lunes, marzo 02, 2026

PREMIOS GOYA, ENTRE GUERRA CULTURAL Y LA MUERTE DEL SÉPTIMO ARTE


"Men", film de terror folk, que vi en Bruselas. En un auge del cine francés e inglés (y europeo en general), fenómeno de actualidad, del que se encuentra a mil años luz el cine español de hoy

Cine español, premios Goya. ¡aparte de mí ese cáliz! y veo que no tengo otra opción que bebérmelo -hasta las heces- por muy amargo que sea, para conjurar sus efectos y su influencia y su magia e imantación, como tantas veces ocurre. Donde se habrá montado -en la ultima sesión- el numerito de rigor, de guerra cultural me refiero, a costa de la ultraderecha y de Donald TRUMP y de Gaza (y tutti quanti) como después de todo era de prever . No es óbice a que eso me irá a permitir aquí un empeño de (honda) introspección, con vistas a analizar y en suma, a conjurar o exorcizar esa aversión profunda en mí, que experimento de antiguo, a ese cine español. Lo que escondía o camuflaba mi casi absoluto desinterés y apatía hacia lo que se da en llamar el séptimo arte. Que de séptimo, es decir de atípico e inclasificable tiene mucho, y de arte -y no artesanía o ingeniería- tiene poco o muy poco. Y a lo que ofrece como anillo al dedo su caución, Francisco UMBRAL (una vez más), que muestra en su interminable obra literaria, una apatía invencible hacia la cinematografía, él que se mostraba por lo general tan receptivo a la menor manifestación de actualidad literaria o cultural. 

Eppure, lo que aquí precede lo habrá venido a desmentir o a invalidar el interés creciente que fui mostrando en mi estancia en Bélgica (hasta hace un año), en las sesiones de domingo y en una sala, siempre la misma, en el centro de Bruselas, y era por el cine de actualidad. En su versión no obstante -nótese bien- francesa, en lengua francesa: en todos sus géneros, y en todas sus versiones y variantes,  desde los filmes históricos -como los de la serie "Los tres mosqueteros"- hasta los del género vaudeville -con premio en Cannes como por casualidad todos los que vi-, con actrices que me embelesaron (confiteor) -que ya presenté aquí en mi blog en francés, por lo demás- como Doria TILLIER -a la que llegué a conocer y a conseguir hablar (*)- y Sandrine KIBERLAIN -de la que ya hablé en mi blog en francés-, que además de actriz destacó en la gestión, en su calidad de directora de uno de los festivales de Cannes -"comparaciones odiosas" (...) 

Y en este pase en revista del cine de actualidad, estuve a punto de omitir (que no) el cine inglés, el de humor negro -british-, y también el de terror, en una variante personal e intransferible, folk, "a la inglesa" y más terrorífica si cabe, por propia definición (1) Y con él, el cine del Norte de Europa, que tiene su variante terrorífica (y dramática) por igual (2) Y en ese  balance y en esa propia selección cinematográfica a mi gusto, ¿qué cabida habrá tenido el cine actual español? Nulo o casi nulo, a menos que se vea en él lo que fue para mí en realidad, un índice o un barómetro en suma de mi grado de extrañamiento, secuela fatal de mi cuasi forzosa -y longeva- expatriación, de lo que valga, de botón de muestra, el festival de cine español que presentó hace años el Instituto CERVANTES de Bruselas, que fui a ver por curiosidad -y  de pura casualidad, en el primer film de la serie anunciada, premios Goyas mayormente, como aquel, creo recordar-, y que sólo unos minutos fui capaz de soportar. ¿Guerra cultural? No recuerdo exactamente, pero de eso algo había, a no dudar.  

Y ahora nos vienen los últimos Goyas, al fuego de la más rabiosa actualidad. Y en cabeza o en primera fila de todos los premiados, uno, "Los Domingos", sobre un tema -el de su intriga- que así a primera vista (y sin haber visto la película) nos ofrece un extraordinario interés cultural,  y es el de una joven de nuestro tiempo -e hija de su época por propia definición-, y su (firme) propósito de  entrar de monja de clausura, que habrá provocado el debate -y el escándalo- que cabía de esperar. Algo que aquí nos interesa ya un poco menos, por lo mucho -aunque sólo sea-  que aquí (en este blog) nos habremos explayado sobre el particular (léase la vocación religiosa), que en el caso de monjas o de futuras monjas (de clausura además) ofrece un perfil propio e intransferible, y cinematográfico -lo admito- y susceptible de un enfoque muy suyo, a la par. 

Y es sobre todo, esa vertiente humana del fenómeno cinematográfico, que se muestra susceptible de inspiración literaria, el de la cinematografía, motivo de inspiración de escritores, y viceversa, de cineastas y realizadores que en su cine daban muestras de una vena literaria, como fue el caso emblemático del padre fundador de la Nueva Ola -(nouvelle vague) en Francia-, François TRUFFAUT, cineasta y escritor sin par

Aunque todo esto parezca invalidarlo el fenómeno inseparable del arte cinematográfico, que es la industria subyacente debajo de aquel. Una industria cinematográfica fatalmente llamada (por propia definición) a matar el Arte, viviendo, como en circuito cerrado, al mismo tiempo de él. En un dilema que NIETZSCHE supo poner en realce y que hasta ahora nadie consiguió zanjar ni superar. Al contrario, lo que la guerra cultural no hace en suma más que ahondar y agrandar. Por tantos conceptos pues, nos vemos obligados de no ver en los premios GOYA, más que un fenómeno pernicioso y letal  


"El amor a los veinte años" (L'amour à vingt ans") Un film -de cinco episodios- de "la Nueva Ola" ("Nouvelle Vague") de (entre otros) Francois TRUFFAUT, realizador y escritor brillante a la par. Donde el Arte (puro) entraba fatalmente en conflicto con la realidad subyacente, industrial

(*): Nos cruzamos en la sesión de antes de la proyección de uno de sus filmes, en una sala del centro de Bruselas, en la que ella quiso estar presente. Abordando -micrófono en mano- yo a ella, en el turno de preguntas y respuestas -en la sala llena a abarrotar-, donde elogié su trayectoria cinematográfica y le agradecí su presencia allí. Y al final de la presentación, me mandó llamar, en medio del público que abandonaba la sala, por medio de  dos acomodadoras -"ouvreuses"-, para saludarme y agradecerme las palabras que le dediqué   

(1): "Men", film de terror "folk" inglés (2022)

(2): El silencio de Julie" ("Julie ne veut pas parler") Co-producción belgo-sueca (2024)

No hay comentarios: