miércoles, marzo 18, 2015

¿GUERRA EN SIRIA EN EL CRUCE DE CAMINOS?

Navíos rusos atracados en el puerto de Tartús, en la costas siria, única base naval rusa en el Mediterráneo las horas que corren. Desde allí fueron interceptados los tiros de misil cataclísmicos contra la montaña que domina la capital siria Damasco en la madrugada del 2 al 3 de septiembre del 2013, lanzados desde una base USA –Rota o Morón- de la Península Ibérica. En señal de lanzamiento del ataque de las potencias occidentales ya cantado en los medios. Y tras el fiasco, la Casa Blanca (de Obama) izó bandera blanca. A los enemigos (jurados) de Assad –y en el fondo del Occidente- no se “las” volverán a poner como se las pusieron entonces
¿La guerra en Siria en el cruce de caminos? La prensa de ayer nos sorprendía con las declaraciones del secretario de estado norteamericano John Kerry que negociar con Bachar el Assad (sic) se imponía de forma insoslayable. Y despachos de hace unas horas vienen a sorprendernos todavía más con la noticia del derribo de un drón de la aviación de los Estados Unidos por la defensa anti-aérea siria dentro de su propio espacio aéreo. ¿Un error, un accidente apenas o un aviso todo menos intrascendente? Los drones de la aviación USA llevan ya n rato empeñados en la campaña contra los islamistas del Ejército islámico (EI) y hasta ahora se habían paseado como pedro por su casa dentro del espacio aéreo sirio sin verse en, modo alguno inquietados por la artillería o la aviación del régimen.

Si se le suma el despacho que viene difundiendo en las últimas horas los medios de la prensa global de acusaciones –procedentes nota bene de un observatorio/sirio (anti-Assad) basado en Londres- de uso de armas quimias contra el régimen de Damasco el cuadro parece perfilarse a toda prisa de una nueva situación de tensión (peligrosa) en la zona que vienen a confirmar noticias de ultimísima hora de los resultados de las elecciones israelíes de las que contra todo pronóstico el Likud del actual premier Netanyahu resultaría vencedor, un halcón que tuvo siempre en primera línea de mira desde el estallido de las primaveras árabes y de la insurrección anti-Assad –por razón de la cercanía o de la proximidad geográfica (a través de los Altos del Golán) aunque solo fuera-, mucho más al régimen sirio de Assad que al Iran de la república islámica, digan o pretendan hacernos creer los medios de la prensa global lo que quieran.

En septiembre del 2013 estuvieron a punto de tener ya en mano la piel del oso, y se le escapó por los pelos cuando el mundo entero, a comenzar por la prensa española y en particular la prensa española militar (especializada) ya cantaban el ataque aliado contra el régimen sirio, en un repetición de lo que había sido la intervención en Libia contra el régimen del coronel Gadafi.

Más de cerca para los españoles aún: rumores ampliamente difundidos en la red en lengua francesa justo a seguir, dieron cuenta que en los momento más álgidos de la crisis en la madrugada del 2 al 3 de septiembre del 2013 misiles cataclísmicos –de los que producen sacudidas sísmicas (subterráneas)- fueron lanzadas contra la montaña que domina la capital siria Damasco y que lo fueron nota bene desde una base USA –Morón o Rota- situada en la península Ibérica, y que se verían interceptados in extremis por la defensa anti-misiles de los navíos rusos estacionados en aquella zona del Mediterráneo, seguido de uan visita relámpago justo al día siguiente del ministro español de Defensa a Washington y de su encuentro con su homólogo norteamericano, el secretario de defensa –de la que no trascenderían (hasta hoy) los motivos aparentes- y lo que daría lugar a un declaración rauda y no menos insólita de la diplomacia israelí de haber sido ellos los autores de los tiros por error, en el marco de unas maniobras en el Mediterráneo, algo que no se creyó nadie, salvo tal vez los medios españoles.

