frecuentaba estando yo allí –en ejercicio de ministerio sacerdotal (tradicionalista)- la capilla que abrió la FSSPX (de Monseñor Lefebvre) en Buenos Aires (finales de los setenta) Que repetía –sin la menor palabra de reproche o acusación al régimen militar(doy fe de ello), y sin el menor asomo de rencor ni desesperación, con un rictus risueño (y de disculpa) incluso en los labios- los propósitos beligerantes y de un fanatismo extremo, de su propio hijo (muerto o desparecido) Lo que a fe mía me sorprendió y por eso lo recuerdo hasta ahora. 

Complejo de culpa, si, en los que encendieron y propagaron aquella fiebre –“conciliar” quien lo podrá negar- en toda una generación argentina. Católicos, de “buenas familias” incluso “de derechas de toda la vida” y me abstengo ex profeso de citar nombre (y nombres) emblemáticos en extremo de aquella corriente (peronista). Un drama o una tragedia ideológica –y de signo generacional- de lo que cabria hablar mas bien en vez de agitar el espectro de la culpa colectiva (…) De una fiebre que convirtió jóvenes idealistas en una banda de asesinos. Rucci, el general Del Valle, Jordan Bruno Genta, sindicalistas (y peronistas), militares y escritores (o a lo sumo propagandistas) se yerguen en testimonios mudos de aquella locura asesina. Y del doble juego –no se olvide- de alguien en el vértice de los acontecimientos y en el epicentro de la efervescencia aquella, que no dudó en servirse de ellos, consciente no obstante de la aversión y hostilidad que generaban en sus propias filas, declarando frente a uno de sus íntimos –y más fieles- colaboradores en una de sus intervenciones en público más célebres, y por lo que pudiera venir (...) “¡mis niños no se tocan!” ¿Hurgando- de manos de extraño- en los rescoldos de una guerra civil y fratricida? ¿Y qué se empeña en hacer desde hace un rato con España y su pasado (aún en ascuas) la justicia montonera argentina?

 

   

  

lunes, agosto 31, 2020

Reiremos Los Dos

 


Mi patria princesa eres Tú

Donde viviste, donde te conocí,

Donde te imagino aquella noche

en mi casa, cuando yo me fui

 

Que solo me doy cuenta ahora

Que te iba buscando a ti

Que marcaste un rumbo a mi vida

Aún antes de venir tú a mí

 

Y ahora cuando lo pienso

Cuando el pesar da cuenta (¡ay!) de mí

Con cirios bien encendidos

Aguanto y acierto a sobrevivir

 

Y me pongo a hablarle tranquilo

Y sosegado amor como nunca lo fui

Y las sombras se van, se alejan

Y es cuando yo acuerdo y entro en mí

 

Y su sombra me sonríe

Como Él sabia sonreírme a mi

por todo lo que me quería

(¡Lo que nunca me supo decir!)

 

Y un día reiremos los dos

Tú y Yo, sin parar de reír

Hasta enjugar tantas lágrimas

Tanto dolor (¿o no fue así?)

 

Un  cuento triste esto todo

Que oigo cuando no estas tú

Cuando todo en la tarde gris

Todo y todos me hablan de ti

 

La arboleda tan umbría

Y la avenida sin fin

de alamedas (y una esta-tua)(...)

del pequeño (y bello) país

 

Y la pila de mis libros

amontonandose sinfin,

preguntandose aún por qué,

y yo ¿qué les debí escribir?  

 

Todos quieren decirme en silencio

Lo que te debería decir

Y la fiebre me transporta

Y yo entonces me recogí

 

A decirte en estos versos

Lo que no acertaba a exprimir

Que ¿quien sabe? un ave fénix

los lleve un día junto a ti

domingo, agosto 30, 2020

LUKASHENKO Y LA REINA DE INGLATERRA


“El último dictador de Europa”, Aleksandr Lukashenko. Como lo tildan y estigmatizan los medios de la Prensa global: a las órdenes de la OTAN y de la UE 

Las horas pasan con sus minutos y segundos mientras se desarrolla la ultima manifestación “monstruo” por las calles de Minsk, la capital de Bielorrusia -en ruso Belarus-, y se hacen (angustiosamente) esperar las noticias espectaculares que la Prensa global lleva hace tiempo anunciando –estallido de la violencia, asalto (tras un primer intento fallido) al Palacio presidencial y demás-, como queriendo a toda costa repetir (y revivir) el escenario en Ucrania –tan caro a politólogos y comentaristas de los medios de la Prensa global y a los más jóvenes de sus lectores- de la plaza Maidán de Kiev (noviembre 2003-febrero 2004). De otra “revolución de color” casi siete años después: pero parece que no va a ser. Que a algunos –al contrario que aquellos monárquicos franceses del exilio y de la Restauración (de los que “nada aprenden y nada olvidan”)- parece que aquello les sirvió bien de lección. De los dos lados de la linde de separación o demarcación además. Al bielorruso Lukachenko y al ruso Vladimir Putin. A este ultimo sobre todo, que parece al fin haberle visto las orejas al lobo –del golpe de estado anti/ruso, y de la intervención (“estratégica”), como en los Balcanes de la OTAN (o de la UE), con el espectro (amedrentador) de telón de fondo, de la guerra civil-, después de llevar tanto tiempo queriendo infligir o propinar a su díscolo homólogo –de veleidades independentistas (...)- lo que cobra todos los visos de un escarmiento y de una (gran) lección. Y ante eso, el ultimo dictador de Occidente (sic) –como le tildan de este lado los medios (Huffingtong Post) , se revela a la luz del día y ante la sorpresa de la opinión como un gran comunicante y un (valiente) hombre de acción. Irrumpiendo en los momentos mas álgidos de la manifestaron del jueves pasado –en el fallido intento de asalto al palacio presidencial- cuando la situación a punto estuvo de dar un vuelco, y salirse de madre y fuera de control (como en Madrid, el 25 de septiembre 2012, en la operación de Toma del Congreso)- mostrándose con chaleco anti-balas y en la mano (sin cargador nota bene) un Kalachnikov.

 


Instantánea de ayer, en los momentos mas álgidos de la manifestación de protesta en la capital de Bielorrusia cuando los manifestantes (“pacíficos”) intentaron –en vano- asaltar el palacio presidencial. Cuando Aleksandr Lukashenko se reveló –en su estilo autoritario- además de un comunicante sin par, un (valiente) hombre de acción 

Que nos recuerda fatalmente a algunos la otra instantánea de Vladmir Putin, saludando machete en mano a las tropas rusas concentradas ante el asalto a Gorozny (enero del 2000) lo que escandalizó (como ahora) a la opinión occidental, y conforto y tranquilizó en cambio al ruso medio, al conjunto de la población, apareciendo a sus ojos como el gran defensor de la Nación. Una situación límite que le habrá permitido al dirigente bielorruso mostrar también su faceta inédita en la hoja o apartado comunicación. Con unas declaraciones netas sobre todo tipo de asuntos y de temas, con la mayor facundia, y aún mayor desenvoltura y desparpajo ante el escándalo de los garantes del pensamiento único a todo precio (a costa del derecho a la libertad de expresión) Como su respuestas de una pieza las criticas de los periodistas extranjeros a su estilo autoritario, lo que asume o a la longevidad de su estancia  en el poder, a lo que no dudó en comparar con el ejemplo de la reina de Inglaterra –en el trono (léase en el poder)- desde 1952 (…) O sus juicios sobre la figura de Hitler que “consolidó la Nación” y forjó un orden (sic) y fue el artífice pues del bienestar (sic)  consiguiente del que somos beneficiarios hoy. “La Historia de Alemania es el molde de nuestra propia historia”, añadió entonces, a modo de colofón, sin importarle a todas luces lo que pudiera pensar Vladimir Putin. Ni en eso ni sus alabanzas a Hitler, como en otras, al propio Stalin, justo a seguir. No, de verdad que la figura del gobernante bielorruso nos merece reflexión. Y se merecen verla compartida también los lectores de este blog. Y cuando nos ponemos a darle a la tecla en estas líneas, confieso que sabíamos poco de Bielorrusia, de su presente y de su pasado, de su geografía -aparte su situación geográfica- o de su historia, si se exceptúan sus capítulos de historia polaca –o polaco/lituana (la República de las Dos Naciones)- o los manidos clisés de la Historia de la Segunda Guerra Mundial de la que fue teatro principal de operaciones, zona de transito de la (primera) División Azul, y de la acción de los partisanos, y de los grupos (contrainsurgentes) de  intervención (los Einsatzkommandos), y lugar de emplazamiento de las fosas de Katyn. Una parte de Europa en suma tan cercana y próxima como pueda ser para los españoles la America (ex) española. Con un pasado común incluso más reciente, aún por resolver. Puente de acceso y entendimiento para nosotros, del ámbito geográfico y demográfico ruso, y no foso de separación como pretenden algunos navegantes y aprendices de brujo (en el seno de la UE)

viernes, agosto 28, 2020

PÉTAIN, SIGNO DE CONTRADICCIÓN

 

Una biografía políticamente correcta que rinde homenaje no obstante a la grandeza e importancia histórica de la figura del Mariscal. La que estoy “atacando” precisamente ahora. Recogiendo así el guante del desafío de la diabolización, que Marine Le Pen pronuncia (en bloque) contra la Colaboración (francesa)

Y del régimen de Vichy (de mi articulo anterior), en estas líneas, al que fue indiscutiblemente su director de orquesta, el Mariscal Petain, piedra de escándalo en la historia francesa contemporánea –como lo es Franco en la española- y signo (magno) de contradicción. ¿Ingerencia inconveniente e improcedente en los asuntos internos –de su pasado y de su presente- estos artículos míos sobre tema francés? No lo creo, no es esa en cualquier caso  mi intención, y si así fuera tengo en mi abono una clara justificación y es la que me otorga la guerra civil española interminable que no es ni fue –como aquí ya lo defendí y expliqué- más que un capítulo o episodio de “la guerra civil europea”, entre comunismos y nazi-fascismos (y repito que no quiero discusión)  La que en España se transmutó hasta hoy en guerra asimétrica y en Francia amaga con re-encenderse de un omento a otro, tantos años ya transcurridos del final de la Segunda Guerra Mundial. Francia, los franceses –como ya lo dije y mantuve también aquí- escarmentaron en cabeza ajena con la guerra civil española (del 36), sobre todo su clase obrera, y fue sin duda lo que hizo que no llegase (hasta hoy) a mayores ese conflicto irreductible - entre Resistencia y Colaboración –en ascuas y echando chispas (hasta hoy) como lo prueba e ilustra (entre otros muchos signos y testimonios) la implosión del Frente Nacional tal y como lo expliqué en artículo anterior de mi blog. Que como ya lo dije en repuesta a un amigo con el que correspondí en las redes sociales, mejor reñir nuestros contenciosos –por cuenta del pasado y del presente- en el terreno de la historia que, como fue el caso “entonces”, a tiros en las esquinas y en las callejuelas. Que después de todo y como diría Umbral, pasados tantos años –cuarenta o cincuenta o qué sé yo- “la Historia se convierte en Literatura”. Y eso vale tanto para españoles como para franceses, nuestros vecinos a los que nos liga la voz de la sangre, amen de lazos (europeos) de solidaridad cultural, y de vernos embarcados en un mismo destino. Es lo que yo pienso, aquí ya lo saben todos, y lo proclamo aquí una vez más por razón de urgencia y no en guisa de adulación (bobalicona) o de puro oportunismo. Los españoles, eso es cierto, no vivimos (propiamente hablando) la Segunda Guerra Mundial, ni -por vía de consecuencia- tampoco los rigores (y terrores) de la ocupación alemana en Francia y sus secuelas, pero eso no nos quita en modo alguno el derecho a ofrecer nuestra visión por muy refractada que ella se vea. Y en nuestra memoria transmitida y a la vez óptica y visual de la ocupación alemana, de Vichy y de la Colaboración, no podemos hacer abstracción o pasar por alto el contexto histórico inmediato que fue el de nuestra guerra civil (del 36): así –y es solo un botón de muestra apenas- en un mensaje a la Nación tras el primer atentado de la Resistencia –el 21 de agosto de 1941-, el mariscal Pétain evocaba a modo de advertencia y de repuesta a la agresión la Victoria (del primero de abril) “gracias a la fe y al sacrificio de una juventud (….) En el preciso momento (nota bene) en que la Segunda Guerra Mundial en Francia tomaba unos rumbos –de guerra civil- tras el primer atentado de la Resistencia -del "coronel Fabian" (al mando justo después de rojos españoles) (...)- controlada por los comunistas-, y de espiral de la violencia -de resistencia y de represión-, después de un año (pacíficamente) transcurrido bajo el signo de la Colaboración. Y fue a seguir al lanzamiento de la Operación Barbarroja contra la Unión Soviética (22 de junio 1941) y la ruptura de la entente entre los dos países (tratado de No Agresión) (continúa)

