Lenguaje papal (marca PREVOST) El Papa Leon XIV se acaba de pronunciar, alarmado de la situación en Ceuta -como lo lleva diciendo desde hace casi un mes, con el inicio de la invasión-, y propugnando soluciones de paz, estabilidad y justicia. Sin la menor alusión -en un Papa tan locuaz, tan expeditivo, tan desafiante con Donald TRUMP- al papel, al protagonismo y la (abrumadora) responsabilidad -en la invasión (de 56000 personas) y en la cifra de 89 muertos- del Sultán de Marruecos
Y a cuento de ello mi atención se vuelca fatalmente sobre el artículo que publiqué en este blog en torno a declaraciones del papa PREVOST sobre la Inteligencia Artificial, y sobre la encíclica que dedicó al tema, la primera desde su nombramiento. Y en particular, sobre la comparación -audaz (confiteor)- que en él me permití de ese tipo de lenguaje pontificio que se volvió la regla a partir del concilio -y en lo que destacó muy particularmente el Papa MONTINI, PABLO VI en sus mensajes y alocuciones a los españoles y a la situación que se vivía en la España de entonces. Y era con los llamados DAZIBAOS, en China durante la Revolución Cultural, destinados -como en ese articulo se puede leer- principalmente a desenmascarar a los "monstruos" (reaccionarios) obligándolos a darse por aludidos sin dar no obstante ni nombres ni apellidos. Comparable o análogo mutatis mutandis todo ello a la pauta y al estilo pontificio conciliar y posconciliar, de no hablar claro (por sistema), pero dejando claramente a entender lo que quiere decir, y lo que será así unánimemente captado e interpretado por la abrumadora mayoría de sus lectores y oyentes.
Y así, Juan Manuel DE PRADA, autor al que me acabo de referir, (denodadamente) se esfuerza a lo largo de su articulo en interpretar las raras y sibilinas palabras e igualmente los silencios (atronadores) del Papa PREVOST, haciéndole decir, no lo que dice, ni lo que caya -sobre el tema (ceutí) en ascuas- sino lo que querría (plausiblemente) decir, y justificando así las mas evidentes interpretaciones de aquellas, lo mismo que los silencios, por cuenta del lenguaje diplomático -y vaticano (al que los más sufridos de los creyentes) estamos (tristemente) tan acostumbrados-, lo que como todos mis lectores fácilmente convendrán, es algo que no viene a cuento aquí. ¿Profeta Leon XIV pues? ¿Como los medios de la Prensa mainstream durante su visita lo mismo que antes y después nos quisieron tan obstinadamente vender? Fino diplomático (vaticano), Leon XIV, eso sí, que gana -en audiencia y en prestigio y en poder- pero que no consigue convencer. Y es ante unos acontecimientos recientes que vienen a ofrecernos un mentís rotundo de todo aquello en lo que aquel tan obstinadamente pretende hacernos creer.
Y es -como aquí sobradamente- ya lo expliqué- esa nueva religion marca Prevost de los más vulnerables, y sobre todo del más vulnerable de todos, léase el Inmigrante -musulmán sobreentendido o por propia definiciön-, o en otros términos, el Alter Christus. Punto. Y en esa perspectiva viene a ser pedirle peras al olmo el exigir al Papa de los migrantes un mínimo de empatía y de comprensión por las victimas directas de aquellos, los que sufren las consecuencias directas de los comportamientos irresponsables y delictivos (o para delictivos) de aquellos. Ni un mínimo de inquietud por el respeto de las fronteras (sic), y la soberanía del país que fatalmente habrán violado (sic) con su entrada aquellos.
Lo que no llegan a traducir las tímidas y escuetas (sibilinas) protestas del Papa en defensa de la estabilidad (sic) (en sus palabras) Ni eso, ni mucho menos una censura por suave que ella sea, y es del papel y del protagonismo en la crisis migratoria del Sultán de los creyentes, Mohammed V, soberano del reino de Marruecos
Misa funeral en Ceuta por el Papa Francisco, presidida por el anterior obispo de Cádiz y Ceuta, Rafel SORNOZA, que renunciaría tras graves acusaciones en su contra de abusos sexuales continuados de un menor. En su visita papal a Ceuta, el papa FRANCISCO habia denunciado la valla y alambradas para impedir una avalancha migratoria (...) Sic transit gloria Ecclesiae



