No volverán encontrarse con otra ocasión igual, por mucho que se desgañiten en los medios en la red y en las redes sociales por cuenta del peligro –en armas químicas del régimen de Bachar. La negociación se impone, para poner fin a la sangría de esa guerra civil, y es lo que parecen haber olfateado parlamentarios franceses en misión días pasados en Dam asco con el visto bueno –pese a las desautorizaciones y aspavientos de rigor- del gobierno francés y de su presidente Hollande. La UE no quiere a godas luces seguir agravando la tensión en una región no muy distante de esa otra zona geoestratégica en llamas por culpa del conflicto en Ucrania. Sin duda porque a estas horas muchos de sus dirigentes sienten haber caído en una celada en la que la diplomacia USA y los intereses geoestratégicos del estado de Israel buscando a neutralizar a toda costa la influencia in crescendo de la Rusia de Putin que vendría a ilustrar su vuelta en posición de fuerza por aguas del Mediterráneo –a partir de su base naval de Tartus en Siria- que acabaron llevándose el gato al agua provocando un desenlace violento de la protesta del Maidán y de resueltas, la caída del anterior presidente pro ruso (ma non troppo) Ianoukovitch.

Me estoy leyendo desde hace un momento un clásico de geo estrategia y de filosofía (un tanto barata) de la historia y me refiero a la obra convertida en un super best-seller “Choque de culturas” -en inglés “The clash of civilizations?”- del politólogo y profesor universitario norteamericano (ya fallecido) Samuel Huntingon que fue asesor de la presidencia Carter y estrecho colaborador nota bene del consejero de aquel (de origen polaco) en política extranjera, Brzezinski, y ya de entrada debo decir que discrepo de algunos de sus postulados fundamentales y en particular de esa clasificación un tanto aleatoria por no de ir gratuita que se permite de las distintas civilizaciones (sic) del planeta por el prisma anglosajón que la inspira a todas luces.

Y significativo por demás que traté en abundancia de Ucrania que viene a describir como prototipo de un país partido por la mitad –cleft-country- desgarrado entre el occidente europeo y el mundo ruso/ortodoxo/. Y no es un azar en la lógica de esa obra publicada hace veinte años esa instancia – todas luces premonitoria- si se piensa que la obra fue escrita publicado en os años que siguieron inmediatamente a la caída del Muro- en Ucrania y en el problema geoestratégica quen aparienncia irresoluble que a todas luces planteaba al autor del libro, si se tiene en cea la división tan tajante que se permite en su análisis entre lo que él llama la civilización occidental y el mundo de la Ortodoxia que se ven catalogadas en la referida obra como dos civilizaciones distintas. Una distinción –u oposición- nada inocente y polémica en extremo y beligerante al contrario, en el contexto internacional en el que se produjo la aparición de la obra, marcado por el estallido de la guerra de los Balcanes en los que esa distinción entre el occidente europeo y el mundo ortodoxo jugó al cien por cien de un papel de coartada intelectual y justificante de l estrategia de agresión de los países occidentales y de su gran garante en el plano espiritual a saber el papa polaco Juan Pablo II que llegaría –lo oí yo de mis propios odios- durante el asedio de Sarajevo- a preconizar bombardeos estratégicos (sic) y humanitarios (sobreentendido contra os serbios, los malos de la película)

El papa Juan pablo II fue el gran heraldo y propagador de ese campañas de guerra de propaganda contra la Ortodoxia agazapada por debajo de una retórica de choque de civilizaciones. Los tiempos pasan y los vientos cambian y la obra aquella pasa ahora por profética en la medida que habría venido a predecir el gran choque de culturas al que efectivamente venimos asistiendo grosso modo desde la aparición de aquella con la irrupción del islamismo en los países árabes y musulmanes, pero en su origen ese prontuario (anglosajón) sobre el choque de civilizaciones que muchos tienen en lo sucesivo por una biblia de la geo estrategia no dejaba de ser un manual de guerra de propaganda al servicio de la guerra fría que tras la caída del muro continuaría hasta nuestros días sin que paz ninguna se viera firmada entre las grande potencias emergentes del orden mundial que instauro la victoria aliada en el 45 y la derrota de los nazi fascismos.

Los europeos no quieren un incendio en casa y por eso están juzgando ahora más prudente empezar a apagar el incendio que tan imprudentemente y de forma tan eficaz contribuyeron a encender. Siria y Ucrania destinos paralelos ¡Manes de la geo estrategia!

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