 

Paul Collette, autor, con 21 años de edad –el 27 de agosto de 1941-, de un atentado contra Laval (y Marcel Déat) durante el régimen de Vichy, recibiendo años después (en la foto) –el 26 de mayo de 1984- la Legión de Honor de manos de Charles Hernu, ministro socialista del Interior (del gobierno Mitterrand). Nunca se esclarecieron los motivos reales de aquel acto, que su autor, habiendo transitado anteriormente por formaciones (paramilitares) de “extrema derecha” –“Cruces de fuego” del coronel de La Rocque,  jóvenes (Camelots du Roi) de la Acción Francesa, y “la Cagoule”, la más radical y extremista y violenta de todas-, conseguiría hacer pasar por un acto de la Resistencia, y otros en cambio pusieron por cuenta del ala más radical de la Colaboración, que veían en Laval (jefe del gobierno de Vichy)  poco menos que un traidor. Y al juicio y justificación  (prevalecientes) del autor  ayudó su suerte posterior, condenado a muerte por un tribunal del régimen de Vichy y deportado a Alemania (Mauthausen) de donde fue liberado al final de la guerra. En el programa –en el que intervine, entrevistado- de “reality show” –“Los matadores” (“Les tueurs”)- de una de las principales cadenas de televisión francesa TF1 de la serie “Tout est possible”, en marzo de 1994, presentado por Jean Marc Morandini, y en el debate que el presentador del programa organizó entre los jóvenes asistentes presentes en el plató –tras lo que mi presencia allí, después de mi intervención en el programa, fuera, por iniciativa del presentador, sometida a votación y plebiscitada (abrumadoramente, a mi favor)- intervino también el escritor  Alphonse Boudard –hoy fallecido y que fue mi amigo- quien se refirió a mí en términos amables y graciables. Y comparó con el atentado de Collette mi gesto de Fátima. No todo fue malo –o “diabólico”-, (piensen lo que piense Marine Le Pen y proclame lo que proclame en lo sucesivo la postura oficial de su movimiento, heredero -por vía de la implosióN- del Frente Nacional), en las filas de la Colaboración 

“Todos Nuestros respetos a Dominique Venner cuyo gesto eminentemente político habrá sido de intentar despertar al pueblo de Francia”, del “twitter” de Marine Lepen después del suicidio del escritor en el altar mayor de Notre Dame. “Verba volant, scripta manent”, rezan los clásicos.  Y lo que defiende ahora ella en materia de Historia está en las antípodas de lo que defendía –con genio y `precisión- esa obra (capital) de Dominique Venner sobre la Colaboración