domingo, enero 04, 2026

TRAS VENEZUELA ¿CUBA Y NICARAGUA?

 

¿Cuando las barbas del vecino veas pelar.....? Marco RUBIO, secretario de Estado USA, de ascendencia cubana, nacido en Miami de padres cubanos emigrados a los States, antes de la llegada de Fidel Castro al poder, en la Habana -1 de enero 1959-, habrá públicamente expresado el deseo que la operación coronada por el éxito en Venezuela, se haga extensiva a Cuba, su país natal. ¿Acaso es menos dictador Raúl CASTRO -máximo dirigente en la sombra, hoy en la Habana- que lo era Nicolás MADURO en Venezuela? ¿Más refugiados venezolanos en España que cubanos en los States? Y mis (sinceros) votos públicos en ese sentido me los permito gracias a mi ascendencia hispano/cubana. De españoles repatriados de Cuba en el 98  
El narcotráfico. ¡Aparte de mí ese cáliz! Tengo no obstante el qué decir aquí, de algo que me parece -a ojos vistas- una de las mayores lacras hoy por hoy de la Humanidad, sin exagerar -y con mis respetos para el papa PREVOST. Que no comprendo y sigo sin comprender ese silencio tan lapidario y tan sepulcral, en un papa tan suave, tan locuaz (y tan pastoral) Antes, y menos ahora con el tema en ascuas proyectado al primerisimo plano de la más rabiosa actualidad. La droga, ¿el "pecado" (social) de los pobres, de las clases más desposeídas, y algo pues rodeado de los mayores y mas espesos tabúes para una pastoral eclesial, pastoral (por definición) de los pobres -alter christi- y para los pobres? Mucho me temo que sea precisamente en el abordaje de una cuestión tan melindrosa, ahí precisamente -lagarto, lagarto!-, por donde haya que empezar. 

Y no hablo de oídas como la mayor parte aquí se sospechan o se imaginan. Que en la trayectoria tan atípica y tan difícil y azarosa que me habré visto forzado de seguir largos años de mi vida, drogadictos y traficantes habrán formado parte de preferencia, de mis más fieles (malas) compañías. Drogadictos y traficantes, distinguiendo y distinguiendo bien, que conste. Que me viene justo a la mente una sabrosa anécdota -en el patio de recreo de la cárcel portuguesa por la que pasé, en una de ellas (prisión de Vale de Judeus, de "máxima seguranca", reservada a presos condenados, y de entre ellos a los de perfil más "peligroso" de todos (milongas, lo de peligrosos, en la mayor parte de los casos al menos) Y era lo que me dijo hablando de otro de los reclusos -a quien yo tomaba por un traficante de drogas- uno de los detenidos, traficante él, boliviano de apellido alemán (todo un símbolo) "Ese no es traficante, ese es ladrón", me dijo caustico y mordaz, y lleno de desprecio hacia el otro, el traficante de veras. Con un aire (divertido) de orgullo de casta o de clan -o de mafia-, así lo interpreté yo. 

Donald TRUMP ve -y así lo habrá repetidas veces declarado antes de la intervención militar en Venezuela y captura ("quirúrgica") de Nicolás MADURO-, en el narco/trafico el mayor problema y la mayor amenaza -junto con la inmigración ilegal-, que enfrenta las horas que corren los Estados Unidos. Por tierra (y aire) y mar. Desde México y desde Venezuela -y Colombia- y el Caribe, sin olvidar los Andes -desde el Perú hasta Bolivia-, y del lado del Pacífico, (mayormente) desde China. Y cuando se habla (allí, en los States ) de tráfico de drogas, quiere sobre todo decir(se) -al lado de otras drogas igual o mas nocivas aunque minoritarias, como el crack-, de cocaína. El champán de las drogas duras, como así la oí (inocentemente) llamar en mi círculo de amistades. Droga la menos blanda de las blandas, o la menos dura de las duras, en la (insidiosa) propaganda de la que goza, tan interesada y tan capciosa. Mentira, todo mentira. La más peligrosa. En el plano de la dependencia. 

Y en ese prisma o bajo esa luz, cobran todos los visos de credibilidad, las aprensiones -a la base de sus recientes medidas- de Donald TRUMP, acusando a Venezuela y al régimen de Nicolás MADURO, de matar (sic) a sus súbditos más jóvenes, y de invadir los States -en una estrategia de agresión- de flujos de cocaína. Y eso, los pastores de la Iglesia -y el supremo (pontífice) de entre ellos-, deberían ser capaces de comprenderlo y de sentir un ápice al menos de empatía -(cosa) que no- con las víctimas (inocentes o semi/inocentes) de todo aquello, y no continuar como ensimismados, paralizados o bloqueados en su discurrir, con los aspectos o facetas -socio/económicos (exclusivamente) se sobreentiende- del fenómeno y aferrados como coartada preciosa o única explicación -cual deus ex machina- al postulado (o prejuicio, marxista, neomarxista o post/marxista) de la lucha de clases. ¿Sólo por el petróleo? De verdad que no hay más que "sed de petróleo" (sic)-  en el caso de Venezuela y de la intervención militar, como lo dan (más o menos insidiosamente) a entender las diagnosis pastorales, parroquiales o episcopales -y archi/episcopales y cardenalicias-, y en los mensajes (fake) que circulan por Internet a nombre de su/santidad las horas que corren? Como se dice ahora en castellano castizo (inédito para mí), por favor, háganselo mirar! 

¿Derecho internacional (público)? Derecho de gentes o sea. Base o punto de partida (histórico/jurídico) de la Declaración de los Derechos del Hombre. Cuestión cerrada en falso, e irresuelta en la Junta (o Controverse) de VALLADOLID. Con un supuesto previo de natura geopolítica -en el estado de la cuestión-, en donde como español me siento con derecho a meter baza. Igualmente irresuelto, a saber, el de la legitimidad o ilegitimidad de la Conquista (española) de América. No más (jurídicamente) irresuelta que la conquista del FAR WEST, en los Estados Unidos de América. Un argumento de Historia del Derecho del que ningún español (aquí) me podría negar la pertinencia. Esas aguas, estos lodos o sea. Entre tanto, nadie nos puede impedir de verter en este blog elogios y alabanzas de nuestra admiración por la demostración de poder -de Voluntad de poder (USA)- de Donald TRUMP en Venezuela     


Oliver NORTH, teniente coronel del cuerpo de marines, y agente de la CIA, condenado -bajo Ronald REAGAN- y después absuelto de cargos entre los que (principalmente) se encontraban los de haber (ilegalmente) ayudado y financiado a los contras anti-sandinistas, en Nicaragua. Un país, un régimen y un mandatario -Daniel ORTEGA-, hoy en la mirilla -junto con Cuba y con Colombia- tras la intervención militar de Donald TRUMP en Venezuela  

sábado, enero 03, 2026

VISITA A ESPAÑA DEL PAPA PREVOST, Y VENEZUELA. CARTA ABIERTA

 


Donald TRUMP y el Papa PREVOST. El actual pontífice siempre tan locuaz como sus predecesores (en lo divino y en lo humano), guarda ahora en cambio un silencio atronador tras la intervención militar norteamericana y la captura y puesta en el banquillo de un tribunal en Nueva York, del mandatario venezolano, Nicolás MADURO. No importa. La inteligencia artificial (IA) -vía Youtube-, pone en su boca lo que una parte de sus (fieles) adeptos a uno de los lazos de la polarización que consume a los católicos, quieren oírle decir, y de lo que la otra parte no quiere ni oír hablar. ¡Que no nos la dan ya!

Santidad (la suya no la nuestra), 


los medios españoles vienen anunciando su próxima visita a España, así como una próxima reunión de la Conferencia Episcopal Española con objeto de fijar la fechas así como los lugares donde aquella tendrá lugar. Tras el anuncio, casi en sincronía, se habrá producido la intervención militar norteamericana en Venezuela con la captura de Nicolas MADURO, conducido en avión -según las últimas noticias- hasta Nueva York para ser  llevado ante los tribunales allí bajo la acusación de un delito de narcotráfico (sic) Y ante ello sorprende (un poco) -habituados como lo estamos los católicos de a pie a la celeridad (casi) fulminante de la autoridad eclesiástica y la de vuestra Sede Apostólica en numerosas crisis de alcance supranacional y especialmente en política internacional a la hora de reaccionar, de decir esta boca es mía, de opinar o de dar respuesta a aquellas, expresando así la postura de la Iglesia, en nombre de ella, a las preguntas o interrogantes que habrán hecho nacer aquellas crisis-, y es como digo digno de mención en cambio, el silencio atronador que estamos presenciando con el correr de las horas ante lo que la opinión publica -a escala global-, en su abrumadora mayoría, juzga merecer una palabra de consejo o esclarecimiento de parte de vuestra augusta/persona. Y nuestra sorpresa cobra extremos de estupefacción ante el comunicado -sin firma de procedencia o de autor- que esta circulando en redes sociales -en video Youtube- con toda la apariencia de emanar de la santa/sede vaticana, donde se difunde una noticia fake sobre la crisis en torno a Donald TRUMP a Nicolás MADURO y el mensaje (fake) en respuesta del papa PREVOST, con todas las trazas todo ello de una narrativa ficticia, de política o de política/religiosa-ficción (hasta en el tono -nada eclesial- de voz, de un reportaje cinematográfico, más bien)-, con todo el aire de tratarse de un globo sonda a la vez- en donde se presenta al papa PREVOST en los hábitos papables (y el disfraz) del papa argentino FRANCISCO, su predecesor -y según algunos su mentor-, zanjando así el debate al interior de la Iglesia y del catolicismo que habrá (de seguro) suscitado la intervención militar del presidente de los STATES contra el mandatario de un país católico -e hispano-, y lo habrá sido en el sentido milimétricamente exacto -como por casualidad-  al de la polarización que agita la Iglesia de secuelas del concilio vaticano II, y que habrá alcanzado sus cotas mas altas durante el anterior pontificado del papa Francisco, en nombre de la defensa de los pobres (contra los ricos) y last but not least, por cuenta de la Teología de la Liberación (para un viaje así, no necesitábamos alforjas, papa PREVOST) Lo que una parte del orbe catolico a escala mundial- esperaba o deseaba (exactamente) oír, y de lo que otra parte -una mayoría silenciosa o una inmensa minoría, me da igual- no quiere ni oír hablar. Y en el supuesto de globo sonda, la pregunta se impone, ¿de quién? Que del hondo arcano de la vaticanología y de sus aprendices de brujo (vaticanistas) -españoles, italianos u otros foráneos- estoy ya un poco escaldado, aquí sin pena se me reconocerá. ¿De la misma sede/vaticana aquello, presta a desautorizarlo, a negarlo -antes y después de que cante el gallo (como acostumbran)- o a asumirlo, según pinten bastos o coronas? Qui lo sa. 

Y pasando de la crisis venezolana al anuncio de la visita papal,  dejo de lado a la vez el talante polémico o ideológico, como el que habré seguido en lo que precede, en favor de un tono más personal. Me explico. En todas las visitas papales mundo a través que se sucedieron después de mi salida -y vuelta a España (20 noviembre 1985)- de las cárceles portuguesas en las que me encontré preso a seguir a mi gesto de Fátima (13 de mayo 1982) y concretamente en dos de ellas, de Juan Pablo II a Bélgica viviendo yo allí, se puede decir que las capeé sin más, como pude, pese a la formidable presión de la psicosis -alimentada (artificialmente) ex professo- en los medios, de psicosis (colectiva) de atentado(s) contra el papa, y de la atención mediática enfocada en mí -contra el cura español (residente allí) que había querido matar al Papa (en Fatima, Portugal)-, y sin duda también -igualmente perceptible pero menos, de parte los servicios de seguridad belgas que me hicieron no obstante objeto de alguna medida de control (una llamada telefónica y una visita domiciliaria, de lo que vagamente recuerdo aún)  

Y de lo inocuo y baladí de todo aquello no desentona tampoco algo que me ocurrió en la segunda visita papal a Bélgica estando yo allí. Y fue que entre lo que se publicó en los medios belgas al respecto, leí  -en primeros planos y grandes titulares (foto acompañando) en los principales diarios de Bélgica, Francia e Italia y Portugal -en España en cambio creo recordar que fueron más discretos-, justo a la llegada del papa a Bélgica, que la Interpol (sic) en Portugal había dictado orden de caza y captura (internacional) contra mí, fingiendo (así) ignorar mi paradero, pese al domicilio legal -en Bruselas-, que yo ocupaba entonces y pese a la vista domiciliaria que en las horas previas a la visita papal recibí, a la que más arriba hago alusión. 

Esa fue, digamos, la regla con las visitas papales de Juan Pablo II, a lo que se podría hacer extensivo el pontificado de su sucesor, BenedictoXVI, breve y del que no recuerdo haberse visto puntuado por ninguna visita a Bélgica donde yo me encontraba. Pero de él -del pontífice- sí que puedo decir en cambio, que durante su pontificado me hicieron una primera entrevista -seguida de otra- en la RTP (Radio Televisión Portuguesa) que fue difundida en uno de sus noticiarios o diario/hablados, donde me expresé escuetamente pero en términos positivos sobre él, en respuesta a una pregunta de la periodista portuguesa que me interrogaba. Todo eso cambió con la llegada del papa FRANCISCO (argentino), o mejor dicho, con ocasión de su visita a Bélgica -en el 2024-, pocos meses antes de su muerte. 

Lo que me fue anunciado días antes -aparte de lo que se pudo leer en los medios- a modo de (oscuro) presagio, por lo que se siguió-, y fue de parte de un conocido, habitando no lejos de mí -en Bruselas-, con el que hablaba de vez en cuando y al que yo tenía -convencido (hasta hoy) de ello, pero sin pruebas formales, lo reconozco- por un funcionario (belga) de policía, de paisano. Quien un poco sin venir a cuento, y como queriendo prevenirme o ponerme en guardia y tranquilizarme a la vez -lo que me sorprendió- hizo alusión a eventuales problemas o dificultades que me podrían sobrevenir (sic) con la visita papal. Que vendrían a desaparecer, -me aseguró- una vez que se hubiese marchado el pontifice.(...) En atención -o así lo interpreté yo- a mi condición de residente en Bélgica de "longue durée" -treinta y ocho años (...)- (de "larga duración") Y el mosqueo que aquello me dejó no fue pequeño, como aquí les será fácil de imaginar. Sobre todo porque mis fantasmas tardaron poco en materializarse, justo después.

Y es que coincidente con la llegada del pontífice, unos días más tarde, me encontré de golpe, por razones aleatorias e imprevisibles, que de hecho (confiteor) no supe o no pude ver venir, en situación SDF (en Bélgica, "sin domicilio fijo"), sin techo, en román paladino. Una situación que se prolongaría durante cinco o seis meses (con sus noches) -que ya ni recuerdo, y prefiero no acordarme- de un innegable dramatismo a veces -de noche sobre todo (...)-, y con todas las complicaciones y dificultades administrativas que ello traería (fatalmente) consigo. Que me hicieron ver -acertadamente o no- que se me estaba invitando (discretamente) a abandonar  el país, Bélgica, como persona non grata (no declarada así) Lo que hice. Y refuerza y reforzó hasta hoy mis aprensiones una noticia de Wikipedia a mi nombre, que habrá circulado hasta hoy en donde figuran unas acusaciones mías en contra del papa Francisco, que naturalmente aún suscribo (*)

Así están las cosas. Y es obvio el decir que ante el anuncio de la visita (papal) a España, de vuestra augusta/persona, habré automáticamente -por obra de un sexto sentido o un instinto reflejo- echado el freno de mano. Cartas pues sobre la mesa. Estoy en España, mi patria y mi país. Y nadie me puede echar ni invitarme (discretamente) a irme de aquí. Como me ocurrió en Bélgica. 

Y si las almas piadosas, que os rodean y os asesoran -de la especie o no de los vaticanôlogos, ¡menudos tartufos y aprendices de brujo!-, llegan a convencer, a través vuestro, de vuestra augusta/persona, a los servicios de seguridad encargados de vuestra protección, o a las fuerzas del orden, del peligro o amenaza que yo represento en la visita, sabed que estoy listo -presto sum!- a resistir y a defenderme de uñas y dientes: con la Verdad por delante, en los medios, en los tribunales o donde sea necesario. 

La Verdad de mi gesto de Fátima, y de los motivos -íntimos, ideológicos, doctrinales y espirituales- que me llevaron a aquel acto de devotio (íbera o grecorromana) -o auto inmolación, en espíritu de sacrificio-, que así es como sigo asumiendo aquello. Frente a una institución -la santa/sede vaticana- que renegó -en el Concilio- de mí y de muchos otros como yo -dentro y fuera de España, antes de que yo (ad vitam aeternam)  le diera la espalda. A la institución y a su cabeza -encarnada en Vos- que nunca reconocí -la prueba en este blog, sin reservas ni tapujos-, ni cuento hacerlo ahora en vuestra visita. OMNIA VINCIT VERITAS  

(*): "Profeta de calamidades, enemigo jurado de Europa, renegado de sus raíces, y debelador y calumniador del pasado español en América"     

viernes, enero 02, 2026

CRAS MONTANA, LA SUIZA DE CENTRO DE ATENCIÓN


Foto del lugar -en la estación de invierno de CRAS MONTANA-, donde se produjeron los hechos del incendio atroz. Está tomada en el diario "Le Nouvelliste (et Feuille d'avis du Valais)", que me acompañó fiel los años en los que estuve ingresado en el Seminario de Ecône. De una (tenaz) etiqueta y reputación -entonces- de diario "maurrasiano", con todo lo que ello conlleva y quiere decir (...) En (inmejorable) botón de muestra de la memoria aparte de la Suiza, sobre la II Guerra Mundial -en la que no participó-, algo de lo que dejé constancia en este blog


Poner el pie en la entrada al Nuevo Año para darse de bruces con el Absurdo, cuanto más absurdo más horrible e insoportable aún. Como las escenas que ayer leímos sin verlas, y que nos hicieron parar la lectura como electrizados o electrocutados (como me ocurrió a mí). La de un niño -de los participantes en la fiesta de Fin de Año, en CRAS MONTANA-, huyendo sin ropas y en llamas por la calle (...) Y de ese enmudecimiento que se ha apoderado de todos ante la Tragedia indecible, me decido haciendo un ímprobo esfuerzo salir (ya), y es para expresar mi mas sentido pésame y mi solidaridad sin reservas con las victimas de la tragedia y con los habitantes del lugar, de ese entrañable cantón suizo del VALAIS, donde viví (intensamente) unos años que quizás fueron -por paradójico que pueda parecerle a algunos (*)- de los mejores de mi vida. Suiza, el país más rico -¿y el más bonito?- y el de mayor standing, de Europa y muy probablemente del ancho mundo. ¿Lo que explica mi apego, mi preferencia? Que se piense (de mí) lo que se quiera. Es un hecho que Suiza me marcó (al rojo), tal y como lo dejé consignado en alguno de mis más sentidos poemas. Y lo que sobre todo me mueve a darle aquí a la tecla por compasión con su desventura.  Por lo intenso -como digo- de mi estancia más larga allí -en el Valais-, y por lo duro que fueron mis etapas de regreso años después. Lausanne, bella y glacial, llegué a escribir, como la sentí y la viví deambulando de noche por el pavimento nevado de sus calles alumbradas y desiertas. Qué lejos y qué cerca todo aquello (aún) de mí! 

Y confieso que no me decidía (del todo) a abordar este suceso de la crónica de actualidad, tan dantesco, en espera del esclarecimiento definitivo de las causas del lance funesto. Ante el bulo o rumor -como una mosca detrás de la oreja-, reproducido en algún diario (fuera de toda sospecha) que veía en el infausto acontecimiento un atentado (sic), con el telón de fondo en la guerra de Ucrania. Que no. Como ha quedado claro en los medios. Pero un bulo que vuelve a poner en foco la vocación milenaria de este país alpino, grosso modo en el centro de la Europa que conocemos (y que vivimos) En el cruce de sus caminos como es el caso de Bélgica también, y además, un poco aparte, como un balcón y un refugio estratégico. por donde pasan rozándola sin romperla ni mancharla las hondas corrientes de la Historia en suelo europeo, tal y como sucedió en la II Guerra Mundial, lo que habrá legado al alpino país, una memoria colectiva, neutra y atípica, o en mayor grado todo ello que la de los grandes países que la circundan por completo. Y eso es lo que explica -que aún (confiteor) no me lo expliqué del todo- que pudiese nacer e irradiar desde allí una obra tan insólita, tan atípica y tan incorrecta y a contra/corriente como fue el seminario (tradicionalista) -"integriste"- de Ecóne en el que estuve cuatro años ingresado. 

Que con ello, todo se explica, y sin ello no se explica nada de nada de aquello. De esa sombra protectora, me explico, de tutela (maternal)  -de lo que sólo me percaté, visto desde fuera años después- que gravitaba sobre el seminario aquél -apolítico (sic) por definición- y que (fatalmente) proyectaba sobre Ecône y todos los que acudíamos allí, la memoria (bien viva y despierta) de la Colaboración, léase, la de los vencidos de la II Guerra Mundial, en la que Suiza no tomo (militarmente) parte, fiel a su tradición (diplomática) de neutralidad, lo que la salvó de la menor nube de represalias, venganzas y ajustes de cuenta -de parte de los vencedores-, que fueron el lote o la suerte de los perdedores al final: Y lo que hizo que Suiza sirviera de refugio (sic) después, en la posguerra a destacadas figuras del bando de los vencidos que fatalmente acabarían todos ellos -doy fe- transitando por Ecône. Pero el (sorprendente) bulo al que aquí hice alusión no se explica sólo por eso. 

Y es si no se tiene en cuenta una particularidad de CRAS-MONTANA, de lugar donde se produjo aquel suceso atroz, su reputación de estación de invierno exclusiva,  de élite, de refugio, y lugar de reunión de altos magnates de la política y de las finanzas, CRAS MONTANA y más concretamente, el lugar -restaurante de lujo- donde se produjo el suceso atroz. La Suiza pues, fiel a sí misma y a su tradición de encrucijada del Destino, y de centro de atención. Y más vulnerable pues. Por lo que se merece toda nuestra atención, y nuestra conmiseración también      







(*) Por haber vivido allí en el Seminario de Ecòne y vista la trayectoria de secularización -sin olvido ni reniego alguno-  que habré seguido hasta aquí

jueves, enero 01, 2026

¡CHILE AGUANTA! EN LA ISLA RAPA NUI

Estatuas monolíticas de los MOAIS, vestigios de civilización melanesia, en la isla (chilena) de PASCUA -en el Pacífico- a miles de leguas de las costas chilenas-, de su nombre aborigen, RAPA NUI. Cuya autodeterminación es hoy caballo de batalla y buque insignia de todo programa indigenista. ¡Chile aguanta y defiende esa isla tan hispana como su madre patria! Los pueblos que no aprenden de la Historia, están condenados a repetirla  

En Chile la tienen (bien) armada, la liaron parda, en castizo castellano. Y es a cuento de la isla de Pascua, en lengua indígena, de la isla RAPA NUI. Junto al archipiélago de Juan FERNANDEZ -tocayo mío (...) Un conflicto o contencioso global por las dimensiones léase las distancias geográficas -de un sinfín de leguas entre la isla y la costa- chilena (y entre dos mundos de civilización, el mesoamericano y el melanesio), muy acorde ello con el tiempo global que ya estamos viviendo. Con la dignidad un tanto propia -de la isla que nos ocupa- y un tanto de prestado, la que le prestan el indigenismo en alza (en todo el subcontinente), y el nombre de Pablo NERUDA que le dedicaría uno de sus poemas -y el título del mismo-, tan húmedos y oceánicos, como decía de su poesía Francisco UMBRAL, admirador devoto del poeta chileno y celador (ardiente) de su memoria. Unos versos grandilocuentes que me dejan frío no obstante, como un sino fatal, el que me mantuvo apartado de su ideología y el que mantuvo igualmente siempre -pese a mis esfuerzos denodados- refractario frente a su poesía. 

Y habrá montado todo este lío la embajadora de Chile en Nueva Zelanda bajo el gobierno aún en funciones y en espera (inminente) de relevo -tras el descalabro electoral- del presidente (de izquierdas) Gabriel BORIC. Y es -la embajadora (de brillante currículo diplomático) por la que viene el escándalo ahora- MANAHI PAKARATI, de un nombre bien indígena, "rapanui", pidiendo la autodeterminación (sic) de la isla -conjuntamente con la de la otra minoría aborigen, maorí, me figuro, de la isla ex-colonia británica en la otra punta del planeta, común origen melanesio obliga-, lo que parece desmentir -en la foto, de puro glamur- que está circulando de ella en la Red-, el desafío tan agrio y tan acerbo que le está enfrentando a una gran parte (mayoritaria) de sus compatriotas agrupadas tras la oposición -que pide su destitución (fulminante) del cargo- y a la cabeza de ella, José Antonio KAST, el presidente electo. Ni entramos ni salimos, deberíamos decir, como extranjeros. 

Pero algo, un no sé qué, una llamada interior, un sexto sentido,  resumiendo, esa voz de la sangre que nos liga a los destinos de Europa -díxit José Antonio PRIMO DE RIVERA-, es la misma que nos veda o impide desentendernos de la suerte o del sino de los pueblos hispánicos ( o ex-hispanos, como les llamé yo) del otro lado del Atlántico. La misma que nos hace ver y reconocer esa vocación de destino en lo universal que llevó a los españoles a la Conquista de América, y a la vez, esa pulsión de colonización que llevó a los chilenos y españoles juntos hasta aquella isla remota a tantas leguas de sus costas. 

Un desafío, forzoso el reconocerlo, análogo al dilema que planteó a los conquistadores españoles en la América Central la civilización maya, y su civilización y sus enigmas -como la que plantea hoy a los chilenos la civilización melanesia -, lo que tenemos y debemos zanjar y resolver, libremente, evitando en lo posible, el choque de culturas, en defensa de nuestra identidad y nuestra integridad colectivas. Y con la lección de nuestros fracasos bien aprendida. Los pueblos que no aprenden de la Historia están condenados a repetirla